9. Canuto, Colagusano, Cornamenta y Lunático. ¿Quiénes son los demás?
Cuando el pobre Remus regresó después que pasara la luna llena se llevó la sorpresa de su vida cuando se enteró de todo cuanto había pasado en su ausencia. Se alegró mucho cuando Harry le informó que no se lo explicaría a nadie y porqué motivo, aunque también se preocupó cuando se enteró que ahora serían todos los que se transformarían en animagos.
- Llevamos dos años buscando como podemos transformarnos en animagos.- Dijo James.- Y estamos muy cerca de hacerlo. Solo nos falta un par de detalles.
- Pues ahora somos cuatro mentes más.- Afirmó Lily.
- Sí, y la de Hermione vale por dos. ¿Verdad, Hermi?- Dijo Ron.
- ¡RON!
- ¿Hermi?- Preguntó Harry alzando una ceja.- ¿Desde cuando la llamas Hermi?
- Bueno...- comenzó Hermione.- Es que tú ya sabes que mi nombre es muy largo, y bueno... un día con las prisas me llamó Hermi... y.... y....
- Vale, vale... lo que vosotros digáis.- Dijo Harry divertido.- Así pues, no te molestará que yo también te llame así, ¿Verdad, Hermi?
- No, claro que no.
Después de aquella reunión, se pasaban muchas horas en la biblioteca y entre los siete buscaban los puntos necesarios para transformarse. Los merodeadores pronto averiguaron el porqué del comentario de Ron, y es que por la facilidad con la que Hermione se movía y buscaba por la biblioteca, cualquiera diría que se pasaba media vida en ella, y después de dos semanas, al fin habían recolectado toda la información necesaria.
- ¡Uas! ¡Que pena que no tuviéramos a Hermione desde el principio, habríamos ido mucho más rápido!- Dijo Sirius después de escuchar todos los pasos que debían seguir.
- ¡Hombre! ¡Gracias por lo que nos toca!- Dijeron a la vez Harry, Ron y Lily.
- ¡No! ¡Si yo no quería...! ¡Me he expresado mal! ¡No quería decir...!
Todos comenzaron a reír ante los desesperados intentos de Sirius de arreglar la situación. Aquella misma noche decidieron llevarlo a cabo, y con las capas invisibles de James y Harry (los merodeadores se llevaron una buena sorpresa al descubrir que Harry también tenía una) se dirigieron hasta un aula vacía, lejos del celador y de Peeves.
- Aquí estará bien.- Dijo James.
- Sí,- Dijo Harry.- Filch está bien lejos de aquí.
Decidieron ir haciéndolo por turnos, así si algo salía mal los otros siete podrían ayudar. El primero en comenzar fue Sirius, se colocó en el centro del aula y se apuntó con su varita. Todos contuvieron la respiración cuando vieron como una luz plateada envolvía al muchacho y se escuchaba un ruido algo extraño. Cuando la luz se retiró seguía siendo Sirius.
- ¿Qué ha salido mal?- Preguntó Peter.
- Creo que nada.- Dijo Sirius.
- ¿A no?
- No, mientras hacía el hechizo he visto un gran perro negro.- Afirmó.- Claro que tal vez fue solo mi imaginación.
- Prueba a ver.- Dijo Harry.
- Imagínate el perro que has visto y piensa en transformarte.- Afirmó Hermione.
Sirius asintió y unos segundos más tarde, delante de ellos había un enorme perro negro que movía la cola contento y volvió a convertirse en Sirius. Después de aquello el siguiente en probar fue James con la única diferencia que cuando la luz se retiró en vez de James había un hermoso ciervo de un color marrón muy oscuro y con unos ojos realmente azules.
- ¡Ua!- Dijo cuando volvió a ser el mismo.- ¡Soy un ciervo!
- Cornamenta.- Sonrió Harry.
- ¿Qué?- Preguntaron los merodeadores.
- No, es que se me acaba de ocurrir, Cornamenta podría ser tu sobrenombre.- Afirmó Harry.
- ¡Ehy buena idea!- Exclamó Sirius.- ¿Y que nombre podría tener yo?
- ¿Qué te parece, Canuto?- Preguntó Ron.- Como te transformas en un perro...
- ¡Me gusta!
- Y Remus podría llamarse Lunático, por la influencia que tiene la luna sobre él.- Afirmó Hermione.
Después de aquello, decidieron que fuera Peter quien lo probara. Necesitó más de cinco intentos antes de que en su mente apareciera un animal, transformándose poco después en una pequeña rata. Harry, Ron y Hermione pusieron una cara de total aborrecimiento cuando vieron la rata y cuando volvió a ser humano el primero propuso "Colagusano" con incluso un poco de asco.
- Bueno, creo que ahora lo probaré yo.- Afirmó Lily.
Hizo el mismo proceso que los otros tres y se apuntó con la varita concentrándose con fuerza. Cuando la luz se apartó todos vieron un hermoso pájaro de plumas cálidas y largas, suaves al tacto de un bonito color rojizo que aparentaba fuego y con unos brillantes ojos verdes.
- Es... es un...- Comenzó Sirius.
- Un fénix.- Dijo Harry con seguridad.
- Ohhhhh...- dijo Hermione.- Nunca había visto uno.
- ¿Qué sobrenombre le podemos poner?- Preguntó Remus.
- Eterna.- Afirmaron a la vez Harry y James, a lo que Ron y Hermione sonrieron, sí que se parecían realmente padre e hijo.
Harry sonrió cuando Lily comenzó a mover las alas con tal de probarlas, y esta se agrandó cuando se posó en el hombre de James haciéndole un cariño. Todavía Lily no había vuelto a su forma humana cuando Ron se adelantó y comenzó a concentrarse apuntándose con la varita. Pasó lo mismo que con los otros, solo que cuando la luz se retiró, Ron se había transformado en un joven y hermoso unicornio, y casi al mismo tiempo apareció una lechuza que se apoyó en el lomo de Ron. Por lo visto Hermione había estado tan impaciente que lo había hecho casi a la par que él.
- Una lechuza...- murmuró Harry divertido.- tendría que haberlo imaginado. ¿El qué sino?
La lechuza que era de color castaño y de plumas pomposas se elevó del lomo del unicornio y corrió al hombro de Harry. Cuando estuvo ya apoyada, cerró sus uñas con fuerza clavándoselas.
- ¡Ay! ¡Hermione que eso duele! ¡No lo decía con animo de ofender!
- Ja, ja, ja... eso te pasa por hacer enfadar a una mujer.- Rió Sirius y dos segundos después era él el que se quejaba.
- ¿Qué os parecen Noble para Ron y Plumas para Hemione?- Preguntó Lily que ya había vuelto a su forma humana.
- A mí me parece bien.- Dijo Ron tras volver a la normalidad.
- Y a mí también.- Aseguró Hermione haciendo lo mismo.
- bien, ahora solo queda...- comenzó James.
Todos se giraron hacía Harry que sonreía con gran tranquilidad, y sin decir ni media palabra se apuntó con la varita. En esta ocasión, no surgió de la varita una luz plateada, sino una luz dorada muy intensa que rodeó a Harry deslumbrándolos a todos.
Cuando la luz se fue y todo el grupo fue capaz de ver, se encontraron con un hermoso ciervo de un marrón oscuro con pequeños ribetes dorados por el lomo y con la base de las patas de un dorado rojizo. Esta imagen ya les dejó maravillados, pero cuando este se giró, vieron que destacando entre sus hermosos ojos verde esmeralda había una curiosa y llamativa mancha plateada en forma de rayo. En su conjunto, daba una imagen de poder. Un poder extraño y misterioso que se ocultaba en alguna parte de su ser.
- ¡Woooo!- Fue todo lo que atinaron a decir cuando lo vieron.
- Un ciervo.- Dijo Hermione mientras ella y Ron se acercaban y comenzó a acariciarle la cabeza.- Tenía la seguridad que sería un ciervo.
- Sí,- Dijo Ron.- yo también.
Los merodeadores se miraron entre sí sorprendidos y al final Remus preguntó:
- ¿Cómo podíais saber que sería un ciervo?
- Lo sabíamos porque en tercero pasó algo que nos mostró que tenía una gran afinidad con ese animal.
- Es una gran casualidad que James y Harry se transformen en el mismo animal. Además, aunque Harry sea diferente, se parecen muchísimo.- Dijo Lily.
- ¿Y qué sobrenombre le ponemos?- Preguntó Ron.
- ¿Qué tal Cascos?- preguntó Hermione.
- Me parece bien.- Dijo Harry tras volver a la normalidad.
