Antes de empezar quiero aclarar que tome prestado una parte de "Harry Potter y El Príncipe mestizo" para este capítulo. No soy dueña de ninguna obra original y solo lo hago para entretenerlos y disfrutar del Fanfic. Sin más que agregar disfruten.
Cap. 9: Albus Dumbledore
Tom y Cat volvieron a estar juntos por todos lados del orfanato, Cat le explicó a su amigo que había lanzado la maldición Cruciatus junto con un fuerte Expelliarmus, en otras palabras magia voluntaria sin varita. Tom le había dicho que los atacantes se revolcaban gritando de agonía en la zona de riesgo, aumentando sus heridas por el vidrio roto.
El solo pensaba en causarles un dolor inimaginable y la maldición dio a salir a la luz. Lutain informó 2 semanas después que esos chicos habían huido en mitad de la noche del edificio, Tom y Cat no le dieron importancia y siguieron con sus rutinas. Cat ahora decidió enseñarle a usar su magia sin varita a Tom.
-es mejor que nadie sepa que puedas hacerlo...-argumento la pequeña mientras leían un libro de encantamientos básicos- es raro que un chico tan joven sepa y mucho mejor si tu oponente desconoce tu habilidad.
Los meses siguieron y para cuando se dieron cuenta ya estaban por cumplir los once. Cat le explicó a Tom que tenían que tener los once ya cumplidos o no llegaba la carta.
-Ósea que no llegará este año?-pregunto Riddle, Lutain había crecido varios centímetros y ahora ocupaba todo el brazo hasta el codo debajo de su manga.
-tienen que tener ya los once, es ha fuerza, lo más seguro es que lleguen para el año entrante
Tom había descubierto cuando era el cumpleaños de su amiga, pero solo lo festejaron en privado. El joven hablante había vuelto a comprar la tarta de moras para su regalo. Magnus seguía visitándolos y echando un ojo en la hija de su difunto familiar, el águila había decidido tener sus lazos con ella, ya que ella la única familiar y era lo más parecido a un polluelo propio.
El cumpleaños número 11 de Tom y Cat fueron de la misma forma, Tom controlaba la magia sin varita de forma espléndida, mientras Cat controlaba los objetos de forma sutil y sin llamar la atención, cosa que Tom todavía no podía ya que en ocasiones se distraía viendo a su amiga.
El 14 de febrero todo el orfanato celebró con chocolates, dulces y pasteles. El dueño empezó a enfermarse y creía que ese era su último año. El señor Wool se había encariñado con los pequeños niños magicos (Mas que nada por ser los solitarios en el orfanato) y había escrito en su testamento que su algo le ocurría, y como el no tenía hijos, toda su fortuna la dividiría en dos partes. Una iría al orfanato, la dueña sería la señora Colé y la otra mitad sería para ambos niños y su educación. Su casa y pertenencias estarían cuidados por el banco y serían entregados a Cat y Tom cuando cumplieran la mayoría de edad.
Ya estaban en Agosto, más específico en la primera semana, Cat estaba esperando ansiosa una lechuza y sus cartas y en vez de eso se escuchó la puerta. Tom estaba sentado en la silla enfrente del escritorio, se quedó observando la puerta y luego a Catherine.
-a lo mejor llegó de forma muggle por estar rodeado de ellos y vivir aquí- respondió dudosa la niña. La puerta fue abierta mostrando a la señora Colé y un hombre de barba larga.
-¿Tom? ¿Cat? Tienen visita. Este es el profesor Dumberton, lo siento Dunderbore. Quiere hablar con ustedes, bien. Los dejaré hacerlo.-La mujer cerró la puerta después de que el hombre entrara.
-¿Como están niños?-dijo el hombre acercándose y tendiendo la mano. Tanto Tom como Cat vacilaron, pero luego estrecharon la mano de manera cortés, ambos preparados para esa escena pusieron sus caras más convincentes de "No sabemos que es magia". El hombre se sentó en la cama, mirando a ambos niños detenidamente.
-soy el profesor Dumbledore
-¿profesor?-repitió Tom- ¿no debería decir doctor? ¿Qué está haciendo usted aquí?¿acaso ella lo ha llamado para que nos vea?-dijo el niño señalando donde unos minutos atrás salió la mujer.
-no no- contestó el profesor sonriendo
-no le creo, ella quiere que nos vea un médico ¿verdad? Diga la verdad-Tom parecía demandar la respuesta, Cat estaba silenciosa, sabía que ese hombre le era extrañamente familiar pero no recordaba donde lo escucho o leyó ese nombre y el significado de ello. -¿Quién es usted?
-ya te lo dije, Tom. Soy el profesor Dumbledore y trabajo en un colegio llamado Hogwarts. He venido a ofrecerles una plaza en mi escuela, su escuela si desean venir.
Cat se sorprendió cuando Tom se levantó y aparto furiosamente del hombre, tomándola del brazo y poniéndola detrás de él.
-¡Usted quiere quedarse con nosotros! ¡El asilo! ¿no es de ahí de donde viene? "Profesor", si claro... Bien, no iremos ¿lo ve? Es esa vieja gata la que tiene que estar en el asilo, ellos nos lastimaban, nosotros nos defendíamos, interrogue a Dennis Bishop o ha Emy Benson si es que los encuentra y les dirá
-No soy del asilo-dijo Dumbledore pacientemente - soy profesor y si te calmas, sueltas a la pequeña y se sientan con calma les diré lo que quieran saber acerca de Hogwarts. ¿De acuerdo? Si ustedes deciden no ir al colegio, nadie les obligará.
-me gustaría ver cómo lo intenta-dijo Riddle con despreció, aflojando su agarre pero manteniendo a la niña cerca de él.
-Hogwarts, es una escuela para personas con habilidades especiales
-¡No estamos locos!
-ya se que no lo están. Hogwarts no es un colegio para locos, es un colegio de magia.
Hubo un silencio, Tom y Cat se miraron un momento, el niño regreso su vista al hombre y trato de ver la mentira en sus ojos.
-¿magia?-repitio ahora Cat
–correcto
-¿es magia lo que podemos hacer?-siguio preguntando la niña
-¿Que es lo que pueden hacer?
-de todo-respondio Tom-puedo hacer que las cosas se muevan sin tocarlas. Puedo hacer que los animales hagan cosas sin entrenarlos. Puedo hacer que cosas malas sucedan a la gente que intenta molestarnos. Puedo hacerles daño si quiero.
-entonces definitiva eso es magia -decia Dumbledore, quien ya no sonreía, pero veía Tom fijamente. Cat se dio cuenta que Tom empezaba a decir cosas de más.
-¿Usted también es un mago?
-si, también
-Demuestrelo-inmediatamente el armario ardió en llamas.
Tom y Cat saltaron mirando como el profesor tenía en la mano una varita, Cat podía apostar que esa varita era de sauco por su color.
-Abre la puerta-el niño vaciló, pero después de unos segundos la puerta fue abierta. En el estante de arriba una caja de cartón se movía como si tuviera ratones frenéticos dentro
-sácala- Riddle hizo lo que le encomendaron y sacó el contenido encima de la cama, los objetivos dejaron de moverse inmediatamente.
-si deseas ingresar, deberá regresar los objetos a sus dueños y disculparse. Hogwarts no tolera este tipo de comportamiento y deberá llamar a sus superiores "señor" o "profesor", entendido?
-si señor...nosotros...no tenemos dinero...
-eso no es problema, hay un fondo para alumnos que lo necesitan, para comprar los libros y el material escolar. Aunque tendrás que comprarlas de segunda mano...-dijo Dumbledore asumiendo que la niña igual aceptaba, ya que lo veía atentamente.
-¿Donde compra usted los libros escolares?-interrumpió la niña
-en el callejón Diagon, les puedo ayudar a encontrarlo si desean...
-No lo necesitamos-volvió a interrumpir el niño hablante-estamos acostumbrados a hacer las cosas por nuestra cuenta-Dumbledore asintió y les entregó sus respectivas cartas
-lo podrán ver, aunque los muggles "personas sin magia" no puedan. Pregunten por Tom el taberna, el les ayudará-Tom hizo una mueca de fastidio, mientras Cat trataba de no reírse
-Te desagrada el nombre "Tom"?
-ya hay muchos en el mundo-después de silenciar a Cat , Tom siguió con sus preguntas
- ¿mi padre era un mago? El se llamaba Tom Riddle, también
-estoy confuso, no lo sé -dijo Dumbledore con voz tierna
-mi madre no ha podido ser bruja, o ella no habría muerto -Cat se sorprendió con ello, pero decidió no decir nada, solo apretó su mano con la de Tom sin que este lo notara
-cuando tengamos nuestras cosas, ¿cómo llegamos a Hogwarts?
-Todos los detalles están en la segunda hoja del pergamino. Saldrán de la estación King's Cross el 1ro de septiembre. Hay un pasaje del tren dentro del sobre también.
Dumbledore se despidió y se encaminó a la puerta, justo cuando estaba por tomar la perilla Tom dijo algo más.
-Puedo hablar con las serpientes, ellas me buscan, me susurran cosas ¿es también cosa de magos?- Cat y Dumbledore se tensaron, Cat rápidamente se recompuso y formó una máscara de preocupación. -es inusual, pero no es raro que ocurra-argumento el profesor, su tono parecía casual peros sus ojos observaron a ambos niños detenidamente-Adiós Tom, Cat. Espero verlos en Hogwarts
-lo hará-finalizo el niño, mientras el adulto salía de la habitación
