La mayoría de los personajes pertenecen a E L James
Ana tuvo que poner todos sus sentimientos de lado e ir a la entrevista, en realidad hizo un buen trabajo y con suerte obtendría el trabajo para el final de la semana. Pero aunque parecía confiada, la verdad era que estaba desesperada. Christian no estaba respondiendo su teléfono ni sus mensajes, que a la fecha eran incontables, trató de llamarlo una vez más pero esta vez fue enviada directamente al buzón de voz. Necesitaba explicarle todo, no estaba confundida, él necesitaba saber eso.
No tenía hambre, pero decidió detenerse en la cafetería más cercana que encontrara para tomarse un momento para ella y pensar, porque después de estar en casa las últimas semanas necesitaba salir.
Encontró una muy cerca, ordenó un café y se sentó en una cómoda silla. La televisión estaba encendida, estaban dando las noticias del medio día. Hablaban de política, no prestaba real atención, pero luego uno de los empleados del café subió el volumen. Habían interrumpido la transmisión normal, Ana miró a la pantalla, por alguna razón se sintió intranquila, y supo muy pronto por qué.
"Hemos recibido confirmación de que Christian Grey estuvo envuelto en un accidente de auto…" podía ver el auto destrozado en las imágenes que mostraban, y a la ambulancia llevando un cuerpo en una camilla. "No tenemos información sobre su estado de salud, pero él se encontraba inconsciente cuando fue encontrado…"
Ana se sintió débil, Christian tenía que estar bien. No sabía qué hacer, cogió su teléfono e intentó llamarlo una vez más, no le importaba quién respondería. Sus manos temblaban, la única respuesta fue el buzón de voz una vez más.
Dejó el celular en la mesa y cubrió su rostro con ambas manos, tratando de contener las lágrimas, pensando en qué hacer para obtener información. Fue distraída por el teléfono, lo miró esperanzada, pero era John. no respondió, lo que menos quería hacer era hablar con él.
Se culpaba a sí misma. ¿Por qué le dije? No debería haber dicho nada. Todo es mi culpa. Pensaba. Luego recordó que Jessica les había dado su número, para así poder organizar la siguiente cena. Ana dejó el café y volvió a Escala. Se impresionó al ver camarógrafos y fotógrafos afuera, había seguridad a la salida del edificio que solo dejaban pasar a los residentes. El hecho de que Cristian estuviera atrayendo tanta atención la hizo darse cuenta de lo importante que era él. Ella ya sabía de su éxito, gracias a John, pero verlo con sus ojos era diferente.
Ana se apresuró a su piso, encontró la tarjeta en la oficina de John. Su teléfono volvió a sonar mientras ingresaba el número del departamento de Christian. Era su marido.
"Sí!" dijo ella, su voz irritada.
"Oye, ¿estás bien?" dijo su esposo consciente del tono de su voz.
"Estoy bien" dijo tratando de suavizar la voz ahora.
"¿Viste las noticias?" preguntó él.
"Sí, estaba por llamar a Jessica para saber de él" dijo y puso sus ojos en blanco.
"Genial, me avisas, espero que esté bien, las imágenes del auto eran terribles…", Ana dejó de prestarle atención, no quería pensar en ello.
"Sí" respondió, "Te aviso si puedo encontrarla. Adiós." dijo y cortó la llamada. John solo quería comentar la noticias y ella esta muriendo por saber. La angustia y la frustración que sentía eran suficientes.
Marcó el número y esperó.
"Residencia de los Grey. Habla la ama de llaves." Dijo una mujer con amabilidad.
"Hola." Trataba de sonar calmada. "Habla con Anastasia Colt, puedo hablar con Jessica por favor."
"La señora Grey no está en este momento aquí, quiere dejar un mensaje?" preguntó la mujer gentilmente.
"En realidad llamo para saber de Christian… usted sabe algo?"
"Todo lo que sé es que fue llevado al hospital, señora Colt. También estoy esperando para saber más." Ana pudo sentir que ella también estaba preocupada.
"Gracias," dijo Ana, lágrimas silenciosas cayeron de sus ojos. "Por favor, dígale a Jessica que llamé y si necesita cualquier cosa que me diga."
"Le daré su mensaje señora Colt. Que tenga un buen día."
Qué más podía hacer que esperar. Lo odiaba, sin tener ningún derecho sobre Christian no había mucho que podía hacer, no podía ir al hospital o sería sospechoso, se estaba desesperando, necesitaba verlo, saber que no estaba en ningún peligro. Necesitaba decirle que lo sentía y que había tomado una decisión.
Christian despertó sintiendo sus párpados muy pesados. Podía escuchar el sonido del pitido de las máquinas que median los latidos de su corazón. Trató de ajustar su cuerpo, pero sintió algo de dolor. Tenía un cuello ortopédico así que ni siquiera podía mirar bien su cuerpo. Podía ver que llevaba vendas en su brazo derecho.
La enfermera entró a la habitación. "¡Señor Grey, está despierto!¿Siente algún dolor?" preguntó ella mientras revisaba las máquinas.
"Sí, estoy un poco adolorido" su voz era áspera y era difícil hablar con el cuello. Además sentía que su cara ardía cuando habló, recordó la ventana rompiéndose. "Puede traerme agua?"
Ella puso algo en su intravenosa y luego vertió agua en un vaso y lo ayudó a beber.
"Necesito ver a alguien" dijo él.
"Su esposa entrará en unos minutos. Está hablando con el doctor."
"No, necesito ver a Taylor, mi guardia de seguridad." Le dijo sin prestar atención.
"No tiene permitido de tener visitas, solo su familia cercana, señor Grey."
Dio un respiro profundo. "¿Por qué no? Me siento bien."
"Necesita descansar" dijo ella con calma mientras seguía en lo suyo. "¿Aún siente dolor?"
"No"
"El doctor lo verá ahora que está despierto. Si necesita algo solo presione el botón rojo a su izquierda."
Christian no dijo nada, tenía que encontrar una manera de ver a Taylor y a Ana. El doctor entró y le hizo algunas preguntas mientras que con una linterna apuntaba a sus ojos y revisaba su ficha.
"Necesito ver a mi guardia de seguridad" repitió al doctor.
"Lo siento, necesita descansar. Estoy seguro de que puede esperar hasta mañana" respondió él con calma. "Puede hablar con su esposa, tiene cinco minutos."
Unos minutos después Jessica entró a la habitación luciendo preocupada. Christian no le prestó atención.
"¿Cómo te sientes?"
"Estoy bien" le dio el usual trato frío.
"¿Por qué…, por qué ibas tan rápido?" christian puso sus ojos en blanco.
"Creo que estaba siendo estúpido" dijo. "¿Está Taylor afuera?"
"Sí, por supuesto. Todos lo están."
"Solo necesito ver a Taylor, hazlo pasar."
"La enfermera dijo que no podías tener visitas…"
"¡Me importa una mierda lo que la enfermera diga. Necesito ver a Taylor ahora!" el pitido de la máquina fue más rápido, trató de calmarse. Lo que menos quería era estar peor.
"Necesitas descansar…" dijo ella sin convicción, sabía que Christian se saldría con la suya con lo que sea que quisiera, pero por una vez ella pensó que él podría querer estar con ella en ese momento, estaba decepcionada.
"Descansaré cuando vea a Taylor."
Jessica salió a buscar a Taylor, la enfermera no estaba allí, lo que funcionó a la perfección, Taylor y
Jessica pudieron entrar a la habitación.
"Señor Grey" dijo Taylor con su voz profunda. Christian trató de sonreír, pero sintió las pequeñas cortadas en su cara. Vio a Jessica esperando en la puerta.
"Necesito hablar con Taylor." Dijo Christian cortante.
"Pero…" comenzó ella a decir.
"Señora Grey. Yo lo cuidaré." Jessica salió.
"Señor."
"Necesito que le digas a Ana que estoy bien. Debes tener su número."
"Sí señor."
"También tengo que hablar con ella. Hazla venir."
"No tiene visitas permi…"
"¡Lo sé!" dijo molesto. "Pero puedes arreglar algo". Taylor asintió. "¿Sabes qué pasó con mi celular?"
Taylor buscó en sus bolsillos. Se lo mostró a Christian. El iPhone tenía la pantalla destrozada, solo se podía ver algo de azul y amarillo en la parte superior de la pantalla, el resto era todo negro.
"Aún vibra, pero no se puede ver nada en la pantalla, no he respondido."
"Bien. Consígueme un teléfono nuevo, por favor."
"Algo más."
"Asegurate de que mi familia se vaya a descansar, estoy bien. No quiero a nadie aquí que pueda ver a Ana."
"Me las arreglaré" dijo Taylor.
"¿Cómo está la prensa?"
"Están tratando de obtener información, solo tiene las imágenes del lugar del accidente."
"Dile a Kate que de un comunicado de que estoy bien. ¿El edificio está seguro?"
"Sí, tengo gente aquí y en Escala."
"Buen trabajo T. ¿Estoy en problemas?"
"Puede que le retengan su licencia por algunos meses y tendrá que pagar los daños."
Christian suspiró. "La firma de su padre se está haciendo cargo."
"Por lo menos no es nada grave. Bien, estaré esperando."
"¿Quiere ver a su esposa?"
"Dile que estoy durmiendo"
Taylor lo pensó un momento, pero no dijo nada sobre eso. "Sí señor."
Cerca de las cuatro de las tarde su teléfono sonó, era un número desconocido. Sus manos temblaban cuando alcanzó el teléfono. Las noticias no habían dado ninguna información nueva todavía. "¿Aló?"
"Señora Colt" dijo una voz de hombre. "Habla con Jason Taylor. Trabajo para el señor Grey" dijo él.
"¿Cómo está él?" preguntó ella enseguida.
"Está bien señora Colt. Recién despertó y me pidió que la llamara. Pidió verla."
Ana sonrió, él estaba bien y quería verla. "Sí, iré" respondió.
Después de que Taylor le diera la información que necesitaba, Ana se apresuró al hospital, había algo de prensa afuera, Ana pudo escuchar en el auto un comunicado oficial que fue entregado a los medios.
Caminó rápido hasta el piso que Taylor le dijo, y siguió sus indicaciones. "Señora Colt." un hombre alto, que parecía un guardaespaldas se le acercó. Ella reconoció la voz. "Sígame" dijo él. Mientras caminaban Taylor le dio información sobre la condición de Christian. "No tiene permiso de recibir visitas. No se preocupe…" le dijo leyendo su expresión, "no está bajo ningún peligro, solo necesita descansar y está bajo medicamentos. Despertó y pidió verla prontamente. Compré algo de tiempo con la enfermera, pero no puedo asegurar cuánto tiempo será o si el señor Grey estará consciente. Y no tiene nada de qué preocuparse" prosiguió, "La señora Grey se fue a casa con la familia del señor Grey, regresarán mañana por la mañana, y yo tengo el teléfono de él, aunque no funciona."
Por sus palabras supo que Taylor sabía mucho, y estaba agradecida por el hecho de que hacía lo que Christian le ordenaba.
"Gracias" dijo ella.
Taylor asintió, dio un pequeño golpe en la puerta y la abrió para Ana.
Christian estaba recostado en la cama, se veía mejor que en su imaginación, tenía algunas cortadas en su cara pero no eran profundas, y tenía vendas en un brazo. También tenía un cuello ortopédico. No pudo dejar que culparse, ella le había hecho eso, se veía tan vulnerable así. Se acercó y con cuidado tomó su mano. La electricidad los unió.
Sus ojos grises se abrieron y se unieron a los de ella, sonrió levemente, podía decir que estaba bajo muchos sedantes porque él no podía mantener sus ojos enfocados en ella o abiertos por mucho tiempo. Y de hecho, Christian estaba tratando con todas sus fuerzas de no dormirse. Pero los analgésicos eran fuertes.
"Ana…" dijo con alivio. No podía abrir mucho la boca y su voz era baja. "Lo siento, amor. Por favor, perdóname" dijo él.
"No tienes que sentirlo, Christian" respondió ella, "Yo lo siento. Hice que te molestaras…" acariciaba su frente con suavidad, Christian trataba de mantener sus ojos abiertos.
"Pensé las cosas, antes del accidente" dijo él y tragó, "lo entiendo Ana. Haré todo lo que deba para estar contigo, incluso si debo compartirte."
El hecho de que dijera eso derretía su corazón, pero no significaba que estuviera de acuerdo con él. "No." dijo ella segura "no quiero que hagas eso. Tome una decisión Christian. Hablaremos de eso cuando estés mejor."
Christian pareció ido por algunos segundos. Cuando abrió sus ojos otra vez Ana pudo ver la pregunta en el gris de ellos. Se acercó a su oreja y le dio la respuesta que él esperaba. "Esta vez tomé la decisión adecuada, no te preocupes por eso ahora" levanto su rostro para ver los ojos de él brillantes.
La voz de Christian era más difícil de entender cuando volvió a hablar.
"Acuéstate conmigo" dijo él.
"No puedo" dijo ella sonriéndole, "estás herido, no quiero lastimarte."
"No lo harás… por favor" él insistió. "Hay espacio suficiente" apenas abría sus labios.
Con cuidado Ana se ubicó en el lado de su brazo bueno. Estaba tibio. Pasó un brazo por su cintura y posó su cabeza en su pecho absorbiendo su olor, la pureza del momento, cómo pudo dejarlo ir antes, pero no esta vez.
"Te amo" dijo él, no era el mejor escenario o el más romántico, pero se sentía bien escucharlo después del horrible día que habían tenido.
"Y yo te amo a ti" respondió ella.
Christian se durmió, unos minutos después Taylor golpeó la puerta. Ana besó a Christian en la frente y salió sintiéndose maravillosamente.
"Gracias señor Taylor" dijo Ana, "estoy muy agradecida."
"No hay problema señora Colt."
"¿Va a la casa?"
"Me quedo," dijo él, "es mi trabajo," algo en su voz le dijo que él no se quedaba porque era su trabajo, sino porque le tenía afecto a Christian.
"¿Le gustaría un café?" Ofreció Ana. "Ya que se queda…"
Taylor fue pillado desprevenido.
"Ya vengo" dijo Ana sonriéndole. "¿Azúcar, leche, crema?" preguntó Ana.
"Crema, por favor." Respondió él.
Ana fue a la cafetería y compró dos cafés y algunos snacks. Le dio un café y se sentó a su lado por unos minutos.
Taylor realmente apreció el gesto.
"Cuídelo, por favor"
"Lo haré" dijo él con sinceridad.
Se despidieron y Ana se fue, sabiendo que ese buen hombre cuidaría a su amor.
