Aquí les dejo otro capi!!! espero les guste, creo que no falta mucho para que esta historia termine pero quizá en un par de capis les pregunte sobre algo referente al fic, así que espero que estén atentos ya que de su respuesta dependerá mi proyecto jeje

UN beso grande


Capítulo 8: El juicio y el regreso a Tokio.

Desperté con un fuerte dolor de cabeza en una habitación muy silenciosa y demasiado blanca para mi gusto. Giré mi cabeza intentando reconocer el lugar donde me encontraba y me di cuenta de que debía ser el hospital. Mi brazo me dolía mucho y lo tenía fajado con unas gasas especiales que me permitían tener algo de movilidad en el mismo sin hacerme daño. Noté que estaba sola en la habitación; sin embargo, escuchaba voces provenientes del pasillo.

Recordaba fragmentos de lo que había pasado con Ino y me sentía un poco confusa al no saber en detalle lo que había ocurrido luego de que me hubiera desmayado. Escuché la puerta abrirse y giré rápidamente mi cabeza hacia ella para ver quien había entrado a mi habitación. Era mi madre, quien al verme despierta corrió hacia mi cama a darme un gran abrazo y beso que me demostraron lo preocupada que habría estado todo el tiempo que mi inconciencia había durado.

- Al fin despiertas hija! – dijo emocionada con los ojos llorosos.

- Hola – contesté con la voz un poco ronca – qué … - no sabía que preguntar primero – desde cuando estoy aquí? – dije al fin. Mi madre me miró un poco seria.

- Desde anoche estás aquí, y ha pasado todo el día sin que despertaras. Ya se te hicieron los estudios por el golpe en tu cabeza, el cual debo decir que fue bastante duro, y las placas a tu brazo…tienes una fisura en el radio por eso te pusieron esa escayona para que no hagas movimientos bruscos y se te cure rápidamente. Hija … estaba tan preocupada …. – agregó apretando mi mano dulcemente.

- Ya … ya … mami … estoy bien … sólo me duele un poco la cabeza… - le informé.

- Es normal mi niña … por el golpe ….menos mal que no fue tan grave como se veía…- No sabía si preguntarle sobre lo que había pasado después que me hubiera desmayado, ni siquiera sabía si había sido informada sobre el asunto, pero mi madre se adelantó a mis preguntas – En cualquier momento va a venir un agente de policía a tomarte la declaración de lo que pasó en la casa de tu amigo …- su semblante se puso serio–Hija…

recuerdas lo que pasó anoche? – yo medité unos minutos mi respuesta.

- Sentimos un ruido en el balcón que da al patio …luego sentí pasos en el pasillo y fui a ver de que se trataba … creo …creo que fue allí cuando Ino me empujó por las escaleras- mi madre se tensó ante mis palabras – recuerdo que me costó mucho mantenerme conciente…creo que pedí ayuda…luego apareció Kankuro y …no recuerdo más…creo que fue ahí cuando me desmayé…- mi madre seguía en silencio pero cuando por fin se decidía a hablar, la puerta de mi cuarto se volvió a abrir haciendo que ambas prestáramos atención a las personas que estaban entrando por la misma. Eran Kankuro y el agente de policía del que mi madre me había comentado anteriormente.

Los dos se acercaron hacia mi cama y Kankuro me sonrió.

- Me alegra hayas despertado Sakura – dijo – el es el Agente Jirayia y tiene que tomarte declaración de lo que pasó en casa anoche – agregó.

- Hola señorita – saludó dirigiéndose a mí – señora Haruno – le dijo a mi madre tomando su mano y besándola a la vez que la veía a los ojos. Mi madre se ruborizó. "Me parece a mí o éstos dos están coqueteando" pensé.

- Mucho gusto – contestamos ambas.

El Agente Jirayia me hizo varias preguntas acerca de lo que había pasado y yo le relaté todo lo que recordaba desde el suceso del teatro donde me había "quedado encerrada" y lo que me contó Gaara de su conversación con Ino, hasta la aparición de Kankuro en escena y mi posterior desmayo. Él anotó todo lo que le dije y me dijo que cuando tuviera el informe pasado me lo traería para que lo firmara. Me preguntó si quería levantar cargos por agresión e intento de homicidio pero me negué pues como futura doctora, en el poco tiempo que había pasado con Ino fui testigo de su locura; esa chica no estaba para encerrar en la cárcel sino para encerrar en un psiquiátrico y muchas horas de terapia. Kankuro me miró un tanto escéptico ante mi negativa de acusar a Ino, y mi madre quiso protestar pero una seria mirada de mi parte bastó para que no emitiese palabra alguna. El agente se retiró acompañado de Kankuro.

-Bueno hija … supongo que sabes lo que estás haciendo … yo estoy un poco cansada, he estado aquí desde que me avisaron y creo que me iré a descansar, estoy un poco preocupada por Chiyo … tu amigo Naruto debería estar por llegar en cualquier momento, me dijo que en cuanto saliera de la jornada extra de trabajo que tenía hoy pasaba por aquí a quedarse contigo esta noche … Mañana temprano vengo a cuidarte aunque el doctor me dijo que si todo seguía bien contigo tal vez mañana en la tarde ya te daría el alta. - yo asentí a sus palabras y mi madre me dio un beso se retiró. Yo me quedé sumida en mis pensamientos intentando imaginar cómo estaría mi querido Gaara, sólo esperaba que él se encontrara bien.

En eso un ruido me sacó de mis pensamientos, era Kankuro quien había vuelto a entrar a mi cuarto. Se sentó junto a mi cama y me miró.

- Cómo te sientes? – me preguntó.

- Bastante bien – admití – cómo … cómo está Gaara? – pregunté finalmente. Suspiró.

- Él se encuentra en la habitación de al lado … - bajó su cabeza – aún no ha despertado… - mis ojos se llenaron de lágrimas al imaginarlo tendido en la cama.

- Me … me podrías decir que ocurrió luego de que me desmayara? – pregunté con cierta timidez - …por favor … - el asintió y comenzó el relato.

- Subí por las escaleras buscando a Ino o a mi hermano pero no encontré a ninguno de ellos. Fui hasta el cuarto de mi hermano y sentí como un forcejeo por lo que miré por la puerta que estaba entreabierta y vi a mi hermano intentando controlar a Ino pero ella lo golpeó fuertemente en la cabeza y cayó desmayado. En eso entré rápidamente y quise detener a Ino, ella intentó atacarme pero aunque me golpeó un poco logré noquearla. Me acerqué a comprobar el estado de Gaara y vi que estaba sangrando, en eso sentí unas sirenas y bajé corriendo a buscar a la policía y la ambulancia para que me auxiliaran, y eso es todo – concluyó. Yo asimilé lo que me dijo por un momento sin decir nada hasta que me animé a preguntar.

- Qué dijeron los doctores de Gaara?

- Tenía un par de golpes en la cabeza, uno en su nuca … y otro en la frente que fue el que lo hizo desmayar a lo último. – agregó – Esperan que despierte en cualquier momento … pero aún no lo ha hecho … - bajó su cabeza – estoy preocupado – admitió- Ahora está Lee con él. Mis padres ya fueron avisados sin embargo les dije que había sido algo menor para que no abandonaran su viaje.

- Lo lamento – susurré. Él me miró algo extrañado a lo que yo le aclaré – Siento que en parte todo esto es mi culpa … ella me dijo que me alejara de él y yo … - pero me interrumpió.

- No digas estupideces Sakura, Ino ha sido un problema para nosotros desde que tengo memoria, ella es a única culpable de todo lo que ha sucedido…tal vez nosotros tenemos más culpa y debimos haber hecho alguna denuncia anteriormente o algo así – dijo revolviéndose el pelo, claramente cansado de la situación con la que le tocaba lidiar como el mayor de los hermanos.

- Tampoco es culpa de ustedes Kankuro – le animé apoyando mi mano en la suya para darle algo de fuerza – ella necesita ayuda médica… Por cierto, dónde la tienen ahora?

- Está en la cárcel pues yo presenté cargos en su contra en nombre de mi hermano …a propósito por qué no lo hiciste tú también?

- Ella necesita ayuda Kankuro, tiene claramente un trastorno … como futura doctora puedo justificar su comportamiento por la enfermedad mental que tiene … ella necesita mucha terapia, y seguramente estar encerrada en algún psiquiátrico un tiempo …

- Ella va a ir a la cárcel por atentar contra mi hermano … y contra ti …

- No sé si debería ir a la cárcel … no creo que eso la ayude demasiado con su problema …-el me miró frunciendo el ceño – No me mires así … sabes que en parte tengo razón …no creo que ningún juez la mande presa en su estado, es muy probable que su abogado la declare demente o algo así … - el me miró seriamente sopesando mis palabras e iba a decir algo cuando la puerta se abrió de golpe y entro mi ruidoso amigo.

- Saku!!! – corrió hacia mí y me abrazó fuertemente a lo que yo me quejé un poco –OH! Lo siento Saku! – y se separó de mí – me enteré cuando ya estaba en el trabajo de lo que sucedió y no pude salir porque Ino … bueno, no fue por obvias razones…así que le dije a tu madre que me vendría en cuanto saliera … - largó todo de una – cómo estás?, cómo te sientes?

- Mejor, gracias Naruto – respondí y le sonreí tiernamente a mi amigo.

- Bueno, yo mejor me retiro – interrumpió Kankuro – voy a ver si hay alguna novedad sobre mi hermano.

- Oh, disculpa mi torpeza … tu debes ser el hermano de Gaara verdad? – preguntó mi amigo a lo que Kankuro asintió – cómo se encuentra él?

- Aún no despierta … los doctores dicen que debemos esperar … - contestó.

- Lo lamento – dijo mi amigo – ya verás que pronto él despertará y las cosas mejorarán- le dijo con su sonrisa alentadora de siempre. Naruto siempre era tan optimista; Kankuro sonrió integrándose a los buenos deseos de mi amigo para con su hermano; en esos momentos lamentaba estudiar medicina y saber las consecuencias que pueden tener los golpes en la cabeza…realmente esperaba que todo saliera bien para Gaara, pues en mi caso estaba segura que había tenido suerte. Kankuro se despidió con la mano de ambos y se retiró. Naruto se sentó en la silla que previamente había sido ocupada por el hermano de Gaara y me miró esta vez bastante serio.

- Qué sucede Naruto? – le pregunté un tanto extrañada por el cambio de humor de mi amigo.

- De verdad estás bien Saku? – me dijo muy preocupado a lo que yo asentí notando cierto alivio de su parte – Hoy estuve en otro mundo en el trabajo, no podía concentrarme y estaba deseando terminara mi turno para venir a ver como estabas …-yo apreté su mano agradeciendo que estuviera tan atento de mi.

- Gracias amigo mío … te quiero mucho … - el se acercó a mí y me envolvió en sus brazos protectoramente. Me acariciaba el pelo mientras yo descansaba mi cabeza en su hombro. Un par de lágrimas se me escaparon y el lo notó enseguida tomando mi cara entre sus manos y mirándome un tanto triste.

- Qué sucede Saku? – murmuró limpiando mis lágrimas con sus pulgares.

- Tuve mucho miedo Naruto… - dije en voz baja intentando huír de su mirada que me traspasaba. Internamente me sentía un tanto avergonzada por mi acto de debilidad; sin embargo sabía que estaba con la persona que más confianza tenía en el mundo. Por un momento no supe descifrar un particular brillo oculto en su mirada, acaso … acaso me estaba mirando como un hombre mira a una mujer? Ciertamente Naruto no había sido gay toda su vida, en su adolescencia tuvo algunas novias; fue recién a eso de los 21 que reconoció al mundo su gusto por el género masculino; sin embargo muy en el fondo sabía que a él aún le gustaban las mujeres…si bien era demasiado selectivo al respecto. Casi nunca tocábamos ese tema pues se ponía algo reacio al respecto…como si no quisiera que yo estuviera completamente enterada sobre ese tema particular sobre él. No entendía muy bien qué razón podría tener por ello sin embargo como buena amiga jamás le insistí. Vi que Naruto se acercaba a mí, acaso me iba a besar? Pero de repente la puerta del cuarto se abrió abruptamente de nuevo y entró mi amiga Temari empujando a una pobre enfermera que le decía que el horario de visitas había terminado y sólo podía permanecer una persona conmigo que sería la que se quedaría cuidándome toda la noche.

- Sakura! – gritó Temari, y se acercó rápidamente a mí a la vez que Naruto se alejaba y volvía a sentarse en la silla que estaba antes – Me acabo de enterar recién de lo que pasó, me crucé con tu madre cuando iba a la estación del tren y me contó todo … cómo estás amiga? – dijo con su semblante preocupado acariciando mi cabello.

- Estoy mejor Temi … aunque realmente fue un susto … Gaara aún no despierta …

- OH, amiga lo siento mucho – agregó y me abrazó intentando trasmitirme su apoyo.

- Gracias … pero a la estación dices que ibas? …-pregunté.

- Sí, me iba en el tren de las 10pm pero ahora no creo que llegue – miró su reloj que marcaban las 9.45pm y negó con la cabeza – No, no llegaré … pero no importa …tú eres más importante…me iré por la mañana …

- No Temi – negué yo interrumpiéndola – entras temprano a trabajar y no quiero que estés cansada por mi culpa. Naruto puede alcanzarte hasta la estación y puede que llegues con el tiempo justo – miré a Naruto – La llevarías? – el asintió y se puso de pie, tomó la maleta de Temari y se dirigió a la puerta.

- Pero Saku .. – protestó Tmari pero yo la corté.

- No Temi, vete, debes ir a trabajar…hablamos por teléfono, te mantendré informada de todo lo prometo. Ahora vete o no llegarás al tren – ella asintió y me abrazó para salir rápidamente seguida por Naruto quien se había mantenido en silencio todo el tiempo.

Una vez a solas suspiré. Necesitaba un momento de paz para aclarar ciertas ideas que rondaban mi cabeza. Había sido mi imaginación o Naruto había tenido intenciones de besarme? No…seguro el golpe me afectó demasiado …sí, seguramente fue eso…

Una enfermera ingresó al cuarto a chequearme y me preguntó si todo estaba bien.

- Me duele la cabeza, me podría dar algún calmante? – le pregunté. Ella asintió y me lo administró por el suero que tenía conectado en mi brazo sano. Luego se fue y yo me volví a quedar sola sumida en mis pensamientos. Deseaba tanto ver a Gaara … ver su sonrisa hipnotizante y sentir sus caricias en mi cuerpo … Me reproché internamente por pensar en esas cosas cuando ambos nos encontrábamos internados en el hospital … "Kami, ese hombre me trae loca" pensé asombrándome de la intensidad de mis sentimientos al recordar lo que había vivido con él en este tiempo…así como la sensación cuando supe que Ino le había hecho algo…esto realmente se estaba saliendo de mis manos…por primera vez tenía miedo…miedo de terminar con el corazón roto…

Comencé a sentir cierta somnolencia y supuse que la enfermera me habría administrado algún somnífero junto con el calmante…al poco tiempo me encontraba en un trance semi-despierta…Escuché la puerta abrirse y cerrarse por lo que supuse que Naruto habría regresado de la estación del tren. Mantenía mis ojos cerrados pues en cualquier momento sucumbiría al mundo de los sueños. Sentí que se acercó a la cama así como también una dulce caricia en mi mejilla, su pulgar acarició mis labios. Estaba confundida ante las acciones de mi amigo, qué era lo que estaba haciendo? Pero no podía decir nada ya que me sentía muy adormilada. Me besó suavemente, sentir su cálido aliento sobre mi boca fue extraño por lo que me removí un poco ante su acción pero en eso sentí que cedía finalmente a los brazos de Morfeo y ahí dejé de percibir lo que ocurría a mi alrededor.

Me desperté de repente un tanto sobresaltada por un mal sueño y me sentí un poco desorientada. Debía ser de madrugada y vi como habían removido el suero de mi brazo. Distinguí a Naruto dormido en la silla, la cual la había podido reclinar un poco para acomodarse mejor. Tenía ganas de ir al baño por lo que me levanté con cuidado, si bien aún tenía el efecto del calmante si apoyaba la pierna me dolía bastante. Cojeé hasta el baño y una vez allí me sentí mejor. Hice lo que tenía que hacer, mojé mi cara y me miré al espejo. Tenía mi mejilla colorada por el golpe que me había dado Ino así como una venda en mi cabeza seguramente ocultando el golpe de mi cabeza. Estaba un poco ojerosa pero parecía tener buen color a pesar de todo. Me sentía fuerte y sentía que me estaba recuperando bastante bien. Una idea cruzó por mi mente y decidí llevarla a cabo. Salí del baño y miré a Naruto quien no se había movido del lugar. Fui hasta la puerta y observé el pasillo, a esas horas parecía que no había casi nadie por lo que podría ir hasta la habitación de Gaara sin problemas. Quería verlo, estar cerca dé él, acariciarlo y darle algo de apoyo en esos momentos. Entré al cuarto contiguo y efectivamente se encontraba él ahí en la cama. Vi a su hermano Lee dormido en un sillón de la esquina, seguramente le había tocado a él quedarse esa noche luego del ajetreo que debía de haber pasado Kankuro.

Me acerqué a la cama y me senté en la orilla contemplando el rostro de mi pelirrojo favorito. Acaricié sus cabellos suavemente mientras sentía que las lágrimas se agolpaban en mis ojos. Cerré los ojos un momento imaginando el dolor que podría haber sentido si le hubiera perdido y una lágrima se escapó de mis ojos. Sentí una mano limpiar esa lágrima y abrí mis ojos al instante encontrándome con que los ojos verdes de Gaara me miraban. Más lágrimas fueron derramadas y me recosté en su pecho a la vez que era abrazada por él. Me acariciaba mi cabello como si fuese una niña pequeña que necesitara ser consolada, y en realidad me sentía así. Levanté mi rostro de su pecho y el me miró tiernamente, volvió a secarme mis húmedas mejillas y yo me lancé a sus labios. Le besé tiernamente aunque demostrando todo el miedo que había sentido anteriormente. El jadeó y a la vez se quejó un poco a lo que yo me retiré rápidamente.

- Disculpa – susurré – cómo te sientes? – pregunté.

- Agua … - me pidió con la garganta seca seguramente. Le alcancé un vaso con agua de la mesita que se encontraba junto a su cama y sorbió de la pajilla que había en el vaso ya que le costaba incorporarse. Cuando se sació se acomodó un poco mejor en la cama y me miró.

- Mejor? – le pregunté a lo que él asintió – cómo te sientes?

- Me duele mucho la cabeza … - dijo un tanto ronco. Yo le acaricié el pelo de nuevo intentando que se relajara un poco y tal vez así aliviar su malestar. Él cerró los ojos y disfrutó de mi caricia. Volvió a fijarse en mí y frunció el ceño – y tú? – agregó.

- Bastante bien – le respondí – tal vez mañana ya me den el alta – agregué. Él me atrajo hacia él e hizo que me acostara a su lado. Me abrazó por la espalda y recostó su cabeza en la curvatura de mi cuello. Noté que al instante se quedó dormido y yo no quise irme de su lado por lo que cerré mis ojos y me dejé llevar una vez más al mundo de los sueños.

A la mañana siguiente nos despertaron sus hermanos, Kankuro había ido a relevar a Lee y nos había encontrado a los dos durmiendo juntos abrazados. Lee nos dijo que Naruto había pasado por allí antes de irse a su casa para luego ir al trabajo. Mi madre estaba esperándome en mi cuarto arreglando mis cosas pues el doctor había pasado hacía un rato para darme el alta, y tomó mi escapada nocturna como síntoma de que estaba mucho mejor. Me quedé a ver lo que dijera el médico una vez revisado Gaara y al parecer al haber despertado el panorama se presentaba alentador. Él debía quedarse un par de días más como prevención para verificar que todo estuviera bien, pues como dije antes, los golpes en la cabeza pueden llegar a ser mortales, pero aparentemente él también había tenido suerte al respecto.

Esos días que Gaara estuvo en el hospital aproveché para pasar algo de tiempo de calidad con mi familia y con Naruto y alguno de sus amigos. Había conocido a su nuevo novio Kakashi, quien se había dado una escapada desde Otsu para conocer a la famosa mejor amiga de su pareja, y habíamos congeniado a la perfección. Al parecer el fin de semana romántico que Naruto había planeado no había salido tal cual quería pues el sábado de noche su jefe le había pedido que dirigiera la jornada de trabajo que se realizaría el día siguiente, o sea el domingo, por lo que ese domingo antes de que empezara esa jornada para Naruto, Kakashi se había regresado a Otsu prometiendo volver un día entre semana. Yo no le había mencionado nada ni preguntado nada de la extraña situación que había ocurrido la otra noche en el hospital y él había vuelto a ser el mismo de siempre conmigo lo cual me tranquilizó bastante. También pasé por la estación de policía a visitar al Agente Jirayia y ver como había quedado el caso en el que estábamos involucrados los Sabaku y yo. Firmé el informe de mi declaración y según lo que me dijo sobre Ino ella estaba siendo evaluada por una psiquiatra ya que había mostrado ciertos trastornos durante su estadía en la cárcel. Una vez terminara dicha evaluación según lo que la doctora dispusiera seguiría en el mismo lugar esperando su juicio o sería trasladada a alguna institución mental hasta que el mismo ocurriese. A Gaara ya le habían tomado declaración también y el había estado de acuerdo con su hermano en cuanto al tema de presentar cargos contra ella; sin embargo estaba de acuerdo conmigo en que no creía que fuera a la cárcel pues no estaba en condiciones mentales de hacerlo.

El miércoles al mediodía Gaara fue dado de alta ante la notable mejoría que presentó. Aún sufría de dolores de cabeza pero eso era normal, yo también los sufría de vez en cuando. Lee y yo lo acompañamos hasta su casa y hasta su habitación y entre quejas y forcejeos pudimos convencerlo de que guardara reposo al menos por unos días más. Lee nos dejó a solas mientras bajaba a la primer planta de la casa a hacerle compañía a Kankuro en la cocina quien se encontraba preparando el almuerzo. Ese día comeríamos todos juntos.

- Supongo que estás aliviado de volver a casa, no? – le pregunté con una sonrisa a la vez que me acostaba junto a él y me ponía de costado para verlo mejor. Él asintió y se puso igual que yo mirándome y me acarició la mejilla. Cerré mis ojos disfrutando de su roce y queriendo sentir más de su piel. Suspiré inconcientemente y le sentí moverse a mi lado.

Acercó mi cuerpo al de él y me besó profundamente como no lo habíamos podido hacer en estos días. Se puso encima de mí e intensificó la profundidad de los besos. Se sostenía en sus codos para no aplastarme por completo y enredaba sus dedos en mi pelo a la vez que yo metía mis manos por su remera y acariciaba su espalda. "Cuánto extrañaba esto" pensé. Mis sentidos comenzaron a perder el control por lo que en un rápido movimiento tiré de su remera para sacársela y poder sentir más de su piel. Él levantó mi blusa y subió besándome desde mi ombligo hasta mis pechos, ni siquiera me desprendió el brasier sino que simplemente lo levantó para apoderarse de mis senos succionando y lamiendo mis pezones y acariciándomelos a la vez. Ambos suspirábamos y jadeábamos enloquecidos por el contacto de nuestros cuerpos y con la pasión ardiendo en nuestra sangre. Bajé mis manos a su pantalón y abrí su bragueta y metí la mano para acariciar su pene, el cual estaba algo mojado debido al grado de excitación en el cual se encontraba. Gimió a mi contacto y el también bajó una de sus manos para acariciar mi sexo, el cual estaba más húmedo aún que el de él. Mi pollera se había subido facilitando su acceso a mi centro.

Con una de mis manos me bajé torpemente por una de mis piernas mis bragas, y me ayudé con las mismas, para bajarle un poco el pantalón y los boxer, sólo lo necesario para liberar su delicioso miembro. El dejó de acariciarme para seguir concentrándose en mis senos y mi cuello, el cual estaba lleno de saliva por los húmedos besos que estaba recibiendo. Agarré su glande y lo llevé a mi cavidad indicándole que necesitaba sentirlo dentro de mí. Entendió enseguida pues el estaba tan o más urgido como yo de enterrarse en mi interior. Me penetró fuertemente arrancándome un grito de placer que resonó en toda la habitación. Comenzó a moverse en un constante vaivén que me hacía enloquecer y lo demostraba arañando su espalda con cada arremetida que daba en mí. Se separó un poco de mí arrodillándose en la cama y levantando un poco mis caderas haciendo más profunda la penetración y yo sólo me sentí morir ante esa sensación que me llenaba por completo. Colocó una de mis piernas por sobre uno de sus hombros y aceleró sus movimientos mientras yo me aferraba a las sábanas. Eché mi cabeza hacia atrás gemí al alcanzar ese increíble orgasmo que por un momento me hizo olvidarme de todo. El gimió unos segundos después y sentí como su cálido semen se derramaba en mi interior.

Jadeando por el esfuerzo realizado se deslizó fuera de mí y se acostó a mi lado abrazándome por la espalda. Sentía mucho calor y ambos sudábamos pero nos sentíamos tan cansados que al parecer caímos dormidos unos minutos después. Un golpe en la puerta nos despertó una hora después más o menos, era su hermano Lee avisando que el almuerzo ya estaba pronto. Nos levantamos y dimos una ducha rápida para luego bajar y comer todos juntos conversando de alguna que otra trivialidad. El tema de Ino no se tocó. Yo aún no le había preguntado a Gaara que fue lo que había sucedido en el tiempo que él había sido víctima de ella por lo que tomé nota mental de hacerlo luego.

La tarde pasó sin muchos más contratiempos, dormimos un rato en la tarde pues aún necesitábamos reponernos de nuestra última actividad ya que estábamos aún algo débiles. Yo desperté primero y vi que el sol comenzaba a ocultarse. Observé a Gaara un momento y viéndolo ahí tan tranquilo y de expresión apacible supe que le quería. Acaricié su mejilla y el abrió sus ojos lentamente. Ahí fue cuando me vinieron las dudas de que era lo que sentía él por mí? Acaso esta irreal historia que estaba viviendo con él tendría algún futuro una vez que volviéramos a Tokio, o sólo sería un típico romance de verano? No lo sabía, y muy en el fondo no quería saberlo por miedo a descubrir que tal vez él no me quería. Ahora me daba cuenta de que probablemente nunca había dejado de quererlo, después de todo el fue y será siempre mi primer amor … No quise pensar más en eso para no hacer mas líos en mi cabeza por lo que retomé mi nota mental de preguntarle qué era lo que había pasado aquella noche fatal.

- Sabes … - comencé a lo que él me miró prestando atención a mis palabras – te importaría contarme que fue lo que pasó con … con Ino … digo, tu versión … - pregunté tímidamente. Su rostro perdió la calidez con la que hacía momentos me miraba para tornarse muy serio – digo – agregué rápidamente – si tú quieres… - susurré. Él suspiró.

- Salí al balcón a ver que era el ruido que escuchamos pero no vi nada. Bajé las escaleras al patio y fue ahí cuando me golpearon por detrás, en la nuca. Supongo que quedé inconciente con el golpe pues luego desperté al sentir que me arrastraban. Al parecer me subió hacia el balcón a rastras y eso me hizo volver en sí pero… - noté como apretó los puños y frunció el ceño – estaba algo atontado por el golpe aún y no pude detenerla…me había llevado hasta el cuarto de nuevo y forcejeé con ella pero me volvió a golpear y luego quedé inconciente de nuevo … - quedó pensativo por un momento – Lo próximo que recuerdo es despertarme en el hospital aquella noche en la que te vi – finalizó. Analicé sus palabras un momento, realmente le había dado unos buenos golpes, tenía mucha suerte de no haber quedado con alguna secuela luego de eso.

Me acurruqué más junto a él y el a su vez me abrazó. Nos quedamos un rato así en silencio hasta que se hizo la hora de la cena y bajamos a comer algo. Esa noche me quedé con él y fue la primera vez de todas las que me había quedado allí que sólo dormimos si bien él me tenía abrazada por la cintura con mi espalda contra su pecho y sentía su erección golpeando mi trasero. Me sentía excitada pero pensé que lo mejor sería tomarnos nuestra recuperación con calma. Aunque eso no duró mucho tampoco porque al otro día al despertarse comenzó a besarme apasionadamente y me hizo el amor un par de veces.

Llegó el fin de semana y las cosas entre nosotros seguían tan pasionales como antes. Habíamos vuelto a la normalidad y realmente nos sentíamos mucho mejor, si bien de vez en cuando tomábamos algún calmante porque algún que otro dolor de cabeza aparecía. El lunes tendríamos el juicio de Ino por lo que yo me encontraba algo nerviosa por el tema aunque a Gaara no parecía importarle mucho. Ese fin de semana no nos despegamos en ningún momento como si por alguna razón presintiéramos que algo podría estar por suceder. Perdí la cuenta de todas veces que hicimos el amor, en las incontables posiciones y lugares donde me tomó de todas las formas posibles. Podía asegurar que con Gaara realmente había aprendido a conocer mi cuerpo de formas que nunca creí posibles.

El lunes llegó y la hora del juicio se hizo presente. Ambos abogados presentaron sus partes y alegatos, pruebas y testigos fueron expuestos pero todo se dio de la forma que yo predije que pasaría. Ino fue declarada en estado de demencia y se dictaminó que fuera conducida a una institución mental por tiempo indefinido y se le recomendó terapia psiquiátrica urgente. Los hermanos de Gaara se mostraron molestos ante la sentencia del juez; sin embargo ni mi madre ni Gaara dijeron nada al respecto. Ese día fue muy cansador por lo que pasé el resto del día con mi madre y Chiyo, quien había empeorado su salud; ahora estaba en cama y probablemente pronto habría que internarla.

Gaara y yo pasamos juntos un par de días más pero al parecer nos habíamos distanciado algo pues ambos notábamos que nuestras vacaciones juntos se acercaban a su fin y ninguno de los dos había aclarado nada al respecto. El viernes recibí una llamada de mi amiga Tenten la cual me reclamó por no visitarla a ella ni a Aidou y me sentí realmente culpable. Había tenido mucho tiempo por mis vacaciones y no había dedicado nada de tiempo a dos de las personas más importantes de mi vida. Así fue que saqué boleto de tren de vuelta a Tokio para al día siguiente temprano en la mañana. Al menos ese fin de semana la pasaría con ellos; y posteriormente el lunes volvería a mi rutina normal del trabajo y comienzo de mis estudios de nuevo.

Pasé la tarde con mi madre y cuando se hizo de noche Gaara pasó por mí a mi casa. Aproveché a llevarme mi maleta para su casa ya que me iría directamente de allí hacia la estación del ferrocarril. Cuando llegamos a su casa había preparado una cena romántica y decorado todo con rosas por doquier. Mi corazón se iluminó con la llama de la esperanza; tal vez Gaara se me declararía o algo así. Pero eso no ocurrió. Cenamos tranquilamente a la luz de las velas, conversamos un poco más e hicimos el amor durante varias horas ante de caer rendidos uno junto al otro. A la mañana siguiente Gaara me llevó a la estación y con un largo y apasionado beso nos despedimos.

Así, yo tomé el tren de regreso a Tokio, sintiendo que dejaba mi corazón atrás … y algo me decía que no lo recuperaría pronto … o tal vez nunca.


Hasta aquí el capi, espero les haya gustado y que puedan dejarme unos lindos RR??? si???!!! *.*

besoss y buen fin de semana a todos!

sayitooo

Juli