Carls-chan: Se que me he tardado algunas semanas en esto, pero no me maten, estaba terminando clases y estaba un poquito complicada :D Andre-chan: Sí, pero ahora deberías de subir más seguido ¬¬'
Carls: *Sonríe nerviosa* Bueno, eso intentaré…
Original por: AIR XXIVCIVIIIV
Traducción por: Mi persona, Carls-chan *Pose de Tsunami*
Mientras los segundos pasan, lanzo miradas a Hiei. Él no está sonriendo, pero sé que está feliz. Sus orbes carmesí parecen brillar más cuando está contento.
-Oye, Kurama- Empieza. –Necesito decirte algo antes de que empecemos a estar juntos.
Lo miro extrañado, ¿Qué más puede decirme? Qué el es… No importa. –Di lo que necesites decir, Hiei. Sabes que no soy el indicado para juzgarte.
Él asiente y me mira. Ahora sus ojos parecen hablar en lugar de su boca. –Kurama, deberías saber que no soy humano. No soy igual que tú. Por eso es que tengo miedo de que, de alguna forma u otra, salgas herido por mi culpa. –Aparta su mano de la mía. –No soportaré esto por mucho más… Kurama, soy un demonio.
Por alguna razón no me sorprende. No es de extrañar que me sienta tan atraído hacia él, pero desde el momento en que lo conocí había algo malo en él, o debería decir espléndidamente distinto. –Te acepto tal cual como eres, Hiei. Posiblemente seas extraño para los demás, pero para mí eres perfecto.
Se ríe por eso. -¿Perfecto? Se realista, rojito, puedo ser la cosa más aterradora que jamás hayas visto.
-Pero no lo eres. Eres la cosa más dulce que jamás he visto.
Se queda pensativo, y toma un gran respiro antes de decir. –Hay algunas personas muy importantes para mí que quiero que conozcas. Ellos… Ellos no son tan buenos haciendo amigos como yo, pero me gustaría que los conocieras.
-Hiei, hemos estado saliendo por menos de una semana, ¿Y ya quieres que conozca a tus padres?- Bromeo.
Rápidamente voltea a mirarme. –Idiota. Te voy a presentar a mi hermana. Ella no va a la escuela porque… Porque me da miedo. –Me explica. –Es como tú, demasiado buena e inocente para el mundo.
-¿Y tú no lo eres? –Pregunto con una leve sonrisa. –También lo eres. Así que, ¿Qué hace si no va a la escuela?
-Trabaja- Responde. –Maneja una pequeña clínica para demonios amigables en la casa, y ellos saben que si la hieren, están más que muertos.
Agrando mi sonrisa. No sabía que Hiei tenía ese tierno instinto de hermano. Es demasiado lindo. –No sabía que en el fondo eras así. Sencillamente pensaba que eras calmado y aislado por alguna razón.
Tose como si estuviera ofendido. –Por favor, como que si alguna vez he sido así. –Pero me da esa sonrisita suya otra vez. -¿Quieres que te lleve con ella? Para conocerla, claro. Estoy segura de que Yukina disfrutará la compañía.
Asiento. –Eso sería lindo, pero estamos en medio de clases, no podemos huir así como así.
-Por supuesto que podemos. Todo lo que tienes que hacer es tomar mi mano y saltar. Es completamente seguro.
Miro hacia el patio. Es como estar mirando al lugar en el que estoy apunto de morir. –Uh, no lo sé Hiei, es una caída larga.
-Exactamente. –Y con eso toma mi mano y caemos hacia cemento bajo nosotros.
Cierro mis ojos, sabiendo que veré el cielo apenas los abra. Siento un toque caliente en mi cuello. Cuando abro mis ojos, veo a Hiei. Estamos en el patio, vivos.
-Estamos vivos.-Suspiro con alivio. Pienso que soné ridículo.
-Por supuesto que estamos vivos. ¿Pensaste que realmente te dejaría morir? –Besa el dorso de mi mano y escapamos de los terrenos del colegio.
-Hiei, me siento mal haciendo esto. –Admito. No he hecho nada malo desde que soy pequeño.
-No lo hagas. Cúlpame de todo si tienes que hacerlo. Es sólo por medio día, a menos de que quieras volver con tu novio. –Susurra la última parte.
Sonrío por su sensibilidad. -¿Celoso? Estoy jugando, Hiei. Y pensé que sabías que tú eres mi novio ahora.
Se detiene y no puedo hacer más que mirarlo a los ojos. -¿Quieres decir eso?
Asiento, sosteniendo la mirada. –Lo hago, Hiei. Realmente lo hago.
Se acerca a mí y me toma la mandíbula, dejándome a milímetros de su rostro. –Si eso es una mentira-
-No lo es –Lo beso rápidamente, dejándolo sorprendido -¿Vienes, chico malo?
Hiei se sacude y me guía por el camino otra vez. Incluso si no puedo ver su rostro, sé que está feliz.
P.O.V Koenma:
Tan pronto como todos lo sepan, la vida de Koenma va a cambiar. Debería saber mejor que todos que no deben engañarme. Espero a que ellos terminen, pero la campana ya sonó y no han vuelto del techo. Siento un dejo de celos. ¡Kurama nunca ha hecho algo así conmigo! ¿Qué demonios hace a este imbécil de Hiei mejor que yo?
