Disclaimer: Todos los personajes del MCU le pertenecen a Mavel y a Disney. A mi me pertenece la idea de la historia y los nuevos personajes que incluí.
Advertencia: Hay un poco de violencia física (pelea), en mi opinión está tranquilo pero pongo la advertencia para personas sensibles. Esto sucede cuando Clint y Norah se separan, así que están advertidos.
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Capítulo 9. Demencia
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La noche era fresca, pero el ánimo de Norah no lograba mejorar, no podía sacar de su mente lo sucedido con Steve.
Al llegar a la sala de juntas, Norah suspuró y después tocó la puerta. Escuchó un ligero 'adelante' y entró.
Nick fury se encontraba centrado en la silla principal de aquel sitio, mientras a su lado, una mujer delgada de cabello negro sostenía una computadora portátil.
— Agente Winters, le presento a la Agente María Hill —
Ambas se saludaron con un movimiento de cabeza.
— ¿Me buscaba, señor? — Preguntó Norah mientras se sentaba en el lugar que la agente Hill le señalaba.
— Oí que tuvo un enfrentamiento contra el ex agente Ward Grant, ¿Steve se enteró de algo que no debería? —
— No, señor — Respondió la chica con seguridad, guardó todas sus emociones y se mostró firme. La debilidad no era algo que ella tolerara en si misma.
— Bien, el último reporte que enviaste fue sobre haber regresado a este sitio, pero que esta vez había sido por insistencia del Capitán, ¿Por qué? —
Norah respiró lentamente y procedió a responder.
— Para evitar alguna represalia de parte de Ward Grant. — Hizo una pausa — ¿Soulson le reenvía a usted mis informes?—
— Tenemos tecnología que nos permite enlazar con cualquier computadora que use el Software de SHIELD — Respondió la agente Hill.
Fury sonrió ante la sorpresa de la chica.
— ¿Cómo va su relación con los chicos? En particular con el Capitán Rogers —
Esas preguntas no tenían sentido para Norah, pero de alguna manera el hombre frente suyo era su superior... tal vez a él podría preguntarle por qué Coulson se mantenía en el anonimato para los avengers, al fin y al cabo perecía siempre estar al tanto de todo.
— Las cosas van bien, señor. —
— ¿Podría ser más específica? — Dijo la agente Hill.
— He logrado desarrollar una especie de amistad con el agente Rogers, Visión y Wanda, tengo una relación de cordialidad con el sargento James y con el ex teniente Wilson. Natasha Romanoff y el agente Barton mantienen una sana distancia conmigo. —
— Esto es interesante. ¿Qué porcentaje consideras que has cumplido de la misión que se te encargó? —
— Quizás un cincuenta por ciento, aún no logramos encontrar a Bucky Barnes, pero estoy dentro de la organización. —
— Bien, entonces, como un pequeño agradecimiento de mi parte, tengo información que proporcionarle sobre Ward Grant — Norah abrió los ojos con sorpresa — Sólo espero que le quede claro que en cuanto encuentren al soldado del invierno, su misión con Coulson habrá terminado. —
— ¿De qué se trata la información, señor? —
— Aún no es tiempo de revelarlo. En el momento menos esperado, usted recibirá un mensaje en su celular, mis hombres se encuentran confirmando su ubicación actual, hoy en la noche le tendrán el reporte listo. — Fury la miró fijamente — Debo admitir que en un inicio su presencia aquí no me agradó, pero ha soportado más tiempo del esperado, así que te agradezco tus esfuerzos. —
El corazón de Norah se aceleró, pero asintió con una sonrisa, no se habían tratado mucho, quizás era la tercera o cuarta vez que se veían pero era agradable que alguien reconociera su trabajo ahí.
— Se lo agradezco, señor —
— Bien, parece que usted y yo nos estamos entendiendo bien. Vaya a su fiesta, agente, nosotros llegaremos más tarde — Hizo una pausa — Y no olvide su objetivo: James Barnes llega y su misión acaba —
Norah asintió y se puso de pie pero de pronto detuvo su marcha y miró a sus superiores.
— ¿Señor? Tengo una pregunta —
— La escucho — Respondió Fury sin mirarla.
— ¿Por qué se debe mantener oculto el hecho de que Coulson está vivo? Todos creen que llegué aquí bajo ordenes suyas cuando en realidad Coulson me puso aquí para ser sus ojos y mantenerlo al tanto de lo que hacen los avengers aun cuando desde hace mucho tiempo tomaron su distancia con SHIELD, no entiendo por qué él no lo llama o les escribe. —
— La respuesta es simple — fury sonrió — Porque son su familia. — Norah lo miró confundida — Se lo pondré en estos términos, agente. Coulson fue el mayor promotor del proyecto avengers, y durante la primera misión que estaban llevando a cabo, Coulson fue herido de gravedad y se le dio por caído en combate. De alguna manera no ha habido la posibilidad de modificar eso, pero debe seguir así, es un as bajo la manga que nos puede servir en cualquier momento. —
Norah asintió. Con base en eso, se dio cuenta de que no podría decirle la verdad a Steve tal como se lo había prometido ayer, tendría que pensar en alguna alternativa.
— Si no se da prisa, se arrugará su vestido — Señaló el ex diector de SHIELD y dirigió su atención a la agente que lo acompañaba.
Al sentirse ignorada, Norah se retiró en silencio. ¿Sería posible que le entregarían la ubicación de Ward Grant? ¿Acaso el director quería que ella se encargara de él? ¿Eso era bueno o malo?
Continuó su camino hasta llegar al sitio donde la fiesta comenzaba, al entrar se sorprendió de ver a tanta gente degustando de pie lo que ofrecían los meseros, mientras un par de mujeres bailaban en el centro de la pista. Pudo ver a Natasha sentaba en la barra mientras bebía de una elegante copa. Mientras tanto, Wanda y Visión conversaban animadamente con un par de personas que Norah no conocía. Al otro lado de la base, Sam y Steve se encontraban sentados en su sofá negro que daba hacía un gran ventanal que permitía observar la belleza del campo de entrenamiento.
— Te ves muy bien ésta noche, agente Winters —
Era Rhodey.
— Gracias, debo decir lo mismo. — Respondió mientras aceptaba una copa de Champaña que le ofrecía un mesero.
— Ya fue la presentación ante la prensa, pero es un alivio que ellos no tenga acceso a la fiesta. —
— Vaya, no sabía que estaría presente la prensa — Murmuró la chica, parece ser que nadie se molestaba en informarle nada.
— ¿Deseas bailar? —
— Agradezco mucho tu oferta pero en realidad no soy buena en ello, prefiero probar las delicias que hay en ese bar — Señaló la barra donde se encontraba Natasha, pero ahora conversando una bella y elegante pelirroja.
— Esa de ahí es Pepper Pots, es la novia de Tony — Comentó el sargento al ver la constante mirada que Norah le dedicaba a la bella mujer.
— Vaya, debe ser una mujer sorprendente si soporta a ese hombre —
— Sorprendente si es, aunque por otros méritos — Tony Stark apareció tras los dos.
— Hey Tony, excelente menú —
— Agente Winters, es un placer tenerla aquí. — Le quitó su botella de champaña y en su lugar le puso una copa con un líquido azul. — ¿Esta vez no vinieron las personas del Pentágono? —
— Parece ser que no, aunque enviaron sus felicitaciones por las nuevas adquisiciones del equipo — Rhodey sonrió con autosuficiencia.
— Bueno, creo que es hora — Dijo Tony mientras ajustaba su corbata.
— Va a dar un anuncio muy importante — Susurró Rhodey a la chica.
— ¿Qué será? —
— Es sorpresa —
— Bien, ahora que todo el mundo que me agrada está, me gustaría que me prestaran un segundo su atención — La música se detuvo y todos los presentes miraron a donde estaba Tony. Por un segundo Norah pudo encontrarse con la mirada del Capitán quien apenas se había dado cuenta de la llegaba de la chica, sin embargo, antes de que ella pudiera saludarlo con la mano, Steve desvió la mirada. — Pepper, ven —
La mujer miró por un segundo a Natasha e hizo lo que Tony pidió. Una vez estuvo a su lado, Tony se arrodilló y alzó su mano derecha. De pronto llegó volando el guante de su traje y traía consigo un pequeño estuche negro.
— Pepper... ¿Querrías casarte con éste sexy científico loco? —
Todos los invitados a la reunión hicieron una pequeña exclamación de sorpresa que dio paso a una pequeña sonrisa.
— Tony... esto es inesperado... — Murmuró Pepper mientras se llevaba las manos al rostro y sonreía radiante.
— Se que no soy el mejor hombre del mundo, pero estoy seguro de que si es contigo, puedo intentar sentar cabeza —
— Tony... claro que sí — Fue la respuesta, para después fundirse en un fuerte abrazo.
Mientras los dos nuevos prometidos se sonreían rodeados de aplausos, Norah sintió una corriente de frío recorrerla, y recordó brevemente la noche en que se había comprometido con Scott, pero por primera vez se dio cuenta de que pensar en eso ya no la ponía triste. Ahora se encontraba en un lugar nuevo y con la posibilidad de enamorarse de un nuevo chico, de un buen chico. Miró a Steve mientras este aplaudía junto a la multitud y la chica sonrió. Quizás esa misión no había sido una idea tan mala idea.
— Debo ir a saludar al Capitán — Murmuró la chica a Rhodey, pero este ni la escuchó, estaba muy ocupado vitoreando a su amigo Tony.
Norah avanzó entre las personas que se empezaban a arremolinar para ir a felicitar a los novios, hasta que llegó junto a Steve y Sam.
— Hola — Saludó Norah con una sonrisa.
— Buenas noches — Saludó Sam y le devolvió el gesto.
Steve la miró y le dedicó una pequeña sonrisa como saludo. Sin embargo el ambiente entre los tres comenzó a tensarse. Sam lo notó y decidió hacer lo más coherente posible: salir huyendo de ahí lo más pronto posible.
— ¿Hay algo mal? — Preguntó Norah al notar la apresurada salida de Sam para felicitar a Tony. Ella sabía que Sam no tenía en el mejor de los conceptos a Tony, así que la otra opción era que ir a felicitarlos era un mero pretexto para darles un momento a solas.
— No lo sé, aunque no es momento para hablar de esto — Contestó Steve con un poco de incomodidad.
— De acuerdo — Se quedaron en silencio unos momentos — ¿Quieres bailar? — Peguntó ella.
Steve titubeó.
— Lo siento, iré a felicitar a Tony, me alegro muchísimo por él. — Y se marchó, dejando sola a la chica.
Y así fue por un par de horas más, Steve estuvo evitando tener el menor contacto posible con ella. Aquello derivó en el aburrimiento total de Norah, solo conocía a los avengers en aquella fiesta y cada uno estaba muy ocupado con sus propios conocidos, o como en el caso de Wanda y Visión, estaban perdidos en su mundo.
Con su quinta copa de Whisky, Norah salió a la terraza del salón donde estaban. El viento frío golpeó su rostro pero fue suficiente para darle un poco de calma. Nunca había sido una experta en eso de las relaciones humanas, pues su grupo de conocidos se reducía a sus compañeros de infancia en la agencia holandesa, su equipo liderado por Scott Black y ahora los avengers y un puñado de clientes de la mafia. Hasta ese momento se dio cuenta de que extrañaba su soledad pero ahora se estaba volviendo un poco pesada.
Suspiró.
— Dicen que en cada suspiro se nos va un pedazo de alma — La voz de Barton la sorprendió.
— Debe ser cierto — Respondió con calma.
— El clima es bastante agradable aquí afuera. —
— Parece que la fiesta pasó de ser una bienvenida a los nuevos, a ser la fiesta de compromiso de Tony Stark —
— Bueno, ojalá que esto le ayude a dejar de trabajar tanto, todos necesitamos un respiro —
— Es cierto — Murmuró Norah.
Se quedaron en silencio, era la primera vez que Norah no sentía un ambiente pesado junto a Clint.
— ¿Y... cómo van en la búsqueda de Steve? — Preguntó mientras se recargaba en el pasamanos de la terraza —
Norah volteó a verlo.
— ¿Cómo...? —
— Lo siento, me metí en algo que no era de mi incumbencia — Entonces Norah recordó el incidente en que Sam y ella se vieron envueltos cuando alguien les arrojó gas para hacerse de la información que estaban revisando.
— Bueno, supongo que eres el confianza. —
— Tanto que Steve no me ha dicho nada —
— Bueno, si por él fuera, lo haría todo solo — Sonrió con tristeza — No quiere compartir la carga de sus problemas —
— Puedo imaginar un poco su sentir, — Carraspeó un poco, para él también era nuevo el hecho de poder tener una conversación con la agente Norah. No había podido encontrar algo que la delatara, pero si Hawkeye se caracterizaba por algo, era por su infinita paciencia... — Si Natasha o alguno de mis amigos desapareciera, no pararía hasta encontrarlos —
La pelirroja sonrió. Pero antes de que pudiera añadir algo, sonó su celular desde el pequeño bolso negro de mano que traía consigo.
— Disculpa — Murmuró ella mientras abría el correo electrónico que le había llegado. Era un mensaje anónimo pero indicaba un punto en New Jersey y al lado colocaba la etiqueta "Ubicación del objetivo 100% confirmada". Si el mapa era correcto, Ward se encontraba a 20 kilometros de la casa de Helena y su familia. — Maldición —
— ¿Ocurre algo? —
— Debo llegar en 10 minutos a Hobokken, New Jersey —
Ella lo miró desesperada.
— Tal vez pueda ayudar — Dijo Clint quitándose la corbata — Tengo un jet listo para cualquier cosa —
Norah lo miró sorprendida.
— Aunque claro que podrías explicarme las cosas en el camino —
— De acuerdo, te lo diré... vamos — Si era por la familia de Helena, confiaría en aquel hombre que no confiaba en ella. Bueno, le diría la versión que al parecer todos conocían.
Norah dejó su whisky a un lado y comenzó a caminar hacía la salida seguida de Clint. Nadie notó su salida, por lo que Norah agradeció que Steve estuviera distante, se encargaría sola de aquel sujeto.
Pronto llegaron al aeropuerto y Clint la guió a donde estaba un mini jet.
— Tras la puerta de allá hay uniformes, digo, si no quieres ir en vestido —
Norah se miró y observó el vestido café que llavaba puesto, sin decir nada asintió y marchó rápidamente a cambiarse de ropa. Arrojó el vestido y en un minuto subió al jet de dos personas, el cual ya estaba encendiendo Clint.
— Te escucho — Dijo mientras el movimiento de la nave les indicaba que había dejado el suelo.
— Hay un hombre llamado Ward Grant — Hizo una pequeña pausa, la adrenalina comenzaba a llenar su sangre y apenas se dio cuenta de que dejó su bote de medicamento en el pequeño bolso negro que abandonó junto su vestido, solo había llevado consigo el celular con la ubicación. — Él quiere llevarse a Helena, una pequeña niña de 8 años. Sus padres son ex agentes de SHIELD, se retiraron cuando la adoptaron para llevar una vida normal, no podrán solos contra ese hombre. —
— ¿Y por qué va tras esa niña? — Preguntó Clint, al parecer la vida de una familia estaba en peligro y aquello era lo más importante en esos momentos.
— Ese hombre — Norah hizo una pausa, si Clint veía a la niña podría notar su parentesco, bien, tenía que probar suerte — es el padre de la niña. Pero es un delincuente y por eso la niña fue adoptada por una familia honrada y amorosa. —
Clint la notó muy nerviosa, pero lo atribuyó al peligro de la misión en caso de que llegaran tarde.
— ¿Y por qué los ayudas tu? —
— El director está muy ocupado, y yo... bueno, fui quien encontró a la niña y por ello la he monitoreado por un tiempo —
De pronto el celular de ella comenzó a sonar.
Se trataba de un número privado.
— Contraseña.— Pidió ella.
— Holly tree —
— ¿Sucede algo? —
— Mis hombres me han reportado que alguien ha estado durante todo el día de hoy acechando la propiedad asegurada. — Hizo una pausa — Mataron a uno e hirieron a tres —
— ¿Y por qué apenas me lo informan? —
— Lo siento, apenas pude escapar. Aunque aún siguen en contacto las personas postradas en el patio de la casa, aún no irrumpe en la casa, pero no debe tardar — Respondió la voz del hombre.
— Bien, estoy por llegar, retirénse. — Y colgó la llamada.
Miró un segundo el cielo. Estaban prácticamente llegando. Norah se pudo de pie y se colocó un paracaídas.
— Aterrizaré en ese suburbio con matorrales secos, te alcanzaré en poco tiempo —
— Bien, es la casa de techo rojo —
— A mi señal, saltas — Clint comenzó a descender.
Cuando Clint contó hasta tres, Norah saltó y abrió el paracaídas, maniobró para caer justo en el techo de la casa indicada. Una vez estuvo ahí, se deslizó por un tuvo que llegaba al suelo y se situó frente a la puerta.
La noche continuaba fresca, esperaba no haber sido paranoica, esperó unos momentos y el silencio seguía envolviendo la noche, hasta que un ruido dentro de la casa la hizo derribar la puerta y entrar. La escena fue abrumadora para Norah. Ward sostenía por el cuello a una mujer que conocía perfectamente de vista, mientras en el suelo, un hombre intentaba contener la sangre que salía de una herida de bala en su costado, atrás de ellos, una pequeña melena roja se encontraba hecha bolita.
— Se los pedí por las buenas, ustedes no me dejaron elección — Decía Ward.
— Suéltala — Gruñó Norah.
— Oh, querida... bienvenida a casa... ¿Qué vamos a cenar hoy? — Preguntó con una falsa voz de alegría. Mientras arrojaba a la mujer contra la pared. — Verás, tengo un poco de prisa, mañana entraré a un portal y quiero pasar tiempo de calidad con mi hija —
— Tú no eres su padre, eres un asesino —
— ¡Vaya! ¿Coulson ya te contó? ¿Te dijo la perfección con que mi disparo dio justo en el cuello de su novia? —
Norah abrió los ojos perpleja.
— Eres... —
— Oh vamos, no eres tan diferente a mi, señorita mercenaria, sabes que es imprescindible quitar todos los obstáculos que pueden hacer fallar la misión. —
— ¿Qué puedes saber de mí? —
— Bueno, en el mundo negro es posible encontrar información. ¿Sabías que hay un precio por tu cabeza? Tal vez no existas para el gobierno, pero si existes para el mundo criminal —
— Bueno, ¿y por qué no cobras esa recompensa? —
— ¿Vencerte por dinero? no, estoy más allá de eso... Venganza, quiero verte rogar por tu vida —
Y comenzó a disparar. Entonces Norah lanzó una bomba de humo y golpeó a el ex agente, aprovechó que lo hizo perder el equilibrio y lo empujó para que saliera por la ventana.
— Pronto llegará ayuda, resiste. Ellos estarán bien, Helena. Te lo prometo. — Le dijo Norah a la niña que sollozaba junto a su padre que continuaba sagrando, pero no pudo escuchar la respuesta, porque Ward la jaló hacía él, haciendo que se golpeara con el marco de la ventana y azotara contra el césped.
— Bien, querías alejarme de ellos, pero no será por mucho tiempo. Mis hombres tienen sellada la zona, ni la policía ni la gente de Coulson podrá llegar hasta aquí. —
— No te confíes, esto es solo entre tu y yo —
Y con un poco de dolor se puso de pie y se lanzó, pero él logró bloquear su golpe y le regresó un puñetazo en el estómago.
— Vamos, dudo que dures más tiempo que May, pero tengo esperanzas de que me hagas sudar de nuevo —
Norah lo miró con rabia y volvió al ataque, esta vez logrando golpear sus brazos y sujetar su cuello para ahorcarlo, pero él uso el peso de ella para derribarla y ahogarla él. Entonces Norah lo mordió y consiguió golpear su espalda y subirse sobre él para inmovilizarlo un poco y golpear su cara una y otra vez. Entonces Ward consiguió liberar una mano con la cual sujetó el cabello largo de ella y jalarlo para poder obtener un poco de espacio para golpearla con su otra mano y librarse de su agarre.
Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas, pero sujetó la mano que la jalaba y golpeó muy fuerte esperando fracturarla. No lo consiguió, pero pudo soltarse y lanzó una patada que tiró al sujeto, quien se limpió la sangre y sonrió.
— Vaya, tienes experiencia, debo reconocerlo — Y se puso de pie lentamente. Metió una mano en su abrigo y sacó una pistola y comenzó a disparar, pero Norah lo pudo sortear y sacó su propia arma. Se quedaron unos minutos entre rafagas de balas mientras cada uno intentaba respirar y recuperarse un poco, cuando Norah se quedó sin balas, arrojó su arma y volvió a la carga. Ward consiguió disparar con su segunda arma en la pierna derecha de la chica, pero ella no se detuvo y lo golpeó con la izquierda, sujetando su mano e intentando inmovilizarlo, pero él saltó y con ello se soltó y logró darle un fuerte golpe en el rostro con el codo, haciendo que un gran chorro de sangre comenzara a caer desde la sien de Norah.
— Quien diría que tu cabello podría pintarse más rojo. —
Ella escupió un poco de sangre que tenía en la boca.
— Pienso que te queda mejor ese color a ti — Y sacó una pequeña pistola disparando y rozando el hombro derecho de él, la pérdida de sangre la estaba mareando un poco.
— Creo que empiezas a llegar a tu límite — Comenzó a desempolvar su ropa. — Yo podría continuar por un par de horas más, ¿tú? —
La chica maldijo internamente, no, no había inhalado su medicamente desde la mañana, pronto comenzarían a arderle los pulmones y junto con la pérdida de sangre, se debilitaría, no iba a aguantar mucho más. Entonces, observó como Clint descendía en silencio del techo y entraba a la casa. Norah sonrió. Si podía ganar el tiempo suficiente para que Clint se los llevara al mini jet, con gusto continuaría hasta que ya no pudiera más.
— Suenas muy confiado — Dijo ella con renovada energía. — Te daré un consejo gratis: tu ego va a ser tu perdición —
Aquello no le gustó al sujeto.
— Me gusta cuando la gente elige la opción de hacer las cosas por las malas, es más divertido — Entonces él se lanzó y la sujetó de la ropa, y la estrelló contra un gran árbol que se encontraba en el jardín, entonces ella tomó impulsó y pateó en el pecho a Ward y al hacerlo retroceder, lo volvió a sujetar de los brazos y estrelló su cara contra la madera del árbol. El árbol comenzó a llenarse de sangre de ambos, pero Ward fue más rápido y sujetó un brazo de ella y lo golpeó con todas sus fuerzas. Solamente se escuchó un fuerte 'Crack' que hizo que la vista de la chica se nublara del dolor.
Cayó de rodillas y se sujetó el brazo derecho.
— Justo así quería verte — Sacó una navaja y la puso en su cuello. — Vamos, empieza a suplicar, quiero música para mis oídos — El rostro lleno de astillas y sangre del ex agente sonreía con demencia.
— No será así, tu nunca vas a obtener nada de lo que quieras — Norah sonrió y con su mano sana tomó la navaja por la hoja y aunque se cortó, logró que se alejara de su cuello y tomó distancia. — No te ves tan bien como crees, todo tu traje de marca esta roto y manchado de lodo y sangre. — El dolor del brazo rayaba en lo insoportable, pero debía ganar más tiempo. Clint necesitaría mucho tiempo para cargar a dos adultos inconscientes y una niña asustada.
— Vamos a terminar con esto de una vez por todas, Norah — Dijo Ward mientras soltaba la navaja — Veré tu vida extinguirse en tus ojos, con mis propias manos. —
Ward corrió hacía ella, pero Norah corrió, sabía que si la atrapaba era su fin, debía ganar más tiempo. Entonces él alcanzó a sujetar una de sus piernas haciéndole caer y que el dolor de su brazo fracturado al impactar se incrementara sorprendentemente más.
— Siempre puede doler más, lo haré lentamente para que lo compruebes —
Norah continuó pataleando tratando de que él la soltara, pero el la jaló con fuerza y la volvió a inmovilizar sujetándola del cabello. Ambos estaban en el suelo, él la tenía bien sujeta mientras pasaba su mano por su cuello.
— En SHIELD, cuando te entrenas como agente, te enseñan las técnicas más eficaces de tortura, pues así es como se consigue mucha información valiosa. — Abrió la sudadera de ella y colocó su pulgar en una zona entre su cuello y su hombro izquierdo. — Si apretó aquí — Y lo hizo — Una descarga de dolor inundará tu sistema nervioso, pocas cosas duelen más.— El grito de Norah se dejó escuchar. — Ahora, si yo girara con fuerza tu cuello, tu vida terminaría, pero lo haré lentamente, para que sientas el momento en que tus vertebras truenen y tu vida se escape, claro, sin dejar de apretar aquí. —
Y como si no fuera poco, ante los gritos de dolor de la chica, su respiración comenzó a fallar. Era su fin, en cuestión de minutos moriría de un shock ante tanto dolor que sentía su cuerpo, eso si antes no tenía un paro respiratorio. Sin embargo de pronto una flecha pasó silvando por su oreja y el dolor que provenía de su hombro cesó dándole un pequeño, muy pequeño respiro.
La flecha impactó el hombro de Ward, quien se la sacó y buscó con la mirada quien había sido. Pero antes de que lo descubriera, otra flecha llegó silvando e hizo que descarga eléctrica lo desestabilizara. Norah aprovechó para alejarse gateando con dirección a la casa. Entonces un par de hombres llegaron hasta Ward y lo ayudaron a ponerse de pie.
— Disparen, ya estoy harto — Ordenó Ward y los sujetos sacaron sus armas apuntando a la chica quien cerró los ojos, pero nunca se escuchó ningún disparo, al parecer Clint había lanzado un par de flechas para desarmarlos. Entonces una gran nave se colocó sobre ellos y una luz iluminó a Norah y los dos sujetos. Sin embargo Ward desapareció.
Un par de personas bajaron de la nave con cuerdas y sin intenciones de averiguar quienes eran, Norah se permitió perder la consciencia.
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— Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos, solo queda esperar que reaccione al medicamento. — Dijo una voz extraña.
— Se lo agradezco, doctor — Esta vez fue una voz familiar, pero Norah no podía identificar de quién era, en realidad no sentía gran cosa, solo una extrema suavidad en su espalda y los ocasionales ruidos de un par de maquinas.
— Iré a recoger los resultados de los análisis, con su permiso, Capitán — Se escucharon pasos y el ruido de una puerta cerrándose.
De pronto una acaricia suave y cálida se dejó sentir en su cabeza y aquello la arrulló lo suficiente para volver a dormir.
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Un agudo dolor en su brazo la despertó. Abrió despacio los ojos, y quedó deslumbrada con la blancura de aquel lugar sin ventanas y con las luces prendidas.
— Auch — Exclamó, le dolía parpadear. — ¿Qué...? — Pero antes de que pudiera decir algo más, notó unas pequeñas manitas jugando con la bolsa del suero.
— Despertaste — Dijo una pequeña niña de cabello pelirrojo.
Norah quiso tallarse los ojos para saber si estaba realmente despierta o si solo era un sueño, pero no logró su cometido, su mano derecha estaba enyesada e inmovilizada y su mano izquierda tenía un grueso vendaje.
— El doctor dijo que no debías moverte mucho.— La niña volvió a hablar, entonces Norah asintió. Quizás solo era un sueño... — Cumpliste tu promesa. — El rostro de la niña sonrió. — Mamá y papá están bien, me dejaron venir a verte y me alegra saber que también estás bien —
Norah solo la podía ver anonada, aunque solo fuera un sueño, jamás hubiera imaginado que Helena fuera tan bonita de cerca, su rostro estaba lleno de pecas y sus ojos, eran aún más brillantes de lo que se veían de lejos.
Ante la nula respuesta de su nueva heroína, la miró más de cerca.
— ¿Estás bien? ¿Cómo te llamas? Mi nombre es Helena Smith—
— No... Norah Winters — Dijo con voz rasposa.
— Es un bonito nombre... — La niña comenzó a saltar — Eres muy genial, eres una avenger y veniste a salvarnos, no puedo esperar a ver a Katherin para decirle que tu y Hawkeye me salvaron. —
— ¿Katherin? —
— Es mi mejor amiga, es una tortuga — Dijo en un susurro como si fuera un secreto. Norah sonrió.
— Tu cabello es muy rojo, ¿no te hacían burla en la escuela? A mi sí...— Preguntó la pequeña mientras se sentaba y columpiaba sus pies que no alcanzaban a tocar el suelo — ¿Cuál es tu color favorito? a mi me gusta el azul y no me gusta el bocoli, ¿Te gusta el brocoli? —
— Si, aunque nunca le hice caso a las burlas, me gusta el color verde y si, el brocoli cocido es rico — Respondió, el dolor de su brazo empezaba a aumentar, pero no importaba, estaba conversando con la pequeña Helena.
— Oye... mamá dice que es de mala educación preguntar... — La pequeña se sonrojó.
— Adelante, puedes preguntar lo que sea — Le sonrió Norah, a lo que Helena se alegró.
— El señor musculoso que pasó la noche aquí, ¿es tu novio? — Helena la miró expectante con una sonrisa. — Te veía como mi papá mira a mi mamá cuando está enferma —
Fue turno de Norah para sorprenderse, no sabía a quien se refería la niña.
— No, no es mi novio... ¿Tú tienes novio? —
— No — Gritó la niña — Los niños son groseros y me jalan del cabello, nunca voy a tener novio —
Norah sonrió y estuvo de acuerdo.
— Aquí estabas, disculpa si te despertó — La madre de Helena entró a la habitación, Norah quiso sentarse para recibirla, pero ella no la dejó. — No te muevas, no te preocupes. —
La mujer debía tener unos 36 años, su cabello rubio se encontraba recogido en una coleta alta, sus ojos negros y sus facciones delicadas la hacían ver muy hermosa.
— Tu papá te estaba buscando, ya despertó —
— ¡Yei! Iré a darle su beso de los buenos días. — Y la niña echó a correr, dejando solas a las dos mujeres.
— Quiero agradecerte tu ayuda — Se sentó en la silla donde antes había estado la pequeña.
— No deben agradecer nada, lo que importaba es que estén bien —
— Cuando llegaste, creí que eras la policía, sin embargo cuando veníamos en la nave y te vi, supe que tu estabas ahí por un asunto personal. — Norah sintió que su corazón se aceleraba y aquello se reflejó en el ruido de la maquina a la que estaba conectada. — Lo siento, no quise alterarte — Dijo la mujer ante la actividad de la maquina que medía la actividad cardíaca.
— Está bien, te escucho — Norah intentó tranquilizarse, no quería que llegaran los médicos a interrumpir.
— ¿Eres la madre biológica de Helena, no es así? — La mujer la miró fijamente, y Norah pudo encontrar miedo, incertidumbre y agradecimiento en esa mirada.
— Si —
— ¿Regresaste para llevártela? — Preguntó con miedo.
Norah se tomó su tiempo para contestar, cosa que hizo que la tensión aumentara.
— No — Hizo otra pausa — Vine porque ustedes estaban en peligro por mi culpa, no quería que Helena perdiera su vida por mi culpa —
Aquella mujer dejó escapar el aire que sus pulmones habían retenido y sonrió.
— Mi esposo y yo no deseamos saber qué ocurrió para que termináramos en la línea de fuego — Sonrió con tristeza — Cuando adoptamos a Helena, Coulson nos dijo que probablemente un día vendrías a conocerla, dijo que podíamos confiar en ti —
— No, ustedes deberían estar molestos... yo fui quien le mostró la existencia de Helena a esa persona... — Norah bajó la mirada — No soy menos culpable que él —
— No importa, nosotros también fuimos agentes y con el tiempo aprendimos que lo importante es saber dar la cara a nuestras responsabilidades. Nos salvaste y estamos muy agradecidos. Sin importar tus razones para hacerlo. — Hizo una pausa — Mi esposo y Helena son lo más valioso que tengo en la vida —
Los ojos de Norah se empañaron, pero no podía mover sus manos para limpiarlos, así que un par de gruesas lágrimas rodaron por su rostro. Ver a una mujer y el amor que profesaba a su familia, la hicieron sentir vulnerable, la hizo sentirse desgraciada por abandonar a un bebé y agradecida con Coulson por haber entregado a Helena a dos buenas personas.
— Lo lamento, creo que no debí... — Dijo la mujer mientras se ponía de pie avergonzada.
— No, todo está bien... solo... todo me duele — Y no era mentira, su corazón y los años de soledad le dolían.
— ¿Quieres que llame a un médico? —
Norah negó con la cabeza y respiró profundo para intentar calmarse.
— ¿Tu... crees que pueda volver a verla? — Preguntó mientras miraba el techo.
— Por supuesto, si tu quieres podemos decirle la verdad... —
— No... — Hizo un esfuerzo considerable para que su voz no saliera quebrada. — Es una niña muy feliz, no quiero que eso cambie... quizás cuando sea mayor pueda saberlo, pero mientras prefiero que no. Me conformaría con verla de vez en cuando y poder darle un regalo de cumpleaños o de navidad —
La mujer sonrió con dulzura.
— Por supuesto, probablemente nos mudaremos a Australia, pero creo que eso no será un problema para ti, ¿verdad? —
Aún con su rostro lleno de lágrimas, Norah sonrió.
— No, no será ningún problema —
— Bien, iré a ver cómo sigue mi esposo, por suerte la bala no perforó nada importante... aún sabemos recibir golpes a pesar de estar retirados — Y sonrió la mujer y pudo ver que Helena tenía la misma radiante sonrisa de aquella mujer.
La pelirroja asintió y escuchó como la puerta de su habitación se cerraba. Más lágrimas cayeron por su rostro, pero ya no las reprimió, deseaba llorar.
Mientras intentaba secar sus lágrimas con su mano izquierda que solo le ardía en la palma por el corte que se hizo, la puerta volvió a abrirse.
— Hola, agente Winters, vengo a ver cómo se encuentra — Se trataba del médico personal de la chica en la base, pero no iba solo, tras él se encontraba Steve Rogers.
— Me siento como si me me hubieran masticado y después arrojado —
— No es para menos, agente — El doctor comenzó a revisar sus signos vitales — Te desmayaste por el intenso dolor, tienes una laceración profunda en tu pierna derecha, tienes fracturado el húmero derecho un poco arriba del codo, dos costillas rotas que no habían terminado de sanar, seis puntadas en tu sien izquierda, el labio superior roto y múltiples hematomas en piernas, brazos, costados, espalda y vientre.—
Definitivamente ni el doctor ni Steve esperaron que Norah sonriera ante esas noticias.
— Bueno, pudo ser peor — Y sonrió.
— Tendrás que usar silla de ruedas hasta que sane tu pierna, continuaste moviéndote con la bala dentro, que aunque era de calibre medio, se siguió encarnando en tu piel y tocó algunos tendones. —
— No importa, las cosas salieron bien — Respondió la chica, el médico suspiró un poco frustrado, parecía que la chica no entendía las dimensiones de sus heridas.
— ¿Cuanto tiempo deberá guardar reposo? — Preguntó Steve con una molestia similar a la del médico.
— Mínimo 6 meses, aunque su brazo puede tomarse un poco más de tiempo, por suerte fue una rotura limpia, tu brazo será más fuerte cuando haya soldado por completo. De momento solo le recetaré analgésicos para el dolor — Terminó de anotar lo medicamentos en el expediente de la chica y se marchó el doctor dejando solos a los dos agentes.
— ¿Qué hora es? — Preguntó Norah intentando de nuevo sentarse, pero no pudo, las punzadas de dolor la tenían inmovilizada, y eso que sospechaba que estaban proporcionándole analgésicos por vía intravenosa.
— Pasan de las tres de la tarde — Respondió Steve muy serio y cruzando los brazos.
— Vaya, quien diría que necesitaba estar en el hospital para que me volvieras a hablar — Dijo la chica con un poco de burla.
— Estoy esperando que me expliques qué sucedió — Steve se acercó y sin sentarse se colocó junto a la cama, con el ceño fruncido y gran molestia.
— Bueno, aquel sujeto fue por Helena... la niña bonita que anda corriendo de un lado a otro — Respondió la chica, a Steve le pareció ver cierto orgullo en Norah cuando dijo eso.
— Anoche, en media reunión me llama Clint solicitando refuerzos porque te estaban dando una paliza y el mini jet en que marcharon no era suficiente para transportar a los cinco de regreso, con tres personas heridas — Endureció su mirada — ¿Qué quieres que piense de eso? Si mal no recuerdo hace poco te ofrecí mi ayuda y tu te marchaste sola a encargarte de este asunto. Siempre hablas de que no debo cargar solo con la búsqueda de Bucky cuando tu no tienes problemas con encargarte sola de ese sujeto —
— Lo siento, creí que estabas molesto conmigo y no quise molestar — Desvió la mirada — Además, esta vez Fury me me pidió que me encargara de ese sujeto, y razones no me faltaban para aceptar hacerlo. —
Steve suspiró.
— Los ex agentes me han dicho su versión de los hechos, lo que no puedo entender es que dicen no conocerte, y sus registros en SHIELD no coinciden con los tuyos, no hay manera de que hayas conocido a esa niña antes de hoy. —
— ¿Ya la conociste, Capitán? — Preguntó Norah poniéndose seria. Se preguntaba qué tan prudente sería ahora revelar todo... quizás cuando los Smith abandonaran la base, podría ser honesta con Steve.
— No, solo a sus padres —
— Es encantadora —
Ambos se quedaron en silencio.
— Eso no es suficiente para que hayas arriesgado tu vida por ella —
— Poca gente me importa en el mundo, Steve... y gracias a ello, soy capaz de estar cuando alguno me necesita — Alzó la mirada para observarlo a los ojos — Cuando se vayan de la base, te lo contaré todo. —
Y el soldado pudo ver con claridad los rastros secos de las lágrimas que Norah había derramado antes, pero ello contrastaba con la serenidad que había en su expresión. Nunca la había visto tan feliz.
— Bien, pero espero la historia completa. —
— Así será, Capitán Rogers —
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Hola!
Bueno, en la extraña línea temporal del fic, éste capítulo sucede más o menos en el tiempo entre que Ward mata a Rosalind y que mandan a Ward con Fitz a buscar a Will y bueno, para los que ya vieron la serie, saben qué pasa xD
Así que Coulson tiene mejores cosas que hacer que responder los mensajes de Norah. Fury anda de un lado a otro, pero no descuida ni a Coulson ni a los avengers.
¿Fue una descripción muy gráfica de la pelea? ¿Se aburrieron? Bueno, el primer arco argumental de este fic es para introducir a Norah, sin embargo está llegando a su fin la parte introductoria (sí, son nada más ni nada menos que 10 capítulos para eso), el próximo capítulo será el cierre del primer arco argumental y vamos a comenzar con el segundo, el cual ya tengo diseñado pero no redactado a detalle, quizás sean 10 o 12 capítulos más.
El segundo arco argumental será basado en Civil War y el arco de HIVE de Agents of Shield, y seguirán las referencias por supuesto. No haré la descripción completa de la película, pero me voy a centrar más en Steve y la relación que está comenzando a desarrollar con Norah, y bueno, solo diré que ella le ayudará en algunos puntos del trama canon.
Bueno, creo que son todas las aclaraciones necesarias, agradezco a todos los que dejaron un review, espero que sigan apoyando la historia, ojalá no les aburriera mucho el primer arco.
Agradecimientos:
Cindy 04: Hola! muchas gracias por review, si, Steve aún no sabe qué tanto fiarse, pero parece que las cosas entre ellos se van aclarando (salvo los secretos que mantiene Norah). Parece que hubo muchas sorpresas en la fiesta y bueno, adelantaré que habrá un salto temporal entre el fin del primer arco y el inicio del segundo, por lo que muchas cosas pueden pasar xD Espero que te guste el nuevo capítulo y dejes tu opinión! Te mando saludos!
yuli2401: Muchísimas gracias por leer, ya tuvimos la fiesta aunque todo resultó un poco más caótico de lo planeado jeje Bueno, no te preocupes por las actualizaciones, el próximo viernes tendremos el capítulos 10 que será el fin del primer arco argumental y donde se pondrá la base del segundo arco :) Se siente bien tener los capítulos escritos con anticipación y publicar en la fecha acordada xD agradezco tu review y espero te guste el capítulo. ¡Nos vemos!
Guest: Muchas gracias por el review, espero que te guste el capítulo y sigas la historia, :) Saludos!
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18 de noviembre del 2016
