Múltiples traumas, cortes y contusiones, al menos 3 costillas rotas, hombro dislocado, un trauma craneal sin exactitud de la magnitud que afecto el ojo derecho, varios vasos rotos en este, con razón mi media visión rojiza, cortada de puntos en el la pierna, todo el lado derecho que recibió la explosión tiene graves consecuencias, el droide medico enviado por la resistencia seguía hablando, pero ya no tenía ganas de prestarle atención.
-¿tiempo total de recuperación?- pregunte.
-Al menos 7 semanas- respondió la cosa mecánica.
Mi cuerpo se sentía supremamente adolorido, cada movimiento creaba espasmos de dolor insoportables, me administraron medicina pero solo alivio un poco, no sé cuántas cicatrices más podría recibir antes de perder todo mi aspecto
Una suave caricia en mi frente y eso me obligo a reaccionar, Rey estaba sentada en la cama mi lado –soy solo una carga- le dije con mucha frustración, pero ella negó con su rostro.
-Eres mi carga, mía, una muy pesada que estoy dispuesta a llevar- fue su respuesta.
-No deberías- le sugerí.
-M elección ya está hecha-
Rey hablaba con tanta dulzura, el droide medico finalmente se retiró y quedamos solos, mientras ella tomaba lo enviado por la resistencia y curaba mis heridas.
Desde el beso, todo se volvió demasiado sereno entre los dos y las mejillas de Rey se sonrojaban con un simple cruzar de miradas, pero por mi parte solo me revolvía por dentro, necesitaba volver a la Primera Orden ya no soporto tenerla cerca, incluso disfruto esta paz y todo está mal, muy mal, de echo estoy bien jodido, por un segundo creí que estar a su lado era más importante y pensé simplemente en dejar todo atrás, ¿Cómo carajos pensé en algo así?
Me obligue a mí mismo a recordar, Eres el líder de los caballeros Ren, una figura importante de la Primera Orden, estoy destinado a gobernar la galaxia, entonces ¿por qué disfruto tanto estar con ella?, esto era como la arena movediza entre más trataba de luchar más me hundía en mi perdición.
-Tienes muchas cicatrices- Rey rompió el silencio.
-Seguimos siendo enemigos lo sabes ¿no?- fue todo lo que pude decir, sus manos se detuvieron de lo que hacían y temblaron, Rey modio sus labios y con mucha tristeza me miro.
-Creí que…- pero le interrumpí.
-Lo que sea que creas estas muy equivocada, nada ha cambiado entre nosotros, sigues siendo una maldita mugrienta que voy a matar cuando nos enfrentemos en la guerra, el mismo destino que le espera a tu Maestro y a tu general, soy solo un asesino nunca olvides eso y te odio- dije todo sin pensarlo, no pretendí retractarme ya estaba dicho.
-Claro… eso es lo que eres, gracias por recordármelo- Rey hablaba con ojos cristalizados.
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Rey dispuso de una silla de ruedas para transportarme dentro de la nave, los primeros días el dolor de cada movimiento era insoportable y la ingesta de medicamentos para calmarlos se volvió más importante que las comidas, perdimos toda pena el uno con el otro cuando nos tocó bañarnos juntos, Rey colocaba un banco en la regadera y frotaba mi espalda, algo que realmente disfrutaba era sus masajes al lavar mis cabellos.
Casi no cruzábamos palabra, solamente lo necesario, está bien lo acepto mande todo a la mierda, ahora mismo podríamos estar juntos de una manera sentimental, pero ¿Qué ganaba con eso?, es una Jedi, es parte de la Resistencia, la misma organización que yo más que nadie deseo destruir, solo nos hundiríamos en un sentimiento que nos destruiría porque Rey es un imposible, es mejor así, después de todo algún día seremos libre de las esposas y cada quien regresara con su vida, y en el caso de ella con Poe.
-¿Esta bien si cortamos tu cabello? Está llegando a tus hombros- me pregunto Rey, nos encontrábamos en la habitación y ella me ayudaba a cambiarme, el incidente fue hace unas dos semanas y media atrás, ya no necesitaba la silla de ruedas, pero moverme era un gran esfuerzo aun.
-Después que no hagas ninguna locura, está bien, igual no estoy en condiciones de negarme a nada- era cierto apenas me empezaba a mover y caminar lentamente ¿acaso podía oponerme?
Con una tijeras, empezó a tomar mechones de mi cabello entre sus dedos mientras cortaba algunos centímetros, desde la vez que desarme su peinado Rey solo usaba ya sea una trenza a medio lado o recogido en una coleta, sus ojos brillaban, ella le ponía tanta pasión a cada cosa que hacia aunque fuera tan simple como esto.
-¿Dime que te parece?- pregunto entusiasmada.
Me vi al espejo, las ondas se conservaban, estaba mucho más corto sin duda pero seguía siendo yo-Nada mal para una chatarrera- fue todo lo que pude decir.
Rey se colocó frente a mí, acerco mucho su rostro, mientras detallaba el mío - ¿sucede algo?-estaba intrigado.
-Todos los golpes de tu rostro han desaparecido y tu ojo ya no está rojo me alegra mucho eso- siempre ella con esa sonrisa, sentí el calor en mis mejillas y maldije a mis adentros.
-No sientas compasión por tus enemigos, ¿Cuántas veces más tengo que decirte lo mismo?- hable en tono molesto, para disimular mi rostro enrojecido.
-¿La misma compasión que tú sientes por mí?- esa pregunta me alerto.
-¿De dónde sacaste semejante estupidez?, Yo no siento nada por ti-mis labios se movieron por si solos.
- De tus recuerdos- El tono de voz y la expresión de Rey se tornaron serias – Estas teniendo el mismo sueño una y otra vez, Snoke te reclama que sientes compasión por mí, mientras tú lo niegas, al principio creí que era pesadillas mías, pero…. Pero cuando luego de ese sueño vi el beso, comprendí que son tus recuerdos, ya deja de mentirme Kay-
-Tonterías- le grite, pero al levantarme tan bruscamente el dolor en el costado de mi pecho me recordó mi deplorable condición.
-¿Piensas que algo tan simple como un beso puede cambiarme?, te equivocas solo quería tener lo mismo que el imbécil de Poe y demostrarme a mí mismo que puedo poseer lo que quiera y tu caíste tan fácilmente, la única ridícula aquí eres tu- mentí, diablos pero tenía que hacerlo.
-Yo sé que mientes, pero eres tan estúpidamente orgulloso…- ella comenzaba a alterarse.
-Soy Kylo Ren, líder de los caballeros Ren, Figura importante de la Primera Orden, tu mugrienta no te creas tan importante como para hacerme olvidar eso- hable en un tono de voz muy alto.
-Eres despreciable, te odio- fue lo único que pudo decir Rey, ya no importaba era mejor que sintiera eso por mi así evitábamos que surgiera algo que no vale la pena entre los dos.
-Ese es el único sentimiento que debe haber entre los dos- agregue.
Escuche sus pasos fuera de la habitación quise llamarla, pero antes que pudiera reaccionar estaba tirado en el piso, recibiendo las descargas en mi cuerpo, esta vez eran soportables, en los últimos días he sentido tanto dolor que ahora parecían solo caricias, quien creería que esas eléctricas caricias me harían perder el conocimiento.
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Sentí el dolor en cada hueso y musculo de mi cuerpo, mi cabeza estaba apoyada en algo suave, mis parpados pesaban demasiado como para abrirlos –Kay, Kay- era su voz la que me estaba llamando.
-Rey- susurre su nombre con mucha dificultad, aun no podía abrir mis ojos.
-Aquí estoy, lo lamento tanto me enoje y me aleje demasiado-
Con mucha dificultad me repuse y con su ayuda me levante-¿Estas bien?- me pregunto ella.
-Aléjate de mí- retirando su mano de mi hombro
-Sabes que no lo hare, tengo ordenes de...-
Colmo mi paciencia y grite mientras buscaba que pudiera romper en pedazos - tienes harto, estoy cansado de esto, de ser tu maldito perro faldero, de ti y toda esta situación, córtame la maldita muñeca y déjame de una vez por todas,
-La única que esta cansada de esto soy yo, eres la persona más egoísta, insensato y malnacido que me conocido en mi vida, no mereces nada de lo que te toco en la vida, me escuchaste, NADA-
-Vete a la mierda chatarrera estúpida-
-De nada serviría porque estamos unidos y te tocaría seguirme, idiota, eres un monstruo que destruye todo lo que toca-
-YA CALLETE O TE JURO QUE TE CALLO YO MISMO- mientras agarraba su muñeca con la fuerza que podía.
-inténtalo- me reto, ella respiraba con dificultad, la lance hasta la pared y en un segundo mis labios estaban sellando los suyos, la besada con fuerza y desesperación, hacia tanto que anhelaba esos labios nuevamente, Rey presionaba mi pecho con sus manos tratando de zafarse de la situación, pero no estaba dispuesto a dejarla ir.
Luego de unos segundos sus brazos rodearon mi cuello, el beso se intensifico ambos estábamos exasperados por sentirnos, nuestras lenguas hicieron contacto y una corriente de explosiones placenteras viajaron por mi cuerpo.
Al separarnos ambos jadeábamos -Tonta, ¿Cuánto más tengo que despreciarte para que te alejes de mí?- pregunte.
-Creo que soy más terca que tu-
-Eres mucho más que eso, eres mejor que yo tú no has perdido el rumbo de tu vida, ni te hundes en pensamientos tormentosos- poco a poco abrí mis ojos que urgían por encontrarse con los suyos.
-Tu estas echo de muchos oscuros elementos, pero aunque sea por destellos, aun puedo ver luz en ti, por eso no me iré de tu lado- tocando mi rostro suavemente
-Rey… -Tenía que decírselo- Estar conmigo no va a ser fácil ¿lo entiendes?-
-Yo no quiero que me digas que será fácil idiota…- estaba realmente afligida.
-Sé que será momentáneo, que muy probablemente nos separaremos en un futuro cercano, quiero que seas sincero conmigo y me digas que habrá días buenos y días terribles, quiero que me mires a los ojos y me digas la verdad, porque sé que al final de este camino nos salvaremos el uno al otro-
Tome una gran bocanada de aire antes de contarle la verdad -Estaba celoso de Poe, quiero simplemente abrazarte pero maldita sea eres mi enemiga y he me forzado a mí mismo cada día a seguirte tratando así, esperando que te alejaras de mi de una vez por todas que me dejaras botado y en la soledad que me acompaña desde hace años-
Ella tomo el dije de mi abuela, que gracias a una cinta que consiguió ahora colgaba en mi cuello –Ellos hubieran querido que fueras feliz-
-No merezco serlo, soy un asesino, Mate a mi padre Rey, lo mate- mis labios comenzaron a temblar, me estaba viendo vulnerable y dejando salir todo lo que me atormentaba desde que me deje sucumbir en la oscuridad.
-Podemos intentar esto juntos, le has dado la espalda a tu familia, has caído en el peor abismo, dejaste que tu alma se consumiera por la oscuridad y aun así, yo creo en ti- mi rostro estaba entre sus manos- aquel que se sonroja cuando el corto el cabello, el que me escucho cuando le conté mi pasado sin juzgarme, el que me recuerda siempre ser fuerte, Creo en la persona que me salvo la vida, Eres Ben Solo nada de lo que hagas cambiara eso-
-Me gusta más cuando me llamas Kay- rompí la tensión con eso porque ambos sonreímos, la tome entre mis brazos y me quede disfrutando de la tranquilidad de su cercanía.
-Kay yo…-
-Shhhh- la interrumpí – Siempre hablas primero, no tienes que decírmelo, yo lo siento también-
-Esas palabras las dijiste cuando nos encontramos la primera vez, aunque estaba amarrada en ese entonces-
-También dije que podía tener lo que quisiera-
Rey se separó un poco para poder mirarme a los ojos -¿y qué quieres ahora?- pregunto con alegría porque sabía la respuesta.
-Un tercer Beso- dije antes de acercarme lo suficiente para tomar sus labios nuevamente entre los míos.
nuevo capitulo! inicialmente pensé en dejarlo todo mal entre los dos y retorcer mas sus corazones, pero entre mas escribía la miel se filtraba en las lineas y deje que la idea del romanticismo fluyera...
Creo que me enamore de Kay definitivamente es tan extrañamente malo e incomprendido xD, en fin se les quieres muchísimo, no dejen de comentar eso me alegra mucho el día, un saludo...Cindy
