Los personajes no me pertenecen, solo juego con ellos en mi cabeza

contiene temas fuertes, si eres menor de edad o no te gusta; no lo leas...

Un mes había pasado desde el incidente con Isabella en el bar, había ido a buscarla un par de veces pero nunca se encontraba, y eso me tenia furioso, no se me escaparía, ya me tenia cansado, en la siguiente oportunidad que tuviera no la desaprovecharía, esa noche me había agarrado desprevenido pero eso no volvería a pasar, ahora que conocía un poco mas sus artimañas, sabia que era astuta y escurridiza.

Había estado yendo a la oficina un poco menos, pues no quería estresarme sabiendo que no encontrábamos rastros del tipo de la misión. Había estado analizando las cosas y había llegado hasta la conclusión de que si quería atraparlo, debía esperar hasta la siguiente misión que se me otorgara pues si mis pensamientos eran correctos, estaban tras los mismos objetivos nuestros.

Lastimosamente no habían misiones por ahora, según Aro todo se encontraba en su lugar correspondiente así que no hacíamos falta y la verdad ya me faltaba un poco de adrenalina. Estaba un poco aburrido, no había tenido nada bueno con que entretenerme últimamente.

Desde hace un mes no me podía sacar de encima a Samantha, vivía llamándome, mandándome postres, tarjetas, en fin, cosas sin importancia. Ya me tenia harto, lastimosamente no podía hacerle nada, pues varias personas sabían de mi encuentro con ella, gracias a la aludida, al parecer era bastante comunicativa. No encontraba la forma de dejarle en claro que nuestro encuentro fue algo casual, que no me interesaba nada serio. Inclusive me había visto entrar a mi departamento con diferentes mujeres y aun así no captaba, al parecer era realmente estúpida.

Por ahora me encontraba en mi departamento, no había nada en la televisión, como de costumbre; no tenia ninguna misión que realizar, y no tenia ganas de ir al bar, sabiendo que Isabella no estaría allí. Y no quería toparme con Tanya, que era otra que no me dejaba en paz. No tenia nada que hacer y estaba frustrado. Así que hice algo que tal vez mas adelante me arrepentiría. Tome mi celular y llame a Alice.

Me parecía raro que no me contestara, ella siempre tenia su teléfono a la mano, así que volví a intentar. Al quinto pique contesto.

- ¿Qué quieres?- contesto, me sorprendió que lo hiciera, ella siempre se ponía feliz al hablar conmigo, quizá algo le pasaba

- ¿Qué tienes duende porque ese humor?-

- Pasa que yo no hablo con mentirosos y tu eres el rey de las mentiras- contesto audiblemente enojada.

- ¿Por qué dices eso?- conteste temeroso, ella no podría saber lo que era. Eso mataría a mi familia y los pondría en peligro.

- Prometiste que harías tiempo para venir a casa, y me mentiste, ¿acaso te parece poco?

Suspire aliviado, me sentía mal por lastimar a Alice, pero sabia que lo mejor era poner distancia, porque a pesar del monstruo que soy amo a mi familia.

- Es que no he podido duende, he estado ocupado- mentí –¿Pero que te parece si vamos a almorzar hoy? ,yo invito-. La verdad lo hacia porque estaba aburrido, pero de cualquier forma no me gustaba que Alice estuviera enojada.

- ¿Lo dices enserio?- pregunto emocionada. Hasta podía imaginarla dando saltitos de felicidad.

- Si, ¿entonces que dices? ¿Nos vemos en el restaurante de siempre en treinta minutos?-

- Si además tengo cosas que contarte- y colgó. Bueno ya estaba hecho. No me emocionaba lo que Alice tendría para contarme, a lo mejor de algún vestido nuevo que diseño o que fue de compras, la verdad las pláticas de Alice muchas veces me sacaban de quicio.

Me vestí sencillamente con jeans, una camiseta blanca y mi chaqueta de cuero, me daban pinta de chico malo, y vaya que era malo. Tome mis llaves, celular y billetera, sin mencionar mis armas que estaban ocultas en mi ropa, siempre debía ir preparado por cualquier cosa.

Salí de mi departamento rápidamente, no quería toparme con Samantha, pero muy tarde, al parecer tenia una alarma que le avisaba de mi presencia porque salió segundos después que yo.

- Eddie querido, ¿vas a salir?- pregunto lo obvio, reprimí las ganas de rodar los ojos, repito, es muy estúpida.

- Si- conteste secamente, la verdad ya no me importaba fingir, no sabia como deshacerme de ella.

- ¿Y adonde vas?- cuestiono fingiendo indiferencia.

- Eso a ti no te incumbe-

Ella me miro recelosa, pero oculto rápidamente su expresión para que según ella yo no me diera cuenta.

- No te pongas así Eddie, solo era curiosidad, ¿Por qué no cancelas y jugamos un rato?- pregunto coqueta.

- En primera no me llames Eddie, y en segunda, no fue tan satisfactorio revolcarme contigo como para repetir, así que ya no me jodas-

Vi sus ojos aguarse, como si me importara. Pero ella rápidamente cambio su expresión y sonrió de nuevo

- Bueno Eddie a la próxima será- respondió metiéndose rápidamente en su departamento.

¿Como no podía dejar de insistir?, esta mujer no tenia dignidad, pero bueno, eso no era mi problema, así que seguí mi camino.

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Treinta minutos después, me encontraba en el restaurante favorito de Alice, La Bella Italia, sinceramente me daba igual a donde nos reuniríamos, pero quería que dejara de estar molesta. Alice siempre había logrado eso en mi, hacerme querer hacerla sentir mejor, cuidar de ella. Cuando éramos mas jóvenes muchos tipos tenían sus ojos puestos en ella, pero solo con una mirada mía bastaba para hacerles comprender que si se metían con ella, se metían conmigo sin contar claro esta, a Emmet, que era igual o más sobreprotector que yo cuando se trataba de Alice.

Entre y busque la mesa que siempre ocupábamos cuando nos reuníamos aquí, que se encontraba frente a la barra. Y allí se encontraba la duende, hablando por teléfono, cuando sus ojos se toparon con los míos, sonrió; me acerque a ella para poder saludarla.

- Bueno manda esas telas a la dirección que te di, me avisas cuando lo hayas hecho, te llamo luego- se despidió y colgó.

- ¡Edward!- grito emocionada levantándose de la mesa y colgándose de mi cuello.

Yo no le conteste, simplemente la abrace fuerte y le di un beso en la mejilla.

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Pedimos nuestra comida y comenzamos a entablar una conversación sobre trivialidades, ella me contaba emocionada sobre los nuevos vestidos que había estado confeccionando y que pronto seria el desfile del lanzamiento de su ropa.

A pesar que esas cosas no eran de interés para mi, me hacia feliz saber que ella había logrado cumplir todos sus sueños e ilusiones.

- ¡Oh por Dios!- susurro de pronto entre nerviosa y emocionada. La mire sin comprender. Ella tenía un leve sonrojo en sus mejillas.

- ¿Que sucede? –

- Es que acaba de entrar el amor de mi vida – respondió. Fruncí el ceño, que yo supiera Alice no estaba con nadie, además antes que cualquiera se acercara a ella tendría que tener una seria conversación conmigo.

- ¿Como que el amor de tu vida?, explícame – le respondí serio.

- Si – dijo susurrando – Hace como un mes lo vi por primera vez, siempre viene aquí como a esta hora – Es tan perfecto- dijo suspirando.

Me voltee un poco para ver de quien diablos hablaba Alice, y ahí sentado en la barra se encontraba un tipo alto, de ojos azules, rubio, y era un poco ancho, no tanto como yo, pero se le notaba que era fuerte. Su vestimenta era casual, algo parecida a la mía, tenia una pose despreocupada.

Alice lo veía embobada, como si el tipo ese fuera un sueño, y esto no me gustaba, no me daba buena espina.

- Se llama Jasper- continuo Alice, suspirando y mirándolo de reojo. – Lo se porque lo vi cuando firmaba la cuenta, no he a hablado con el, pero es el amor de mi vida Ed te lo juro- dijo soñadoramente.

- Deja de decir estupideces Alice, no lo conoces- dije también mirándolo.

Ella ignoro como siempre lo que dije, y siguió viéndolo emocionada. De un momento a otro el volteo un momento y la miro; el imbécil tuvo el descaro de verla completamente estando yo presente. Una vez que su mirada dejo el cuerpo de Mi Hermana llego hasta su rostro, y le regalo una sonrisa ladeada, Alice se sonrojo pero le sonrió de vuelta. Parecía que yo estaba pintado aquí. Luego el tipo volteo a verme y se topo con mi mirada, esa que intimidaba a quien se interpusiera en su camino. Pero raramente el me sostuvo la mirada, sin titubear, como si estuviera analizándome, volvió a curvar una sonrisa pero esta era una sonrisa burlona que obviamente iba dirigida hacia mi. De no ser porque Alice se encontraba presente le hubiera dado su merecido al imbécil este.

De repente se levanto de la barra con su pedido y sin más se acerco a nuestra mesa, y se detuvo en frente de una de las sillas.

- ¿Será que puedo acompañarla bella dama?- pregunto haciéndose el caballero. Lo iba a matar por acercarse a Alice eso estaba por seguro.

Alice estaba que no cavia de la felicidad, pero logro disimularlo un poco. Yo por mi parte estaba de tomarlo por el cuello y partírselo. El tipo prácticamente me estaba ignorando. Ella bien podría ser mi novia y el estaba coqueteando descaradamente con ella enfrente de mi.

- Por supuesto- dijo Alice

- ¿Como te llamas lindura?- pregunto sentándose en la silla enfrente de Alice.

- Alice Cullen- susurro casi inaudiblemente.

- Un verdadero placer Alice, soy Jasper- dijo tomando su mano delicadamente dándole un suave beso. Yo prácticamente estaba viendo todo rojo de la rabia. ¡Mierda! Si Alice no estuviera aquí bien podría darle su merecido al Romeo este que me hacia querer vomitar.

Alice sonrió feliz y se perdieron el uno en la mirada del otro, hasta me atrevía a decir que miraba corazones en los ojos de Alice. Y decidí que era hora de intervenir, por lo que me aclare la garganta audiblemente.

- ¡Oh! El es mi hermano Edward- dijo Alice apenada

El me miro seriamente como si fuera yo el que le estorbara. Definitivamente alguien se estaba ganando un balazo en la cabeza y ese no seria yo.

- Un gusto- dijo simplemente, volteándose nuevamente hacia Alice.

Estuvieron hablando de trivialidades durante todo el almuerzo, y digo estuvieron porque yo estuve de adorno, después de que nos presentáramos me habían ignorado olímpicamente. Y lo peor era que el cabrón este aprovechaba sus charlas para tocar sutilmente a mi hermana.

Al cabo de una hora, ya estaban despidiéndose. Podía ver en la expresión de Alice que no deseaba que el se marchara, pero escondía su decepción muy bien.

- Disfrute mucho tu compañía, hermosa; espero volvamos a repetir- dijo tomando nuevamente la mano de Alice y llevándosela a los labios.

- S-si por supuesto- contesto Alice sonrojada, lo cual me asombraba demasiado pues en muy pocas ocasiones la había visto de esa manera, lo que me enfureció, pues significaba que el tenia un poder sobre ella.

- Mañana a la misma hora preciosa, te espero- Ni siquiera había sido una pregunta sino una afirmación. Se levanto de la mesa, le dio una última sonrisa a Alice y se marcho.

Me daba rabia que no se intimidara conmigo, al parecer el chico tenía pelotas. Lo mandaría a investigar, porque no dejaría que cualquiera se acercara a Alice para hacerle daño, primero tendría que pasar sobre mi para hacerlo.

- ¿Cuál dijo que era su apellido?- pregunte indiferente a Alice, quien por cierto seguía con una sonrisa boba mirando en la dirección que el se marcho. Alice pareció volver en si y me miro como si no recordara que siempre estuve ahí.

Se quedo pensativa – Mmm no lo dijo –

Podría haber sido casualidad no mencionarlo, o el tipo era mas listo de lo que había pensado, cada vez me gustaba menos.

- ¿Y te dejo su numero de teléfono?- insistí

- No tampoco lo hizo-dijo en un susurro, al parecer lo había interpretado mal, ella debía creer que no le había interesado lo suficiente como para dejárselo. Quise golpearme mentalmente, no quería lastimar a Alice.

No le dije nada, seguí pensando. Hoy mismo llamaría a Demetri para que lo investigara, lastimosamente solo tenia su nombre de pila. Tal vez si dejaba que saliera con Alice una vez mas ella pudiera proporcionarme mas datos. No por supuesto que no, no expondría a Alice a un desconocido, a menos que yo estuviera cerca para vigilarlo.

Voltee a ver a Alice nuevamente pero ella miraba hacia sus pies con evidente tristeza por lo que me acerque a ella y la envolví en mis brazos.

- Alice no te pongas así por un tipo que ni siquiera conoces- dije suavemente, no quería discutir con ella.

- Es el amor de mi vida Edward ¿no lo entiendes?- susurro, podía ver sus ojos brillando en lagrimas y mi pecho se contrajo, no me gustaba ver a Alice llorar y saber que había sido mi culpa.

- Hay muchos peces en el agua Alli- dije acariciando su cabeza.

Ella levanto su rostro y me miro molesta – ¿Como podrías entender si tú no quieres a nadie?-

Y esas palabras se quedaron grabadas en mí. Y mi mente me llevo una vez más a Isabella, sus ojos cafés mirándome asustados y abnegados en lágrimas. La hermosa piel de sus brazos y costados estaban llenas de moretones, su ropa rasgada casi por completo, sus labios sollozando casi inaudiblemente. Esa imagen me hizo sentir un hueco en el pecho, uno que nunca había estado allí antes y ahora pujaba contra mi con tanta fuerza que dolía incluso respirar.

- ¿Edward te encuentras bien?- preguntó Alice con evidente preocupación. Al parecer me había quedado callado por bastante tiempo.

- Si duende no te preocupes, solo estaba pensando- trate de sonreírle despreocupadamente pero el dolor en mi pecho no se iba y la imagen de Isabella seguía grabada en mi cabeza atormentándome. Nunca me había pasado algo así, nunca había sentido culpa por nada pero saber que esa imagen podría ser causada por mí me hizo sentir un bastardo miserable.

Nos despedimos rápidamente ya que Alice tenía que ir a ver como iba el arreglo de su desfile, pero antes me hizo prometer que nos veríamos mas seguido y que llamaría a Emmet pues hace mucho que no tenía noticias suyas. Yo en cambio le hice prometer que no se deprimiera por el tipo ese y que esperara. Ella con las esperanzas renovadas me regalo una deslumbrante sonrisa, un beso en la mejilla y sin más partió.

Camino a casa recordé que debía llenar el tanque de gasolina por lo que me orille en la gasolinera mas cercana. Me Salí del auto mientras que el encargado llenaba el tanque cuando el tal Jasper aparecía en una motocicleta visiblemente cara.

Lo observe durante un minuto. Bajo de su motocicleta y entro al On The Run que ahí se encontraba. Por lo que decidí que era el momento de tener una pequeña charla con el acerca de mire desde afuera, al parecer estaba comprando unos cigarros. Contesto su celular y hablaba completamente serio, aunque de vez en cuando sonreía burlonamente, mas le valía que no fuera una mujer porque si llegaba a lastimar a Alice lo mataría lenta y dolorosamente.

Salió de la tienda rápidamente pero me le interpuse en su camino completamente serio. El me miro levantando una ceja.

- No te atrevas a lastimar a Alice- dije sin rodeos, no estaba en plan de hacernos amigos. Solo quería dejarle en claro lo que le pasaría si jugaba con ella.

- ¿Eres su perro guardián o algo así?- pregunto despreocupadamente y me cabreo por lo que lo tome de las solapas de su camisa y lo empuje con fuerza contra la pared mas cercana.

- Te lo advierto imbécil, rómpele el corazón y te mato- el simplemente sonrió. Liberándose rápidamente de mi.

- Creo que ya esta mayorcita para saber cuidarse sola- dijo apoyándose indiferentemente en la pared.

Trate de serenarme, ya habíamos llamado bastante la atención por lo que simplemente lo imite.

- Es solamente una advertencia, juega con ella y te juro que nos volveremos a ver- dije solamente dándome la vuelta para irme.

- Te estaré esperando- contesto. Me tomo todo mi autocontrol no regresar y meterle una bala en el cráneo. Lo ignore y me dirigí a mi auto para poder regresar a mi departamento.

Por lo visto tendría que estar mas al pendiente de Alice, porque ese tal Jasper no me gustaba para nada y tenia un mal presentimiento con respecto a el.

Hola mis niñas hermosas! ¿Les gusto?

¿algun comentario, teoria?

gracias a todas las nuevas lectores y a las no tan nuevas, que saben que las amoo a todas, sus comentarios son mi pan de cada dia, niñas espero que me comenten sus opiniones okiz?

ya conocen el procedimiento, a las que dejan review del dejo un preview del siguiente... vamos chicas quiero saber sus opiniones siii porfis :D comenten

Sistercullen amiga te adoro, no me canso de repetirtelo

con esas me despido lindas, les mando muxos besos y abrazos espero que vayan disfrutando la historia y me dejen a ver sus opiniones... besotes

xoxo teishi