Los opuestos se atraen.
Capitulo IX: Miradas furtivas.
Miércoles por la noche, la castaña se encontraba acostada en su cama mirando el techo. La cena ya había terminado y desde el imprevisto que tubo antes de entrar a su última y más odiada clase del día, pociones, se le habían ido las ganas de comer, estudiar, estar con sus amigos y cualquier otro tipo de actividad. Las palabras de Malfoy seguían resonando en su cabeza. No entendía como un insulto que le habían dicho tantas veces, todos los de la casa Slytherin, esta vez le había calado tan profundamente.
Ella pensaba que luego de lo del lunes por la tarde iba a ver un mínimo cambio en la conducta de Malfoy, es más se veía viendo una especie de cambio ya que desde hace una semana que no la insultaba, pero que ilusa había sido. Pensar que ese narcisista rubio podía cambiar su conducta hacia ella, primero Clara iba aceptar salir con Zabini.
Lo peor de todo es que se odiaba a si misma por su estupidez. A penas escucho pronunciar a Malfoy esas palabras entro como en una especie de trance, y cuando por fin despertó ya en condiciones de responderle con una frase mordaz, llego el inoportuno de Snape para quitarle 30 puntos a Gryffindor. Durante la clase no había sido mejor, ella no pudo parar de pensar en el Príncipe de Slytherin. En él, en su sedoso cabello, en sus penetrantes ojos, su bien formado cuerpo, su voz grave y fuerte, su varonil aroma... ¿pero en qué diablos pensaba hace un par de horas la había insultado? Se odiaba si misma por ser tan débil y haber caído en los encantos del casanova de Malfoy. ¿Ella caer a los pies de Malfoy? ¿Pero en qué demonios estaba pensando? Ella no estaba a los pies de Malfoy. De ninguna manera.
Una secuela de imágenes invadió su cabeza al tiempo que dos palabras se repetían. La vez que Malfoy entro al baño de prefectos mientras se estaba bañando, la vez que casi la besa (de no ser porque llego Clara), todas las miradas furtivas, el beso a orillas del lago y, la más reciente, Malfoy curándole el golpe que tenía en la frente, mientras la castaña veía en su mente todas estas imágenes, las palabras 'sangre sucia' se repetían una y otra vez.
Sacudió la cabeza en un vano intento de apartar esos recuerdos de su cerebro. De repente el ruido de la puerta abrirse consiguió lo que estaba intentando.
Clara se sentó a los pies de su cama y le arrojo un pequeño trozo de pergamino. Hermione lo agarro una vez que cayó sobre su cama.
- ¿Qué es? – interrogo la castaña, mirando a la cara de su amiga.
- ¿En serio no sabes lo que es? – Hermione enarco una ceja, ¿a qué rayos se refería Clara? – ¿Clase de pociones... Zabini... te dice algo?
La ojimiel empezó a pensar sobre las palabras dichas por su amiga. Y luego creyó saber de lo que hablaba la morena. Durante la clase de pociones Zabini le había arrojado un pedacito de pergamino, esta leyó el mensaje y luego rió ligeramente, a continuación miro al slytherin y le negó con la cabeza, este, aparentemente, decepcionado comenzó a mirar el suelo.
Hermione que no había prestado atención en la clase había visto toda la escena, incluso luego de que Blaise sé voltio vio como Clara estrujaba fuertemente el pergamino en su puño y clavaba su vista en su mano cerrada. La curiosidad la había matado gran parte de la clase, hasta que desgraciadamente su mirada se cruzo con la de un rubio de Slytherin y ahí se había olvidado del asunto. Y ahora su amiga le había arrojado un trozo de pergamino muy arrugado.
- ¿Es el pergamino que te tiro Zabini? – Clara asintió con la cabeza.
La castaña cuidadosamente abrió el papelito que estaba en muy mal estado, y leyó en silencio.
"Si cancelas tu cita con Wotier prometo dejarte en paz.
Blaise."
Hermione ahogo una pequeña risa al terminar de leer la nota. Ese chico era increíble, ¿cómo rayos había quedado en Slytherin? Aunque en siempre pensó que Zabini encajaba a la perfección en esa casa, en momentos como esos empezaba a dudar. No pareció la misma persona que había conocido en 1º año, definitivamente Clara lo estaba cambiando, y para bien...
- ¿Qué vas hacer? – pregunto Hermione.
- ¿Con que?
- Con Zabini... – Clara resoplo.
- Es que acaso, ¿tengo que hacer algo con él?
- No lo sé... Pero sinceramente parece interesado en ti. – dijo con sinceridad la castaña.
- Ohh... Sí claro. Interesadísimo, - hablo con ironía- tan interesado que este sábado va a ir a Hogsmeade con un tal 'Sophie' – dijo pronunciando el nombre de la cita de Zabini con especial desprecio. A Hermione le llamo la atención la actitud de su amiga, acaso... ¿Acaso estaba celosa? – Por eso ya no me pedía que fuese con él a Hogsmeade, - se levanto bruscamente de la cama- era porque ya tenía con quien ir.
Hermione observo a su amiga, que se encontraba de pie al final de su cama con la mirada clavada en el piso. Desde que la conocía, que no era mucho tiempo, nunca la había visto actuar de ese modo. Algo estaba pasando y ella no se había enterado, Clara parecía celosa porque Zabini ya tenía con quien ir. Ella ya lo sabía, desde hace un par de semanas durante un entrenamiento había escuchado a Parvati y Lavender contarse "noticias interesantes de la vida de otras personas", como solían referirse ellas a los chismes. Nunca pensó que le importaría tanto a su amiga.
- Clara... – la morena levanto la vista del piso y miro fijamente a la persona que tenía delante.- ¿Qué pasa?
La ojimiel pudo ver como los ojos azules de la ahijada de Lupin estaban llenos de lagrimas que pujaban por salir. Clara se apresuro a negar con la cabeza, Hermione se la quedo mirando en silencio, como esperando que digiera algo, aunque sea un "no me pasa nada". La morena se llevo las manos a la cara y se saco las lagrimas que sus ojos contenían.
- ¡No entiendo, no entiendo! - dijo intentando que su voz sonora lo más normal posible- ¿Él puede ir con alguien a Hogsmeade y yo no? ¿Quién rayos se cree que es para controlar la vida de los demás? Si yo quiero el sábado voy a salir con Liam y el no va poder hacer nada para evitarlo.
- Clara, tranquila. Por supuesto que si tu quieres vas a salir el sábado con Liam, - Hermione se mordió el labio inferior, no sabía bien que hacer- pero por algo te mando esa nota, ¿no?
- No sé.
- ¿Te acuerdas la vez que te estaba yendo para la biblioteca, yo estaba con Zabini y te encontré a ti con Malfoy? – Clara asintió.
- ¿Qué hacías con Zabini?
- A eso iba... –Clara enarco una ceja, en un gesto muy... slytherin- Me vino a pedir que te convenza para que no vayas a Hogsmeade con Liam.
La morena ahogo un grito de enojo, al instante su cara se puso de un color escarlata, debido al enojo.
- ¿Qué te pidió que? – grito escandalizada. - ¿Pero quién rayos se cree que es? Ah, ¡no! Ese estúpido... va a ver quién es Clara Exupery.
- Por Merlín, ¡cálmate! – la regaño Hermione. – Ahora es tarde para que hagas algo.
- Pero... -
- ¡Pero nada! – la interrumpió la castaña.
Clara rodó los ojos en señal disconformidad, se dirigió a su cama, y tomo del baúl que se encontraba a los pies de su litera un pijama, a continuación salió en dirección al baño para cambiarse. Hermione la siguió con la mirada hasta que desapareció tras la puerta.
La castaña suspiro resignada, evidentemente ella no era la única que andaba rara. Porque decir que Hermione Granger no presto atención en la clase de Snape, era algo completamente atípico, y decir que Clara parecía celosa porque Zabini tenía una cita para el sábado sonaba completamente raro, cualquiera pensaría que estaba celosa, es más estuvo a punto de ponerse a llorar... ¿pero porque Zabini le quería controlar la vida o por que iba a ir a Hogsmeade con Sophie?
Zabini iba a ir con Sophie, y Malfoy con un tal Kathe. De tan solo pensar en Malfoy con Kathe besándose en Las Tres Escobas una repentina tristeza la invadió con unas ganas tremendas de asesinar quien fuese esa tal Kathe Winterlych.
Draco se encontraba sentado una butaca color verde botella mirando la chimenea, Blaise estaba sentado en otro sillón a la derecha del que se encontraba el rubio y Pansy cómodamente recostada sobre el apoyabrazos del sillón de Zabini. De repente Pansy rompió el silencio en el que se encontraban el Príncipe de Slytherin y sus amigos.
- Draco... ¿tú me vas a contar que es lo que le pasa a Blaise?
- ¿Por? ¿Cómo, que le pasa a Blaise? – contesto el rubio con otra pregunta.
- No sé si te diste cuenta, pero cuando veníamos para acá Jodie Bedloe lo invito a charlar, – Draco enarco una ceja – charlar entre comillas, ¿no?
- ¿Jodie Bedloe? ¿La Hufflepuff rubia de 7º? – Pansy asintió - ¿y le dijo que no? – la morena volvió a asentir - ¿Blaise en que estabas pensando cuando le dijiste que no? – Blaise seguía mirando la chimenea, sin percatarse que sus amigos le estaban hablando.- ¿Blaise? ¡¿Blaise?!
Zabini se encontraba completamente ido, no estaba prestando atención a la charla que estaban teniendo sus amigos. Así que Pansy viendo que este no reaccionaba decidió tomar medidas, lo tomo por un hombro y lo sacudió un poco.
- ¿Qué? ¿Qué pasa? – dijo el moreno sobresaltado.
- Blaise... ¿tu rechazaste hace un rato a Jodie Bedloe? – pregunto Draco.
- Sí¿por?
- ¿En que estabas pensando cuando le dijiste que no? – Blaise se encogió de hombros bajo la mirada atónita del rubio- Ahh... no me digas, en Exupery.
- Pensé que te habías cansado ya de que te rechazara siempre y habías desistido... - expreso Pansy.
- Hoy durante pociones le tire una notita, diciéndole que si no salía con Wotier la dejaba en paz. – informo Blaise mirando la chimenea.
- ¿Hiciste eso? – el chico asintió – No pudiste haber caído más bajo.
- Yo no puedo creer que Wotier vaya a salir con Exupery... –dijo Pansy con una expresión de asco en la cara- Y que Goldstein luego de haber salido con Sarah ahora invite a Granger a Hogsmeade.
- Yo la primera noche en el colegio entendí porque la dejo a Parker. – hablo el rubio.
- ¿Es muy mala en la cama, Draco? – curioseo Blaise mirando a su amigo a la cara, este asintió. – Vaya decepción.
Draco se puso a recordar la primera noche en Hogwarts, la primera pelea del año que había tenido con Granger. Granger, Granger, Granger, esa maldita sabelotodo. ¿Cómo alguien de una estirpe tan alta y refinada como la suya se había encaprichado con alguien tan burdo como ella? Y lo peor de todo es que no había hecho nada para saciar ese capricho, solo un casto besito. Y se suponía que él era un casanova... ¡Merlín, estaba perdiendo su toque!
Un nuevo silencio se produjo entre las tres serpientes. Draco estaba sumido en sus pensamientos, Blaise en los suyos y Pansy también.
El rubio se puso a recordar el beso que se había dado con la Gryffindor, al principio una mueca de asco se hizo presente en su cara y luego fue sustituida por unos pocos segundos por una inexpresiva, al recordar las delicadas manos de la joven enredadas en sus platinos cabellos. ¿Quién iba a imaginarse que se había besado con la sabihonda? Y lo peor... que no besaba mal. Nadie. Es más solo le había dicho a Blaise, si le llegaba a contar a Pansy estaba seguro que le iba a dar un ataque. Ellos podían conquistar a Slytherins, Ravenclaws y hasta Hufflepuffs, pero los Gryffindors no. Se alejaban de ellos como si tuviesen la peste y si ese león era sangre sucia o un pobretón como la comadreja, solo servían cuando estaban aburridos, insultar gente inferior les resultaba divertido. Después de todo si Granger mataba el tiempo estudiando, ¿por qué ellos no molestando gente?
Pensase lo que pensase todo lo conducía a una sola persona. Enojado con su actitud idiota, porque era idiota, encapricharse con una Gryffindor y ni siquiera sangre pura. Desvió su mirada del fuego y la fijo en su amigo de toda la vida; Blaise Zabini.
Ese moreno de ojos azules, era su amigo desde que tenía tres años, sin duda personas como el eran las que tenían que mantener a su lado, siempre fiel. Por más que lo maltratara, Blaise permanecía a su lado. Igual el ojiazul tenia su carácter. Aunque ahora Zabini estaba un poco... raro. Si raro, desde que vio a Exupery en su primer día del año se había quedado embobado viéndola, no entendía porque se había encaprichado de tal modo. Lo máximo que le había durado un capricho anterior a su amigo había sido dos días, y luego de haberse acostado con la 'victima' la ignoraba como si nada hubiese pasado. Draco en un momento pensó que Exupery iba hacer como las anteriores, y que al poco tiempo caería a los pies de su amigo, no pensó que luego de casi dos meses no la hubiese conquistado. Definitivamente no era chica fácil.
Tenía que admitir que al principio pensó que llegaría un momento en que Zabini desistiría de su propósito con la morena, pero cada vez pasaba más tiempo y seguía como el primer día, Draco sabía que lo que a Blaise le pasaba con Clara no era solo carnal. Si no que iba más allá, le costaba creer que el Don Juan de Zabini se interesase solo por una chica, tal vez solo tal vez si estuviese con la ojiazul un tiempo se le pasaba, porque por más que Blaise comparaba a todas las chicas con ella y estaba todo el día pendiente de Exupery seguía divirtiéndose sanamente de noche.
Después de pensar un poco en su amigo y lo estúpido que se estaba comportando, hizo una pequeña negación con la cabeza para luego posar su vista en la morena que se encontraba sobre el apoyabrazos del sillón de Blaise.
Esta tenia la vista perdida en algún punto de la chimenea. Su amiga llevaba dos meses saliendo con ese Owen Puch, lo máximo que le había durado un novio a Pansy habían sido tres semanas. ¿Qué haría esa águila para retenerla? Había una posibilidad y de tan solo barajarla no pudo contener una pequeña sonrisita ladeada. Cada vez veía menos a Pansy, no es que la extrañase, a veces era muy cargosa. Había habido una época durante el 4º año que lo había perseguido por todos lados, pensando que porque Draco la había invitado al Baile de Navidad estaba enamorado de ella y porque se habían dado algo más que un par de besos. Una chica carcajada se le escapo, haciendo que sus amigos se fijaran en él.
- Pansy, - hablo el rubio- ¿qué tal va la cosa con Puch?
- Más o menos.- sentencio la pelinegra.
-¿Por? – curioseo Blaise, uniéndose a la conversación.
- Le voy a cortar.. – informo la chica, Draco y Blaise la miraron con una expresión interrogante.- dentro de poco va hacer dos meses, y es mucho tiempo. Me gustaba más cuando no tenia novio...
- Ahh... - dijeron ambos chicos al unísono.
Y de nuevo los tres se volvieron a sumergir en un mutismo total.
Draco se puso a pensar en las palabras dichas por la chica. El nunca había tenido novia, y no porque no tuviese candidatas, le sobraban. Hasta había habido un tiempo en que un grupo de chicas lo seguían a todos lados. Rió mentalmente por la estupidez femenina. Y no solamente porque lo siguiesen a él y a Blaise, de esto no había sido mucho tiempo, es más había sido hace un mes atrás. Sino por lo fácil que se creían sus palabras. Un par de palabras bonitas bastaban para pasar una entretenida noche. Y lo peor es que eran tan ingenuas que no solo caían una vez en las mentiras sino que había algunas que caían unas cuantas veces, ahora entendía el dicho "dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra" y había algunas que se tropezaban con él y Zabini hasta unas cuatro o cinco veces.
Era jueves y la castaña se encontraba almorzando con sus amigos. Harry y Ron dándole la espalda al resto de las mesas y ellas del otro lado, para su desgracia, tenían un magnifico plano de la mesa de las serpientes.
Harry, Ron y también Clara estaban hablando que dentro de dos semanas sería el primer partido de Quidditch de la temporada, Gryffindor-Hufflepuff. El primer partido de Clara como cazadora en Hogwarts.
Hermione levanto su vista del plato con torta de chocolate y la fijo en el frente, chocándose con unos penetrantes ojos color mercurio. Sintió como un escalofrió la recorría, y no pudo disimular en leve temblor.
- ¿Hermione?¿te encuentras bien? – pregunto Ron que la estaba observando.
- Si, si. – le contesto esbozando una sonrisa tranquilizadora.
- Como temblaste... – alego el pelirrojo, poco convencido.
- Pero estoy bien.
- Si tú dices... – zanjo el tema disconforme.
Hermione suspiro aliviada, ya que mientras mantuvo esa conversación con Ron pudo sentir la mirada del rubio clavada en ella. Suavemente elevo su mirada de la cara de su amigo a la mesa verde y plata. Pero para su disconformidad el rubio se encontraba mirando a una joven rubia con ojos chocolates, sumamente bonita. Al ver esta escena un sentimiento la invadió, tenía ganas de estrangular a esa rubia. ¿Quién demonios era esa joven?
Con un enorme sentimiento de desolación corrió la vista del rubio. Apenas la castaña corrió su mirada del chico, este la elevo sin esperar chocarse con unos ojos avellanas, es más él había dirigido su mirada hacia Kathe Winterlych a propósito, sabiendo que cuando la chica levantara la vista, luego de su conversación de con la comadreja le lanzaría una mirada furtiva esperando ver si este la observaba. Él pudo sentir cuando los ojos color miel de Hermione se fijaron en él. Pero él no quería verse descubierto por Granger, que pensara que la estaba observando, porque eso era darle importancia que no tenía en su vida, o eso pensaba él.
Hermione miro a la morena que estaba a su lado y vio que observaba algo detenidamente, busco el punto que Clara observaba tan concentrada. Y lo hallo tres mesas más allá, para ser más concretos en la mesa que ella había estado mirando hace unos segundos atrás, solo que la ojiazul no miraba a un rubio sino a un moreno que charlaba animadamente con Pansy que se encontraba a su lado. Clara corrió la mirada molesta y Hermione pudo ver como a los pocos segundo Blaise le lanzaba una mirada furtiva a su amiga que se encontraba mirando el plato como si fuera lo más interesante del mundo.
Harry y Ron seguían hablando inconscientes de lo que hacían o no sus amigas. Cuando hablaban de Quidditch se olvidaban del mundo. Ese estúpido deporte. La castaña se incorporo lentamente de su asiento, tomo su mochila y le dirigió una mirada a sus amigos que la miraban con curiosidad.
- Voy a la biblioteca.- informo la chica.
- Termino el postre y voy... – le dijo Clara, la ojimiel asintió y con paso decidido salió del Gran Comedor.
Hermione se encontraba sentada en la mesa más apartada de la entrada leyendo un grueso volumen, color ocre, titulado "Historia mágica medieval, moderna y contemporánea", cuando una morena entro por la puerta, Hermione tan concentrada en su lectura que no se dio cuenta.
Clara se dirigió hacia la mesa donde se encontraba su amiga y se sentó enfrente de esta, carraspeo ligeramente llamando su atención. Hermione levanto su mirada del libro y la ojiazul le dirigió una sonrisa en señal de saludo, gesto que fue devuelto por la prefecta para luego volver a fijar su vista en el libro. La morena saco de su mochila pergamino, tinta y pluma y se puso a escribir un ensayo para Defensa Contra las Artes Oscuras.
Estuvieron unos veinte minutos así, en media hora terminaría el almuerzo y tendrían que dirigirse a Runas. Cuando una tos fingida sonó a espaldas de la morena, que levanto la vista del pergamino y volteo, encontrándose con unos ojos azul aguamarina.
- ¿Puedo hablar contigo? – pregunto Blaise Zabini.
La castaña que también había levantado la vista, se dio cuenta que sobraba ahí, y que Clara y Blaise debían hablar a solas, así que silenciosamente comenzó a guardar sus cosas, cuando Clara que se encontraba en silencio meditando su respuesta volteo y le dirigió una mirada de suplica para que no se valla, cosa que Hermione paso por alto.
- Hermione... ¿a dónde vas? – indago, a modo de suplica, la ojiazul.
- Nos vemos en Runas. ¿Sí, Clara? – dijo Hermione.
- Pero Herm... – pero no pudo continuar porque Blaise la interrumpió.
- Preferiría que fuese a solas, - Clara le dirigió una mirada fulminante.- no lo tomes a mal, Granger.
- No, no importa, en serio. – respondió la castaña, se colgó la mochila al hombre y a modo de saludo le dedico una sonrisa a su amiga, para luego salir rápidamente de la biblioteca.
Blaise se sentó al lado de Clara que mantenía la vista fija en el lugar donde segundos antes había estado parada Hermione, sin atreverse a mirar al Slytherin a la cara.
- Clara... –la llamo el chico, esta volteo y lo miro fijo a la cara.
Por unos segundos se quedaron en silencio observándose. Blaise no sabía por donde empezar a decirle todo lo que tenía pensado decirle a la chica. Es más todo el trayecto del Gran Comedor a la biblioteca estuvo practicando mentalmente que decirle y ahora que la tenía delante se quedaba en blanco.
- Yo... te quería decir, - Blaise suspiro y tomo coraje.- te quería pedir que este sábado no salgas con Wotier.
Clara suspiro indignada. ¿Pero quién se creía que era ese estúpido? ¿Qué podía aparecerse un día y decirle con quien salir o no? Claro, él le pedía que no saliera con Liam, pero él iba a salir con esa hueca de Sophie.
- Claro, claro, no tengo ningún inconveniente,- dijo irónicamente- ¿pero quién té pensas que sos para venir y pedirme algo así?
- Clara... yo... ¡Por Merlín, yo solo me preocupo por vos!
- Nadie te lo pidió, Zabini. – le espeto enojada Clara. – Te lo podes ahorrar.
- Pero lo hago igual.
- ¿Por...?
- ¡Se va aprovechar de vos! – le corto Blaise.
- Te aviso que no soy una nena a la que tienen que estar cuidando, yo sola me puedo cuidar. – le dijo cada vez más enojada, suerte que la señora Pince estaba almorzando sino ya los hubiese retado por hablar en un tono demasiado alto. – Aparte, ¿vos podes salir con esa tal Sophie y yo no puedo con Liam?
Blaise no supo cómo reaccionar ante ese comentario, había sonado como un reproche. ¿Clara le estaba reprochando porque iba a salir con Sophie? Pensado de ese modo sonaba sumamente extraño, pero él la había oído diciendo eso... ¿habría escuchado mal? Por el tono de su vos parecía... ¿celosa?
- ¿Eso es un reproche?
- ¡Claro que lo es! – casi le grito la joven – "No salgas con Wotier, porque soy un maldito idiota que no deja vivir en paz a nadie. Vos no salgas con ningún hombre, pero yo voy a salir con Sophie – lo imito, hablando con el mayor desprecio que le fue posible, sobre todo el nombre de la chica.- y estoy con cuanta chica se me cruce en el camino".
Eso si que había sonado como que estaba celosa. Pero no podía ser. ¿Clara celosa porque estaba con otras chicas? De tan solo pensar eso una sonrisa se le dibujo en la cara.
- ¿Qué? – le espeto furiosa.
- ¿Estas celosa? – le pregunto Zabini entre divertido y confundido, pero sumamente feliz por la reacción que había tenido la chica.
- ¡Claro que no!
- ¿Por qué tu sabes que si me pides que no salga con Sophie, le digo que no con gusto? – hablo Blaise con un tono insinuante.
Él era un casanova hecho y derecho y sabia reconocer a la perfección cuando una chica estaba celosa, y Clara lo estaba. No lo podía creer, evidentemente algo le pasaba a Clara con él, sino no reaccionaria así. Estaba feliz.
- ¿Y si te pido que te mueras lo haces con gusto también? – le respondió mordazmente mientras que levantaba de golpe de su asiento. Blaise la imito.
Clara vio horrorizada como se le comenzaba a acercar peligrosamente, así que comenzó a retroceder hasta que vio su retroceso interrumpido por una mesa impidiendo su cometido, ahora si que estaba en un problema, Blaise no cesaba su acercamiento y no tenia forma alguna de escapar ya que se encontraba acorralada entre la mesa y el chico que se acercaba.
- ¿Sabes Clara, eres la única chica heterosexual que se resiste a mis encantos? – dijo el moreno slytherin, utilizando su tono más insinuante.
- Arrogante... – farfullo la chica.
Blaise sonrió ampliamente, mientras que la distancia entre ambos cada vez era menor. Pronto la distancia dejo de ser medio metro a ser unos pocos centímetros. Clara sentía el aliento de Blaise chocando contra su nariz, ya que este era unos cuantos centímetros más alto que la morena. Blaise la miraba fijamente a los ojos, y Clara se sentía incapaz de correr su mirada. Su respiración se comenzó a hacer más agitada y el slytherin ensancho todavía más su sonrisa.
Delicadamente coloco sus manos en la pequeña cintura de la chica sintiendo como se estremecía, despacio acerco su boca a la oreja de la morena y susurro unas palabras que paralizaron a la chica:
- Yo no entiendo... ¿qué tengo que hacer para que te fijes en mi? Me tenés loco, Clara. Esto va más allá de mi orgullo o de cualquier otra de esas tonterías... – le confesó.
Blaise suavemente deposito un dulce beso en la línea de la mandíbula de la muchacha, para luego darle otro beso en la mejilla, después uno en la comisura de la boca, para finalmente besar los rozados y carnosos labios que tanto había deseado.
Hermione había salido de la biblioteca dejando solos a Clara y Blaise, a esa hora se encontraban todos comiendo o en los terrenos del colegio. Se comenzó a encaminar hacia la sala común de Gryffindor. Pero al pasar por la puerta abierta de un aula, aparentemente vació, una mano salió y la tomo de la muñeca introduciéndola en el interior del salón.
Rápidamente la persona que la había tomado de la muñeca la encerró entre su cuerpo y la pared. Hermione abrió los ojos como platos al ver quien era esa persona y no pudo contener un escalofrió que la recorrió de pies a cabeza cuando este coloco una mano en su cintura y con la otra la tomo por la barbilla.
Hola! Bueno, bueno acá esta el capitulo nueve. Este capítulo como se hablo mucho más de la pareja secundario (BZ-CE), pero en algún momento tenía que hablar más de esta pareja, hay una escena Clara-Blaise, y como que la chica le están pasando cosas con Zabini, no? jejeje. Medio que se pelearon, pero para bueno... Y después con los protagonista, Draco tiene una lucha interna por lo que le pasa con la castaña y Hermione esta experimentando los celos. Y bueno, ya falta poco para la excursión a Hogsmeade, estamos a jueves en el almuerzo y la excursión es este sábado, así que... el próximo capitulo es prometedor, porque termina con las escenas que corte, algunos pensamientos de los protagonistas y un poco de la salida. La salida va a durar parte del capitulo 10 y del 11. Espero que les haya gustado el capitulo 8)
Como siempre muchas gracias a las personas que siempre se molestan en dejarme un review, se lo agradezco muchísimo. Quiero decirle una cosita a Valeria Malfoy¿para cuando el próximo capitulo de La Isla? Quiero saber que pasa )
Bueno muchas gracias por prestarme atencion. Suerte,
GALLETAA·
*editado el 08/09/2015.-
