Si quieres matarme entonces háganlo...My body is ready (?) ok no creo que sea la frase correcta, de cualquier manera lamento mucho el retraso extra de este capitulo (dos o tres dias extras sumados al mes que suelo tardar...no deberia sentirme orgullosa de eso) y espero que lo disfruten porque, a diferencia del anterior, este tiene bastante MikuxLuka y LilyxGumi. :33
Aclaración: Ninguno de los personajes de VOCALOID me pertenecen, ellos son propiedad de Crypton Future Media.
Capítulo 9: En las miradas están las respuestas
En una de las tantas casas que componen aquel barrio de calles tranquilas se está llevando a cabo un reencuentro que dos partes estuvieron esperando y posponiendo al mismo tiempo durante casi siete años. Mientras la familia Megurine compartía unida una conversación junto a la novia de la hija mayor el tiempo parecía pasar más rápido. Tras la llamada de IA, Luka había dado las explicaciones acerca de la adaptación a anime que tendria su novela ligera de comedia, omitiendo la parte de las entradas para el concierto ya que aún no sabía bien que haría. Personalmente no era del tipo de persona que gustase de estar rodeada de personas agitadas y emocionadas a puntos irracionales por sus ídolos. Ella era más del tipo de persona que se sentaría a escuchar a una cantante de bar cantar baladas.
-¡¿Y cuándo podre ver el anime?!- Había preguntado efusivamente Luki mientras cambiaba de posición una vez más en el sillón. Parecía tan feliz que exteriorizaba cada pensamiento en palabras y gestos.
-Bueno…supongo que la próxima temporada no…-
-¡Aaaah!, pero para que llegue la próxima temporada de estrenos falta mucho Luka-nee.- Comento su hermano mientras dejaba ir un suspiro de sus labios que armaban un tierno puchero. Gesto que no pasó desapercibido para Miku, quien aún no se acostumbraba a ver a los hermanos Megurine juntos entablando una conversación sin darse cuenta de sus enormes similitudes.
-¿Ah, enserio?, la verdad es que no estoy familiarizada con esas cosas así que no sé cuándo se estrenara exactamente…- Luka se llevó una mano al mentón y tras un par de segundos la movió para dejarla caer cerrada sobre su otra mano que yacía extendida.- ¡Ya se!, le preguntare los detalles a IA mas tarde y te los mandare en un mensaje.- Acabo comentando con una sonrisa en el rostro, que era totalmente nueva y diferente a las que había visto la peliaqua antes. Era una sonrisa más amplia que las tenues que solía regalarle cuando estaban a solas y estaba acompañada de un brillo singular en sus ojos que normalmente se veían fríos y misteriosos. Aunque a ella le parecía que cada vez que Luka la miraba una pequeña calidez proveniente de sus pupilas la invadía por dentro, abrigándola por completo.
-Eh…pero si no tienes mi numero…- Comento dudoso el más joven de los pelirrosa presentes.
-Por eso te lo estoy pidiendo indirectamente. Por dios Luki, con ese nivel de asertividad jamás conseguirás una novia…-
-¡Esto no tiene nada que ver con si puedo o no puedo conseguir una novia!- Se apresuró a decir Luki mientras protestaba con sus manos.
-Está bien, pero no es necesario que te sonrojes de esa manera.- Concluyo con aire victorioso Luka mientras sacaba su celular.-
Tras un breve intercambio de palabras que solo ellos parecían entender acabaron pasándose sus números. La madre de ambos, que se notaba relajada mientras bebía de su taza de té, los miraba a ambos con una expresión de cariño que solo una madre podría gesticular. Era como si el incidente que genero aquel amplio distanciamiento nunca hubiese existido. Luka continuaba encajando tan bien que parecía que nunca se hubiera marchado. Miku observaba a los tres de vez en cuando, comprobando ese sutil brillo en todos. Por momentos creía que sobraba en aquel espacio de reconciliación familiar, pero las miradas amistosas que su novia le dirigía la tranquilizaban.
Cuando faltaba poco para que la noche se hiciera presente Luka y Miku se despidieron de la madre y el hermano de la primera y partieron hacia el lugar donde estaba el auto. En el trayecto hasta este la menor jugueteo con las cajas que contenían un RPG de fantasía medieval para PC. La mayor por su parte la observo con sigilo, sonriendo apaciblemente al pensar que todo había salido mejor de lo que esperaba.
-Si no estuvieses aquí probablemente nunca me hubiese atrevido a venir.-Soltó de pronto la pelirrosa mientras quitaba la alarma del vehículo.
-¿Ah?- El comentario de Luka tomo por sorpresa a la joven de cabellos aguamarinos, quien solo atino a soltar una monosílaba interrogativa.
-Muchas gracias, Miku.- Agrego en murmullo casi imperceptible mientras atrapaba a la nombrada en un cálido abrazo.
-¿Eh?...Lu-luka… ¿P-porque me dices esto tan repentinamente?- Volvió a interrogar, esta vez con un sonrojo intenso en su rostro.
-No lo sé, pero se siente bien.- Susurro Luka mientras rompía la casi inexistente distancia entre sus cuerpos.- Aunque si te desagrada puedo soltarte.- Agrego con tono torpe al notar que quizás las estaba conteniendo con demasiada fuerza.
-Idiota, es imposible que me desagrade estar cerca de ti.- Dijo Miku al tiempo que se aferraba a la ropa de Luka para luego erguir un poco su cuerpo y contrarrestar los centímetros que la separaban de su labios. El beso que ambas se dieron fue corto y simple, pero más necesario de lo que pensaron. Fue casi como una forma de confirmarse que todo era real. Que todo estaba bien.
Tras esa sencilla muestra de afecto subieron al auto y se abrieron paso entre las calles para llegar hasta el lujoso edificio que contenía el hogar actual de Miku. Al bajarse se despidieron dedicándose una sonrisa afectuosa y la menor prometió llamarla para reiterarle que no se sobre exigiera si pensaba trasnochar al escribir. La mayor por su parte le insistió en que se concentrara en sus estudios.
La noche transcurrió de una manera muy especial para ambas ya que, sin quererlo, se aparecieron en los pensamientos de la otra en una cronología de escenarios. En tan poco tiempo se habían enlazado tanto, y en el punto en el que se encontraban ahora difícil era explicar lo que sentían. Las sensaciones de atracción carnal y el deseo de tener la calidez de un cuerpo junto al suyo por mero capricho sexual se habían disipado completamente del corazón de Luka abriéndose paso algo más ambiguo, más amplio, más inquietante. Miku por su parte sentía que al estar con Luka el resto del mundo dejaba de existir y que todas las reglas sociales desaparecían cuando se perdía en sus ojos azulados. Al cerrar los ojos una sonrisa se coló en los labios de ambas antes de que el sueño las consumiera por completo.
Pero aquella noche, en la casa de Gumi, las cosas no estaban tan bien como ella lo hubiese deseado. Si bien los acontecimientos habían estado claramente fuera de su control, no se arrepentía en lo absoluto y era precisamente eso lo que le provocaba intensos sonrojos que intentaba apagar ejerciendo con sus manos más presión sobre el pequeño almohadón que se encontraba en su rostro. Pensó varias veces en llamar a Miku pero apenas tomaba el teléfono su mente le recordaba que no tendria el coraje de decirle a su mejor amiga que había estado a pasos de perder su virginidad. Mientras se movía en la cama intentando olvidar los momentos vividos hace unas cuantas horas en esa misma habitación el sonido de un mensaje en su celular la regreso a la realidad. "Buenas noches, por cierto, creo que una de mis amarras de cuero se quedó bajo tu cama…" era todo lo que decía el mensaje, pero al provenir de Lily la peliverde volvió a estallar en vergüenza. Se levantó y miró bajo su cama alcanzando a ver en una sección de esta un largo y delgado pedazo de cuero negro. Tras estirar en vano su brazo se arrastró un poco bajo la estructura de madera y la tomo.
-¿Se supone que esto es una pulsera?… ¿cómo se amarrara?...- Fue lo primero que vino a su mente al juguetear con el material que contenía un olor a cuero y miel que le recordaba a la rubia. Al acercarlo a su nariz confirmo sus sospechas.- Huele igual a ella…- Murmuro mientras paseaba la rustica pulsera entre sus dedos para luego dejarla sobre su mesa de noche. Lo mejor era que intentase dormir, después de todo si seguía revolviéndose con ese tipo de pensamientos terminaría siendo aún más torpe la próxima vez que llegaran a ese tipo de situación.
Los hechos en cuestión que habían dejado tal impresión en Gumi ocurrieron esa tarde luego de que, mientras se encontraba en una cita con Lily su madre la llamara para avisarle que su turno había cambiado y que llegaría más tarde de lo habitual. Al oír esto la más joven no le presto mayor atención pero la rubia vio la oportunidad perfecta para algo que venía considerando desde hace un poco de tiempo. Ella iba enserio y debía hacérselo saber a Gumi para que dejara ir, de una vez por todas, esas inseguridades que ella misma había generado por accidente con su actitud un tanto brusca y cortante.
En el momento en el que el sol desapareció Lily se encontraba en la ruta para la casa de la peliverde, al llegar esta le dijo que pasara para que bebiera algo antes de irse. Lo había hecho sin ninguna doble intención, la rubia lo sabía, pero no se preocupó. Con un poco de cuidado se escurrió en la cocina y antes de que Gumi pudiese servir en un vaso el jugo de la jarra la abrazo por detrás, como solía hacerlo cuando la peliverde cocinaba para ella.
-Quiero algo más dulce…- Le había susurrado en el oído con voz tenue y profunda para luego girarla y tomarle la cara con una mano. Sin esperar a que la más joven reaccionara con palabras, ya que su cara estaba más que roja, la beso. En un principio lento, como para tranquilizarla, y luego desbordando la pasión contenida de la manera más correcta posible. Pero eso era recién el comienzo. Lily se separó un poco de su amante para tomarla por los costados y elevarla hasta dejarla sentada en el mesón que componía la cocina americana. Se sintió enormemente agradecida de que los padres de Gumi prefirieran ese estilo.
-¡Li-Lily!... ¡l-la jarra!...- Advirtió con un hilo de voz la dueña de casa mientras buscaba algo en lo que fijar su mirada.
-Tranquila, está lejos de ti.- Le dijo al tiempo que se apretaba contra su vientre y recorría con sus manos los costados de Gumi.
-¡H-hey!...- Volvió a pronunciar con inexistente potencia la más joven cuando sintió los dedos de Lily sobre sus pechos.
-¿Qué pasa?, ¿no quieres?- La había interrogado Lily con un tono sereno que disfrazaba de mala manera su impaciencia.
-N-no es eso…es solo que…a-qui no.- Las últimas palabras fueron dichas con un tono tan bajo que la rubia tuvo que incorporarse y pedirle que lo repitiera.- A-aquí no…por favor…-
-¿Donde?- Fue lo único que salió de los labios de Lily mientras juntaba nuevamente sus labios con los de Gumi. Que ella reconociera que estaba dispuesta le devolvió la confianza.
-En mi habitación…- Susurro con un poco más de determinación la peliverde mientras intentaba calmar su respiración, que se había agitado sin que lo notara.
-Llévame ahí, no conozco tu casa.- Pronunció Lily mientras guardaba distancia y se giraba para darle la espalda a Gumi. No quería seguir presionándola a mirarla, si a ella le avergonzaba entonces esperaría hasta que se acostumbrara. La joven entendió esto y lo agradeció, le tomo la mano y la guio por las escaleras hasta la habitación que estaba al final del pasillo.
Al llegar a la habitación Gumi camino nerviosamente hasta la cama y se sentó en el borde de está observando con detenimiento cada movimiento de Lily. Esta al entrar observo todo, desde las paredes hasta el tapete que servía de bajada de cama. Se quitó su clasica chaqueta negra y la dejo en el respaldo de la silla del escritorio. Sin perder los estribos, cosa que se le dificultaba bastante al estar dentro de la habitación de su novia, se acercó a la cama subiéndose con cuidado. La peliverde estaba claramente tensa, su cuerpo, su mente, y la pasión contenida en su corazón se debatían formando en ella múltiples conflictos. La rubia se aprovechó de esto y la sorprendió abrazándola nuevamente por la espalda, pero esta vez al acercarse a su oído procuro lamerlo con suavidad arrancando de Gumi un suspiro contenido. Decidió no dudar más y con paciencia fue besándole el cuello hasta que sintió como el cuerpo de su joven amante se relajó. Nuevamente se contuvo al acomodarla en la cama, quedando sobre ella.
-¿Estas lista?...porque cuando comience no me voy a detener…o más bien…no podre detenerme.- Le dijo mirándola a los ojos. La lujuria podía reflejarse en sus orbes azules y Gumi lo apreciaba en primer plano, fue por esa misma razón que solo asintió torpemente para luego extender sus brazos señalándole que quería abrazarla.
Lily obedeció y se acercó, el beso esperando la oportunidad para colarse en la boca de Gumi y llevar aquel beso a ese nivel que siempre reprimía. La peliverde se aferró a su espalda y cabeza, perdiendo sus dedos en la larga y salvaje cabellera rubia. No supo en que momento su conjunto de ropa interior de un naranja suave quedo expuesto ante la feroz mirada de Lily. Tampoco entendió como esta misma acabo con el cierre de su pantalón abajo y un brasier negro como única prenda superior. Pero no le importo, nada de lo que estaba sucediendo en ese preciso instante necesitaba ser explicado. Así, las caricias y los besos fueron subiendo gradualmente en intensidad y los restrictores decayeron hasta perderse entre los pliegues de la desordenada ropa de cama.
Pero justo en el instante en el que Lily se disponía a deshacerse de la parte superior del conjunto de Gumi ocurrió aquel evento inesperado que les arrebato la pasión y la reemplazo por un nerviosismo incomparable. Se escuchó el sonido de la puerta de entrada abriéndose y posteriormente cerrándose para luego oírse una voz femenina adulta pronunciando un "Estoy en casa Gumi". Ambas se miraron confundidas y la peliverde completamente exaltada comenzó a buscar algo que ponerse. Su pijama, que estaba más cerca que el resto de la ropa desparramada fue una prenda valiosa puesto que se componía de un camisón corto. Lily, quien estaba ordenándose, no tuvo tiempo de ponerse su camiseta desgastada puesto que unos pasos en la escalera la obligaron a buscar refugio bajo la cama de su novia. Esta casi en perfecta sincronía inclino la ropa de cama para que rozara el piso y abrió la puerta, encontrándose a su madre a metros de ella.
-Hija, ¿tienes la cara pálida, te sientes mal?- La pregunta que gesticulo su madre la alivio en parte ya que demostraba que el resto de los signos que le había producido tal acto con la rubia habían pasado desapercibidos.- Ahora que te veo bien tienes la cara roja, ¿sera posible que tengas fiebre?-
-Ah…no, no…estoy bien mamá, solo creo que me agote demasiado hoy…eso es todo…-
-Cierto, hoy saldrías con esa amiga tuya…la de la motocicleta… ¿Cómo era que se llamaba?-
-Lily-
-Ella…si vas a estar saliendo con alguien que te deja en estas condiciones sera mejor que te contengas…-
-Lo tendré en cuenta…- Gumi se había alterado un poco al darle otro sentido a la oración de su madre, pero mantuvo como pudo la compostura.
-Recuerda que desde pequeña has tenido problemas para ir a lugares con mucha gente…- Le dijo su madre a modo de conclusión mientras se giraba. La peliverde pensó que la tortura había terminado, pero en ese momento los agudos ojos de su madre captaron algo que no le pertenecía.- ¿y esa chaqueta?-
-Ah…eh…es…es la chaqueta de Lily- La voz de Gumi tuvo rotundos cambios cuando se giró para ver lo que señalaba su madre con su mano.
-¿Ella está aquí?- Consulto su madre arqueando una ceja.
-Claro que no…ella solo…solo me presto su chaqueta porque ensucie mi chaleco y hacia frio cunado me trajo a casa.- Explico la joven mientras movía efusivamente las manos para que su madre no notara la ropa que estaba esparcida en el piso.
-Ya veo, bueno…es muy considerado de su parte el pensar en tu salud, procura lavarla antes de devolverla…aunque no sé cómo debería tratarse una chaqueta de cuero….-
-Hare lo que pueda….-
Al cerrar la puerta se apoyó de espaldas a estas y se dejó caer lentamente, sintiendo como el aire de sus pulmones se escapaba en un gran suspiro de alivio. Lily salió de su improvisado escondite quejándose en silencio. Busco su camiseta y se la coloco en silencio.
-Sentí que me iba a morir ahí abajo.- Dijo con calma al tiempo que arreglaba su cabello.
-Dímelo a mi.- Comento Gumi mientras miraba el piso.
-Eso ha sido más emocionante que todas las carreras ilegales que he tenido en mi vida.- Señalo con tono triunfante la rubia mientras se acercaba a Gumi.
-No lo digas como si fuera algo que merece ser recordado…- Contesto la peliverde mientras elevaba su cabeza para ver a la rubia que yacía sobre ella.
-Lo siento, ¿por dónde me voy?- Agrego Lily seria mientras se agachaba.
-Espera un poco más, mi madre siempre toma una ducha en el baño del segundo piso, cuando lo haga puedes bajar.-
-Menos mal que estacione la motocicleta lejos de tu casa.-
-Ummm…-
-Realmente lo siento, fue irresponsable de mi parte arriesgarte a hacer esto.-
-No, está bien…no importa…- Dicho esto Gumi decidió tomar la iniciativa y le regalo a Lily un tierno beso mientras sus manos reposaban en su rostro.
-Eres adorable.- Comento la rubia con una sonrisa enternecida en su rostro al tiempo que acariciaba el de Gumi con una mano.
-Te amo, Lily.- Al dejar ir estas palabras de su boca la nombrada se acercó para juntar su frente con la de ella.
-¿Enserio?-
-Claro que si.-
-Entonces supongo que yo tambien te amo.-
-¿Supones?, ¿es que acaso no estas segura?- Gumi frunció su entrecejo para demostrar un enojo infantil por la respuesta.
-No es eso…es solo que esas palabras no pueden contener todo lo que siento por ti, pero como no existe otra supongo que es todo lo que puedo decirte.-
-Detente…- Susurro la peliverde mientras le tapaba la cara con las manos a la rubia.
-¿Está bien?…- Agrego un tanto confundida Lily
-No te lo tomes a mal, es solo que si continúas diciéndome estas cosas me enamorare aún más de ti…- Al tiempo que Gumi dijo esto Lily llevo una de sus manos hasta las suaves y delicadas manos de su novia, que en este momento cubrían su rostro.
-No sabía que mis palabras podían ser tan peligrosas.- Dijo mientras bajaba con delicadeza las manos de Gumi, agregándole a todo una expresión confiada y una sonrisa segura.
-Tenías que terminar algo tan lindo con esa frase arrogante.- Suspiro Gumi mientras se preparaba para levantarse.
-Jaja, lo siento, pero es una parte de mí que nunca cambiara.- Lily la imito y se puso de pie, estirándose un poco al hacerlo.
-No importa, esa parte…tambien me gusta.- Concluyo la peliverde mientras se asomaba por la puerta para comprobar que su madre estaba duchándose.
Ambas salieron con sigilo y bajaron las escaleras sin que su madre sospechase nada. Cuando se encontraron en la puerta de salida se despidieron con la mano y Lily se encamino hacia el lugar donde había estacionado su motocicleta mientras que Gumi entraba en la casa y volvía a suspirar, habían sido demasiadas emociones en un solo día.
Y bajo todo esto las cuatro protagonistas de los hechos del día anterior despertaron en diferentes horarios por los potentes rayos de sol que atravesaban sus cortinas. Si bien no había panoramas demasiado importantes para ese día todas tenían que concentrarse en sus estudios y trabajos. Miku y Gumi estaban en un periodo importante en la universidad y necesitaban darle prioridad, de lo contrario no podrían asistir al retiro vacacional que acontecería después del periodo de exámenes. Luka por su parte necesitaba adelantar su trabajo si quería tener tiempo libre y con Lily ocurría algo similar, ahora que su exitosa entrevista estaba publicada muchos habían puesto sus expectativas en ella por lo que debía esforzarse mucho más que antes.
Cuando el reloj de pared en el apartamento de Luka marcaba las dos de la tarde decidió tomarse un descanso para almorzar, una vez que estuvo en la sala de estar recordó que debía tomar una decisión acerca de las entradas para el concierto que había llegado hoy en la mañana. Eran dos entradas para estar en la posición delantera-central del escenario, en otras palabras, eran entradas preferenciales y exclusivas para poder ver al par de rubios de Blond Reflection en primera fila. Suspiro hondamente y comenzó a reflexionar hasta qué punto sería capaz de sacrificarse por Miku, entonces una idea que le pareció excelente la llevo a marcar un numero en su celular.
-¡Luka-nee, hola!- La persona a la que había llamado contesto rápido y efusivamente.
-Hola Luki.-
-¿Cómo estás?-
-Bien, tomando un descanso de mi trabajo…dime, ¿ahora mismo estas ocupado?-
-Ah, no…estoy regresando del minimarket, mamá iba a prepararme galletas pero se dio cuenta de que no tenía los ingredientes necesarios…-
-¿Ella?… ¿haciendo galletas?...me sorprende…cuando tú eras pequeño era yo quien tenía que cumplirte los caprichos… ¡Tch!, eres tan afortunado…-
-¡Jajaja, pero Luka-nee si quieres puedo pedirle que haga para ti!-
-No, no importa…-
-¿Entonces para que me llamabas?-
-Ah, quería pedirte que vinieras a mi apartamento para que jugáramos algo, claro que tu tendrías que traer la consola y los juegos porque yo no tengo nada.- Luka comento esto con comprensión en la voz, quizás debería comentarle a su hermano la idea en otra ocasión.
-¡¿Enserio puedo ir para que juguemos?!- La interrogativa enérgica de Luki la descoloco un poco, realmente no había cambiado nada en todos estos años.
-Ah, si…pero si pasarás el rato con mamá entonces no importa.-
-¡Mamá, ¿puedo ir a casa de Luka-nee?!...¡Ahora!... ¡Sí!... ¡Gracias!... ¡Luka-nee, si podré ir, dime como llegar!- El joven pelirrosa había bajado a prisa las escaleras mientras le pedía a su madre permiso para salir, esta solo le impuso como condición que Luka lo trajera a casa.
-Ah, eh…bueno.-
Luka suspiro antes de darle las instrucciones para poder llegar a su apartamento, Luki asentía con la cabeza concentrado mientras tomaba nota de todo. Cuando se despidieron el joven no perdió el tiempo, se cambió de ropa y busco un bolso para meter la consola que llevaría a casa su hermana mayor.
-¿Cuál debería llevar?- Susurro mientras miraba la amplia colección que se encontraba en un cuarto específico para eso, aunque aquel cuarto antes había sido el estudio de su padre.- Quizás una que ocupáramos cuando era pequeño…si, esta estará bien…- Mientras guardaba una PS2 y un estuche con juegos comenzó a tararear el inicio de uno del os juegos que más le gustaban y pertenecían a esa plataforma.- ¡Mamá, ya me voy!- Grito cuando estaba abriendo la puerta de calle
-¡Ten cuidado por favor, y asegúrate de pedirle que te traiga de vuelta!- Su madre le había contestado desde la cocina mientras sonreía ampliamente.
El joven Megurine emprendió el viaje con un optimismo efusivo, un poco diferente de su actitud habitual donde se contenía un poco y terminaba pasando como alguien de temple tranquilo y pasivo. Luego de seguir apropiadamente las instrucciones de su hermana llego hasta la entrada del amplio edificio, al entrar observo que se veía bastante normal pero con aquel toque pulcro y moderno que de seguro había convencido a Luka. Tomo el ascensor y continúo tarareando la canción de su videojuego favorito de PS2. Al llegar al piso descendió con calma y miro en la dirección en la que debería estar la puerta con el número del apartamento de su hermana mayor. Una vez que estuvo frente a esta toco la puerta con suavidad a pesar de que podía haber presionado el timbre al costado izquierdo de esta.
-Oh, Luki…tardaste menos de lo que…- La mayor de los Megurine no pudo completar su frase ya que su hermano se había abalanzado sobre ella abrazándola con ternura.
-El lugar en donde vives es realmente genial Luka-nee.- Dijo mientras se soltaba para entrar
-Yo lo veo bastante normal…-
-¿Dónde conecto la consola?-
-Ah, ponla en el espacio bajo el mueble del televisor…-
-Es una gran TV, podremos admirar hasta el último detalle…-
-Así es, pero Luki, ¿no quieres tomar o comer algo antes de empezar a jugar?-
-Ah...eh... ¡es cierto, no he almorzado aun!-
-Estaba esperándote para comer, ven, vamos a sentarnos.-
-¿Qué hiciste?-
-Ensalada de lechuga con atún…es lo único que puedo hacer cuando estoy trabajando.-
-Atún eh…hace mucho que no lo compramos en casa sabes…-
-Eso significa que hace mucho que no lo comes...-
-Ummm…a mama le disgustaba tener en casa cualquier cosa que le recordara a ti.-
-Eso pensé, ¿quieres que te agrega más?-
-Si, por favor.-
Los hermanos se sentaron y comieron mientras el más joven le comentaba que quería comenzar jugando algún videojuego de pelea ya que de segura ella había perdido el ritmo en este tema. Luka lo escucho riendo y asintiendo de vez en cuando, era la primera vez su hermano estaba ahí, y sin embargo parecía tan cómodo en el ambiente que le acabo contagiando el optimismo. Se sentía bien tener a su hermano cerca de ella otra vez, era como si le hubiesen devuelto una parte de su vida que no creía que podía recuperar. Miku apareció en sus pensamientos otra vez, ella solo sonrió en silencio pensando que definitivamente conocerla había sido lo mejor que le pudo ocurrir.
Tras almorzar movieron un poco los muebles y se acomodaron en el sofá cerca de la TV, Luki encendió la consola y el logo del juego con el que había decidido comenzar no tardó en aparecer. Era un juego de pelea que se caracterizaba por los finales brutales y sangrientos, donde los personajes rebanaban a su contrincante o le arrancaban la espina dorsal. Estuvieron presionando eufóricamente los botones de los controles durante poco más de dos horas, con este y otros juegos, riendo y golpeándose con cariño de vez en cuando.
-Eres realmente bueno Luki, se nota que te has perfeccionado.- Dijo Luka mientras dejaba el control cerca de la consola.
-A mí me sorprende que no hayas perdido la habilidad a pesar de que has envejecido.- Su hermano hizo lo mismo pero al volverá sentarse Luka lo había agarrado para zarandearlo por su comentario
-No lo digas como si fuese una anciana…-
-¡Aaaah, está bien, está bien, lo siento!-
-Pero enserio, me he divertido mucho hoy.-
-Lo dices como si ya se hubiese acabado la diversión.-
-Claro que se acabó, tengo que volver a trabajar…ah, pero antes tengo que ir a dejarte.-
-¡Eeeeh, no es justo, ha sido muy poco tiempo!-
-Vamos no te quejes, después de todo podemos repetirlo en otra ocasión…-
-Está bien…-
-Bien, entonces vamos.-
De mala gana Luki se puso de pie dispuesto a devolver la consola a su bolso cuando Luka lo interrumpió.
-¿Te molestaría prestármela por un par de días?-
-Ah, no claro que no, ahora mismo no la estoy usando.- El pelirrosa volvió en sus pasos y se preparó para salir al ver que su hermana ya estaba lista.
-Gracias.-
-No es nada, después de todo la mitad de las consolas dele estudio son tuyas…- Dijo mientras salía tras Luka.
-¿El estudio sigue igual?- Pregunto con repentina seriedad la pelirrosa mientras caminaban hacia el ascensor.
-Sí, mamá me dijo que podía deshacerme de las cosas de papá si estorbaban pero al final he conseguido acomodar todo sin tirar nada.- Agrego Luki con el mismo tono.
-Ya veo…- Al llegar al ascensor tuvieron la suerte de que este llegara a los pocos segundos de haber presionado el botón para bajar.
-Luka-nee… ¿puedo preguntarte algo?- Se atrevió a decir Luki cuando se encontraban descendiendo hasta el primer piso del subterráneo donde estaba el auto de Luka.
-Claro, adelante.-
-¿Recuerdas a papá?- La pregunta llego justo cuando las puertas se abrían mostrando el frio estacionamiento y el aire frio pareció sincronizar con la expresión de la pelirrosa.
-Sí, lo recuerdo…- Contesto Luka con desdén mientras salía del cubículo para encaminarse al auto, Luki camino a su lado mientras continuaba interrogándola.
-¿Cómo era?...-
-Era como tú, con el cabello un poco más corto que el tuyo pero echado hacia atrás…- Dijo la pelirrosa deteniéndose frente a su auto pero sin realizar acción alguna.
-¿Como los mafiosos que se engominan el pelo hacia atrás?- Pregunto Luki entre serio e curioso, después de todo él no sabía nada de su padre y su madre parecía enfadarse cuando le preguntaba cosas sobre él.
-Sí, algo así pero sin gel…-
-Ya veo…-
-¿Por qué me preguntas eso ahora?-
-No lo sé, supongo que porque no lo recuerdo bien…ni siquiera recuerdo su funeral…-
-¿Funeral?- Interrogo con sorpresa Luka mientras arqueaba una ceja.-
-Sí, su funeral, mamá me dijo que él había muerto hace un tiempo…- Contesto Luki igual de sorprendido por la reacción de su hermano.
-Cómo vas a recordar el funeral de alguien que no ha muerto.-
-¿Entonces está vivo?-
-Claro, solo desapareció de un día para otro...-
-Entonces nos abandonó…-
-Algo así…aunque tras la desaparición mamá comenzó a recibir dinero todos los meses…me pregunto si aún lo recibirá…deberías preguntarle, aunque se moleste.-
-Lo hare…-
Luego de aquellas dos palabras la conversación se dio por terminada y ambos subieron al auto. Mientras salían del subterráneo el celular de Luki comenzó a sonar con una melodia que a Luka se le hizo conocida. Cuando el joven Megurine cortó la pelirrosa le pregunto por la canción que tenía como tono de llamada.
-¿Es una canción de esa banda Blond Reflection?-
-¡Sí!, ¿a ti tambien te gusta esa banda Luka-nee?-
-No puedo decir que me gustan, pero tampoco me desagradan…-
-Ya veo…-
-A Miku le gusta mucho esa banda emergente.-
-¿Enserio?, eso es genial y confirma que es mucho mejor que la otra.-
-Jajaja, aun sigues con eso.-
-Pero si es verdad.-
-Y yo no digo que sea mentira, de cualquier forma, ¿te gustaría ir a su concierto?-
-¡Por supuesto!, aunque solo tengo dinero para la entrada general.-
-Tengo dos entradas preferenciales para el concierto, pero no quiero ir así que…te las podría pasar con la condición de que vayas con Miku…-
-¡Eeeeeeeh!-
-Pero si te molesta acompañarla podría dártela de todas…-
-¡No, no es eso!…no sería ninguna molestia ir con Miku-san, además si me estas confiando esta misión es porque crees en mi ¿verdad?-
-Misión es una manera extraña de decirlo…-
-Me sorprendí porque tienes entradas preferenciales…-
-Me las dieron en el trabajo…veras, ellos pueden encargarse del Opening y el Ending de la serie, lo que les ayudaría a ganar más popularidad, por eso me enviaron estas entradas para que yo misma me convenciera de que eran los indicados o algo así…-
-Eso es genial.-
-Supongo…como sea, ven a buscar las entradas cunado puedas…yo me encargare de avisarle a Miku.-
-¡Sí!...pero espera… ¿Qué tal si Miku-san no quiere ir conmigo?-
-Eso es imposible, te aseguro que le agradas mucho.-
-Quizás es porque soy más atractivo que tu.-
-Jajaja, por favor…sigue soñando muchacho…estas a mil años de compararte conmigo.-
-Gracias por creer en tu hermano…-
-No te enojes, solo bromeaba, eres un Megurine…tarde o temprano evolucionaras en un príncipe azul.-
-Preferiría evolucionar en un guerrero arcano o algo así…-
-Con tal de que te conviertas en alguien atractivo no me importa lo que sea.-
-Solo espera y veras...-
Una vez que estuvieron en la angosta calle frente a la casa de Luki se despidieron con bromas que solo ellos entendían y el joven prometió pasar por las entradas el martes por la tarde, cuando hubiese salido de la escuela. Luka le dijo que se lo recordara un día antes ya que podría olvidarlo. Y mientras ella tomaba una nueva ruta por las calles escuchando lo que parecía ser un especial de la banda mencionada antes Miku, fan de la misma estaba conversando con Gumi sobre lo mismo.
-¿Entonces te alcanzara para la entrada preferencial?-
-Si, al parecer podre lograrlo de alguna manera, Lily me ha dado el dinero suficiente para cubrir lo que me faltaba.-
-Eso es genial, ves…te dije que reservarla era una buena idea…sabía que lo conseguirías.-
-¿Y qué hay de ti Miku?-
-Ah, bueno, aunque no me gusta la idea no tengo dinero suficiente así que tendré que pedirle a mi madre que cancele la diferencia…-
-Ya veo…-
-Realmente me molesta tener que pedirle dinero.-
-Bueno, piensa que lo estás haciendo porque realmente lo necesitas.-
-Ummm…-
-Bien, tengo que colgar, mamá necesita que la ayude con algo en la cocina, hasta pronto.-
-Sí, hasta pronto.-
Apenas la llamada finalizo Miku se lanzó a la cama boca abajo y se quedó ahí, murmurando frases que solo ella podía escuchar. Estuvo así por un rato hasta que una llamada a su puerta la obligo a levantarse. De mala gana se dirigió a esta, abriéndola con pereza, pero al ver quien estaba esperando de pie al otro lado su frustración desapareció y una vasta sonrisa se apodero de sus labios.
-¡Luka!-
-Al parecer hoy todos tienen ganas de gritar efusivamente mi nombre.- Dijo con una sonrisa tenue mientras sostenía un paquete de tamaño medio en su mano, más largo que ancho. Entro con la señal de Miku, extrañándose un poco de que esta no la besara para saludarla. Aunque dicha duda se disipo en el momento en el que se hayo cerca del sofá y se giró para mirar a su novia, quien se acercó con rapidez hasta taclearla arrojándola al sofá.
-Has llegado en el mejor de los momentos.- Le dijo mientras se acercaba para besarla con cariño, posteriormente escondió su cabeza en su pecho.
-¿Porque?-
-Me siento mal por algo y bueno…digamos que no tenía muchos ánimos.-
-Ya veo…-
-¿Qué es lo que traes en tu mano?-
-Ah, esto…no lo sé…-
-Como que no lo sabes.-
-Kaiko me lo entrego cuando entre en el salón de la Seiteki Kon.-
-¿Por qué fuiste ahí?-
-La mitad del tiempo estas ahí no…-
-Ciertamente.-
-Bien, si te da curiosidad lo abriré, disculpa pero, ¿puedes levantarte un momento?-
-No hay problema.-
Tras reincorporarse y sentarse normalmente en el sofá Luka inspecciono el paquete que venía recubierto por un envoltorio de papel de un verde suave. Lo arranco con cuidado, encontrándose una caja gris sin ningún tipo de adorno. Busco la ranura para abrirlo, pero al ver su interior decidió lanzarlo lejos.
-¡¿L-luka?!- Fue todo lo que pudo pronunciar Miku ante la reacción de la pelirrosa.
-La matare, la matare, la matare…-
-¿Eh?, L-luka… ¿Qué cosa tan mala había en esa caja?-
-Algo malo, algo muy malo, algo que no tienes por que ver, algo que no tengo porque recibir… ¿Qué rayos le pasa por la cabeza?...yo no soy como ella…yo tengo decencia y moral...-
-Creo que puedo imaginarme que había adentro.-
-…-
-No es algo tan malo…- Miku hizo una pausa y se levantó. .- Cada cierto tiempo tambien me los da a mi sabes…-
-¿Por qué se toma esas molestias tan desvergonzadas?- Pregunto Luka mientras la seguía hasta su habitación, donde Miku le señalo una caja en la parte superior de su estantería.
-Etto…bueno…pues porque uno de sus trabajos es probarlos y perfeccionarlos…-
-No debí preguntar, como no lo imagine antes…después de todo todas las personas en este edificio están relacionadas con el sexo de una u otra manera…que idiota soy.- Luka se sentó en el borde de la amplia cama mientras se llevaba una mano a la frente.
-No exageres, o tienes porque andar pensando las cosas con ese sentido, después de todo eres normal.- Miku se acercó hasta ella pronunciando esto con compresión.
-Ummm…- Luka hizo este sonido un tanto molesta, no le agradaba que Miku estableciera que la profesión de su familia y amigos era anormal.- No lo digas como si lo que hace es anormal.-
-Pero lo es…-
-No, es poco común…nada más que eso.- Le dijo mientras giraba un poco su rostro para poder verla a los ojos.
-Luka…- Miku se sintió inmediatamente cautivada por la mirada comprensiva que Luka le dedicaba y no pudo pronunciar nada más, aunque tampoco hizo falta puesto que segundos después de hacerlo los labios de la nombrada se posaron sobre los suyos.
-Te amo, sin importar que tan extrañas puedan ser las cosas que te rodean para el resto… ¿lo entiendes?- Le dijo la pelirrosa mientras le tomaba el mentón con una mano y le acariciaba el cabello con la otra. La peliaqua asintió con torpeza mientras cerraba sus ojos.- Eres hermosa, realmente hermosa…creo que podría quedarme así por siempre.- Las palabras dichas por Luka salieron de su boca en un susurro cariñoso que solo ellas dos podían oír.
-Yo debería decir eso…si sigues mirándome de esa manera creo que olvidare como respirar.- Murmuro Miku con el rostro sonrojado y la mirada pérdida en aquellos ojos azulados que otra vez la envolvían en un manto de calidez.
-No exageres.- La sonrisa de Luka se amplió un poco al decir esto y la mano en su mentón se movió para acariciarle el rostro.
-No exagero…tus ojos me encantan.- Miku dirigió una de sus manos hasta la cara de Luka, pasando suavemente sus dedos por la zona debajo de aquellas llamas azul cobalto que poco a poco le encendían el cuerpo.
-¿Solo mis ojos?- Interrogo la pelirrosa con una sonrisa seductora. Ante esto Miku reacciono llevando su otra mano hasta el cabello de Luka.
-Todo, amo todo de ti…- Le dijo antes de fundir sus labios con los de ella una vez más, pero esta vez el curso de sus intenciones fue más lento.
Ambas se besaron lentamente, palpando con cuidado los labios de la otra, sintiéndolos y memorizándolos en movimientos suaves. Las manos de Miku se perdían jugueteando entre los cabellos levemente ondulados de Luka mientras que esta se atrevía a moverlas por los costados de la menor. Sin perder el ritmo del beso se acomodaron en la cama y comenzaron a desvestirse mutuamente, cuando se encontraron desnudas la pelirrosa inicio un recorrido de besos a través del cuerpo de la joven de mirada y cabello aguamarinos quien suspiraba extasiada. Pero esta vez no dejaría que su novia disfrutase tocándola a ella únicamente, mientras las manos de Luka se encontraban a los costados de su cabeza y sus labios pegados a los suyos en una frenética acción interna decidió acariciarle los senos con suavidad. No pasaron muchos segundos para que gemidos contenidos se apelmazaran en su garganta. Miku continuo acariciándola hasta donde sus brazos se lo permitían, subiendo y bajando mientras el suave roce de sus yemas hacía temblar levemente el cuerpo de Luka.
-No sabes lo feliz que me haces…- Le dijo Luka cuando la falta de aire las obligo a deshacer el beso.- Si no fuese por ti jamás hubiera salido de esa lamentable situación…- Continuo mientras se erguía indicándole a Miku que hiciera lo mismo.
Cuando estuvieron relativamente levantadas Miku se acercó por instinto a Luka, quien parecía perdida en la contemplación de su cuerpo, llevo sus brazos hasta la espalda de la pelirrosa y sin dudarlo sus piernas le siguieron, aferrándose con cuidado.
-Luka…- Le susurro mientras esperaba a que la nombrada se acomodara.
-Ummm…- La pelirrosa parecía perdida en otro mundo pensando en lo extraño que sentía todo. A pesar de que no era la primera vez que lo hacían todo le generaba sensaciones nuevas y la electricidad que le recorría la espalda era tan profunda que se le hacía imposible no temblar un poco.
-Hazme tuya…- Esas dos palabras dichas en su oído mientras unos dedos delicados se movían por su espalda con lentitud, a la espera del momento exacto para ejercer presión.
No necesito responder a aquella solicitud con palabras, simplemente actuó. Con ritmo lento sus dedos fueron introduciéndose en la cavidad de su amante, quien respondió con un pequeño temblor y un suspiro liberado. Una vez dentro busco aquellos ojos aguamarina y se perdió en ellos hasta que el impulso de besarla al ver sus labios la obligó a cerrar sus ojos.
-Miku…hazlo tu tambien, por favor…- Le dijo con un tono que dejaba ver la ansiedad.
La joven obedeció sin dudarlo y movió una de sus manos hasta encontrarse con el vientre de Luka, desde ahí bajo rozándola levemente hasta llegar a esa zona que la última vez le fue restringida de forma tajante. A diferencia de los movimientos de Luka ella animadamente en la intimidad de la pelirrosa antes de introducir sus dedos en ella, presionando levemente su punto exterior más sensible con el pulgar. Tal forma de penetración género en Luka una electricidad tan intensa que el sonoro gemido que dejo escapar fue como una exteriorización mínima del placer.
Definidamente esto era diferente a las veces anteriores, esta vez se estaban entregando a la otra sin prisas. No era necesario alocarse y perder la razón en un frenesí pasional para demostrarse cuanto se amaban y necesitaban. Luego de sincronizarse en el movimiento de sus dedos se volvieron a besar y mientras la velocidad aumentaba gimieron entrecortadamente sin querer deshacer por completo el intenso agarre de sus labios. El clímax llego y ambas estallaron liberando todo el aire de sus cuerpos mientras estos se arqueaban. Estaban exhaustas, pero no querían separarse ni un centímetro. Luka se movió un poco hasta caer de espaldas con Miku sobre ella. Los minutos pasaron imperceptibles para las dos, y mientras sus respiraciones se normalizaban la joven de cabellos aguamarinos se incorporó un poco para mirar a la pelirrosa una vez más.
-Luka, ¿sabías que tus ojos me dicen cómo te sientes?…- Le dijo con un murmullo cansado pero lleno de cariño. Al ver que la nombrada la miraba intrigada continuo.- La primera vez que estuve contigo estaban fríos y distantes…llenos de dolor…-
-¿Y ahora?- Le pregunto Luka sonriéndole mientras le acomodaba un mechón detrás de su oreja.
-Y ahora están tan cálidos y comprensivos…-
-Porque están llenos de ti...de tu cariño honesto y simple…de tus acciones torpes y tus miradas infantiles…- Y al tiempo que la pelirrosa pronuncio esto Miku la abrazo.
El calor que emanaban de sus cuerpos eran indeterminable puesto que la cercanía y unión que tenían en ese preciso momento les impedía pensar con claridad donde empezaba una y terminaba la otra. Y con ese nuevo e intenso enlace acabaron cediendo ante el sueño, acomodándose entre las sabanas antes de quedarse completamente dormidas.
Y aqui concluye el capitulo, espero que les haya gustado y ya saben, espero sus comentarios, opiniones, criticas, amenazas de muerte y demaces con los brazos abiertos siempre que vengan con respeto :33
Review's Time :D
Marilinn: Hola y gracias por la review, ya ves...he vuelto a tardar pero espero que te guste este capitulo, Cul anda por ahi maquinando cosas feas (?) asi que aparecera pronto para darle un mal rato nuestras protagonistas.
Nekoloid-chan: Gracias por la review, espero que te guste este capitulo y...me intriga bastante saber que pensaste del comentario sobre lo comestible que es Miku XD dicho asi creo que ya me hago una idea. x3
eclipse total: Gracias por la review eclipse y bueno, Luki es diabeticamente adorable, Lily y Luka son un par muy especial y como dije arriba Cul pronto aparecera para crear problemas. ^^ Ah y Miku...bueno...Miku es Miku, trae lo adorable por defecto.
Alex Kacr: ¡Por dios!, tus reviews son tan agradables de leer que me hacen sentir mal cuando veo que me tardare en subir la actualización, pero bueno...aquí estoy, gracias por tu review enserio, en cuanto al super misterio...¡es correcto! (tu enserio sabes lo que pienso no) la persona que apago las luces fue Kaiko, la misma que disfuto sacando de sus casillas a Luka. Espero que te guste este capitulo y...puedes pasar a buscar tu premio en eñ extenso fandom del Negitoro...na mentira, yo misma te lo hare llegar :33
Laabii262: Muchisimas gracias por la review y la paciencia Labi-chan (¿puedo llamarte asi verdad?) la verdad es que me agrada mucho tener a alguien que soporte mi irregularidad en la subida de capitulos. Espero que disfrutes este capitulo n_n
Hikari3d: Jaja, me rei al leer que no habias dejado review desde el capitulo tres y te digo algo: no importa, tengo el mismo problema con las historias que sigo asi que te comprendo. Gracias por dejarme un comentario ahora (hace un mes xD) y espero que te agrade este capitulo. :33
Alchemya: Y aqui esta esta señorita tan especial, ¡Alchemya! no me pegues por favor, se que me dijiste que no habia problema si no dejaba review constante en tu historia pero...¡ni siquiera he podido leerla! T_T pero bueno, volviendo al tema, gracias por tu review, me agrada leer tus reacciones e impresiones sobre los personajes. Luki es hermoso, Cul es sensualmente mala y Gakupo es un misterioso con razones de sobra. Espero que te guste este capitulo y pues nos leemos en un futuro cercano. Ah, tus palabras si que me sirvieron, como que tu review llego en un momento de estres maximo para mi ;3
Emi: Gracias por tu review, me alegra verte por aqui de nuevo (?) espero que te guste el nuevo capitulo. Saludos c:
Yumi Gremory: Gracias por la review y como que ahora tu nombre me suena mas a marca de gomitas que antes, ok, obvia mis comentarios absurdos, es por culpa de la hora. Espero que te guste este capitulo. Ah y gracias por perdonarme, porque realmente soy pésima cumpliendo sus expectativas de lectores.
