Biieen! Siento muchííísimo a aquell s que esperaban en esta historia pero por problemas personales no he podido escribir y cuando podía ¡no me salía la inspiración! Bueno pues aquí está en noveno capítulo espero que no esté mal o al menos que esté como los demás…
¡ Disfrutenlo y gracias por seguir leyéndome !
Aclaraciones:
(...)= tu nombre.
(...)(...)= tu nombre y apellido.
"kfrofneen dnie"= pensamientos de los personajes.
byviun= palabras importantes.
-Buvyuv ... - = Diálogos.
Disclaimer: Shingeki No Kyojin NO es mío, es de Hajime Isayama.
Advertencias: Lenguaje vulgar, palabras obscenas y posible OoC. Levi X Lector
.
.
.
.
Tras una mañana agitada, una tarde también
-Bien, lo primero que debería hacer es comer algo, pero…bueno, parece que solo ha cogido las cosas y las ha traído. Asique no debe haber ningún problema en comérmelo.
Tragaste duro, intentando en que lo que acababas de decir fuera verdad.
Sentándote sobre el borde de la cama, cogiste el cartón de leche y lo vertiste dentro del bol con cereales. El siguiente paso sería coger la cuchara e introducir el primer bocado de la mañana. Una tarea fácil que puede hacer cualquiera, pero no cuando en todo el rato se te están repitiendo las palabras dichas por Hanji sobre el poco gusto de Levi y la gastronomía.
-*grrrrh*-
"Vale, parece muy apetecible, en buen estado y tengo mucha hambre" asique, sin pensártelo más veces agarraste con fuerza la cuchara, la llenaste bien y, cerrando los ojos fuertemente, la introdujiste en tu boca. "Masticar y masticar. Sólo me queda eso"
Poco a poco fuiste masticando lentamente incrementando la velocidad y quitando esa cara de asco que seguro que tenías.
-vaya, parece que no esta tan malo, solo espero que tampoco esté envenenado.- siempre ese mal pensamiento presente en ti.
Cuando ya casi te estabas terminando los cereales, por una simple forma de curiosidad, te dio por mirar si el cartón de leche y los cereales estaban pasados de fecha.
Lo primero la leche, que puede dar diarrea.
-El..dieci..siete de agosto del 849. Bien esta fecha está bien. Y ahora los cereales.- "un peso de encima menos".-los cereales suelen durar años asique… el trece de julio del 848.
-Espera un segundo.- te quedas petrificada- ¡cómo puede ser que unos cereales estén caducados casi todo un año! ¡Pero si siempre suelen tener 3 años de más! A saber desde cuando lleva esto por aquí…los tendría escondidos y seguro que pensó: ¡Vamos a hacer la prueba con esta mocosa!- "maldito enano cabrón"- al menos lo peor que me puede pasar es que me estriña. Sí, esto ha sido lo mejor que me ha podido pasar en el desayuno…
Ya con el bol casi vacío decidiste dejar de comer, tumbándote bruscamente de espaldas sobre la cama.
-Mierda, me voy a tirar todo el día haciendo la cama.
Tras unos minutos mirando al techo sin saber si quiera si estabas pensando, te vino una o mejor dicho, unas CUANTAS preguntas sobre qué coño hacías ahí.
-La noche anterior el Lance Corporal y yo…- sin evitarlo te pasaste los dedos de una mano por tus labios mientras que con la otra la posabas en tu bajo vientre.- no puede ser…- te sonrojaste rápidamente. Tú corazón latía tan fuertemente que notabas como tu pecho botaba.- Cómo llegué a tal punto… Cuando el corporal…-una sensación extrañísima recorrió tu cuerpo-…Heichõ, sentirá algo por mí o solo fue un simple castigo- un pinchazo en el corazón. Sabías que cualquiera de las dos opciones podía ser, pero ¿cuál sería la verdadera? Un sentimiento de vergüenza y tristeza recorrió tu mente.
"Co..Cómo he sido capaz de hacer eso" "yo y Heichõ…" No te sorprendía el hecho de hacerlo, ya que ya no eras virgen, pero lo que te sorprendía es que cómo llegaste a hacerlo con tu Heichõ, con el Lance Corporal. Se te vería tan vulnerable y débil la noche anterior que no aguantabas como, con todo lo que ocurrió te gustara y te estuviera excitando ahora.
-¡No! No puedo pensar en esas perversiones.-gritaste y te giraste hacia un lado en la cama.- pero se sentía tan bien…Le-vi..- "mierda"- ¡no puedo pensar eso! ¡Sentimiento estúpido sal de mi cabeza!-
Quedaste en silencio durante unos minutos.
-Levi…
"aunque no quiera aceptarlo, me gustó y lo volvería a repetir, pero eso no puede volver a ocurrir, no debe ocurrir"
Es tu superior y eso lo comprendías, era mucho más mayor que tú y te incomodaba, y sobretodo te gustaba y era lo que más te dolía.
Quizás deberías preguntarle porque lo hizo, con qué intención, que es lo que sentía y lo que siente ahora, porque hace como si nada si realmente ha sido algo. Porqué ante todo ello tú seguirías estando a su lado y aceptado como es.
-(…)(…) es hora de que despiertes de este cuento de hadas que te has inventado y volver a la realidad.- dijiste con un poco de dificultad mientras te incorporabas.- lo que debería hacer es eliminar todos estos sentimientos y ser un muñeco inerte al que nada le importa. Cómo me enseñaron. Cómo lo que hago. Lo que soy. Es hora de salir de estos pensamientos.- con la mirada muerta, mirando sin mirar y con sonrisa de dolor. Alzaste la vista hacia la mesa del cuarto.- qué estará planeando ese enano bastardo. Que les habrá dicho a los chicos sobre mi desaparición.
Suspiraste con fuerza sintiendo una sensación extraña, como si tu alma se hubiera escapado en ese suspiro. *ight* agarraste con fuerza tu pecho.
-Le..vi…
No podías más, te dolía desde hace mucho tiempo y ahora con lo ocurrido con tu Heichõ te frustraba y aprensaba aún más el corazón.
-como debería reaccionar a partir de ahora, cómo reaccionará él… Levi me encantaría saber en qué estarás pensado ahora…
-Hey! Mocosa de mierda te traigo trabajo.- dijo tras un fuerte portazo.
- ¡He-Heichõ! ¡¿Qué hace ya aquí?!
-Esta es mi habitación. Además ya te dije que vendría con tarea para que hicieras mientras estés aquí.
-Pe-pero podría llamar a la puerta.
-Y qué, o es que me estabas buscando entre los cajones.
-¡pues claro que no! ¡No soy ese tipo de personas!
-Oi, deja de gritar, eres muy molesta.- fruncía el ceño mientras dejaba un montón de papeles en la mesa.
-ya a traído trabajo, pero si escaso habrá pasado una hora desde que se fue.
-¿Acaso te volviste a dormir?
Le miraste con confusión arqueando una ceja.
-ya casi son la hora de comer.
"¡QUÉ! Tanto tiempo tardé en desayunar y en pensar un poco!"
-da igual, tú trabajo de ahora sólo será leerte estas mierdas y luego resumírmelo en unos folios.
-¿De qué tratan?- dijiste mientras apoyabas las manos en el borde de la mesa inclinándote sobre los papeles.
-No lo sé, por eso te estoy ordenando que te lo leas tú. No tengo tiempo para estas estupideces.
Pasaron unos segundos y sin parar de leer los informes- Y Heichõ, ¿qué le dijo a los demás sobre mí?
-Sólo que estás castigada por no terminar la tarea extra de anoche.
"Vamos, que les ha mentido claramente"- Y a Kenshi…-dijiste en voz baja con temor.
-Lo mismo.
Su voz te sonó demasiado tangente asique no te creíste que solo fuera eso.
-¿Y le ha hecho algo?- esta vez apartando la mirada de la lectura para mirarle de reojo entre tu pelo.
-Y qué si lo he hecho.
-Le dije que-
Un empujó sobre la mesa hizo que te sorprendiera y no terminaras de acabar la frase.
-Tanto tú como el niñato ese, sois mis subordinados y callareis y obedeceréis todo lo que yo diga.- te susurró al oído.
Sobre ti con tus manos atadas a tu espalda, pudiste notar en tu parte trasera un notable bulto entre medias de lo que tú llamabas "la parte no autorizada"
-¿Entendido?
El bulto que notabas entre tus piernas te incomodaba muchísimo y por ello forcejeabas para salir de esa situación pero moviéndote lo más mínimo para evitar que el roce le excitara y tú perdieras la cabeza como la noche anterior.
-Heichõ Levi, por favor apártese. No me gusta el sentido de esta situación.- tu voz sonaba temerosa e incómoda, pero al pensarlo sonaba un poco provocativa.
-Y que pasaría- te envistió más sobre la mesa con brusquedad- si no me aparto.- esta vez empezaba a frotar su bulto entre tus cachetes, tú ante esto metiste las rodillas hacia el centro y bajaste tu cadera para evitar que siguiera con el contacto.
"mierda, si no paro esto ahora él se pondrá más duro y yo…no, no puedo dejarle que lo haga."
-Por favor Levi, no haga esto.
-Anda si ya te atreves a llamarme por mi nombre sin que te lo diga. Que te pasa, ¿no te gusta que te lo hagan por detrás?
-Por fa..vor, Levi.
-diciéndomelo así no conseguirás que pare -te eleva de las manos- pero si realmente no quieres -se acercó a tu oído desde la espalda- no te obligaré.
Soltó de tus manos y te empujó contra la mesa de espaldas, pudiéndole ver al fin la cara desde todo ese transcurso. Andaba en dirección a la silla que tenías a tu izquierda, la tomó y se sentó con su cara inexpresiva.
-Que miras mocosa. – parece que te habías quedado embobada mirándole por ello sacudiste la cabeza, pero no degaste de mirarle sorprendida por lo que acababa de ocurrir y dicho lo final.
-Por... ¡¿Por qué me acaba de hacer esto?! ¡¿Por qué me dijo eso ultimo?! ¿Y entonces lo de anoche? ¡¿Por qué a mí?! Y, ¡¿Por qué ahora?!
Bruscamente se levantó de la silla tirándola al suelo y amarró con fuerza tus mofletes. Su rostro estaba muy duro, sus cejas muy fruncidas, sus labios serios y rígidos, y de sus ojos parecía salir fuego. Sentías como si ahora mismo quisiera darte una paliza pero se estaba conteniendo con mucho esfuerzo.
-Ey, puta mocosa insolente, lo primero a mí nadie me eleva la voz, segundo: no tienes porqué ponerte así de histérica por una mierda de cosa como esta y tercero ya te lo dije antes tienes que obedecer todo lo que te diga, quieras o no.
-Solo le exijo que conteste a mis preguntas, y si tengo que obedecerle sin rechistar, ¿Por qué me ha dicho lo último en el oído y me soltó?- dijiste con dificultad pues de la dureza de su amarrado los dientes te chocaban en el interior de tu boca y te dolía al hablar.
-Jé, reconozco que tienes un par de huevos o mejor dicho ovarios, para que me sigas rechistando aún, mocosa asquerosa. ¿Quieres que conteste a tus preguntas? -se te quedó mirando esperando una repuesta, tú asentiste con la cabeza moviéndola un poco de arriba abajo.
-¿Segura?- volvió a preguntar esta vez con voz más ronca, pero volviste a contestar lo mismo.
-Bien…-parecía haberlo dicho entre risas- te dije lo último al oído porque si en verdad no quieres no te obligaré mocosa, porque si bien recuerdo, ayer sólo te negaste al principio pero luego querías más.- eso último hizo que tus ojos se abrieran como platos y te sonrojara las mejillas- Segundo, si te pones en posturas provocativas, con tu cuerpo excitas a cualquier hombre o animal que te vea.- "¡¿Qué?! No me he puesto en ningún momento en una postura provocativa, las intento evitar" A cada momento te ponías cada vez más roja- Y reconozco que tanto tu cuerpo como tus movimientos en la cama son muy buenos, y eso es un punto muy a favor para mí.- "¡¿Por qué para él?! ¿Qué tengo que ver yo con él? No entiendo nada, creo que me estoy empezando a sentir mareada"- Y tercera y cuarta pregunta, solo eres mía y de nadie más.
Entre toda la confusión que tenías ahora mismo hiciste hincapié en tus preguntas e la hiciste. - No me convence la última respuesta, y la cuarta por qué no la ha hecho.
-Tch -chasqueó su lengua- Lo hago ahora porque estas cerca de la mayoría de edad y siendo menor me pueden meter en una puta celda asquerosa y mugrienta.
"Entonces. Esto no es un arrebato, lo lleva pensando desde hace tiempo. Pero…desde cuando"
Parece que Levi lleva tiempo planeando todo esto y ahora sería muy difícil o imposible salir de estas circunstancias.
-Desde cuándo. -fue lo primero que salió de tu boca- porqué a mí, Levi. –tu voz se notaba resquebrajada, con un nudo en la garganta, como si quisieras llorar. Alzaste tu mano izquierda para posarla suavemente sobre la mano con la que te tenía agarrada la cara. En sus cejas apareció un leve tic a consecuencia del tacto suave de tu mano. Aflojó un poco la fuerza de su mano, pudiendo dejar de notar el dolor producido por el agarre.
- Y yo que sé niña asquerosa. -dijo mientras se apartaba de encima tuya- no me importa nada de eso, solo quiero tener a alguien fijo a quien la pueda tocar cuando quiera.
-Cómo ha dicho -la cara de compasión hacia él se convirtió en la de ira en tan solo unos segundos- te crees que puedes hablar de mí como si solo fuera un pedazo de carne.
-Sin faltar el respeto mocosa, que soy tu superior.
-No pida respeto a quien no se lo da.
-No vengas tú a mí jodiéndome con ese tipo de cosas.
-Me da igual lo que me diga, esos insultos no los soporto y de nadie. –parecía como si de un segundo a otro te fueras a tirar a su cuello.
-Vale, de acuerdo, haremos un trato. Yo no te digo insultos de ese tipo y tú obedeces todas mis satisfacciones sin rechistar y cuando quiera.
-Mejor hacemos otro, usted no vuelve a insultar más y yo solo obedeceré las órdenes que tengan que ver con mi trabajo.
-Tch, te crees que soy imbécil, mocosa estúpida.
-Vaya asique el hombre más fuerte de la humanidad no aguantaría sin insultar a alguien, y yo que tenía una recompensa para usted si lo hacía bien.- tu voz pícara e insinuante puso en intriga a Levi.
- ¿y se puede saber que recompensa es?- preguntó mirándote fijamente a los ojos.
-Si consigue no decir ningún insulto, incluido mocosa/mocoso y derivados, a nadie durante 24 horas, yo haré lo que me pida en todo un día.
-vaya, vaya, asique la mocosa me está ofreciendo su cuerpo a cambio de que yo no insulte.- se iba acercando a ti mirándote de arriba abajo. Tú apartaste la mirada y te arrepentiste de lo que le acababas de decir.
-Ve, acaba de llamarme mocosa, no sé si podrá cumplirlo asique le será una tarea difícil.
-tch -ya frente a ti con su cuerpo pegado al tuyo- pero si el premio eres tú, podré hacer de todo.
Sus palabras te sonrojaron, te habías quedado inmóvil.
-Pero solo si es tu cuerpo el que se me ofrece. -volvió a repetir mientras te acarició suavemente el trasero. La sensación fue escalofriante, te heló el cuerpo pero te lleno de calor por dentro, la combinación del rechazo y el deseo.
Fue acercándose a tu rostro en dirección a tu oído, mientras tú apretaste con fuerza los ojos. En ellos soltó una pequeña risita burlona y retirándose -Voy a ducharme -en dirección al baño- esta noche podrás cenar con todos. Vete preparando una excusa buena que contar, yo dije que solo estabas castigada haciendo tarea extra y las preguntas irán a ti. -cerró la puerta nada más terminar, dejándote con sudor frío. "mierda, Kenshi y los demás. Me tendré que enfrentar a ellos" chasqueaste la lengua por hacértelo pasar mal siempre que podía.
-Recuerde que desde este minuto empieza nuestro trato, nada de insultos a nadie ni siquiera mocoso durante todo un día. -gritaste para que no hubiera duda de que no se enteraba.
-Entonces no podrás separarte de mí para comprobar que lo cumplo.
Era verdad, tendrías que estar 24 horas junto a él para saber que cumplía su trato en todo momento, pero, si no podías aguantarle ni el tiempo de una comida, ¿Cómo ibas a aguantarle durante todo un día, incluso cuando fuera al baño o durmiendo?
