Otro día más sin poder decirle lo que sentía, ahora sabía que esto era más fuerte que él. Sabía que le dolía verlos juntos. Que a medida que nadaban hacia la escuela ella sonreía emocionada por otro día como ayudante de Hank. Ella había olvidado por completo que le iba a decir que si a Hank. Agradecía que él no la presionara, ni mencione nada de eso, porque sabía que si él lo hacia ella recordaría. Mientras hablaba con Nemo, ese sentimiento se apoderaba de él. Lo único que no le gustaba de estos paseos hacia la escuela era que ella en vez de volver con él, se quedara con Hank.

Esta vez noto que estaba la maestra Bia en vez de Hank o Raya. Nemo se acercó rápidamente a sus amigos para jugar con ellos un rato antes de clases. Dory le iba a seguir pero la Maestra se acercó a ellos.

-Al fin llega la auxiliar- Dice Bia con una sonrisa provocativa. Marlín pudo notar como Dory se intimidaba asustada al verla.

-Creo que ya debo ir a ayudar a Hank- Dice con una sonrisa nerviosa. Sin embargo, Bia se atraviesa en su camino.

-No será necesario, ahora ya no estas bajo la supervisión de Hank-.

-¿He?-.

-¿No lo entiendes, hijita? Ya estas contratada, eres la auxiliar de esta clase permanentemente- Dijo Bia con una sonrisa falsa y mucho sarcasmo en su encantadora voz –¡Felicidades!, Hank te cumplió el sueño-.

Por un lado Marlín estaba feliz por escuchar esa noticia, como los maestros rotaban en las clases significaba que solo estaría con él una vez a la semana. Por otro Dory estaba asustada de estar en esta clase con Bia. Perpleja con la noticia, no le salía ni una palabra a la pez cirujano.

-Bia, no hagas asustar a Dory- Pide Hank apareciendo tras ella. Bia pone los ojos en blanco irritada.

-Le dije felicidades, querido- Dijo con sarcasmo.

-Bia, por favor- Dice el maestro Tortuga apareciendo también tras ella. Esta vez Bia dejo de sonreír por la sorpresa. No era el único, Raya y Abby también acababan de llegar –No intimides a la auxiliar oficial-.

-Bien-.

-Señorita Dory- Llamo el maestro Tortuga. Dory aun perpleja levanto la vista hacia el –A partir de hoy es la nueva asistente de este grupo de peces. ¿Usted se compromete a serlo?-.

-P-por supuesto- Dijo Dory emocionada.

-Bien. Confió en usted-.

-Dorothy hay algunas cosas que debes saber ahora que eres la primera auxiliar- Dijo Abby acercándose a ella –Nosotros hacemos reuniones una hora todas las noches, tu trabajo será decirnos el comportamiento de cada niño, debes estar muy atenta-.

-Pero soy mala recordando cosas-.

-¿Ven?- Empieza Bia fastidiada. Hank iba a hablar pero fue interrumpido por Marlín.

-Si puedes hacerlo, Dory, sé que puedes hacerlo-.

-Bien, lo hare- Dice con confianza.

-Sígueme por aquí, Marlín- Dice Raya avanzando hacia un grupo de padres que hablaban cerca de la clase.

-Lo siento Marlín, es que la señorita Bia podía enfadarse ya que es una conversación solo de maestros, solo quería evitar que pasaras un mal rato- Se disculpó Raya.

-No importa, supongo que es verdad- Dijo Marlín algo avergonzado al darse cuenta que era verdad. El maestro Raya asintió y volvió con el grupo de maestros, mientras tanto Marlín nadaba acercándose al grupo de padres. Noto que estaban entre ellos Bill, Ted y Bob. Al verlo se acercaron inmediatamente a él.

-¿Y bien? ¿Cómo te fue con la chica? - Le pregunta Bill.

-Ella quiere estar con Hank- Responde Marlín irritado.

-¿Te le declaraste?- Pregunto Bob.

-No… Es que la conversación se giró a Hank y me dijo que le diría que si quiere ser su novia, pero como es olvidadiza lo olvido-.

-Ay Martin- Dijo Bob -Nunca sabrás si ella hubiera querido estar contigo si no le dices cómo te sientes-.

-Pero ella ya me dijo que le dirá si-.

-Igual si le decías tal vez hubiera quedado contigo- Insiste Bob –Aprovecha que la azulita olvido eso y has un movimiento rápido-.

Marlín quedo en silencio, no deseaba seguir hablando de eso ahora mismo. Se sentía un cobarde que no podía decir dos simples palabras. Aun si todo iba a cambiar.

-Confía en nosotros, Marlín- Dice Bob –Solo dile lo que sientes-.

-Es que…-

-Si no lo haces terminara todo, Marlín- Dice Ted -¿En verdad quieres que deje de estar a tu lado y se vaya con él?-.

-No…-.

-¿Entonces?-.

-¡Solo dilo!- Ordena Phill -¡Dilo sin miedo! No te hará más ni menos aceptar que la amas-.

Marlín algo temeroso desvía la mirada. Una parte de él quería aceptar de una vez que se moría por ella. Pero otra parte aun negaba eso, pensaba que había muchos obstáculos, que dañaría un amigo, temía el rechazo.

-Es que todo pasó tan rápido, no estoy seguro si estoy enamorado de ella- Empezó Marlín pero sus amigos empezaron a alejarse -¿A dónde van?- Pregunto molesto.

-Contigo no se puede- Dijo Ted alejándose con los otros padres.


-Entonces eso serían todos tus deberes como auxiliar- Finalmente termino el maestro Tortuga luego de un largo. Dory asentía aun no tranquila por la mirada molesta de Bia hacia ella.

-Se me olvidaba, así como tienes deberes también hay cosas que puedes hacer que otros no, una de ellas sería vivir en la cueva con nosotros que somos Bia, Raya y su esposa, Abby, Hank, la enfermera y yo, solo es para los que trabajan en la escuela-.

-Lo pensare, pero es que recién encontré a mis padres, creo que quisiera quedarme con ellos, además que Nemo se molestaría mucho-.

-No es obligatorio, pero si cambias de opinión puedes mudarte cuando quieras- Dice el maestro Tortuga.

-Muchas gracias, Maestro- Dice Dory.

-Bien- Vuelve a decir –Ahora todos a enseñar, ya saben dónde encontrarme si me necesitan- Dice empezando a nadar, Abby y Raya se alejan también a enseñar a otro grupos de peces. Hank estaba por irse pero al ver a Dory aun nerviosa se acercó a ella. Bia de mal humor se alejó de ellos.

-Todo estará bien, pequeña- Dice Hank suavemente –Bia no puede gritarte frente a los niños, así que todo estará bien-.

-Lo sé pero esa chica me da mucho miedo-.

-No es tan mala, solo lo aparenta-.

-Uy si- Dice Dory con molestia.

-Sh- La calla Hank tapándole ligeramente la boca –Si ella si te escucha decir eso, se molestara-.

-Si me disculpas, necesito a mi ayudante- Dice Bia acercándose de nuevo con una ancha sonrisa llena de ironía.

-Bien, no la hagas asustar- Pide Hank suavemente. Bia rodo los ojos pero no le dio una respuesta. Hank no tuvo más remedio que irse, también debía comenzar sus clases. Así que quedaron solas de nuevo Bia y Dory.

-Solo te diré una cosa mocosa, ni pienses en vivir en mi casa- Dice Bia haciendo énfasis en las últimas palabras.

-No voy a vivir ahí- Obedece Dory intimidada.

-Bien, nos estamos entendiendo, tus escenitas cursis con Hank fuera de la escuela-.

-No estábamos…- Decía Dory pero calla al ver que Bia se estaba enojando –Si claro, no hablare con el aquí… yo haré todo lo que me digas-.

-Me alegra- Dice Bia calmadamente –Y no te preocupes, ya que eres propensa a olvidar, te hare recordar eso-.

Ella se aleja un poco de una perpleja Dory y empieza a reunir los niños. Al parecer si le tenían cierto miedo a la maestra porque no era nada normal que callaran y se acercaran tan rápido. Durante toda la clase los niños no hicieron ruido. Dory callada al fondo noto que no había hecho nada en la clase, por un momento se le ocurrió que quería dejarla como una inútil pero sus pensamientos cambian para observar a la maestra.. No gritaba como fuera de la escuela, pero aun así intimidaba a los niños. Aun así había algo que les hacia reír, la manera tan seria y sarcástica cuando hacia ejemplos. Y por más intimidante que pareciera, era muy atractiva. Sobre todo su mirada tan penetrante. De pronto recordó que su trabajo era ver a los niños, así que en silencio empezó a ver si había algún problema. No encontró nada sospechoso, todos escuchaban atentamente. Veía que la nueva chica Nina se apoyaba en Pearl, lo único que le llamo la atención fue que Nemo estaba a su costado y cuando la vio de reojo ella le sonrió coquetamente. A Dory se le ensancho la sonrisa al ver a Nemo volteando avergonzado. Sin duda en eso se parecía a su padre, recordando que Marlín se avergonzaba y desviaba la mirada cuando ella le sonreía.

-Bueno niños, como saben luego de la lección empieza la hora satánica, como saben yo soy una maestra sádica- Dice Bia con una maliciosa sonrisa, los niños ríen nerviosos –Jovencito, dígame un numero menos de 10-.

-Um... Catorce- Dice Sheldon distraído. Los niños ríen no creyendo lo que han escuchado, al notar su error no pudieron evitar reírse de sí mismo –Digo cuatro- Dice entre risas.

La maestra ríe y empieza a contar, en ese instante Nemo se había movido al lado de Pearl porque se sentía nervioso al lado de Nina.

-Bueno al parecer Nina será, ya que Nemo se movió- Dijo la maestra Bia.

-Maestra yo quiero salir por ella- Dijo Nemo sin pensarlo dos veces. Los niños comenzaron a hacer "Wuiu".

-Aquí tenemos un héroe- Dijo Bia –Haber aquí va la pregunta ¿Qué es la evaporación del agua?-.

Nemo trato de recordar unos segundos –Cuando el agua pasa de estado líquido a gaseoso-.

-Correcto- Dijo la maestra impresionada –Ya pueden ir a jugar, la clase acabo-.

Los niños empezaron a dispersarse para jugar, Sheldon se fue con Pearl y Tad a molestar al vecino. Nemo estaba a punto de seguirlos cuando Nina tomo su aleta. Nemo volteo y vio que se trataba de ella, le sonreía.

-Mi héroe- Dijo con una ancha sonrisa.

-Hubiera sido injusto que te preguntara a ti ya que yo me moví- Le explico Nemo nervioso.

-Igual, eso fue muy lindo, Nemo- Dijo Nina sin dejar de sonreir.

-La primera pareja de la clase- Dijo Sheldon acercándose a ellos. Pearl y Tad también se acercaron al grupo.

-Vamos Sheldon, no los fastidies- Dice Pearl suavemente –Mejor hablemos que en dos días será mi cumpleaños y hare una fiesta-.

-Eso es genial- Dice Nina emocionada.

-¡Sí! Vamos a decirle a todos- Dice Pearl. El grupo de niños asiente y empiezan a nadar hacia los otros niños para decirles.


Destiny y Bailey nadan hacia la escuela, ya habían llegado tarde. Las clases habían acabado, esperaban encontrar a Hank.

-Espérame, Destiny- Pide Bailey –Hablare con Hank, solo tomara un segundo-.

-No te preocupes, te espero, cariño- Dice Destiny. La beluga macho asiente y empieza a nadar hacia el grupo de niños donde enseña Hank. La tiburón ballena decide buscar a Dory para contarle cómo le va su relación con Hank. No tarda mucho en encontrarla, nota que esta con Bia. Esa maestra no le agrada, siente que le tiene cólera a su mejor amiga. Decide espiarlas ocultándose tras una roca. No es muy grande pero al menos ambas están a espaldas de ella-

- A partir de ahora te quedaras en este grupo, solo nos veremos las caras una vez a la semana y con Hank también te verás una vez a la semana- Comento Bia.

-Oh no- Dijo Dory preocupada –Yo quería seguir viendo a Hank como enseña-.

-Pero a lo mejor él no quiere verte la cara a ti- Dice Bia con molestia en su voz.

-¿Por qué no querría?- Pregunta Dory confundida. Bia estaba a punto de contestar pero vio que Hank nadaba a unos metros hacia ellas. Decide callar esperanzada en que Dory olvide la conversación y al parecer funciono. Porque luego de unos segundos Dory volvió a sonreír buscando con la mirada algo con que distraerse.

-¿Cómo les fue?- Pregunta Hank acercándose a ellas.

-Muy bien- Dice Bia seria.

-Que bien que trates de llevar la fiesta en paz Bia- Dice Hank.

-¡Hank! Bailey te estaba buscando- Dice Destiny acercándose a ellos.

-¿Enserio? No lo vi para nada, en todo caso iré a buscarlo- Dice Han nadando, Destiny espera a que el este a una distancia alejada y lo alcanza.

-¿Pasa algo, Destiny?- Pregunta Hank al sentir que lo sigue. Destiny duda un momento en decirle, la expresión serena de Hank la ponía nerviosa. Pero ella quería defender a su amiga.

-Le gustas a la señorita Bia-.

-No es verdad-.

-Mira Hank yo tengo buen ojo para estas cosas- Dijo Destiny, Hank no pudo evitar reír un poco - ¡Hablo enserió! No hace falta tener buena visión para notarlo, ella se pone celosa de Dory...-.

-Te equivocas, yo vivo con ella y por eso sé que se amarga de todo, le molesta en especial Dory porque cree que no merece ser auxiliar, además somos muchos en la cueva, no quiere que ella viva ahí también-.

-Piensa eso sí quieres, pero no lastimes a Dory-.

-Aun si fuera verdad eso no cambia nada, en verdad yo estoy enamorado de Dory, espero su respuesta hasta ahora, hice muchas cosas por ella pero aún no está segura supongo-.

-¿Y porque no le recuerdas que quieres que sea tu novia? Parece como si ya no te importara que ella recuerde-.

-No quiero presionarla-.

-Lo sé pero ella olvida rápido- Dice Destiny elevando un poco la voz sintiéndose frustrada -¿Sabes lo que pienso? Que en estos días dejaste de salir con Dory porque te sientes atraído por la señorita Bia-.

-Destiny, creo que te estas metiendo donde no debes- Dice Hank calmadamente –Mira, yo hice lo que pude por enamorarla, no la voy a presionar. No puedo en estos momentos salir con ella, tengo que prepararme porque en una semana tengo una exposición muy importante-.

-Solo no quiero que Dory termine lastimada-.

-Yo no la voy a lastimar- Dice Hank, entendía la preocupación de Destiny por su mejor amiga -Mira, yo sé que Bia no siente nada por mí, pero igual le preguntaré si eso te hace sentir segura ¿Si?-.

-mm no lo sé, no creo que te diga la verdad-Dijo Destiny. Sabía que en parte no era todo culpa de Hank. Dory le había pedido que le haga recordar que le diría que si a Hank pero estaba tan ocupada saliendo con Bailey que lo olvido.

-Yo me daré cuenta si miente- Insiste Hank

-Bien- Dijo Destiny, el pulpo vio a Bailey acercándose y se alejó, en busca de Bia. Ella ya no se encontraba junto a Dory. La pez cirujano observaba como los niños jugaban con una sonrisa. Se le escapo una sonrisa a Hank. Ella estaba tratando de parecer más seria pero estaba claro que se moría de ganas de ir a jugar con ellos. Preguntarle donde esta Bia seria en vano, Dory ya lo había olvidado aunque si había avanzado algo. Ahora era capaz de mantener una conversación sin olvidarse mucho de las cosas y de recordar algunos momentos cuando se lo recuerdan o le vienen solos. No se acercó a ella, decidió buscar a Bia para aclarar esto de una vez.

Recordó que Bia le comento que volvería a casa temprano porque quería practicar su discurso. Al llegar noto que no estaba practicando, solo trataba de quedarse dormida. Le extraño que este descansando en el mismo sitio que él. Al lado de una roca, donde él siempre se dormía. Ella estaba sujetando la roca dos tentáculos y estaba recostada. Al notar la presencia de alguien se levantó de la roca y empezó a ver en todos lados. Cuando vio a Hank se sintió nerviosa, pero trato de disimularlo con una sonrisa burlona.

-¿Que haces tan temprano aquí? No me digas que decidiste dejar de jugar a enamorar a la niña y te prepararas para la exposición-.

-No... La verdad quería hablar contigo-.

-Dime- Dice Bia tratando de sonar seria pero al inicio se notó la emoción.

Hank no sabía cómo decir esto sonando tranquilo, decidió solo decirlo.

-Bia, ¿Tú estás enamorada de mí?-.

Y entonces noto como los ojos de Bia se abrieron de sorpresa y algo más, estaban asustados. Se acercaba lentamente a él, sería esta vez. Quedaron muy cerca, ella tenía una mirada no muy agradable, cerró los ojos cuando sintió el impacto de los tentáculos de Bia contra su mejilla, sintió dolor en su mejilla, hubiera chocado contra la pared de la cueva si no hubiera estado bien sujeto. Bia le dio una mirada enfadada antes de salir de la cueva. Valoraba mucho su vida como para seguirla en este momento. Prefirio volver a la escuela, aun debia arreglar algunas cosas, veria a Bia cuando este mas calmada.


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-¿Quieres que vayamos juntos a casa? - Pregunta Marlin con una sonrisa suavemente poniendo nerviosa a Dory.

-Claro Marlin- Dijo Dory.

-Dory... Tengo que contarte algo, verás me gusta alguien-.

-¿Enserió?- Pregunta Dory -Pensé que nunca te gustaría nadie-.

-¿Por qué?-

Dory hizo una triste sonrisa.

-Es que siempre recuerdas a la mamá de Nemo-.

-¿Por qué piensas eso?-.

-A veces te veo hablando solo en las noches como si estuvieras hablando con una chica, le cuentas lo que pasa con Nemo y cosas asi…-.

Marlin se sorprendió.

-¿Y cómo es posible que recuerdes eso?-.

-No sé, cuando dijiste estoy enamorado de alguien vino a mi mente-.

-La recuerdo sí, pero ya la deje ir, Dory- Dijo Marlin - Yo siento que me volví a enamorar-.

-¿Enserió? Wow eso es genial- Dijo Dory sorprendida.

-Sí, es que desde que la conocí pasaron cosas muy locas, cambio mi vida por completo-.

-Creo que una chica así no sería buena para cuidar de Nemo-.

Marlin ríe -Estoy seguro que se llevaría muy bien con Nemo, me gusta porque es muy alegre, despreocupada, también me gusta porque puede ser muy maternal y tierna con Nemo a pesar de ser tan así, y sobretodo porque a pesar de sacarme de quicio siempre puede sacarme una sonrisa-.

-Wow, Marlin, esa chica suena todo lo opuesto a ti- Dice Dory -Sin ofender-.

-No me ofende-.

-¿Pero estas seguro que te gusta?-.

-Si- Dice con una media sonrisa.

-¿Y qué esperas?- Exclama Dory emocionada -Si alguien te gusta debes decírselo-.

-Es un poco difícil… ella ya le dio la oportunidad de acercarse de ese modo a otro-.

-Oh, igual deberías decírselo- Dice Dory –Claro, si tienes miedo que te rechace mejor no lo hagas, ya que esta difícil por lo que me cuentas-.

-¿Sabes qué? Creo que vale la pena correr el riesgo por ella-.

-Yo también quiero contarte algo- Dice Dory.

-¿Qué es?- Dice Marlín inseguro.

-Estoy un poco asustada- Le susurra con una sonrisa.

-¿Por qué?-.

-La maestra Bia me tiene cólera- Le vuelve a susurrar Dory –Pero pienso que es muy linda, creo que Hank quiere acercarse a ella-.

-Dory…-.

-Porque ha pasado más tiempo con ella que conmigo es estos días, pero le diré lo que siento igual-.

Y de nuevo ese mal sentimiento, Dory no tenía ni idea de que esa persona se trataba de ella, se maldijo por no haber sido directo al inicio, ahora de nuevo venia el mismo tema.

-Yo lo haré pronto- Dijo Dory nerviosa.

-Contigo no se puede- Exclama Marlin furioso.

-¿Qué pasa? ¿Porque me gritas? - Pregunta Dory molesta -Solo te dije que pronto le diré a Hank que si-.

-¿Qué me pasa? ¡Que me irrita mucho esta situación! No me gusta ese sentimiento-.

-¿De qué sentimiento hablas? ¡Y deja de gritarme!- Grita Dory.

-¡Entonces deja de provocarme!- Grita Marlín.

Dory le iba a preguntar de qué sentimiento estaba hablando pero las lágrimas amenazaban con salir y callo. Marlin no lo noto, estaba muy preocupado en cómo arreglar esta situación.

-Creo que no deberías desquitarte con la niña- Dice Hank apareciendo tras ellos. Marlin empezó a molestarse pero más a asustarse ¿Desde hace cuánto tiempo habrá estado ahí?

-Hank, contigo no es esta conversación- Musitó Marlin. Hank enmarca una ceja.

-Puede que no, si esto podría llamarse conversación, pero me di la libertad de hacerlo porque note la niña quiere llorar-.

Marlin iba a gritar pero se calma, al ver la cara de Dory y comprobar que efectivamente, estaba aguantando las lágrimas. La mirada de Marlin se suaviza, y se calma. Pero vuelve a sentir rabía al notar que el que lo noto no había sido él.

-Dory, ve a jugar un rato con Nemo por favor, necesito hablar con Marlin a solas- Pide Hank. Ella asiente y se aleja de ellos pero no va a jugar con los niños.

-¿Por qué estás tan enfadado, Marlín?- Pregunta Hank.

-Hank contigo no es…- Empieza Marlín.

-No te quiero recriminar nada, solo quiero que me cuentes como amigo porque estas así-.

Marlín al escuchar eso se calmó, ahora tenía otro sentimiento, la culpa.

-Es complicado- Dijo Marlín –No es algo que un consejo pueda ayudarme y lo siento, en especial el tuyo-.

-¿Por qué?- Pregunta Hank –Bueno si tiene que ver con Dory sé que puede ser muy desesperante para ti pero…-

-¿Por qué piensas que ella es desesperante para mí? Ella es mi mejor amiga, desde que la conocí también he vuelto a sentir que es estar vivo-.

-Entiendo… no tienes que enfadarte- Dice Hank incomodo de sentirse atacado –Si el problema es conmigo, mira, yo no quiero alejar a Dory de Nemo y de ti, yo la quiero pero de otra forma-.

-Si entiendo, no paras de demostrar que te gusta ¡Ya lo sé!- Le grita Marlín.

Hank callo, no podía entender como no se dio cuenta antes. A lo mejor si lo sospecho pero Marlín le dijo en ese momento que estaba equivocado. Suspiro, igual no podía hacer nada. El pez payado le da la espalda para irse con mala cara.

-Marlín, si te gusta Dory deberías decírselo, ya será cosa de ella si decide estar conmigo o contigo- Sugiere Hank. Marlín volteo y quedo de nuevo cara a cara con él. Quería gritar que no sentía nada por ella pero Hank estaba muy sereno. No quería quedar mal frente a él, más de lo que estaba, sabía que aunque dijo ese comprensivo comentario. Debe estar muy enfadado por no haberlo dicho antes.

-Entiendo que te hayas enamorado de ella, yo también perdí al amor de mi vida, Marlín- Vuelve a decir Hank –Hubiera estado mejor que me lo dijeras, pero así se dieron las cosas, si te elige a ti estará bien-.

-Hank deja de hacer eso-.

-¿Qué cosa?-.

-De hacerte el bueno, el comprensivo, el calmado, yo vi como eras antes de venir al océano-.

Hank ríe para sí mismo.

-Si soy malhumorado, solo que trato de controlarme, como ahora soy maestro y antes estaba así porque mi único objetivo era ir a Cleveland, pero ahora tengo amigos y algo que hacer- Dice Hank.


No sabía a donde se dirigía, era una adulta pero no estaba acostumbrada a salir de la cueva sola, sería porque gran parte de su vida se la pasó en una pecera sola en un laboratorio de universidad. Las advertencias del señor Tortuga de que los pulpos machos podían atacarla si la ven sola nunca pasaron inadvertidos para ella, pese a pensar que solo era una broma. Hank era un pulpo macho de su misma especie, pero él nunca se mostró así con ella. Siempre fue amable con ella, imaginando que lo era para acercarse a ella le advirtió que no la viera de ese modo.. Se acercó al arrecife un poco curiosa, quedo asombrada, de verdad tenía una hermosa vista.

Es un idiota.

Pensó recordando que hace unos momentos se atrevió a preguntarle eso, era la primera vez que alguien le hace una pregunta tan directa. Ahora se arrepentía de haberle dado una cachetada, hubiera sido mejor reírse de el en su cara y decirle que no era verdad. Sonar natural como siempre. Definitivamente no le gustaba.

-¿Entonces porque?- Pensó Bia tocando ligeramente sus ojos húmedos, sintió como las lágrimas se derramaban de sus ojos sin poder evitarlo. Trato de evitarlo pero no podía. Una beluga macho observaba como ella se sobaba los ojos, dudo un poco en acercarse pero no le gustaba ver a una chica llorar.

-Señorita Bia ¿Por qué llora?- Pregunto Bailey nadando cerca de ella.

-No estoy llorando, solo me dio alergia… este lugar- Dijo rápidamente para evitar que su voz se escuche quebrada, pero igual sonó así.

-Puede que estemos en el agua, pero se nota cuando alguien llora, se nota una mirada de tristeza, la voz…-

-Si lloraba, pero no de tristeza, de rabia-.

-¿Porque? ¿Qué paso?- Pregunta Bailey preocupado.

-¿Por qué me preguntas eso? Digo no me conoces, no es algo que te importe… digo no debería- Dice Bia enredándose con sus palabras cada vez más –Disculpa, si mis palabras no son las adecuadas, no sé cómo… ya me entiendes-.

-Descuida, Hank menciono que eras un poco agresiva pero eras linda y es por eso, eres la amiga de mi hermano- Explica Bailey notando como se le agrandaron los ojos un poco cuando escucho la palabra linda. –Entonces ¿Qué te hizo el tarado de mi hermano?-.

-Bia ¿Por qué estas llorando?- Pregunta otra beluga acercándose preocupada a ella. Bailey no pudo evitar ponerse incomodo cuando Abby se acercó, si no fuera porque en verdad quería ayudar. Bia no tenia ganas en estos momentos de decir que se vaya, además estaba segura que le diría al abuelo Tortuga si no le da una respuesta.

-Llorando de cólera, es que Hank me pregunto si estaba enamorada de él, me dio rabia, le di una cachetada porque específicamente le pedí al inicio que no confundiera las cosas entre nosotros y el me aseguro que así sería-.

Abby y Bailey se veían un poco preocupados.

-¿Estas segura que no lloras porque es la verdad y no quisiste decirla?- Pregunta Abby.

-Aun si fuera así ella no tubo opción, si fuera una confesión ella hubiera dicho sí o no, pero él le pregunto eso, seguro tenías miedo…-.

-Yo no estoy enamorada de él, además ya tiene a la chiquilla amnésica-

-Pueden ser celos…- Menciona Abby desviando la mirada, esta situación le parecía muy extraña. Siempre quiso hablar de sentimientos con su amiga pero ella le decía que no le gustaban esas cosas.

-No estoy celosa de una niña-.

-Ya sé porque te pregunto eso, Bia- Dice Bailey –Es que Destiny estaba que le presionaba con que te gustaba el, porque piensa que dañara a Dory, Hank le decía que no era verdad, pero ella le presiono tanto que él le dijo que te preguntaría, claro que no fue la mejor manera…-.

-No la fue-.

-Estaba claro que reaccionaria mal- Estuvo de acuerdo Abby.

-No llores por ese idiota- Dice Bailey -¿Pero de verdad no estas enamorada?-.

-Por supuesto que no, solo me dio cólera, claro que debí decirle que no pero… no sé, el calor del momento-.

-Bueno, si necesitas hablar solo dímelo, yo puedo aconsejarte si quieres, claro, si me dejas ser tu amigo- Dice Bailey.

-Sí, muchas gracias- Dice Bia sorprendida por las palabras de la beluga macho. Él le sonrió y empezó a nadar a la superficie.

-Yo pienso que si te gusta Hanki- Dijo Abby con una sonrisa nerviosa.

-No me gusta- Dice Bia irritada –Y está mal escuchar conversaciones ajenas-.

-Yo solo quería ayudarte…- Dice poniéndose triste

-Tú viniste aquí para hablar con Bailey, pero él tiene una muy fastidiosa novia y que bueno que la respete y se haya alejado- Dice Bia –Tú deberías apresurarte y ver qué hacer con Raya-.


-Aquí estas- Dice Bailey acercándose a Destiny, ella le sonrió pero dejo de hacerlo al ver que él no estaba muy feliz –Destiny, ¿Por qué tenias que obligar a Hank a que le preguntara eso a la señorita Bia?-.

-Haber, haber, primero yo no lo obligue, segundo el sugirió preguntarle y tercero ¿Qué tiene?- Dice Destiny sin entender el problema.

-La miss estaba llorando, la vi y resulta que Hank le pregunto eso y la agarro desprevenido…-

-Espera, si estaba llorando es porque si siente algo por Hank-.

-Dice que no, lloraba de cólera-.

-Eso es mentira-.

-Destiny, aun si fuera mentira, ella es mujer igual que tú, no puedes sentirte bien por eso-.

-Mira Bailey, yo sé que no está bien que haya llorado por algo que provoque indirectamente… pero ella trata mal a Dory, escucho que le dice que Hank no quiere verle la cara y cosas así, siento que ella está enamorada y no quiero que Dory salga lastimada-.

-Entonces si está enamorada- Piensa Bailey.

-Ya no me meteré más te lo prometo- Dijo Destiny –Ahora si me disculpas, tengo que ir a recordarle algo a Dory-.

-No creo que sea buen momento ahora- Dice Bailey. Sin embargo Destiny ya había empezado a nadar. Se guio por el sonido de los niños jugando para acercarse a la escuela.

-¿Dory?- Llamo Destiny.

-¡Destiny!- Exclamo Dory nadando hacia ella, al parecer no estaba tan lejos -¿Qué pasa?-.

-Dory que bueno que te encuentro, escúchame, tu me pediste hace unos días que te haga recordar esto…- Empieza Destiny.


-Como ves, no te impediré decirle lo que sientes, lo que si te pediré es que no importa la decisión de ella, debemos ser amigos todos- Menciona Hank calmadamente.

Marlín negó con la cabeza, le irritaba mucho la madurez con la que estaba tomando Hank la noticia. Sabía que era mejor que un pulpo apretándolo con sus tentáculos. También que tenía un peso menos porque él le aseguro que no dejarían de ser amigos sea cual sea la decisión. Pero había algo, sentía que Hank estaba algo confiado o quizá distraído. Quizá no estaba tan emocionado con estar con Dory.

-Hank- Llamo Dory. Ambos voltearon para verla acercarse a ellos tímidamente –Necesito hablar contigo un rato, solo tú y yo-.

-Está bien- Dice Hank algo dudoso al saber de qué se trataba. Pudo ocultar su emoción para no sentirse mal por Marlín. Pensó que aun así el debió hace días haberle dicho lo que siente. No podía sentirse culpable después de todo. Iba a seguir a Dory, cuando quedo inmóvil al ver que Marlín aun quería hacer algo. Habia tomado la aleta de Dory para evitar que abanze.

-Dory- Llama Marlín.

Dory sin entender porque hizo eso en ese momento volteo para verlo a los ojos. Se encontró con la mirada más triste y suplicante que había visto en su vida. Los latidos acelerados que sintió fue provocado al ver esa gentil expresión en Marlín.

-Ven- Pide Marlín. Dory al ver sus ojos algo dudosa lo seguía.

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