Bueno, no suelo comentar nada a principio de capítulo...pero esta vez es por una buena razón muahahhahahaahha xDDDD Para advertiros que este capítulo hay contenido sexual, tampoco os penséis que os va a dar una paro cardíaco, nada fuera de lo normal...jiijijj Pero bueno para que lo sepáis.
Bueno siempre se me olvida decir que los personajes de la historia no me pertenecen. Son de J.K.R .
Bueno no os hago esperar más...=)
. Lo que sólo se pierde una vez .
A la mañana siguiente todos se levantaron con un escalofrío en el cuerpo. Cuando Hermione abrió los ojos y vio a la persona que dormía a su lado, recordó que por la noche se había ido a la habitación de Draco. Se quedó un rato observándolo. Parecía una bella obra de arte. Un escultura griega ante ella. Ese rostro tan pálido y algunos mechones cayéndole por la frente.
Estaba guapísimo.
No pudo evitar resistir la tentación y le dio un pequeño beso. Draco al sentirlo, abrió los ojos al instante, mirándola fijamente.
—Buenos días Draco . - le saludó Hermione y le dio otro beso en los labios. El chico de ojos grises podría despertar así todos los días. Junto a ella y admirando esa belleza de mujer. También se preguntaba por qué no se había dado cuenta antes.
—Buenos días. - respondió Draco. Hermione se levantó y se asomó a la ventana. El chico rubio observaba cada movimiento de ella. Vio como sus ojos se habrían impresionados.
—¡Ha nevado Draco! Está todo blanco. ¡Mira! - le dijo Hermione entusiasmada. Draco obedeció y se puso a su lado, agarrándola con una mano por la cintura. Miró por la ventana y vio como una gruesa capa de nieve cubría su jardín. .
—Tenemos que bajar a echar una guerra de bolas. - soltó excitada ella. Y feliz se volvió a acercar a él para darle otro beso. Se sentía dichosa por tanta felicidad.
—Feliz Navidad Hermione. - le dijo sonriendo y desapareció por la puerta. Escuchó como llamaba al resto a gritos. Despertándolos uno a uno. Anunciando que habría una guerra de nieve.
Solo sabía él lo que le gustaba consentir a Hermione.
La castaña corrió a su habitación a cambiarse de ropa. Se puso unos vaqueros oscuros con un jersey color canela de cuello vuelto a juego con unas botas.
Bajó rápidamente al salón donde estaba el árbol con los regalos. Encima de la mesita había una bandejita con varias tazas de chocolate caliente y un montón de pastas para desayunar,
Minutos después todos bajaron a abrir los regalos entusiasmados. Cuando Draco bajó se sentó al lado de Hermione.
Todos se fijaron en ese detalle. Y se alegraron. Sobre todo los Slytherins, pero no tanto como Draco podría esperar. Ni sabía cuanto.
Hermione empezó a dar regalos y todos comenzaron a abrirlos uno a uno. Había un montón de regalos por el suelo, imposible acordarse de cada uno de ellos.
Draco se quedó impresionado cuando desenvolvió el pequeño regalo de Hermione. Una copia exacta de su piano negro de cola, en miniatura. Con su nombre grabado. Draco Malfoy. De la emoción le dio un gran beso a Hermione delante de todos.
Todos se quedaron boquiabiertos, mientras se escuchaban las risas de Luna, feliz. Hermione por parte de Draco recibió unos preciosos pendientes, muy sencillos con una perla gris colgando, a juego con un colgante, que ésta tenía la perla aún más grande. Era sencilla y elegante. Le encantó, y le regaló una pequeña sonrisa y un tierno beso.
[…]
Después de que desayunaran, todos salieron al jardín a comenzar una guerra de bolas de nieve. Fue una pelea entre chicos y chicas. En el aire solo se podían ver como bolas cruzaban de un bando a otro. Todos se divertían como niños pequeños.
Hermione empezó una lucha individualizada con Draco. Riéndose los dos. La castaña se acercaba más y más a él, para poder apuntar con mayor precisión. Acabaron en el suelo, uno encima del otro, riendo y pasándoselo en grande.
El resto de chicos miraban atónitos la escena. Malfoy sonriendo despreocupado y riendo a carcajadas con Hermione. Los Slytherins alucinaban, era la primera vez que veían a Draco jugando así con una chica.
—Me encanta escuchar tu risita. - Le dijo Draco a Hermione sonriendo.
—Y a mi ver esa sonrisa que tienes. - Murmuró Hermione rozándole los labios. Pequeñas corrientes eléctricas recorrían todo su cuerpo.
El de ambos.
—Mmmm...me gusta tenerte encima Hermione - le dijo con picardía Draco. Ella se echó a reír y le dio un pequeño golpe en el pecho. Draco actuó como si de una película se tratara, retorciéndose de dolor y llevándose las manos al pecho como si le hubieran clavado un puñal. Los dos rieron un rato más hasta que a ambos les llegó un par de bolas de nieve.
Blaise Zabinni los llamaba para seguir luchando. Al final todos acabaron un todos contra todos.
[...]
Cuando todos entraron a la casa de nuevo, se fueron a sus habitaciones a cambiarse de ropa, estando empapados hasta los pies. Cuando subieron a la planta de arriba Hermione agarró a Draco del brazo, arrastrándole con ella. A su habitación.
—¿Qué pretendes Hermione? - le preguntó Draco con un tono bajo y tremendamente sensual.
—Mmmmm...Ya lo verás. - le contestó ella mordiéndole el labio inferior.
—No hagas eso, me pones malo Hermione. - le advirtió Draco en un rugido.
—¿Si? Mmmmmm, eso es lo que quería. - le dijo Hermione con una sonrisa lasciva en los labios , haciendo que Draco abriera desmesuradamente los ojos.
—Entonces...lo que tú quieras leona. - le contestó nervioso Draco. Sabiendo donde podía acabar todo esto. La cogió en volandas para sorpresa de Hermione y la metió dentro de la habitación.
Cuando entraron Hermione le sonreía divertida y...perversa. Solo consiguiendo encenderle más. Cuando pasaron por delante de la cama hacia el baño Hermione emitió un pequeño gemido, imitando una queja.
Draco Malfoy se llevó a Hermione a la bañera del centro del cuarto de baño, dejando a una castaña totalmente desconcertada.. La metió dentro y abrió el grifo del agua caliente.
—¡Pero qué haces! ¡Suéltame! - le decía Hermione entre risas. Ella después de descubrir sus intenciones también tiró de él. Haciendo que cayera encima suya y así los dos empapándose de arriba a abajo.
Se miraron un par de segundos fijamente, con miradas lujuriosas y llenas de pasión. Para gran sorpresa de Draco, Hermione empezó a quitarle a la fuerza las prendas de ropa. Ansiando tocar su piel, blanca como el mármol. Enredando los dedos entre sus cabellos. Acercándole más a ella, para poder sentir mejor la tibieza que le transmitía su cuerpo.
Cuando se volvieron a mirar, corrientes eléctricas recorrían sus cuerpos, queriendo algo más. Hermione sacando fuerzas hizo para quedarse encima de él, aún dentro de la bañera. Empezó a desabrocharle la camisa, despacio, poco a poco y muy lento.
Haciendo sufrir a Draco Malfoy.
Cada vez que le quitaba un botón le daba un apasionado beso, cada vez con más lujuria, con más amor. Él no tardó tanto en sacarle el vestido por los brazos. Observándola en braguitas y sujetador.
Para él era toda una diosa. Afrodita.
Los dos volvieron a unirse al cuerpo del otro abrazándose y dándose más besos.
—Quiero más Draco...quiero más...- le rogaba Hermione al rubio. Éste como un buen chico que consiente a su chica hizo que sus deseos fueran órdenes. Se incorporó en la bañera y salió de ella. Cogió a Hermione por el brazo para ayudarla a levantarla y se la llevó directo a la cama. Al chico rubio no había cosa que le gustara más que le rogaran por placer.
La tumbó encima de la cama, todavía en ropa interior. Se quedó un par de minutos de pie, observándola como tantas veces había hecho ya. Pero no se cansaba de tener esa deslumbrante mujer para él solo. La cogió un pie y empezó besarle cada dedo suavemente. Haciendo cosquillas a la castaña que intentaba resistirse pero era incapaz. Subió deslizándose recorriéndola a besos por todo el cuerpo, haciendo que Hermione arqueara su espalda del placer y emitiera leves gemidos que eran como música a los oídos de Draco.
La quitó las dos prendas que le restaban a Hermione y cogió unos de sus senos. Chupándolo, y absorbiéndolo, tirando del pezón. Ella se retorcía en la cama, sintiendo unas mariposas enormes y pesadas revolotear por su estómago y una fuerte sensación apoderándose de su vientre. Ella sabía lo que su cuerpo le pedía. Sería su primera vez pero no le iba a negar a su cuerpo lo que tanto deseaba.
Ella aprovechó un momento de distracción del chico para ser ella quien le diera pequeños mordisquitos por todo el cuerpo. No tardó mucho en notar una gran presión rozándole los muslos.
Sus labios mostraron una sonrisa lasciva.
—Hermione, te ves hermosa desnuda. Podría hasta dibujarte para tenerte para mí así siempre. - le dijo Draco en el oído.
Ella acariciaba todos los músculos de su cuerpo, besándole, mordiéndole el labio inferior, haciendo sentir de la misma forma a Draco. Con ganas de poseerse mutuamente.
—Draco...por favor... - le rogaba ella. No podía aguantar más esa sensación proveniente de su vientre. En un último arrebato por que Draco la hiciera suya, enloquecida empezó a besarle de manera apasionada. El beso más apasionado hasta ese momento, con creces. Él, que intentaba hacer de rogar a la castaña, cosa que le encantaba, no pudo soportar más los ruegos de Hermione.
Empezó a besarla de nuevo los pechos, pasando primero por un pezón para luego consolar al otro. Bajó una de sus manos hacia su zona íntima, a esa que nadie había entrado nunca. Acariciándola el clítoris, haciendo que la leona gimiera con fuerza, deseosa de más.
—Hazme tuya...- le suplicaba Hermione.
—Nunca podrás ser del todo mía...por aquí ya ha pasado otro. - mencionó Draco con un poquito de retintín.
—¿Otro? - preguntó Hermione extrañada. - Aquí has llegado solo tú...- le dijo deslizando sus palabras como una serpiente. Draco abrió los ojos sorprendido.
—¿Nunca has hecho nada...- empezó a preguntar Draco boquiabierto.
—No sigas. No nunca. - le dijo con una sonrisa ocupando toda su cara. Después le dio un pequeño mordisquito en el lóbulo de la oreja y le susurró al oído. - Hazme tuya Draco.
El rubio deseoso de la chica, con el último detonante explotado la hizo suya.
Delicadamente de no hacer daño a Hermione, que cuanto entró dentro de ella pudo notar como por un segundo ella se tensaba, para después volver a despertar a esa leona que tanto poseía y que tanto le gustaba.
—Eres mía Hermione...
—Solo tuya...Solo mío...- susurró en bajito, haciendo que los dos llegaran al clímax a la vez. Para después Draco cayera encima de ella, apoyando todo su cuerpo en el de la castaña.
Abrazándose los dos.
Tachaaaaaaaán ! ¿Que os pareció? Buenoooo espero que me hagáis saber como ha quedado esta última escena, si ha quedado bien o no.
Para que veáis lo buena que soy que os he subido otro capítulo hoy...ehhhh ijijjiijijij xDDDDDD No os acostumbréis, cada vez que escriba un nuevo chapter subiré otro para compensar, así que todo de pende de mi inspiración.
No sabéis lo que deparará próximamente.. ¿Qué cosas sucederán?
Próximamente más y mejooooor !
muchas gracias a a las tres personas que me han escrito en estos últimos dos capítulossS :
phoenix1993
karina349
LucyTheMarauder
Muchas graciasSS! =) Espero que os siga gustandooooo...aunque no todo será de color de rosas xDDDD ijijijij
Os animo para que sigáis dejando reviews! ijijijij
Y saluditoooooosS...para todos los que leen de lejosS =P
MuaaaaaaaaaaackisSSSS xiO ! =)
