Me alegra ver caras nuevas por ahi! Bueno les dejo este capitulo que espero sea de su agrado. Siempre le doy la bienvenida a los nuevos lectores y si quieren estar mas al tanto de las actualizaciones esten atentos por medio de Facebook "Losthopewolf" Mire la gran cantidad de reviews y aprovechando que mi jefe no llego aproveche a adelantar el capitulo! Solo les digo: para el Lullaby no pense en musica alguna asi que queda en su imaginacion.

Bueno los dejo. Adelante diganme lo que piensan de este capitulo asi sabre como mejorar! Nos vemos!


Capítulo 8: Cicatriz

Aullidos se escuchaban a lo lejos llamando a la noche. Caminaban por el oscuro bosque en medio del ocaso. La eriza no había dicho ni una palabra en todo el trayecto. Solo se escuchaban cuervos y las hojas de los arboles mecerse con el frío viento sin vida que cubría Everlite. El cansancio le estaba invadiendo lentamente. "No otra vez" pensó para si la princesa de Everlite. Se estaban volviendo constantes. Ella empezó a tararear una canción mientras aún seguían en su trayecto hacia Chesai. El erizo escucho como ella tarareaba. Al principio pensó en interrumpirla y decirle que volviese el silencio absoluto, pero el reconoció la canción. Recordaba como todas las noches antes de dormir su madre tarareaba una canción de cuna antigua llamada "Luz guia". Recordaba como su padre le contaba miles de historias de caballeros en Everlite bendecidos por la luz. La chica continuaba tarareando la canción sin notar las reminiscencias del erizo. Aquellos recuerdos venían hacia él por primera vez hace mucho tiempo atrás. Sintió como la eriza había halado de su túnica rojiza sacándolo de sus recuerdos. El erizo lanzó una mirada confusa hacia ella.

Ella coloco su dedo en su boca para dar a entender que debían de conservar silencio. Sonic escuchó atentamente. Había algo muy cerca de ellos…algo que paseaba en la oscuridad del bosque observándolos. Sonic sacó su espada. Amy localizar a quien sea se encontraba siguiéndolos. Ambos observaron lentamente a su alrededor. Escucharon gruñidos viniendo desde las sombras.

-¿Cuántos crees que sean?- pregunto ella en voz baja

-No lo sé…-

Ante ellos se mostró una bestia oscura de Mephiles con 3 cabezas. Garras listas para destrozar, colmillos listos para devorar y ojos demoniacos llenos de ira. Un cancerbero. Que se acercaba hacia ellos lentamente.

-Demonios-dijo en voz baja el erizo. El cancerbero estaba listo y decidió lanzarse hacia ellos. Sonic tomó la mano de la chica para apartarla de ahí rápidamente. La bestia los siguió para encargarse de ellos. El chico salto a un árbol con ella en brazos.

–Quédate aquí- dijo él

-¿Estás loco?-dijo ella sorprendida

Antes de que el pudiese contestar la bestia los encontró destrozando con sus múltiples colmillos el árbol a la mitad. Ambos saltaron hacia el suelo. Parece que los arboles no sería de ayuda. Un cancerbero era un problema grande. Las espadas no le hacían daño. La única opción era correr. Él lo sabía pues hace tiempo atrás se había enfrentado con ellos. Tomó a la chica en brazos y trato de perderlo pero la bestia era rápida e insistente. Amy, quien se encontraba en los brazos de Sonic, observo como las bocas de la bestia se iluminaban.

-¡SONIC!-Advirtió la chica con temor. Eso solo podía significar una cosa. Sonic intentó saltar hacia un lado, esquivando una bola de fuego masiva creada por la bestia maldita.

-Usa tu magia-dijo el erizo

La eriza agacho las orejas. Antes que pudiese contestar observaron a la bestia acercarse y se pusieron de pie para correr. Sonic intento tomar a Amy en sus brazos pero otro disparo de la bestia los separó.

-USA TU MAGIA-gritó Sonic con desesperación.

Amy observo como la bestia se dirigía hacia ella dispuesta a devorarla. Sonic salto a tiempo hacia ella para rodar evitando el ataque, sin embargo recibió una herida en su brazo y costado. Estaban fuera del bosque, en el borde de un acantilado no muy alto con un río en su fondo. Sonic soltó un quejido de dolor antes sus nuevas heridas de las cuales brotaba líquido carmesí. La bestia empezó a correr hacia ellos. Amy tenía la visión borrosa. A su alrededor, los sonidos a su alrededor disminuyeron considerablemente…dejando a una chica completamente perdida. Solo escucho como Sonic le gritaba palabras que ella en ese momento no entendía.

-AMY-

Sintió como fue empujada hacia el acantilado. Poco a poco sus sentidos estaban volviendo y antes de darse cuenta ella y Sonic cayeron violentamente en los rápidos. Intento sacar la cabeza pero la intensidad de la corriente era increíble. Busco a Sonic, intentaba mantenerse a flote en esas aguas frías y violentas. Su cuerpo había sido golpeado violentamente con rocas del río. Logró observar un tronco. Trato de ubicarse cerca de este, evitando ser golpeada. Se sostuvo con todas las fuerzas que pudo. Empezó a buscar a Sonic desesperadamente pero no logró encontrarlo. Siguió buscando con la esperanza de ver una pista del erizo y miró como los rápidos golpeaban brutalmente el cuerpo inconsciente del erizo. Amy se preparó para atrapar al erizo. Tomó aire. Ignoró sus lágrimas y estiro su mano hacia él. Una aura de luz pareció envolver al erizo dejándolo quieto en medio del agua. Amy movió su mano, acercando al erizo inconsciente a la orilla. Una vez que el cuerpo del chico se encontraba ahí, Amy se aferró del tronco y trató de moverse hacia la orilla, obligando a su cuerpo golpeado y congelado a luchar por estar a salvo. Una vez en la orilla se acercó al cuerpo del erizo. Empezó a agitarlo exclamando su nombre desesperada. No había respuesta. Inclinó la cabeza de la víctima hacia atrás y levanto su mentón. Decidió resucitarlo con respiración de boca a boca. Tontas lágrimas. Ahora no. No interrumpan. Inició a comprimir el tórax del chico al ver que no había respuesta por parte del él. Continúo con las respiraciones y seguía comprimiendo.

-Sonic por favor… ¡SONIC!- gritaba desesperada intentando reanimarlo. No. No debía perderlo. Tenía que seguir. –No me dejes…por favor…no lo hagas-dijo ella cerrando los ojos mientras las lágrimas escapaban para dejar ver el dolor que sentía en ese momento. Miro como Sonic empezó a toser. Amy intentó ayudarlo para evitar que se ahogara otra vez. El erizo intentaba tomar aire de manera desesperada. Una mirada de terror estaba en sus ojos. La eriza lo abrazo suavemente, de manera de no estorbarle, ocultando su rostro de él.

El erizo intento recapitular lo que había ocurrido…pero no podía. Aún estaba en shock. Ni siquiera le molesto tener a la chica derramando lágrimas en su pecho. Aun tosía y sus pulmones intentaban tomar todo el oxígeno que podían. Una vez que el erizo salió del estado aterrorizado en el que se encontraba, ambos se alejaron de la orilla para adentrarse del bosque y no ver el río asesino que casi los mataba. Amy se ofreció en buscar madera para iniciar una fogata, puesto que el frío de Everlite amenazaba fuertemente sumándole las ropas mojadas que llevaban ahora. Cuando Amy llego a donde acamparían observo como Sonic observaba fijamente el suelo.

-Oye…¿te encuentras bien?-dijo ella suavemente

El erizo la observo en silencio. Coloco una mano en su cabeza. Sentía mucho dolor. Y tenía la suerte de ser un cabeza dura, pues había perdido el conocimiento y apenas podía recordar su caminata en el bosque. Los eventos después de eso eran confusos y hacían que el dolor de cabeza aumentase. Tenía un dolor terrible en todo su cuerpo y el frío no ayudaba, además del corte en su costado y en su brazo izquierdo.

-No me quejo-dijo el mientras veía a Amy colocar los leños en el suelo e iniciar la fogata. -¿Y tú?-

La eriza logró encender la fogata. Soplo levemente para que la llama creciese y luego se sentó. El dolor en su cuerpo era terrible. Se sentía increíblemente agotada…tarde o temprano se desplomaría.

-Estoy…bien…-dijo ella en voz baja

Ambos se quedaron en silencio viendo la fogata. Sonic se puso de pie y empezó a quitarse la ropa.

-¿O-o-oye So-Sonic Pe-pe-pero que haces?-dijo ella sonrojada

El erizo la observo pero no dijo nada. Se quitó su gabardina roja y la coloco en la rama de un árbol. También se quitó las botas quedando completamente descalzo.

-Si conservamos la ropa mojada enfermaremos y será peor. Lo mejor es que se sequen y nosotros aprovechar el calor de la fogata-

La eriza lo entendió. Y por desgracia tenía razón.

-Demonios-dijo el erizo algo alarmado

-¿Qué? ¿Qué ocurre?-dijo ella asustada

La funda de la espada de Sonic estaba vacía. –Perdí…mi espada…-dijo él erizo con cierto tono de tristeza. –Perdí…la espada de mi padre-dijo aún sin creerlo. El río había reclamado un premio y era la espada que lo había acompañado desde hace tiempo. En ese momento se sintió vacío. Realizo un puño con su mano. Se sentía incompetente. La eriza lo observo en silencio. La espada era importante para él. Observo la espada de ella, aun en su funda. Si ella hubiese perdido esa espada posiblemente sentiría lo mismo que él en ese momento. El trance de negación del erizo fue interrumpido por la chica poniéndose en pie, dándole la espalda, mientras se quitaba su túnica café. El erizo la observo.

-Lo siento- dijo ella en voz baja –Todo esto…todo esto fue mi culpa-dijo ella con la voz entrecortada

El erizo no le quito los ojos de encima. Llevaba un vestido blanco con detalles celestes en él, corto de adelante, dejándole la movilidad para moverse grácil en sus batallas, haciendo una especie de cola en la parte de atrás.

-Lo siento-dijo la chica con sollozos, cayendo de rodillas.

Si era el momento de aceptar su muerte a manos de él era ahora. Sin duda, ella le había hecho la vida más difícil al erizo. Lo escucho caminar, acercándose a ella. Sintió la mano de él en su espalda. Él se agacho y se acercó a su oído.

-Tú me has hecho la vida imposible. Gracias a ti he sido golpeado, cortado e incluso casi muero. Tú eres una maldición…-dijo con voz tosca y profunda.

Los escalofríos que corrían su espalda no eran por el frío. Con temor ella volteo para ver la cara del erizo. Sus ojos verdes como el bosque la observaban fríamente.

-Me rindo-dijo ella temerosa con lágrimas recorriendo su rostro

El erizo no quitaba sus ojos carentes de emoción de ella. Él levanto la mano. Una bofetada posiblemente. Sintió el contacto de la mano de él en su mejilla. Estaba secando sus lágrimas. Sin entender la chica lo observo buscando una respuesta.

-Lo que no entiendo aún…es porque no puedo…-

Ella no lo entendió -¿Qué es lo que no puedes?-

El erizo retiro la mano de su cara. Suspiró. –Lo que siento por ti…no es odio…me molestas, me desesperas pero…no te odio…y no entiendo porque…-dijo el erizo también perdido en sus pensamientos. El erizo se puso en pie y se arrecostó a un árbol cerca de la fogata. La eriza lo observó aun sin creer lo que había sucedido hace solo unos segundos.

-¿Te vas a quitar ese vestido o no?-dijo el erizo con su clásico tono molesto. Había vuelto a la normalidad

La chica seco sus lágrimas –Pervertido-dijo ella en voz chillona

-No soy un pervertido-dijo el erizo completamente serio

La chica suspiro. Bueno…debía de hacerlo, puesto que el vestido mojado la hacía sentir peor. Se dirigió al cierre. Pero se detuvo.

-Yo…no podré casarme-dijo ella estupefacta

-¿Huh?-el erizo no sabía a qué venía ese comentario

-Si tú me miras en ropa interior…no podré casarme-dijo la eriza sonrojada y molesta viendo con furia al erizo azul

-Oh vamos ¿En serio crees en eso?-dijo el erizo gruñendo molesto

-Es una costumbre de Everlite-dijo ella aún molesta

-Quédate con el vestido entonces-

-Pero…no puedo hacer eso. Pero tampoco puedo quedar en interiores contigo-

El erizo no la entendió –Que te parece si el día en que te cases finges como que si este día nunca paso y ya-dijo el erizo tratando de evitar el tema

-¡Tú me habrás visto en interiores! ¡Idiota!-

-Haz lo que tú quieras ¡maldita sea!-

Si. Habían vuelto a la costumbre. Después de varios minutos pensando la eriza optó por quitarse el vestido. Lentamente bajo el cierre y se quitó el vestido. El erizo no pudo evitar y miro a la chica. Usaba un pantaloncillo corto y una camisa que se ajustaba a su pecho y caía flojamente en su abdomen. La chica decidió retirar sus botas y unas medias blancas que utilizaba. Con esa figura creía que esa chica usaba un corsé ajustado…pero no era así…esa era su figura. No tenía tan mal cuerpo. Ella lentamente giró la cabeza hacia donde se encontraba él. Ahí estaba, demostrando sus brazos fuertes y cuerpo bien definido. Después de haber colgado su vestido y túnica en un árbol, decidió acercarse a la fogata. Ahí estaban 2 chicos compartiendo el calor de una fogata apenas llevando ropa.

Ella aun sentía frío. Estaba cansada. En serio quería dormir. Se abrazaba a sí misma. El erizo la notó. Estaba temblando. El erizo se acercó a ella, sentándose a su lado.

-Si estamos juntos, podremos conservar mejor el calor-dijo el erizo completamente serio

Amy lo observo sorprendida. Lentamente se acercó a él. Sus cuerpos estaban en contacto. Y sin duda ambos sintieron en ese momento una descarga eléctrica, seguida de un calor latente. Amy se acurrucó lentamente, observando a Sonic en todo momento en caso de hacerlo molestar. El erizo no se inmuto y más bien desvió la mirada.

-¿Cómo obtuviste tu espada?-pregunto ella sin dejar de ver la fogata

Silencio. Al no haber respuesta ella no quiso insistir más. Regla Número 3: No volver a preguntar nada y absolutamente nada de su pasado. El silencio prosiguió. Sintió como el erizo se movió lentamente, dirigiendo su mirada hacia el fuego.

-Mi padre era un herrero. Un día hizo esa espada. Aprendió a usarla y luego me enseño a mí. La primera vez que la usé fue cuando tenía 7 años. Esa espada fue la única cosa que conservé luego de salir de mi hogar-

Silencio. La eriza estaba feliz. Apenas unas cuantas palabras…pero el erizo las había compartido con ella.

-¿Por cuánto tiempo estuve inconsciente?- preguntó él

-No lo sé-

-¿Usaste tu magia para traerme de vuelta?-

-No-

-¿Entonces…?-

-Técnicas de resucitación…contracciones en el pecho y…respiración boca a boca-dijo ella en voz baja

-¿Me besaste?-

-Son cosas muy diferentes-dijo ella con leve tono de molestia

-Lo que digas…oportunista-dijo Sonic mientras mencionaba la última palabra en voz baja

La eriza no contesto. Era como si el ambiente de hostilidad hubiese desaparecido.

-¿Tuviste un pasado duro?-dijo ella sin más.

Si hubiese tenido más fuerzas y energías probablemente la hubiese estrangulado.

-Si- contestó el sin emoción alguna

-Lo siento-dijo ella esperando algún regaño por su parte. Su espada, aunque fuese vieja, guardaba heridas y batallas ocultas…tal y como las palabras mencionadas por Ember. Ahora que la espada no estaba, las heridas de todo su pasado estaban en él.

-No hay problema-contestó él tranquilamente

Escucharon unos minutos las brasas arder.

-¿Puedo cantar algo?-

El erizo contesto con un "Mhm" algo cansado.

Mi corazón la luz verá

Nuestros corazones, se unirán

A la tierra de los sueños

Muy pronto ahí estarán

Espérame ahí

Estaré ahí

En tus sueños estaré

No tienes nada que temer

Luz del sol, cúbrenos

Luz de luna, cuídanos

Estrellas del cielo, brillen más

Las flamas desaparecerán

La voz de la eriza era suave y delicada. Recordó todas esas noches en su habitación, cuando su madre cantaba esa canción para que él pudiese descansar placenteramente. Y eso estaba haciendo la eriza en esos momentos. Dormía plácidamente acurrucada en el erizo. Rodeó con su brazo a la chica y lentamente fue cayendo bajo el hechizo de la canción. Sus parpados estaban pesados. Usualmente el hacía guardia por las noches…pero está noche solo quería descansar. El dolor en su cuerpo desaparecía lentamente. Las heridas empezaban a cicatrizar.


Cada día el sol se extingue más. El deseo de libertad es fuerte. Un lazo que se vuelve fuerte con el tiempo.

Capítulo 9: Deseo.