Anatomía

Chokehold

Y la gota que cayó


I make the same mistakes
Feels like I never learn
Always give way too much
For little in return

Había acordado ir esa misma mañana al centro comercial con Alice, Rosalie y Angela para comprar el vestido perfecto para ella. Hace un mes Edward le había pedido que la acompañara a la cena del aniversario del hospital, y como era de esperar, retraso todo lo posible la fecha de la compra del vestido. En ocasiones anteriores había vitrineado con Alice… dejándole un trauma fashionistico de proporciones. Hace tiempo se había prometido volver a salir con ella solo en alguna ocasión especial… lamentablemente, escoger un vestido de gala era una de ellas.

La ponía nerviosa.

Pero este no era el único motivo por el cual la castaña se mordía el labio inferior con notorio nerviosismo, hoy se prometió llamar a su padre y contarle la existencia de cierto hombre con cabello broncíneo con quien compartía su cama hace más de seis meses. Obviando detalles, y con una explicación bastante pobre, le diría que estaba oficialmente viendo a alguien, aunque sabia de antemano que Charlie ya debería saber algo de su historia, por algo era policía.

Todavía se acuerda cuando hace tres años atrás, estuvo saliendo con Mike, un chico de su clase en la preparatoria de Fork, del cual Charlie – supuestamente – no tenía idea de su existencia. Ya cuando faltaba una semana para cumplir el año, Bella le dijo todo a su padre, y el solo bajo el periódico que estaba leyendo y levanto una ceja de su cara para decirle - ¿Y ahora me dices?, hace más de un año que sales con el niño ese…

Y entonces descubrió que a pesar de salir a escondidas por todo un año con su novio, no hablar de ello con su padre, nunca, jamás en la vida podría esconderle algo al jefe Swan por mucho tiempo. Charlie tenía ojos hasta en el trasero y no se sorprendería de que tuviera ojos también en la habitación de Bella.

Con un suspiro marco su numero, se tranquilizo un poco pensando en que su padre se lo haría más fácil, Charlie conocía demasiado bien a su hija, seguramente ya tenia hasta la ficha de Edward guardado en su velador para conocer su portuario policial… acceder a esa clase de información cuando eres policía no parece un gran reto.

- Bells – Contesto a su otro lado su padre. Bella dejo de respirar - ¿Cómo estás?

Bella tartamudeo sin decir nada y boto todo su aire – B-bien papá – Aseguro, hundiendo sus dedos en las rices de su pelo - ¿Cómo has estado?

- Hmp… temporada de osos salvajes, tu sabes que los malditos cazadores nunca usan la protección que se requiere cuando van al bosque – Explico, tomando un sorbo de Budweiser – Ya van dos turistas muertos…

- Oh, vaya, lo siento papá

- Si… yo no, los estúpidos nunca saben lo que hacen – Aseguro, gruñendo - ¿Y como van los estudios?

Bella trago con nerviosismo – Bien – Dijo con seguridad - ¿Te acuerdas de Edward?... ¿él.. el chico que me enseña anatomía?...

- Si, lo recuerdo

Bella volvió a suspirar – Si, bueno, me ha dado un par de clases y ahora soy la mejor nota de la clase…

- Muy bien, Bells – Felicito su padre, con una nota de emoción en su hablar – Me alegro…

- Gracias Char…papá – Se excuso ella

Hubo unos segundos de silencio que a ella le parecieron horas, hasta que escucho a su padre suspirar. Se apretó el labio inferior con violencia. Él lo sabía.

- ¿Hace cuanto tiempo sales con él…? – Pregunto Charlie, con flojera

Bella sintió un alivio en sus hombros - ¿Cómo sabes…?

- Bella, eres un libro abierto – Explico – Eres igual que Renée, ella suspiraba todo el tiempo cuando estaba enamorada…

Bella se sonrojo, ¿tan notoria era? – Seis meses…

- ¿Qué? – se atraganto él con su cerveza

- Llevo con Edward s-s-seis meses… - Tartamudeo

- Bueno, al menos me lo dijiste en menos tiempo que con el famoso Newton….

Bella sonrió – Creo que ahí me sobrepase con no decírtelo…

- Ahá

Hubo otro momento de silencio que a pesar de sentirse largo, fue mucho menos intenso que el anterior. Bella seguía sonriendo, un peso menos por el cual preocuparse.

- ¿Bella? – Llamo entonces su padre

- Dime

- ¿Te…estas…? - Susurro, Bella podía jurar que a su padre le estaba costando decir algo cuando él siempre iba al punto – Tu sabes, Bells – Dijo, con cansancio – Agh… Bella, di algo por favor…

- Honestamente, papá, no te sigo…

- ¿Te estas cuidando?

- ¡Charlie! – Exclamo la castaña, con sus mejillas totalmente teñidas

- Bells, no voy a repetir mi pregunta…

- ¡Si, papá! – Grito ella, muerta de vergüenza – ¡Dios, si!

- ¡Esta bien! – Recriminó el – ¡Con un solo sí me basta!

- Esto es tan vergonzoso…

Se escucho un suspiro por el otro lado de la línea – Dímelo a mi… - Rasguñó el policía Swan - ¿Algún día lo conoceré?...

- Eventualmente – Murmuro – Espero que sí… pero todavía es muy temprano…

- Bella, llevas seis meses con el tipo…

- Edward, papá, el tipo se llama Edward – Gruño, molesta – Y nos estamos tomando las cosas con calma…

- Bueno, espero que eventualmente Edwin me venga dar una visita…más temprano que tarde… - Charlie dio un sorbo a su bebida, pero al escuchar un suave suspiro de Bella, trago – Bells, no estoy en contra tu relación con el…él. Solo quiero conocerlo… no te lo estoy pidiendo para mañana…

- Ya – Acepto – Es solo que se me hace raro que te tomes las noticias tan a la ligera… ¿Hace cuanto tu sabias que…?

- Bah, esos son secretos de padres, no te lo puedo decir…

Bella rio del otro lado – Apuesto que hace tiempo

- Apuesto a que sí – Aseguro, con una sonrisa ladina – Bueno, Bells, deja a tu padre ver el primer partido de la temporada, he invitado a un par de amigos que hace tiempo no venían a Forks, ¿Me creerías que estuvieron viviendo en La Push todo este tiempo?, el mundo es demasiado pequeño…

- ¿Los conozco?

- ¿Los Black?, hm… me parece que no, eras muy niña cuando se fueron de viaje… - Hubo un momento de pausa - ¿Te suena el nombre de Billy Black?

Bella intento hacer memoria de los vagos recuerdos de su infancia, sin recordar a nadie con ese nombre – No me suena, me parece que de verdad estamos hablando de la vieja vieja escuela…

- Muy chistosa – Gruño su padre – Bueno, te cuelgo, Billy llegará en cualquier momento.

- ¡Arriba Mariners!

- Esa es mi hija – Dijo orgulloso Charlie – Adiós, Bells

- Que estés bien papá

Apenas colgó, Bella se tiro de espaldas encima de su cama dando fuerte grito de alegría. Ya lo malo había pasado y Charlie no parecía disgustado en absoluto como cuando le menciono la existencia de su primer noviazgo, Mike Newton.

Su móvil comenzó a vibrar en su mano derecha y lo tomo con una sonrisa – Hola

- Pero que buen humor tenemos – Contesto la pelinegra, picarona – Parece que despertaste con la neurona derecha.

Era una pequeña broma que ambas tenían. Alice siempre bromeaba acerca de neruonas por el futuro oficio de su mejor amiga y Bella la molestaba siempre acerca de moda y prendas de vestir debido a la carrera que la pelinegra cursaba

- Algo así, le he contado a Charlie de la existencia de Edward…

- ¿Y?

- Ya lo sabía…

Se escucho una risa del otro lado - ¿No te dije yo? – Volvió a reír – Siempre tengo la razón…

- La mayoría del tiempo, si

- Bueno, en cinco minutos estaré afuera, asique trae tu trasero neuronal inmediatamente, sabes que yo nunca espero…

- Los demás esperan por ti… - Murmuro Bella, tomando su cartera

- Exacto, neuronis – Rio suavemente – Te veo en cinco – Y colgó

Bella se hecho su perfume de fresas, cogió su bolso y salió caminando animadamente hacia la calle. Juraría que era la primera vez en su vida que iba a una salida de chicas tan animada usando en realidad las aborrecía. Hoy quería lucir perfecta para él.

.

.

Northwestern Memorial Hospital realizaba una cena anual con todo el personal celebrando su aniversario número 150. Todos estaban invitados, desde el médico cirujano más antiguo hasta el guardia callado que vigilaba los autos. Era uno de los acontecimientos más importante que podía pasar en el hospital aparte del agotador trabajo de todo el personal, por lo que nadie se lo perdía.

Edward estaba ansioso, sabía que tanto su padre como su madre estarían presente en la gala, y eso solo incrementaba un nudo en estomago. ¿Qué les diría cuando presentara a Bella?, ¿tendría que fingir que era una buena amiga y nada más?, ¿Bella se enojaría por aquello?. De verdad tendría que aclarar ese punto importante antes de ir al baile, sin duda alguna era una noche especial.

Aparco al frente del viejo edificio donde Bella vivía, y sintió sus palmas sudar levemente. Estaba demasiado ansioso, tendría que guardar un poco la compostura cuando estuviera con ella. Intento arreglarse un poco el cabello, de hecho intento con gel, agua y varios intentos con la peineta, pero solo logro hacer una línea media que los horrorizo. Lo dejo despeinado como siempre, hace veintisiete años que su cabello no tenía arreglo, este no iba a cambiar su forma en una noche.

Salió del auto trotando y en menos e un minuto estuvo al frente del departamento 505 tocando el timbre. Alice le abrió, se saludaron con un beso amistoso en la mejilla y le tendió una Heineken helada. Estando conduciendo hubiera rechazado y pedido un vaso con agua, pero dado los malditos nervios, la acepto y se sentó con ella en el sofá.

- De verdad te quiere – Le dijo Alice, sentándose a su lado – Nunca, de verdad que nunca había visto a Bella esmerarse tanto por alguien…

Edward trago el líquido rápidamente – No te entiendo

Alice se acomodó en el sillón – El 99.9% de las veces que voy de compra con Bella nunca jamás ha ido por que quiere, si no más bien como un favor a una vieja amiga – Se rio – Pero hoy estaba distinta, ella era la que buscaba un vestido perfecto… quería lucir bien para su hombre – Susurro, curvando sus labios en una expresión feliz – De verdad te ama, Edward

Él sonrió – Yo también lo hago…

Ella asintió, contenta – Eso era todo lo que quería escuchar…

- ¿De que hablan ustedes dos?

Perfecta. Eso es todo lo que pudo pensar Edward cuando vio a la joven entrando al lugar con una gracia muy impropia de ella. Un vestido rojo oscuro hondeaba a su andar, se veía mucho más alta, y sus ojos resaltaban con un extraño brillo particular cuando vio a Edward levantándose del sillón.

Se veían perfecto, él uno para el otro.

- Me siento como la piña colada – Rio Alice, levantándose del sillón para escabullirse en su habitación, despidiéndose de Bella con un abrazo

Ambos se quedaron solos.

Y sonrieron como cómplices.

Edward entonces lo supo. Nada malo iba a pasar esa noche, no cuando tenía todo lo que quería en su vida justo frente a sus ojos.

Caminaron hasta encontrarse, él acaricio suavemente la piel de su mejilla, y ella inclino su cabeza hacia su mano, sonriéndole cariñosamente. Ella coloco las manos en su pecho cuando el agarro su cintura y posesivamente al acerco hacia ella.

- Te extrañe – Le susurro, y ella sonrió aún más

- Nos vimos ayer

Sus alientos se mezclaron

- Fue mucho tiempo

Un remezón se sintió en el cuerpo de ella

- Yo también te extrañe

Nos basto nada para que sus alientos fueran uno e iniciaran la velada con el primer beso de la noche. No hubo pausas, ni tampoco aceleraciones, fue un beso lento, para disfrutar y deleitarse entre ambos. Se separaron después de un tiempo, y antes de que intentara algo más con la castaña que no involucrara vestidos en su cuerpo, la tomo de la mano y bajaron las escaleras cogidos del brazo.

De repente Bella se sintió como una película de los años sesenta.

El abrió la puerta del copiloto y ella entro no sin antes plantar un beso rápido en los suaves labios de él, el sonrió por el gesto y cerro la puerta. Era bueno ser recompensado de esa manera.

Hablaron animadamente en el viaje, disfrutando la compañía de cada uno, compartiendo sonrisas traviesas y risas contagiosas. El ambiente indicaba una cita con todas sus letras. Algo así como su primera cita. Las chispas de estos dos personajes eran tan intensas como sus miradas y sus besos. Era una química sobrenatural.

Llegaron a los pocos minutos – más que nada por la conducción desenfrenada de Edward – y aparcaron adentro de un salón de evento ambientado con telas blancas y doradas. Caminaron del brazo bajo un toldo que los protegía de unas tímidas gotas de lluvia que caían por la ciudad, entraron en un clima agradable adentro de un salón con bullicios conversaciones de una muchedumbre muy bien vestida. Un camarero rápidamente se acercó con dos copas de champaña y se mantuvieron un rato más hablando sobre el lugar, hasta que de apoco, colegas de Edward se acercaron a la pareja haciendo las respectivas presentaciones.

Después de un par de conversaciones circunstanciales, Bella y Edward quedaron nuevamente solos, con sus copas completamente vacías. Edward vislumbro a su padre a los lejos y sintió una punzada de preocupación, se giro para hablar con Bella y ella lo miro con ternura

- Bella, mis padres están aquí… - Dijo él, acariciando su espalda con su mano

- Oh

- Yo… ellos… ellos todavía no saben lo de nosotros – Confeso

Bella se sorprendió - ¿Por…por que todavía no lo saben?

Pero era demasiado tarde, Carlisle, el padre de Edward, y su hermosa esposa Esme estaban ya parados al frente suyo. Ambos sonrieron al ver a su hijo con la hermosa joven quien plantaba una sonrisa falsamente amorosa hacia la pareja.

- Hijo – Dijo en tono solemne, separándose de su mujer para abrazarlo, Edward correspondió el gesto – Tanto tiempo…

- Hola papá

Rompieron el abrazo y su madre beso al joven con ternura su mejilla, abrazándolo también. Terminado pequeño gesto de amor, ambos padres miraron con ternura a la tierna joven a su lado, que resplandecía con su traje.

- Mamá, papá, ella es Bella, mi no…

- Amiga – Dijo Ella, tendiendo su mano hacia Esme, con la sonrisa que ella le estrecho su mano

Todo fue muy rápido para Edward. ¿De verdad Bella había hecho aquello?¿Porque se comportaba así?¿Le había dolido demasiado que no le hubiese contado su relación con ella a sus padres?¿Es que acaso no era eso a lo que se refería con la famosa palabra de tiempo?

- Un gusto, querida – La abrazo Esme con cariño – Te ves hermosa

- Usted también – Sonrió de vuelta

Carlisle le tendió su mano al igual que Ella. Edward seguía estático en su sitio. No entendía como todo esto había pasado así… todo tan rápido.

- Tenías muy escondida a Bella, Edward – Le reclamo su madre, con cierto gesto de ternura en su voz – Nunca nos contaste de ella

Y ahí estaba ese comentario. Aquel comentario que rompió un pedazo del corazón de Bella y la cordura de Edward.

- Nos conocimos hace poco tiempo – Mintió ella, sabiendo exactamente los siete meses que había pasado con él en todas partes. Casi el año, pensó ella.

- ¿Trabajas aquí? – Pregunto entonces Carlisle – Tampoco te he visto por el hospital

Bella negó con la cabeza – ¿Usted trabaja aquí? – Pregunto ella, levantando una ceja de sorpresa. Edward nunca le conto nada acerca su familia

Carlisle asintió – Trabajo en el área de pediatría con Edward…

Otro martillo se materializo cerca de su corazón y lo golpeo con fuerza. Edward, teniendo innumerables ocasiones de hablar sobre su relación con su padre en todo este tiempo nunca lo hizo. ¡Dios!, hasta ella había tenido que morirse de vergüenza llamando a Charlie para comunicar su reciente noviazgo y él no era capaz siquiera de comentarle su nombre.

Se sentía desdichada.

- ¿Estudias? – Pregunto cariñosamente Esme

Bella intento colocar su mejor mascara. Aquella de la sonrisa más falsa, y comenzó a explicar todas las bondades de la neurobiología. Para el final del relato, Edward ya estaba compuesto, manteniendo un fiero agarre en la espalda de la chica que parecía más molesta con su toque que segura en los brazos de él.

Era como los primeros días de desconocidos a supuestos amigos.

Cuando Bella tenía esa mascara de inseguridad hacia todos, incluso hacia él.

Esa vieja Isabella estaba volviendo al cuerpo de su amada. Bella estaba dejando de ser Bella, otra vez.

La suave música de fondo dejo de sonar y un hombre – lo más seguro que un colega de Edward y Carlisle – invito a todos los presentes a tomar asiento en las mesas circulares del salón. Él se moría por hablar con ella, una mierda la cena, pensó. Pero ella se fue todo el rato hablando con Esme y Carlisle sobre neuronas, libros, y los tiempos en que Edward era estudiante, aportando de vez en cuando sonrisas y uno que otro comentario, intentado aminorar la tensión que sentía del cuerpo de su acompañante.

Todos se sentaron en la misma mesa, junto con dos doctores mas. Entablaron una conversación amenas entre la ya característica tensión de Bella en toda la noche. Su sonrisa estuvo allí también, complaciendo con una humilde felicidad que en ese tiempo no poseía. Edward lo notó, lo noto desde el primer momento en que ella dijo aquella espantosa palabra.

Amiga. Amiga. Revotaba en su cabeza como una pelota de ping-pong. Amiga.

Fue extremadamente largo el tiempo que tubo que fingir aquella sonrisa, pero se alegró de caer bien a sus… ¿nueros?, ¿ellos serían sus nueros realmente?. Entonces, un balde de agua fría, y aquella conversación en la banca de un parque la llevo a la realidad. Salió de aquel mar de confusión de manera lastimosa, una lágrima quiso resbalarse por su mejilla, pero viendo aquella entretenida sonrisa de Esme pintada en sus labios color rojo carmín, se prometió no fallar en este pequeño intento.

Era solo esta noche.

Era la última noche.

Su última noche.

Apenas termino aquel pastel de chocolate – que sintió agrio – se excuso con quiere ir al baño. Edward hizo un ademán de levantarse cuando ella lo hizo, pero ella bromeo cortésmente que las mujeres iban al baño con mujeres de compañeras, no con hombres. Edward hizo el intento de una sonrisa y se sentó nuevamente, bajo la atenta mirada sospechosa de sus padres.

Camino al baño a trompicones entre la gente. De repente se sintió estúpida. Estúpida por llevar un vestido, por tener esos tacones que dolían, estúpida entre medio de toda esta gente, estúpida por querer lucir bonita para él.

Apenas abrió la puerta y noto la soledad de este, hecho el pestillo y lloro amargamente, cayendo de rodillas en aquel lujoso cuarto.

¿Cómo, como podía ser tan estúpida?. El se lo había dicho, él se lo dijo desde el primer día que se conocieron. No quiero una familia. No quiero a nadie conmigo. No puedo obligar a nadie a estar conmigo. ¿Cómo pudo pasar por alto aquellas palabras? Eran como su ley, eran las leyes de Edward.

Estaba bien tener algo con él, pero nunca llegaría a ser algo realmente serio, como ella creía

- Estúpida – Se susurro, con un dolor en el pecho indescriptible – Estúpida.

- ¿Alguien puede ayudarme? – Se escucho del otro lado de la puerta – El baño de mujeres esta cerrado.

Acelerada, abrió su pequeña cartera, esparciendo todo el maquillaje en el lavamanos. La habían descubierto, se retoco lo mejor que pudo, estaba claro que su intento por quedar igual iba a ser nulo, pero tenía que intentarlo por última vez en la noche.

- La última noche – Se repitió, dándose fuerzas mientras arreglaba los mechones que caían de su peinado. Se estaba desmoronando

A igual que ella

Abrió el baño y pidió disculpas, alegando no poder abrir el pestillo por estar trancado. La mujer le sonrió de vuelta y no le pregunto nada más. Camino hacia su mesa, y grande fue su sorpresa al ver solo a Edward sentado con una copa de un vino amargo en su mano, hurgueteando con él desanimadamente. Estaba totalmente ido.

Con un nudo en la garganta, y respirando hondamente, se dio fuerzas para caminar. Todo el mundo había ido a bailar y solo algunas personas estaban compartiendo licor en las mesas continuas.

Se sentó a su lado y Edward despabiló, la miro pero ella estaba entretenida jugando con sus pulgares.

- No me siento bien – Dijo ella, con la cabeza gacha – Quiero ir a casa – Murmuro

- Vamos – Dijo Edward, proclamando mantener serenidad.

Iba a tomarla del brazo, pero ella se levanto y camino hacia la salida siendo seguida por Edward. No podía tocarlo, no podría. Después dolería demasiado dejarlo ir.

Entraron al auto y Edward condujo apenas una cuadra para después aparcar. Bella se dio cuenta de aquel gesto, pero se mantuvo impertérrita mirando los faroles por la ventana. De repente parecían más interesantes que aquel completo extraño llevándola a casa.

- ¿Quieres ir a la farmacia?

- Quiero ir a casa

Edward suspiro, se saco la corbata y desabotono los primeros dos botones de su camisa. Esa noche había planeado que ella hiciera aquello, pero dadas las circunstancias

- Bella… yo…

- Por favor- Suplico, ahogando un llanto – Solo quiero ir a casa.

Edward tomo la mano de la joven, quien tirito. La Pareto suavemente pero ella lo rehuyó. Su tacto quemaba, le quemaba las entrañas.

Edward suspiro, ahora si que había metido la pata.

Manejo con extrema lentitud hacia la casa de Bella, y ella también noto aquello. Después de quince minutos de vueltas innecesarias y de un silencio sepulcral, Edward aparco por segunda vez. El motor dejo de ronronear y ambos se quedaron en sus puestos, manteniendo la tensión en el aire. Bella jugaba con sus dedos, inquieta, y Edward se rascaba el cabello, sin saber muy bien que hacer.

- Dale… dale mis saludos a tus padres – Dijo Ella, sacando las llaves de la cartera – Me encantaron…

- Claro – Dijo él, notoriamente nervioso.

- Estuvo entretenido – Dijo, por fin, mirándolo a los ojos – Me la pase bie…

- ¡No me vengas con esa mierda! – Grito, golpeando el manubrio con fuerza. Bella se sobresalto - ¡No me digas eso!, ¡Sabes que lo pasaste como la reverenda mierda por que metí la pata!

- Edward…

- ¡Pero tú querías eso! – Grito de nuevo, obviando aquel dolor en su pecho - ¡Tú querías tiempo!

Bella asintió - ¿Todo es mi culpa, verdad?

Edward estallo en furia - ¿Es que acaso eso no es lo que querías?, ¿Alguna vez me dijiste que mierda significaba tiempo?

- ¡No, Edward, no te lo dije! – Estallo ella, en lágrimas - ¡pero al menos tuve la decencia de decirle a mi padre de tu existencia!, ¿Qué me diste tú, en cambio? – Murmuro, derramando lagrimas por sus mejillas - ¿¡Que me diste tú!?

Edward se mantuvo en silencio. Lo único que de verdad estaba pensando en aquel momento fue: La estoy perdiendo. La estoy perdiendo.

Bella abrió la puerta e intento salir, pero el brazo de Edward fue más rápido. La tomo, y su tacto le quemo, de verdad le quemo. Bella dio un gemido lastimero, antes de volver al auto por la mano de él. Se abrazaron, se abrazaron como si no hubiese mañana. Ella tiritando bajo sus brazos, hipeando y llorando de impotencia, rabia y estupidez.

- Te amo, Bella – Le susurro cerca de su oído, y ella solo pudo llorar más fuerte apretando aquel agarre.


CHAN. Okey, los engañe, no fue la última vez que se dijieron te amo. Pero si en este capitulo es la última vez. CHAN CHAN CHAN.

Lo siento a la gente que rompi sus expectativas, pero tenia que hacer este quiebre. TENÍA QUE HACERLO. Por favor, no se enojen :C

He, para variar, la canción es una que la tengo demasiada pegadisa y tiene que ver más bien con la visión de Bella al amor. Escúchenla, es relajante y muy buena: The Echo Friendly - Same Mistakes.

Bueno, para empezar, dado la idea de una chica que la mayoría de las veces me comenta los capítulos (más conocida como Chikage-SP) he decidido que de ahora en adelante responderé a la gente que deje un review, por que considere que sería justo, ¿no?. He aquí algunas respuestas:

Querida Chikage-SP: Me caes bien, jaja, era lo primero que te quería poner. La mayoría de las veces eres la única que publica casi siempre un review y me haces sentir muy bien. Muchas gracias por tu apoyo y por tu tiempo de dejarme un RR. Y pues, aquí tienes tu respuesta personalizada. Gracias por leer mi historia

Hey, Guest! : No tengo idea quien eres xD, lamento que ya no te guste tanto la historia, pero creeme que el quiebre tenia que hacerlo. Sería fome si una historia no tuviese una trama de por medio, ¿cierto?. ¡Muchas gracias por tu review!

Ninacara: Muchas gracias por tu review. Y pues… a los de sufrir… los hare sufrir, lo siento mucho xD. Eso si, tendrás que esperar por lo menos dos capítulos para saber lo que es sufrir!

MaryCullenSwan: AWWWWWWWWWWWWWW. Tu review me emociono, casi nadie…bueno de hehco nadie comenta que escribo bien. Te juro que me alegro mucho tu rr. Me alegraste mi día :) gracias por tu revies también, mujer!

Querida Tellus: Lamento con dejar tu corazón en la boca…. ¡Pero me alegro que te gustaran los capítulos! Recuerda que actualizo – o trato de hacer el intento – de actualizar todos los lunes. Si me atraso, siempre es por una fuerza mayor. Muy mayor xD. ¡Gracias por tu review querida!

Y como me siento buena persona hoy, les doy infinitas gracias a esa gente que ha puesto de alerta y ha seguido mi historia. Ustedes también se merecen este reconocimiento. ¡muchas gracias!

AliCupkate, Aliapr-peke, Andy Pandis, Angie Muffiin, CaroZapXD, Chikage-SP, Giuly O' Shea, Weasley Cullen, Hilaryy, Ingrid McCarthy, Jackie Cullen, MARIE8878, .LUTZ, MOON SAILOR-PINK, Maiisa, MarianaYaneth, MaryCullenSwan, NadizZhka21, Pao M, PaulaP-Cullen-Swan, Paulita-Chan, Vero de Masen Cullen, Vinqaa, beky09, danyy18, elena Black Salvatore, florbarrio18, imaginaryROSE189, karolinas, , Laurita, lobalunallena, many, miraura, namy33, perl rose swan, vanecullencipriano, vicky rc, xxxprincessakuraxxx, 98'Alejandra, AlbeetaCullen, Andie-CullenSmythe, Arita Cullen 06, Barbaraaa7, BlissVmpKr, CaroZapXD, Esmeraldy, Exodus-Girl, Giuly O' Shea Weasley Cullen, Hilaryy, JessAurora, JhormaryRobstener, Lunita-9, Maiisa, MariellaWaldorf, My Bella Ballerina, , Vinqaa, danyy18, , florbarrio18, laurita261, lobalunallena, many, miranderita, perl rose swan.

¡Muchas gracias a todas las anatomistas y a las + 4400 visitas!

Nos leemos el próximo lunes ;D. ¡Que tengan una buena semana!