N/A: Pufff, madre mía chicos, cuantísimo tiempo ya, ¿no? Creo que a estas alturas ya habíais dado por abandonada la historia. Pues no, he vuelto a FanFiction. En serio, siento muchísimo todo este tiempo sin dar señales de vida, pero pf, ha sido una época muuuy mala para mí a nivel personal y académico y no he podido sacar fuerzas para escribir, pero bueno, ahora todo está yendo muchísimo mejor y no estoy del todo recuperada, pero sí mucho mejor, espero que termine todo ya y que esto se quede en tan sólo una mala época. En resumen, que he vuelto a FanFiction. Espero no haber perdido muchos lectores, sé que ha sido demasiado tiempo, y en serio lo siento. Tengo en mente unos cinco o seis caps más para este Fic. Bueno, vamos con los reviews chicos:
Nancy: me alegra que te hayas creado una cuenta, si algún día subes algo estaré encantada de leerlo (si tengo tiempo claro). No voy a cancelar este Fic, a pesar de que lo he abandonado mucho (más de medio año, vaya…), pero tengo pensado continuarlo hasta el final; de hecho, ya tengo más o menos pensado como van a ser los siguientes caps, tengo como una especie de esquema dónde puse las semanas de embarazo de Sam y el número del cap, y puse las cosas importantes que sucederán en él, xD. Muchísimas gracias por tu apoyo y compresión, en serio que se agradece mucho tener lectores/as así :3 Gracias por dejar review bonita.
maca: qué bien que te agradara el cap, no tengo pensado abandonar la historia, pero me desmotivó mucho que la falta de reviews ya que la única forma que tengo de saber que os va gustando el Fic son vuestros reviews :( Gracias por el comment ^^
josefina: jejeje, pues sólo quedan alrededor de seis caps para que nazcan (parece que es mucho, pero en realidad espero que sólo sea poco más de un mes xD). Gracias por comentar.
pablo: pff, no sabes lo que me alegra saber que te ayude mi Fic, significa mucho en serio, ojalá estés mejor. Muchísimas gracias, a mí vuestros reviews también me alegran el día.
javi: ¡Gracias! Es que los reviews son la única forma de saber que os agrada el Fic xD
Martina: no la dejaré, en serio, la he tenido súuuuper abandonadita, pero este verano (o lo que queda xD) espero acabarla, amo vuestros reviews, así que muchísimas gracias por dejar linda.
Usuario865: nop, no dejé de escribir ni tengo pensado hacerlo, sólo que no pude actualizar mucho por los motivos que explico arriba. Muchísimas gracias, me alegra mucho saber que te gusta mi trabajo. Gracias por todo el apoyo ^^
Bueno, y ahora sí, vamos con el capítulo :)
- Narra Sam-
Y finalmente, el verano había llegado a Los Ángeles. Para mí, esta siempre había sido la mejor época del año: sin instituto, días enteros con mis amigos fuera de casa, fiestas nocturnas, los helados… Excepto si estás embarazada y el padre es exageradamente protector como la loca de su madre. En mi caso, no puedo salir demasiado de casa porque según Freddie con el calor podría desmayarme, nada de fiestas por la noche, porque, claro, estando embarazada necesito dormir bien y estar metida en una discoteca rodeada de borrachos o tíos con ganas de follarte (pues sí, sorpresa, las embarazadas también ligan, aunque sigo sin entenderlo…), no es el mejor ambiente… Y, lo peor de todo, ¡no puedo comer helados! Demasiado azúcar según Freddie...
Creo que este verano me lo pasaré tirada en el sofá, con el aire acondicionado a tope, viendo películas y comiendo palomitas (sin mantequilla, obviamente… Arg, es que le quitan la gracia a todo).
- Oooooh, Sam, ¿a que no sabes qué día es hoy?- la chillona voz de mi compañera de piso me hizo apartarme de mis pensamientos para prestarle atención.
Abro los ojos con desagrado y miro a Cat con mala cara.
- Algún día caluroso de julio, no me importa, estamos en verano, ¡qué más da el día que sea!- respondo de mal humor.
Cat rueda los ojos y se sienta en el sofá junto a mí.
- No me tomaré a mal porque sé que las embarazadas sois muy gruñonas… Bueno, ¡y tú ya eres gruñona de por sí!- replicó la pelirroja-. Arg, ¡no me puedo creer que no sepas que día es hoy!
Agarro mi teléfono móvil y enciendo la pantalla. La luz de ésta me hace daño en los ojos, así que los entrecierro ligeramente.
- Es jueves…- respondo en un gruñido, y vuelvo a acostarme en el sofá.
Cat golpea su frente con la palma de su mano, haciendo una mueca de frustración.
- ¡No entiendes nada!- exclama exasperada-. ¡No me creo que seas taaaan olvidadiza, Samantha! ¡Hoy es…!
- ¡No me llames Samantha!
- ¡Como sea, Sam!- dice, poniendo un énfasis notorio en mi nombre- ¡Hoy es el día que iremos al ginecólogo!
Oh Dios… Se me había olvidado por completo. Desde que estoy embarazada mi memoria falla demasiado.
- Espera un momento… ¿Cómo que iremos?- repito en tono molesto y juntando las cejas, al darme cuenta de lo que Cat había dicho segundos antes.
Entonces la pequeña pelirroja me miró con cara de niña buena, poniendo ojitos de cachorrito.
- ¿Puedo iiiiir? ¡Porfaaaa!
Ruedo los ojos por las súplicas de mi compañera de piso.
- ¡Cat, no! Mira, lo siento, pero esto es cosa mía y de Freddie… Prefiero ir a solas con él, así…
Al oír eso, una sonrisilla pícara se forma en los labios de Cat.
- Uhhhh, así que quieres ir a solas con Freddie, ¿eh?- dice ella pícaramente-. ¡Lo sabía, a ti te gusta y mucho!
Siento calor en mis mejillas, la maldita pelirroja ha conseguido que me sonroje, ¡arg! ¿Por qué demonios tiene que pensar esas cosas? Aunque, bueno, algo de razón tiene…
- ¡Cat! ¡Deja de decir tonterías!
La joven hace un puchero.
- ¡Vamos, Sam! Sabes que no son tonterías. Seré algo tonta, pero estás coladita por el padre de estos adoraaaables bebés- Cat dice lo último con una vocecilla aguda, al tiempo que coloca sus pequeñas manos sobre mi panza.
Arg, no soporto que haga eso…
- Cat, quita…- gruño malhumorada.
Ella rueda los ojos y protesta:
- Arg, Sam, eres una gruñona…- dice rodando los ojos y poniendo los brazos en jarras.
Cat mira su reloj de cuero rosa con pequeños gatitos blancos, colocado alrededor de su delgada muñeca.
- Sam, deberías ir a despertar a Freddie, en diez minutos tenéis que estar en el hospital.
Dejo escapar un pequeño gruñido de entre mis labios y me encamino hacia mi habitación, ya que le había dejado mi cama para que durmiera, después de haberle mantenido despierto toda la noche anterior debido a mis antojos.
Abro la puerta de nuestro cuarto y me encuentro al moreno acurrucado en mi cama, con los ojos cerrados. Está… está realmente adorable. Mi corazón empieza a acelerarse… Y siento esa tonta sensación de mariposas en el estómago… ¡Arg, no soporto estar enamorada!
Y entonces…entonces empiezo a sentir ganas de besarlo… Como en los viejos tiempos…
Oh vamos Sam, ¡eso es una estupidez!
Sin pensarlo dos veces, me acerco a él y presiono mis labios contra los suyos, suavemente.
Pero entonces sus ojos se abren.
Mierda.
Estúpida Puckett.
Doy un bote hacia atrás para retroceder, pero caigo de culo al suelo. Trato de levantarme, pero mi tripa me lo impide. Gruño y me quedo sentada en el suelo.
Freddie solo me mira con una cara que reflejaba una mezcla entre confusión y diversión.
Intento levantarme una vez más, pero no lo consigo. Entonces Freddie empieza a reírse.
- ¿De qué te ríes, bobo?
- ¿Quieres que te ayude?- pregunta él con una media sonrisa.
Doy un gruñido y el castaño se levanta de la cama. Me agarra de las manos y me levanta del suelo.
- Y dime Sam, ¿cómo es que te caíste?- pregunta él divertido.
Mis mejillas se tornan coloradas y aparto la mirada.
- Yo… Yo… ¡Arg! ¡Deja de preguntar estupideces y vamos ya para el hospital!
-Narra Freddie-
Sam se sienta en una de las sillas grises de la sala de espera, mientras se come las uñas.
- ¿Estás nerviosa?- le pregunto divertido.
- No, no, claro que no- responde ella, con las manos todavía en la boca.
- ¿Es por saber el sexo?
- Freddie acabo de decirte que no estoy nerviosa- dice entre dientes.
- No tenemos por qué saberlo si no quieres.
- ¿Enserio?
- Claro Sammy, ¿pensabas que era obligatorio?- le pregunto divertido.
- ¿Qué? No. Claro que no. Menuda estupidez… Entonces, le diré que no nos lo diga. Prefiero que sea una sorpresa- dice ella alegremente.
- ¿Quéee? ¿Una sorpresa? Sería mejor saberlo, ¿no? Digo, para comprar la ropa, ¿no? Y todo eso, ¿no? Yo quiero saberlo...
- Compramos ropa para niño y niña y listo.
- Pero Saaaam…
- Pero nada, no quiero saberlo hasta el parto.
- Sam, se…
La doctora asoma por una de las puertas, preguntando por Sam Puckett.
Ambos nos levantamos de la silla y nos dirigimos a la consulta. Dejo a Sam pasar primero y cierro la puerta tras de mí.
- Buenas tardes, chicos, bienvenidos- nos saluda la doctora, con su cálida sonrisa.
Correspondemos al saludo y tomamos asiento frente a ella.
- Bueno, Sam, empecemos, ¿qué tal llevas el embarazo? ¿Has tenido síntomas nuevos?- le pregunta con una sonrisa.
La rubia rueda los ojos.
- Bueno, aparte de que parece que me he tragado un balón de fútbol, que casi no puedo hacer nada por mí misma y que me duele todo el cuerpo, estoy genial- dice ella sarcástica.
- Sam, no seas desagradable- le digo, en tono de regaño.
- ¡No estaba siendo desagradable!- replica ella.
- Pídele disculpas a la doctora.
- ¡No pienso hacer eso!
- ¡Sam!
La ojiazul se había puesto la bata como la doctora le había indicado, y ahora se encuentra acostada sobre la camilla blanca, con su hinchado estómago al descubierto, mientras ella extiende un transparente gel frío sobre su barriga.
El castaño observa la escena c on una pequeña sonrisa en los labios, mirando a Sam, quien tiene los ojos fijos en la pantalla en negro.
Entonces Morris agarra un pequeño aparatito y empieza a pasarlo por su tripa. Figuras blancas empiezan a aparecer en el pequeño monitor, hasta dar forma a dos pequeños bultitos que empezaban a tomar forma humana.
- Mirad, aquí están- informa la médica, señalando los bultitos.
Sam y Freddie sonríen al mismo tiempo y se miran. Entonces ella busca su mano y la agarra. El corazón del moreno se acelera y sus mejillas se vuelven rojas.
Sam miraba maravillada la pantalla, con los ojos vidriosos.
- Vaya, mirad, están en la posición idónea para saber el se…
- ¡No nos lo diga!- la cortó Sam.
La médica da un pequeño bote en la silla.
- Queremos que sea una sorpresa- dice Freddie a regañadientes-. Aunque yo no tengo inconveniente en saberlo, oiga, si quiere puede…
- Freddie, dije que quería que fuese una sorpresa, ninguno de los dos puede saberlo- dice ella seria y cortante.
- Pero Saaaam.
- ¡Pero nada!
-Narra Sam-
Ya son las doce de la noche y acabamos de llegar en casa. Freddie me invitó a cenar a un restaurante, aunque se arrepintió después de que yo me terminara sola cinco platos. Me había saltado la merienda yendo al hospital y moría de hambre.
Abro la puerta del piso con mis llaves y me dirijo al sofá a acostarme, siento que mi estómago va a reventar, mientras Freddie se dirige a la isla de la cocina para tomar un vaso de agua.
Entonces, nada más acostarme, siento unos pequeños golpecitos en mi estómago. Sorprendida, me llevo las dos manos hacia el lugar de dónde provienen los golpecitos. Noto como los golpecitos impactan contra mi mano, y entonces lo comprendo todo. ¡Los bebés estaban pateando!
- ¡Freddie!- exclamo.
A Freddie se le cae el vaso de las manos y se rompe en mil pedazos al impactar contra el suelo, mientras los cristales se esparcían por éste y corre hacía a mí.
- ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?
- Los bebés… Están pateando- digo con una enorme sonrisa.
El castaño suspira aliviado. Me mira el estómago tímidamente.
- Mmm… ¿Pu… Puedo?- pregunta tímido.
- No hace falta que pidas permiso- le respondo divertida.
Subo mi blusa blanca y coloco las manos de Freddie a dos de los lados de mi barriga. El castaño sonríe y deja escapar un pequeño "wow".
N/A: ¿Qué tal el cap? ¿Ha sido de vuestro agrado? Ojalá que sí, hacérmelo saber en un review ^^
Bueno, además, quería deciros que voy a empezar con un nuevo Fic, sobre Escuadrón Suicida, en concreto, sobre Harley Quinn (la pareja del Joker) y Deadshot. Me enamoré por completo de la peli y sobre todo del personaje de Margot Robbie. Si os interesa, podéis pasaros y si os gusta dejar review :3 esta historia empiezo subir el primer cap esta noche y también la subiré en mi cuenta de Wattpad.
¡Un abrazo!
