Advertencias en este capítulo

Pareja: Rusia y América

Otros personajes: Secretaria rusa

Resumen: Estados Unidos está lejos, pero tras algunos problemillas tiene ganas de probar algo distinto. Aunque no lo ha hecho nunca y no es como que el ruso sepa muy bien como hacer.


Teléfono

Estados Unidos se encierra en el baño con los ojos apretados, sin saber qué coño ha pasado. Antes de pensárselo más... Saca el teléfono y llama al número que llama tooooodo el rato en los últimos tiempos.

Privet?

—H-Hey... —Susurra Estados Unidos cerrando los ojos.

—¡Ah! Privet, Koshechka —sonríe el ruso poniendo el altavoz al reconocerle, en su despacho del Kremlin, porque en Moscú es ya medio día.

—Ehh... He-Hello... I... ¿qué haces?

—Estoy... —Rusia nota algo—. ¡Anda! ¿No lo sabes?

—¿Saber qué? —pregunta mordiéndose el labio y quitándose la chaqueta de manera apresurada, así... A empujones nerviosos.

—Pues lo que estoy haciendo.

Estados Unidos sonríe con eso.

Commie... —se afloja el cinturón y el botón del pantalón y mete la mano —. Ehh... Di algo sexy.

—Somzin sexi —repite Rusia sin entender.

Yes... Something sexy... —pide y suelta un gemidillo. Rusia levanta las cejas con el gemido que le es absolutamente conocido.

—¿Estás oliendo sangre?

—Mmm... no... Eso no es sexy. Di algo sexy... —pide Estados Unidos otra vez pensando que Rusia no está ayudando mucho.

—No entiendo por qué me pides esto ni qué quieres que te diga —agobiadillo.

Yawannamasturbartewithme? —propone el menor, otra vez con un gemidillo... Estados Unidos está siendo de lo más directo y... Poco sútil posible.

—¡Oh! —se lo piensa un segundo—... Da —decide.

Fuck commie, that's sexy as fuck —sisea Estados Unidos con otro gemidito.

—¿Cómo se hace para hacerlo por teléfono? —pregunta Rusia abriéndose los pantalones, fíjate, violar no sabe lo que es, pero esto sí lo tiene claro.

—Pues tú... —Estados Unidos NO TIENE idea —me describes qué haces... Te sacaste ya el... (hay un instante de interferencia en la línea).

—¿El qué?

—Que si ya te sacaste el weenie...

—Ehm... net. ¿Crees que necesite uno? Iré a comer en un rato.— NO estamos seguros que Kamchatka se le pueda llamar weenie como si fuera el penecito de un niño.

Noooo... Commie, hablo del big commie...

—¿Stalin? —pregunta Rusia aún sin entender de qué habla—. Soyedinennyye Shtaty, él murió —le recuerda un poco desconsolado.

Nooo! —gruñe —. ¿No íbamos a menearnos el asunto, commie?

—¿Menear qué asunto? Me has dicho que querías masturbarte, no entiendo lo que dices.

—Eso es lo que estoy haciendo... ¿Con qué pretendes hacerlo tú? ¡Hablo de eso!

—Pues con la mano —responde Rusia como si fuera obvio.

—La otra parte —protesta Estados Unidos.

—¿Qué otra parte?

—¡Lo otro que vas a usar! —aprieta los ojos porque esto no está funcionando —. Commie, ¿cómo te gusta hacérmelo?

—¿Hacerte qué? —de verdad que lo siento por Estados Unidos.

Sex, commie, sex!

—Oh... pues... me gusta... —se lo piensa—. Me gusta cuando te detengo de las manos y de las piernas y estás a mi merced y empiezas a moverte y a excitarte pero yo no te dejo y te frustras y me buscas.

—Mmmmm... —Estados Unidos cierra los ojos pensando que esto va mejor —. ¿Qué más te gustaría hacerme?

—Pues ya lo sabes, me gusta tu sangre porque no me calma y está caliente y es dulce, me gusta morderte o cuando tú solo te cortas.

No, no... Ahora. ¿Qué me harías ahora si pudieras?

—Si estuviera... ¿dónde estás?

—Estoy en el baño de Canada con Florida en mi mano derecha —qué específico.

—Pues te la quitaría de la mano.

El menor traga saliva.

And?

Rusia piensa y se acuerda de cuando fue a aprender con España y Francia.

—No dejaría que te tocaras hasta que estuvieras loco, mientras, yo lo haría con la boca.

Estados Unidos levanta las cejas sorprendido con esto, volviendo a los movimientos rítmicos. Otro gemidillo.

You are good at this...

—Pero sin morderte porque eso no está bien, y luego haría que gritaras mi nombre por que me gusta cuando lo haces —sigue Rusia y debo decir que ni se está tocando, únicamente está respondiendo a las cosas que le pregunta.

—¿Te gusta cuando grito tu nombre, eh, commie? —insertar respiración agitadilla —. A mí me gusta cuando me llamas America y cuando tiemblas.

—Ah, da, por eso te llamo Amerika sólo entonces.

—¿Por qué sólo entonces?

—Porque te gusta

—¿Y por qué no siempre?

—Porque te acostumbras, es cuando quiero gustarte.

Estados Unidos parpadea y deja de moverse.

—¿Eh? ¿No quieres que me acostumbre a que me guste?

—No quiero que te acostumbres a que te lo diga porque entonces cuando quiera gustarte no funcionará.

—Ohh... —instantes de silencio extraño en lo que Estados Unidos consigue entender lo que dice —... Gotcha. Mmm... Ya touching yourself?

—¿Eh?

—Que... Oh, come on! Estás haciendo cosas raras, ¿vas a masturbarte conmigo o no?

—Ah, da, vale. ¿Cómo funciona? —Rusia se agarra el asunto.

—¿Có-Cómo funciona? Pues... ¿Cómo que cómo? Te llevas la mano ahí y aprietas un poco y... Commie, ¿que nunca has hecho esto o whattahell?

—Nunca mientras hablaba por teléfono.

—Ahh, yo tampoco, pero lo he visto en las pelis —que es de donde viene el 60% de la educación del niño

—¿Y cómo se hace?

—Al parecer hay que decir cosas sexys y... Hacer que el otro termine —explica Estados Unidos—. Aunque yo creo que eso es difícil porque...

—¿Pero cosas sexys cómo?

–Mmm... I dunno... Like —insertar voz falsamente sensual — "Ahhh, Russia, tus manos son súper sexys, me hacen explotar de pl... " —empieza a reírse. Rusia parpadea nada convencido, porque no tiene las manos sobre él.

—Ok, ok... Sorry. I... es que suena estúpido. Mmm... oh, ya sé. ¿En qué sueles pensar cuando haces eso?

—Normalmente no pienso nada, sólo lo hago, lo que me apetece.

—¿No te imaginas nada?

Net. ¿Qué te imaginas tú?

—¿No ves una revista porno con chicas desnudas? —o chicos, pero eso es demasiado gay para admitirlo.

Net... ¿por qué?

—Pues... Para tener algo en que pensar... —Estados Unidos parpadea pensando que él necesita eso —. Ya do it... ¿Así? ¿Sin nada de nada? ¿Sólo te meneas el asunto y ya?

—Da, o voy a cazar a alguien y ya.

—Ehhh... ¿Y si me imaginas a mí haciendo... Cosas?— Se sonroja.

—¿Qué cosas?

—Cosas contigo, commie. Cosas sexys.

—¿Cómo bailar? —las cosas que le gustan a Rusia...

Nooooo, no... Cosas, cosas commie, cosas de ESAS, así lo que decías de... Ir por ti y detenerme de las manos y... —se sonroja un poquito.

Da, eso lo he dicho yo... ¿Tú me has imaginado?

Yes... —susurra Estados Unidos volviendo a sentir una rápida señal a sus regiones vitales —. ¿Tú no?

Net, yo me estaba acordando, pero si me imaginas es como... más pervertido, ¿verdad?

Estados Unidos aprieta los ojos y deja de moverse, a como estaba otra vez.

—¡No es pervertido!

El ruso se humedece los labios, porque eso sí le gusta.

—Mejor dime más cosas —pide Estados Unidos volviendo a moverse.

—Me gusta cómo respondes cuando estás avergonzado y te imagino sonrojado.

Shut up! —protesta sonrojandose más —. ¿Ya te estás tocando o qué?

Da, porque suenas de esa forma que me gusta, cómo cuando estás sonrojado ¿lo estás?

Estados Unidos de por sí está sonrojado desde que llegaron, y sudadito, además.

Well... Yeah. Fuck off, no me molestes con eso, estoy sonrojado por otras cosas. ¿Tú estás temblando?

—Aún no, pero me gusta molestarte.

No kidding —suelta Estados Unidos sarcástico, apretando los ojos, con ganas de terminar esto ya —. Tengo una idea...

—¿Cuál?

—Quien termine antes gana —sonríe de lado.

—Ah... pero Spaniya i Frantsiya dicen que aguantar es divertido, yo creo que quién termine antes pierde.

No! Eso es absurdo así... Puedes no tocarte y no imaginar nada y no terminar y yo... No. El que acabe primero gana.

—¡Ah! Yo sé cómo hacer que acabes primero.

—¿Cómo?— pregunta Estados Unidos y recibe una solicitud de llamada de video. Levanta las cejas y se sonroja un poco... Y contesta.

Rusia le sonríe y le saluda con la mano.

Estados Unidos está considerablemente más... En mal estado que Rusia, con el pelo medio pegado a la cara del sudor, y sonrojado.

Debe saberse que nadie ha dicho que Rusia le esté viendo.

—Si te gusta ver mujeres desnudas, también te gustara verme a mí —explica y acto seguido se pone de pie y empieza a desnudarse ni lento ni perezoso, no precisamente de forma sexy—. Además, como también te gusta espiarme, si lo hago como si no supiera que me ves seguro también te gusta más.

Estados Unidos abre los ojos como platos, mirándole atentamente, muuuuuy atentamente, y le da igual que no sea sexy, la verdad. No pasan más de diez segundos cuando vuelve a soltar un gemidillo.

Cuando Rusia ha acabado de desvestirse, vuelve a sentarse en su butaca en una postura que sea cómoda y mueve la cámara para que le enfoque la cara y el asunto a la vez, cerrando los ojos empezando a tocarse como si estuviera solo, efectivamente.

Estados Unidos empieza a tener una profusa hemorragia nasal que haría que Rusia terminara en un segundo, mientras le mira atentamente, de manera ridículamente morbosa... Haciendo toda una serie de ruiditos sin darse cuenta... Y ÉSTE, cariño mío, es el motivo por el que estás con Rusia y no con Inglaterra.

Los ruidos ayudan bastante a Rusia, hay que decirlo, que echa la cabeza atrás haciendo su respiración más lenta.

Y Estados Unidos abre mas los ojos queriendo esperar para verlo TOOOOODO, teniendo muchas dificultades para hacerlo y de hecho terminando antes de manera sonoramente obvia.

Rusia sonríe con satisfacción al saber que ha ganado y sin poderlo evitar empieza a abrir la boca y sacar la lengua, humedeciéndose los labios de manera inconsciente, con algunos gemidos ahogados porque también está empezando a llegar al punto... Y hay que decir que eso que hace con la lengua SI es claramente obsceno.

Y Estados Unidos le mira con los ojos desorbitados, absolutamente sonrojado y la respiración sumamente agitada todavía, con los efectos de haber terminado encima, pensando que la próxima vez van a hacer esto frente a frente... Abre un poco la boca y sin notarlo imita los movimientos de la lengua de Rusia.

Al final, lenta y pesadamente como todo lo que hace, Rusia acaba también de manera bastante silenciosa para sus estándares cuando esto es de a dos. Habiéndose olvidado un poco de que Estados Unidos está viéndole, respira normalmente con los ojos cerrados y se acaricia un poco el pecho y el estómago.

Shit commie... You are fucking sexy —sentencia Estados Unidos sin poder evitarlo, y Rusia abre los ojos un poco asustado y descolocado al oírle.

Estados Unidos se ríe... ¿Cuándo no?

—Ah —Rusia sonríe tímidamente y se sonroja un poco... y todos pensamos "Ahora, Rusia... ¿de verdad? ¿Ahora?" Pero más vale tarde que nunca.

Estados Unidos sonríe al verlo sonrojado pasándose una mano por el pelo. Suspira levantándose del borde de la tina y se ríe.

—Pero has acabado primero —responde el ruso sacando un paquete de pañuelos y limpiando el desastre, todavía sin vestirse.

—Por eso he ganado —Estados Unidos toma la toalla del lavamanos y la humedece para limpiarse él, mirándole hacer de reojo.

—A mí me parece que no —responde Rusia poniéndose su camiseta primero, cuando alguien golpea y abre la puerta de su despacho, dándole tiempo solamente a sentarse para que no se vea que no lleva pantalones y a quitar el alta voz, pero no la cámara.

Adivinen quien va a ESPIAR. El estadounidense pone pasta en su cepillo y se queda mirando atentamente, casi sin parpadear.

Rusia se pone nervioso, hablando con una chica que tiene unos pechos grandes como los de su hermana, pidiéndole algunas revisiones presupuestarias. Acaba con el teléfono escondido entre sus piernas, así que Estados Unidos consigue una perspectiva perfecta de Kamchatka, de la cual saca un montón de fotos con el teléfono pensando que ha sido estúpido no grabar todo lo anterior.

Finalmente, Rusia consigue echar a la chica diciéndole que está hablando por teléfono y... suspira, sacando de ahí el teléfono pensando que Estados Unidos debe haber colgado, así que acaba de vestirse.

Commie... You are the best fucking commie ever!

—¡Ah! ¡Estabas espiándome! —responde Rusia levantando las cejas al oírle. Estados Unidos se ríe.

Of course!

—No me había dado cuenta.

—¡Ha! ¡Eso es porque yo soy awesome!

—Bueno, no has visto nada raro —se encoge de hombros.

—Nah, pero he tomado fotos interesantes —risa estúpida —. I have to go!

—Ah, da? Bueno... ¡hasta pronto! —sonríe feliz.

Love ya, commie —cuelga... Y dos minutos más tarde una foto de las regiones vitales de Estados Unidos llega al teléfono de Rusia

Rusia le manda un dibujito de un cactus, porque quería mandarle un corazón pero nadie quiere saber qué ha hecho con el teléfono.


Que no se entere tu mamá de lo que has leído, pero no olvides decirnos que te ha parecido. (y agradecer a Tari)