Disclaimer en el capítulo 1 as usual xD


Los días siguientes a ese sueño fueron los mejores que Luan tuvo en mucho tiempo. Se sentía totalmente relajada y podía ver a Lincoln un poco más fácilmente a los ojos antes de tener que desviar la mirada por la incomodidad o la culpa. Que su último sueño hubiera sido más amoroso que lujurioso no significaba que no se sintiera un poco culpable por habérselo tirado de todas formas. Aun así, todos en la familia pudieron notar la mejoría en el ánimo de Luan, siendo los más felices por la noticia sus padres, Luna, y las tres hermanas que sabían de su secreto. Lisa se puso particularmente contenta cuando, al igual que el resto de su familia, la catorceañera reveló que había un chico en la escuela que le gustaba. Un joven llamado Benny con aptitudes histriónicas enfocadas a la comedia. Que Luan pudiera interesarse en otro chico era el camino correcto hacia la recuperación. Precisamente en eso pensaba la joven genio mientras regresaba a su cuarto a las 3 de la mañana, luego de haber tomado una pausa de un experimento para ir a la cocina por un jugo de manzana.

—Parece que podré cerrar el expediente sobre el caso de Luan. Brindar por este acontecimiento con jugo de manzana de primera categoría está a la orden.

Estaba por entrar a su habitación, cuando notó que su hermana con sentido del humor cuestionable salió corriendo rumbo al baño.

—Hablé demasiado pronto.

La comediante apenas y tuvo tiempo de cerrar la puerta antes de que la cena comenzara a salir de su cuerpo en medio de fuertes arcadas.

—Y allá van los nuggets de pollo… Vaya que querían salir volando. —Luan dejó que una risa triste escapara de sus labios. —¿Entienden?

—Como de costumbre, no entiendo tú inusual sentido del humor. —Se escuchó la voz de Lisa del otro lado de la puerta. Al cabo de quizás, un par de minutos, la chica de frenos salió del baño y siguió a su hermana menor hacia su habitación.

—¿Debo asumir que has sufrido de una recaída, Luan? —dijo lacónicamente la preescolar genio tras tomar asiento en su escritorio.

—Puedes decir que caí en mi propia inmundicia…

Aunque la expresión tras las gafas de Lisa lucía tan estoica como siempre, por dentro la niña estaba bastante preocupada. Parecía que la recaída era bastante seria.

—¿Podrías describirme a detalle tú experiencia onírica, por favor?

—No es de las que te pueda dar esos detalles, Lis. —respondió la adolescente. —Pero te lo puedo resumir en dos cosas: No maté a nadie y aparentemente, puedo atender a Benny por la puerta principal y a Linc por la del patio a la vez.

Era raro ver a Lisa confundida, pues no había entendido la analogía, pero siendo la genio que era, la niña captó la idea en 23 segundos, si su exclamación de "SANTA MADRE DE LA CIENCIA" y su tremendo sonrojo, visible aún sin iluminación, eran pistas confiables.

—Quizás no debiste estudiar anatomía tan pronto, Lisa.

Levantándose despacio, Luan se dispuso a volver a su cuarto para tratar de dormir una vez más, aunque se detuvo antes de salir de la habitación.

—Tal vez deba pedir que me comuniques con uno de esos psicólogos o psiquiatras. Incluso uno que trate animales, pero creo que ni ellos llegan a mis extremos. Solo mírame. Aparte de incestuosa, bígama.

Aunque la científica dentro del cuerpo de la cuatroañera estaba de acuerdo con la idea y pensó en darle el número de cierto patán con licencia para ejercer, la niña decidió que lo que Luan necesitaba era una especialista en cariño. Afortunadamente, una vivía bajo el mismo techo y se pondría en acción sin necesidad de decir nada.


La mañana fue una gloriosa para Luna. ¿Cómo podría ser de otra forma? Había tenido un descanso maravilloso, soñó tiernamente con una cierta chica rubia con un mechón azul, y su compañera de cuarto lucía mejor que nunca.

—"Here comes the sun, here comes the sun… And I say it's all right".

Pero cuando bajó de su litera, el sol en su mente estalló como un globo reventado con una aguja al rojo vivo.

—Luan, perdóname que lo diga, pero luces como mierda.

Y es que la susodicha tenía unas ojeras enormes, sus ojos estaban rojos y francamente, tenía una expresión no muy diferente a la de un ebrio que recordó que había cometido una masacre antes de que la borrachera lo noqueara.

—Es porque ya caí al mero fondo. Jajaja. ¿Entiendes?

—¿Estarás bien, hermanita? Porque si te sientes…

—Claro que sí, Luna. Solo fue un retroceso, así que me toca ir arriba y adelante.

Pero por más que intentara ser honesta consigo misma y con su hermana mayor, le costaba creer esas palabras. Luan no pudo dormir mas que una hora tras su charla nocturna con Lisa. Se sentía triste y decepcionada de sí misma por haber tenido semejante sueño.

"Y lo peor es que fui yo quien convenció a Linc y a Benny de que me fornicaran a la vez. Solo me falto mamárselas al mismo tiempo."

Todas las hermanas que vieron a Luan le preguntaron qué había pasado, y les mintió diciéndoles que había recordado un examen muy importante que olvidó por andar pensando en Benny. Lisa y Lily no le creyeron. Leni mucho menos, así que la tomó de la mano, la atrajo hacia ella para darle un abrazo revienta costillas y la llevó al segundo lugar más privado de la casa, el ático. La rubia sentó a su hermana menor en una caja y sujetándola por los hombros, la miró fijamente a los ojos.

—Como que esto no tiene que ver con un examen, Luany. ¿Soñaste con Linky de nuevo?

Luan asintió.

—¿Y fue… uno de esos sueños donde lo ves distinto a nuestro hermanito?

Luan asintió una vez más.

—¿E… hicieron… cositas de adultos?

Por tercera vez, Luan asintió.

Leni se le quedó viendo a Luan sin desviar la mirada. Luego, la rubia giró sus ojos hacia arriba y sacó su lengua como si estuviera pensando en algo. La chica de frenos pensó por un momento que si pudiera ver la mente de su hermana, vería un par de engranes oxidados tratando de girar mientras una ardilla corría en una ruedita.

—¿E hiciste con Linky algo de eso fuera de tus sueños?

—¡CLARO QUE NO! —La castaña se tapó la boca apenas se dio cuenta del tono que usó. Pensó en ofrecerle una disculpa a Leni, pero ella la abrazó de nuevo y la acercó a su pecho.

—Entonces de que te preocupas. Creo que ya te lo dije una vez… ¿O no te lo dije? Bueno, como que si no te lo dije, te lo digo ahora. Los sueños son solo eso, sueños. Incluso si es algo fuerte como cositas de adultos, sigue siendo un sueño y ya. No te preocupes tanto, Luany.

Testarudamente, Luan le replicó a Leni que algunas de esas "cositas de adultos" eran cosas que ni por error debería soñar y que hacerlo demostraba que estaba mal de la cabeza.

—Pues yo te veo muy sana. —dijo la rubia mientras revisaba la cabeza de Luan en busca de chichones, cortadas o moretones. —Y hasta donde sé, soñar no te provoca chichones o fiebre o gripe.

—No creo que entiendas lo que quieres decir con "cositas de adultos", Leni.

—Claro que sí. Hablo de sexo.

Por un segundo, los ojos de la comediante se abrieron como platos. Leni era la más inocente de sus hermanas, excepto Lily y quizás, Lana. Le parecía inverosímil que ella usara esa palabra.

—Como que no habrás pensado que no se de eso… Tal vez no sea muy lista, pero desde que mi cuerpo comenzó a cambiar, me esforcé lo más que pude para saber de sexo y no me arrepiento de los dolores de cabeza que pasé por ello. Te sorprendería saber cuántos chicos quieren meter su pene en mí. Si no hubiera aprendido de sexo, tal vez lo habrían logrado.

Luan nuevamente recordó lo que su gentil hermana les dijo cuando abrió el portafolios de Sharon de Monet.

—Y mientras no hagas nada de eso con Linky, estarás bien. Yo confío en ti, Luany.

—¿Seguirías diciendo lo mismo si supieras que me soñé haciendo eso con Linc… y con Benny al mismo tiempo?

Si Luan hubiera podido ver la mente de su hermana, habría visto la ruedita donde corría la ardilla detenerse en seco y a la pobre ardillita salir volando hasta estamparse con el interior de su cráneo.

—Bueno… Como que no sé que decir… —La castaña bajó su cabeza sintiendo mucha culpa y asco. —Pero aun así, sigo confiando en ti.

Luan preguntó asombrada el porqué, a lo que Leni respondió que era porque eran hermanas.

—Y los hermanos como que confiamos en nosotros a pesar de lo que hagamos.

El dulce intercambio de palabras se vio interrumpido cuando la voz de su padre les recordó que debían ir a la escuela, así que las hermanas bajaron del ático y continuaron con su rutina. Toda la familia notó que Luan lucía mejor, así que pensaron que su hermana no tan brillante había derramado su cariño sobre ella, lo que agradecieron mucho. Luan, de hecho, fue quien lo agradeció mas porque de otra forma, no creía haber aguantado el viaje hasta la escuela sin ponerse histérica del miedo. ¿La razón?

Le tocó sentarse junto a Lincoln ese día en Vanzilla, y el chico andaba tan cansado que se quedó dormido recargado en ella.

La joven miraba fijamente al frente con una sonrisa que a simple vista, lucía como siempre, aunque la verdad, es que si uno miraba con atención, podría notar un muy ligero espasmo en su párpado derecho. Al mismo tiempo, ella acariciaba suavemente el blanco cabello de su hermano, pensando en que seguía soltero, por así decirlo. Linc no había sido tan claro respecto a que había pasado entre Ronnie y él salvo que seguían en buenos términos como muy buenos amigos. Una parte se sentía mal por la niña, pues le seguía pareciendo perfecta para su hermano, pero por otro lado, estaba lo que le seguía a contenta de que él estuviera libre porque así podría…

"NO. Es tú hermano… y además está Benny. No puedo hacerle esto con lo lindo, simpático y gracioso que es… aunque no creo que le moleste un trío. Además, puedo tener sexo con los dos a la vez y… ¡AAGGGGGGHHHH!"

—Ouch. Ten cuidado, Luan. —El chico había despertado cuando su hermana le dio sin querer un tirón a su cabellera.

—Lo siento, Linc. No quería ponerte en una situación tirante. Jajajaja. ¿Entiendes?

El gruñido de tedio de su hermano sonó como una dulce melodía en sus oídos, sirviendo parcialmente como un bálsamo que la tranquilizó un poco. Ella siguió acariciando el blanquecino cabello del chico hasta que llegaron a la primaria. El camino a la prepa no tuvo eventualidades, ni tampoco sus primeras clases. Después de todo, sus amigos ya le habían exprimido todo lo que era posible sobre el chico que le gustaba, aunque cuando se encontró con Benny para un ensayo, la joven apenas y pudo dirigirle la palabra. De hecho, Luan llegó al punto donde para evitar hablar con él, le estampó una almohada rellena de plumas de ganso en la cara… que terminó reventando y provocándole estornudos tanto a él como a todos los presentes, ella incluida.

—Espero que haya pollo para cenar, porque necesito mucho apoyo. Jaja…

Luan estaba entrando a casa sintiendo que apenada no bastaba para describir como se sentía. Por lo menos, el chico de cabellera rizada no la mandó al cuerno, e incluso hizo una broma de humor negro sobre fiebre aviar que le pareció genial a la comediante. Aun así, la joven estaba muy tentada a meter su cabeza en una bolsa de papel estraza, hacerle agujeritos para los ojos y adornarla con una lágrima como la de ciertos arlequines. Al parecer, ninguna de sus hermanas ni Lincoln habían regresado de sus propias actividades, lo que por ahora le parecía una bendición a la adolescente que solo quería volver a su habitación, aunque no pudo ni subir la escalera pues Lily se puso en su camino.

—Lua.

—Hola, Lily. ¿Qué tal? ¿Haciendo pasteles extra olorosos? Jajajaja. ¿Entiendes?

Vaya que la bebé entendió. Puso una cara de tedio única.

—¿Quieres que te prepare algo de comer? ¿Te llevo al parque?

La menor de las Loud movió su cabeza para decir que no y se puso a balbucear algunas cosas, que si bien, serían ininteligibles para todos, para Luan fueron tan claras como el cristal.

—¿Qué si ya me siento mejor? Oh, Lily… A veces olvido que también sabes de mis problemas. —La joven sujetó a su hermanita y ambas fueron a su habitación. Al llegar a su cama, Luan se acostó y sentó a Lily sobre su pecho. —Quisiera poder contarte con detalle todo, pero en su mayoría, no son cosas que debas saber.

—Ba bu gu da, edo audar. No tes iste.

—Y cada día te salen mejor las palabras. —La catorceañera le sonrió a su hermanita mientras le hacía cosquillas en la pancita. —Pero no es tan simple como piensas. ¿Recuerdas a tú osito?

Inmediatamente, la nena puso una mirada soñadora al recordar a ese suave y maravilloso osito de felpa.

—Tomaré eso como un si. Ahora piensa que pasaría si al mismo tiempo te gustara, no se… Bun-bun.

Lily se puso un poco seria, mostrando que entendía un poco lo que su hermana le decía. Es decir, a ella también le encantaba el conejito, pero sabía que Bun-bun era de Lincoln y no suyo.

—Creo que me entiendes. En este caso, querrías a Bun-bun para ti, pero sabrías que está mal quedártelo porque es de Lincoln y aunque te lo prestara, seguiría siendo suyo.

Esa era una lección que Lily había aprendido una tarde hace meses cuando por no querer devolvérselo a su hermano, casi terminan despedazando al pobre conejito.

—Más o menos es lo que me pasa, Lily. En mis sueños tomo algo que no debería tomar y eso me hace sentir muy mal.

—¿Ga ga?

—Es más bien que quiero dos cosas al mismo tiempo y no se supone que deba querer una de ellas, al menos no como lo hago.

La bebé metió su mano en su pañal y sacó una pelotita de goma color de rosa, la cual arrojó a su hermana y le dio en su frente.

—¿Y eso por qué fue?

Lily comenzó a "hablarle" a Luan y, si la comediante entendió bien, la estaba regañando por darle mucha importancia a sus sueños, y le dijo que aun si quizás jamás podría tener a Bun-bun, igual podría ser feliz con quererlo a su manera.

—Muchas gracias, Lily. La verdad, no es tan simple como crees, pero tus palabras me ayudan mucho. En serio.

La catorceañera acercó a su hermanita a su rostro para darle un besito, pero se detuvo en cuanto un olor desagradable e inconfundible llegó a su nariz.

—Aunque me habría ayudado también que no te hubieras hecho popo. Al menos no lo hiciste mientras estabas sentada en mí.

—Po pooo.


Para cuando la noche cayó sobre Royal Woods, Luan estaba mucho mejor a como había amanecido, pero de que había dado varios pasos hacia atrás, los había dado. Temía un poco lo que la noche le deparaba, así que quizás por eso es que decidió usar su pijama a cuadros.

—¿Lista para una buena noche, hermanita?

—Claro, Luna. Espero no amanecer muy rockeada. Jajaja. ¿Entiendes?

—Fuerte y claro, sis… —Y tras esa despedida de Luna, las hermanas se entregaron a su sueño, confiando en que pasarían una buena noche.


Un nuevo día había llegado a Royal Woods, aunque también lo hicieron algunas nubes. Lincoln fue a clases como siempre, o mejor dicho, casi como siempre. Decir que la ausencia de Ronnie Anne lo tenía arrastrando la cobija o incluso ligeramente triste sería exagerar. Es decir, si, la extrañaba, pero no al punto donde estuviera sufriendo o que no pudiera realizar sus actividades cotidianas. Eso, lamentablemente también incluía Educación Física y en particular, quemados.

—¿Seguro que quieres quedarte en las duchas un poco más, Lincoln?

—Claro, Clyde. Tal vez si tallo con cuidado mis moretones, nadie en casa se dará cuenta.

Y es que el pobre tenía algunos moretones bastante interesantes, incluyendo uno que tenía forma de rebanada de pizza con peperoni. (No pregunten como es que se distinguía el peperoni.) El hombre con el plan pensó que una ducha más larga de lo normal ayudaría que no se notaran tanto. Lo menos que necesitaba es que Lisa lo metiera en una de esas cosas para resonancia magnética o algo así.

El agua caliente se sentía tan bien aún con los moretones. La sensación del líquido vital recorriendo cada parte de su cuerpo era más deliciosa de lo que pensaba… tanto que hasta Mini Linc despertó para vergüenza del jovencito.

—Qué bueno que nadie más está viendo.

Y sin embargo… sentía como si algo o alguien lo estuviera observando.

Una vez que terminó de ducharse, el chico fue por una toalla para secarse… la cual no estaba donde la dejó.

—Eso fue raro. Pensé que la había dejado aquí, pero donde podrá… Allí está.

La toalla estaba colgada de una llave cercana. El chico supuso que la dejó allí por error, así que fue por ella. Ya que la había tomado, una mano salida de quien sabe dónde tomó su muñeca. Él ni siquiera podía distinguir la mano que lo sujetaba.

—Parece que tú cabello blanco te convirtió en un blanco. Jajajaja. ¿Entiendes?

—¿Lu… Luan? ¿Qué haces aquí? Y cómo…

—No subestimes las maravillas de la pintura de camuflaje y lo que una experta puede hacer.

Y es que la comediante lucía exactamente igual que el mosaico del baño, incluyendo cada grieta posible.

—Aún no me dices que haces aquí. ¡Y porqué rayos estás espiándome en el baño!

—Lo dices como si no te diera gusto, hermanito, pero si no fuera así, tú lindo soldado no se habría puesto firme.

El peliblanco trató de ocultar su erección con su mano libre. Pensaba que con el susto y el enfado se le debería haber bajado, pero su falo no estaba menos tieso que antes.

—Pero si tanto deseas saberlo, te lo diré, Linc. Verás, sé que la partida de… de Ronnie Anne pudo haberte afectado de alguna forma, así que te seguí para ver como estabas. Llegó Educación Física y vi como casi todo mundo decidió usarte para probar su puntería. Ya veré que haré para que no lo hagan de nuevo. —El tono de Luan se tornó algo sombrío al decir eso. —Pero lo más importante era ver como estabas y bueno, aquí me tienes.

—Supongo que debería agradecerte, Luan. —comentó Lincoln, aunque entonces la miró a los ojos. —Aunque igual, no deberías haberme seguido hasta acá. Podrías haberme llamado desde afuera o podrías haber esperado a que saliera.

—¿Y perderme la oportunidad de pasar un momento a solas con mi hermanito preferido? Ni lo sueñes. Además, así podré atenderte mejor y ver si logro que dejes de lucir como berenjena. Jajajaja.

Luan jaló a Lincoln hacia ella mientras usaba su otra mano para abrir la llave de la regadera. El agua que comenzó a cubrir el cuerpo de los jóvenes Loud permitió que el de cabellera nívea confirmara una sospecha que tuvo desde que posó sus ojos sobre su hermana…

… Que debajo de esa pintura, no había nada más que su piel desnuda.

—¿Te gusta lo que ves, Linc? Porque a mi definitivamente me gusta lo que veo.

El único varón entre los chicos Loud quiso decir algo. Protestar, luchar, decirle a su hermana que estaba horrorizado y que lo que estaban haciendo estaba mal, pero sería mentir, pues a decir verdad, realmente le gustaba lo que veía.

Conforme el agua limpiaba el cuerpo de la catorceañera, su suave y blanca piel revelaba su magnificencia. Sus senos no eran tan grandes como los de Lori o Leni, pero eso no reducía su belleza. Para el chico lucían como dos tiernos postres coronados por esas pequeñas fresas que la anatomía llamaba pezones. Su cintura era delgada y su abdomen lucía firme, aunque podía notar un poquito de grasa corporal allí. Después de todo, Luan no era una atleta como Lynn, pero ese curioso defecto estético no le importaba al chico. Sus ojos viajaron hacia el sur, encontrándose con la entrepierna de su hermana y observando la prueba de que era castaña natural.

El pene de Lincoln casi dolía de tan fuerte que se había tornado su erección, y la sensación se hizo más fuerte cuando su hermana se acercó y se lo sujetó con una mano, comenzando a masturbarlo muy despacio.

—¿Sabes, Linc? Me olvidé de comer algo antes de venir acá, así que pensé que… podrías ayudarme con eso. Tengo antojo de salchicha con huevo… Acompañados con leche para un mejor sabor. —Inmediatamente, Luan se puso de rodillas y comenzó a besar cariñosamente el miembro del chico, pasando su lengua sobre él como si fuera un caramelo.

—¿Lincoln?

—¿S… sí?

—Buen provecho.

Un placer indescriptible recorrió el cuerpo del hombre del plan. Luan había metido por completo el órgano viril del chico en su boca y lo metía y sacaba rítmicamente, apoyándose con la mano izquierda para no perder el equilibro mientras masajeaba los testículos del peliblanco con la derecha.

—Apuesto felacientes muy bien, Linc. Jajaja. ¿Entiendes?

Era casi increíble como la chica se dio una pausa para contar un chiste a media mamada, pero lo realmente increíble vino después, cuando ella comenzó a frotar sus frenos en el frenillo del órgano de Lincoln, contando con que el roce del metal resultara excitante para su amado, y por la forma en que él tuvo que recargarse en ella para no perder el equilibrio, estaba teniendo éxito.

—¿Te gustaría probar a que sabemos las chicas, mi Linc?

El joven iba a contestar, pero un fuerte chupetón a su pene lo dejó sin aliento. Para cuando su mente trabajó una vez más, Luan estaba recostada en el piso de las duchas, boca arriba y con sus piernas bien abiertas, dejando que Lincoln deleitara sus ojos con la imagen de su palpitante vulva, la cual temblaba en pequeños espasmos.

—Hay quienes dicen que sabemos a dulces y manzanas. Otros que nuestro sabor es como de azúcar, flores y muchos colores, aunque yo digo que así como las cosas se ven según el ojo del observador, el sabor también depende de la lengua del catador… así que ven a probarme. Ven y dime a que sabe tú hermana.

Como si fuera presa de alguna magia exótica, el chico de caballera como la nieve hizo lo que le dijeron y arrodillándose, comenzó a recorrer con su lengua la entrada al templo de amor que estaba ante él. La chica sintió descargas eléctricas comenzar a sacudirla, las cuales se tornaron más potentes una vez que Linc separó sus labios mayores y menores para saborear mejor el delicioso fluido que manaba de su vagina. El chico se vio guiado por la curiosidad y el deseo de buscar la respuesta a una pregunta. ¿Cómo se sentirá dentro de esa hermosa abertura?

—Aahhh… AAAHHHH...

La boca de la castaña se abrió al sentir dos de los dedos de su hermano introduciéndose en su intimidad. Ella sentía como se movían dentro de su vagina, masajeando el interior como si buscara explorarlo, sintiendo unas cosquillas muy extrañas debido a la sensación de sus uñas dentro. Para Luan eso se volvió insuficiente. Necesitaba algo más dentro del cuerpo. Más grueso y firme que unos simples dedos.

—Li… Linc… Hazme el amor… Cógeme ya… Méteme tú verga.

Sin saber si era por su instinto como hombre o porque Luan estaba hablando sucio, Lincoln obedeció lo que se le dijo, aunque primero sacó sus dedos de la concha de la adolescente bruscamente, logrando que ella diera un pequeño grito, el cual fue seguido por uno no tan pequeño cuando su amante prácticamente la arponeó con su lanza de carne.

—Mmmmm… Si que ricoooooo.

—Luan, Luan, LUAAAAAAN.

El chico empujaba tan fuerte como su complexión se lo permitía mientras succionaba los pechos de su hermana con un hambre semejante a la de alguien que se privó de sus alimentos por semanas.

—A… aún no res… Ahh… respondes mi pregunta, Linc… AAaahh… ¿A qué sabe tú… hermana mayor? Mmmm…

—Sa… Sabes a miel… Miel tibia y dulce… Aaahhh… Aunque con un toque… ligeramente salado.

—Su… supongo que… Mmmmm… Es bueno est… estar salada… Jajaja… ¿En… AAAhhhh… entiendes?

Bajo el cálido chorro de agua que venía de esa regadera, los dos jóvenes se entregaban plenamente a su deseo prohibido de una manera feroz y escandalosa, sus órganos reproductivos unidos y provocando sonidos húmedos y obscenos que estimulaban cada vez más a este dueto saturado de hormonas y carente de raciocinio.

—Lu… Luaaaan… Ya… No puedo más… No pueddmmmmMMMMMMMM…

Un gemido muy sonoro y los fuertes disparos del miembro de Lincoln anunciaron su orgasmo. Luan sentía el pene de su amado palpitar con fuerza mientras liberaba su carga dentro de ella, una carga ardiente que se sentía hirviendo en el interior de la adolescente.

—Si, siiiii. Riégame por dentro. ¡Dame de tú leche, Lincoln! Mmmmm… Ya no resisto, me vengo, ME VENGOOO AAAAAHHHHHHHHHHHHHH.

Si el gemido de Lincoln se escuchó como un grito en medio de la nada, el de Luan al llegar al climax fue como el de una banshee que no le importaba contenerse en lo más mínimo. Fue un grito tan fuerte como para escucharse hasta el otro lado del mundo. La chica se vino una segunda vez cuando su hermano deslizaba su virilidad fuera de su cuerpo. Si acaso llegaba a caer muerta en el acto, moriría feliz.

—Definitivamente el mejor desayuno de salchicha con huevos y leche del mundo… Ahora déjame probar cual es tú sabor mezclado con el mío. —La joven se incorporó, se puso a gatas y comenzó a saborear el órgano de su hermano, el cual ya había comenzado a perder su fuerza, aunque lejos de desanimar a Luan, la excitó aún más. Quizás si se lo mamaba lo suficiente…

—¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Los dos Loud levantaron su mirada al oir ese grito. Justo en la entrada de las duchas estaba una chica. Probablemente tendría la edad de Lincoln, pero lucía como si comprara su ropa en la misma tienda que Lucy. Su cabello era largo y negro, el cual cubría uno de sus ojos, mientras el que estaba libre mostraba horror ante la escena que observaba.

—No… esto, esto… —La jovencita (Luan la reconoció como una de las chicas que sus hermanas y ella le habían conseguido como cita a Lincoln para el Sadie Hawkings.), salió corriendo de allí, sin duda para buscar a algún profesor.

—¿Acaso no conocen el concepto de privacidad? Dame un momento, Linc. Voy a hacerme cargo de esto. Enseguida me vengo. Jajajajaja. ¿Entiendes?

La chica corría y corría por los pasillos. Iba directo a la oficina del director a reportar lo que había visto. No podía creer que Lincoln y… y… una de sus hermanas estuvieran teniendo sexo en los baños.

—Tengo que decirle a alguien rápido. El director Huggins sabrá…

Un horrible golpe detuvo sus pensamientos. La joven gótica terminó en el suelo desorientada y cuando abrió los ojos, se encontró frente a frente con una muy desnuda Luan, la cual llevaba un mazo de goma que arrojó lejos.

—¿Qué no te enseñaron que es de mala educación espiar a los demás, niña? Aunque no te culpo por querer ver. Lo que hicimos fue vulvacionante. Jajajaja. ¿Entiendes?

—Yo… No quería ver, pero…

Algo golpeó a la joven en el rostro, tumbándole algunos dientes en el proceso.

—Alguien perdió un poco de cambio para el hada de los dientes. Jajajaja. Pero bueno, mi precioso Linc me está esperando, así que seré breve. Esto… —La castaña señaló algo que llevaba en su mano izquierda. —… es un pollo de goma, pero no es uno ordinario. Está hecho con el mismo material con el que hacen las llantas para los autos monstruo. Ideal para provocarte un dolor de cabeza monstruoso. Jajajaja. ¿Entiendes?

—Por favor… No…

La gótica se levantó, pero un nuevo golpe la derribó nuevamente, dejándola con los labios reventados y mucha sangre escurriéndole por la boca.

—También es de mala educación interrumpir a los demás cuando hablan, pero eso no importa. Como te dije, debo volver con mi Linc así que es momento de decirte adiós. Me siento mal de que mueras virgen mientras yo llevo el semen de mi amor dentro de mí, pero recuerdo que te daré duro con una polla y se me pasa. Jajajajaja. ¿Entiendes? ¿Polla? Jajajajaja.

Todo lo que se escuchó después fue una serie de ruidos como si alguien estuviera golpeando un montón de carne y una risa descontrolada.

Lincoln seguía en el mismo lugar donde su hermana lo había dejado. No había hecho el menor esfuerzo por levantarse a pesar de que su amiga los había descubierto a Luan y a él teniendo sexo. Debería levantarse y buscar a su hermana para huir de allí antes de que los maestros o el director vinieran. Seguramente lo expulsarían a él, mientras que a ella la arrojarían a algún manicomio y…

—Heeeeeere's Luaaaaan!

El peliblanco sintió que la tranquilidad regresaba al escuchar de nuevo a su hermana preciosa, pero al verla… todo lo que sintió fue horror y pánico.

—Perdona mi retraso, pero tuve que hacerme cargo de esa pequeña metiche. Por lo menos fue ese tipo de retraso y no del otro. ¿Entiendes?

Luan estaba de pie en la entrada a las regaderas, sujetando un pollo de goma ensangrentado… y ella misma estaba bañada en sangre. Sus manos, su rostro, sus senos… todo estaba cubierto con el líquido carmesí.

—Estoy hecha un desastre, pero no es nada que un buen baño no arregle… y de paso, podrías duchar de nuevo mi vagina con tú manguera caliente.

Y sonreía. Luan sonreía como un hermoso ángel de la muerte, como un demonio que había devorado a un inocente y ahora venía a devorarlo a él.

—Ven, mi Linc… Ven y hazme el amor.

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!


Una cama se agitaba en medio de movimientos suaves y acompasados. Lo normal para alguien que tiene un buen sueño, y si pudieran preguntarle a esta castaña, ella les diría que estaba teniendo el mejor sueño de su vida.

Ella era Luna Loud y estaba soñando con un concierto con Mike Swagger donde ella estaba cantando a dueto con él, mientras su familia la ovacionaba a viva voz. Bueno, su familia y una personita muy especial para ella. Hasta escuchaba sus gritos de emoción.

—¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHH!

Ese grito no era en el sueño. De hecho, venía de la cama de abajo y aunque se detuvo casi en un instante, fue suficiente para que la rockera se despertara.

"Pero que… Quien rayos interrumpió mi concierto… Esperen… ¿Eso es un llanto?"

Luna puso atención y en efecto, alguien estaba llorando. No alguien… Luan.

En la cama de abajo, la catorceañera había despertado de su pesadilla sintiendo asco, pero ante todo, pánico, dolor y mucha, mucha tristeza. No podía creer lo que había hecho. ¡Carajos, no podía creer lo que quería seguir haciendo!

—Sniff… Porque hice eso… Porqué… Sniff… Soy una asesina… Una maldita perra asesina y depravada.

—¿Otro mal sueño, hermana?

Luan dejó de respirar cuando escuchó a su hermana, quedando tan quieta como una estatua. Aunque pronto recupero el aliento, la chica de frenos sintió un sudor frío espantoso, así como un mareo que amenazaba con desmayarla.

—No… No fue nada, Luna. De verdad. Una pesadilla tonta y…

Y lo que fuera que iba a decir se quedó en su mente, pues Luna bajó de su litera de un salto y se sentó en su cama mientras tomaba su mano.

—Nada de pesadilla tonta, Luan. Esto no es solo una tonta pesadilla. Dime que pasa, Luan. Dímelo, y esta vez no aceptaré un no por respuesta.

Y por fin había pasado. En retrospectiva, era casi un milagro que Luna no se hubiera dado cuenta antes, pero no era tiempo para milagros…

… Era tiempo para lo inevitable.


Saludos a todos. ¿Verdad que los cliffhangers son fascinantes a su manera? xDDDDD Por eso es que siendo la persona tan considerada que soy, les dejé uno algo intenso. Y es que eventualmente, Luna se enteraría. Luan no tiene escapatoria salvo una, y si recuerdan cierto capítulo anterior de esta historia, verán porque nuestra comediante favorita no luce tan dispuesta a abrirse esta vez. No como que tenga otra opción.

Como habrán notado, comencé a utilizar algunos elementos de "L is for Love" para complicarle un poco la vida a Luan. Tal vez ese episodio se haya sentido un poco como la sentencia de muerte al Loudcest, pero en primer lugar el Loudcest no es ni será canon nunca, así que tecnicamente no puede morir algo que no existe, pero por otro lado, cuando hemos dejado que algo como eso nos perjudique... xDDD Cada fragmento de canon es una herramienta útil que se adapta a nuestras necesidades y argumentos, siendo prerrogativa de nosotros los escritores el usarlo o no, así como la forma en que lo usamos. Como vieron, la existencia de Benny me sirvió para crearle más problemas a Luan, que ya soñó con ser el jamón del sandwich Bennycon. Por el lado bueno, esto también permitió que Lisa, Leni y Lily tuvieran sus momentos de brillar, aunque igual, también vimos el regreso de Luan Yandere, aunque para eso fue necesario ofrecerle a Haiku en sacrificio. Por cierto, si se preguntan porqué no la mencioné por nombre eso porque asumí para esta historia que Luan no sabe su nombre.

Y esta vez me divertí poniendo unas pocas referencias. Estoy seguro de que las hallarán fácilmente considerando que no son datos tan oscuros. Diviértanse hallandolas :D

Con mis notas de autor terminadas, paso a los reviews:

Lobo Hibiky: No puedo dejar a Luan en paz ni en un evento tan inocente como una fiesta. Tampoco la iba a dejar tener una buena noche, aunque quizás se me pasó la raya... No, de hecho, no. Espero que este capítulo haya sido de tú agrado.

El lobo solitario: Esa es una pregunta interesante, porque en realidad, Luan está muy confundida. Enamorarse de Lincoln es fácil, al menos en teoría. El chico tiene demasiadas cualidades buenas como para no ser un prospecto agradable, aun si también es un tanto egoísta a veces. Luan no está segura de si su lujuria comenzó a evolucionar a amor o simplemente está mostrándose su amor fraterno mezclado con deseo, aunque tras la recaída de este capítulo, ese sentimiento se quedó en pausa. Las charlas con Leni y Lily habrán ayudado un poco, pero como viste, no fue suficiente.

cartman6x61: Pues ya apareció y en que forma. Es curioso que solo cuando la escribo así me salen más fáciles los chistes xD

Julex93: Como pensaste, nuestra querida Luan estaba comenzando a aclarar su mente y quizás, lograr algo de paz al ver que había cariño auténtico y no solo lujuria. De allí solo quedaría ver si ese cariño era amor fraternal o de plano, amor de pareja...

Pero la aparición del buen Benny terminó confundiendola de nuevo y el resultado lo estamos viendo ahora con esta tremenda recaída. No se la estoy dejando nada fácil a Luan con todo y que Leni y Lily ya intervinieron. Espero que este drama sea de tú agrado.

Ntian: Pues tras L is for Love, diría que el más golpeado fue el Ronniecoln, pero bueno... no es que como que fuera a dejar que eso arruine nuestra diversión. Como ves, Luan pensó que donde juegan dos, pueden jugar tres y bueno, ya viste como terminó todo. Aun tenemos Luan Yandere para ratito, aunque ella no esté muy de acuerdo que digamos xD

El caballero de las antorchas: Pues Luan ya está pensando en que necesita un psiquiatra o algo más. La recaída que tuvo fue horrible, y debida en gran parte a que si bien, está dispuesta a buscar el amor en otra parte, una parte de su mente aún desea a Linc y le recordó con honestidad brutal que es posible hacer algo con los dos, y de allí, todo rodó cuesta abajo hasta casi regresar a la primer casilla. Y que tenga a Luna por confesarla solo agrega más púas a la dama de hierro en que está encerrada.

J. Nagera: Cada capítulo me proporciona un nuevo material para trabajar, incluso uno que en teoría, complicaría mucho los Loudcest como L is for Love, pero en realidad, a quien le complicó las cosas fue a Luan. Me alegra que te haya gustado el toque romántico que tuvo el lemon del capítulo anterior. De hecho, si lo comparas con el de hoy, notarás que son como lados opuestos de la misma moneda. Donde tuvimos un encuentro erótico y tierno que reflejaba amor, ahora tuvimos uno salvaje e intenso, incluso con palabras sucias, que nos señala la diferencia entre una Luan que acepta y comprende sus sentimientos y deseos, y la que está confundida y llena de culpa. El resultado fue esa escena que aunque excitante, termina por tener algo de fandiservice con una Luan batida en sangre y dispuesta a seguir follando. Si no fuera por sus hermanas, quizás ya estaría en la casa de la risa, pero ahora le toca hablar con Luna y eso no es algo que nuestra comediante favorita tenga deseos de hacer. Espero que este capítulo haya sido de tú agrado.

pirata: Y cuando todo parecía estar bien, caída repentina y las pesadillas regresan con vigor renovado. Quien diría que todo pasó porque una parte de ella pensó en que podría tener un trio... xD

Sam the Stormbringer: Siempre es un placer provocar momentos incómodos xDDD Y con este capítulo espero haber provocado algunos aún más incómodos. La pobre retrocedió en casi todo lo ganado y solo porque cuando estaba hallando el amor en otra parte, su inconsciente le recuerda que tiene como atender a dos chicos a la vez. El resultado ya lo vimos y solo me resta agregar que espero que este desastre haya sido de tú agrado.

kave36: Esa zona definitivamente es peligrosa, aunque al menos le permitía tener un poco de paz, pero ahora cayó de regreso a la intranquilidad, la autocompasión y el asco hacia si misma, lo que es tanto o más peligroso. Lo bueno es que no está sola. Lo malo es que quien sabe si eso será suficiente... y lo peor es no saber si Luna será tan comprensiva como las otras 3.

Y con esto terminamos por ahora. Espero no demorar mucho para subir el siguiente capítulo y podamos ver que será de Luan y su conversación con Luna. Hasta ese momento, les deseo mucho éxito en todo lo que hagan. Hasta pronto.