He tardado tanto ¿cierto?

Pido disculpas si aparecen errores gramaticales, pero es que hay palabras que se escapan. Lo importante es que sea entendible...

Aquí les dejo el capítulo 9...


Chapter 9:

"Una Esperanza"

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Anko ya se encuentra recostada en la cama. Kakashi estaba apoyado en la pared con los brazos cruzados junto a la ventana, desde allí la veía dormir por si acaso despertaba e intentaba escapar. Mientras la observaba recordó la conversación que tuvo con Tsunade dos meses atrás...

-Flash Back-

Kakashi contempla a Anko dormir en su regazo con una tierna sonrisa dibujada en sus labios, él también sonrió entrecerrando su ojo visible. De repente, sintió una presencia conocida detrás de la puerta. Su mirada se tornó seria –Orochimaru le reveló parte de su pasado... Insisto, es tiempo de que Anko conozca la verdad antes que sea demasiado tarde... Lady Tsunade-

-Kakashi entiendo tus razones- dijo Tsunade –Pero sería demasiadas emociones y aunque ella sea lo suficientemente fuerte, no soportará otra verdad en estos momentos-

Él alejó a Anko un poco de él acomodándola en la cama, luego se levantó y se acercó a la ventana, desde allí la observaba con ternura. Hubo largo silencio que él rompió después... –Lo conveniente es que ella olvide lo que él le confesó- él dijo.

-¿Estás seguro?- preguntó la Hokage –Me refiero ¿es lo mejor para ti?-

-No lo sé, pero mi deber es protegerla-

-Renunciar a ella no es buena opción, estás a un paso de ser feliz, no lo hagas, no renuncies al amor, no ahora que ella más te necesita-

-No pretendo alejarme, sólo quiero que...-

Tsunade se acercó a Anko, le movió los flequillos del cabello hacia un lado –Mi pequeña- ella susurró y le dijo al peli plata -Es una petición muy extraña en ti y no lo haré-

-Entonces, contémosle la verdad- Kakashi sugirió.

-Déjame pensarlo-

-¿Tiene miedo que ella la odie por el hecho de ocultarle su pasado?- él le preguntó

Tsunade bajó la mirada –No me perdonará-

-Por si no lo recuerda, pierdo más que usted porque también lo mantuve en secreto- Kakashi le informó y miró a Anko tristemente –La perdería a ella-

-No quiero que ella continúe sufriendo- dijo la rubia y añadió –Tú eres su felicidad, nunca te apartes de ella...-

-Lo sé, es mi deber-

-Flash Back-

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-Mi deber...- susurró él, se aproximó a ella y se sentó a su lado. Luego, le acarició el pelo. –Anko te amo... Te amo tanto y ya no puedo verte sufrir. En todo este tiempo te he visto llorar y, ni siquiera podía acercarme, abrazarte y decir que todo estará bien, pero he tenido que mantenerme al margen para protegerte...- se inclinó y le depositó un beso en la frente. Miró los labios de ella. Tenía deseo de besarla en los labios, sin embargo tuvo que aguantarse las ganas. Si lo hacía sin su consentimiento correría el riesgo de que ella despierte y le plasme una bofetada. Mejor no molestarla. Sonrió de sólo pensarlo.

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En el despacho de la Hokage:

-Al fin- vociferó la rubia golpeando fuerte el escritorio –Logré obtener un 90%- sonrió feliz –Podré operar a Anko y tener éxito, pero...- entrecerró los ojos con cierto aire de tristeza –Hay que ser realista, ese 10% puede interrumpir en la operación y poner en peligro su vida. Anko debe elegir si acepta los riesgos...-

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Anocheció...

Anko se encontraba sentada en la cama apoyando la espalda contra una almohada. Los ojos entrecerrados y, una sonrisa atravesó su sincero rostro. Su mano derecha sostenía una rosa blanca, la acercó a la nariz olfateando su rico aroma, luego escuchó la puerta abrir y unos pasos aproximarse lentamente a ella.

-¿Kakashi?- preguntó aún sonriente.

El shinobi se sentó al lado de ella, juntitos –Te traje un amigo- dijo y le rozó la nariz con el osico de un osito de felpa color blanco.

Anko lo tocó con sus manos, luego lo abrazó en su pecho evidenciando un leve sonrojo en las mejillas.

-¿Te gusta?- Kakashi preguntó rozando con los nudillos de su mano derecha la mejilla de ella.

-Sí mucho, gracias- susurró. Sonrió con los ojos cerrados, sobretodo feliz.

Kakashi también sonrió al verla sonreír tan alegre, sonrisa que había desaparecido desde su encuentro con Orochimaru. Él sintió una conocida presencia acercarse a la habitación entonces decidió entablar conversación con Anko –Al menos no tocaste un resfriado por tu huida esta mañana-

Ella se mordió la lengua –Lo siento, me cansa estar encerrada- respondió.

-¿Qué te parece si mañana damos un paseo por el campo de flores?- él preguntó mientras acariciaba el osito.

-¿En serio?- ella preguntó muy emocionada.

-Sí, ¿qué dices?-

-Acepto- lo abrazó, después rió. Cuando se apartó podía sentir la respiración de Kakashi cerca de su piel. Poco a poco extendía la mano para tocar su rostro. Él le tomó la mano y se la puso en su mejilla. Anko empezó a acariciarla descubriendo que él no tenía puesta la máscara, su piel tan suave y agradable al tacto.

Kakashi posó su mano en la mejilla de ella y se fue acercando al rostro de ella hasta rozarle los labios.

-Tu máscara...- empezó a decir.

-Me la quité para ti- respondió y en sus labios cruzó una hermosa sonrisa.

-Pero no puedo verte, sólo tocarte- Anko susurró entristecida.

-No importa, confío que volverás a ver y cuando eso suceda prometo que verás mi rostro-

Ella ruborizó –Kakashi- llamó tímidamente.

-¿Sí?- respondió acercando más su rostro.

-Bésame, quiero besarte- dijo en voz baja todavía ruborizada.

Kakashi la besó sueva y delicadamente. Beso que ella intentó profundizar y él la ayudó corriendo su lengua dentro de la boca de ella degustando de su dulce besar. Él forzó aún más el beso apasionándolo aprensando sus labios para llegar a mantenerla así. La hizo caer completamente en la cama. Anko rodeó con un brazo el cuello de él mientras la otra la mantenía en la mejilla de él. El shinobi disminuyó la fuerza del beso para ir al ritmo de ella. Ambos lo avivaron halándose suavemente los labios, succionando sus bocas con más ímpetu y acariciando las mejillas del otro.

Tsunade entró silenciosamente en la habitación, sonrió al ver como sus ninjas se besaban con tanta pasión. Apoyó su espalda en la pared, luego desvió la mirada –El amor es evidente en esta habitación- pensó.

Rompieron el beso por falta de oxígeno. Kakashi se volvió a poner la máscara.

Tsunade se aclaró la garganta –Lamento interrumpir su nido de amor, pero traigo buenas noticias- anunció mientras se aproximaba a ellos.

-¿Buenas noticias?- preguntó Anko.

-No exactamente- hizo una pausa. La peli lila bajó la mirada –Encontré la manera de operarte sin que hayan tantos riesgos, las expectativas de ser exitosa son altas. Aún queda una esperanza de que puedas volver a ver-

Anko abrió los ojos. Kakashi le tomó la mano y ella la apretó. Luego, cerró los ojos -¿Cuáles son los riesgos?- preguntó, sin embargo no obtuvo respuestas –Quiero saber qué posibilidades tengo de quedarme así...-

Tsunade suspiró –Los riesgos... Anko, está en juego tu vida. He logrado un 90% para obtener éxito, tú decides si aceptas la operación-

-10% es un número inferior- dijo sonriente –Quizás recupere la visión- frunció el ceño, después entreabrió los ojos –La muerte se interpone en esto...-

-Anko si no quieres, no lo hagas- dijo Kakashi.

-Es la única manera- respondió la peli morada.

-Cuando tomes una decisión, por favor infórmame- dijo Tsunade y se dirigió a la puerta.

-¡Espere!- llamó Anko.

Tsunade se dio vuelta.

-Acepto- susurró Anko –Acepto los riesgos, no importa cuáles sean-

-Prepararé todo para operarte en dos días- informó la rubia y se marchó.

-Anko, no debiste aceptar- dijo Kakashi preocupado –Puedes morir-

-No pierdo nada- susurró ella –Dos meses así es mucho tiempo, deseo volver a ver-

Kakashi afincó su frente con la de ella –No quiero perderte. Dime egoísta, pero prefiero tenerte como estás y no verte morir...- posó ambas manos en las mejillas de ella –Te amo...- dijo rozando con un beso los labios de ella.

-¿Recuerdas cuando te dije que no tenía miedo de morir?-

Él asintió.

Las lágrimas salieron silentes corriendo por sus mejillas –Tengo miedo, mucho miedo de renunciar al amor después que lo encontré a tu lado...-

El shinobi la besó inesperadamente profundizando el beso. Se apartó y la abrazó apoyando su cabeza en el hombro de ella –No tengas miedo, estaré contigo siempre...-


Se acepta todo tipo de comentarios.

Con respecto al secreto de Anko, se detallará probablemente en el próximo capítulo o quizás en el siguiente...

Si alguien quiere dar sugerencias las tomaré en cuenta...