Secuela de MI PASIÓN, la historia es la autora Mariu, yo solo la subo con su autorización.
CARO508
Capitulo 9 Ali -elecciones
POV Nessi
-hacen un buen dúo- dijo mamá
-¿les gustaría dedicarse a la música?- preguntó papá. La nena y yo nos miramos y a los segundos gritamos emocionadas
-¡SI!-
-Pueden escribir algunas cosas, se la dan a Edward y él escribe las canciones. Le agregan la música y bailan conmigo. Estoy segura de que algunas chicas van a querer ser sus bailarinas-
-¿Qué música les gustaría hacer?-
-POP- respondimos las dos al mismo tiempo
-Bueno, tenemos mucho que hacer-
-¿Cómo se harán llamar?-
-Las nenas dijo Tía Alice sentada en uno de los muebles. No se de donde salió-
-sería bien- dijo mamá –tendré una hija cantante. Que emoción-
-Hay muchas cosas que hacer- dijo tía Alice –deberían empezar por comprar ropa para marcar su estilo-
-No- respondí de una vez
-Tranquila, pronto tendrás para pagar todo- me dijo tía –les irá muy bien ¿no querías trabajar? Bueno, te pagaran por esto. Así que vamos de compras y disfruta-
-Nessi, ¿sabes donde está mi Ipod?- preguntó Rosy entrando al salón. Vio a la nena y pasó algo que no me esperé
-¿Qué hace ella aquí?- preguntó molesta
-es mi amiga-
-¿tu amiga?- inquirió sarcásticamente
-No quiero verte cerca de Anthony- le dijo amenazándola con su pequeño dedo índice y se retiró del salón. Todos nos quedamos impresionados
-Y después dicen que Anthony es el sobre protector. Ella también está obsesionada con él- dijo Tía Alice
Nos fuimos de compras pero la nena no estaba con muchos ánimos. No se que fue lo que pasó en la casa. No se que significó todo eso. Al final de la tarde la llevamos a su casa. Tía Alice dijo que le prepararía un cuarto en la casa ya que pasaríamos mucho tiempo juntas y que arreglaría su ropa en su futuro closet. Por los momentos no les diríamos a sus padres. Faltaba mucho para convertirnos en estrellas.
POV Anthony
Estaba en el club revisando unos estados de manejo de las cuentas bancarias. Los ingresos de los negocios u otras cosas. Y como tantos días atrás, volví a recordarla detalladamente. Ya era un vicio ver su rostro en mi mente. No podía parar de pensar en ella. La mujer de mi vida. Blanca, cabello negro azabache y liso, con pollina que caía decentemente en su frente. Sus labios dejaban ver una hermosa fila de dientecitos blancos, todos en su lugar. Su cutis era totalmente liso. Con ojos grises y un leve sonrojo color rosa sobre sus mejillas. La envidia de cualquier mujer: La mejor amiga de mi hermana.
Decidí ir a almorzar a la casa. Ya estaba un poco cansado de comer todo el tiempo en la calle. Llegué, me di un baño y luego fui a la cocina. No había ninguna empleada eso era extraño. Cuando llegue al pequeño comedor que había estaba la amiga de Nessi tomando agua. Me vio y se quedó con la boca abierta.
Sus ojos transmitían algo extraño y diferente. Me sentía otro en su presencia. No saludé, no hablé, no era momento de eso. Me le acerqué poco a poco, con precaución. Ella no me evadió, fui acercándomele hasta tenerla frente a mí. Puse una de mis manos en su cara y acaricié su mejilla, ella cerró los ojos y sonrió, sus labios pasaron de ser hermosos a ser provocativos. Toqué su nariz con la mía, abrió los ojos y volvió a cerrarlos dándome el permiso que yo no pensé buscar. Uní nuestros labios y la besé con un nuevo sentimiento que empezó a nacer en mi interior. Uno diferente a todos. Acuné su rostro en mis palmas y saboreé sus labios. Ella profundizó el beso. Algo que me sorprendió pero que aproveché. Pasé mis manos por sus caderas tocando toda su extensión, hasta tenerla dentro de mis brazos. La pegué a mi cuerpo y a pesar de sus abultados senos pude sentir su corazón, latía rápido y fuerte, gimió en mi boca, acto que produjo algo aun más extraño en mí. Cuando iba a pegarla más a mi cuerpo oí un carraspeo
-Que hermosos se ven- dijo Rosalice –Veo que no perdiste el tiempo- le dijo a ella. Me miró y me exigió –Ven aquí ahora-
-Disculpa- le dije a la nena. En sus ojos vi dolor. Y con mi cabeza mirando el suelo fui para donde Rosy
-No te quiero volver a ver con tus manos encima de él- la amenazó. Primera vez que yo veía a Rosalice actuar de ese modo.
-¿Qué te pasa?- le pregunté cuando salimos de la cocina
-Vamos a mi cuarto- se limitó a decir y empezó a caminar. La seguí. Entró, me dejó pasar y cerró la puerta
-¿Cómo puedes hacerlo?- preguntó colocándose las manos en la cintura
-¿Qué cosa?-
-¿Qué cosa? Anthony te dije que ella no. Me diste tu palabra. ¿Cómo puedes besarla y aquí en la casa? ¿Acaso no me amas?-
-Por supuesto que te amo Rosalice ¿Qué pregunta es esa? Además no entiendo nada-
-¿no entiendes? Ella es la enfermera del instituto- me dijo -¿ya entiendes? Me dijiste que era la voz mas hermosa que habías escuchado y después me diste tu palabra que con ella no te meterías. Es ella- me dijo con lágrimas en sus ojitos
Es ella. Con razón su voz me parecía conocida. Me enamoré sin siquiera verla. Ella tiene que ser la mujer de mi vida. Ahora ¿Qué iba a hacer?
-sabes bien que te amo- le dije a Rosy abrazándola -Discúlpame- lloró en mi pecho, sus ojos se pusieron mas hermosos de lo normal, aunque no era bueno que yo la hiciera llorar.
-No te vallas- me pidió
-No lo haré- le prometí. La acosté en la cama y velé su sueño, hasta que me quedé dormido yo también.
Desperté y ella ya estaba despierta. Me acariciaba el cabello.
-¿Qué hora es?-
-La una de la madrugada- respondió
-¿y que haces despierta?-
-No tengo mas sueño. Hemos dormido mucho-
-¿tienes hambre?-
-Mucha- respondió
-¿por qué no has ido a comer algo?-
-quería estar aquí cuando despertaras-
-¿quieres que te prepare algo?-
-si, vamos, yo te acompaño- fuimos a la cocina, comimos pan tostado con mantequilla de maní, frutas y jugo de naranja. Como no teníamos sueños nos metimos en el salón de las películas y vimos dos. Al terminar nos fuimos al salón de música, casi todos le decían el salón del piano porque era el único instrumento que se tocaba de los que ahí habían. Ya eran las seis de la mañana así que todos podían levantarse con mi música. Rosalice me pidió que tocara algo y no podía negarme. La amaba demasiado. Así que me senté e improvisé.
Empecé tocando melodías bajas y así fui dándole vida a una única pista. Yo no era un buen cantante y ella tampoco me pidió que cantara pero fue inevitable sentir todo aquello y no poder expresarlo. Así que me relajé y me dejé llevar
Un día diferente yo te encontré. Te miré de repente y ahí me quedé.
Me moviste el mundo, las calles que transito, eres mi destino. Eres tú mi camino.
Es inexplicable esto que estoy sintiendo, muero por dentro y finjo vivir contento.
Quisiera estar todo el tiempo a tu lado, despertar en las mañanas y no ver solo un retrato.
No se que hacer, siento que sin ti muero, pero no puedo romper una palabra de aliento.
Tengo que elegir entre lo que siento y lo correcto, no se si me equivoque pero elijo lo que debo.
Espero y entiendas esto que está pasando. Es difícil para mí, tanto como hombre y como ser humano.
Tu voz es la mas bella, tu cuerpo un poema, eres perfecta, toda una reina.
A ella la amo a ti te idolatro, son tan diferentes, Ángeles celestes.
Daría la vida por ambas, si me lo preguntaras.
Pero no puedo dividirme en dos aunque así lo quiera mi corazón.
Sin lágrimas en tu cara, ni dolor en tu mirada, quiero que aceptes esto aunque no sea lo que yo quiero:
No se que hacer, siento que sin ti muero, pero no puedo romper una palabra de aliento.
Tengo que elegir entre lo que siento y lo correcto, no se si me equivoque pero elijo lo que debo.
Espero y entiendas esto que está pasando. Es difícil para mí, tanto como hombre y como ser humano.
Tu voz es la mas bella, tu cuerpo un poema, eres perfecta, toda una reina.
Toda una reina, toda una reina. MI REINA.
Cuando miré a Rosy tenía lágrimas en los ojos. De nuevo. Sin decir nada se paró y se retiró. Estaba seguro de que sintió para quien era la canción. Y yo estaré con ella. Me tendrá a su lado pero no puedo prohibirle a mi corazón que deje de latir. Desde hace un tiempo mis latidos tienen otro rumbo y a pesar de que no lo diga tampoco lo voy a negar. Puede que a los demás pero no a mí mismo. Eso sí que no. Fui a bañarme y a alistarme. Era lunes de nuevo. Así que otra vez al instituto. Rosy se fue entes que yo. Estaba molesta lo sabía pero también sabía que se le pasaría. Llegué, estacioné donde siempre y fui a la enfermería. Tenía que verla de nuevo. Toqué la puerta y no había ni una persona. Nadie abrió.
-Hasta que por fin decide aparecer para cumplir sus obligaciones Cullen- me dijo la directora tras de mi. Me di media vuelta y di la cara
-Lo siento mucho, directora. He estado un poco ocupado con los negocios de la familia-
-El trabajo no lo mezcle con los estudios, si no puede llevar a cabo los dos decídase por uno-
-Si puedo con los dos. De verdad disculpe-
-Bueno ¿Cómo pretende pagar los días que no ha venido?-
-¿Cuántos días falté?-
-Un mes-
-Prometo pagarlo. Estaré aquí todos los días posibles-
-Perfecto. Eso es responsabilidad. Empiece ahora mismo-
-pero esta cerrado-
-No, ahí está Ali. Toca bien la puerta. Seguro no escuchó. La enfermería abre en una hora- y se marchó. Toqué otra vez y esa maravillosa voz respondió
-Está cerrado-
-Vengo a cumplir mi labor comunitario- me abrió la puerta t se quedó perpleja al verme
-Buen día- le dije
-Buen día- respondió casi de mala gana.
-¿molesta?-
-No tengo por qué- me dio una planilla –escribe ahí tus datos, la fecha de hoy y firmas. Será tu asistencia- lo agarré me senté en la camilla y empecé a llenarlo
-¿por qué tan seca?-
-la camilla es para los enfermos, levántate de ahí-
-si no te gusta levántame tú-
-Si no vas a cumplir los requisitos necesarios puedes decirle a la directora que no estas preparado para este trabajo y que te ponga a contar ovejitas. A menos que tampoco sepas contar- me levanté y me le acerqué
-¿Qué te pasa?- le exigí saber
-Tú me pasas- me dijo y salió de la enfermería. Terminé de llenar toda la planilla y en la primera línea del cuadro puse la fecha y mi firma. Sería un mes largo.
Pasó una semana y ella todavía me trataba seca. Dolía y mucho. Pero la entendía. Fui yo quien tomé la decisión. No puedo dejar a Rosy. La veía constantemente en la casa. Me enteré por Tía Alice que hasta tenía un cuarto ahí para ella. Me dijo que le comprara cosas y las colocara ordenadas en su cuarto para que ella pensara que había sido Tía. Ya le había dejado varias cosas. Lo ultimo que le dejé fue un brazalete de oro blanco con dos "A" una tenía tres sharowski incrustados y la otra era un poco mas varonil. Era una "A" de su nombre y la otra del mío. Me encantó el segundo día que se la puso porque el día anterior también la cargaba. Desde esa vez no se la quita. La veo con ella todos los días. Poco a poco fue bajando la guardia. Nos fuimos conociendo. Era perfecta. Tal cual Nessi me la describió el día que fuimos a buscarla a su casa. Cuando estábamos en la casa ni nos mirábamos. Solo tía Alice y el tío Jasper sabía que nos gustábamos. Ahora me retracto tía Alice no es extraña, lo dos son extraños. Nos veíamos en el club a veces y almorzábamos juntos. Luego yo la llevaba a su casa y volvía a empezar la rutina
POV Nessi
Las semanas fueron pasando, mamá nos entrenaba físicamente. Papá nos daba clases de canto y afinación. Remodelamos nuestro guardarropa y cambiamos nuestro estilo. Un poco más atrevido. Ali ya tenía varias canciones. Pero eran muy sentimentales u necesitábamos más acción. No sabía como íbamos a hacer ni sabía en que momento se enamoró. Porque eso estaba claro, estaba enamorada, en secreto. Pero ¿de quien? Le dio las letras a papá y el las llevó a un estudio. Le pusieron la música y salieron unas muy buenas canciones de pop. Yo hice tres. Ya llevábamos siete. Nos faltaban cinco. Antho me dio una y me dijo que la cantara sola. Y que no le cambiara la música. Sería romántica, en nombre de él. Rosy ya esta practicando en la pista de karting. Pero sola, sin ningún otro competidor. Lo hacía bien. Anthony jamás iba. En una semana Ali, papá, tía Alice y yo nos iríamos a Miami para grabar el CD demo y hacer varias sesiones de fotos. Estaríamos tres semanas por allá. Pudimos adelantar algunos exámenes y nos dieron el permiso en el instituto para faltar esos días.
POV Anthony
En tres días ella se iría. Tendría que estar en la enfermería con una suplente. Una señora mayor. No podía ser más aburrido. Tenía que hacer algo. Los almuerzos en el club ya no eran lo suficientemente especiales para mí. No satisfacen mi necesidad de demostrarle cuanto la quiero. No tenía idea alguna. Recordé cuando papá me comentó que le regaló un perro a mamá. Dice que fueron buenos momentos. Ya no hay perros en la casa. Rosalice es alérgica a ellos.
Sería el regalo perfecto. Pero otra vez tengo que elegir y no puedo. Primero la salud de mi hermana. Mandé a hacer un gran ramo de orquídeas y en el centro un perrito de peluche. Muy bello. En la tarjeta le escribí "QUE TENGAS UN BUEN VIAJE. SUERTE" y se lo dejé en la mesa de su cuarto. Cuando pudimos vernos a solas me dio muchos besos. Me sentí realmente feliz saber que también era correspondido. Me llenaba de besos, caricias y atenciones, reales atenciones que no tenía nada que ver con dinero.
Una noche antes de irse fui a su cuarto. Quería despedirme bien. Mañana no podría hacerlo en el aeropuerto. Entré y cerré. Pero el cuarto estaba vacío. Me acosté en su cama y respiré su esencia. Hasta eso era perfecto.
-¿Qué haces aquí?- preguntó ella entrando al cuarto. Venía del baño en un mínimo paño
-Disculpa, no sabía que te estarías bañando. No debí entrar así, mejor vengo en otro momento- iba a salir cuando escuché a Emmett gritar al frente de la puerta
-Haré huelga de hambre aquí hasta que Rose vuelva a dormir conmigo-
-Ve a dormir con las niñas del instituto- gritaba tía Rose. Ali y yo solo nos veíamos y nos reíamos.
-Oh vamos rosa mía. Sabes que no estaba haciendo nada-
-Si, el gran santo Emmett-
-Pues sí. Aquí me quedaré. Espero y no te moleste que me quede en tu puerta Ali- gritó hacia el cuarto. Ella me miró con ojos como platos se acercó a mi y me susurró
-¿en serio se quedará ahí?-
-Si- le respondí –Es muy infantil. Cuando le de hambre se parará. Pero será en un buen rato porque estaba comiendo ahorita-
-¿ahora como hacemos?-
-Relájate, nadie sabe nada-
-¿y como me visto? Me voy a morir de frío-
-¿quieres que te ayude?- le pregunté y le sonreí. No dijo nada.
Me le acerqué y la miré fijamente. Un leve rubor cubrió sus mejillas. Miró mis labios con deseo y perdí el autocontrol. La envolví en mis brazos y la besé. Ella levantó sus manos y las pasó por mi cuello. Lo que hizo que la toalla descansara en su pecho. Empecé a tocar sus caderas y ella mi espalda. Como siempre profundizó el beso y cuando nos separamos para agarrar un poco de aire su toalla cayó al piso. Ella cargaba un hermoso conjunto de ropa interior azul. Resaltaba por su blanca piel, su cabello y sus ojos.
-Eres hermosa- le dije
-y tu perfecto- me respondió
Me volví a acercar y empecé tocando sus brazos. Me sentía lleno, complacido y feliz. Miré sus senos. Casi no cabían en el brasier. Quedaba una muy grande proporción por fuera. El hilo que cargaba era diminuto. Me acerqué más y coloqué lentamente mis manos sobre sus caderas, como siempre, solo que esta vez ellas estaban desnudas. Empecé a acariciarlas y ella gimió. Mi cuerpo reaccionó pero no quería que ella viera. No quería que se sintiera comprometido ni la obligaría a hacer algo que no quisiera. Me senté en la cama para que mi erección no se notara tanto. Y otra vez me sorprendió. Vino a donde yo estaba y se paró frente a mí. Con su rodilla separó mis piernas y se metió entre ellas. Puso sus manos en mi cabeza y empezó a agarrarme el cabello. La miré, se dobló y me besó. La atraje a mí, tumbándola encima de mi cuerpo. No dejó de besarme. La coloque de espalda a la cama, abrí sus piernas y me metí yo ahí para no colocar mi peso encima de ella. El rubor todavía estaba. Toqué su rostro, su hombro, su brazo, después pasé a su vientre, su cuerpo tembló. La miré y me sonrió.
CONTINUARA...
