Caminos Subterráneos.


Por el bosque Shakaku, el grupo de Konoha caminaba por entre unos arbustos, alertando levemente a los animales, pero sin dejar de seguir a la Yokai que saltaba de rama en rama, con Himawari en su espalda, mientras las tres aves los seguían, volando encima de sus cabezas.

-¡Ves~! ¡Es divertido saltar~!- le dijo alegre la pelirroja a la niña, quien sonrió, divertida.

-Me alegra que Natsumi-chan se lleve bien con Himawari- sonrió Naruto, contento, pero después incómodo por el bufido que escuchó de su compañero- Vamos, Kurama-dattebayo-

-Bha, lo único que hace es saltar y saltar…- murmuró molesto el Kyubi, con Sarada en su lomo leyendo su libro.

-Kurama suena celoso-dattebasa~- sonrió divertido Bolt, a su lado, ganándose una mirada asesina-

-Vamos, Kurama-san. Sabe que siempre será el zorro número uno de Himawari-chan- le recordó Mirai, sonriendo algo enternecida.

-No tengo una maldita idea de lo que están hablando- gruñó por lo bajo el Kyubi.

-Kurama, que Hinata no esté no significa que tengas que hablar de esa forma- le dijo Sakura, algo molesta.

El zorro miró para otro lado, bufando. Kakashi suspiró.

-¡¿Por qué no mejor me llevas como Natsu-chan?! ¡Así hacemos una competencia-dattebasa!-sugirió Bolt, entusiasmado.

-Haz el favor de cerrar la boca- gruñó molesto el Kyubi.

-Oye, Yokai- llamó Sasuke, haciendo que la joven aterrizara en una rama, mirándolo extrañada- ¿Segura que este es el camino?-

-Claro que sí, emo-san- le mostró la lengua, haciendo que él frunciera el ceño.

-Sigo diciendo que perdemos el tiempo- aseguró Kurama- ¿Cómo iremos a Uzushiogakure, si nos referimos a una isla? ¿Iremos a pie?- ironizó.

Ante eso, todos se detuvieron.

-... Ahora que lo mencionas- se sorprendió Kakashi, dándose cuenta, como los demás, que no se había percatado en ese detalle.

-¡Está bien!- sonrió Natsumi, tomando la atención de todos- No es necesario mojarse para ir a Uzushiogakure, así que no se preocupen- aseguró- Por cierto, Kyubi, ¿no te bañaste, verdad?

-¡Cierra la boca, maldita Yokai!- la calló enojado el zorro.

-¡Ven a callarme! ¡Bola de pelos con aroma a garrapatas!- le hizo burlas la pelirroja, cabreandolo más.

-¡VOY A MATARLA...!- gruñó enojado el zorro.

-Kurama-chan, no me dejas leer- le mencionó, callándolo, por lo que Natsumi se rió por lo bajo, ganándose una mirada de odio del nueve colas.

-Vamos, vamos. Aguanta un poco-dattebayo- le suplicó Naruto.

-¿Y? ¿Cómo nos piensas llevar a Uzushiogakure?- exigió saber Sasuke, mientras la Yokai aterrizaba frente al enfurecido Kyubi.

-Usaremos tu ego del gran emo como bote- sonrió la joven- Debe de flotar tan bien como tu olor a...-pero recibió un coscorrón por parte de Sakura.

-¡Natsumi, más respeto a mi marido!- le gritó la pelirrosa, mientras la pobre Yokai lloraba en silencio, con el enorme chillón en su cabeza.

-Vamos, Sakura-chan- suspiró Naruto. Si no era un compañero, era la otra. ¿Por qué tenían que discutir tanto con Natsumi?

-Sana sana, colita de rana, si no sana hoy, sanará mañana- Himawari empezó a sobarle el chillón, cabreando más al Kyubi, que miró para otro lado, aunque Mirai se dio cuenta y sonrió enternecida- ¿Qué tal, Natsu-chan?-

-Me duele- lloriqueo la pelirroja, mientras las tres aves se posaban en una rama, y el búho negaba, avergonzado.

-Ah, ah. Sakura-chan, creo que te pasaste un poco-dattebayo- le señaló el rubio.

-¿Ah?- la pelirrosa lo miró rodeada de un chakra amenazante- ¿Dijiste algo?-

-¡NADA!-

Kakashi suspiró.

-Natsumi, ¿cuál dijiste que era el camino?- le preguntó.

-¿Ah? Estamos cerca- aseguró Natsumi, recuperándose de pronto- Pero tengo que decirles que es algo oscuro y estrecho- miró a Kurama- Así que no te salga uno de tus mal olores...- pero, por el comentario, el zorro la pisó- ¡AY! ¡AY! ¡AY!- empezó a dar saltitos, adolorida.

-Vamos, compórtense...- pidió Kakashi, pacientemente.

-¿Oscuro y estrecho?- parpadeo Mirai- Suena a una cueva-

-¡Exactamente~!- sonrió Natsumi, levantando los brazos, dándole a propósito un golpe a Kurama, que se sobó el mentón, gruñendole- Hablamos de unos túneles subterráneos-

-¿Túneles subterráneos?- parpadeo Himawari.

-Sí- asintió Natsumi- Esa es la única forma de entrar a Uzushiogakure sin que los Jashinistas nos pillen. Es un camino que solo lo conocemos los Yokai- agregó, orgullosa.

-¡Que genial-dattebasa!- se entusiasmo Bolt.

-¿Es segura?- le preguntó Sasuke, frunciendo el ceño.

-Mientras el Kyubi no se tiré bombas de olor, iremos de perlas- sonrió Natsumi, ganándose un tirón de cabello bastante doloroso- ¡AY! ¡AY! ¡El cabello no!- gimió, librándose del agarre del enfurecido zorro- ¡Es lo más preciado para una mujer!- lloriqueo, acariciando su pelo rojo.

-¡Cierra la boca, o la próxima vez te arrancaré los dientes!- le aseguró el zorro, enfurecido.

-¡Mata sanos!-

-¡Eso son los doctores!-

-Vamos, dejen sus peleas matrimoniales y continuemos-dattebayo- intentó calmarlos Naruto.

-¡¿QUÉ COSA?!- lo miraron indignados ambos seres con cola, asustándolo.

-¡CONDENADO NARUTO...!

-Lo que Naruto quiere decir...- se interpuso Kakashi, con una gota en la cabeza- Es que lo mejor será continuar sin distraernos. Estamos contra el tiempo- les recordó a ambos zorros, quienes miraron para otro lado.

-... Apestoso...-

-... Llorona...-

-¡¿QUÉ DIJISTE?!- ambos empezaron a chocar narices. Kakashi se tapó la cara, fastidiado.

-Kurama-chan, Natsu-chan, no me dejan leer- aviso Sarada, algo molesta.

-Dejen de hacer tanto escándalo- ordenó Sasuke, frunciendo el ceño.

-¡DILE A ELLA/ÉL QUE CIERRE LA BOCA!- se señalaron, y al darse cuenta que hablaron al mismo tiempo, se volvieron a gruñir.

-Vamos, vamos, Natsumi-chan- Mirai alejó a la joven, quien empezó a hacerle gestos burlescos al zorro- ¿Por qué camino es?-

-Ya voy- amurada, la Yokai empezó a guiar al grupo, el cual ahora tenía que aguantar las malas pulgas del Kyubi.

-Un día de estos voy a enseñarle quien manda- gruñó levemente Kurama, mientras Sarada regresaba a la lectura.

-Kurama-chan, ¿de qué hablas?- preguntó Himawari, caminando a su lado.

-No te interesa-

-Kurama ya se puso loco- sentenció Bolt, para recibir un coscorrón- ¡Eso duele!-

-Niños, ¿me dejarían hablar con Kurama?- les preguntó el Hokage.

Naruto los miró de reojo, pero sabía que, esta vez, no debía intervenir.

-¡Sí!- asintió Himawari, adelantándose y empezando a caminar junto a la Yokai, haciendo que su padre llorara en silencio al ver que su pequeña girasol ahora quería estar con la joven pelirroja y no con él.

-Kurama, te van a regañar- le aseguró Bolt, antes de alejarse, mientras Sarada se bajaba del zorro.

-Serás un...-

-Suerte, Kurama-chan- se despidió la pelinegra, para después acercarse a su madre.

-¡¿EH?!- se sorprendió el zorro, y se fijo que el peliblanco caminaba a su lado, mirándolo serio-... ¿Qué demonios quieres?-

-Me gustaría que te controlaras con respecto a Natsumi-le explicó el Hokage, a lo que él bufó, molesto- No eres de los que se ponen a pelear a cada rato, Kurama, a menos a que sea con Naruto, lo cual ya he hablado contigo. Sé que no te agrada porque te engañó con esa estatua, pero el discutir todo el tiempo con ella nos retrasa, y sabes que el tiempo es crucial para nosotros-

-...- Kurama miró para otro lado, por lo que Kakashi entendió que el zorro comprendió lo que quería decirle, así que avanzó más.

El Kyubi, fastidiado con que ahora el Hokage volviera a regañarlo por cosas que no son de su incumbencia, miró a la Yokai, que platicaba contenta con Mirai, de la mano de una entusiasmada Himawari...

"Tsch, presumida"

[Oye, Kurama] lo llamó Naruto, acercándose a él.

[¿Qué quieres?] lo miró, molesto, y algo extrañado de que se quisiera comunicar de esa forma.

[No te enojes con Kakashi-sensei] le pidió, sorprendiéndolo levemente [Después de todo, es el Hokage. Si fuera por él, te dejaría llevarte como quieras con Natsumi-chan, porque sabe que tienes algunos problemas para aceptarla, pero estamos contra el tiempo-dattebayo] le recordó, serio [Si seguimos demorándonos, tal vez lleguemos tarde, y Ryusei haya atacado Konoha]

[Tsch...] el zorro frunció el ceño [Eso ya lo sé... Y no ha llegado el día en que me vengas a mandonear, mocoso]

[No te intento dar órdenes-dattebayo] suspiró Naruto, rascándose la cabellera [Lo único que te pido es que controles tu genio]

Kurama miró para otro lado, dando por terminada la conversación, pero también la razón al rubio, que sonrió, nervioso por su orgullo.

Kakashi los miró de reojo, sabiendo que Naruto pudo calmar al Kyubi. Satisfecho, se dispuso a hacer una lectura corta de "Tacticas Icha Icha", hasta darse cuenta que su sagrado libro... no estaba en su bolsillo...

-¿Eh?- parpadeo el peliblanco, rebuscando en sus bolsillos- ¡¿Eh?!- se detuvo, ahora vaciando sus bolsillos, extrañando a los demás, que se detuvieron- ¡NO ESTA!-

-¿Qué no esta?- preguntó Bolt, extrañado, mientras todos observaban como el Hokage se quitaba la mochila y la vaciaba en el césped, desesperado.

-¡No está! ¡No está! ¡No está!- murmuraba aterrado el peliblanco, rebuscando en las cosas que tiró.

-¿Y ahora con qué demonios está saliendo?- se preguntó Kurama, fastidiado.

-Kakashi-sensei, ¿qué se le perdió?- le preguntó Sakura, preocupada- ¿Era... algo importante?-

-... No puedo vivir sin eso...- murmuró deprimente el peliblanco.

Naruto y Sasuke intercambiaron miradas.

-¿Y ahora qué se supone que es?- preguntó el pelinegro, mientras Sakura y Mirai empezaban a ayudar al Hokage.

- Mi... Mi...- murmuró desanimado Kakashi-... ¡Mi libro "Tacticas Icha Icha" no está!- gritó, desesperado, y buscando con mayor fervor.

Los únicos que no se cayeron de la impresión, además de las aves que se pegaron un aletazo en la cara, fueron los niños, y Natsumi, que parpadeo curiosa.

-¡Kakashi-sensei! ¡No nos asuste de ese modo!- le gritaron Naruto y Sakura.

-Pero... Pero...- lloriqueo el peliblanco- ¡Estoy seguro de haberlo guardado en un lugar seguro!- aseguró, sin dejar de buscar.

-Estúpido Mocoso...- gruñó Kurama- ¡Deja de buscar esa porquería! ¡¿Acaso no estamos contrarreloj o algo así?!- le preguntó, pero este seguía buscando- ¡Maldición! ¡Presta atención, mocoso!-

-¡No puedo vivir sin él!- aseguró el Hokage, aunque las kunoichis, algo fastidiadas, guardaban el desorden del peliblanco- ¡Es mi único sustento para relajarme con el trabajo!-

-... No quiero ni darte un maldito comentario sobre eso- Kurama miró para otro lado, prefiriendo omitir cualquier comentario.

-¿Qué pasó?- Natsumi miró a los niños, curiosa, aunque ellos negaron con la cabeza- Este grupo está loco- sentenció, suspirando.

-Sí, y tu estas a la cabeza- murmuró Kurama, mientras Kakashi estaba deprimido en el piso.

-¡¿Cómo?!- le gruñó la pelirroja.

-¡¿Quieres una repetición?!-

[Vamos, Kurama] le pidió Naruto, rascándose la mejilla. Al escucharlo, el zorro miró para otro lado, fastidiado.

-Je... Aceptaste tu derrota- sonrió con suficiencia Natsumi, cabreandolo, pero se extrañó que la Yokai moviera las orejas, mientras olfateaba- ¿Eh?- la joven empezó a percibir el aroma del lugar.

-¿Qué pasa, Natsumi-chan?- preguntó Mirai, mientras Sakura, de un tirón, hizo ponerse de pie al lamentable Hokage.

-... Este olor...- Kurama empezó a olfatear, extrañando a los tres niños-... ¿Agua salada?-

-Sí. Estamos cerca de la costa- le sonrió contenta la pelirroja, fastidiándolo- Creo que ya llegamos- murmuró, adentrándose por unos arbustos, siendo seguida por el grupo.

La Yokai, después de dar unos pasos entre los arbustos, se puso de rodillas y empezó a tantear el césped, bastante seria.

-¿Qué buscas?- preguntó Himawari, curiosa.

-Ya veras~- le sonrió Natsumi, sin mirarla-... Veamos... el sello debería estar por aquí...- entonces, al tocar cierta parte del césped, se mostró un circulo de sellado entre la hierba, sorprendiendo a los presentes.

-¿Un sello?- se sorprendió Sasuke.

-Este paso solo puede ser abierto por un Yokai- explicó la pelirroja, levantándose las mangas, y, para sorpresa de Kurama, se veía bastante seria- Se construyó como una ruta de emergencia... Retrocedan- pidió, empezando a hacer unos sellos de manos.

Todos obedecieron, aunque Sasuke agarró a Bolt de la polera al ver que este iba a hacer todo lo contrario.

Natsumi terminó de hacer los sellos, concentrando chakra en sus manos, mientras un leve viento empezó a formarse alrededor de ella.

-¡Kai!- golpeo el césped con la palma de la mano, produciendo una bomba de humo, la cual, al disiparse, dejo a la vista, para sorpresa de los presentes, un agujero enorme, que empezaba con unos escalones, que seguían para abajo.

-¡Genial~!- se entusiasmo Bolt, ante la sorpresa de los adultos.

-¡Bien hecho, Natsumi-chan!- alagó Naruto.

-¿Qué tal?- sonrió orgullosa la Yokai, mirando divertida al Kyubi, fastidiándolo.

-Tsch-rodó los ojos- Hiciste algo bien, al menos-

-¡¿Cómo...?!-

-¿Eh?- Mirai miró sorprendida la trampilla, notando como su cabello negro se movía, y sentía un leve olor a mar- ¿Viento?-

-Sí- asintió Natsumi, sonriendo, pero agarrando a Bolt para que no bajara- El viento proviene del final del túnel- explicó- No es viento natural, es un ninjutsu que se dejó y activa al abrirse una de las entradas, para que, al haber constante oxígeno, los que pasaran no terminaran asfixiados. Además de que así se sabe si uno va por el camino correcto-

-¿Camino correcto?- se extrañó Sarada.

-Hay más de un camino- aseguró la pelirroja, levantándose, abrazando a Bolt, que pataleaba sonrojado- No sé si alguno termina en un final fatal, pero si se quedan conmigo estarán bien-sentenció, jactanciosa, ganándose una gotita en las cabezas de los oyentes.

-¡Natsu-chan! ¡Bájame!- pataleo Bolt- ¡No soy un niño chico-dattebasa!-

-Eres muy tierno~- la Yokai le hizo cariño con su mejilla.

-¡Kurama, quitamela de encima-dattebasa!-

-Bha, hagan lo que quieran- el zorro miró para otro lado, desinteresado, pero se quedó quieto al ver como Sarada lo miraba, seria.

"Rayos... La mocosa se puso celosa..." el Kyubi desvió la mirada, sudando levemente.

-¿Cuánto dura el ninjutsu?- preguntó Sasuke, mientras que Sakura sacaba linternas de su mochila y se las entregaba a Naruto, Kakashi, Mirai y a él.

-El viaje en las cuevas dura a lo menos 3 días- recordó Natsumi, algo seria, pero sin dejar de abrazar a Bolt- Así que por prevención el ninjutsu dura cinco-

-Entonces, en el peor de los casos, podríamos estar una semana ahí abajo- mencionó Kakashi, revisando que su linterna funcionara, al igual que Naruto, aunque su pequeña girasol le pedía ser ella quien la tuviera, dejándolo enternecido.

-Sí, pero advierto que hay que tener cuidado con los golpes salvajes y los poderes horriblemente destructivos- miró a Sakura y a Kurama- Si una pared del subterráneo se rompe, nos ahogaremos todos por el agua-

-¡¿Y por qué nos miras a nosotros?!- exigieron saber.

-Porque son los más agresivamente tontos del grupo- explicó sonriendo Natsumi, para recibir un coscorrón por parte de la pelirrosa- ¡BHUA!-lloriqueo, soltando a Bolt, que aterrizó aliviado.

-Je, siempre debe haber algo-dattebayo- suspiró Naruto, rascándose la cabellera.

-Tendremos que pasar sin hacer mucho escándalo, y con cuidado- sentenció Kakashi-... Aunque eso signifique posponer la búsqueda de mi preciada posesión- lo último lo dijo con un aura deprimente, que le causó una sonrisa nerviosa a Mirai, y un bufido a Kurama.

-¿Es peligroso?- Sarada miró la trampilla, pero la mano de su padre se posó en su cabeza, dándole a entender que todo estaría bien.

-Kurama-chan- Himawari abrazó al zorro, fastidiándolo, pero tomando su atención.

-¿Y ahora qué?- la miró.

-Dime, si hay algo malo allá abajo, ¿me cuidarás?- le preguntó, curiosa, poniendo, sin saberlo, esos ojitos que eran la debilidad del Kyubi.

-...De-Deja de preguntar estupideces- Kurama miró para otro lado, sonrojado.

-¡Gracias~! ¡Ya verás que también te cuidaré~!- le aseguró.

Kurama la miró de reojo, algo molesto, y, cuando sus ojos se pusieron al frente, se encontró con Natsumi, que le ponía ojitos de perrito abandonado.

-¿A mi también me proteges?- le pidió, moviendo la colita. Kurama no reaccionó al principio por la sorpresa de tenerla de frente de golpe, pero, cuando se recuperó del susto, no se pudo evitar sonrojar al ver como se ponía, cabreandolo bastante.

-¡TU MUÉRETE!- la dio un fuerte coscorrón.

-¡Ay!- se sobó adolorida la cabeza- ¡Matón insensible!-

-Cierra la boca- Kurama miró para otro lado, causándole una risita a Himawari.

-Entonces, Yokai, guíanos- le ordenó Sasuke, mientras Cuervo-chan se posaba en su hombro.

-Ya voy- algo adolorida, Natsumi se levantó, sin sorprenderse que Canoso-chan aterrizara en su cabeza.

-Vamos- Naruto levantó un poco su brazo, para que Pájaro-chan se posara en este, mientras tomaba de la mano a su hija, que sonrió.

Todos asintieron, y empezaron a bajar por la trampilla, guiados por Natsumi. Cuando todos bajaron, la entrada se selló, dejándolos solo con las luces de las linternas mostrando la bajada de la escalera.

-¡¿Eh?!- se asustó Bolt, al lado de Kurama, que frunció el ceño.

-No hay vuelta atrás- sentenció Naruto, a lo que Natsumi asintió, seria, y, sin más, el grupo empezó a bajar por las escaleras.

Kurama, por si las dudas, rodeo la cintura de Bolt con una de sus colas, a lo que el rubio lo miró divertido, fastidiándolo... Solo lo hacía porque Sarada y Himawari iban de la mano.

Natsumi lo miró de reojo, y le dedicó una sonrisa divertida, fastidiándolo más aun de lo que ya estaba.

"Demonios... ¿Qué problema tiene esta loca conmigo?" se preguntó, molesto, observando como la Yokai se daba vuelta, bajando sin ningún problema por los escalones. "Tsch... pretenciosa..."pensó, recordando indignado las veces que la pelirroja se le acercaba demasiado, y lo peor era que, por culpa de eso, empezó a adaptarse a su aroma...

O tal vez lo peor fue lo que había sucedido momentos antes, cuando Natsumi le puso esa carita en un intento de imitar a su mocosa... Rayos... No le gustaba, pero... no podía desmentir que casi cae en el truco...

"¡¿Qué demonios?!" sacudió su cabeza, molesto "¿Desde cuándo ando con estos pensamientos? Demonios, todo es culpa de la mocosa y sus cuentos"pensó, fastidiado.

-Kurama, pareces loco- le mencionó Bolt, extrañado.

-¡No quiero tu opinión!-

Pájaro-chan suspiró.

Al llegar al final de la escalera, llegaron a un túnel bastante rocoso, con varios caminos.

-Pa-Parece un laberinto- se sorprendió Mirai.

-... Está muy oscuro- se asustó levemente Himawari, a lo que Kurama la miró, algo preocupado.

-Por aquí- apuntó Natsumi, entrando por una de las rutas.

-¡O-Oye!- la llamó Kurama, haciendo que se asomara- ¡¿C-Cómo es que lo aseguras?!-

-¿Ah?- lo miró extrañada Natsumi- ¿Acaso no escuchas el viento?- y, dejándolo callado, entró a ese camino- ¡Es por aquí!-

-Kurama- lo llamó Sakura, sonriendo. Sarada, de la mano de ella, sonrió levemente.

-Bien...- murmuró de mala gana el zorro, y el grupo continuo camino, siguiendo a la Yokai, que pasaba su mano por las paredes.

Natsumi, a través del contacto de su piel con la roca, podía sentir la presión del viento, y las vibraciones de los pasos. De esa forma se aseguraría de que, si había alguna criatura que hizo su habitad en el túnel, no los tomaría por sorpresa.

Canoso-chan, posado en su cabeza, entrecerró los ojos, atento a cualquier cosa.

Después de varios minutos de caminata, Naruto se dio cuenta que, más que nada, parecía un laberinto subterráneo. Era verdad que, según la dirección del viento, se podía saber que dirección tomar, pero para él el viento soplaba en todas direcciones. Miró a Natsumi, que, sin dejar de caminar con la mano tocando las paredes, parecía no tener problemas en entender al viento, y se veía bastante seria.

-Neji- miró al pájaro en su hombro, que lo miró- ¿Ustedes son capaces de sentir por donde va el viento?-

El ave asintió.

-No es muy difícil darse cuenta por donde proviene- aseguró Sasuke, sin siquiera mirarlo. Cuervo-chan asintió, de acuerdo.

-Ya...- lo miró molesto el rubio.

-¡Papi! ¡Papi! ¡Papi! ¡Déjame tener la linterna!- le pidió Himawari, dando saltitos.

-Ten~, mi niña preciosa~- se la dio Naruto, contento de que su pequeña le sonriera de esa forma.

-¡Bien!- se alegró Himawari- ¡Ahora yo también lidero!- se puso al lado de Natsumi, que sonrió.

-¡Mm...!- Bolt infló los cachetes, celoso- ¡Mirai-oneechan!- miró a la pelinegra, con la mano extendida.

-Lo siento, Bolt-le sonrió la Sarutobi- Pero la necesito para ver si hay algo malo en el camino-

El pequeño, más molesto, miró a Kurama, con la mano extendida.

-¿Te parece que ando con una de esas porquerías?- le preguntó, molesto.

-¿Y cómo ves por dónde caminas-dattebasa?-

-Tengo una mejor visión que ustedes, los humanos- le aseguró el zorro.

-Pero peor olor~- silbó Natsumi.

-... Aunque no son tan torpes como los de cierta Yokai- comentó Kurama.

-¡¿Dijiste algo, bola de pelos con patas?!-se volteó Natsumi.

-Vamos, Natsumi-chan- la arrastró Mirai, seguida de una divertida Himawari. Canoso-chan suspiró.

Entonces, después de varios minutos de caminata...

-¿No creen que está haciendo un poco de frío?- preguntó Sakura, abrazándose, pero nada más porque fue una leve sensación.

-Es natural, ogra-san- sonrió Natsumi.

-¡¿CÓMO ME...?!- Sakura se le abalanza si Kakashi no la sostiene por detrás.

-¿A qué te refieres con eso, Natsumi?- le preguntó el peliblanco, reteniendo a su alumna.

-Porque ya estamos bajo el agua- explicó, deteniéndose, y sorprendiendo al grupo- Miren- señaló una esquina del camino, la cual apuntó Mirai con la linterna, para mostrar un pequeño arroyuelo de agua.

-¡Agua!- Bolt se acercó y la probó con su dedo- ¡Glup! ¡E-Está salada-dattebasa!- tosió, asqueado.

-Idiota, no vuelvas a meterte a la boca algo que ni siquiera sabes qué es- lo regañó Kurama, antes que Naruto.

-Ya... Solo tenía sed...- el pequeño rubio miró para otro lado. Su padre sonrió, algo incómodo que su compañero reaccionara antes que él.

-¿Agua salada?- se sorprendió Mirai- ¿Agua de mar?- miró a Natsumi, quien asintió.

-Es natural que en este paso hayan algunas aberturas que permiten que pase el agua, aunque sean pocas- aseguró la pelirroja- palmeando la pared rocosa- Por eso les dije que tengan cuidado, encima de nosotros esta el mar, y no quiero tomar mi forma de zorrita-

-¿Eh? ¿Significa que ya estamos bajo el mar?- se sorprendió Sarada, mientras emprendían camino.

-Es por eso que tenías frío- le dijo Sasuke a Sakura, mirando de reojo a su esposa- Es por la humedad del ambiente-

-Sasuke-kun- sonrió la pelirrosa- Tan inteligente como siempre-

Kurama la quedó mirando, fastidiado, mientras Naruto hacía una mueca incómoda.

-Ya... dilo cuando lo dije yo, como si tu lo supieras todo el tiempo- murmuró Natsumi, cruzándose de brazos, causándole una sonrisa divertida a Himawari- Emo de pacotilla-

Ante lo último, Kurama no pudo evitar sonreír levemente, tomando la atención de la Yokai.

"¿Eh? ¿Acaba de sonreír...?" se extrañó la pelirroja, mirándolo sin que se diera cuenta... Era la primera vez que el Kyubi sonreía por uno de sus comentarios...

-... Natsumi-chan...- escuchó, haciendo que su cabello y el pelaje de su cola se erizaran por completo. Canoso-chan se quedó completamente quieto. La Yokai tragó saliva, y mecánicamente miró para atrás, para encontrarse con el rostro enfurecido de la ninja médico del grupo- ¿No habíamos hablado acerca de respetar a mi marido?- le preguntó, tronando los nudillos, asustando de muerte a la Yokai y al Búho.

-Vamos, Sakura-chan- le pidió Naruto, con una gota en la cabeza.

-Dime, ¿Natsumi-chan?- preguntó la pelirrosa, haciendo que Natsumi abrazara al pájaro blanco, tan aterrada como él.

-¡KYA! ¡UN OGROOOOO!- gritó aterrada.

Una mueca apareció en los labios de la kunoichi, asustando al resto del grupo.

-¡SHANNARO!- Sakura le hubiera dado un coscorrón si la pelirroja no se agacha, haciendo que el puñetazo de la mujer impactara en la pared, destrozando gran parte de ella.

Todos se quedaron en blanco.

Sakura parpadeo unas dos veces, sin sacar su puño de los escombros, pero no porque la Yokai la esquivó, sino porque, desde las grietas formadas por su golpe, empezaba a salir un poco de agua.

-Sa-Sakura-san...- murmuró Mirai, sorprendida-... La-La pared... El agua...-

-... Oh-Oh- murmuró Bolt, aterrado, mientras Sarada y Himawari estaban sorprendidas.

-Ay, no...- se lamentó Natsumi, levantándose y viendo el daño que hizo la pelirrosa.

-... Esto... es malo...- murmuró Naruto, pálido.

-... Esta mocosa idiota...- gruñó Kurama, sin poder creer lo que acaba de pasar.

Sasuke frunció el ceño.

-Sakura, retira tu mano- le ordenó a su esposa, que temblaba como gelatina- Sakura-

-¿Eh...? S-Sí...- lentamente, la pelirrosa retiró su puño de los escombros.

Entonces, pasó lo que todos temían.

De la pared que resquebrajo Sakura empezó a salir más agua a mayor presión, y todo el túnel empezó a temblar.

-¡LO HIZO!-gritaron asustados Naruto, Bolt y Natsumi.

-¡Esto malo! ¡La pared se va a derrumbar y el agua va a llenar el túnel!- alertó Kakashi- ¡Rápido, tenemos que salir de aquí!-

-¡Sí!- asintieron todos.

Las colas de Kurama se aferraron de inmediato en los tres niños y, antes de que se dieran cuenta, el zorro los tiró a su espalda, mientras corría como los demás por el túnel, y el agua de la pared resquebrajada aumentaba, al igual que los temblores.

-¡K-Kurama!- se sorprendió Bolt, sin ser capaz de acomodarse por la velocidad con la que corría el Kyubi, al igual que la de los demás adultos.

-¡Todo esto es tu culpa, ogra-san!- le dijo molesta Natsumi, abrazando al asustado Búho.

-¡Es tu culpa por esquivarme!- le aseguró Sakura.

-¡Dije que no usaran fuerza monstruosa en este lugar, y lo primero que haces es...!-

-¡Dejen eso para después!- las calló Kakashi.

-¡Yokai! ¡¿No hay algún camino que vaya en subida?!- le preguntó Kurama.

-¡Claro que no! ¡Esto no es un edificio de cinco estrellas, Kyubi!- aseguró molesta la zorrita.

-¡¿Qué hacemos?!- preguntó Mirai.

-Si el agua va a salir, entonces solo hay que tapar el camino- sentenció Sasuke, desenvainando su espada...

Entonces, ocurrió.

La pared golpeada por Sakura se resquebrajó por completo, provocando que un gran torrente de agua saliera disparada del agujero, y, en el momento en que todos miraron para atrás, fueron arrastrados por la corriente.

Las tres aves lograron tomar vuelo a tiempo, pero ahora observaban a todo el grupo en medio de ese torrente que los arrastraba, y que se dividió por las rutas que habían, lanzando a Naruto, Kakashi, Sakura y Sasuke a una, y a Kurama, Mirai, Bolt, Himawari, Sarada y Natsumi a otra...

-¡GHA!- Naruto emergió, intentando estabilizarse a causa de la corriente- ¡BOLT! ¡HI-HIMAWARI!- llamó- ¡KURAMA!-pero no podía ver nada además del oscuro techo, el agua, y las aves que volaban encima suyo, que, al verlo, empezaron a llamarlo, tomando su atención- ¡C-Cierto...! ¡El-El techo...!- costosamente, levantó su brazo derecho, empezando a formar una esfera de chakra rodeada de cuatro aspas- ¡Rasen Shuriken!-la lanzó contra la superficie rocosa, formando tal explosión que el agua se volvió más turbulenta, pero, a causa de las rocas que se desprendieron, se tapó el túnel, deteniendo el curso del agua, y que, como el resto del equipo 7, cayera al mojado piso, agotado.

-Ah...- jadeo Naruto, mirando para atrás, para ver tosiendo a sus compañeros y a su sensei-.. ¿E-Están bien...?-

-... S-Sí...- jadeo Kakashi, sentándose, mientras que el búho blanco aterrizó frente a él- Estoy bien- le acarició la cabeza, tranquilizándolo.

-¿Eh?- Sakura, ayudada por Sasuke a sentarse, miró para todos lados- ¿Sa-Sarada...?-

El Uchiha, al escucharla, la imitó, y, como Naruto, su mirada se posó en los escombros que le impedían el paso al torrente de agua...


-¡AAAAAHHHH!- gritó Himawari, asustada, aferrándose junto a su hermano a Kurama, que se había aferrado a la pared rocosa con sus garras, dejándolos contra la pared, protegiéndolos en lo que podía de la corriente.

-¡Ku-Kurama!- lo miró Bolt, asustado.

-¡E-Estoy bien!- gruñó el zorro, intentando ver el lugar, pero la fuerza del agua no le permitía- ¡SARADA!- llamó- ¡NARUTO!-

Entonces, cerca de ellos, emergió Mirai, sujetándose a la pared, aferrando a la pequeña Uchiha con su brazo libre.

-¡A-Ahí están!- señaló Bolt, haciendo que Kurama los mirara de reojo.

Fue en ese momento que el Kyubi notó un pelaje rojo pasar cerca de él, por lo que frunció el ceño, y, a tiempo, agarró a la inconsciente zorrita con una de sus colas.

-¡Ah! ¡Na-Natsu-chan!- se asustó Bolt.

-¡E-Está bien!- le aseguró Kurama, mirando el techo- ¡Oye, mocosa!- miró a Mirai- ¡Sujeta bien a Sarada!- le ordenó, empezando a formar una pequeña Biju Dama en el hocico.

-¡S-Sí!- asintió Mirai, mientras la niña se aferraba a ella, temblando de frío.

-¡Biju Dama!- Kurama lanzó la bola de chakra, que impactó con fuerza en el techo, derrumbándolo, y deteniendo el flujo del agua.

-... Lo-Lo detuvo...- se sorprendió Mirai, incorporándose- Sarada-chan, ¿estás bien?- preguntó, preocupada.

Ella asintió, aunque algo temerosa por la reciente experiencia.

-¡Lo hiciste, Kurama!- se alegró Bolt, mientras el zorro se sentaba, algo cansado por la fuerza del agua.

-¡Natsu-chan!- Himawari, sujetando su preciado peluche, que estaba tan empapado como ella, se acercó a la inconsciente Yokai.

Kurama la miró, y la soltó lentamente.

-¡Despierta, Natsu-chan!- pidió, zarandeándola.

-Himawari-chan, ¿estás herida?- le preguntó Mirai, acercándose junto a Sarada.

-No. Kurama-chan me protegió- aseguró la pequeña, mientras que la kunoichi se agachaba, inspeccionando a la Yokai.

-Natsumi-chan, despierta- le pidió Mirai, preocupada.

-... ¿Natsu-chan?- se preocupó Bolt. Sarada miró nerviosa a la zorrita roja.

Kurama frunció el ceño, y se acercó a la Yokai, para extrañeza de Mirai.

-¡DESPIERTA, IDIOTA! ¡NO TENEMOS TIEMPO PARA QUE DUERMAS!- le gritó en el oído, haciendo retumbar su cabeza y las paredes.

-¡KYA!- Natsumi, del susto, y de un salto, se aferró al techo con sus garras, temblando.

-¿Ven? La Yokai está bien, así que no pongan caras largas- Kurama miró a los cuatro humanos, que parpadearon, sorprendidos.

-¡KYUBI!-Natsumi aterrizó encima del zorro, y empezaron a tirarse de las mechas- ¡¿ASÍ TRATAS A UNA DAMA EN APUROS?! ¡ERES LO PEOR QUE HAY!-

-¡MALDITA...! ¡NO TENEMOS TIEMPO PARA ESTO!-

-Va-Vamos, cálmense- pidió Mirai, pero no fue necesario que interfiriera, porque la propia Natsumi se alejó del zorro, después de que ambos se mordieran sus respectivas colas- ¿Eh?-

-Esta bien, no pelearemos...- murmuró la zorrita, lamiendo una herida en su pata negra, sorprendiendo levemente al Kyubi-... Creo que me pase a llevar con una roca-

-¡Ah! ¡Natsu-chan está herida!- se asustó Himawari, acercándose a la Yokai.

-Mira que eres tonta- murmuró fastidiado el zorro, con sus bigotes goteando.

-¡Ese eres tu!- Natsumi le mostró la lengua.

-Vamos, Natsumi-chan- le sonrió Mirai- ¿Segura que estás bien?- le preguntó, algo preocupada.

-Sí~- sonrió la empapada zorrita- ¿Y...?- miró para todos lados-... ¡¿Dónde está el señor canoso?!- preguntó, asustada.

-¡Cierto!- Bolt miró para todos lados- ¡Papá no está!-

-M-Mis padres tampoco- se asustó Sarada.

-Ni el Hokage-se preocupó Mirai-... ¿Nos habremos separado?-

-Es lo mas seguro- Kurama frunció el ceño.

[Naruto, ¿estás ahí?] cerró lo ojos, para comunicarse con su compañero.

[¡AH! ¡Kurama, que alivio! ¡¿Sabes dónde están Bolt y Himawari?!] preguntó el rubio, algo asustado.

[No hagas escándalo. Están conmigo junto a Sarada, la mocosa y la Yokai] informó el zorro, mientras que, detrás suyo Bolt y Himawari observaban asombrados los escombros que los protegieron del torrente [¿El resto está contigo?]

[S-Sí...] suspiró Naruto, aliviado [Pero, ¿qué hacemos? Estamos separados-dattebayo]se preocupó.

[Alguno de nosotros debe estar en el buen camino...] meditó el zorro, sin saber que Mirai alejó a sus dos mocosos de los escombros.

-Oye, Yokai- Kurama miró a la zorrita, pero se quedó callado al ver que seguía lamiendo su herida.

-¿Eh? Dime- se extrañó Natsumi.

-S-Solo...- parpadeó, reaccionado- ¡Solo quiero saber si estamos en el camino correcto!- soltó, molesto.

-¡¿Y ahora qué te hice para que me grites?!- se ofendió Natsumi, levantándose- No importa si eres un Biju, un humano o un Yokai, todos los hombres son iguales- sentenció, acercándose cojeando a una de las paredes, y pegó su oreja a la roca, cerrando los ojos-... Veamos... El viento no se ha alterado... Estamos en el camino más largo...- murmuró, preocupada.

-Entonces, ¿qué será de Naruto?- murmuró Kurama, molesto.

-¿Te comunicaste con Naruto?- le preguntó Natsumi, acercándose a él, cojeando.

-S-Sí...- asintió Kurama, al que le incomodaba el cojeo de la Yokai- Es una habilidad que tenemos por nuestra relación de Jinchuriki-Biju-

-¿Eh? Kurama-chan, ¿sabes algo de mis padres?- preguntó Sarada, nerviosa.

-¿Y papi?-preguntó Himawari.

-Todos están bien-

Eso alivio a los niños y a la Kunoichi.

Natsumi frunció el ceño, pensativa.

-¿Están con el señor canoso?-le preguntó.

-Me parece...-

-Diles que sean los pájaros quienes los guíen a la salida- le pidió- Los pájaros también pueden sentir el ninjutsu del viento, ¿verdad?-

-No me des órdenes- gruñó Kurama, cerrando los ojos.

[Oye, Naruto. La Yokai dice que nosotros estamos en el camino largo, y que los pajarracos pueden guiarlos al final, mientras ella nos guía]

[¡¿De verdad...?! ¿Estás seguro?] preguntó, algo dudoso.

[Lo dijo la Yokai...]

[Entonces, Kurama, nos vemos en la salida-dattebayo] se despidió Naruto [Y diles a mis retoños que estoy bien]

[... No preguntaron por ti]

[¡¿EH?!] se horrorizó Naruto, pero el Kyubi, simplemente, cortó la conexión.

-Ya avisados, ¿contenta?- Kurama miró molesto a Natsumi, que dejó de lamerse la herida.

-Sí- asintió la zorrita, moviendo la cola.

-Entonces... ¿Qué va a pasar?- preguntó Mirai, algo preocupada.

-Estamos en el trayecto largo, pero es el que está conectado a la salida- aseguró Natsumi- El señor canoso y los otros dos plumeros pueden guiar a los demás-

-Que alivio- suspiró la Sarutobi.

-Sí, sí... Vamonos rápido- gruñó Kurama, empezando a caminar- Y tú, guíanos- le gruñó a Natsumi, que infló los cachetes.

-¿Veremos a papi a la salida?- preguntó contenta Himawari, y estornudó.

La quedaron mirando, hasta que Sarada estornudó.

-Creo que primero tenemos que secarnos- mencionó Mirai, algo incómoda.

-... Bien...- murmuró de mala gana el zorro, deteniéndose. Lo que menos quería era que se le enfermaran los mocosos.

Los niños asintieron de acuerdo con la kunoichi, en cambio Natsumi volvía a atender su herida...

Kurama la miró, frunciendo el ceño, molesto...


-... Realmente lo siento...- se disculpó Sakura, con la capa de Sasuke en sus hombros, sentada frente a la pequeña fogata que prendió su marido- Estamos empapados, y las linternas ya no funcionan- miró la que tenía en mano, y suspiró.

-Ya está hecho, no hay nada que podamos hacer- le dijo el pelinegro, mientras Naruto sacudía su cacheta naranja, y los pájaros, frente al fuego, sacudían sus plumas.

-Sasuke tiene razón- asintió Kakashi, serio- Pero con esto aprendimos que las indicaciones de Natsumi no son para tomar a la ligera-

-... Sí- asintió la pelirrosa.

-Natsumi-chan quiere llevarnos a salvo a Uzushiogakure-les recordó el rubio, poniéndose la chaqueta- Así que confiemos más en ella-dattebayo-

Sus compañeros asintieron.

-Mm...- Naruto empezó a meditar, mirando a las tres aves.

-¿Qué pasa, Naruto?- se extrañó Kakashi.

-... Solo estaba pensando...- el rubio suspiró-... Oye, Neji- miró a Pájaro-chan- ¿Sabes si alguien más va a regresar como ustedes tres-dattebayo?-

Las tres aves se miraron, y negaron.

-Que mal- suspiró de nuevo Naruto- Esperaba que papá o mamá también me dieran una visita-

-¿Sigues siendo tan idiota?- Sasuke frunció el ceño.

-¡¿Eh?!- se molestó el rubio.

-¿Has olvidado la información que recibimos del Jashinista?- lo calló el pelinegro, serio- Las almas de los Uzumaki que han fallecido se encuentran en el templo sagrado de Uzushiogakure, y como actualmente la isla está bajo el control de esa secta las almas están selladas-

-Sí, pero...-

-Además, ¿no te has dado cuenta de la similitud que hay entre Nii-san, Neji y Obito?-agregó el Uchiha.

-... ¿Similitud?- Naruto miró a las aves, comprendiendo todo-... Cierto... El Dojutsu-

-Sí- Sasuke frunció el ceño- El Sharingan, y el Byakugan provienen del Sabio Hagoromo, y su hermano Hamura, y recuerda que el anciano es el responsable de que estén aquí-

-Entonces... ¿eso significa que solo pueden regresar los usuarios con poderes oculares?- comprendió Sakura, sorprendida.

-Es lo más probable- asintió su marido, serio...


-Que rico se siente-dattebasa~- sonrió Bolt, sentado frente a la pequeña fogata que prendió Mirai, como el resto del pequeño grupo.

-¡Sí!- asintió su hermanita, poniendo sus manos frente al fuego, mientras Mirai secaba su chaleco chunnin.

-¿Estaremos bien?- Sarada miró a Kurama, que, recostado junto a la fogata, intentando dormir, movió una oreja al escucharla, y abrió un ojo.

-Sí, y los mocosos de tus padres también- gruñó fastidiado el Kyubi.

-Vamos, Kurama, deja de ser tan dormilón- Bolt empezó a picarlo con su pie, divertido.

-Cierra la boca- el zorro lo empujó con una de sus colas.

-Natsumi-chan, ¿aun no puedes tomar forma humana?-le preguntó Mirai, algo preocupada.

La zorrita roja, tirada aburrida en el piso, mirando la fogata en silencio, levantó sus orejas.

-¿No puedes?- preguntó curiosa Himawari.

-Si...- dijo desanimada la Yokai, moviendo su cola- Pero me da flojera hacer el jutsu-

-Tsch, con cualquier forma sigues siendo una molestia- murmuró Kurama.

-...- Natsumi infló los cachetes, y se lamió la herida, decidiendo ignorar a la bola de pelos.

Mirai la miró, algo preocupada, y revisó su empapada mochila.

-... Lo sabia...- se entristeció Mirai- Las vendas las tiene Sakura-san...-

-Estoy bien, estoy bien...- aseguró la zorrita, bostezando.

-Entonces regresa a tu forma humana-dattebasa- retó Bolt.

-... Bien...- Natsumi se sentó, y con sus patas hizo un sello de mano- Henge-

Kurama, que la miraba de reojo, de golpe sintió que algo apareció en el interior de su boca, aplastando su lengua, provocando que se sentara de golpe, escupiendo asqueado esa cosa, tomando la atención de todos.

-¡¿Q-Qué rayos...?!- se asqueó Kurama, para ver que lo que escupió era una pequeña figura de piedra...

Se quedó mirando a Natsumi, que parpadeo, y sonrió, nerviosa.

-Ups... Siempre me pasa lo mismo... Confundo los sellos, y en vez de volver a mi forma humana, hago aparecer una de mis estatuas...- se disculpó avergonzada la Yokai.

-¡¿Y TENÍAS QUE HACERLA APARECER EXACTAMENTE EN MI BOCA?!- le rugió Kurama, asustandola.

-Va-Vamos- sonrió nerviosa la zorrita, volviendo a hacer la pose de manos- Un error lo comete cualquiera... Henge-

De golpe apareció una estatua encima de la cabeza de Kurama, tirándolo al piso.

-... Ups...- sonrió nerviosa Natsumi, ante la risa de Bolt.

-Natsumi-chan, ¿no dominas tus habilidades?- le preguntó Mirai, algo sorprendida.

-... Bueno, aun estoy en entrenamiento- admitió la zorrita, mientras Sarada y Himawari, en conjunto, le quitaban la estatua de la cabeza al mareado Kurama, quien tenía tornillos, girasoles, y ramen girando por su cabeza- Solo me manejo en la transformación humana y en hacer aparecer objetos.

-... Desgraciada- gruñó Kurama, sobándose la cabeza.

-No seas tan gruñón...- Natsumi movió su pata como si espantara a una mosca, pero dejo de hacerlo por su herida.

-Mirai-san, ¿no tiene vendas?- le preguntó Sarada, preocupada.

-No, tu madre las tenía- le recordó Mirai, también preocupada.

Kurama las quedó mirando, después a Natsumi, que volvía a lamer su herida, y bufó, bastante fastidiado.

-... Demonios, está es la única vez que lo voy a hacer- murmuró molesto, sentándose y buscando algo en su cinturón, para extrañeza de los presentes-Oye, Yokai- llamó, mientras sacaba un pequeño rollo de vendas.

-¡Oh!- la zorrita se le acercó, sorprendida- ¿Tenías algo tan útil todo este tiempo? Y yo pensando que ahí guardabas tu colección de garrapatas- admitió, ganándose un tirón de mejillas por parte del Kyubi-Lo-Lo shento...-

-Mamá le regaló ese cinturón a Kurama-chan- le explicó Himawari, mientras Kurama, fastidiado, le vendaba la pata- Lo usa para las misiones y siempre tiene cosas que curan-

-No lo tengo para mi- le recordó Kurama, fastidiado- Nunca falta él o la idiota que se lastima- mencionó, dedicándole una mirada burlona a Natsumi, que le mostró la lengua- Bien...- hizo un nudo, terminando de vendar la pata negra- Con esto ya no hay escándalos, ¿verdad?- miró a Mirai, que sonrió, algo incómoda por la actitud del zorro.

-¿Ya estás bien?- le preguntó Himawari a Natsumi, que se quedó mirando su pata vendada- ¿Natsu-chan?-

-¿Eh? Sí- asintió la zorrita roja, y miró a Kurama, tomando su atención-Gracias, Kyubi- le sonrió.

Al verla sonreír, el zorro de nueve colas se quedó quieto por la sorpresa, y de repente empezó a enrojecer, extrañando a Bolt, Sarada y a Mirai, quien parpadeo.

-¡N-No me agradezcas!- Kurama miró para otro lado, molesto.

-¡¿Eh?! ¡Que cruel eres! ¡Aquí te agradezco y te pones así...! ¡Hombre tenías que ser!- y, ofendida, Natsumi se dio la media vuelta.

-Espera, Natsu-chan- la siguió Himawari.

Kurama bufó, aun recordando molesto la sonrisa de la Yokai, que lo hacía sonrojarse más...

-¿Oh~?- escuchó, y se percató de las miradas que le dedicaban Bolt, Sarada y Mirai, dejándolo quieto.

-... ¿Q-Qué demonios quieren ahora?- preguntó Kurama, desconfiado.

-Kurama, estás rojo-dattebasa~- lo señaló el rubio, espantando al zorro.

-¡¿QUÉ?! ¡No estoy rojo!- aseguró Kurama, sin saber el color que tenían sus mejillas.

-Kurama-chan, te sonrojaste cuando Natsu-chan te sonrió- comentó Sarada, dejándolo en blanco.

-¿No te diste cuenta?- le preguntó Mirai, algo sorprendida de que fuera tan ignorante.

-¡YO NO ESTOY SONROJADO!-

-Pues lo estás~- Bolt lo miró más divertido- ¿O estás enfermo y quieres que te cuidemos-dattebasa?-

-¡No, gracias! ¡Esa vez casi me matan!- recordó enfurecido Kurama, y, en ese momento, le cayó encima una estatua, sobresaltando a los dos niños y a Mirai.

-Ah, lo siento- se disculpó sinceramente Natsumi, al lado de Himawari, con una pose de manos- Volví a fallar-

-... La odio...- gimió Kurama, con la enorme estatua en su cabeza...

No le agradaba... pero no podía controlarse cuando esa escandalosa Yokai le sonreía...


-Ah- suspiró Naruto con el modo Biju, caminando con el resto del equipo 7 por el túnel, guiados por las aves que sobrevolaban sus cabezas- Ojalá Kurama no este peleándose con Natsumi-chan-dattebayo-

-Te preocupas mucho por Natsumi- se dio cuenta Sakura.

-Vamos- sonrió el rubio- ¿Por qué no? Parece una hermana pequeña muy divertida-dattebayo-

-Lo dices porque molesta a Kurama- mencionó Kakashi, haciendo que su pupilo sonriera, nervioso.

-...- Sasuke, caminando algo atrás, frunció el ceño, pensativo-Oye, Kakashi- llamó, haciendo que el peliblanco ralentizara un poco su paso, para escucharlo.

-¿Qué pasa?- preguntó Naruto, curioso.

-Nada que te incumbe, tu sigue siendo la linterna- le ordenó Sasuke, por lo que el hombre que iluminaba el camino hizo un puchero molesto.

-¿Qué sucede, Sasuke?- preguntó Kakashi, serio.

-... ¿Hasta cuándo lo harás esperar?- el Uchiha miró de reojo al Jinchuriki.

Kakashi, entendiendo lo que quería saber su pupilo, también miró a Naruto.

-... Tiene un gran poder, conocimiento, experiencia, y se preocupa por la aldea- recordó el peliblanco- Pero solo le falta entender que no puede confiarse por la fuerza de sus puños... Está casi listo-

-... Bien- sentenció Sasuke- Al fin y al cabo, es el tonto que merece la aldea-


¿Cuánto tiempo habían estado caminando? Bolt no lo sabía, pero si sabía que sus pies no darían para más.

-¡Ya me cansé!- pataleo el rubio, cansado.

-Deja de ser tan quejica por una vez en tu vida- pidió Kurama, fastidiado, con Sarada y Himawari en el lomo, la última cabeceando.

-Mm...- Natsumi, que volvía a su forma humana gracias a varios intentos que terminaban con un zorro sepultado por estatuas, se cruzó de brazos- Yo también estoy cansada- se tiró al piso, para más fastidio del Kyubi.

-Serás...-

-... Bueno, llevamos varias horas caminando, debe de ser de noche- mencionó Mirai, deteniéndose, haciendo que el fuego de la antorcha improvisada vacilara levemente- Kurama-san, creo que lo mejor será descansar, después de todo los niños ya tienen sueño y hambre-

-... Y yo también- Natsumi se levantó con la mano en alto, y dando un gran bostezo.

-Bien- de mala gana, Kurama se sentó, haciendo que Sarada y Himawari resbalaran por su espalda- ¿Qué les pasa?- las miró, extrañado de que no se levantaran.

-... Tengo hambre- murmuró la más pequeña.

-Las provisiones las tiene Sakura-san- recordó incómoda Mirai, buscando algo en su bolsillo- Pero tengo píldoras de soldado-sacó un pequeño saco.

-Oye, oye, ¿piensas darles de comer esa cosa a los mocosos?- le preguntó algo molesto Kurama, mientras las niñas se levantaban- Son muy pequeños-

-¡Tengo ocho!- le reclamó Bolt, ofendido.

-Las píldoras de soldado son un suplemento para ninjas, ¿oíste?, Ninjas- le explicó el zorro, molesto- O sea, gente que maneja su chakra. Ustedes tres no son capaces de eso todavía-

Bolt se amuró, y se sentó, cansado, junto a Sarada y Himawari, los tres agotados.

-Pero, Kurama-san, no tenemos nada más- le señaló Mirai, preocupada.

Natsumi se cruzó de brazos, preocupada, mientras el zorro fruncía el ceño, molesto. Entonces, las orejas de ambos se movieron, extrañando a la kunoichi.

-¿Eh?- Natsumi parpadeó, sorprendida, mientras sus orejas volvían a moverse- Oye, Kyubi, ¿lo escuchaste?- miró al zorro, que miraba la continuación del túnel.

-Sí. Es un chapoteo- Kurama salió corriendo, seguido de la Yokai.

-¿Eh?- se sorprendió Mira- ¡E-Esperen!- pidió, pero ambos zorros se habían ido.

-... Son iguales...- murmuró Sarada, cansada, a lo que los dos hermanos asintieron, de acuerdo.

Kurama y Natsumi, después de correr, se detuvieron en otra división de caminos. Se miraron, asintieron, y fueron por el de la derecha, hasta llegar al origen del sonido.

Se encontraron con un camino sin salida, pero que formaba un pequeño lago subterráneo, donde acababa de saltar un pez.

-¡Comida!- se alegró Natsumi, dando slatitos.

-Deja de hacer escándalo. Esta resbaloso- murmuró Kurama- En fin, debemos decirle a la mocosa...- empezó a decir...

-¡Lo hicimos~!- Natsumi lo abrazó, contenta, dejándolo en blanco- ¡Lo hicimos~! ¡Ahora los niños tienen que comer~!

El Kyubi no reaccionó de inmediato, porque, de un momento a otro, estaba en los brazos de la Yokai, siendo capaz de sentir mejor su aroma y su cabello rojo, provocando que su cuerpo se quedara rígido...

-¡Tenemos que avisarles~!- seguía diciendo Natsumi, bastante contenta, moviendo su cola- ¡Y se ven deliciosos!- miró al pez que acababa de saltar.

-... ¿Ah...?- parpadeó Kurama, volviendo a la realidad.

-¿Eh?- Natsumi lo miró, extrañada- ¿Qué pasa?- preguntó, por la expresión de desconcierto del zorro.

-¡Q-Q-Q-QUÍTATE DE ENCIMA!- el zorro la alejó golpeándole el mentón.

-¡Ay!- se sobó, adolorida- ¡¿A qué vino eso?!-

-¡¿Q-QUÉ NO ES OBVIO?! ¡¿Cómo te atreves a... a...?!- pero estaba tan conmocionado que no era capaz de hablar bien, dejando confundida a la Yokai- ¡NO SOY UN PELUCHE!-

-Claro que no, los peluches no pelechan- aseguró sabiamente Natsumi, cruzándose de brazos.

-¡SERÁS UNA...!- el zorro estuvo a punto de darle un coscorrón si ella no retrocede, haciendo que se resbalara, y, antes de que se diera cuenta, cayó encima de Natsumi, botándola al piso.

Ese fue uno de los momentos más incómodos en la larga vida del Kyubi...

Tanto Kurama como Natsumi se quedaron quietos, sin entender qué fue lo que acababa de pasar... Pero, aun así, aunque después de unos segundos comprendieron la situación en la que estaban, no se movieron...

Kurama, sin moverse un poco, se percató que ahora podía sentir mejor el aroma de la Yokai, y también se dio cuenta que una de sus manos tocaba su cabello rojo... No esperaba que fuera tan suave.

Volvió en sí al darse cuenta que la susodicha pataleaba en silencio.

-Pesas, pesas, pesas... ¡Adelgaza!- pataleo Natsumi, descolocando un poco al Kyubi.

-... Serás... Yo no..- Kurama se levantó un poco, quedando, sin querer, cara a cara con Natsumi-... peso...-

Tragó saliva, sin ser capaz de no mirar los ojos verdes de la Yokai, que, de alguna forma, lo confundían.

-... G-Gruñón... pervertido...- murmuró Natsumi, nerviosa, haciendo reaccionar al Kyubi- ¡Pesas mucho!- pataleo.

-¡N-No...! ¡Yo no...!- negó Kurama, empezando a levantarse...

-... Kurama-chan...-

Se quedó totalmente quieto, y, mecánicamente, miró para atrás, para ver a Bolt, Himawari, Sarada y Mirai plantados en la entrada del lugar.

-... Kurama-chan... ¿Qué estás haciéndole a Natsu-chan...?- preguntó Sarada tenebrosamente.

-... ¿Ah...?- tartamudeo Kurama, empezando a sudar a mares-... N-No es lo que piensas...-

-Kurama-san... No sabía que usted era ese tipo de... Biju- murmuró Mirai, bastante incómoda.

-... No... No es eso...-

-¡Saquenmelo! ¡Pesa una tonelada!- pataleo Natsumi, aun sin entender bien la situación.

-¿Kurama-chan está aplastando a Natsu-chan?- se extrañó Himawari.

-Tal vez está imitando a los sumos-dattebasa- sugirió Bolt. Ambos tampoco entendían bien la situación...

-N-No... eso tampoco...- murmuró Kurama.

-Kurama-chan...- lo llamó Sarada, dejándolo de piedra- Deja a Natsu-chan-

"¡Uchiha tenía que ser...!" pensó aterrado Kurama, notando el chakra oscuro y amenazante que irradiaba su mocosa... Ay, parecía que estaba a punto de despertar el Sharingan...

-Ahora- Sarada frunció el ceño.

-¡SI!- Kurama se bajó de Natsumi, pero volvió a resbalar, y terminó cayendo al pequeño lago.

-Al fin- suspiró la Yokai, sentándose aliviada- Oye, Kyubi, deberías hacer ejercicio, pesas mucho- le recomendó al ver como este emergía, pero, para risa suya y de los dos Uzumaki, tenía el hocico lleno de pescados que movían sus colas.

Mirai sonrió, algo nerviosa por la reciente situación incómoda, en cambio Sarada se cruzó de brazos... Ahora iba a vigilar con sus cuatro ojos a Kurama-chan...


Después de sacar al Kyubi del agua...

-¡Está delicioso-dattebasa!- Bolt devoraba el pescado que acababan de cocinar frente a la fogata- ¡Quema!-

-Vamos, Bolt, tienes que soplar primero- le recomendó Mirai, con su pescado en mano, mientras la pequeña Himawari soplaba su porción.

Sarada comía en silencio, con el ceño levemente fruncido, y miró de reojo al zorro echado a su lado, mirandola desanimado.

-... Te aseguro que no estaba haciendo nada estúpido-murmuró Kurama, pero Sarada miró para otro lado, molesta, dejándolo en un estado depresivo.

-Está muy rico- sonrió Natsumi, soplando su porción- Ojalá el señor canoso esté comiendo bien- mencionó, empezando a comer raudamente, moviendo su colita, entusiasmada.

Kurama la miró de reojo, sin poder creer que la Yokai era tan despistada en ese sentido... Bueno, mejor para él que no entendiera lo que había pasado antes...

-¡Estuvo delicioso!- la Yokai, al terminar, se estiró.

-Natsu-chan, mamá dice que estirarse después de comer es malo- le dijo Himawari.

-Lo siento, lo siento- se disculpó Natsumi, acomodando su espalda en la pared- ¿Vamos a continuar?-

-Creo que lo mejor será descansar, y mañana continuar- le sonrió Mirai. "Al fin y al cabo... No creo que Kurama-san sea capaz de moverse..." miró algo triste al zorro, que seguía al lado de Sarada, pidiéndole en silencio que lo perdonara, sin resultados.

-Entonces, a leer...- la joven empezó a buscar algo dentro de su manga, de donde sacó cierto libro verde, y empezó a leerlo.

El ver ese libro hizo que todas las miradas se posaran en ella.

Mirai y Kurama parpadearon, se restregaron los ojos, y volvieron a verla, para asegurarse que el título de "Tactica Icha Icha" en la portada no era imaginación.

-¡¿EEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHH?!-

-¡¿Ah?!- se asustó Natsumi- ¡¿Q-Qué pasa?!- miró ofendida a Mirai y a Kurama, los que gritaron.

-¡Ese es...! ¡Ese es...!- tartamudeo Mirai.

-¡Es el asqueroso libro del mocoso!- gruñó Kurama- ¡¿Así que tú lo tenías?!-

-¿Eh? ¿Era este su libro?- se sorprendió Natsumi- Lo encontré anoche mientras buscaba algo que comer- confesó- Pensaba que era una historia cómica por el nombre tan gracioso- admitió, hojeándolo- Pero parece ser más que nada un libro romántico- suspiró, decepcionada.

-¡¿Romántica?!- se alegró Himawari- ¡Léelo! ¡Léelo!- pidió, contenta.

-¡No se lo pidas!- le gruñó Kurama.

-¿Qué tiene de malo?- preguntó entusiasmado Bolt- Vamos, Natsu-chan-

-Mm... Me da flojera leerlo de nuevo, voy en el capitulo 3-

-¡Que rápida!- se sorprendió Mirai.

-Je, estoy acostumbrada a leer pergaminos mucho más largos- aseguró jactanciosamente Natsumi- Pero, si quieren, puedo leerles hasta donde quede-

-¡Sí!- asintieron los dos Uzumaki.

-¡No!- negaron Mirai y Kurama.

-Mm... Vamos empate... ¡Que el voto de Sarada-chan lo decida!- Natsumi miró a Sarada, quien parpadeo sorprendida, hasta que miró asesinamente a Kurama, que palideció.

-... Lo que quiera Natsu-chan- sentenció, y continuó comiendo.

"¡Lo hiciste a propósito, mocosaaaa!" se enfureció Kurama. En ese sentido, Sarada se parecía a Sasuke... Ambos eran rencorosos.

-¡Entonces a leer se ha dicho!- sonrió Natsumi, buscando la página.

-¡E-Espera, Natsumi-chan, el contenido de ese libro es...!- empezó a avisarle Mirai.

-"... Después de la cena, Kanjiro y Haru, de la mano, pasearon por las calles de la ciudad, iluminadas por los faroles..."- ignoró Natsumi, haciendo que la Sarutobi se cayera de espaldas, mientras Himawari la miraba entusiasmada, y Bolt curioso- "... Ignorantes del cambio que daría su vida. Entonces, después del paseo, Kanjiro llevó a Haru a su habita..."-

-¡SUFICIENTE!- Kurama, ya enojado, le dio un fuerte coscorrón a la Yokai, terminando la lectura- ¡NO PIENSO PERMITIR QUE LOS MOCOSOS ESCUCHEN SEMEJANTE ESTUPIDEZ!-

-¡Duele!- gimió Natsumi, sobándose la cabeza.

"Entonces... ¿ese es el tipo de lectura que mantiene el Sexto Hokage...?" pensó Mirai, incómoda.

"¡ESE CONDENADO KAKASHI! ¡PERO TODO ES CULPA DE ESE VIEJO PERVERTIDO QUE LE ENSEÑÓ A NARUTO!" pensó enfurecido Kurama, apretando su puño.


Kakashi y Naruto estornudaron, extrañando al matrimonio.

-¿Se están enfermando?- preguntó Sakura.

-No-negaron ambos, extrañados por el repentino estornudo espontaneo...


-¡Que cruel eres, Kyubi!- gimió Natsumi, sobándose la cabeza- ¡¿Por qué el golpe?!-

-¡¿Qué acaso no tienes idea del contenido de esa porquería que tienes en las manos?!- le preguntó indignado Kurama, empezando a perder la paciencia.

-¿Su contenido...?- Natsumi, extrañada, empezó a leer hasta donde quedó, mientras movía su colita, curiosa.

Entonces, la Yokai se quedó quieta, mientras parpadeaba, sin darse cuenta que su cola dejó de moverse.

-¿Ves? ¿Qué te dije?- la miró Kurama, fastidiado, hasta que ella pasó la página- ¡ME ESTÁS...!-

-Ah- suspiró Natsumi, cerrando el libro- Tenía que ser un libro humano- señaló el libro, mirando al descolocado zorro- Solo habla de apareamiento. Son ustedes los hombres que lo ven de manera cochina. Gruñón-Pervertido-sentenció.

"Está es una..." Kurama la miró con ganas de matarla ahí mismo, aunque sabía que en parte tenía razón... Eran los hombres los que malinterpretaban todo.

-... ¿N-No te avergüenza?- se sorprendió Mirai, más incómoda.

-Claro que no. Es solo un proceso que forma una vida-sentenció, sin darse cuenta que Bolt le quitó el libro, y, cuando estuvo a punto de abrirlo, cierto zorro le dio un fuerte coscorrón, quitándoselo- Es algo natural-

-... Vaya, Natsumi-chan, pareces madura- admitió la Sarutobi.

-Gracias... ¡Oye!- se dio cuenta la Yokai.

-¡Estoy aburrido!- pataleo Bolt.

-Pues duérmete- gruñó Kurama, guardando el mencionado libro en la mochila de Mirai, quien sonrió, incómoda.

-... Extraño a papá...- murmuró Himawari, tomando su atención-... También a mamá...- abrazó a Sapo-chan.

Sarada la miró, igual de triste.

-... ¿Están bien?- miró a Kurama, que se quedó quieto.

-S-Sí...- murmuró, incómodo, pero aliviado de que se le pasara el enojo.

Natsumi miró a los pequeños rascándose la mejilla, algo incomoda al verlos tan tristes. Miró a Kurama, y sonrió, divertida.

-¡Pues, entonces, hagamos un pequeño show antes de dormir!- sugirió, levantándose y colocándose al lado de Kurama, que la quedó mirando, fastidiado.

-¿Eh? ¡¿Un show?!- se entusiasmaron los hermanos, en cambio Sarada parpadeó sorprendida.

-¿Q-Qué planeas hacer?- preguntó Mirai, pensando que podía ser cualquier cosa si se hablaba de la Yokai.

-Si quieres hacer el ridículo, hazlo sola- le pidió fastidiado Kurama- No me metas en tus cosas- ordenó, mientras ella buscaba algo en su manga.

-No seas tan gruñón. Sé que quieres mucho a los niños para seguir viéndolos tan tristes- le sonrió Natsumi, dejándolo callado.

Demonios... ¿por qué la yokai tenía que volver a sonreirle...?

Entonces, Kurama se percató que Natsumi le puso una hoja en la frente, encima de su banda, tomando su atención, como la de los espectadores.

-¡Damas y caballeros, les presento...!- Natsumi hizo una pose de manos, haciendo que la hoja explotara en un humo rosado, ocultando al sorprendido Kurama-...a...- señaló la bola de humo, que empezó a disiparse- ¡Maid Kyubi-chan!-

Kurama parpadeo, para ver que, gracias al jutsu de la Yokai, ahora traía... un vestido de camarera negro..

Los niños y la kunoichi parpadearon, hasta que, después de recuperarse de la impresión, estallaron en risas.

-¡¿QUÉ DEMONIOS?!- se miró shockeado el poderoso Kyubi, mientras Natsumi lo miraba divertida- ¡¿QUÉ RAYOS ME HICISTE...?!- se le acerca si no tropieza con los tacones y se cae de cara al piso.

-¡Ha aparecido Kurama-chwan!- se rió Bolt, abrazándose las costillas.

-¡Kurama-chan, te ves muy bonita!- le aseguró Himawari.

-Vaya, Kyubi, te viene el color negro- le mencionó Natsumi, sorprendida.

-¡CONDENADA...!- Kurama sin ser capas de ignorar la humillación, intento levantarse, pero los zapatos en sus patas traseras eran muy difíciles de usar, especialmente por los enormes tacos- ¡QUITAME ESTA PORQUERÍA!-ordenó, completamente avergonzado.

-¿Cómo se dice?- le preguntó Natsumi, moviendo sus orejas.

-¡QUITAMELO...!- empezó a rugirle, pero, ante las risas de los niños, se sonrojó por la vergüenza.

-¿Y...?- pidió saber Natsumi, moviendo la colita.

-... Por favor...- murmuró de mala gana Kurama.

-¡Así se habla, pulgoso!- Natsumi hizo una pose de manos, haciendo que una explosión saliera de la hoja- ¡Ahora, con ustedes...! ¡Princess Kyubi!-

Kurama parpadeo, para ver, con horror, que ahora traía un vestido rosa... y hasta una peluca rubia... con rizos

Los niños no aguantaron más, y se tiraron al piso, riendo. Hasta Sarada se reía, abrazándose el estómago. Mirai se tapaba la boca, intentando controlarse.

-¡ERES UNA DESGRACIADA!- le gruñó la princesa a la Yokai, que miraba para otro lado mostrando la lengua- ¡DIJISTE QUE ME QUITARÍAS LA PORQUERÍA DE RECIÉN...!-

-Pero no que no te pondría otra, ¿verdad?- sonrió divertida Natsumi, cabreando más a Kurama- ¡Bien!- hizo una pose de manos- ¡Veamos ahora la Nadadora Kyubi...!- pero el zorro le mordió la cola- ¡KYAAAAAAAAAAAAA!-

-Va-Vamos, cálmense- pidió Mirai, recuperándose del ataque de risa, observando como la Yokai corría por el lugar, con la Princess Kyubi colgando mordiendo su cola.

Mirai suspiró, y al ver a los niños, sonrió.

-Natsu-chan, creo que es suficiente- le dijo a la pelirroja, que se detuvo, extrañada, al igual que el zorro, para ver a los tres niños durmiendo en el piso.

-Y-Ya veo- gimió Natsumi, con el Kyubi aun mordiendo su cola- F-Funcionó-

-¿Ah?- Kurama la soltó, para alivio de ella- ¿Lo hiciste por ellos?-

-Estaban muy tristes- explicó la pelirroja, sobando su mordida cola con una mano, y con la otra deshizo la ropa que traía el Kyubi- Tenía que distraerlos-

-¿Y por qué no te cambiaste tu de ropa?- la quedó mirando Kurama.

-Porque la audiencia me pedía a gritos ponerte un bikini...- respondió, para recibir un pisotón- ¡AY!-

-Shh- les pidió Mirai, acomodando a los niños en el piso.

La Yokai y el Kyubi se echaron miradas asesinas, y después miraron a otro lado.

-Oye, mocosa...- llamó Kurama a Mirai, pero se sorprendió al ver que, después de acomodarlos, ella se había quedado dormida-... Esta mocosa- suspiró, aunque no pudo evitar sonreír.

-Mirai-chan es muy joven- le mencionó Natsumi, mirando a los humanos.

-Sí, pero que no te engañe. Es bastante hábil con el uso de genjutsus y tiene una muy buena puntería- aseguró Kurama, jactancioso.

-... Y tu un viejo pervertido- sentenció la Yokai, cruzándose de brazos. El comentario le llegó como roca en la cabeza al zorro.

-¡Ya dije que...!- iba a defenderse, pero la pelirroja puso sus dedos en sus labios, indicando silencio-... Tsch-

Natsumi sonrió, satisfecha, y se sentó, apoyándose en la pared rocosa, estirándose.

-... Ojalá el señor canoso esté bien- bostezó Natsumi, mirando el pequeño lago subterráneo.

-... ¿Por cuánto tiempo lo conoces?- le preguntó Kurama, algo serio, pero curioso.

-¿A quién?-

-¿De quién más estamos hablando?- la miró exasperado- ¡Del búho ese!-

-¡Ah!- entendió Natsumi, fastidiándolo-... Pues, es bastante extraño- admitió, apoyando sus manos en la nuca- Fue después de que Ryusei invadió Uzushiogakure y arribé al bosque. Cuando desperté, él estaba a mi lado, como si me hubiera cuidado toda la noche...- recordó, haciendo que Kurama la mirara serio-... Ha sido mi compañero desde entonces-

-... ¿Desde?- eso extrañó a Kurama, tomando la atención de Natsumi-... ¿Hace cuánto tiempo los Jashinistas invadieron Uzushiogakure?-

-Dos años-

Kurama se quedó sorprendido.

-¡¿D-Dos años...?!-

-Sí. Uno más uno: dos- le recordó, pero era ignorada.

"Dos años, dos años... Es la misma fecha en la que decidí quedarme con los mocosos... También hace dos años que aparecieron esos dos pajarracos... Y cuando el viejo... Espera..." Kurama se quedo quieto.

-... ¿Kyubi?-parpadeo Natsumi, extrañada.

-Yokai, tu puedes entender lo que te diga el Búho, ¿verdad?-le preguntó Kurama, serio.

-Pues claro- se extrañó Natsumi.

-¿Te dijo él quién lo envió?-exigió saber.

-Sí, el Sabio de los Seis Caminos- asintió Natsumi, extrañada, y se sorprendió de que el Kyubi palideciera-... ¿Kyubi?-

Kurama apretó los colmillos, enfurecido.

"Ya veo... Naruto, por esto no me quieres decir cuál es el plan de los Jashinistas..." apretó sus puños, enfurecido "¡PORQUE EL VIEJO ESTÁ RELACIONADO CON ESA ESCORIA!"

Enfurecido al enterarse de esa forma, Kurama dio media vuelta y empezó a retirarse, extrañando a Natsumi.

-¿Eh? ¿A-A dónde vas?- Natsumi se levantó, y lo estuvo a punto de seguir si no fuera por la mirada que le pegó el zorro-... ¿K-Kyubi?-

-... Voy a Uzushiogakure-le gruñó- No tengo tiempo para estar esperando... Si el viejo está metido en algún asunto con los Jashinistas, y si mi compañero no quiere decirme nada, entonces tengo que apresurarme y sacarle toda la información que pueda a ese maldito de Ryusei-

Eso asustó a Natsumi.

-¿De qué hablas...? ¡Ryusei te derrotaría de una!- le aseguró, enojada, haciendo que el enojado Kyubi la mirara de reojo- ¡Tiene un gran control de chakra, maneja las técnicas de Fuinjutsu perfectamente, y el uso de su Kongo Fusa es...!-

-¡No me importa!- la calló Kurama, enfurecido- ¡Me acabo de enterar que el viejo es parte de este juego, y estoy seguro que Naruto lo sabía y por eso que no me lo ha dicho...! ¡Se nota que no puede confiar del todo en un Biju...!- pero no pudo continuar, porque Natsumi lo había abrazado, sorprendiéndolo...

No era un abrazo como el que le dio cuando encontraron los peces, era uno totalmente diferente.

-... O tal vez, no quiere verte así de furioso- murmuró Natsumi, sorprendiendo a Kurama-... Los he visto, Kurama... Naruto te trata como si estuvieran unidos por un lazo más allá del de Jinchuriki-Biju... Parecen más que amigos... Son familia...- eso dejó quieto al Kyubi-... Obito ya me había dicho que el Sabio les dio vida a ustedes, los Biju, y que lo ven como a un padre... A mi me costó creerlo, ya que, para mi, ustedes los Biju eran en realidad seres de destrucción, pero tu me has demostrado todo lo contrario- lo abrazó con más delicadeza-... Creo que Naruto suponía que el saber que tu padre está relacionado con todo esto te daría rabia, y no eres exactamente el que se controla cuando se enfurece...- sonrió levemente-... ¿Lo entiendes, bola de pelos con patas? Tu compañero solo quiere evitarte malos ratos-

Kurama no dijo nada, procesando lo que le había dicho la Yokai, además de llamarlo por su nombre...

Natsumi tenía razón... Naruto confiaba en él, y se lo había demostrado una y otra vez... ¿Cómo podía decir que su compañero no confiaba en él? Solo quería protegerlo de hacer una locura, y de salir lastimado... Tal vez Ryusei planeara algo que lo enfurecería, y, tal vez por eso, Naruto quería desbaratar los planes de su tío, sin que él pasara un mal rato...

"Mocoso presuntuoso" sonrió levemente Kurama, más tranquilo.

-¿Se te pasó el berrinche?- preguntó Natsumi.

-...- Kurama la miró molesto, recordando que aquella Yokai tan insoportable volvía a tenerlo en un abrazo, y le molestaba el darse cuenta que... no le molestaba- Tsch... Te he dicho que no soy un peluche-

-Y yo te he dicho que un peluche no...- empezó a decir Natsumi, hasta que el zorro correspondió al gesto, sorprendiéndola.

-... Gracias, Natsumi-murmuró Kurama.

La pelirroja se quedó sorprendida, y después sonrió.

-¡Eres un peludo con un pelaje esponjoso~!- aseguró, empezando a apapacharlo.

-¡¿Q-Qué haces...?! ¡Suéltame!- gruñó Kurama, pero Natsumi lo tenía bien agarrado.

-Me alegra que seas el mismo gruñón de siempre- sonrió Natsumi, dejándolo calladito.

Kurama la quedó mirando, y empezó a sonrojarse... Pero, como la Yokai no mostraba signos de soltarlo, y como no quería hacer ningún escándalo que despertara a sus mocosos, cerró los ojos, aceptando el abrazo...

-... Kurama-chan...-

Las orejas del Kyubi se levantaron de golpe, mientras abría sus ojos, completamente asustado.

-¿Eh?- Natsumi se volteo, para ver a Sarada frente a ellos- ¿Ah? ¿Sarada-chan? Pensé que estabas dormida- aseguró, sin darse cuenta que el zorro en sus brazos estaba temblando.

La pequeña Uchiha frunció el ceño.

-¿Eh? ¿Te preocupa el Kyubi?- se dio cuenta Natsumi, mirando al aterrado zorro- Tranquila, el Kyubi no se irá a ningún lado- aseguró, levantándose, dejando sin protección a Kurama.

-¿Ah?- Sarada frunció más el ceño- ¿Kurama-chan quería irse?-

-E-Espera... mocosa...- tartamudeo Kurama.

-... ¿Y te estabas aprovechando del abrazo de Natsu-chan?- preguntó, siendo rodeada de chakra oscuro.

-N-No... No pienses mal...-pidió Kurama, sudando a mares.

El silencio del túnel se vio distorsionado por cierto grito de terror...


Al día siguiente...

-Kurama-chan, ¿dormiste mal?- preguntó Himawari, sentada en el lomo del deprimido zorro, mientras continuaban el camino por el túnel.

-... No lo hacía con malas intenciones... No soy así...- murmuraba Kurama, desanimado.

-Kurama se volvió loco- suspiró Bolt, al lado del zorro, ganándose una mirada molesta por parte de este.

-Natsumi-chan, ¿paso algo?- preguntó Mirai, algo preocupada.

-¿Algo? No estoy segura, pero desde anoche Sarada-chan no deja de mirar al Kyubi como si quisiera despacharlo y servirlo en la cena con un vino muy elegante- sonrió la pelirroja, mirando a la pequeña Uchiha, que extrañamente iba de la mano con ella.

"¿Qué es esto...?" pensaba desanimado Kurama "... Bolt y Himawari quieren buscarme esposa... Y Sarada quiere impedirlo... No entiendo a estos mocosos..." suspiró, hasta darse cuenta de lo que pensó "¡¿QUÉ DEMONIOS...?!" negó con la cabeza, horrorizado "¡¿Cómo si a mi me gustara...?! ¿Cómo si a mi me...?" miró a Natsumi, quien se dio cuenta y lo miró, curiosa "Como si a mi me... me..." pero se quedó absorto en sus ojos verdes...

No había caso... ni negarlo le servía... Decir que no se sentía atraído por la Yokai... sería mentira...

Kurama la quedó mirando, extrañándola más, hasta que el zorro se fijo en la miradita que le pegó la Uchiha, por lo que desvió la cara, completamente asustado.

"¡¿Qué acaso lee mentes?!" se preguntó, y se atrevió a mirar de reojo, para ver que Sarada se había apegado a la pierna de Natsumi "¡SI LO HACE!"

Natsumi, bastante extrañada porque ahora la pequeña se sujetara a ella de esa forma, no pudo evitar sonreír. Miró su mano vendada, y volvió a sonreír, algo sonrojada...

-¿Ah?- Bolt distinguió algo al frente, y sonrió- ¡Son papá y los demás-dattebasa!- señaló.

El pequeño grupo se detuvo, para ver, en el fin del camino, a Naruto, Kakashi, Sasuke, Sakura y las tres aves.

-¡Papi~!- Himawari se bajó de Kurama y fue a ver a su padre.

-¡Mi niña-dattebayo~!- Naruto fue a su encuentro, empezando a darle un apapacho- ¡Te extrañé-dattebayo!-

-¡Canoso-chan!- Natsumi abrazó al búho que se le abalanzó, llorando a lágrima viva, ganándose una gota en la cabeza de Cuervo-chan y Pájaro-chan.

-Sarada, ¿estás bien?- le preguntó Sakura a su hija, que seguía apegada a la pierna de Natsumi.

-Sí...- asintió- Mirai-san y Natsu-chan nos cuidaron-

-¡¿Eh?!- se sorprendió Kurama- ¡¿Y-Y yo?!- se señaló.

-... Piérdete-

-...- Kurama se fue a un rincón, todo deprimido-... Primero Bolt... Ahora Sarada... Falta Himawari...-

-¿Tuvieron algún percance?- pregunto Kakashi.

-Ninguno-sonrió Mirai-... Creo...- miró al deprimido Kurama.

-¡Mi linda niña~!- Naruto le hizo cariño a su pequeña con su mejilla- ¡Vamos Bolt, únete al abrazo de papi-dattebayo!- miró a su hijo, quien negó de inmediato.

-¡Es vergonzoso!-le aseguró, cruzándose de brazos, y dejando en blanco a su padre.

-...- Naruto se fue al mismo rincón que el Kyubi-... Crecen muy rápido...dattebayo...-

-... Sí...- asintió el zorro.

-¡Compórtense ustedes dos!- les gritó Sakura.

-Yokai, este es el final del camino- le dijo Sasuke a Natsumi, tomando su atención- Abre la salida-

-¡Ok! ¡Emo-san!-sonrió Natsumi, mientras el búho se posaba en su cabeza- ¡D-Digo...!- miró aterrada a Sakura, quien la miró, y suspiró- ¿Eh?-

-... Tal vez se me pasó un poco la mano ayer- admitió la pelirrosa- Lo siento, Natsumi-

La pelirroja parpadeo, sorprendida, y después sonrió.

-¡Ok! ¡Ogra-san!- levantó el pulgar, y se asustó por la mirada de la pelirrosa.

-¿Cómo me llamaste...?- preguntó Sakura, rodeada de chakra oscuro.

-Este, Sakura, dejemos que Natsumi abra la salida- pidió Kakashi, en un intento de calmarla, ya que la Yokai, en el ataque de susto que le dio, abrazaba a asfixiar a canoso-chan.

-Yokai- llamó Sasuke.

-Bien, bien, abriré la puerta, pero primero...- levantó su pierna, a la cual Sarada seguía apegada- ¿Una ayudadita?-

-Ah- suspiró Naruto, aun en el rincón junto a Kurama, mientras Natsumi escribía unos kanji en la pared rocosa, ahora libre de Sarada- Kurama, ¿qué tal el viaje con Natsumi-chan?-

-... No me lo recuerdes...- pidió el zorro, avergonzado.

-... Es que... por unos momentos te sentí enojado-dattebayo- admitió el rubio, tomando la atención de su compañero- ¿Paso algo?-

Kurama frunció el ceño, sabiendo que eso fue cuando se enteró de la conexión del asunto con el viejo... y las palabras de Natsumi...

-... No es nada-

-No mientas, Kurama-

-No estoy mintiéndote, compañero-

Naruto miró sorprendido a Kurama, que miraba para otro lado, molesto. Sonrió, y le acarició el cabello al zorro, fastidiándolo.

Mirai los miró, y sonrió contenta.

-¡Ah! ¡Cierto...!- empezó a buscar algo en su mochila- Hokage-sama- llamó, extrañándolo- Tenga, esto es suyo- le entregó su preciado libro.

-Ah... Ah...- totalmente conmovido, el peliblanco lo recibió como si fuera lo más preciado que tenía en su vida-... Has vuelto- lo miró, llorando.

Mirai sonrió nerviosa... "No lo entiendo, Hokage-sama... Critica a Naruto-san... Pero en algunos aspectos es idéntico a él"

-Y...- sonrió Natsumi, terminando de escribir los kanji en la pared- Perfecto- sonrió, empezando a hacer sellos de mano, tomando la atención de los presentes- ¡Kai!-pero, en vez de abrirse la salida, apareció una estatua que aterrizó encima de Kurama, sobresaltando a todos- Ups... mi error...- se disculpó Natsumi, apenada.

-... Desgraciada...- gruñó Kurama, mientras Naruto le quitaba la estatua. "¿Cómo rayos puedo sentir algo por esa loca...?"

-Parece que Kurama es un atraedor de estatuas-dattebasa- le contó Bolt a su hermanita, divertido, haciendo que ella se riera, abrazando a su peluche. Pájaro-chan, en el hombro de su sobrina, negó con la cabeza.

-Yokai- llamó Sasuke, al lado de Sarada, quien tenía a Cuervo-chan en su hombro.

-Voy, voy- Natsumi volvió a hacer los sellos- ¡Kai!-

Esta vez dio resultado. Los kanji empezaron a moverse en la superficie rocosa, hasta formar un enorme óvalo, del cual desapareció el interior, para mostrar unas escaleras en subida.

-¡Lo hizo!- se alegró Bolt.

-Buen trabajo, Natsumi- sonrió Kakashi, guardando su preciada posesión.

-S-Sí...- la pelirroja miró algo nerviosa las escaleras. Lo sabía... Una vez que subiera, volvería a Uzushiogakure... ¿Estaba preparada?

El búho en su cabeza le ululó, tomando su atención. Natsumi sonrió ante las palabras de apoyo del pájaro, y miró al grupo que guiaba.

-Subamos- sonrió, y emprendió camino, seguida de los demás.

Por extraño que parezca, la subida fue bastante silenciosa. Tal vez porque los ninjas sabían que estaban por llegar al futuro campo de batalla, y los niños sentían la tensión en los adultos.

Kurama, mientras subía, fruncía el ceño... No era capaz de sentir algún sentimiento oscuro más adelante. Tal vez, Ryusei seguía ocupando sus sellos para ocultar las emociones de sus súbditos de él...

De a poco, el camino empezó a iluminarse, y, al final del camino, la luz del sol estaba opacada por la enorme enredadera que cubría la salida.

-¡Llegamos...!- Bolt sale si Naruto no lo sujeta- ¡Suéltame, papá...!- pero se sorprendió que su padre se viera serio.

-Tranquilo, Bolt- el rubio mayor pidió silencio- Kurama, ¿sientes a alguien cerca?-

-Nada. Tal vez siguen ocupando esos sellos...- gruñó Kurama.

-Entonces pueden haber jashinsitas cerca- murmuró Mirai, sacando una kunai.

-Tranquila, mocosa. No detecto ningún aroma humano cerca, además del de ustedes- le aseguró Kurama.

-Yo tampoco- Natsumi los miró, seria, y después a la enredadera. Respiro hondo, y la cruzó, junto al resto del grupo.

Se tuvieron que acostumbrar a la luz del sol, por lo que cerraron fuertemente los ojos, y, al abrirlos, se sorprendieron del paisaje que los esperaba.

Estaban en un bosque de arboles marchitos y hojas secas. La tierra era prácticamente gris, y el césped negro.

-... ¿Qué es este lugar...?- murmuró Bolt, sorprendido de estar frente a un lugar tan lúgubre.

-... Es muy triste- murmuró Himawari, al lado de Kurama, quien frunció el ceño. No le gustaba nada el aspecto de la zona.

-¿E-Este lugar es realmente Uzushiogakure?- murmuró Kakashi, sorprendido.

-Parece que los Jashinistas han robado toda la energía que han podido de la isla- sentenció Sasuke, frunciendo el ceño.

Sarada lo miró, algo nerviosa.

-Natsumi, ¿es esta la isla?- le preguntó Kakashi, pero la Yokai no le respondió- ¿Natsumi?-

Ante eso, Kurama se fijo en la Yokai, que lo único que hacia era mirar el panorama.

-... Ryusei...- murmuró Natsumi, temblando-... ¿Cómo pudiste...? El hogar de tus antepasados... El hogar de mi gente... Mi hogar...- se tapó la cara y cayó de rodillas-... ¿Cómo pudiste...?-

El búho se bajo de su cabeza, y se posó frente a ella, mirándola tristemente.

-... Natsumi-chan...- murmuró Naruto, preocupado, y se sorprendió de que Sakura se acerca a la joven, y se agachara a su lado.

-Natsumi- la pelirrosa coloco su mano en el hombro de la Yokai, tomando su atención- Aun estamos a tiempo-le aseguró, seria.

-... Pero...- murmuró la pelirroja, con lágrimas en sus ojos-... Si Ryusei le hizo esto al ecosistema de la isla... ¿Qué le habrá hecho a mi gente...?-

-Deja de pensar esas cosas- Kurama se le acercó, sorprendiéndola- Solo piensa en cómo vas a salvarlos-

-... K-Kyubi...-gimió Natsumi, y empezó a restregarse los ojos.

Sakura sonrió, y le acaricio el cabello a la joven.

Los tres niños se miraron, preocupados por la situación.

"Ryusei..." Naruto miró el desolado paisaje del hogar de sus antepasados "Te detendremos-dattebayo" prometió, apretando sus puños.

Kurama, mirando a Natsumi intentando recuperarse, frunció el ceño, enojado al verla así...

Ese Ryusei se había ganado por completo su odio.


-Al fin- suspiré, aliviada-... Disculpen la demora, pero, como estoy en exámenes, he ocupado mis ratos libres para escribir y "voilà", he aquí el cap.

-Mm...- meditó Natsumi, cruzada de brazos, con la boca sucia con los rastros de dulces que le había dado "Zafir09-san" - Oye, Kyubi-

-¿Q-Qué quieres?- la mira Kurama, fastidiado.

-... ¿Nunca has pensado en ser modelo?- preguntó, divertida, descolocandolo- Digo, solo hay que ver que a los promotores les gustaría verte en la pasarela con las ropas que te pongo- explicó, ignorando el chakra oscuro que rodeaba al zorro- Sería un buen negocio: tu posas, y yo confecciono... ¡AY!-

Kurama acababa de morderle la cola.

-¡DUELE! ¡DUELE! ¡QUITENMELO!- suplicó la Yokai, corriendo por todo el lugar con el zorro colgado a ella.

-Oigan, pareja, dejen de discutir¬¬-les pedí, cansada- Recuerden que tenemos que ir a cobrar el cupón de comida gratis que "takedigi-kun" nos regaló...-

-¡NO SOMOS PAREJA!- me gritan ambos zorros.

-Pero lo serán~- Himawari apareció asomándose al lado mio- El cupón será para su cita~

-¡¿EH?!-

-Sí, sí- Bolt se asomó por el otro lado, sonriendo divertido- Les prepararemos una buena música de ambiente-dattebasa-

-¡Serás un...!- gruñó Kurama.

-Vaya...- Natsumi puso sus manos en las mejillas, sonrojada- Kyubi, nunca pensé que fueras tan romántico...-

-¡NO LO DIGAS COMO SI LO ESTUVIERA PLANEANDO YO!- le gritó Kurama, rojo, pero la Yokai ya estaba en las nubes, imaginándose al zorro con un traje negro y una flor en este, tendiéndole la mano, dedicándole una cálida sonrisa...- ¡DEJA DE IMAGINARTE ESTUPIDECES!-

-Oh...- Sarada apareció detrás del Kyubi, enmudeciendolo- ¿Así que Kurama-chan tiene una cita con Natsu-chan?-

-¡T-Te equivocas!-le aseguró Kurama, sudando a mares- ¡N-No me traigo nada con la Yokai!-

-Mm...- sonreí, dejando quieto al Kyubi- Bien, si lo dices así...-

-¡NO ME GUSTA PARA NADA TUS INSINUACIONES, MOCOSA!- me aseguró el alterado Kyubi- ¡Y DEJA DE IMAGINARTE ESAS PORQUERÍAS!- miró a Natsumi, que seguía en las nubes.

-Bien, dejando que se calmen las aguas allá, quería dar un aviso a los lectores:

"Estoy subiendo una pequeña historia titulada "Cuidemos a Kurama-chan". La historia esta entre el fic anterior a este, y este mismo. Espero lo leas para divertirte un rato^^"

-Bien, niñas, den la despedida- le sonreí a la pequeña que quería matrimonio, y a la que lo quería impedir.

-Muchas gracias por leer el capitulo. Espero les haya gustado- sonrió Himawari- ¡Y también espero les guste "Cuidemos a Kurama-chan"^^

-Esperamos leer sus comentarios y opiniones, y verlos en el próximo- se despidió Sarada- Y quería agradecer a todos los que estén leyendo el Gaiden, apoyándome con mis problemas familiares ¬¬'

*cof*Parece telenovela mexicana versión japonesa*cof*tosí, para que no me escuchara la pequeña.

-¡Nos vemos en el próximo capitulo^^!- se despidió Himawari- ¡Y un saludo a la "Nee-chan" de Zoe-chan, y a "Andrea-chan Kfp Kurama", una amiga de Zoe-chan^^!

-¡QUE DEJES DE PENSAR ESTUPIDECES, YOKAI...!-seguía reclamando un muy rojo Kurama.

-Nos vemos pronto^^