Aki el siguiente chapi!!! Espero que os gusteeeeeee, yeeaaaahhh!!
Gracias por vuestras rw, mi lo agradece muchioooooooo
Naru no es mío, por desgracia.
CAPITULO 9
-¿Po-podéis repetirme lo último que habéis dicho?- Preguntó la Godaime, saliendo del shock.
-Que queremos que nos case.- Respondió Sasuke tranquilamente.- ¿Lo va a hacer o no?
-Etto… ¿Y por que queréis casaros?- Siguió la rubia.- Sois muy jóvenes y apenas os conocéis desde hace algo más de un mes.
-Ya tenemos 18 años y podemos tomar nuestras propias decisiones.- Replicó Sasuke.- Nos casamos porque nos queremos y para que su clan no le pueda reclamar nada. Ella no quiere saber nada de ellos y yo, tampoco.
-Vaya…entiendo.- Asintió Tsunade.- Esta bien, os casaré. – Afirmó mientras se levantaba e iba en dirección un armario donde tenía todos los formularios.
Cogió uno y empezó a leerlo mientras volvía a sentarse en su mesa.
-Bien…aquí está. Sólo tenemos que rellenar esto y debéis firmar…- se calló mientras leía.- Pero hay un problema…parece ser que para que sea legal se necesitan dos testigos. Yo puedo firmar por uno, demo… necesitamos a alguien más.
Los chicos pusieron cara triste, parece ser que las cosas no iban a ser como querían… ¿o sí?
-¡¡TSUNADE OBAAAAACHAAAAAAANN!!- Gritaba el rubio irrumpiendo en el despacho del Hokage sin llamar, como de costumbre.
-¡¡QUÉ NO ME LLAMES VIEJAA¡¡NARUTOOO!!
-Tsunade, vine corriendo porque…-Dejó de hablar de golpe al ver quien había en la habitación.-…porque me pareció notar…el chacra de… Sasuke.- Finalizó con esfuerzo y los ojos como platos.
-Vaya, dobe, veo que has mejorado.- Respondió como si nada el aludido.
-¿A quién llamas dobe, teme?- Preguntó el rubio indignado.- Además… ¿¡se puede saber que hacéis aquí?!- Acusaba mientras los señalaba con un dedo.
-Casarnos.- Respondió el acusado como si de la cosa más normal del mundo se tratara.
-O//O.- La cara de Naruto era un cuadro.- ¿¿¿Ca-Ca-Casaros???
-Hai, Naruto-kun.- Confirmó Hinata a la vez que asentía con la cabeza y se apretaba con más fuerza al brazo de Sasuke, quien sonrió ante la acción.
-Oe, dobe.- Llamó la atención el Uchiha.- Ya que estás aquí podrías hacer algo productivo y firmar como testigo, pues nos falta uno.
-O//O.- Otro careto de Naruto.- ¿¿¿Y-Y-Yo??? – Preguntó dubitativo a la vez que se señalaba así mismo.
-Sí, sí, buena idea Sasuke.- Afirmó la rubia satisfecha.- Ya tenemos lo necesario para casaros.
Y dicho esto, se pusieron a rellenar unos papeles con sus datos, el consentimiento de cada uno y, después, firmaron los cuatro en el apartado correspondiente.
-¡Enhorabuena, chicos! –Exclamó la Godaime.- Ya sois oficialmente marido y mujer.
Los aludidos sonrieron contentos para, a continuación, besarse con pasión. Parecía que de un momento a otro acabarían haciéndolo ahí mismo.
Los dos espectadores de la escena se quedaron O//O. (sin comentarios).
-Ejem.- Carraspeó la mayor.- Ya podéis retiraros y disfrutar de la noche de bodas.
-¡Hai! –Respondieron ambos. Tenían muchas ganas de hacer eso último.
-¡Ah!- Exclamó Sasuke, desde la puerta.- Se me olvidaba. Mañana a la media noche, seguramente vendrán algunos miembros de mi equipo, Tsunade-sama. Ellos están conmigo en esto, y lucharán por Konoha si yo se lo pido. Aunque hay uno que necesitará de tu ayuda, tiene doble personalidad.
-Está bien Sasuke, te haré responsable de ellos. Cuando lleguen, tráemelos aquí.
-Hai.
Naruto todavía estaba shokeado y no había prestado atención a esto último, pero salió detrás de ellos.
-Etto…Sasuke-teme…- Mencionó el rubito. - ¿Quisierais venir conmigo a cenar¡Yo invito! Esto hay que celebrarlo¿no? Al fin y al cabo soy el padrino. – Sonrió con las manos puestas en la nuca.
-Está bien dobe…
-Sí, Naruto-kun – Rió la chica por lo bajo.- Además, tenemos mucha ambre, hoy no comimos, nada. ¿Verdad Sasuke-kun?- Este sólo asintió con la cabeza.
-¡Pues no se hable más, dattebayo! Y así ya me contáis que es lo que a pasado para que estéis aquí. No me creo que haya sido sólo para casaros¿no?
-Ya no eres tan tonto, usurantoncachi.- Su rostro se entristeció un poco.- Luego nos acompañas a casa y te contamos mejor allí. Nadie puede saber nada.
Al oír esto y el tono de voz empleado, el Uzumaki se preocupó. Pero prefirió no hacer ningún comentario. Ya le contarían después.
-Está bien, baka. Como quieras.- Contestó con una sonrisa grande y sincera en el rostro. No quería que se preocuparan ahora.
Fueron a comer al Ichiraku (¿dónde si no?) y Naruto se arrepintió de haber dicho que invitaba, pues Gama-chan se quedó completamente vacía. Dos cascadas de lágrimas le salían a la vez que sacudía la rana.
Seguidamente, se fueron rumbo a la mansión Uchiha, no sin antes pararse en una tiendecilla a comprar un par de botellitas de Sake, sin el consentimiento de Hinata. Ella no quería saber nada de eso.
Entró Sasuke primero, encogiéndosele el estómago por un momento. Ese lugar le traía demasiados recuerdos y ahora nada era lo que parecía. Se tranquilizó al notar como, su ahora esposa, lo abrazaba por la espalda, entendiendo lo que pasaba por la mente del chico.
La casa estaba llena de polvo y telas de araña. Habían pasado muchos años desde que se había marchado y nadie se había ocupado de ella.
Los chicos se dirigieron a la cocina, y se sentaron en la mesa que allí había, después de limpiar la superficie y las sillas con un paño. Cada uno cogió una botellita y Sasuke empezó a contarle todo lo sucedido mientras bebían.
Hinata caminó por la casa, con la intención de ir conociéndola. Luego se dispuso a limpiar la alcoba que ellos ahora ocuparían, que era anteriormente la de sus padres. Limpió también el baño y el pasillo, ya tendría tiempo de seguir al día siguiente, así que lo dejó ahí y se fue a la cocina, donde los chicos hablaban.
El rostro del kitsune se tornaba cada vez más serio. Si lo que le contaba su amigo-rival era cierto, estaban en graves apuros y debería entrenar fuerte. Así que decidieron quedar al día siguiente para entrenar los tres juntos.
Hinata abrazó melosamente a su esposo por el cuello y lo besó en la mejilla, lo que hizo que los chicos sonrieran. Ella le susurró algo al oído que Naruto no pudo oír, pero que pudo imaginar al ver la cara de pervertido que ponía su amigo.
-Bueno…Creo que es mejor que me marche ya, dattebayo. – Decía sonriendo.- ¡Tengo que descansar para darte tu merecido, baka!
-Dobe…no fantasees…hasta Hinata pordría ganarte sin esfuerzo, ya lo comprobaste la otra vez.- Provocaba Sasuke.
-¡CALLATE SASUKE-TEME¡Aquella vez estaba yo distraído¡No volveré a caer, dattebayo!
-Bueno, sí, Naruto, como digas.-Le daba la razón como a los locos.- Pero ahora tengo mejores cosas que hacer que estar aquí discutiendo contigo.- Continuó mirando a Hinata de manera un tanto lujuriosa.
El aludido se puso como un tomate al captar la indirecta, directísima. Y sin más se fue despidiéndose de ellos.
"Qué suerte tiene este Sasuke-teme", pensó mientras salía por la puerta echando la vista hacia ellos, quienes ya se besaban como si la vida les fuera en ello.
CONTINUARÁ...
