¡Muchachones! ¿Que tal? Y por fin puedo actualizar... Estuvo difícil poder escribir este day pero no se crean que fue por falta de ideas sino al contrario tenia tantas que no sabia xD como organizarlas, sin embargo logre hacerlo. Como premio esta historia me salio algo largita por lo que espero que eso compense algo la espera jejejeje.
Antes de dejarlos quiero agradecer a Glow2410 por ser participe de la palabra, espero que te guste mucho esta idea loca que salio de mi cabezota.
¡Ya sin más los dejo y buena lectura!
Disclaimer: Los personajes son de Kishimoto-sensei lo que parece medio raro xD es mio.
DAY 9: IMMENSITY
La gran puerta de Konoha se hallaba alborotada de gente que entraba y salía de la aldea rápidamente.
Allí se encontraba bostezando Shikamaru, no sabía porque ni tampoco desde cuando había estado parado esperando a cierta mujer problemática que no se cansaba de rondar en su cabeza.
Desde aquella estúpida misión donde tuvo que hacer frente a Gengo su mente fluctuaba entre pensar en las nubes y escuchar la voz de esa mujer.
Esa vez por impulso se atrevió o mejor dicho idiotamente le pidió que saliera a comer con él alguna vez. Cuando esa mujer estaba cerca increíblemente su cerebro no funcionaba como de costumbre, ya lo había notado algunos años atrás cuando hacía de escolta de la "Embajadora de Suna". La primera vez que Tsunade le ordenó que debía acompañarla debió haber sabido que ese sería el trabajo más problemático que tendría.
¿Desde cuándo él iba, sin necesidad de que se lo ordenaran, a recibir a alguien en la puerta de la aldea? ¿Desde cuándo él dejaba de dormir su siesta de la tarde por estar allí parado? ¿Desde cuándo le resultaba tan problemático estar con ella? ¿Y desde cuando aquella sonrisa que le mostraba esa mujer hacia que su corazón quisiera salirse de su pecho?
Estaba sumido en sus pensamientos mientras miraba las nubes cuando creyó que sería buena idea fumarse un cigarro para matar el tiempo. Había metido su mano al bolsillo de su pantalón para sacar su cajetilla y encendedor, cuando de repente sintió que alguien le cogía de su muñeca evitando que saliera aquella mano en la que ya tenía la cajetilla.
- ¡Oe! - gruñó Shikamaru a la vez que se volteaba para ver quién era - ¡Pero que demon…! - iba a seguir hablando pero se quedó callado al ver que una rubia de dos coletas le mostraba una mirada de enojo, seguro debido a su reacción.
Al joven shinobi se le paró el corazón, allí la tenía frente a él tan radiante con unos ojos verdes que mostraban un brillo especial, que a pesar de la mirada que le estaba mostrando eran hermosos.
- ¡Hola! - llamó Temari con el ceño fruncido mientras movía la mano que tenía libre en frente de los ojos de Shikamaru para llamar su atención - ¿Bebé llorón?.
Shikamaru salió de su trance al escucharla. En ese momento ella hizo que la mano de él saliera del bolsillo, dejando a la vista la cajetilla que allí tenia.
- ¿Qué es esto, Shikamaru? - regañó la rubia al chico.
- Cigarros - contestó él por inercia - De los cuales me iba a fumar uno.
- No sabes que los niños no deben estar fumando - Temari le quitó la cajetilla y se la guardo - ¡Confiscado!
- Problemático… - soltó el Nara - y que ya no soy un niño - ofuscado agarró la mano de Temari.
Al darse cuenta del toque Shikamaru la soltó de inmediato. Sin entender cómo, aquel pequeño gesto había hecho que una corriente recorriera su cuerpo y acelerado su corazón.
- Perdón... - susurró Shikamaru al instante que volteó su cara para evitar que viera el sonrojo que le había ocasionado esa situación.
Temari se quedó viéndolo por tres segundos, realmente el chico estaba de lo más raro. Shikamaru era con quien más había logrado entablar una conexión amical en Konoha, por lo que veía su actitud extraña como una cosa preocupante.
- Problemático… - se dijo para sí mismo Shikamaru.
- ¡Hey te escuché! - dijo Temari - ¿Y qué se supone que haces acá? - preguntó ella con molestia y curiosidad.
- Bueno se supone que estaba esperando a una problemática que debió haber llegado... - Shikamaru se detuvo a ver el reloj que tenía en su muñeca - exactamente hace 2 horas.
Temari abrió los ojos sorprendida ¿Acaso había estado esperado allí parado 2 horas?. Era cierto, se demoró ya que había parado en una tienda de té para comer algo, sin embargo no se imaginó que alguien podría estar esperándola. Se detuvo a verlo un segundo de pies a cabeza y al notar el gesto de molestia en el rostro del joven tan solo atinó a soltar una risita. No podía molestarse con ese niño después de todo.
Shikamaru frunció el ceño y le mostró una mirada filosa. ¿Se estaba burlando de él?
- ¿Qué es tan gracioso? - soltó el Nara aun con el corazón ardiendo ante el descaro de aquella mujer.
- No, nada - le dijo mostrándole una de las sonrisas que solo Shikamaru podía recibir - ¿Entonces se supone que vas a ser mi escolta?
Shikamaru no podía creerlo. Siempre enseñándole esa estúpida y radiante sonrisa que hacía que su corazón y cerebro no se comportaran como siempre. Si, definitivamente le estaba pasando algo que aún no entendía muy bien.
- No - contestó el joven - en realidad no me han ordenado eso.
- ¿¡Ehh..¡? - atinó a pronunciar Temari sin embargo fue interrumpida de nuevo por Shikamaru.
- Pero, he venido aquí… - Shikamaru iba a decir "porque quería verte" o algo por el estilo pero solo le salió… - ...porque no tenía nada más que hacer - gran error, Shikamaru sabía muy bien que no era un mentiroso por naturaleza.
Temari se dio cuenta de inmediato que Shikamaru era muy malo mintiendo, ya que justo al decir la última frase evito verla a los ojos. Eso le dio una idea para molestarlo, después de todo no se había olvidado de la propuesta que él le había hecho en el País del silencio donde una vez más ella había salvado el trasero de Shikamaru.
- ¡Ahh! - mencionó la rubia - ¿Así que no tienes nada que hacer? - preguntó - Entonces porque no me llevas a algún lado, después de todo por lo que he venido no es nada urgente y puede esperar hasta mañana que el Hokage este descansado.
Shikamaru levantó una ceja cuando sintió que la mano de la chica cogía su muñeca y lo rastraba quién sabe a dónde.
- ¡Hey, espera! - dijo Shikamaru parando de repente.
- ¿Qué pasa, Shikamaru? ¿Acaso no dijiste que no tenías nada que hacer? - le cuestionó Temari.
- Si, si. Pero creo que primero debemos dejar todo eso que traes - habló el Nara mientras señalaba el gran abanico y maleta que llevaba ella en la espalda.
Temari se dio cuenta que él tenia razón, estaba llevando muchas cosas consigo y además pensó que seria bueno cambiarse la ropa que había usado para viajar. Hecho un vistazo a su alrededor y se dio cuenta que estaba prácticamente al frente del hospedaje donde siempre se quedaba cada vez que iba a Konoha.
- Problemático… - bufó Temari.
- ¡Oe! Esa es mi línea - gruñó Shikamaru mientras veía como ella entrada al local mostrándole la lengua infantilmente.
Shikamaru estuvo unos 15 minutos esperándola en la puerta de lugar, incluso inconscientemente metió su mano al bolsillo para hacerse de sus cigarros pero recordó el detalle que la mujer problemática se los había quitado.
De repente, luego de estar un rato viendo las nubes, Temari salió cambiada vistiendo uno de sus kimonos favoritos y algo de brillo en los labios. Shikamaru se quedó con la boca abierta ¿En realidad esa mujer problemática podía cambiar tanto ante sus ojos con solo ponerse un poco de brillo? ¿Y desde cuándo se ponía brillo?
- Hey Shikamaru… - llamó la rubia al ver que otra vez el shinobi estaba pensando en las nubes - ¿Entonces? ¿A dónde vamos a ir? - terminó de mencionar mostrándole una sonrisa.
Shikamaru la miró y su cerebro comenzó a idear un sin número de movimientos que podría hacer. Su corazón por otro lado parecía que había perdido la capacidad de seguir un ritmo haciendo más difícil decidir la estrategia correcta por lo que eligió lo más fácil.
- Hmm… no sé. ¿A dónde quieres ir tú? - preguntó el shinobi haciendo ademán de ser un caballero.
- Tengo hambre - Temari verdaderamente se moría por comer algo - No he comido nada desde el desayuno y ya son casi las 5 de la tarde.
- Mujer, por eso estas muy delgada - bufó el Nara - No sé porque la mujeres son tan molestas con respeto a su peso.
Temari lo miró con cara de odio.
- ¡Oye! Que tiene que las mujeres tratemos de vernos bien - le contestó la rubia - ¿Acaso los hombres creen que lo hacemos por ellos? - terminó riéndose ella.
- Entonces si no es por eso ¿Por qué se maquillan y ponen brillo? - Shikamaru señaló el rostro de la kunoichi haciendo referencia que se había dado cuenta de que ella en esos momentos estaba usando maquillaje.
- ¡Eres un idiota! - soltó indignada ella haciendo un puchero.
Shikamaru no pudo contener una carcajada ante la actitud de la mujer que tenía al lado, al parecer había ganado la primera jugada. Sin más, la cogió de la muñeca y comenzaron a caminar rumbo a un lugar que Temari no tenía ni idea.
Pasaron varios minutos caminando así hasta que Shikamaru se detuvo frente a un pequeño local en medio de la ciudad.
- Ya problemática, llegamos, no me dijiste que querías comer pero deduje que este lugar seria el indicado - dijo el shinobi delante de la puerta del lugar.
- ¡Oh! - exclamó sorprendida Temari al ver la gran tienda de dangos - ¡Gracias, Shikamaru! - ella le sonrió como nunca le había sonreído a él. Shikamaru sintió que su corazón se detuvo, si hubiera sabido que para obtener esa sonrisa solo tenía que invitarle unos dangos sin dudarlo lo habría hecho hace tiempo.
- No sabía que te gustaran tanto los dangos - mencionó él sonrojado evitando la mirada de Temari - Vamos de una vez que también me dio hambre.
Ambos entraron al local y se sentaron en una mesa para dos, uno frente al otro. Shikamaru se sentía nervioso y no sabía el motivo. Definitivamente eso era una cita.
Temari se mostraba feliz, después de todo iba a comer el dulce que más le gustaba en la vida. No le importaba nada, ni tampoco que Shikamaru estuviera mostrándose tan raro.
Luego de unos minutos de observar los carteles donde estaba escrito lo que se ofrecía en la tienda decidieron pedir un gran plato de dangos caseros para cada uno.
Poco a poco el ambiente fue tornándose más calmado y menos tenso. Tanto Shikamaru como Temari hablaron de temas variados desinhibiéndose un poco e incluso mostrándose sonrisas espontaneas.
Después de unos minutos llegaron sus platos y comenzaron a comer tranquilamente.
- ¡Hey! ¿Esos son sabor sakura*? - preguntó Shikamaru señalando un palito que tenia dangos rosados del plato de ella mientras él se metía uno de color verde sabor menta a su boca.
- Sí, supongo… - contestó la rubia mientras miraba como Shikamaru observaba detenidamente su plato percatándose que no tenía ninguno de ese color.
En eso Temari tuvo una idea y agarro su palito de dangos rosados.
- Come… - dijo ella colocando el dango del extremo cerca de la boca de Shikamaru.
- ¡Ehhh…! - Shikamaru se movió un poco de su asiento sorprendido - Es…ste... yo… - el joven perdido la capacidad de hablar en ese momento.
- Ya deja de balbucear como idiota y abre la boca - ordenó Temari frunciendo el ceño - ¿Acaso no quieres probar?.
- Problemático… - respondió Shikamaru mientras abría la boca todo rojo - Los hombres no deberían ser alimentados por las mujeres… - masculló con el dango en la boca.
Temari soltó una risita, ya estaba acostumbrada a los comentarios machistas de Shikamaru pero no se molestó en contestarle ya que al final él terminaba haciendo todo lo contrario a lo que decía como en ese momento.
-Ten otro… - Temari le metió otro dango en la boca a un Shikamaru desprevenido - Así mejor ya dejas de decir tonterías - terminó sonriendo a un Nara totalmente sonrojado.
Estuvieron otro rato más allí mientras tomaban un poco de té para pasar el dulce de los dangos. Al sentirse satisfechos Shikamaru pensó que sería buena idea caminar un poco para bajar la comida. Él pidió la cuenta y se acercó a pagar, Temari chilló un poco ya que no quería que él pagara todo. Pero al final Shikamaru la ignoró cubriendo la totalidad de la cuenta igual.
Era un atardecer tranquilo, caminaron por el centro de Konoha viendo las tiendas. Shikamaru observaba como bobo a Temari, era la primera vez que la veía actuar como sólo una chica y no como una ruda kunoichi. La verdad no era que no le gustara su faceta de kunoichi, su fuerza e inteligencia en el campo de batalla lo habían cautivado desde la vez en que la vio pelear con Tenten, sin embargo descubrir la faceta más frágil de Temari le estaba gritando que sin lugar a dudas había caído totalmente enamorado y su corazón no se lo podía negar.
Los dos jóvenes estuvieron un rato más visitando tiendas, terminaron por pasar una hora haciendo compras de las cuales el 90% eran cosas que Temari había adquirido por impulso, entre las cuales habían un set de perfumes para el baño olor vainilla, un par de muñequeras de mallas, tres camisetas con el logo de Konoha de color lila, un nuevo obi* rojo y un pequeño cactus adornado con una hermosa flor. Por otro lado él solo había adquirido unas medias negras y un disco de un cantante que no sabía que existía pero como le gusto una de la canciones se lo compro. Todo aquello era llevado por un caballeroso Shikamaru que insistió en cargar la totalidad de compras ante la queja de Temari.
Luego Shikamaru decidió que antes de volver a comer algo debían ir a un lugar donde se pudiera ver bien aquel atardecer que ya amenazaba con desaparecer en cualquier momento, por lo que él llevo a Temari directo al mirador junto al monte donde se alzaban los rostros de los antiguos Hokages. En un principio cuando llegaron a Shikamaru por décima vez en el día se le volvió a parar el corazón, definitivamente tenía que hacer algo con ese órgano de su cuerpo que al parecer se había dañado. El lugar estaba repleto de alegres parejas conversando, tomándose de la mano y besándose, Shikamaru tragó saliva. Sin embargo, él vio que a Temari poco le importo la gente que estaba allí y cual niña pequeña fue corriendo al mirador con una sonrisa en los labios, la vista era realmente hermosa.
Estuvieron un rato apoyados en la baranda desde la cual se podía ver toda Konoha. No se dijeron nada, solo se dejaron llevar por la tranquilidad del momento. Shikamaru se sentía tan bien que quiso que el tiempo no avanzara pero la aparición de la noche deshizo su deseo.
Durante ese tiempo no se dio cuenta que había colocado inconsciente su mano sobre la mano que Temari tenía apoya en la baranda, al parecer ella tampoco se había dado cuenta de ese detalle, pero al percatarse de la situación Shikamaru levantó su mano asustado. La kunoichi lo miró confundida, en verdad Shikamaru estaba comportando extraño ese día.
Tan pronto notaron que ya estaba oscuro ambos salieron de su mundo y se dieron cuenta que era tarde y sus estómagos les gritaban por tener algo en ellos, por lo decidieron que era momento de ir a comer algo. Esta vez fue Temari quien eligió el sitio, un pequeño puesto de ramen que estaba en el camino al hotel donde se estaba quedando, Shikamaru respiro tranquilo ya que no era el mismo que visitaban asiduamente sus amigos por lo que debía preocuparse de ser descubierto.
Cenaron y hablaron nuevamente de cosas intrascendentes, riéndose de las ocurrencias que Shikamaru había tenido durante su infancia y algunas anécdotas divertidas que Temari tenía sobre la niñez de Kankuro. Otra vez el ambiente se había relajado y no se dieron cuenta que sus platos ya estaba vacíos hasta que el tendero les ofreció más comida. Decidieron tomarse un té y retirarse luego de unos minutos ante la molestia de Temari que no había podido otra vez pagar nada debido a Shikamaru.
Temari lamentaba que el día estuviera terminándose. Nunca antes se había divertido tanto antes. A pesar de solo haber hecho cosas comunes como comer y hacer compras se alegraba de haber tenido una tarde realmente diferente.
Shikamaru por otro lado también se sentía entre triste, ofuscado y molesto por tener que separarse de ella. Sin lugar a dudas en ese instante su pecho se hallaba totalmente lleno de sentimientos que hacían que toda su caja torácica se sintiera demasiado pequeña.
Mientras caminaban rumbo al hotel de Temari, los dos permanecieron en silencio. Cada uno se daba mirabas desadvertidas pero no se decían nada. Shikamaru se concentró en pensar que debía hacer para que ese día vuelva a repetirse, sin dudas él quería que eso pasara pero no estaba seguro si ella estaría de acuerdo con eso.
Finalmente llegaron a la puerta del hotel en donde Temari se quedaría a pasar la noche.
-Bueno… - empezó a hablar él luego de tanto silencio – ahora te dejo descansar… pero la verdad... -tartamudeo Shikamaru.
Shikamaru estaba sudando frío, que se suponía que debía hacer. Nunca antes había salido en plan de cita con una chica. Se sentía tonto ¿Cómo era posible que no le saliera ninguna idea de su cabeza? ¿Acaso se había vuelto idiota?.
Temari veía con curiosidad al chico, en serio era muy tierno, se había tomado la molestia de acompañarla todo el día y dejarse arrastrar por ella caprichosamente. A pesar que en un principio ella le había propuesto pasar el día juntos para molestarlo, al final Temari se sentía realmente feliz de haberlo hecho.
-¡Gracias, Shikamaru! – susurro ella. Y sin pensarlo se acercó a él elevándose un poco sobre las puntas de sus pies y le dio un besito casto en la mejilla – Espero que se repita – finalizó corriendo rumbo a la entrada de la puerta.
- ¡Y si no se repite, ten seguro que terminaras por saber por qué dicen que soy la kunoichi más cruel! – Temari sonrió maliciosamente mientras agitaba una mano despidiéndose desde lejos.
Shikamaru se quedó helado con una mano sobre la mejilla donde la Temari le había dejado el beso, como queriendo retener la sensación allí para siempre. Era increíble el descaro de esa mujer, pero sin dudas era eso lo que más le gustaba de ella.
Fue aquella inmensidad de sentimientos que provocaba en él lo que finalmente lo había hecho comprobar que estaba enamorado de esa mujer problemática. La más problemática de todas.
Finalmente una vez salido de su estado de shock, Shikamaru se giró y con las manos metidas en los bolsillos empezó a caminar silbando una tonada que demostraba lo feliz que estaba, sin lugar a dudas ese día se volvería a repetir y muy pronto.
sakura: flor de cerezo
obi: cinturón con el que se sujeta la cintura de un kimono o yukata.
Inmensity es inmensidad y cuando me propusieron esta palabra lo primero que se me ocurrió fue el sin número de sentimientos que te pasan cuando sientes que te has enamorado. La verdad me encantó poder escribir bajo la perceptiva de Shikamaru, los hombres cuando llegan a estar enamorados a veces se comportan como tontitos xD y sobre todo cuando están frente a la chica que les gusta. No lo nieguen jejejejeje. Espero que les halla gustado y no se preocupen pero ya tengo una idea de hacer algo bajo la perceptiva de Temari.
También quiero agradecer todos sus reviews, favoritos y follows xD en serio cada review me anima más a seguir escribiendo.
Gracias Anamicenas no te preocupes que ya tengo XD ideas para 2 de tus tres palabras asi que espero pronto poder estar subiendo los Days.
A Nekoalkimist xD mira que me leiste la mente se que tu palabra era Date y justo aca tienes la primera cita de estos dos, sin embargo no te preocupes que haré un day especialmente con esta palabra
Bueno para terminar un beso otra vez para Glow de quien fue esta palabra y al guest que me dejo su hermoso review.
"NO SE OLVIDEN Y SIGAN DEJÁNDOME SUS PALABRAS (si es en inglés, mejor), CADA PALABRA QUE PROPONGAN SERÁ UN DAY"
¡Besos y nos estamos leyendo!
P.D: Chicos hay lluvia de actualizaciones, para este momento todas mis historias (si las 3) deben estar actualizadas así que no se olviden darse una vuelta por todas y llenarme de reviews xD ¡Besos!
*nota: Si llegan a ver esta historia por el facebook, yo misma la mande al concurso por lo que no crean que es algún plagio. Aclaro esto porque a veces existen malentedidos, ojo este day esta editado en algunas partes con respeto al que quizás encuentren en facebook.
