Resumen: Después de que el maestro Fu se viera forzado a recolectar el Miraculous de Ladybug y de la ruptura entre ella y su partenaire, Marinette se convierte en la nueva CEO de Gabriel y hereda algo más que su compañía. Y Chat Noir tendrá que enfrentar solo a Hawkmoth con una grave desventaja.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
DISCORDIA
CAPÍTULO 9
Oficina de Marinette
Más tarde
Marinette se había quedado ruborizada una vez que Adrien la dejó sola. Tan pronto como Laurent cerró la puerta, la chica se dejó caer en la silla delante de su escritorio, se apoyó en el respaldo y puso su mano sobre su pecho, intentando calmar su corazón. Odiaba que Adrien siguiera teniendo ese efecto en ella.
¡Si ya no era una adolescente de catorce años, maldita sea!
Se volvió a la bandeja que Nathalie había dejado más temprano en una mesita junto a su escritorio y se sirvió un poco de café. Si Adrien se veía muy guapo en su atuendo casual, no se imaginaba en el traje que había confeccionado para él. ¿Lo peor? Cuando Marinette lo diseñó, lo hizo pensando en él, sus enormes ojos verdes y sus cabellos dorados considerados para resaltar su belleza natural.
¿Qué iba a hacer si resultaba verse irresistible?
Sacudió la cabeza. Ella era una diseñadora, trabajaba todos los días con modelos tan guapos y famosos como Adrien, así que éste no debería ser la excepción.
"Si es así", dijo la vocecita detrás de su cabeza "¿qué fue eso de darle un regalo? ¿Ese calor que sentiste en tu cara cuando sonrió?"
-Arggg…-
-Maîtresse, ¿todo está bien?- dijo Nooroo, asomándose desde su bolso.
-Todo está bien- respondió ella- es solo que… espero que todo salga bien hoy, para el catálogo. No nos queda mucho tiempo para terminarlo-
Nooroo sonrió levemente, pero no comentó nada y volvió a su sitio en el bolso de la chica. Marinette golpeó repetidamente el escritorio con la goma de su lápiz, toda su inspiración sobre lo que había estado haciendo antes de la llegada de Adrien completamente perdida.
-Arggg…- volvió a quejarse antes de que su intercomunciador sonara.
-Mademoiselle, monsieur Adrien ya está listo y Vincent ya está en camino- escuchó la voz de Laurent por el intercomunicador tras accionarlo.
-Bien, voy en un instante- dijo Marinette, poniéndose de pie y, tras decirle a Nathalie donde estaría, tomó el elevador al cuarto piso.
El estudio de fotografía tomaba la mitad del cuarto piso, y la otra mitad estaba conformada por los vestidores. Había cuatro cubículos para fotografías, con suficientes cámaras e iluminación. Para las imágenes que quería para el atuendo que Adrien usaría, Marinette había elegido un escenario parecido a una oficina para que se viera más profesional.
La chica cruzó el el estudio desde los elevadores y se encontró con Laurent.
-Bien, ya estoy aquí- dijo ella.
-Monsieur Vincent acaba de llegar al edificio- informó el interno- llegará en cinco minutos al estudio, y…-
Pero Marinette ya no lo estaba escuchando. Adrien había salido de los vestidores, caminando hacia ella con la sonrisa radiante que a la chica tanto le gustaba. El traje le venía a la perfección, y Marinette se maldijo sobre su concepto de resaltar su belleza natural. Se encontró a sí misma mirándolo boquiabierta, y se forzó a cerrar la boca para al menos parecer un poco profesional.
-¿Y bien?- dijo Adrien apenado al llegar frente a ella, dándose una vuelta para que la chica lo apreciara mejor- ¿qué piensas?-
La chica sintió la boca seca, y se forzó a sí misma a respirar hondo.
"Contrólate, Marinette. ¡Contrólate dije!", se dijo a sí misma.
-Te… ves muy bien- solo atinó a decir.
-No esperaba menos- sonrió Adrien, ajustándose las mangas del saco- parece que fue hecho para mí-
Sí, Marinette lo había hecho para él, pensando en él y usando sus medidas. Laurent se acercó a ellos con un alfiletero en caso de que hubiera algo que arreglar para las fotografías, pero Marinette sacudió la cabeza mientras que inspeccionaba el traje.
-No, no hay nada que arreglar- dijo Marinette sin quitar los ojos del traje de Adrien, haciendo un esfuerzo para no mirarlo a los ojos- está perfecto. Excepto…-
La chica extendió sus manos hacia él, poniendo su pulgar sobre la mitad de su frente. Adrien se tensó ante el contacto, pero Marinette estaba midiendo la distancia para ajustar su flequillo, cosa que hizo con sus dedos con cuidado. El chico rubio tuvo que usar todo su autocontrol para no ruborizarse de nuevo. Después de que su flequillo quedó acomodado, la chica bajó sus manos a su corbata y la ajustó con cuidado para que quedara recta.
-Ahora sí estás perfecto- dijo ella son una leve sonrisa, dejando la corbata y alisando las solapa de su camisa con las palmas de sus manos. El autocontrol de Adrien se fue al demonio y sus mejillas se tiñeron de rojo con este gesto. Al notarlo, Marinette tuvo la impresión de que se había pasado de la raya con ese gesto, y estuvo a punto de quitar sus manos cuando una voz hizo que los dos dieran un respingo de sorpresa.
-Mamma mia!- exclamó Vincent cuando llegó a la sala de fotografía- ¡en todos mis años jamás había visto un par de modelos con tanta química! Mademoiselle Dupain-Cheng, realmente creo que ambos deberían…-
-No- lo interrumpió Marinette, rodando los ojos y luchando contra el nerviosismo que sentía. No solo los ojos de Adrien estaban sobre ella, sino el fotógrafo, los asistentes de éste y Laurent- solamente necesitamos las fotografías para el catálogo-
-Ma che cosa?- dijo el fotógrafo- ¿porqué no, signorina? Podríamos…-
-Ahora no, Vincent- dijo Marinette en un tono bastante final.
El fotógrafo asintió resignado y indicó a Adrien dónde tenía que colocarse para las fotografías. Si Marinette sospechaba que se necesitaba un talento innato para ser modelo, ahora veía que dicho talento sí existía y que Adrien lo poseía a pesar de los años sin práctica. ¿O quizá modelar era como montar una bicicleta, que jamás se olvida?
-Perfecto, muéstrame una sonrisa que brilla como si la mamma te lleva lo spaghetti- Vincent daba instrucciones y Adrien las seguía al pie de la letra, sonriendo o cambiando su expresión según lo que el fotógrafo requería.
-Mademoiselle Marinette- dijo Laurent en voz baja- no había visto ese diseño nunca. ¿De dónde lo sacó?-
-Es un viejo diseño que hice hace dos años- dijo Marinette en voz baja, sonriendo levemente al captar la mirada de Adrien sobre ella- lo saqué para completar el catálogo-
El fotógrafo continuó con sus extrañas solicitudes sobre poses y expresiones que quería en el modelo.
-Ahora, muéstreme una mirada llena de deseo- dijo el fotógrafo.
Marinette no creía que Adrien fuera capaz de hacer una expresión que no fuera dulce e inocente en sus fotografías, pero estaba a punto de darse cuenta de lo equivocada que estaba.
Adrien parpadeó extrañado de la solicitud por unos segundos, pero asintió y apoyó una mano en el escritorio frente a él y la otra sobre el nudo de su corbata. Los ojos verdes del chico se fijaron en Marinette, quien estaba de pie junto al fotógrafo, mirándola con tanta intensidad que parecía que estaban ardiendo en deseo. Sus labios se curvaron cuidadosamente en una sonrisa traviesa, con sus dientes mordiendo su labio inferior. La expresión de Adrien era tan seductora que Marinette sintió sus rodillas débiles al sentir esa mirada sobre ella.
Decididamente ese chico quería asesinarla.
Cuando terminó esas fotografías con ese atuendo, Adrien regresó a los vestidores para cambiarse por el otro, y eso le dio oportunidad a Marinette de reagruparse. Tenía que tranquilizarse o todos en la compañía sabrían lo atraída que se sentía hacia Adrien.
"No seas tonta", pensó Marinette "es porque es guapo, nada más. Mi enamoramiento adolescente ya terminó hace mucho tiempo"
Al ver a Adrien salir con su nuevo atuendo, Marinette hizo un esfuerzo sobrehumano para comportarse profesionalmente. Se acercó a Adrien junto a Laurent, quien nuevamente llevaba el alfiletero en caso de que fuera necesario. En el cambio de atuendo los cabellos de Adrien se volvieron a alborotar, y Marinette volvió a repetir su gesto de poner su pulgar en la frente del chico y acomodar los cabellos con sus manos. Dio un paso atrás para mirarlo, y volvió mover algunos mechones.
-Listo- dijo la chica, pero sacudió la cabeza. Había algo que no era como se lo había imaginado- no… falta algo-
Adrien alzó las cejas mientras que veía a Marinette volverse para mirar una una mesita con al menos una veintena de accesorios entre plumas (Adrien arrugó la nariz ante la idea), bufandas, corbatas y pañuelos. Finalmente Marinette se decidió por un pañuelo blanco, doblándolo en forma triangular y lo colocó en el bolsillo de pecho del chaleco que usaba Adrien, fijándolo con un alfiler.
-Ahora sí- dijo Marinette, dando un paso atrás y sonriendo- Vincent-
-Por supuesto, signorina- dijo el fotógrafo- adelante, signor Adrien-
El chico obedeció inmediatamente y comenzó a posar para las fotografías. Marinette sonrió levemente, agradecida con él. No sabía cómo había podido enojarse con él y haber cortado comunicación durante los últimos años por un malentendido. Adrien se había negado a hacer las fotografías, y todo se había arruinado cuando llegó Luka. Ahora parecía como si no hubiera pasado nada de tiempo desde ese día.
-Ah, molto bene, está perfecta esa sonrisa- dijo continuó diciendo Vincent mientras que tomaba las fotografías.
Una vez que terminaron y Vincent sentenció que eran perfectas, Adrien se relajó y caminó hacia la chica, poniendo sus manos en las caderas y sonriendo.
-Parece que ya terminamos- sonrió el chico.
Marinette le quitó el alfiler y el pañuelo con cuidado de no pincharlo, y lo abrazó tan pronto como terminó eso.
-Merci, merci beaucoup- dijo Marinette- eres el mejor-
Adrien sonrió, abrazándola también mientras que apoyaba su mejilla sobre la cabeza de ella.
-Fue un placer- le respondió él en voz baja.
El fotógrafo los miró de reojo.
-Signorina- dijo de pronto Vincent, haciendo que los dos se separaran y se volvieran hacia él- lamento tener que insistir, pero…-
-Dije que no, Vincent- dijo Marinette.
-Sea razonable- insistió el fotógrafo- la química entre ustedes es impresionante, será una excelente fotografía. Usted siempre me ha dicho que insista si creo que algún extra funciona en una toma, signorina. Solo estoy haciendo mi trabajo- añadió al ver que Marinette iba a protestar.
-Esta sesión fue un favor de parte de Adrien- dijo Marinette firmemente- no voy a molestarlo con otra fotografía si no es necesaria-
-Marinette…- intervino Adrien, poniendo una mano en su hombro, haciendo que su espalda se tensara- no me molesta, en serio. Es solo una fotografía después de todo-
La chica se volvió hacia él. ¿Porqué tenía que darle la contra justo ahora? Volvió sus ojos a Laurent, quien también asintió levemente, mirando los colores de los atuendos de ambos. Los ojos de Marinette pasaron al chico rubio, quien asintió levemente.
-Una fotografía más no hará daño- dijo él encogiendo los hombros despreocupadamente- no me molesta posar contigo, en serio-
Marinette suspiró resignada y asintió. Vincent parecía radiante ante esto, y Laurent también parecía entusiasmado con ello.
-Bien- dijo la chica en un tono resignado, volviéndose al fotógrafo- ¿qué tienes planeado, Vincent?-
-Solo una toma para el contraste de los colores- dijo el fotógrafo.
-¡Adrien podría alzarla en brazos, mademoiselle!- dijo Laurent antes de poderse contener- ¡se vería tan romántico y haría un bello efecto con su falda, además de…!- se interrumpió al ver las idénticas expresiones horrorizadas (y sumamente rojas) de ambos- lo siento-
Pero era demasiado tarde: Vincent lo había escuchado, y Marinette lo miró como si fuera a asesinarlo.
-¡Sí, la idea de Laurent es perfecta, signorina!- dijo el fotógrafo, empujando a sus dos modelos hacia el set- vamos, cuando estén listos-
Adrien y Marinette se quedaron viendo, uno delante del otro, sin saber qué decir, sonriendo apenados y tan rojos como el otro. Por fin, fue la chica quién rompió el silencio.
-No… no tienes que hacerlo si no quieres- dijo Marinette en voz baja.
-Lo sé- dijo él sin dejar de sonreírle- realmente quiero hacerlo. Solamente si tú también quieres hacerlo, quiero decir-
Marinette lo evaluó con la mirada unos segundos. Tenía que admitir que no le molestaba ni un poco que Adrien Agreste, el chico del que había estado enamorada en el colegio, el modelo famoso retirado, la alzara en brazos para una fotografía. Era una situación única que podía beneficiar la compañía, ¿porqué se sentía tan renuente?
Al final Marinette asintió, y al hacerlo los ojos verdes de Adrien se iluminaron de inmediato. El chico rubio se acercó a ella y puso sus manos en la cintura.
-Estará bien, confía en mí. No te dejaré caer- dijo el chico aún sonriendo. Se inclinó ligeramente para que sus hombros estuvieran a la altura de ella- pon sus brazos alrededor de mi cuello-
La chica obedeció, apoyando sus antebrazos en los hombros de Adrien y entrelazando sus manos detrás de su cuello. Adrien puso su mano derecha detrás de sus rodillas, y la izquierda la mantuvo sobre su cintura, levantándola del suelo como si no pesara nada. Como reflejo, Marinette se aferró a él con fuerza, pero Adrien solo rió en voz baja.
-Confía en mí- repitió él en un susurro.
Ella asintió, mirándolo a los ojos. Escuchó a Vincent decirle algo a Laurent, y éste se acercó a acomodar su falda para que saliera de la mejor manera en la fotografía.
-Perfetto- dijo el fotógrafo- ahora una sonrisa mientras se miran a los ojos, más romántico-
Adrien y Marinette se miraron y rieron en voz baja, más divertidos que otra cosa durante las fotografías.
-No sabía que Vincent era tan entusiasta- susurró Marinette, haciendo reír a Adrien.
-Oh, lo es- le respondió Adrien en un susurro también- no tienes idea las poses que me hizo hacer en mi adolescencia-
-¿Vergonzosas?- dijo ella.
-Divertidas más que otra cosa- dijo Adrien, encogiendo los hombros y ganándose un gruñido del fotógrafo- recuerda que era menor de edad, père lo habría desollado vivo si me hubiera sugerido hacer alguna pose seductora o algo por el estilo-
-No hiciste tan mal trabajo, considerando que supuestamente no tenías practica en poses seductoras- dijo Marinette en tono de broma- ¿hay algo que deba saber?-
Adrien rió y sacudió la cabeza, pues no podía decirle que había estado pensando en ella para esa pose. El fotógrafo se acercó a ellos, inspeccionando la pose en la que estaban. Puso la mano izquierda de Marinette sobre la mejilla de Adrien, e hizo que juntaran sus frentes.
-Así, perfetto- dijo Vincent, dando unos pasos atrás para poder tomar las fotografías- y ahora, como si fueran una pareja de enamorados mirándose-
Los chicos de nuevo siguieron las indicaciones del fotógrafo, intentando no reír ante el entusiasmo del hombre tomando las imágenes.
-Muy bien, muy bien- dijo el fotógrafo- y finalmente, mirándose a los ojos como si fuera a besarse-
Marinette levantó los ojos hacia los de él a pesar de estar activamente evitándolos para no ponerse nerviosa. El color verde menta de sus ojos era casi hipnótico, y la sonrisa de sus labios color durazno. Miró alternadamente sus ojos y sus labios, y Adrien hizo lo mismo. La mano izquierda del chico en su cintura la acercó más a él, y flexionó su cuello hacia ella. Al sentir su nariz tocar la de él, Marinette cerró ojos ojos. Sentía el aliento fresco del chico sobre sus labios, como si en cualquier momento fueran a cerrar la distancia y…
-Eccellente!- exclamó Vincent, rompiendo el encantamiento y sacándolos a ambos del trance en el que parecían estar. Ambos abrieron los ojos y se miraron, un poco apenados- estuvo más que eccellente. Grazie, signor Adrien-
Adrien sonrió apenado y encogió los hombros antes de inclinarse para ayudarla a poner los pies de nuevo en el suelo. Marinette renuentemente lo soltó y dio un paso atrás.
-Eh… bueno- dijo Marinette, pasándose un mechón de cabello detrás de la oreja y acomodaba los pliegues de su falda- gracias por todo, Adrien. No sé como agradecerte-
-No es nada- sonrió él- en serio, incluso lo disfruté mucho. Esto fue muy diferente cuando estás con alguien a la que…- se interrumpió- eh… quiero decir, con una amiga-
Marinette sonrió también al ver su expresión apenada, y sabía bien que no quiso decir eso.
-Claro, yo también disfruté mucho el día de hoy- dijo Marinette, poniendo una mano en su hombro- supongo que eso es lo que hace tu día aunque estés trabajando: pasarlo con alguien especial-
La chica rió en voz baja al ver que incluso las orejas de Adrien se enrojecieron ante ese comentario, y Marinette se puso de puntillas para besarlo en la mejilla.
-Gracias de nuevo- dijo Marinette- espero que podamos volvernos a ver, para tomar un café o charlar-
-Cuenta con ello- dijo Adrien reagrupándose más rápido de lo que Marinette esperaba, tomando su mano derecha y besando sus nudillos- hasta pronto-
Marinette sonrió y se dirigió hacia los elevadores mientras que Adrien entró a los vestidores seguido de Laurent, quien recogería los atuendos y lo acompañaría a la salida del edificio. Una vez que Marinette estuvo sola dentro del elevador, tuvo que apoyar la espalda en la pared, poner una mano en el pecho y respirar hondo.
-Oh, por todo el chocolate…- dijo Marinette casi sin aliento.
-¿Sucede algo malo, maîtresse?- dijo Nooroo, asomándose por la abertura de su bolso.
-Creo que… otra vez me estoy enamorado del estúpido de Adrien Agreste- susurró en voz baja. El broche en su pecho brillo, y Marinette suspiro. Quizá un akuma la ayudaría a distraerse un poco.
x-x-x
Apartamento de Kagami Tsurugi
Esa noche
Adrien no podía posponer más esa visita. No le gustaba la idea de saber la identidad de Coccinelle o que ella supiera la suya, pero supuso que no había nada más que hacer al respecto. El secreto que Ladybug y él habían cuidadosamente guardado durante más de cuatro años se rompió, y Adrien se sentía un poco mal de que fuera Kagami y no Marinette quien lo descubriera.
"Deberías agradecer que no lo descubriera ella", le dijo la vocecita en su cabeza "sabes que, a pesar de lo mucho que deseas lo contrario, Marinette aún está resentida con Chat Noir y no lo ha perdonado"
Reprimió un escalofrío al pensar en ello, sobre todo cuando Marinette claramente se sentía atraída hacia Adrien. Lo sucedido entre ellos durante la sesión de fotos lo comprobaba.
-Oh, por todo el Camembert, deja de darle tantas vueltas al asunto- se quejó el kwami, sacando su cabeza del cuello de la camisa del chico- ¡casi la besaste durante esa última fotografía! Puaj… ustedes los humanos son tan asquerosos-
-Plagg…-
-Y no me digas que no te tuviste que dar una ducha helada después de eso- continuó el kwami en un tono burlón- de hecho, creo que estabas a media ducha cuando atacó el akuma. Pequeño consejo- añadió antes de que Adrien le volviera a decir que se callara- si quieres mantener a tu kwami feliz asegúrate de vestirte antes de transformarte. Además, imagínate si te detransformas de pronto y vas por la ciudad en paños menores… aunque pensándolo bien, no creo que a cierta chica le moleste…-
Adrien gruñó en voz alta. El último akuma había sido demasiado inconveniente. Su cerebro se sentía sumamente lleno y horriblemente pesado mientras que se transformaba y peleaba contra el akuma junto a Coccinelle. No lo distrajo, al contrario. Sentía que su atención estaba fija en el akuma y pelear. Fija en encontrar a Hakwmoth y vencerlo para que Marinette pudiera tener a Tikki de regreso. Para que perdonara a Chat Noir y todo pudiera ser como antes.
El akuma esa tarde también se sentía tan distraído como él, como si esa tarde Hawkmoth realmente no tuviera mucho entusiasmo tampoco para pelear contra ellos. Su partenaire era la que no parecía estar más atenta, pero no por eso estaba de buen humor.
-¿En serio?¿Un akuma que quiere emparejar a todos en París?- había dicho Coccinelle, cruzando los brazos y rodando los ojos en un gesto de disgusto mientras miraba a Chat Noir- uh… ¿quién querría estar en pareja?-
Adrien gruñó al recordar ese comentario de Coccinelle, claramente dirigido hacia él bajo la máscara de Chat Noir. Ante ese recuerdo, el chico reprimió un escalofrío. No debió haber hecho ese comentario estando transformada, y mucho menos a la mitad de una batalla delante de un akuma. Mucho mayor razón para hablar a solas con Kagami y explicar algunos detalles en los que deberían haber tenido cuidado, sin tener que preocuparse por que el akuma fuera a atacarlos o que se fueran a detransformar.
Adrien suspiró y llamó a la puerta, la misma puerta a la que había recorrido hacía todos esos años después de que creyó que Luka y Marinette estaban juntos, y había cometido un enorme error. Había roto el corazón de Kagami, lo sabía, aunque ella no se lo dijera. Suspiró.
Tras llamar la puerta, Kagami abrió y miró a Adrien extrañada.
-¿Sí?- dijo ella fríamente.
-Tenemos que hablar- dijo Adrien seriamente- esto no puede esperar-
Kagami alzó las cejas.
-¿Marinette hizo algo otra vez?- dijo la chica japonesa, aún resentida con él- ¿o acaso…?-
-Deja a Marinette fuera de esto, Kagami- dijo Adrien, frunciendo el entrecejo- lo que pasó hace dos años no fue culpa de Marinette. Fue mi culpa, porque soy un idiota. Pero no vengo a hablar de eso. Si vamos a seguir trabajando juntos, tenemos que realmente trabajar juntos. Si no lo hacemos, nuestro enemigo va a usar el hecho de que no peleamos en sincronía para vencernos-
Kagami entrecerró los ojos y se apartó para dejarlo pasar. Adrien entró y la chica cerró la puerta tras él.
-¿De qué quieres hablar?- dijo Kagami, tomando la tetera y poniéndola sobre el kotatsu que estaba a la mitad de la sala, haciendo una seña a Adrien para que se siente. Lo miró fijamente- Chat Noir-
Adrien asintió, y tras quitarse la chaqueta que traía puesta, abrió el cuello de su camisa para dejar salir a Plagg, mientras que Tikki salía del bolso de Kagami y flotaba hacia Adrien, abrazando su cara.
-¡Adrien, que gusto verte de nuevo!- dijo la kwami con una sonrisa.
-¿No me extrañas a mí, Sucrette?- dijo Plagg en un tono ofendido.
Tikki sonrió levemente al otro kwami, pero se volvió de nuevo a Adrien.
-¿Cómo está ella?- preguntó Tikki, a pesar de que Kagami pareció tensarse al saber a quién se refería. Adrien también se tensó- no te preocupes, Kagami sabe quien es. Supongo que el maestro Fu te dijo que hablaras con Marinette, sobre la identidad de Viperion-
Kagami alzó las cejas, cayendo en cuenta de que ella no había pensado en ir a hablar con la Ladybug original para saber la identidad del chico a quien le había dado el Miraculous de la Serpiente.
-Sí, Marinette me dio su nombre, pero el chico ya no vive en París desde hace unos años- dijo Adrien decepcionado- parece que se mudó a Caen. Lo busqué por internet, pero no he podido contactarlo. Y no es como que puedo viajar a Caen para buscarlo y preguntarle-
-Si no está en París, lo más probable es que ya no sea él- dijo Kagami, continuando con la conversación- lo que significa que perdió el Miraculous-
-O le fue robado- dijo Adrien- en todo caso, no tenemos un sospechoso-
Tikki asintió, pensando que era una pena que Luka se hubiera mudado a Caen o que hubiera perdido el Miraculous, pero no dijo nada más.
-Hay otra cosa que tengo que decirte sobre este asunto- dijo Adrien, frunciendo el entrecejo. No le gustaba tener que reprender a su compañera, y se preguntaba si a Ladybug le parecía igual de molesto hacerlo con él- el comentario que hiciste durante durante la pelea…-
-¿Qué con eso?- dijo la chica secamente.
-Debes de tener cuidado con los detalles personales y con lo que dices cuando usas la máscara, Kagami- dijo Adrien- si Hawkmoth llegara a saber que nosotros dos…-
-¿Qué más da?- lo interrumpió ella- ya no somos pareja, y no veo cómo puede afectarnos-
-Kagami, Adrien tiene razón- intervino Tikki antes de que Adrien pudiera responderle- no debes decir nada personal mientras tengas puesta la máscara de Coccinelle. Cualquier cosa que digas puede llegar a ser una pista para Hawkmoth. Desde que comenzaste a pelear junto a Chat Noir, Hawkmoth se ha vuelto más listo y preparado para pelear contra nosotros. Si queremos vencerlo, tenemos que trabajar todos juntos en equipo y tener mucho cuidado de no darle ninguna ventaja-
Kagami gruñó, pero tenía que admitir que tenían razón. A diferencia de Tikki y Adrien, Plagg hizo un gesto aburrido.
x-x-x
Habitación de Marinette, mansión
Al mismo tiempo
Marinette se cambió a su pijama y cerró la ventana, pensando que no quería tener visitas indeseadas de Chat Noir durante la noche. Si bien su corazón había estado saltando de felicidad tras haber pasado su día de trabajo con Adrien, y sobre todo después de esa fotografía, tenía otras cosas de qué preocuparse, sobre todo después de lo que lo que había escuchado durante la pelea contra el akuma.
Nooroo la siguió con la mirada con curiosidad.
-Maîtresse, ¿acaso cree que…?- dijo el kwami.
-Con toda la amargura que presenciamos hoy estoy casi segura de que…- dijo Marinette volviéndose a él- Coccinelle y Chat Noir fueron pareja en algún momento en el pasado y eso significa… que ambos conocen sus verdaderas identidades- sonrió levemente- oh, grave error, chaton…-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Coccinelle cometió un error y ahora Marinette ya sabe que ella y Chat Noir conocen sus verdaderas identidades. Veamos como hará ella para utilizar eso a su ventaja. Al menos disfrutaron la sesión de fotos. Muchas gracias a todos por seguir leyendo y por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
PD: Después de Miraculer necesité una bolsa de papel para dejar de hiperventilar. Thomas Astruc quiere asesinarnos, estoy segura. Y mañana hay otro episodio. La tercera temporada se está yendo de volada.
