Capitulo 9: Revelaciones
"¡Andrea!"
Chibiusa cayó de rodillas lamentándose. Las demás guerreros estaban paralizadas. Sin embargo, Urano y Neptuno les dieron la espalda y se marcharon no sin antes darles una advertencia.
"No volváis a interferir en nuestra misión."
"Si lo hacéis acabaremos con vosotras. No dejaremos que vuestros sentimientos personales destruyan el mundo."
Júpiter estaba furiosa. "¡Podéis coger vuestra misión y metérosla…!"
Pero Marte la detuvo. "No tiene sentido pelear. ¡Que se vayan!"
Venus le dio un golpecito en el hombro. "Em, chicas… creo que hay un asunto mas urgente ahora mismo." Dijo esto señalando al niño rubio.
Mercurio lo miró con suspicacia y severidad. "¿Hay algo que nos quieras decir?"
Cris intentó encogerse. "Bueno… quizás olvidé contar algunos detalles sobre mi y…"
"Y este no es momento ni lugar. Vayamos al templo antes de que aparezcan curiosos."
"¡Un momento Ray¿Qué pasa con Andrea?"
Guerrero Luna le puso la mano sobre su cabeza. "No te preocupes Chibiusa, la encontraremos."
Las chicas y el niño se dirigieron al templo de la familia de Ray. Tras echar "amablemente" a su abuelo de una habitación, Ray los instaló alrededor de una mesa. Miraron a Cris expectantes. Él suspiró con pesar.
"Me llamo Crisoberilo. Vengo del planeta Némesis, del futuro…"
Así, les contó su historia a las asombradas chicas. Tras terminar, ellas le contaron lo suyo, quien era Chibiusa y todo lo del reino de la Luna.
"Entonces ¡Vosotras habéis visto a mis familiares¿Dónde están?"
Las chicas se miraron entre ellas con tristeza. Amy saltó de su asiento y fue a llamar por teléfono. Finalmente fue Ray quien se lo contó.
"El hombre sabio, digo el fantasma de la muerte, los corrompió y les mató. Lo siento."
A él le empezó a temblar el labio. "No puede ser…"
Con calme le explicaron lo ocurrido el año anterior.
"…Y asi fue como murió Diamante, salvándome la vida." Concluyó Bunny. Unas lágrimas silenciosas surcaban las mejillas del niño.
"Entonces¿Para que he venido aquí? Ya no me queda nada… ni nadie."
"Eso no es del todo cierto…" Le comento Amy con una sonrisa. Justo entonces sonó el timbre de la puerta. "¡Yo iré!" Se ofreció.
"¿A que se refiere?" Les preguntó al resto.
Ellas se encogieron de hombros. Poco después oyeron voces de fuera hablando con Amy. 4 mujeres venían con ellas. Cris se quedó sin habla.
"¡Sois-sois vosotras¡Kermesite, Calaverite, Bertierite y Petzite! Pero sois mayores…"
Kermesite se volvió hacia Amy con una mueca de sorpresa. "¿Quién es este niño?"
"Parece que nos conoce de algo…" Comentó Calaverite con extrañeza.
"¿No os acordáis de mi¡Soy yo, Crisoberilo¡El hermano pequeño de Diamante y Zafiro!"
De inmediato, las 4 se frotaron la frente, como si les doliese la cabeza.
"Ese nombre me suena, pero al intentar hacer memoria…duele" Gruño Petzite.
"Esto es muy extraño" Comentó Amy. Acto seguido se transformó en Guerrero Mercurio y comenzó a trastear con un visor azul frente a sus ojos.
"Tal como suponía. Las ondas cerebrales vuestras están retocadas."
"¿Sería el hombre sabio?" Inquirió Carola.
"Seguramente… ¡Bunny!"
"Si."
"Tu las purificaste sin tener eso en cuenta. ¿Podrás arreglarlo?"
"Lo intentaré ¡Corazón púrpura, dame el poder!" Se convirtió en Guerrero Luna y las apuntó con su cetro. Entonces un humo negro salió de sus frentes y ellas cayeron de rodillas. Se levantaron con dificultad y miraron al niño frente a ellas.
"Crisoberilo… ¡Si¡Ahora me acuerdo!" Exclamó Bertierite. Las otras recordaron tambien. Todos se juntaron en un entrañable reencuentro. Al de un rato, ellas contaron lo sucedido mientras el estaba dormido/en coma.
"Tras el cataclismo, todos los adultos habían perecido. El resto sentíamos algo muy intenso. De alguna forma el hombre sabio tras activar el cristal oscuro, nos manipuló para que pensásemos como el quería. Nos volvió contra la tierra y nos arrebató los sentimientos." Dijo Calaverite con rabia. Kermesita le puso una mano en el hombro, confortándola y continuó.
"Nos volvió crueles, resaltando nuestras peores cualidades. En ti fue distinto. No despertabas. Zafiro te puso en una maquina de soporte vital."
"Zafiro…" Murmuró Petzite con tristeza.
"Entonces, si que pertenezco a este lugar. ¡Con vosotras!"
"¡No!"
Todos se volvieron a mirar al gato blanco.
"¿Artemis?"
"Ahora entiendo lo que decía Luna. Mi memoria es mejor que la de ella respecto a vuestra vida pasada."
"¿De que estás hablando?"
"Lo has recordado¿Verdad?" Le dijo la gata negra.
"Por supuesto que si, Luna. Y tenías razón. Su alma viene del Reino de la Luna."
"¿Cómo?"
"Veréis, en aquella época, la gran reina Serenity tenía dos hijos. La mayor y futura heredera, la princesa Serenity y el menor, el infante Etsuki. Yo no olvido una cara y al igual que vosotras sois iguales físicamente a vuestros yoes pasados, él también. Supongo que cuando La Reina usó el cristal de plata, algunas de las almas que envió al futuro se pasaron de largo. Estoy convencido de que eso fue lo que pasó con Cris."
"¡Ohhhhh!" Todos se sorprendieron mucho. Luna continuó por su compañero.
"Por lo complicado que es la cosa, Bunny no tiene experiencia suficiente para limpiar a Cris de su cuerpo de Némesis, tal y como hizo con ellas 4."
"¡No me menosprecies, Luna!" Comentó Bunny enfurruñada.
"Entonces no puede quedarse aquí…"
"¿Y a donde iré?"
"¡Déjame acabar! Decía que aunque ahora Bunny no pueda, estoy convencida de que la Neo-Reina Serenity si podrá. Para entonces Bunny tendrá más poder y experiencia."
"Eso significa…" Empezó Cris
"¡…Que te vienes al futuro conmigo!" Terminó Chibiusa con gran alegría. En cuanto el resto la miró con cara picarona, se sonrojó. Cris no se enteraba del asunto.
"Pero, en el futuro estaréis todos vosotros¿no?" Pregunto el niño esperanzado.
"¡Claro!"
"Pues será mejor que te lo lleves cuanto antes, Chibiusa. No sabemos cuanto mas aguantará su cuerpo sin purificar en este planeta." Le dijo Artemis.
"¡Yo no me marcho hasta saber que Andrea está bien!" Protestó la pelirrosa. Bunny se le acercó.
"Te lo prometo. Yo la salvaré."
"¿Tú? No se si eso me tranquiliza mucho…"
"¡Oye tú!"
"Es un poco tarde. Deberíamos irnos a dormir. Mañana lo solucionaremos." Comentó Amy reconciliadora mente. De ese modo todos se fueron a sus casas. Ni que decir tiene que Armando se llevó una sorpresa de campeonato al ver la verdadera forma de su compañero de piso.
