Hey Hey Hey! Como están? Pues yo... Aquí, pasándola XD

Bien, este pues es el capitulo con el que culmino HTTYW, o quizás con el que culmine la serie de One - Shots, pero es que siento que les estoy haciendo perder el tiempo leyendo esto XD Mientras hay fics mas interesante, de grandes escritores en esta pagina XD así que bueno, pues, es solo eso, ya saben, agradezco enormemente los comentarios que dejaron, los fav, los follows (Se escribe así?), todo :D

Ah! otra cosa, si el fic es medio raro o precipitado es mas que nada porque trato de que se parezca lo mas que pueda a la peli pero que tenga lo que yo llamo ''Crudas Cosas Realistas'', así que bueno, no se si es realista, sádico, o muy malo, va tirando para la ultima XD

Como sea, ya saben, están libres de opinar lo que quieran en revs, tanto bueno, como malo, como neutral, sugerir, etc. y son libres de marcar como fav o follow (O no marcar ninguno de los dos, obvio) Pero creo que lo que estoy diciendo esta demás, así que no los molesto, y a los que les interese algo la historia, pues, los dejo leerla...

-Callate Ark

-Quien demonios eres ¬¬

-Tu conciencia

- :3 Solo piensas en Chimuelo, es muy lindo :3

-¡Vete ya!

-Ok :(

Jajajaja! ok no, fue muy malo :P Como sea, ya les dejo leerlo de una vez :)


Metaleros en Berk

HTTYW - Parte 5 - Final


Hipo no podía más que dormitar. De vez en cuando miraba a la rubia recostada sobre su pecho, y se daba cuenta de lo entrecortada que se presentaba su respiración. Había pasado por un viaje largo y seguramente el verlo sin una pierna fue demasiado fuerte como para estar tranquila al descansar.

A pesar de todo, el castaño solo pensaba en una cosa ''¿A quién se refería Astrid con que estaban con compañía?'' Lo que había restado de la noche en donde ellos aún estaban despiertos no tocaron el tema, y eso le preocupaba. Quizás la joven escucho algún crujir de algún árbol y nada más, un simple animal, pero dentro de él sabía que se trataba de algo más grave, y suponía muy fuertemente de que podría tratarse de su padre.

Nunca pretendió terminar preso, solo quería pagarle una deuda a la naturaleza salvándole la vida a lo que ahora se trataba de su mejor amigo. Era un verdadero Haddock de pequeño, sangre fría, corazón duro, entrenado para ser líder. Cacería tras cacería, trampas, rifles, tantas cosas que en esos momentos le causaba escalofríos. Y luego, en una de esas veces, su madre. Si solo supieran porque se sentía tan mal al recordarla, entenderían prácticamente su vida entera. Como negarse a lo que te imponen, tratar de enorgulleces a tu padre, a tu misma sangre, y que luego se entierre en su propia vida y que tu pases a significar nada para él. Tanto tiempo, tantas veces en las que se repitieron respuestas monótonas, las mismas, una y otra vez, sin oídos, sin ojos, sin corazón, entregado a su pueblo pero no a su propio hijo.

Tenía tanto miedo de perderlo, era tan fuerte de pequeño, y luego, por arte de magia, no entendió como en esos días se volvió débil, sin ánimos de vivir, y pronto con moretones, con cortes, tan solo a los diez años. Tan ensimismado, y se estaba perdiendo de lo que pasaba a su alrededor, de lo que sentía su niño, su pequeño. Tanto miedo tenía de ser mal presidente que estaba siendo mal padre, y hasta esos momentos se estaba dando cuenta. Vivió con un lobo por más de seis años, jamás se dio cuenta, estuvo arriesgando vidas, y fue tan tonto como para no verlo. Todo ya estaba hecho, no volvería atrás, las cosas que estaban mal forjadas se arreglaban de mala forma, lastimosamente no pudo salvar lo que tenía, y ahora lo enfrentaba como Haddock, o quizás como un padre que perdió a su esposa y se sumió en la soledad, sin saber cómo cargar con una vida como esa mujer lo hacia

Cuando estaba a punto de amanecer, el desvelado Hipo comenzó a ver unas luces en las afueras que le llamaron la atención, y no era una aureola boreal. Pronto empezaron a rebotar en las paredes de la cueva, para luego escuchar tenues sonidos, pero perceptibles ante un espíritu atento. Fue cuando se dio cuenta de que su mascota también estaba despierta y alerta

No dejaría que lo atraparan, él sabía bien que era lo que se avecinaba, y no le gustaba para nada. Matarían todo a su paso, Estoico jamás tuvo consideración por esos animales, jamás tuvo consideración por nada, apenas si agradecía que esas últimas semanas se diera cuenta de que lo habían golpeado en el instituto, pero si estaba dispuesto a encerrarlo en una cárcel, a él, que era el fruto del amor que le tenía a su difunta madre, no le cabían dudas de que no escucharía nada de lo que dijera, y si tenía que pasar sobre él, seguramente no dudaría en hacerlo. Temía por su propia vida.

No tardó mucho en llamar a Chimuelo y prepararse para lo peor. Tapo bien a Astrid y a Tormenta, mirando a las dos con nostalgia, sabiendo que se volverían un recuerdo, o que ese sería el último adiós. La beso en la frente con ternura, porque era la única persona que lo entendía sin importar lo absurdo que fuera, y acaricio a la Labradora, agradeciéndole la protección que tuvo con su novia. Fueron las acciones que más le costaron, y no solo por el faltante de una extremidad

Las miro por una última vez, y limpiándose una lagrima, corrió al trineo a como pudo, pidiendo perdón mentalmente por robárselo a la Hofferson. No tenía mucho tiempo, así que al único que amarro a los tirantes del vehículo fue a Chimuelo, rogando que tuviera la fuerza para cargar con él. Casi todo lo hacía gateando o con un pedazo de madera que la rubia recogió tiempo atrás para la fogata, reposándose en el y soportando lo doloroso y lo tortuoso que se volvía el paisaje

Todo era tan difícil sin una pierna, el pararse, el despedirse, el escapar, por suerte un trineo no necesitaba más que manos para maniobrarlo

La rubia despertó espantosamente al escuchar los motores pasando por frente a la gruta. Fue también cuando vio que Hipo y Chimuelo desaparecieron del entorno. La desesperación comenzó a consumirla. No dudo en correr detrás de los autos, a pesar de que estos se alejaban rápidamente, dejándola muy atrás, en medio del bosque, pero ella tenía tanta energía siega que no le importo correr hasta morir si era necesario

El viento fresco le pegaba en la cara, su pierna le dolía, y el oscuro lobo arrastraba a toda velocidad el medio de transporte, que emanaba olor a muerte, o así lo estaba sintiendo el muchacho, escuchando el arrastrar de los neumáticos sobre la nieve pisándole los talones. En la vida sintió tanto miedo, pero no por él, por lo que pasaría en Berk, en Nightcity, en el país, con sus amigos, familiares, era tanto el sudor que emanaba de su cuerpo que hasta parecía verano.

Pronto, la persecución paro, no antes de un trastabillar por parte del animal, viendo que el camino se terminaba de la peor manera. Podían seguir, claro, si quisieran caer en un precipicio de treinta metros

Y en cuanto tanto adolescente como mascota se dieron la vuelta, vieron a millones de patrulleros y policías rodeándolos, con su padre a la cabeza, como era de esperarse, mirándolo sombría y agriamente. Su barba estaba llena de escarcha, y su ropa estaba mucho más abultada de lo normal

-¡Puedes parar con todo esto de una vez!-Grito en jefe-¡Solo entrégate, Hipo! ¡No hay necesidad para que sigas con este juego!

-¡Todo lo tomas como un juego! ¡Tú siempre tienes que ganar! ¡¿No?!-Estaba enojado, por primera vez en mucho tiempo, colérico, frustrado

-¡Ellos mataron a tu MADRE, y a CIENTOS DE NOSOTROS!-Se había adelantado un paso, sintiendo la brisa fría de las montañas, que formaban un panorama blanco a las espaldas de Hipo

-¡Y nosotros a MILES DE ELLOS! ¡A QUE QUIERES LLEGAR, PAPA!-Fue cuando al enfurecerse, sintió el ceder del suelo debajo de él, resquebrajándose, formando un circulo que iniciaba a su izquierda y terminaba a su derecha

-¡AL MENOS HAZLO POR ELLA!

-¡ESO ES LO QUE ESTOY HACIENDO! ¡¿QUE ACASO NO ENTIENDES?! ¡YO LA MATE!-Ante eso todos los presentes se sorprendieron de forma expresiva, incluyendo a Astrid, quien había llegado hace tan solos unos segundos y fue detenida por algunos uniformados para que no pase-¡Todos estos años…-Apenas lo dijo tomo aire para no quebrarse-todos estos años culpándome, papa, el verla morir y no hacer nada! Ella…-Algunas lágrimas ya no pudo evitar-ella amaba a los lobos, tu nunca lo entendiste, y cuando estaba feliz de haber capturado uno y renunciar a todo aquello-El suelo seguía cediendo debajo de el-Porque te haría sentir orgulloso, a ti no te importo, y fue cuando me di cuenta de que lo que decía mama era verdad. Vi en él lo que no vi en ti

A Estoico se le seco la garganta, y retrocedió lentamente, demostrando un rostro demacrado y deprimido. Tuvo que llevar su vida a esta situación límite para darse cuenta de lo que realmente había pasado, y en qué clase de padre se había convertido

El castaño seco sus lágrimas, miro hacia abajo, viendo que solo faltaban segundos para que el bloque de hielo se desprendiera del acantilado y lo inevitable sucediera. Luego, levanto la vista y la vio gritando, pero practicante no la escucho, ya no estaba controlando sus sentidos, otra vez, todo lo que había dicho lo consumió. Simplemente movió sus labios, y le dedico un ''Lo siento'' que ella había entendido a la perfección, lo que se dio cuenta al verla parar, totalmente pasmada.

Se agacho, y tomo a Chimuelo con sus manos, atrayendo su hocico un poco más cerca, mirándolo a los ojos.

-Hice lo que pude, amigo. Lamento haberte hecho pasar por todo esto-Ya faltaba poco para que se desprendiera el suelo-Te quiero, campeón, no sé cómo pedirte disculpas por aquella trampa con la cual arruine tu vida. Cuando yo me vaya, cuida de Astrid, ¿Si? Corre, muérdelos a todos ellos, a todos los de azul, escapa, y luego ve a su casa. Sé que me entiendes, por mucho tiempo has sido el único que lo hizo-Tan solo faltaba un movimiento para desplomarse-Hasta siempre, hermano

Lo soltó y cayó. Veía el cielo, las montañas, todo pasaba muy rápido. No se percató de que al parecer su lobo se había suicidado, tirándose con él, pero ya todo estaba hecho.

Estoico grito totalmente desalmado, mientras Astrid comenzó a llorar desconsolada y eufóricamente, utilizando sus movimientos de Kick Boxing para poder salir de lo presa que la tenían los policías, corriendo a la orilla para verlo caer

Nunca creyó eso de que antes de morir ves toda tu vida pasar, pero en ese momento le sucedió. Su familia, los tres, haciendo un muñeco de nieve, disfrutando en el parque, solía jugar con otros chicos, le gustaba correr, tenía muchos amigos. La muerte de Valka, como la arrastraban los lobos, Chimuelo tirado, con una pierna apresada por una trampa, esperando su muerte. Los años de golpes por parte de personas que no lo entendían, que lo creían raro, solo porque perdió a su madre y ya nunca fue el mismo. Su padre, sentado con un vaso de alcohol, lamentándose, y viéndolo mientras lloraba y se quejaba de su mala suerte, de tener un hijo tan poco Haddock. Berk, mas bravucones, y Astrid, los días que pasaron juntos, las risas, la vuelta de su vida, la mejoría de Estoico. Y ahora, la muerte cercana

Su cuerpo impacto contra el suelo, y ya no sintió nada. Tratar de buscar la paz le fue tan difícil, que posiblemente fue la mejor recompensa que pudo obtener, el descansar eternamente. Todo se veía tan apacible, tan irreal, y su madre. Como había añorado con abrazarla todos esos años

-Yo no sabía que hacer-Dijo llorando ante el vestido verde claro de la mujer-Como lo siento

-Tranquilo-Le comenzó a acariciar el cabello-Ya todo está bien, hijo, ya todo está bien

En el cielo, entre las nubes, el reencuentro, la tranquilidad, la paz. Después de tantas cosas, la felicidad


Y? Que les pareció? Malo, muy malo, o malísimo? XD Nah, supongo que es... Extraño, no se... Quise que fuera algo anormal, o inesperado, pero no se... Bueno, como sea, espero les haya gustado, y bueno, supongo que este es el final de los one-shots, no les voy a hacer perder mas tiempo, que se que en muchos casos escasea :)

Un Abrazo Virtual para todos!