Todos miraron con impotencia como Phantomon se llevaba a Kari, no habían podido hacer nada por impedirlo, si hubiesen atacado a Phantomon, este se habría cubierto con Kari usándola como escudo. El digimon fantasma había aprovechado ese punto en ellos, la incapacidad de sacrificar a un amigo, lo que no comprendían es porque se la llevaba.
Gatomon se incorporó, aún no habían desaparecido del lugar, comenzó a correr hacia ellos y a impulsar saltando de rama en rama para alcanzar la burbuja. El dispositivo lo había dejado en el suelo, en esos momentos deseaba acabar con Phantomon. Se preparó para golpear la burbuja girando en el aire, si le daba con la cola la partiría debido al poder del anillo sagrado, pero Phantomon se anticipó a su movimiento y con un movimiento de guadaña mandó una onda de energía oscura a Gatomon que le dio de lleno derribándola en el acto. Impacto con fuerza contra el suelo quedando aturdida, tanto por el golpe contra el suelo como por el impacto de la onda oscura.
Finalmente, Phantomon desapareció en el horizonte
- ¡Gatomon! – gritó Patamon volando hacia ella, TK corría tras él y el resto del grupo los seguían
- Estoy Bien – gruño mientras se levantó con dificultad y alcanzando la mirada al cielo con rabia.
En ese instante, llegaron Tai y Matt, que al observar las caras de todos supieron que algo andaba mal, pero... ¿qué era lo que iba mal?
- ¿Qué ha sucedido? – inquirió Matt
- Había Bakemons y Phantomons vigilando la fábrica – explico TK apretando ligeramente los puños – uno de los Phantomon ha huido llevándose a Kari con él
- ¡Cómo! – dijo Tai furioso - ¿Por qué lo habéis permitido?¿Cómo se os ocurre dejarla desprotegida
- No estaba desprotegida – respondió Izzi – aquí todos cuidamos de todos
- ¿No me digas? – Tai tenía motivos para estar molesto, Kari era su hermana y sentía que se había hecho poco por ayudarla – no os veo rastreando los cielos ni persiguiendo al Phantomon – recrimino – si algo le llega a pasar a Kari
- La cogió usándola de escudo – soltó de repente Patamon – por eso no pude atacarle, le habría dado a Kari
- ¿Y qué has dicho? – dijo con rabia pero pasándosele ligeramente la agresividad que sentía, todo lo chocante a su hermana solía ponerlo nervioso – maldito Phantomon, cuando lo encuentre...
- Súmate a la lista – hablo con odio – porque no pienso dejar de él ni la capucha
Todos se quedaron mirándola, el rostro de Gatomon era puro odio, no comprendían porque reaccionaba así, sería normal que sintiese rabia, pero ese odio; ese odio era escalofriante, les recordaba a la primera vez que la vieron. Gatomon sentía correr en sí el odio y los deseos de venganza, la expresión de Kari cuando la llamó, cuando estaba siendo asfixiada por la cadena de Phantomon; no se la podía quitar de la cabeza, era una mirada de sufrimiento y miedo.
- Tómalo con calma – le dijo Phantomon – la encontraremos, ya lo veras – Gatomon en ese momento lo miro molesta – si no piensas fríamente te perderás
- No te metas – dijo bruscamente antes de salir corriendo
(***)
Pasadas unas horas, llegaron a una cueva, una cueva cercana al monte Mugen; la misma en la que habían estado hacía años, en su primera aventura por ese mundo. Patamon estaba algo decaído y preocupado, Gatomon no había regresado con ellos.
- Tranquilízate – dijo TK – ya volverá cuando se le pase
- No creo que se le pase fácilmente, nunca la había visto así, normalmente puedo saber lo que piensa, pero en esos momentos hasta a mí me dio miedo
- Eso no es lo único preocupante – dijo Izzi – Gatomon es un digimon de tipo sagrado y todos sabemos ya que hubo una cacería contra ellos; si la ven podría ser catastrófico.
- Ella sabe cuidarse – dijo Patamon – me preocupa que se deje llevar por ese odio.
- El dispositivo digital sirve para alejar y disipar la oscuridad – recordó Matt tras unos instantes de silencio, estaba pensativo - ¿Por qué dejo caer Kari el suyo?¿Porque se lo entregó a Gatomon? – les habían contado y descrito todo lo sucedido
- Pues para que Gatomon lo usara – dijo Agumon soltando lo primero que se le ocurría
- No lo creo – dijo Izzi – esta vez los poderes de la oscuridad han aumentado mediante la destrucción de digimon de tipo sagrado – les recordó – Kari y yo pensamos que quien esté detrás de esto querría destruir cualquier cosas que tuviese un poder sagrado y los dispositivos tienen parte de ese poder
- ¿Qué sentido tiene proteger el dispositivo si se queda ella sin protección? – inquirió TK
- No entiendo nada – dijo Mimi
- Es mejor que lo guardes tu Tk – dijo Izzi arrojándole el dispositivo de Kari – tu representas la esperanza, y la esperanza es guardiana de la luz
- De acuerdo.
Habían conseguido destruir los datos que guardaban el código maligno de los anillos, así como todas las reservar que habían encontrado; pero esa pequeña victoria les sabía a derrota. No les agradaba mucho no haber podido hacer nada por salvar a Kari y ahora no sabían dónde podía encontrarse. Tras establecer los turnos de guardia, poco a poco fueron quedando dormidos, a excepción de Tai y Tk quienes se quedaron vigilando
- TK, ¿crees que...? – no se atrevió a terminar la pregunta, que quería pensar en eso, pero al mismo tiempo no podía evitarlo
- No creo que este muerta, los ocho somos una unidad, estamos conectados de alguna manera, si uno de nosotros muriese o cayese en la oscuridad lo notaríamos – dijo lo que pensaba sinceramente, también en su voz había esperanza – Kari es muy fuerte, siempre lo ha sido Tai, quizá ninguno nos dimos cuenta porque siempre todos buscábamos protegerla, pero sabe cuidarse ella misma, estoy seguro.
- Ojalá supiéramos donde buscar.
(***)
Gatomon había regresado a la fábrica, la recorrió caminando lentamente con atencion completa a todo el entorno, no descansaría hasta encontrarlos, Haría picadillo a ese Phantomon. Tenía un gran pesar y dolor, sentía que incluso las palabras que le había dedicado a Kari hacía años se cumplían en parte, creía que así había sido, cuando Kari quedo inconsciente con esa mirada de sufrimiento, la creía muerta.
Soltó un grito de rabia, completamente cargado de ira y de odio; no había podido defenderla, no había podido protegerla, pero la vengaría, aunque fuese lo último que hiciera en la vida; las consecuencias de lo que hiciera hasta conseguir culminar su venganza no le importaban, ya nada importaba.
Escucho un ruido en el interior de una de la zonas más dañadas, se dirigió hacia allí, se trataba de un Bakemon superviviente; los Bakemon solían estar a las órdenes de los Phantomon. Se agazapó lista para atacar, ese Bakemon le daría la información que buscaba, lo quisiera o no.
Saltó sobre él y lo dejo inconsciente de un golpe, era necesario para inmovilizarlo, la ira y la rabia incrementaba su poder. No le costó nada inmovilizarlo, y llevarlo ya inconsciente y atado a la parte más profunda de la fábrica; lo ató de las garras y lo colgó del techo, a una altura considerable para él pero no para ella, no tendría problemas con él. Aguardó observándolo hasta que despertase, no supo cuánto tiempo permaneció inconsciente el Bakemon, ella se mantuvo despierta mirándolo con desprecio y pensando en todo lo que podía hacer para que hablase
- Al fin despertaste – dijo con desprecio – hay dos formas de hacer esto, o me das la información que te pido, o pagaras las consecuencias – su voz ahora cuasi fría estaba cargada de odio - ¿Dónde está Phantomon?
El Bakemon permaneció en silencio, no quería decir nada, no deseaba desvelar nada, tenía miedo, pues desconocía lo que esa gata haría con él, solo pensaba que nada bueno en definitiva. Ante la falta de respuesta, Gatomon comenzó a golpearle repetidas veces con la cola, fuertemente, como si fuese un látigo; estaba descargando en él su ira y al mismo tiempo disfrutaba de sus gritos, ¿desfrutaba?, se detuvo unos instantes, ¿Cómo podía estar disfrutando con eso?, por unos instantes sintió miedo por lo que estaba haciendo, por lo que tenía en mente, tenía que centrarse en obtener lo que buscaba, únicamente eso, ya se deleitaría cuando se vengase. En un rápido movimiento corto la cuerda que amarraba al golpeado Bakemon, cayendo este al suelo con fuerza. Luego se dejó caer sobre él poniéndole la garra encima
- ¿Dónde está Phantomon? – Repitió su pregunta – será la última vez que repita la pregunta
- Server – dijo entrecortadamente el Bakemon – el continente de Server
Gatomon le asestó un rápido golpe final, el Bakemon quedó destruido; Gatomon se incorporó con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido
(***)
Tras pasar la noche en la cueva, salieron al exterior apenas amaneció; habían decidido hacer dos grupos para cumplir las dos misiones que tenían en ese instante, liberar a todos los digimon poseídos y encontrar alguna pista sobre Kari y de paso buscar a Phantomon. Tai, Izzi y TK iban en un grupo; los otros cuatro en el otro. Todos con sus respectivos compañeros digimon. Acordaron encontrarse de nuevo al pie de esa montaña, junto a la entrada a la cueva.
Un grupo se dirigió hacia el este y el otro hacia el oeste.
El primer lugar al que decidieron dirigirse el grupo compuesto por Sora, Matt Joe y Mimi; fue hacia la sabana a hablar con los Yokomon y pedirles orientación, el bosque por el que caminaban estaba silencioso, como si el mundo se hubiese callado de repente. Cuando faltaba poco para llegar al hogar de los Yokomon, un ejército de numemons los atacó, al parecer estaba aguardándolos
- ¡Corred! – gritó Matt
- Pero si están controlados... – comenzó a hablar Joe
- ¡Qué más da!, necesitamos una estrategia para enfréntanos a todos ellos, son demasiados – apunto Sora
- ¿Y si digievolucionamos?
- Esperad al momento oportuno – dijo Matt
- Ya me pareció raro no encontrarnos con ellos en las alcantarillas – comento Mimi
Se metieron entre la maleza al llegar a un claro, el cual momentos después quedó inundado por los Numemons; escondidos, aprovecharon para digievolucionar. En el cielo apareció Birdramon y en el claro hicieron acto de presencia Garurumon, Ikakumon y Togemon
- No les hagáis daño, solo hay que ayudarlos – dijo Mimi, los Numemon no eran sus digimon preferidos pero aun así eran seres vivos
- Tranquila, sabemos bien que hacer – aseguró Togemon – ataque de espinas
- Arpón volcán
- Alas de meteoro
- Fuego de Zorro
Varios ataques así, extendiéndolos por todo el claro dejaron debilitados a los Numemons, quedando todos amontonados.
- Usemos los dispositivos en conjunto – propuso Joe apuntando a la pila de Numemons con su dispositivo. Los otros tres lo imitaron
Por otro lado, el otro grupo; compuesto por Tai, Izzi y TK, se encontraron con las zonas igual que el resto, completamente desérticas, TK no podía dejar de tener la sensación de que estaban siendo observados, Patamon parecía sentir algo similar.
- El poder de la oscuridad es muy fuerte aquí – dijo, Patamon al igual que Gatomon podía sentir el poder de la oscuridad, aunque no con la misma intensidad – algo se acerca
Una figura apareció ante ellos, los tres se quedaron mirándolo sorprendidos; era un digimon tipo ángel caído de color negro azabache y ojos rojos, fríos y llenos de odio, Devimon.
- Mi amo me ha dado la oportunidad de vengarme por lo que me hicisteis hace años – dijo sonriendo con gran malicia, estaba satisfecho y esta vez no fallaría – pagaréis por aquello y por haber destruido mi fábrica
- Eso está por verse – dijo TK – ¡Patamon!
- ¿Creéis que os daré a oportunidad de digievolucionar? – dijo convocando una ola de energía oscura que los bloqueaba inmovilizándolos
- Golpe de gato – Gatomon se lazo sobre Devimon derribándolo momentáneamente de un potente golpe; había sentido su poder por lo que se acercó a ver lo que ocurría, desviándose momentáneamente de su determinación inicial al ver que sus amigos estaban en peligro, ayudaría a sus amigos a luchar contra ese demonio antes de partir hacia Server; no dejaría que nadie más perdiese a su compañero, no dejaría que nadie más muriese – digievolucionad ahora.
Los tres digimon le hicieron caso y digievolucionaron aprovechando la confusión de Devimon; quien al darse cuenta que tenía las de perder estando frente a dos digimon de tipo sagrado, comenzó a invocar el poder de la oscuridad, tal cual hizo el año pasado
- Otra vez – gruño Angemon
- No lo permitiré – dijo Gatomon usando el poder de su anillo sagrado para dispersar la oscuridad, evitar que Devimon la concentrarse, era un pulso de poder el que iniciaron - ¿Quién es tu amo?¿Quién te envía?
- Nunca lo sabréis – dijo cruelmente siguiendo el pulso con Gatomon intentando absorber energía oscura cosa que ella no le permitía, se estaba impacientando con aquello, iba a terminar con eso rápidamente, se acabaron los adornos – haré que de este lugar vuestras tumbas – se volvió hacia Gatomon, se desharía de ella antes de aplastar a los demás – tú serás primero, Garra mortal
- No te dejaremos – grito Tai – chicos adelante
- Si – dijeron TK e Izzi
Gatomon libero algo de poder entregándoselo a sus amigos sin dejar de mirar desafiante a Devimon ni ceder terreno ante él, ni la cercanía de la muerte la asustaba
- Mega llama
- Mega explosión
- Mano del destino
Los tres ataques eran muy potentes sobretodo incrementados por el poder cedido de Gatomon; se combinaron entre si potenciándose a su vez e impactando contra Devimon destruyéndolo por completo como la última vez, solo que esta sin sacrificios; únicamente quedaba saber quién lo había traído de vuelta a la vida.
- La oscuridad en esta isla se ha reducido – dijo Gatomon seriamente; seguía con un tono frío y rencoroso pero que controlaba en presencia de ellos – encargaos de liberarla por completo – dijo antes de comenzar alejarse
- Gatomon – dijo Patamon, quien no se dejaba engañar del todo - ¿A dónde vas?
- A Server – dijo con determinación – juro que la vengaré, aunque sea o último que haga
- Pero...
No le dio opción a objetar; inmediatamente partió corriendo por el bosque aprovechando su agilidad
(***)
Era un lugar frio y oscuro, parecía un sótano o algo similar, pero era mucho más amplio; no era un sótano, eran unas mazmorras. Frente a la puerta ya cerrada de una de ellas había dos digimon, uno de ellos era Phantomon.
- Traje lo que me pidió, amo
- No tienes un estilo muy limpio – menciono fríamente al percatarse de la marca de la cadena en el cuello de la prisionera – pero no está del todo mal, retírate
Después de marcharse el Phantomon, el digimon la contemplo unos instantes antes de darse la vuelta y alejarse caminando por sus dominios.
