Capitulo nueve: Frió…

Me encontraba solo en un desierto, comencé a caminar hacia el lado contrario del que venía la soga, supongo que sería "al frente". El pequeño Vegeta estaba abrazado de mis hombros y jugaba con mechones de mi pelo, su cola apretaba mi brazo con bastante fuerza. Me estaba haciendo daño. Pero dentro de todo no pesaba mucho y creo que podría cargarlo.

—Oye… —Intente llamar su atención, al ver que me ignoraba, jale su remera azul (era prácticamente el traje de enteramiento de Vegeta solo que él tenía la remera y el pantalón corto azul; y los guantes y las botas enteramente blancos) —Escúchame, deja de apretarme con tu cola el brazo. Me vas a lastimar, pequeño.

El siguió jalando mi pelo, pero el agarre se aflojo. Seguí caminando con él, mientras cada tanto me jalaba muy fuerte y, aunque me quejara, no se detenía. Así que lo deje ser. Con el tiempo de haber caminado su estómago comenzó a rugir.

Él se despegó de mi hombro y me miro fijo, sus ojos negros me apuñalaban los míos con su insistente mirar—Oh, ya veo—Exclame al darme cuenta de lo que necesitaba— ¿tienes hambre, eh? Pues no sé donde hay comida por aquí.

El agarro mi kimono y… esperen… ¿¡Dije kimono!? ¡No me he cambiado todavía, me olvide la ropa! Ah… que horror. Nunca me había pasado algo así, ¡Vegeta tenia razón! Soy un distraído, un tonto distr…

Esperen un momento, ¿de dónde salió ese muro?

Cambio de narrador.

En efecto, Goku y el pequeño Vegeta estaban delante de un muro gris de piedra. Goku se dirigió a ambos lados y observo una puerta no tan grande de metal gruesa, parecía alarmantemente pesada. Tomo la perrilla y se decidió entrar, el pequeño vegeta escondió su cabeza en el cuello de Goku, sentía el peligro próximo.

Goku abrió la puerta con mucha esfuerzo y adentro encontró un vegeta sentado, en una roca alrededor tenía varios lobos.

— ¡Hola! —Saludo alegremente, estaba separando con la mano trozos de carne y se la daba a los perros indiscriminadamente— ¿en qué les puedo ayudar, hermanos?

Goku mostro una amplia sonrisa, la primera impresión fue exitosa, desde luego este vegeta era una delicia de persona y no como había pensado. O dentro de todo, lo que le había dicho el curioso personaje "general", así que Goku, confiado e ignorando al pequeño vegeta que se escondía en su cuello, se acercó a saludar a ese vegeta.

Ese vegeta tenía una vestimenta extraña a los ojos de Goku, inmediatamente cuando este se levantó, los lobos solo observaron a Goku con detenimiento— ¿Qué hacen aquí?

Parece buena gente— Pensó Goku—Me mando un científico a buscar a un vegeta.

— ¿Científico? —Interrogo— ah… entonces, ¿ustedes no son vegeta, verdad?

—Nop —Contesto con una sonrisa.

Inmediatamente los lobos comenzaron a gruñir— entonces no puedo permitir que pasen.

Ese vegeta tan extraño, levanto su brazo apuntando a Goku, y con un grito varios lobos se lanzaron al sobrante. Goku intentó esquivarlos, pero ellos se aferraban a sus músculos, brazos, piernas, pecho y espalda. Clavan sus dientes y rasgando la ropa y la carne a su paso.

Goku apretaba sus brazos sobre su pecho intentado proteger al pequeño Vegeta que solamente intentaban ocultarse entre esos brazos que chorreaban sangre.

Cuando un lobo café logro separar el brazo del pequeño niñito, otro simplemente de una mordida se lo arranco de entre los brazos, comenzando a masticas su estómago. El pequeño vegeta, completamente vulnerable comenzó a gritar.

Ese grito fue uno tan agudo y singular, que hizo caer a los animales al suelo, retorciendo y gimoteando de dolor. Mientras se retorcían en el lugar, sus oídos eran destruidos de adentro hacia afuera, el dueño de esos engendros peludos callo de rodillas tapándose sus orejas con sus manos mientras intentaba apagar ese grito del infante con los suyos de agonía.

Goku, que estaba en el suelo por las heridas, corrió hacia el pequeño y lo tomo entre sus brazos logrando apaciguar su llanto y llevarlo hacia una de las puertas ocultas entre huesoso y carnes de alguna pobre víctima. Traspaso la puerta y se encontró con un pueblo viejo y roto.

Corrupto con aire viciado, las calles eran de cemento como las veredas, pero tenían sangre ene l suelo, botellas vacías, gente durmiendo en las calles. Vegetas fumando o haciendo uso de los servicios que las mujeres extrañas les ofrecían.

Goku fue ignorado mientras algunos peleaban, el corrió rápidamente a uno de los callejones. Poso su espalda en una de las paredes y son su respiración agitada, se dejó caer en el suelo reparando pesadamente. El pequeño vegeta se acurruco y observo el rostro lastimado y cansado de Goku.

¿Cuándo fue la última vez que durmió? Quizás cuando se cambió de ropa, pero no era suficiente. ¿Cuánto tiempo estuvo ausente? Probablemente Milk este preocupada.

Goku comenzó a cerrar sus ojos agotado, miro por última vez al pequeño niñito que tenía contra su pecho, miro por última vez el suelo y noto un charco de sangre que se expandía debajo de él. Luego una oscuridad fría lo envolvió.


Nota de autor:

Bueno, muchas historias serán actualizadas cada mucho tiempo, esta y otras más. Ya no habrá nada de actualizar cada semana varias veces (eso pasaba D:) ahora será quizás, cada mes. E intentare que sean más largos y expliquen más cosas.