Risas resonaban. Dos estudiantes, en medio del bosque prohibido, conversando tranquilamente. Él, lleno de dolor, ella tranquilamente hablando, mirando hacia otro lado, deslizándose por el suelo como si flotara, con un andar parecido al de alguien que se encuentra en un lugar por error. Ella lo sabía, el dolor que supone perder a alguien que amas. Volteándose hacia él, lo guía silenciosamente por los terrenos del bosque y le muestra una hermosa flor, que brilla, con los colores del verano.

Mira esa flor Harry.

El aludido sólo le devolvió la mirada, confundido.

Se que éste no es un buen momento, escuché que tu y ese tal Sirius eran muy cercanos. Pero sufres. Piensa en tu relación con él como esta flor: en el invierno desaparece, pero una vez que comienza la primavera, florecerá de nuevo.

Entonces, Harry alzo la mirada, aún confundido, pero al mismo tiempo aliviado e hizo algo que no creía que en mucho tiempo no haría, sonrió.