DISCLAIMER:Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.
Summary: Una vida perfectamente planeada, un futuro trazado. Sí, lo tenía todo, ¿entonces qué hago con dos niños y un hombre? Edward es un padre soltero que busca iniciar una nueva vida en una ciudad diferente, Caroline y Seth -sus hijos- han detestado a todas y cada una de las mujeres que a lo largo de seis años se han insinuado a su padre, cuando conocen a Bella, su mundo se vuelve patas arriba debido a que ella transmite seguridad y fragilidad.
Vidas cruzadas.
Capítulo beteado por Zaida Gutiérrez Verdad
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Capítulo 8
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...
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Bella
—No estuvo tan mal. —Le comenté a Alice cuando me preguntó sobre mi cita con Paul.
—¿Estás jodiéndome? —preguntó incrédula—. Una cena con un tipo como Paul siempre está mal, no me digas que tu madre está metiéndote mierda en el cerebro.
—Vale —dije dándome por vencida—. Fue la cena más aburrida de mi vida, creo que un minuto más y terminaba ahorcándome con el fideo. —Alice sonrío mientras se quitaba la ropa que llevó a su cita con Jasper, quedando sólo en ropa interior.
—¿Intentó besarte? —preguntó mientras se colocaba una camiseta y se metía entre las sábanas.
—Sí —dije cansada mientras me quitaba el ajustado y para nada cómodo vestido que mi madre me obligó a usar, lancé los tacones y me tiré en la cama sintiendo mis pies hinchados—. Le he dicho que no estoy interesada, ¿sabes qué me respondió? —Le pregunte. Ella negó, así que le respondí con una patética imitación de la voz de Paul—. Claro que lo estás, todo el mundo esta interesado en mí, sé que quizá sea la costumbre de las mujeres fingir estar desinteresadas, pero no debes hacer eso conmigo muñeca… Yo puedo hacerte cambiar de opinión.
—¡Qué cabrón, arrogante y pedante! ¿Quién coño se cree?
—Y eso no es lo peor. —Le dije cubriéndome la cara con las manos—. Después de terminar de decir eso él colocó su mano en mi pierna e intentó subir mi vestido.
—¡Hijo de…
—No lo logró —aclaré antes de que empezara con sus groserías—. Le tiré encima la copa de vino y salí de allí.
—Esa es mi chica —murmuró llena de orgullo.
. . . . . . .
¡Voy a llegar tarde!
Mierda, mierda, mil veces mierda, estúpido despertador.
Es que sólo a mí me pasan estas cosas. Mi despertador no había sonado, cuando terminé de bañarme me resbalé en la ducha y me duele el trasero, para rematar estos zapatos están haciendo que mis pies duelan, pero aun así seguí corriendo.
Mi salón estaba en el siguiente pasillo, sólo debía girar dos veces y estaría allí, vi la puerta de los utensilios de limpieza abierta y se me ocurrió que quizá Victoria había conseguido un conserje.
No sé como pasó, pero mi tacón resbaló, mi maletín salió volando y alguien salió por aquella puerta, por lo que chocó conmigo y mi cuerpo se tambaleó.
Lo primero que pensé era que iba a partirme la cabeza, pero el golpe no llegó, todo lo contrario… Dos fuertes brazos aprisionaban mi cuerpo y no sé en que momento, pero mis manos los sostenían con firmeza, mi cabello cubría totalmente mi rostro, por lo que no pude verlo en absoluto.
—¿Estás bien? —preguntó con tono preocupado.
Incapaz de responderle, sólo atiné a aceptar la mano que me ofreció y me ayudó a levantarme, mi tacón casi resbala nuevamente, pero unas grandes manos sostuvieron mis hombros, impidiendo otra caída.
Llevé mi mano hasta mi rostro y lo retiré, sentí que mis mejillas explotarían de lo sonrojadas que estaban, me di cuenta de que me estaba mordiendo el labio, por lo que lo solté de inmediato, mi madre odiaba que hiciera eso.
—Yo… Sí, per-perdón, es que... El suelo y yo... —tartamudeé y, para mi gran vergüenza, el sonrió un poco. Fruncí el ceño y lo miré fijamente—. No le veo lo gracioso, después de todo es culpa suya. —Le reclamé.
—¿Culpa mía? —pregunto elevando una ceja.
—Sí, es su deber y obligación colocar el letrero de piso mojado cuando el piso está mojado. —Le dije sintiéndome más ridicula que antes.
—Bueno, es lo que iba a hacer antes de que usted apareciera corriendo como loca —respondió.
—Usted no sabe nada, con su permiso —pasé a su lado con toda la dignidad que podía y entonces recordé a mi maletín.
Me di la vuelta y lo ignoré con todas mis fuerzas mientras recogía las hojas que se habían salido, cuando terminé me levanté e iba irme, pero él habló.
—Se te ha olvidado una. —Se colocó en frente de mí y me tendió la hoja en la que estaba mi horario.
—Gracias. —Le dije con voz ácida.
—Creo que si eres amiga de mis hijos como mínimo debemos llevarnos bien —comentó como si nada.
Y entonces lo vi bien, era él…
Su cabello cobrizo estaba muy despeinado, como si hubiera pasado sus dedos a través de él, su piel era pálida, tenía unos intensos ojos verdes, pestañas extremadamente largas, su nariz era recta, sí, él era muy guapo.
—Bella, ¡qué bueno que ya estás aquí! —exclamó Victoria y fijé mi vista en ella, que se veía muy bonita con ese traje y el cabello recogido en un moño—. Tengo que darte un nuevo listado.. ¡Oh, veo que conociste a Edward!, Bella, él es Edward, nuestro nuevo conserje, Edward, ella es mi Bella, mi maestra favorita. —Le sonreí a Victoria y tomé el listado nuevo, ella desapareció gritando el nombre de otra maestra y sólo quedamos Edward y yo.
—Uh, sí, me iré ahora.
Corrí hasta mi salón de clase y saludé a los niños con torpeza.
Dejé mi maletín en el escritorio y levanté la vista. En la segunda fila estaban ellos, Caroline y Seth.
Edward
Atolondrada, eso era ella, sé que no debí reírme, pero su cara… ¡Su cara era tan graciosa!, las muecas que hacía, sus gestos, todo en ella era adorable.
Hasta cuando se enfadaba parecía un gatito pretendiendo ser un tigre.
Terminé de limpiar los pasillos y colocar los letreros de piso mojado en los corredores cuando la campana del receso sonó.
Mis pequeños vinieron corriendo hacia mí con las bolsas de sus almuerzos.
—¿Cómo estuvo su primer día? —Les pregunté.
—Aburrido, ¿qué esperabas? —respondió Caroline.
—¿No les gustó ver a su amiga? —cuestioné sorprendido de que no lo hubieran mencionado antes.
—¿Cuál amiga? —preguntó Seth con el ceño fruncido.
—Isabella… Bella, la chica del hospital y por la que me hicieron pleito para que les permitiera ser amigos, ¿la recuerdan?
—Ella no es nuestra amiga —respondió Caroline haciendo una mueca de desagrado.
Algo malo tuvo que haber sucedido y tenía que preguntarle a Isabella.
Hola chicas, ¿cómo están?. Lamento mucho haber demorado tanto en actualizar todos los fics pero no eh tenido mucho tiempo debido a que estoy por finalizar este ciclo escolar y me mandan mucha tarea.
Trataré de no tardar mucho en escribir los siguientes capítulos, no sé que haría si Zai no beteara tan rápido, lo más probable sería que actualizará en años.
:) Besos, cuídense.
