¡Hola! *^* ya estoy de vuelta para dejaros la continuación, qué ganas tenía, ahora que estamos en vacaciones navideñas tendré más tiempo para actualizar y traeros más capítulos seguidos :3
¡Prestad atención porque este es el capítulo donde se revela la misteriosa identidad del lector de Hinata! D:

Muchas gracias a todos por comentarme 3 me hacéis feliz, feliz.
Reviews al final del capítulo :D


Había llorado mucho durante la noche, notaba los ojos hinchados y le escocían, todo eso juntado con un dolor de cabeza pulsátil e incómodo. No había recibido ningún comentario en su última reflexión y no le sorprendió en absoluto, la gente debería pensar que ella era horrible, peor incluso, ninguna palabra alcanzaba a acertar un valor lo suficientemente negativo para lo que se merecía.

No se re conocía, definitivamente, aquella persona de la noche anterior era una extraña, una persona que no se ama en absoluto como para dejarse llevar así.

Se levantó hacia su armario, cogió un viejo suéter de su madre que aún olía ligeramente a ella, se lo puso mirándose al espejo, y de su reflejo pasó al llanto en cuestión de segundos.

Gaara le había mandado varios mensajes disculpándose aparentemente de corazón, casi le dolía más a él que a ella haber entregado a Hinata de ese modo a sus amigos, sobre todo cuando descubrió que albergaba sentimientos bastante serios por ella... había sido todo un error.

No podía apenas mirarse reflejada en ninguna superficie, era incapaz de mirarse a los ojos, tenía miedo de ver un monstruo en ellos. Se acordó entonces de su misterioso lector, necesitaba en ese momento más que nunca cariño de alguien casi tanto como el respirar. Se levantó y se dirigió hacia su ordenador dejando hablar a su verdadero yo: el frágil, el desprotegido, el inseguro.

Tecleó con lágrimas en los ojos, despacio, la vista emborronada no le dejaba escribir con claridad.

"Me gustaría saber tu nombre... me gustaría saber porqué ves un alma bonita en una persona tan horrible, así soy yo, horrible. En eso me estoy convirtiendo, algo me está arrastrando a un pozo oscuro y no tengo ni idea de cómo ha pasado o como puedo salir de él.

Dime tu nombre... dime un porqué".

Lo envió suspirando, esperando encontrar pronto una respuesta... una respuesta a sí misma y de su lector. En su correo habitual había un mensaje de Sasuke que no esperaba para nada.

"Hoy estoy solo en casa y no has venido a clase... empiezas a cogerlo como una mala costumbre, ¿te vienes a por los apuntes y vemos una película juntos? No estará Itachi para molestar"

Esa proposición vino como caída del cielo, necesitaba distraerse y dado que Sasuke no solía preguntar por los sentimientos de los demás, era la persona más indicada para pasar la tarde y no machacarse a pensar. Era frío, distante (aunque últimamente con ella menos) y le ayudaría a mantener la calma. Respondió sin pensarlo dos veces.

"A las 5 estaré allí, pero estoy cansada de los emails, aquí te mando mi

número de móvil"

La siguiente respuesta llegó en forma de sms, Sasuke estaba conforme con la hora.

Hinata se recostó en su colchón mirando al techo, algo más relajada de saber que tendría compañía. Su móvil sonaba con una llamada de Gaara, pero no quería atenderlo, la había vendido a muy bajo coste a dos desconocidos... y eso merecía la venganza de hacerlo sufrir terriblemente...

Bastante lejos de allí, cierto rubio maquinaba un plan para recuperar la amistad de Hinata, había puesto mucho empeño en él y se aseguraría de que saliera bien.

El Uzumaki esperaba en la parada del autobús a cierta persona en especial... media hora estuvo esperando hasta que Neji hizo acto de presencia.

-Sí que has tardado, te creía más puntual -saludó el rubio contento.

-Lo siento, he estado hasta tarde trabajando –Neji lo saludó sonriente, habían tenido sus rivalidades en el pasado pero luego se volvieron muy buenos amigos, la pena es que no se veían desde la gran discusión con su prima.

Caminaron hasta un bar cercano y se sentaron a hablar frente a frente bastante serios.

-Bien, ¿qué querías comentarme?

Naruto cogió aire un poco triste, no sabía muy bien por dónde empezar
-Por favor, escúchame hasta el final, necesito que lo hagas dado que el tema es un poco delicado.

-Está bien, te escucho.

El rubio dio todo lujo de detalles a Neji acerca del comportamiento de Hinata, cómo estaba su situación familiar, los problemas con los amigos, la burla de Gaara la noche en la discoteca, su cambio a partir de entonces... su evolución a peor.

El joven cambió de una expresión seria a una totalmente triste, por mucho que no se hablasen él echaba mucho de menos a su prima y oír aquello le dolía en el corazón.

-Creo que recuperaros el uno al otro os hará mucho bien, os necesitáis... y a ella le beneficiará saber que no está tan sola como se piensa... aunque a mí me odie, quiero hacer esto por ella.

-No me puedo creer lo que me estás diciendo... Hinata... mi querida prima convertida en un témpano de hielo -suspiró reclinándose en su asiento-. Tienes razón Naruto, es la hora de recuperarla. ¿Pero cómo lo hacemos? Si dices que rechaza a todo el mundo.

El rubio pensó unos instantes, no tuvo ninguna idea convincente.

-¿Y si le preparamos algo entre tú y yo a modo de sorpresa?

-¿Sabes qué? Se me está ocurriendo una idea...

Sakura e Ino se probaban varias cosas en los probadores, Ino lo hacía de buena gana entusiasmada, pero su amiga no. Llevaba con mala cara desde la conversación con Hinata, la odiaba, no podía creer que se hubiera acercado al Uchiha tanto de aquella manera, era insólito.

Rebuscaba prendas en las perchas pero ninguna la convencía, resoplaba furiosa una y otra vez apartando todo con desdén y mala gana.

-A ver... ¿Quieres dejarlo ya?

-No puedo... Ino de verdad, ¿por qué ella y no yo?

-Estás dando por hecho muchas cosas, no sabes nada de lo que haya podido pasar -intentó suavizar la rubia.

-Por favor Ino, no seas inocente... ¿Ahora subir a casa a alguien no significa nada? Y además lo que me dijo... fue horrible, ¡me gustaría matarla!

-Es normal que quiera vengarse de nosotras, no la hemos tratado del todo bien... pero piensa que se le pasará, no caigas en ese juego ¿vale?

-Me gustaría verte a ti reaccionar si se arrimase a Sai... -se calmó ligeramente escuchando a su amiga-. Pero esto no puede quedar en el aire.

-¿Quieres un consejo? Deja pasar los días y el tiempo decidirá.

El tiempo... eso que a Sakura la mataba poco a poco cada día, ver a Sasuke acercarse a Hinata era insoportable. Pero Ino tenía razón, debería esperar algún tiempo para decidir qué hacer... o al menos para que se calmaran las cosas.

Después de todo, tras la tormenta llega la calma.

Puntual como un reloj, a las cinco de la tarde cierta joven llamaba a casa del Uchiha, estaba ansiosa por que le abriera la puerta, para esta ocasión volvió a vestir como lo hacía en un principio, sin maquillar, con sus vaqueros normales, un jersey corriente pero bonito y unas zapatillas converses que le daban un toque mucho más natural como solía ser ella.

Cuando la puerta se abrió, el Uchiha no pudo reprimir su cara de sorpresa, era muy evidente que Hinata había estado llorando largo rato, y su vestimenta daba clara información de que se sentía asustada y deseaba recuperar una parte de su pasado.

Se hizo a un lado sin decir nada y la joven pasó, nada más cerrar la puerta la Hyuga no pudo evitarlo y se abalanzó sobre los brazos de Sasuke, se apretó contra él con fuerza enterrando la cabeza en su hombro.

Su calor le reconfortaba, su dulce olor también, con esa mínima sensación de protección, su interior se calmaba dando paso a unos segundos de tranquilidad. Él no entendió muy bien a qué venía aquello, pero sí sentía que Hinata estaba depositando toda su confianza en él, le correspondió al abrazo rodeándola con sus brazos, apoyando la barbilla en su cabeza, susurrándole que se calmara, que todo estaba bien. No es que fuera natural para él este tipo de actos, pero decidió esforzarse en entenderla y en ayudar.

Y de pronto, estalló deshaciéndose en lágrimas que no pudo contener, apretaba los puños arrugando el jersey de Sasuke, comenzó a temblar a causa de los sollozos, expresó toda su rabia en gemidos lastimeros liberando todo el mal que guardaba dentro, el despecho de sentirse usada, traicionada, violada por malos instintos. Se dejó llevar por todo ese torrente de emociones turbias en el pecho de la persona en la que menos confiaba hasta la fecha, pero sí por quien se podía sentir más comprendida.

El joven Uchiha calló y la dejó calmarse, ella estaba atravesando por lo que un día vivió él, sabía perfectamente en qué punto se encontraba, en el de sentirse perdido y desamparado al borde del abismo, sin nadie a quien pedir ayuda y sin ninguna persona que te tienda la mano. Quería que no se sintiera sola y por ello la apretó aún con más fuerza.

Se encontraba curiosamente muy cómodo con ella entre sus brazos, disfrutando del calor que le proporcionaba... rara vez él dejaba que lo abrazaran, entonces ¿por qué ese instinto de protección con ella?

La sentó junto a él en el sofá y la dejó llorando durante diez minutos más, tras los cuales se calmó separándose de él, mirándolo fijamente a los ojos, casi notaba que en ese momento ambos se miraban mutuamente al alma, desnudos emocionalmente en ese momento tan íntimo.

-G-gracias Sasuke... lo necesitaba mucho.

-Eso espero, porque mi camiseta ha acabado perdida -sonrió ligeramente a modo de consuelo.

-Lo siento mucho, no sé qué me ha pasado.

-Yo sí lo sé... has ido por un sendero que creías poder controlar y te has estrellado de lleno, yo también pasé por lo mismo la época en la que me distancié de todo el mundo. Es algo más lógico de lo que te piensas.

-No sé en qué punto estoy... no sé por qué he hecho ciertas cosas –lamentaba una y otra vez.

El moreno dirigió sus ojos hacia ella de un modo más profundo todavía.

-Porque a veces... para encontrarse uno tiene que perderse. No nos conoceríamos a fondo si no atravesáramos malos momentos, aunque no lo creas, pasarlo mal es necesario.

Ella agachó la cabeza madurando las palabras del Uchiha, tenía mucha razón y eso le reconfortó en gran medida. Estaban tan cercanos en ese momento... ¿Por qué nunca habían congeniado antes? Simplemente nunca se habían dado una oportunidad.

-¿Estás mejor? ¿Quieres ver la película o quieres contarme algo?

-La película, ya te contaré cuando me sienta más fuerte, te lo prometo –aseguró ella con una sonrisa.

-Está bien -se levantó para poner la televisión- por cierto... me gustas más así... más tú. Más natural.

Encajó el cumplido demasiado tímidamente, ya que Sasuke rara vez halagaba a alguien así, se sonrojó desviando la vista.

Era tan sumamente agradable estar allí a solas con él, se habían construido un rinconcito de calma y confidencias muy apetecible, le estaba cogiendo mucho gusto a esas tardes. Demasiado.

-Mañana no estarás bien del todo, pero pasado vas a ir a clase. Me aseguraré de ello porque iré yo mismo a buscarte -sentenció firme-. Y no admito un no por respuesta.

-Me parece bien... ahora... ¿Yo... podría...? –preguntó abochornada, mirando hacia su torso con claras intenciones.

Sasuke lo entendió a la primera, se recostó sobre el sofá mientras levantaba su brazo derecho.

-Claro, puedes tumbarte encima de mí, yo te cuido esta tarde –dijo en voz baja con algo de fastidio por verse a sí mismo tan blando.

Hinata se estrechó contra él con su corazón latiendo rápidamente... Sasuke Uchiha no era mala persona, sólo era alguien que guardaba muy dentro sus sentimientos.

No se percató que dentro de su bolso su teléfono volvía a sonar incesantemente con llamadas de Gaara... y eso no traería muy buenas consecuencias.

No podía ser... no contestaba, ¿por qué demonios no respondía a sus llamadas? ¿Se habría enfadado demasiado por lo de aquella noche?

Más arrepentido estaba él, se hubiera golpeado a sí mismo pagándole el favor así a Deidara y a Kyo... ¡Maldita sea!

Ahora no podía hacer nada, lo hecho, hecho estaba. Pero se arrepentía. No podía perder a Hinata, NO la iba a perder. Porque durante esa noche y tras todo ese tiempo juntos, intimando, haciendo planes... haciendo de todo se había dado cuenta de que se había enamorado perdidamente de ella.

Ahora estaba más que enganchado y no podía dejarlo... ella tenía que ser suya. Tenía que declararle sus sentimientos y establecer una relación fija.

Compensaría como pudiera esa horrible noche pero debía formalizar las cosas antes de que fuera tarde.

Pero nada, no podía contactar con ella. Se puso nervioso caminando alrededor de la habitación, golpeaba algunas cosas a su paso maldiciendo todo con los dientes apretados.

Sí... si Hinata no iba hacia él, él iría a por ella.

Y con esta firme conclusión decidió salir un rato para despejarse.

Con todas las emociones juntas y el agradable calor del Uchiha, la joven cayó profundamente dormida, tres horas después de dejarla dormir el moreno la despertó.

-Venga dormilona, te acompaño a casa. Y no te olvides de los apuntes.

Estaba preciosa recién despierta, se frotaba los ojos con los puños cerrados de un modo muy adorable... No, ¿pero en qué se estaba fijando?

-Gracias Sasuke y perdona la molestia.

-No es molestia... –respondió de mal tono por tanta disculpa por su parte.

De vuelta a casa de la joven Hyuga, ninguno de los dos dijo nada, Sasuke caminaba con las manos en los bolsillos pensando a mil por hora en lo que estaba sintiendo en aquellos momentos.

Cabía la posibilidad de que Hinata le gustase ligeramente... pero no entendía muy bien porqué. Necesitaría tiempo para poner en orden sus ideas. Hinata pensaba parecido a él, Sasuke le estaba provocando sensaciones muy agradables a la par que imprevistas. Al abrazarlo sintió un cosquilleo en su estómago que le indicaba claramente que no le era indiferente.

Era demasiado arrullador lo ocurrido en los últimos días.

Cuando llegaron, Hinata abrió la puerta, se giró hacia él desde dentro un poco nerviosa y se sonrojó cuando tuvo que mantenerle la vista.

-No sabes lo que has hecho por mí hoy... en serio, no lo sabes.

-Puedo hacerme una idea, y no lo olvides, estaré aquí pasado mañana para buscarte... e ir juntos a clase. Necesitas retomar los estudios para no echar a perder el curso.

-Está bien... me costará pero volveré, escoltada por ti además -bromeó.

-Sí...iremos juntos... –se mordió el labio ligeramente al darse cuenta del peso que tenían esas palabras.
Sus ojos negros brillaban ligeramente, se inclinó para despedirse dándole un beso en la mejilla, pero en el último momento, se aproximó ligeramente a sus labios besando su comisura con suavidad.

Hinata sintió que ese contacto puso su cuerpo al rojo vivo, no lo esperaba, no sabía cómo reaccionar salvo quedándose quieta.

El Uchiha se marchó de pronto sin darle tiempo a decir nada más sumiendo su cabeza en un mar de dudas. Ni él mismo entendía por qué había hecho eso.

-Menuda semana me espera... necesito desconectar de verdad.

Se bañó relajadamente y sin prisa, su móvil continuó sonando con llamadas del pelirrojo impacientes, llamadas que no se iban a cortar nunca. No quería responderle hasta que tomase una decisión razonable, quizás era ya suficiente venganza desaparecer de pronto, no lo sabía.

Se recostó en la bañera sumergiendo casi todo su cuerpo, sentía el calor del agua estremecer su cuerpo con un escalofrío agradable y placentero, miraba el techo tratando de no pensar en nada pero le fue imposible no visualizar la escena de despedida con Sasuke... ¿Por qué habría hecho eso?

Vale sí, se sentían muy bien juntos pero de ahí a algo más... no podía ser... ¿o sí podría?

Ella sólo quería amor sincero, amar y ser amada en un equilibrio perfecto sin complicaciones, nada más y nada menos.

Terminó por meterse enteramente en el agua con el murmullo de la misma volviendo los sonidos opacos y lejanos, cuanto menos lo pensara mejor, ya tendría tiempo de hablarlo con él. Era el último de sus problemas, realmente.

Cuando terminó de relajarse volvió a su habitación y comprobó el correo, tuvo una respuesta de su lector, pero no una cualquiera... ese mensaje decía mucho:

"Cuánto dolor y pesar me llegan a través de tus palabras... me oprime el corazón sentirte tan triste, tan destrozada. Me duele en el fondo del alma, te lo aseguro.

¿Quieres respuestas? Muy bien, yo te las daré. ¿Por qué veo un alma bonita en alguien horrible? Mi pregunta es... ¿te ves horrible porque lo eres o porque te has convencido de ello? No hay nada peor que una idea negra en una mente que atraviesa un momento delicado, las ideas pueden ser como verdaderas enfermedades que se arraigan al cerebro y lo van contaminando, no puedes huir de ellas cuando echan raíces.

Pero tú no eres horrible, quieres creértelo, quieres usar esa oscuridad para fortalecerte y evitar que nadie te haga daño, no te culpo pero ese no es el camino. Nadie puede mentirse a sí mismo. La prueba de no ser una mala persona la tienes en un montón de pequeñas cosas de las que probablemente ahora mismo no te des ni cuenta, piénsalo... hablar bien a un desconocido como yo, preocuparse por un amigo, pensar en perdonar... todas esas pequeñas cosas son las que te hacen ser buena persona.

Eres el alma más bonita que he conocido nunca, confía en mis ojos aunque no nos hayamos visto jamás.

Mi nombre es Toneri... ahora bien... ¿Me podrías obsequiar con el placer de conocer el tuyo?"

Tuvo que reprimirse las ganas de llorar al leer esa cruda realidad en la pantalla, Toneri tenía toda la razón del mundo y se lo había hecho ver rápidamente... ¿Por qué un desconocido la había calado tan bien?

Y lo más curioso de todo, tan hondo...
Comenzaba a necesitar conocerle, quería verle en persona y asegurarse que ese chico que escribía verdaderas maravillas era real como la vida misma.

Lo tenía decidido, conocería a Toneri esa misma semana aunque le supusiera otro chasco en su actual y desordenada vida.

"Me llamo Hinata... oye... ¿Podríamos conocernos cara a cara"

No escribió nada más porque si no, no se atrevería a enviarlo, lo mandó y apagó el ordenador rápidamente para no ponerse más nerviosa aún esperando. Se tiró sobre la cama y procuró dormir para no ver, no oír y no sentir.

Y sobre todo, no pensar.

La mañana de volver a clase fue la más dura, levantarse, prepararse, encararse a toda esa gente que posaría sus ojos en ella juzgando y criticando sin tener idea de nada. Sólo imaginarlo le hacía sentirse verdaderamente enferma.

Mientras se preparaba, no era consciente que cierto coche de cierto pelirrojo estaba aparcado frente a su casa, Gaara golpeaba con los dedos el volante impaciente deseando verla. No había un momento mejor que la hora previa a la universidad.

Casi no pudo creerlo cuando vio a cierto chico moreno caminar hacia su casa... ¿Quién era él y qué hacía allí?

Cuando Hinata salió tuvo que contenerse para no gritar de la rabia, llevaba tres días ignorándolo, sin darle señales de vida y ahora de pronto un chico aparece para llevarla a clase... no, eso no podía ser. No lo iba a tolerar. Se había matado a pensar y a beber por ella, por pedirle perdón y recuperar esa intensa relación que tenían mientras que ella lo dejaba en la ignorancia, era demasiado injusto.

-Pensé que no ibas a salir -sonrió Sasuke al verla.

-¿Sabes qué? Yo también -le sonrió a su vez.

Gaara los seguía con cautela mientras se dirigían a clase, tenía ganas de averiguar qué pasaba con esos dos.

-Oye Sasuke... quería preguntarte porqué...

-¿Por qué casi te besé?

-S-sí... -Hinata a veces se sentía asfixiada por lo directo que era el moreno.

-Yo tampoco alcanzo a comprenderlo muy bien... perdona si te molestó.

-No es eso... es que... pensaba que tú... bueno, quiero decir, que tú nunca...

Sasuke se detuvo en seco girándose hacia ella, ¿cómo podía quererse tan poco?

-¿... Que yo nunca podría fijarme en ti? ¿Es eso lo que piensas?

La joven peliazul asintió nerviosa.

-Nunca nos hemos dado una oportunidad, sólo eso. De todos modos eso no es nada malo...

-No lo es... pero voy a serte sincera... ¡Se me hace muy raro estar así contigo! -reía contenta.

¿Y si Sasuke era esa persona que buscaba? No lo podría saber hasta que no continuase por ese camino para ver qué ocurría.

Desgraciadamente la alegría duró poco, Hinata notó un brusco tirón en el brazo de pronto, ahogó un grito sobresaltada por lo repentino del agarre al tiempo que vio cómo Gaara se situaba delante de ella, encarándose al Uchiha.

-¿¡G-Gaara!?

-Vais a explicarme vosotros dos qué es eso de casi besarse... Inmediatamente.

Hinata no dijo nada, pero estaba claro que una mirada asesina salía de esos claros ojos verdes. No pensó en arreglar las cosas a tiempo y ese fue su gran error.

Ahora, sólo quedaba rezar para que nada malo ocurriese en ese mismo momento…


Chaaaan... omg, que perversa soy, corto el capítulo en el momento más interesante...

Como siempre, os acoso a preguntas jajaja e.e
¿Qué os ha parecido que Toneri sea el misterioso lector? En mi opinión le pega mucho (habrá gente que le odie) pero seguro que pocos lo esperabais.
Hinata se siente cada vez más cercana a Sasuke, y él por su parte también se siente cercano a ella, aunque no entienda muy bien por qué ò.ó
¿Y Gaara? ¿Cómo va a reaccionar ahora que sabe que está loco por Hinata? ¿Qué clase de "charla" tendrá con Sasuke? ¿Y cómo reaccionará Sasuke ante esto, creéis que Hinata se sincerará con él y le contará todas las cosas que ha hecho en este último mes?

Espero que os haya gustado el capítulo, no os olvidéis comentar y decirme qué os parece, si os gusta o si no :) ¡muchas gracias a todos!

¡REVIEWS!:

cherrymarce: es impactante que hubiera un tercero, verdad? La pobre Hinata se debió sentir en ese momento totalmente sorprendida. Me gusta cómo está evolucionando la relación entre esos dos, ahora mismo hay que tener en cuenta de que se comprenden mejor que nunca, porque Sasuke ha atravesado el sendero oscuro en el que está perdida Hinata ahora mismo. En serio, me encanta *^*. Espero que te haya gustado este capítulo ^^ un beso!

Naiu: me alegro mucho de que el capítulo te gustara *^* en serio, siento mucho que tuvieras esa mala experiencia, y también espero que nunca más te pase nada parecido u.u son situaciones en las que la presión social hace mucho... Espero que te haya gustado este capítulo también y que la historia esté evolucionando a tu gusto, un abrazo!

Hime-23: ciertamente Hinata está llegando a un punto de estar muy perdida, y debe ponerle remedio si no quiere acabar peor... Me alegra saber que el capítulo lo haya escrito bien como para que sintieras la angustia y la presión que sentía Hinata, eso quiere decir que te metiste de lleno en la historia :) y sí, Gaara está muuuuy acostumbrado a hacer este tipo de juegos con sus amigos... Espero que te gusten los siguientes capítulos!^^ un beso!

astoria grey: siento muchísimo no haber respondido tu otra review en el capítulo anterior . tuve el problema con los comentarios hasta que lo pude arreglar, menos mal, lo siento D:! Gaara ahora lo va a tener difícil, porque sabe que ha cometido un error muy grande con ella, ¿conseguirá arreglarlo? ya se verá... Opino lo mismo de Sakura con Sasuke! xD Como pareja no pegan nada, el propio Kishimoto en ciertas entrevistas ha dicho que no pone nada de su relación porque hasta para él resulta extraño (fanservice total xD) Itachi tendrá más apariciones en los siguientes capítulos *^* va a ser importante en la historia. Un abrazo muy grande!

Lizeth de Uchiha: el acercamiento entre Sasuke y Hinata es tan bonito... *w* con lo que me gustan a mi como pareja, Sakura está ahora mismo fuera de sí misma, no está sabiendo gestionar muy bien sus sentimientos y eso acarreará problemas muy gordos... ya lo verás. La acción de Gaara en efecto, ha hecho una profunda marca en el alma de Hinata que será muy difícil de sanar. A partir de ahora las cosas se van a volver muy feas, y verás como evoluciona todo esto. Espero que te haya gustado el capítulo y que sigas disfrutando la historia! Un abrazo! ^^

¡Y eso es todo! Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo :D