Capitulo 9

El silencio invadía la habitación del moreno quien no podía sacarse de la cabeza lo sucedido con Kazemaru, ¿Qué había pasado?, Qué había hecho mal?, el sonido del despertador alejaba un poco las vagas ideas que rondaban por su cabeza, esto no podía estarle pasando.

― ¿Estás bien? ―preguntó aquel chico de lentes frente a él― ¿Te pasa algo?
―no―respondió algo distraído― ¿Por qué?
―porque pareciera que no has dormido en días ¿Qué te pasó?

―supongo que estoy preocupado por los exámenes, eso es todo
―por favor Goenji, tú y yo somos como hermanos ¿Piensas que te voy a creer eso?
―es la verdad―suspiró

―y sigues mintiendo―se hizo para atrás en la silla―es increíble la confianza que me tienes
―no es que no confíe en ti Kidou es solo que…

―no te preocupes―le sonrió―tampoco me interesa saber toda tu vida pero sabes que si tienes problemas puedes decirme y yo intentaré ayudarte ¿Está bien?

―lo sé―lo miró a los ojos―pero he hecho algo malo, algo de lo que no estoy muy orgulloso
―como el salir con el chico del centro comercial cuando tienes novio ¿No?
― ¿Cómo sabes eso?

―yo sé muchas cosas, no era mi intención saberlo, fue un accidente y no te dije nada porque pensé que tú lo harías, ¿Qué hay con ese chico?

―me gusta mucho pero hemos tenido un problema, se ha enojado conmigo y no sé por qué
― ¿Sabía que tenías novio? ―preguntó poniéndose de pie
―él lo sabía, iba a terminar con Afuro y le pediría que fuera mi novio pero no se qué ha pasado

―Tal vez se enojó porque no terminaste con Afuro antes, mira Goenji si sigues con él solo por lastima, por costumbre no solo te haces daño tú, mira yo no sé que pase con ese niño con el que salías pero si algo debes hacer es terminar tu relación, si de verdad quieres al otro encontraras la manera de reconquistarlo pero créeme es mejor solucionar los problemas de uno en uno

Las clases habían sido un completo martirio, el moreno había salido disparado al escuchar el ultimo timbre, tenía que hablar con el peli azul quien lo había estado evitando todo el día, tenía que preguntarle que le pasaba, no iba a permitir que simplemente se alejara, necesitaba una explicación.

―espérame, necesito hablar contigo―gritó acercándose a él
―yo no tengo nada que hablar contigo Goenji, debo irme, tengo prisa

―por favor, solo será un momento
―está bien―detuvo el paso, pero que sea rápido
―mira Kazemaru yo…

―Hola mi amor―interrumpió el rubio dándole un beso en la boca―hola Kazemaru dime ¿Goenji se ha portado bien? no me gusta dejarlo solo tanto tiempo pero tenía que arreglar unos asuntos

―no te preocupes―bajó la mirada―se ha portado bien

―me alegra escuchar eso―lo abrazó―oye ¿Es cierto que le ayudarás a estudiar? Goenji es muy inteligente pero es muy malo en química, necesita una buena nota―sonrió

―eso supongo―respondió serio―nos vemos el viernes en el salón de estudio, adiós
―Kazemaru espera―dijo antes de que se fuera pero su intento por llamarlo fue en vano
― ¡Oye! ―habló Endo mientras le alcanzaba― ¿Estás bien?

―estoy bien―bajó la mirada mientras que unas lagrimas recorrían sus mejillas―no te preocupes
― ¿Seguro? Porque si Afuro te estaba molestando me encargare de cerrarle la boca
―Gracias Endo pero te lo he dicho, no es nada―sonrió

―está bien pero no me gusta verte así, tú eres alguien especial así que no debes llorar por nada ni por nadie, te quiero Kazemaru―le
acarició la mejilla―me preocupas y a las personas que te preocupan no las quieres ver llorar nunca

El peli azul se acercó para abrazarlo, sabía que no podía corresponderle pero aún así juntó sus labios con los suyos, era lindo no podía negarlo pero no era lo mismo.

El moreno corría para alcanzar al chico cuando vio de lejos aquella escena ¿Estaba viendo bien?, el castaño se apartó y sonrió, no podía creerlo aún, no era posible que Kazemaru estuviera saliendo con Endo, ¿Por eso lo había dejado? No, quizá Kidou tenía razón y el peli azul se había cansado de esperar, se les veía bien juntos y el peli crema no pudo evitar llorar

―lo siento Endo―habló después de un rato

―no te preocupes―volvió a sonreír―ya lo sabía yo…solo quería que tú lo supieras, que supieras lo que siento y todo eso, no tienes porque disculparte ni nada, somos amigos ¿No?

―eres muy lindo ¿Lo sabes?
―me lo han dicho―dijo divertido―anda, aunque no quieras voy a acompañarte a tu casa