Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling La historia original es de thecellarfloor (u/2433143/thecellarfloor). Traducción por Giselita, con el permiso de la autora.
Realmente la autora siente mucho haber matado a Ron, pero tenia que suceder…ya verán el porqué.
-Si abrieras los ojos, Granger,- le dijo con irritación. –podrías realmente ver esto.
Hermione sacudió su cabeza aun sabiendo que Malfoy no podía verla. El viento frio le perforaba la piel, sabía que estaban a gran altura y ahora se le revolvía el estomago. Sus ojos estaban fuertemente cerrados, odiaba volar.
-¿Y si me caigo?
-¿Y si no?
-No.
-Confía en mí.
-¿Qué confíe en ti?- dijo soltando una amarga risa. –No soy estúpida.
Draco hizo una mueca ante su respuesta. Cuánta razón tenía en no confiar en él.
-Accediste a tener una cita conmigo, ¿verdad?- le dijo, enfatizando la palabra 'cita' para el disgusto de la castaña. –eso significa que confiaste en mi. ¿Por qué no confiar ahora?
-¡Esto no es una cita!- le gritó en un intento de defensa. –Es simplemente mi única opción para que no sigas metiéndote en mis asuntos.
-Abre tus ojos o te dejo caer.
Si Hermione lo hubiera sabido antes, no habría ignorado el tono serio de su voz…pero aparentemente su testarudez pudo más que ella.
-No.
Repentinamente, giró a gran velocidad, haciéndole perder el equilibro y la arrojó lejos de la escoba. Hermione soltó un grito, pero el rubio rápidamente la sostuvo de la cintura antes de que cayera al vacio.
Quedo colgada a cientos de pies en el aire, con solo su brazo como sostén.
-¡Muy bien! ¡Los abriré!
Draco acomodó fácilmente sobre la escoba, como si ella no pesara nada. Su respiración se entrecortaba y sentía ganas de llorar mientras le abrazaba fuertemente, como si su vida dependiera de ello.
Bueno…era así.
-¡Estás aplastándome los órganos!
-¡Tu!- le golpeó la espalda con fuerza. -¡Sadistico imbécil! ¡Casi me muero del susto!
Malfoy simplemente tuvo la osadía de reírse.
-¡Deja de reírte!- le gritó. -¡Basta!
Malfoy no le hizo casi, solo rio con más fuerza. La risa se había agolpado en su estomago y no podía parar. Hermione le regañó, pero luego de un rato ella también se rio. Su risa era bastante contagiosa, no era nada parecida a las sonrisas frías y vacías que usualmente le escuchaba proferir.
Era cálida y agradable…casi humana.
Hermione se dio cuenta de que le gustaba bastante.
Draco se abrazó el estomago luego de que se detuviera. No podía recordar la última vez que se había reído tanto.
-¿Terminaste?- le dijo Hermione.
-Si,- le dijo aun sonriendo. Draco se sorprendió aun mas cuando se limpio del rostro unas cuantas lagrimas. Lagrimas de risa.
Si no lo hubiera visto por sí mismo, no lo habría querido. ¿Lagrimas? ¿De risa?
-Oh Merlín. Granger, realmente eres única.
-¿Porque no lo haces más seguido?- le escuchó Draco, sintiéndole apoyar su cabeza contra su espalda.
-¿Hacer qué?
-Reír.
Se lo pensó unos instantes. Porque nunca tuve razón alguna para hacerlo.
Aceleró su escoba y le sintió gritar, sorprendida. Paso volando el campo de Quidditch y el lago a gran velocidad.
-¡Malfoy, no tan rápido!
Pero el no disminuyo la velocidad. Siguió hasta pasar el Bosque Prohibido y Hogsmeade. Sus nudillos, que se aferraban a la escoba, se habían vuelto blancos.
-¡Para! Creo que voy a vomitar.- Hermione suspiró aliviada al ver que finalmente disminuía la velocidad. Volvió su rostro y vio las torres de Hogwarts a lo lejos. Un perfecto lugar para matar a alguien. Pensó estremeciéndose.
-¿Cómo es que lo haces? Le escuchó decir con un tono de frustración. Estaba molesto por algo, y eso siempre era algo malo.
-¿Hacer qué?- le dijo cerrando sus dedos en torno a su varita, en caso intentase algo. Algo malo debió de decir, o hacer.
-Hacerme sentir…-murmuró en voz baja.
Hermione le miro confundida, soltando su varita. -¿Sentir qué?
-¡Solo sentir!- le gritó molesto, asustándola hasta lo inimaginable.
¿Qué quiere decir con eso?
-No—no entiendo.- pero él no le respondió. Dio la vuelta a su escoba y emprendió el viaje de regreso. El resto del trayecto sucedió en un incomodo silencio. Hermione no sabía que decir, aun estaba confundida sobre todo, sobre él.
Era como un acertijo que quería resolver desesperadamente.
-¿Malfoy?
-Mira a tu alrededor, Granger.
Cuando lo hizo se quedo boquiabierta. Inmediatamente entendió por que antes quiso que abriera los ojos. El lago estaba negro, reflejando las estrellas que brillaban como miles de diamantes en su superficie.
El lago, las estrellas, el cielo…todo era increíblemente hermoso.
Esto era lo que quería mostrarme.
Se rio de sí misma cuando por una milésima de segundo pensó que Malfoy simplemente quería ser dulce. Ciertamente estaba volviéndose loca.
-¿Por qué quisiste salir conmigo, Malfoy?- le preguntó rompiendo el silencio. -¿Qué quieres de mi?
Nuevamente no respondió.
Aterrizaron en el suelo, sanos y salvos. Hermione nunca había estado tan agradecida de volver a pisar la tierra firme. Le dio una última mirada con sus intentos ojos plateados. Luego se inclino para besar su mejilla como ya lo había hecho en otras ocasiones.
Hermione se estremeció cuando sintió su frío aliento en su oído.
-Todo.
-¿Quieres ir al baile conmigo?
Le miró a sus ojos verdes, confundida. Tenía en su rostro dibujado una de sus sonrisas de costado que le parecían tan adorables. -¿Qué baile?
-El de mascaras de invierno. El que es en dos semanas.
-¿Y cómo es que no me enteré de tal baile?
Harry miró el libro que tenia frente a ella. –Porque estas muy ocupada con tu investigación.
Hermione frunció su ceño. –Ahora mismo no tengo tiempo para bailes. Tengo que seguir investigando.
-Entonces es tiempo de que te tomes un descanso. Has estado día y noche con esto.- Harry la miró con lastima, tocando las bolsas que se habían formado debajo de sus ojos.
-No quiero.
-Pero debes.- le dijo cerrando el libro y sacándola de la biblioteca. -¿Encontraste algo?
-Si.- los pasillos estaban desiertos, con excepción de un grupo de alumnos de segundo que pasaron a un lado de ellos. –He acortado la lista a solo cuatro familias que están involucradas en el arte de hacer venenos. Los Notts, los Harpers, los Zabinis y los Malfoys. Tiene que ser uno de ellos.
Lavender Brown caminaba hacia los calabozos con aire de confianza.
Tenía una misión. Una misión que solo ella debía realizar.
El maestro todavía no había entrado. Perfecto. Camino hacia el frente de la clase, atrayendo la atención de todos.
Y allí fue entonces cuando divisó sus blancos. Los tres Slytherins con sus túnicas verdes, que casualmente se sentaban juntos.
Mátalos.
Uno a uno, les apuntó con su varita. No supieron que los golpeó. Con un último susurro de 'Avada Kedavra' un haz de luz verde salió de su varita y el último de los chicos cayó al suelo instantáneamente.
Los estudiantes que se encontraban allí estaban demasiado aturdidos como para hacer algo.
Salió de la clase, dejando que su sonrisa al mejor estilo Bellatrix resonara en el lugar.
-¿Donde están todos los maestros?- estaban en el Gran Salón. Solo había unos pocos estudiantes, pues era demasiado temprano para el almuerzo. Curiosamente las sillas del frente, donde siempre se sentaban los maestros, estaban vacías.
Hermione se encogió de hombros. –De seguro en una reunión o algo por el estilo. De cualquier modo es temprano para el almuerzo.
Se sentaron en la mesa de su casa y llenaron sus platos. –Le pregunté a Lavender sobre las rosas,- le dijo Harry mientras comía una porción de tarta de arándanos.
-¿Qué?- le dijo Hermione, casi atragantándose con la comida. -¿Cuándo?
-Ayer por la noche,- le dijo seriamente. –Tuve que hacerlo. Tenía que saber.
-¡Se suponía que no le preguntarías!- le dijo enfadada.
Esto podía arruinarlo todo. ¿Como podía creer que hacia un bien con esto a su investigación? Quería investigar sin que Lavender supiera nada, pero ahora que le había preguntado…
-¿Qué dijo?
-No es ella.- le aseguró el ojiverde. –Dijo que escuchó rumores de que a Ron le gustaban las rosas.
-¿Y si estaba fingiendo?
-Deja de ser tan paranoica sobre el tema,- le dijo. –Estamos hablando de Lavender. Puede ser muchas cosas, pero no una asesina. Además, ya habías acortado la lista a cuatro, ¿recuerdas?
¡BAM!
Hubo una fuerte explosión en la puerta y Hermione se sobresaltó. Todos se voltearon a mirar a la persona que estaba de pie bajo el marco. Hablando de Roma…
Tenía una mirada desquiciada en sus ojos y sostenía su varita en alto.
Camino alegremente, y tropezándose con varios alumnos, hacia la silla de la Directora, que se encontraba vacía.
-¿Lavender?- Hermione miró a Harry confundida. El se encogió de hombros y le tomó la mano, arrastrándola hacia Lavender, quien ahora movía de lugar las sillas de los maestros, desordenando todo.
-¿Qué ocurre Lavender?- le gritó Harry.
-¡Aléjate de ella Potter!
Todos se voltearon, viendo a los maestros en la entrada den Gran Salón de Hogwarts. Todos tenían sus varitas en alto, apuntando a Lavender.
El Profesor Flitwick comenzó a sacar a los alumnos de allí. Harry y Hermione se quedaron.
-Señorita Brown,- le dijo con firmeza la profesora McGonagall. –Baje su varita.
-¡N-n-n-no!- Lavender temblaba. Ciertamente se veía desquiciada; lloraba y un momento después reía. Se agarraba de la cabeza y tiraba de sus cabellos continuamente. Intentaron enviarle repetidos encantamientos, pero los esquivaba y no le afectó ninguno. Era como si hubiera una barrera invisible protegiéndola.
¿Qué es lo que ocurre?
Mcgonagall se acercó unos cuantos pasos.
-¡Q-q-q-q-quédese donde esta!
-¡Señorita Brown!- le dijo la mujer nuevamente, aunque esta vez mas furiosa.
-L-l-l-las voces,- Lavender volvía a reír. –M-m-m-m-me dicen q-q-q-ue-que…
No dejaba de reír.
-Yo-yo-yo-yo-yo ¡no!- dijo Lavender, sonando como si tuviera una pelea consigo misma.
Entonces apunto su varita hacia su cabeza y sonrió.
-¡Harry, detenla!- le gritó Hermione. El chico corrió hacia Lavender, pero era demasiado tarde.
-Bombarda.
-¿Aun no puedes dormir?- miró por encima de sus sabanas y encontró una obscura figura sentada al pie de su cama. El aura de obscuridad que siempre le rodeaba le erizó los pelos.
-¿Cómo entraste?- intentó que su voz sonara firme y tranquila, pero salió en un quejido.
-Por la puerta.- resopló.
-Cerré la puerta.- hasta le puse barreras.
-La abrí.- le dijo con un tono burlón, como si ella fuera estúpida.
-Sal de mi cama.
-No.
Maldijo en voz baja y se tapó con las sabanas. Había intentado dormir, pero no podía hacerlo. La imagen de Lavender volándose la cabeza en el Gran Salón seguía volviendo a su mente.
Lavender Brown había muerto por su propia varita.
Y en medio había matado a tres personas.
A Hermione no le agradaba demasiado Lavender, pero tampoco la odiaba. No sabía cuan perturbada estaba la chica. A decir verdad, nadie lo sabía. La profesora McGonagall dijo que era constantemente acosada por los tres Slytherins, por eso los asesinó. Y los demás profesores añadieron que la muerte de Ron le hizo quebrarse.
Pero, ¿era eso verdad?
Lavender había mencionado algo sobre unas voces, antes de morir. Voces. ¿Acaso quería decir que estaba bajo un hechizo?
Pero no había evidencia alguna de que estuviera bajo un Imperio.
-¿Quieres hablar sobre ello?
Hermione le espió por las sabanas. -¿Sobre Lavender?
Draco sonrió, pero no estaba seguro de que ella pudiera verlo en la obscuridad. Tenía razón, estaba pensando en la muerte de Blue.
Su muerte era una de las mayores cosas que había hecho. Limpio, dramático y deliciosamente morboso. Todos lo recordarían como una gran tragedia, una triste y descorazonadora historia de una chica que se suicido por las presiones de la vida y otras tonterías.
Aunque no sabían que era todo un espectáculo. Simplemente era una marioneta de Draco, desechada simplemente porque ya no le era de utilidad alguna.
-Si, y de Weasley también.
Hermione se quitó las sabanas de encima. El rubio comenzó a acercarse a ella. La castaña gritó, pero su boca se vio cubierta rápidamente por su mano.
-Shhh.- le dijo suavemente. Hermione forcejeó, intentando tomar su varita de la mesa que se encontraba a un lado de la cama, pero no podía encontrarla.
-No grites.- le advirtió fríamente. Se sentó a un lado de ella, tocando sus cuerpos. Estaba demasiado cerca. Sus ojos se agrandaron cuando le vio su varita en su mano. -¿Asustada?
-Vete al diablo,- le dijo furiosa, luchando por quitarle la varita de sus manos.
El se rio fríamente. –No voy a violarte, Granger.- estaba disfrutando enormemente verla temblar de la ira. –solo quiero hablar.
Realmente Hermione no estaba cómoda en la posición que se encontraba. Intentó alejarse de él, pero Malfoy la tomó por la cintura, acercándola más.
-Relájate.- su voz era suave y extrañamente tranquilizadora y pronto comenzó a sentirse adormecida.
-Háblame de Blu—Lavender,- le escuchó decir, pero escuchaba a medias; sus parpados se sentían pesados y soltó un bostezo.
¿Por qué repentinamente tenia tanto sueño?
-Fue triste que Lavender se suicidara,- le respondió adormecida. –pero entre nosotros, creo-
Volvió a bostezar.
No, se dijo a si misma. ¡Mantente despierta!
Pero ya no podía ver más.
-¿Qué crees?
-Creo que también la mataron,- descanso la cabeza sobre su pecho, incapaz de controlarse. Si no hubiera estado tan adormecida, no se habría perdido la expresión de sorpresa en las facciones del rubio. Comenzó a rendirse al sueño, pero él la sacudió para mantenerla despierta.
-¿También?- le escuchó preguntar.
-Si,- le respondió. –Como Ron.
¿Cree eso?
Finalmente Draco la dejó dormirse contra su pecho. Pasó sus dedos entre sus cabellos suavemente.
¿Entonces lo descubrió? No podía negar que estaba bastante impresionado. Se preguntó cómo lo había averiguado; si siempre había sido cauteloso.
Nadie, ni siquiera la vieja de Mcgonagall, había sospechado nada.
Se sonrió ante el giro de los acontecimientos. Esto se estaba volviendo interesante. Iba a dejar que Hermione descubriera que había sido él, le dejaría hacer su investigación de cómo destruirlo.
Y cuando estuviera segura de que podría deshacerse de él, cuando estuviera segura de que ganaría, le devolvería el golpe.
Iba a disfrutar esto…
Bueno, la autora lamenta las muertes de este capitulo; y no sabe si es posible en cannon que uno se mate con su propia varita, pero todo es valido en un fic.
Lamento la demora, me fui de vacaciones y crei haberlo subido...claramente no cargo bien ^^
Saludos!
