My Erotic Pain
Cáp.9 Amar y Querer
"Quisiera despertar y sin soportarte
Poder ver televisión por la mañana"
De regresó a su casa el camino fue algo tenso, por una parte estaba a su lado Inuyasha y del otro estaba Hojo que intentaba hacer platica sin lograrlo por supuesto.
-Bueno chicos gracias por acompañarme...Nos vemos-se despidió de cada uno mientras al final a Hojo le daba un leve guiño. ¿Qué perdía con eso?-
El corazón de Hojo se acelero, sus mejillas se pusieron rojas después de que ella hizo ese gesto, Inuyasha lo acompaño al ensayo, el ojidorado se veía molesto y por alguna razón Hojo no quería preguntarle, estaba más feliz en su mundo de nubes y corazones que en el mundo dark de Inuyasha. Quería que Kagome le jurara amor eterno, y se atrevería a no llamarle amor mío a cualquiera que se atreviera de herirle el corazón.
Nadie podría explicar la manera en la que te podrías sentir a su lado.
Inuyasha no tenía ánimos de sacarle plática sobre sus sentimientos a Hojo, necesitaba tocar y acariciar la guitarra y pretender que todo estaba bien como últimamente lo venía haciendo.
El metro los fue llevando hasta el lugar donde iban a ensayar, en el lugar secreto que le mostró.
-¡Hasta que te apareces!-decía un Miroku tranquilo, era el único que estaba. Ya que no mostraba indicios de estar golpeado o algo por el estilo-
-Perdón, pero acá Romeo se le adelanto tres puntos a Julieta-Hojo fingió no escuchar eso, así que Miroku fue abrazarlo para que le contara todo sobre su novia...O bueno, futura novia.-
Los supersticiosos creían que nunca deberían adelantarse ante un evento que con el tiempo puede pasar de manera favorable, ya que si te adelantabas menos pasaba...Inuyasha miró a sus dos amigos, Hojo contestaba las preguntas con mucha simplicidad. ¿De verdad amaba a Kagome?
La vida de Miroku era muy extraña con muchas partes en blanco en su vida y con partes demasiado negras que nadie estaría dispuesto a escuchar ¿O si?, bueno un par de renglones gastados en este personaje no iban a perjudicar a nadie. Miroku era una persona agradable, y desde siempre poseía problemas con las adicciones...Afortunadamente gracias a sus amigos no necesitaba el polvo para vivir, para el...Para el como alguien de dinero era fácil conseguirlo, principalmente sus problemas empezaron cuando el imitaba a sus mayores artistas...Una verdadera idiotez, pero entonces la vio...Era una amiga lejana a ella, a ella la muchacha que ninguno de ellos podía nombrar...
De ella la muchacha que traía loco a Hojo.
Sango, por ella se mejoro y tal vez ella nunca lo sabría pero al menos cuando el se atreviera a hablarle. La conquistaría de una forma suave, aunque era conocido como un mujeriego no iba a ser difícil. Las dejo definitivamente llevaba más de dos años sin querer probarla y desgraciadamente al verla la única adicción que tenía era ella.
Nadie podría imaginarse esa realidad detrás de un sereno rostro.
-¿En que piensas?-preguntaba Miroku logrando a sacar de sus pensamientos a Inuyasha. Hojo había salido en busca de sus otros amigos. Inuyasha miró a Miroku con un poco de confusión ni siquiera el mismo sabía lo que pensaba o no sabía como responder-
-Nada en...Si en verdad el ama a Kagome...-pronunciaba sinceramente, a Miroku podía confiarle su peor secreto y el se lo llevaría a la tumba-
-¿A que te refieres?-No sabía contestar esa pregunta, no sabía ni porque le preguntaba eso...Simplemente no sabía-
-No se...Los sábados en las mañanas me voy a esos ensayos y he conocido a Kagome su vida no es fácil Miroku y...-no sabía como decirle si su amigo en verdad era merecedor del corazón de Kagome-¿Si la hace sufrir? ¿Si no la enamora?-preguntaba con ojos brillosos-No quiero que sufran-Miroku entendía esos sentimientos, los mismo sentimientos que el llegaba a sentir al ver a Sango cuando estaba llorando o cuando estaba suspirando por alguien que el desconocía-Hay algo dentro de mi que me dice...No se Miroku, no se como describirlo-decía desahogándose al fin con su mejor amigo.-Si ellos fueran novios tal vez tendría miedo a que ella no me volviera a hablar-decía encogiéndose de hombros para ver como Miroku le ponía su palma de su mano sobre el hombro de Inuyasha, odiaba ver en ese estado a Inuyasha. El se merecía a la mejor muchacha del mundo, y al escucharlo hablar así de Kagome-
-¿Qué piensas de ella?-preguntaba Miroku mientras el volvía a sentir una punzada en su corazón. Algo que no noto-
-que necesita cariño, que es bonita, buena gente, agradable...Sincera-Cada adjetivo que le daba terminaba con una sonrisa otro adjetivo más y esa sonrisa iba a ser la más grande que el pudo haber dado-
Miroku reconoció esa reacción quería darle una pista a su amigo, pero el debía descubrir sus sentimientos...Por si solo. ¡Supersticioso, supersticioso!.
Después de que Inuyasha dijo lo que sentía llegaron Koga, Ayame y Hojo riéndose sobre algo nuevo. Koga ya le había reclamado a su amigo por traer a alguien como Kagome a su lugar, y simplemente Inuyasha no contesto nada, les dejo que le reclamaran después de todo ellos eran sus amigos no sabía cuanto tiempo iba a durar así con Kagome.
-¿Listos?-preguntaba Inuyasha que se acomodaba su gorra para comenzar a ver como estaba Koga acercándose para afinar su bajo, y entonces Inuyasha los dejo de ver-Saben tengo unas nuevas canciones-decía mientras les indicaba a cada uno como iban a ir el tono y la melodía. Primero iban a ver las guitarras, así que Miroku e Inuyasha ensayaron las nuevas canciones, Ayame y Koga escribieron una canción llena de groserías e incoherencias y después tocaba la batería. Inuyasha le indicó a Ayame más o menos como iba a ser la melodía y después tocaba el bajo, Koga aprendía rápido así que no habia tiempo que perder el próximo concierto iba a ser dentro de menos de una semana y necesitaban ensayar mucho para no hacer el ridículo-
Las canciones no eran románticas, tal vez contenían odio y desamor pero ninguna decía algo coherente.
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Estaba ayudando a subir las escaleras a su madre, se veía tan feliz y radiante.
-¿Qué se siente ser la mejor hija del mundo?-le decía su madre sonriendo mientras le besaba la mejilla a su hija, Kagome se sintió como una princesa otra vez. Adoraba la forma en que su madre la trataba y amaba mucho a su madre y aunque planeaba fingir que no habia pasado nada era imposible no notarlo-
-hay mamá...-decía Kagome con sus mejillas rojas mientras le abría la puerta para dejarla entrar y acomodarla dentro de la cama para después encender la tele y verla con ella. Su padre llegó hasta tarde, ya cuando ellas estaban muy dormidas-
Cuando el sol se colaba traviesamente por esas cortinas se dio cuenta de que ya era tarde, se estiró un poco para luego llevar sus ojos chocolates al despertador del cuarto de su madre y notar con mucha pereza de que eran las ocho de la mañana, volvió a recostarse mientras se volvía a quedar dormida, quería estar a lado de su madre.
Luego cayó en cuenta de que se le hacia tarde, no...No iba a ir a la escuela porque iba a atender a su madre.
(Y es que se me hace sorprendente la forma en que mi madre se recupera, me da las fuerzas para admirarla...La admiró, la adoro y la quiero...Aunque no sea normal, aunque mi vida no sea perfecta me siento satisfecha... ¿Qué paso ayer?, no se solamente pude ver el rostro extraño de Inuyasha...Nunca me habia mirado así, ¿Decepcionado? ¿Por qué?...-Suspiro entre sueños y me imagino como puede saber el dulce sabor de sus labios. Y luego mis mejillas arden-Bueno a menos se que no soy fea y que el mejor amigo de Inuyasha me quiere...Tal vez eso haga que pueda estar más cerca de el en los recesos...)
Era egoísta. Muy egoísta quería solamente estar ella con Inuyasha, no quería saber porque necesitaba probar sus labios quería pensar que solamente era un pensamiento que pronto desaparecería...Pero también el amigo de Inuyasha...Hojo se veía muy guapo y hasta de esos muchachos que ya no habían. Seguía dormida, no quería despertar por el momento...Quería pensar que todo lo que ella decía al momento de hablar mentalmente era obra de su imaginación.
(Me presentare en sociedad con Inuyasha ¿Y luego que?, luego nos dejaremos de hablar, luego seremos dos extraños que no fueron a la feria...Seremos dos seres diferentes o tal vez seremos amigos a escondidas. Ha pasado tanto tiempo desde que he pensado tanto en lo que digo. La única forma de estar a su lado era corresponderle los sentimientos a Hojo...No iba a ser tan difícil, ya que yo estoy encaprichada con Inuyasha y no quiero hacerle daño...No quiero lastimarlo. Es tan difícil creer que yo seré de esas personas a las que tanto odie, las que te hacen creer que amas con todo su ser y luego te despojan como si no fueras nada, te excluyen de sus vidas, te traicionan y te engañan...Al menos quería aprender a quererlo, amarlo y a respetarlo)
Se levanto para quitarse la flojera.
-Hay Kagome que cosas piensas-se decía mientras se miraba en el espejo, odiaba tener sus piernas muy delgadas...Y odiaba estar gorda-
Se salió del baño para ponerse algo ligero ese día no tenía ganas de salir...Fue al cuarto donde estaba su madre, ella todavía tenía leves moretes y estaba descansando...Nadie noto que no fue a la escuela, su padre todavía no llegaba o tal vez llego y se fue, soltó un suspiro siempre era lo mismo. ¿Cómo creer que el podía cambiar?
Tal vez porque nop quería romperle las ilusiones a su madre deseaba confiar en el...Aunque fuera un poco. Se termino de arreglar un poco sus ojos, mientras luego escuchaba como llegaba su sirvienta para decirle que un muchacho la estaba esperando...
Su estomago se encogió, se apuro en llegar...Se sentía un poco contenta, trago aire mientras se dejaba ver y entonces su sonrisa se desvaneció al ver a Hojo poco a poco. ¿Por qué esa desilusión?
Apretó el puño de su mano, no iba a ser grosera con alguien que la visitaba, aun así forzó una sonrisa...De esas que últimamente necesitaba regalar.
-Pensé que estabas enferma...No te vimos en la escuela-decía mientras Kagome sonreía y entonces aclaraba su garganta-
-Bueno me quede cuidando a mi mamá-decía mientras pasaba sus manos por detrás de su espalda-
-¿Cómo se encuentra?-preguntaba preocupado lo que llamó la atención en Kagome-
-se encuentra bien...Mejor-decía mientras miraba los ojos verdes que la miraban con mucha devoción-No me esperaba tu visita perdón-decía mientras sonreía adoraba verla nerviosa-
-Ha solamente venía pasando-decía mientras sonreía-
-Y dime Hojo... ¿Tu tocas algún instrumento?-preguntaba mientras el sonreía y luego pensaba un poco-
-como mis amigos son los de la banda...Si, toco la guitarra un poco el bajo, y también el piano..La batería apenas me enseña Ayame-decía con orgullo mientras se acomodaba su gorra y luego veía los ojos de admiración de Kagome-
-¡Que padre!-decía sonriendo-¿Se te ofrece algo?-preguntaba Kagome de la nada mientras el levantaba una de sus cejas y la miraba confundido-¿De tomar?-preguntaba ella mientras el negaba-
El solamente necesitaba verla a ella, era lo único que se le ofrecía.
Un silencio agradable se hizo entre ellos dos...Lo que ocasiono tiempo para que ella pensará en una plática.
-Bueno me tengo que ir...Que tengas una bonita tarde-El se acercó para darle un beso sobre la mejilla y así irse-
Ella lo despidió y después cuando el estuvo alejado de ella, ella tocó su mejilla...Tan cálida. Sus mejillas se sonrojaron, y sintió algo en su garganta, muchas punzadas en su corazón...Mucha sangre corriéndole por su cuerpo.
Demasiado pulso.
-"Dios...Lo que siento se confunde...Lo que quiero que se confunde lo siento más"-pensaba mientras se giraba con un rostro deprimido, odiaba cuando sentía cosas nuevas...Odiaba sentirlas-
"El que quiere pretende olvidar
Y nunca llorar y nunca llorar"
Subió rápido a su cuarto, ya llegaría la noche que se encargaría en llevarla al país de los sueños..¿Querer o amar?
¿Qué sentía por Hojo?, su cabeza le dio vueltas tal vez era demasiado pronto para saberlo. Seguía recostándose en posición fetal, abrazándose con sus brazos...Dándose calor interno, dándose valentía. ¿Desahogarse o morirse de congoja?
La sensación que le recorrió por su cuerpo, erizándole la piel al momento en que el le dio un beso en la mejilla...Y la forma en que se mostraba atento con ella aunque no supiera nada de su vida, suspiró profundamente mientras se mantenía así..Muerta por pocos minutos, luego volvería a vivir, volvería a ser ella misma pero por ese momento no se iba a exigir ser alguien más...No, definitivamente necesitaba estar así, posición fetal...
Una lágrima calló de su rostro para estamparse contra su cama, no recordaba cuando fue la última vez que quiso descubrir sus sentimientos. Que quiso creer que medio mundo la amaba. ¡TONTA!...Casi nadie la quería, y si lo hacían era por compromiso, cerro sus ojos mientras aguantaba otras lágrimas que se querían soltar de nuevo... "No vales nada, eres una escoria Kagome...APRENDE TU SOLAMENTE ERES NADA" ¿Por qué esas palabras?, negó con su cabeza mientras se llevaba sus manos a sus oídos, era mentira...Ella valía mucha, ella era alguien. Era un ser humano, siguió en su transe mientras se volteaba de lado su cuarto estaba lleno de oscuridad...Podía estar así toda la tarde, podía pensar en lo que sentía y solamente le traerían varios recuerdos. Lo irónico es que cuando despertara de ese trance no recordaría nada, solamente lo que pensó y lo que sintió.
Se estiró un poco mientras se levantaba apurada para ir al baño, iba a ser la última vez que lo hacia...Lo juraba.
Se agachó para llevar su mano detrás del escusado para sacar un frasco lleno de pastillas...Se introdujo un par de pastillas, y con una desesperación enorme se introdujo más, era la última vez...Luego se lavo sus manos para buscar entre su botiquín su adorada navaja...Tenía sangre vieja, no le importo corto con cuidado su brazo...Adorada sangre caliente, de esas que te hacen sentir imponente...Eso era su droga su perdición, se sentía extasiada como queriendo llegar al perdón, una risa se exponía en sus labios.
-"Se suponía que ya no lo iba a hacer, solamente dos cortes...para el querer y el amar, para el olvido y el dolor...Para calmar estos perturbados pensamientos, la sangre se convierte en mi mejor amiga..La sangre es mi mejor amiga, esas pastillas mitigan el dolor, me hacen ver extrañas figuras al sol...Me hacen sentir extasiada y única"...-pensamiento poéticos que soltaba la trastornada protagonista-
La sangre que brotaba de su mano no era tan grande solamente eran dos cortes pequeños. Nada del otro mundo. "mierda" murmuró cuando se empezó a carcajear y entonces agarro papel de baño para limpiar la poca sangre que comenzaba a chorrear...Ahora venía la parte de limpiar su cuerpo...Se levanto con una prisa genuina mientras se mordía el labio. ¿También quería sangrar por la boca? ¿Pretender que era un vampiro?
Salió de su casa, no podía permitir que alguien la viera así...En estado extasiado.
-¿A dónde vas?-preguntaba Kaede mientras Kagome ocultaba con mucho cuidado su brazo y miraba a Kaede-
-saldré-decía con una sonrisa mientras salía con una prisa sorprendente. Sus ojos parecían querer cerrarse, la tarde ya comenzaba a terminar y quería dar paso a la noche...Podía escuchar esa música, era tranquila y fría...La hacia bailar, uno de sus brazos recorría su cabello y lo desordenaba...Aunque parecía una drogada caminando sin cuidado ella supuestamente estaba bailando, cruzó la calle...Los carros eran desesperados no le querían dar paso, termino en ese parque...Su cómplice de sus secretos-la paciencia se me acaba...-decía mientras se acostaba y miraba salir poco a poco las estrellas-
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No sabía porque tenía ese extraño presentimiento, de que algo dentro de el no podía estar feliz. Remordimiento de conciencia, los ojos chocolates...Su sonrisa...Justamente cuando su ensayo iba a la perfección, maldijo algo mientras pedía permiso para salir y detener sus ensayos hasta comenzar mañana..No dejo que alguien se le pegara, simplemente el se fue por su lado...
Sentía algo, como si alguien estuviera sufriendo, conocía a la persona que era...Pero...
"Inuyasha, Inuyasha"
Se sentía llamado, no quería saber como demonios podía escuchar la voz de Kagome dentro de su cabeza llamándolo. Tal vez era la necesidad de no haberla visto ese día, ridículo.
No tenía motivos para verla y si lo hacia no le diría "Oye, es que quería saber que estabas bien últimamente siento tantos presentimientos de ti". No, eso era estupido.
El colmo sería que ella estuviera bien, hablando por teléfono y el de idiota preocupándose por ella... ¿Y si regresaba?, estaba saliendo del metro...Tal vez eso solamente era presión, era otra cosa... ¿Dolor interno?, Bah mariconerias.
"Tengo tantas cosas de decir
Que no puedo recordar"
Tal vez era momento de vivir con la soledad ¿O tal vez no?
A paso rápido fue a buscar a Kagome, no sabía ni donde podría estar.
-idiota-decía mientras los más oscuras de sus ideas lo sucumbían-
¿Y si a ella la habían atropellado camino a la escuela?, sintió vacío en su estomago se apuro más. Sus pasos ya no eran rápidos ahora corría, esquivaba a la gente con mucha facilidad intentaba que eso no fuera cierto...Mientras pensaba más en ese tipo de cosas, el cielo se teñía de color matiz...O mejor dicho gris, y un par de relámpagos afloraban sobre toda la gente. ¡Idiotas ellos no sentían ese remordimiento!.
"¿Cómo explicarías ese remordimiento Inuyasha?"
(Difícil de explicar, tal vez unas gotas de nudos en la garganta...Una cucharada de tus peores pensamientos hacia la vida..No se, simplemente...Una punzada en tu corazón. Con un par de miligramos de desesperación, si eso lograría a ser un remordimiento).
"sabías que ella es capaz de cualquier cosa"
Esa maldita voz en su cabeza de nuevo...
"¿Qué esperabas, que te llamara por si quería cometer acto suicida?"
¿Por qué suicida?
Las fuerzas con las que iba corriendo se estaban apagando, ahora simplemente se detuvo a descansar y justo cuando lo hizo miles de gotas de lluvia fueron a parar contra el frío suelo, giró su mirada tal vez por inercia o casualidad y vio una silueta tirada durmiendo en paz...
No iba a tardar mucho en que despertara y de nuevo curiosidad sintió emanar. Llegó hasta ella y su corazón se sintió más tranquilo. Respiró aliviado, y entonces noto que tenía sangre sobre su brazo, con mucho temor tomo el brazo, ella no iba a parar ¿Hasta cuando?...
La zarandeo un poco mientras ella despertaba poco a poco. Aun estaba bajo efecto de esas pastillas...
Lo que veía ella podría ser una ilusión.
-Inuyasha...-murmuraba mientras se quitaba las leves gotas de su rostro-Sabes...Siempre creí que vendrías, bueno en realidad no-decía mientras se acomodaba su blusa pero una falta de sensibilidad hizo que punzara sus nuevas cortadas-
-¿Qué no entiendes?... ¿Hasta cuando?...Eh-El no sonaba contento, Kagome se sintió mal-
-Es que yo quería...En realidad yo...-No podía confesarle, nada el al notar que ella ni siquiera podía sostenerle la mirada sintió desilusión pero sus malditas ganas de ayudarla no lo dejaron en paz-
-vamos a casa-dijo simplemente mientras la cargaba para llevarla a casa-
Era como un sueño, donde su no príncipe azul la llevaba a su casa...Es decir castillo...Y la protegía de todo mal, ¿Pero sería su príncipe azul?...
Se quedo dormida en el pecho de Inuyasha...Aspiraba lo húmedo de su camisa...
Continuación
Notas de autora;
...n.nU ahH...?...
Que tal? ;-;...
Aii tube ke meterle mucho sentimiento x.x...
Ustedes saben... : ) jajaja bueno pero lo bueno eske aqi esta el capitulo no: O recien salidito deL horno nOn jaja bueno : espero que les guste muxo...
GRACIAS POR SUS REVIEWS.
Si yo tengo amigas asi como Kagome (sinceramente siempre apoyo a esas amigas) yo me considere una de ellas hace poco pero bueno...No quiero cortarme x.x pq duele ;-; jajaja pero buenO :P ñ.nU es necesario poner a Hojo de trio con Kagome e Inuyasha en verdad (: jajaja pero bueno...
Solamente lean y opinen Ok x)! ke mendiga..
nAh si ay algo ke les molesta cn todo gusto yo lo leere en un review ok? È.e
atte:
willnira
