Y los tres sin decirle a absolutamente nadie salieron del complejo para poder llevar a cabo lo que ya habían planeado con mucho cuidado, Tony tenía la cabeza en las nubes debido a que ya faltaba menos para escuchar la voz de Steve, para ver aquellos ojos azules que extrañaba tanto.
Los tres entraron al cuarto del rubio para poder tener un poco más de privacidad, ya era el momento decisivo.
—Tomamos la idea inicial que tenías, la patentamos y le agregamos las mejoras— Shuri le pasó la jeringa con el suero inyectado de un llamativo color rosa.
—Te estabas complicando mucho la vida Tony—Bruce puso una mano sobre el hombro del castaño.
—Lo que ves ahí es una combinación de la planta que le dimos a Wanda cuando tuvo su crisis, cuando se lo apliques la mayoría de los nanobots interactuarán con ella pero la otra parte irá a cumplir su función, esta planta ayudará al factor regenerativo de Steve a ser un poco más rápida y botar la toxina que en este momento invade su sistema, y de paso regenará un poco más rápido todo el daño tanto interno como externo que tenga…—Shuri sonrió complacida por el trabajo que habían logrado los tres
—Y de paso hará que cuando lo nanobots terminen su función queden por un tiempo en su cuerpo para la ayuda de trazas o cosas por el estilo que no salgan en estos días, además de que todo se activa con el factor regenerativo de Steve. Abrirá los ojos en unas horas pero sentirá un poco de dolor y se sentirá desorientado por lo que recomiendo que una cara conocida se quede con él—Bruce terminó de completar la idea de Shuri con la misma satisfacción.
—Bueno, me quedaré y se lo aplicaré de inmediato— Stark se sintió por un momento nervioso.
—Y por cierto, dejé un poco para tu amigo Rhodey para afinar lo que hiciste, que por cierto fue genial— Shuri tomó la mano de Stark—, ¡Suerte! Nos vemos en el complejo. El capi tiene suerte de que lo ames.
Y antes de que el castaño pudiera decir algo los dos salieron dejándolo en medio de la habitación asignada a Steve, Tony se acercó con cuidado al lugar en donde colocaron al intravenosa del capitán y aplicó la inyección que había diseñado con los otros dos.
Acercó la silla más cómoda que había en aquel lugar y se sentó cerca de la cama de Steve como lo había hecho muchas veces salvo que la diferencia de esa vez era que su mano por fin reposaba en la del rubio esperando ansioso que abriera siquiera los ojos y que él fuera con lo primero que se topara después de tanto tiempo que llevaba en la inconsciencia.
Bien anciano yo hice mi parte. Ahora tú haz la tuya.
Y con eso puso sus dedos en medio de los de él y puso a mirar que sus signos vitales estuvieran estables hasta que cayó dormido por el pitido de la máquina debido a que se sintió arrullado por esta, de una manera muy extraña.
Fue despertado porque sintió un apretón en su mano más fuerte de lo usual, sintiéndose un poco desorientado pero descansado miró al frente suyo y vio la cara del capi con esa jodida, tierna y cálida sonrisa que hacían que de alguna manera su pecho se hinchara de alegría.
― Steve...―Tony susurró y devolvió el apretón de su mano despacio, esperando poder sentir que aquello era real y no era una ilusión de alguna de las gemas del infinito o alguien metiéndose con su mente.
―Hola Tony― Steve acarició con cuidado la mano del castaño que estaba sosteniendo y no soltó en ningún momento.
― ¿No sientes dolor? ¿No estás desorientado?―Preguntó Tony preocupado mirando la máquina donde mostraban todos sus signos vitales.
―Banner y Shuri vinieron a revisarme cuando eso pasó, me calmó sentirte cerca no dejé que te despertaran debido a que se te notaba lo cansado que estabas― Steve dijo un poco divertido―, igual con que estuvieras aquí estaba bien para mí.
―Los hubieras dejado despertarme Capi―Tony se levantó de la silla y se sentó en la cama con cuidado de no lastimar a Steve.
―No entremos en esa discusión Stark― Steve dijo serio mientras le miraba de igual manera― ¿Cómo están todos?
―A salvo gracias a ti― Y con eso Tony bajó la mirada―, no debiste ponerte en medio de mí y Thanos para dar aquel golpe, ese debí de ser yo.
―Hubieras muerto
―Nadie me hubiera extrañado Steve.
―Yo lo haría, eres demasiado importante para mí aunque no lo haya demostrado de la mejor manera.
―Rogers, ahora no nos pongamos sentimentales deberías descansar― Tony tomó de nuevo la mano de su supersoldado y lo miró con ternura y felicidad.
―Quiero estar contigo, necesito decirte algo Tony― Steve enderezó en la cama y puso una mano en la cara de Tony.
―Luego, no te sobreesfuerces, tenemos que ir hablar con tu junta médica y de paso mirar cuando podrás salir de aquí, dímelo cuando ya estemos en el complejo― Tony se alejó del toque de Steve reprimiendo todos sus pensamientos y todo lo que quería decirle.
―Esto es importante―Steve le dijo intentando levantarse de la cama y siendo detenido por el castaño.
―Y más es tu recuperación―Tony mordió su labio mientras tomaba los hombros del supersoldado para acomodarlo de nuevo y esa pequeña acción en los dos hizo que muchas cosas pasaran por sus mentes y sus cuerpos―. Prometo escucharlo cuando las situación no esté así.
―Está bien Tony, como desees―Steve se quedó sentado en su cama quieto mirándolo con curiosidad―. No pensé que fueras a tratarme con tanta familiaridad Tony.
―Eres importante para mí anciano―Tony le dijo jocoso―, y deja de decir mi nombre cada vez que terminas una frase.
―Lo siento, solo que lo estoy saboreando aún, desde hace tiempo no hablamos sin que haya tanta tensión Stark― Dijo Steve bromista.
Tony en ningún momento quitó las manos de los hombros del otro, cuando un silencio demasiado cómodo los rodeó se miraron a los ojos, el castaño subió una de sus manos a la cara de Steve e imitó el mismo gesto que había hecho con él instantes atrás, sonriendo y viendo el sonrojo del otro le dio un beso en la mejilla los dos se estremecieron, antes de cometer otra estupidez más, se apartó y le recordó que era lo que iba a hacer.
Steve asintió un poco sorprendido y se despidió del otro con el sonrojo persistiendo en su cara.
El castaño se sobresaltó cuando vio a Wanda delante de la puerta de la habitación del rubio y sin decir nada, ella puso sus manos cerca de la cabeza de él e hizo el truco que había llevado a cabo cuando lo vio por primera vez en Sokovia, jugó con su mente pero en este caso para que recuperara aquellos recuerdos que había perdido de aquella noche en donde compartió ese momento con Steve.
Tony se sentó en una de los asientos del corredor ignorando inconsciente el llamado que le estaba dando Bruce para llamar su atención, y por un momento vio todo pasando como un sueño como pasó con su miedo.
La mejor sensación del mundo fue recordar la sensación de los labios de Steve sobre los suyos y eso hizo que creciera su deseo de besarlo, pero ese no era el momento debía esperar a que todo estuviera un poco más en orden.
Salió del recuerdo y dando gracias a las grandes fuerzas del universo que su anatomía no reaccionó a aquello siguió a Bruce para poder hablar con los doctores de Steve dándose cuenta que los vengadores estaban reuniéndose para poder tener un turno para poder hablar con Steve.
Wanda se sentó en el asiento donde Tony había estado toda la noche cuidando a Steve mientras éste estaba cómodamente sentado en la cama.
Lo miró emocionada y aliviada.
Steve le recibió con una noticia que hizo que su corazón se hinchara de alegría por una parte. Pero por la otra, hiciera que sus rodillas temblaran.
El tiempo pasó deprisa para cada quien, Bucky quien quiso ser el último en entrar para poder hablar con su mejor amigo le contó cómo estaba terminando de superar el control mental de Hydra, cómo se había dado cuenta luego de mucho tiempo del vínculo que tenía con Wanda al principio pensó en recriminarle eso a Steve pero luego se puso a pensar y tratar de ver la situación desde los zapatos de él y le dio gracias al universo de tener un amigo como Steve quien se preocupara de él. Le contó que pensaba irse a Wakanda para terminar de una vez por todas con la basura que le dejaron en la mente, entrenar, volverse más fuerte para luchar al lado de él y del equipo y quizás tener un espacio entre él y Wanda.
Steve se abrazó (casi que se aferró) a su mejor amigo y le dijo despacio que no importaba si era fuerte o no, tenía control mental o no siempre iba a recibir el mismo amor por parte del él, nunca iba a ser menos quizás podría aumentar pero lo veía imposible debido a que estaba al límite, era como un hermano de sangre.
Queda de más decir que a ambos los ojos se le aguaron y que si ambos no fueran supersoldados él uno hubiera partido al otro a la mitad por la fuerza que le estaban imprimiendo.
Sin más Tony al ver a Peter le dijo que le necesitaba al día siguiente en el complejo ya que le iba a dar un anuncio importante al equipo y él debía estar ahí y asintiendo le confirmó que iba a estar ahí.
Sin dar tanto rodeo Tony logró que al rubio le dieran de alta con la condición de que iba a estar monitoreando su estado de una manera regular debido a que después de tanto tiempo estar en coma inducido con un sedante tan fuerte que circulaba por su sistema de manera rápida y constante podía dejar algo de trazas, pero Stark sabiendo que el suero que habían hecho era precisamente para que las trazas desaparecieran.
Cuando volvió a la habitación de Steve lo hizo con ciertos artículos personales que había mandado a comprar y traer hasta el lugar.
El rubio se bañó, vistió un poco emocionado, por fin podría estar juntos a sus amigos, a Tony y dejar ese odioso hospital.
Al llegar al complejo fue recibido con una esplendorosa cena de bienvenida cortesía de Pepper Potts quien en ese momento no se encontraba pero dejó los mejores deseos para el supersoldado, todos estaban comiendo y disfrutando de aquello, Steve le encantó escuchar las anécdotas de todos.
Cuando se sintió un poco cansado se disculpó y le pidió a Tony que le acompañara a su habitación.
Steve hizo entrar al otro para poder hablar con éste en paz. Tony se embeleso por la vista que en ese momento estaba presenciando, aquel rubio hombre, fornido, con aquellos hermosos ojos que podrían pasar por zafiros o el inmenso mar en el cual en ese instante no podía salir, ambos estaban iluminados por la luz de la luna que se estaba colando por el no tan sutil ventanal debido a que ninguno encontró la voz para decirle a Friday que le subiera un poco a la luz.
―Tony, disculpame por todo― Steve tomó la mano del contrario despacio como si fuera el cristal más fino del mundo.
―Ya no tienes porqué disculparte, arriesgaste tu vida por todos, por mí...― Tony correspondió el gesto del otro hombre con la misma delicadeza.
Steve puso su otra mano en el costado de Tony― Era algo que tenía que hacer, no podía ver a la persona que amo morir frente a mí, prefería hacerlo yo.
Y sin decir otra cosa más Tony se puso un poco de puntillas, colocó su mano el hombro de Steve y le dio el beso del más casto y puro deseo sintiendo cómo se hacían el breve camino a la majestuosa, cómoda y vacía cama para dejarse caer en ella con toda la delicadeza y parsimonia del mundo, no tenían mucha prisa en separarse del otro, sus labios estaban hinchados por la fricción y las caricias que se estaban dando, sus cuellos ya estaban marcados por el otro, sus miradas cuando tenían oportunidad se cruzaban para recordarse con quien yacían en la cama en esos momentos.
Tony amargamente recordó que no era él primero y único en ver al capitán de esa manera tan íntima, sensual, personal y profunda, se separó apenas de su supersoldado y le dio un pequeño beso esquimal antes de arruinar aquel ambiente tan tierno y novelero que habían construído en minutos que les parecieron horas.
― ¿Qué hay de Sharon?― Preguntó Tony con un deje de tristeza en su voz.
―Lo intenté con ella, es linda, genial casi parecida a Peggy en algunos aspectos― Steve abrazó a Tony y lo puso más cerca―, pero no la amaba y mi cuerpo también me lo demostraba.
Tony dejó salir una pequeña risa― ¿Estás seguro que fue por eso y no por la edad?
―Muy gracioso Stark― Le dijo el rubio antes de robarle un beso y llevar una mano del otro a su entrepierna― Yo siento que funciona bien ¿Tú no?
—Desde cuando el virginal y casto Steve Rogers es tan atrevido— Tony le susurró antes de robarle un pequeño beso.
Tony dejó de pensar en reprimirse más, con cuidado y esa misma mano abrió el pantalón que el capitán estaba luciendo en ese momento, y sin quitar la barrera que hacían los boxers acarició despacio, disfrutando el momento, la forma en que Steve empujaba cada vez que su mano le brindaba una nueva caricia y como los gemidos que no podía reprimir salían, eso así su propio cuerpo reaccionar.
—Creo que esta bien, pero hay que hacer una revisión más exhaustiva— Tony se subió encima del rubio con una sonrisa juguetona.
—No me voy a oponer si es así, aquí tú eres el experto— Steve dijo con una divertida malicia, tomando la cintura del otro.
—Ahora que tengo tu consentimiento, creo que voy a ponerme en lo mío— Tony bajó hasta el cuello de su capitán y volvió a marcar aquel exquisito y antojable lugar.
—Uhmm Tony— Steve ronroneó, tembló debajo de aquel seductor castaño.
Fue un vaivén delicioso, suave y lento al que Steve no se pudo resistir, en el que se perdió por la bella sensación que eso le causaba, en algunos momento sentía que su mente se iba más allá de su cuerpo y solo podía pensar en simplemente poseer a Tony y volverlo suyo, pero había una pequeña parte que le decía que no él su cuerpo no era lo único que quería.
Steve beso a su castaño una vez más y le abrazó estrechamente cuidando no lastimar al hombre que estaba encima de él empezando a dominarlo. Pero la testarudez de Tony le hizo derretirse de nuevo entre sus brazos, no le quiso dejar que se alejara ni que siquiera se moviera un poco.
Tony hondeo las caderas para juntarlas con de Steve dando a entender que tenían la misma excitación o que quizás alguno superaba al otro pero ese no era en una discusión que se iban a enfrascar.
Ambos disfrutaron el vaivén de su excitación, hasta que Steve empezó a pestañear y bostezar, siendo la primera vez que el castaño veía eso, dejó de jugar por un momento con el cuerpo del rubio y en vez de poner la mano en lugares íntimas y excitantes, le abrazó de nuevo estrechamente y empezó a darle caricias suaves en su cabeza para que el sueño terminara de apoderarse de él.
Vio como su rubio dormía, hasta que su espalda le pidió una mejor postura. Así que simplemente se alejó un poco y tomó la mano de Steve. Tony suspiró complacido combinado con ojos de ternura y cariño preguntándose cómo había permitido que el enojo, el resentimiento, la culpa le habían quitado a dos de las personas que más quería, aunque había una especial que hacía que su pulso se acelerara de manera especial y que sin darse cuenta había hecho que su corazón se agitara un poco.
Aquel rubio que en ese momento estaba sonriendo en sueños y le apretaba un poco la mano mientras balbuceaba algo entre sueños que no le encontraba coherencia alguna.
Se prometió a sí mismo que la próxima vez que tuviera que ver a Steve casi perder la vida por él iba a salirse de sus cabales y de quicio.
Al día siguiente no tan temprano en la mañana pero si antes de que fuera medio día Tony reunió a todo el equipo incluyendo a Steve y les dio una noticia que desde hace tiempo debió de darles para que estuvieran listos cuando algo pasara.
―Chicos el Thanos que atrapamos no es el real, es una ilusión de la gema de la realidad― Tony dijo serio esperando a que el equipo le recriminara algo―No quise decirlo porque no quería que pensaran que el casi sacrificio de Steve fue en vano o no quería decirlo porque yo no quería aceptarlo.
Volteó a mirar a Steve quien lucía una que no reflejaba ninguna emoción.
Y toda la sala de juntas se sumió en un silencio engorroso .
El silencio se rompió cuando Steve se levantó de su asiento y salió rápidamente de la sala.
No está de más seguir que Tony le siguió con miedo de que se enojara haciendo que el engorroso camino que habían arreglado un poco la noche anterior se volviera de nuevo terrible y que aquellos sentimientos que Steve le había confesado mutaran debido a lo mismo que les hizo discutir cuando Bruce y él crearon a ultron.
― ¿Por qué siempre piensas que guardar secretos al equipo es lo mejor?― Preguntó Steve sin dejar que el otro comenzara defendiéndose.
―Ya di mi razón Capi― Tony cruzó los brazos―, ¿Y quién eres tú para decir eso? Tú me ocultaste la verdad sobre mis padres por más de dos años.
―Lo hice porque pensé que te estaba protegiendo― Steve dio simplemente contando hasta diez en su mente.
―Eso no es proteger― Tony dijo con un poco de enojo.
―Ese es mi punto, que tal que esto te hubiera estallado en la cara como pasó cuando te diste cuenta de la verdad― Steve le explicó y tomó la mano de Tony dando un paso así él―, antes de que pasara aquella pelea entre nosotros, tenía ganas de decirte lo que siento y no pude por las circunstancias, perdí tu confianza. De alguna manera has ganado la confianza del equipo, no dejes que se pierda de nuevo por estas cosas y por miedo.
―Creo que debemos solucionar esto primero antes de hacer cualquier otro movimiento que se trate de esto sentimientos― Tony le dijo mirándolo fijamente tomando la mano de Steve por milésima vez desde que despertó―. Porque yo también te amo Rogers.
Y con eso Tony sonrió, tomó al capitán de la camiseta que en ese momento portaba y le dio un lento beso en los labios.
―Tengo algo más que decirte Stark…― Steve tomó aliento después de que Tony se separó de él―. Algo que pasó mientras estaba en coma.
―Te escucho― El corazón de Tony se aceleró en anticipación, no le gustaron esas palabras por alguna extraña razón.
