Capitulo 9-¿Real o no real?

Teen Titans no me pertenecen.


(Starfire)

Obscuridad, solo eso, era lo único que mis ojos podían ver; silencio, mi único acompañante de aquel frio y lúgubre lugar. Confusión, el sentimiento que hasta ahora se desbordaba más de mí.

Había abierto mis ojos y aparecido en este extraño lugar, mi cabeza daba vueltas intentando razonar el por qué estaba ahí o el por qué no recordaba lo sucedido antes de despertar.

La obscuridad abarcaba toda la superficie del área, intente alumbrar con mis manos pero de ellas no salía ningún resplandor, mis pies temblorosos, a causa del frio, pisaban lo que yo suponía que fuese un suelo de arena, tierra, o concreto pero se sentía tan liso que podría resbalarme en cualquier momento.

El silencio estaba congelado que fácilmente podía escuchar mis respiraciones agitadas y llenas de pánico. ¿En dónde estoy? Volví a preguntarme mentalmente. Froté mis brazos pues sentí la humedad en el aire mientras éste corría libremente alrededor de mi gélido cuerpo.

Trate de caminar hacia adelante tanteando mis pasos para no caerme pero sin embargo no sabía a dónde llegaría con esta acción, tal vez a ningún lugar en especial, solo al mismo hoyo negro en el que aparecí. Me pregunto si habrá algún rincón diferente a éste, uno con luz, personas, rayos de sol, agua recorriendo algún estanque o algo así; pensar en esto hace que curve mis labios en una sonrisa de esperanza.

-Star- escucho mi nombre en un susurro del que apenas puedo percatarme, sobresaltada paro de caminar tratando de captar algún otro sonido. Me quedo quieta por unos minutos para dejar entrar solo el comentario mímico del viento que enfría mis mejillas. Bajo mi cabeza decepcionada soportando el grave dolor de cabeza, ¿y quién no estaría así? Me vuelvo a preguntar a mi misma sintiéndome enojada y nostálgica al mismo tiempo, enojada conmigo misma por no saber en dónde estoy ni cómo encontrar una salida, nostálgica por no tener a mis amigos cerca y temor a que nunca vuelva a verlos.

-Starfire- levante mi mirada al escucharlo de nuevo con más claridad, aquella voz hacía eco en mi mente señalando a su dueño.

-¡¿Robin?!- grité sin pensarlo dos veces, comencé a buscar con la mirada, buscar alguna señal de que él estuviera ahí -¡¿Dónde estás?!- volví a preguntar al aire pues ninguna respuesta se hacía presente –por favor… alguien… responda…- continúe de nuevo apagando cada vez mi voz quebradiza.

Nada, eso era, nada en absoluto que pudiera escuchar, nada que pudiera sentir o nada que pudiera ver, sola en la terrible nada en la que me encontraba y acompañada de aquella soledad que me carcomía cada vez que pasaban los segundos.

Me incliné hacia abajo tomando mis rodillas hasta abrazarlas completamente sentándome en el helado piso, la tristeza me invadió llenando mis ojos de pequeñas lágrimas que hasta ahora cubrían mis mejillas rodando cada vez más hacia abajo perdiéndose en la obscuridad.

Pequeños murmullos salieron de entre la obscuridad combinándose para dejarme desconcertada, los sonidos que entraban por mis orejas eran indescifrables: palabras, letras o frases que no pudieron ser completadas y que ahora solo se fundían con otras más haciendo que el dolor de cabeza creciera.

-¡Paren!- grité con las palmas de mis manos en los oídos exactamente hacia la nada para que callaran aquellas voces que incrementaban su volumen cada vez más y más.

Apreté mis ojos tratando de evitar el sonido pero era en vano, todo aquello se empezaba a hacer insoportable dentro de mi mente -¡Paren, por favor!- grité una vez más con toda la voz que me quedaba.

Como un ¡puf! Todo quedó en silencio, sentía como mi pecho subía y bajaba desesperadamente tomando oxigeno y llevándolo hacia los pulmones, de mi frente resbalaban gotas de sudor frío pero sin embargo sentía como mi piel ardía en temperatura.

Abrí los ojos lentamente observando un techo gris y algunas lámparas blancas que colgaban de él, por un momento sentí aquella desconfianza que uno siente al descubrir algo nuevo pero me alegraba por lo menos no estar en el núcleo de toda anterior obscuridad.

Tuve que esperar a que mis ojos se adaptaran a la luz que había arriba, parpadeé un par de veces más tratando de recordar cualquiera que fuera ese lugar.

-¡Oh, Star, que bueno que despertaste, nos tenías tan preocu…-

-Chico bestia- dije casi sin voz interrumpiéndolo, mi garganta dolía cada vez que tragaba saliva, observé a mi amigo que acababa de pararse de su asiento en el lado derecho de la camilla donde estaba recostada, se podría decir por sus ojos que acababa de levantarse de una siesta y por la gran sonrisa que traía en su rostro sabia que le alegraba el que yo hubiera despertado.

-¿Qué pasó?- proseguí con voz ronca y poco entendible. Traté de enderezarme pues la camilla era muy incómoda y mi cuerpo aún no respondía muy bien del todo por lo cual chico bestia me ayudó a sentarme.

-¿No recuerdas nada?- vi como su semblante de feliz cambio a uno de preocupado.

Yo negué con la cabeza sintiendo que mi voz no daría para más, baje la mirada tratando de recordar lo que sucedió pero mi mente estaba en blanco y lo último que recordaba era un picnic en el parque con mis amigos titanes.

-Starfire, no estés triste-dijo mi amigo tomándome de la mejilla, su mano se separó inmediatamente de mi rostro -¡Estas ardiendo en fiebre! Iré a llamar a Cyborg, él sabrá que hacer- exclamó dándome una pequeña sonrisa disfrazando a la preocupación, dio media vuelta disponiéndose a salir por la puerta pero alguien lo golpeó al abrirla del lado contrario haciendo que cayera impactándose en el suelo.

-Chico bestia es mi tur…no- Robin acababa de entrar a la enfermería de la torre dejando en el suelo a mi amigo bestia quien aun se encontraba en el piso sobándose la cabeza. Bajo su antifaz se podía distinguir un par de ojeras y en el centro de su mejilla derecha podía verse perfectamente un moretón, llevaba su atuendo que normalmente usa todos los dias y su cabello lucia despeinado.

-Starfire- fue el llamado que llegó hasta lo más profundo de mi ser, su voz era la misma que había escuchado en aquel abismo y sin embargo sentía un hueco dentro de mi estómago, solo pude ver su sonrisa antes de que me estrechara en sus brazos sintiendo aquel calor que hacía falta para equilibrar los latidos del corazón.

Por supuesto que había correspondido con el mismo entusiasmo que Robin, volverlo a ver era lo que más me preocupaba en aquella vaga soledad, "lo quiero, lo amo" me dije a mi misma mientras sentí sus brazos cálidos rodear mi espalda, oler su aroma me traía tranquilidad.

-bueno creo que estoy haciendo un mal terc-i-o a-q-u-i-. Escuché hablar a Chico bestia como si se tratara de una versión de cámara lenta, abrí los ojos de golpe viendo como se esfumaban las imágenes de Robin, Chico Bestia y todo el lugar de la enfermería, el cálido ambiente en el que había despertado nuevamente desapareció dejando aquel vestigio de frio sobre mis brazos enchinándome la piel.

Las imágenes vinieron de nuevo a mi solo que esta vez eran muy diferentes, estaba en el parque, caminando sin saber a dónde ir y dejándome guiar por mis piernas quienes no parecían hacerme caso, crucé por debajo de varios árboles encontrándome con varias personas a mi alrededor, todos lucían exactamente felices, niños jugando con sus padres o simplemente tomados de las manos por ellos disfrutando de su compañía, algunos comían aquella extraña exquisitez llamada algodón de azúcar mientras otros se disponían a rodear la fuente lanzando alguna moneda y pidiendo un deseo.

Volví mi cabeza hacia un lado viendo sorprendida como Robin se encontraba recargado en el tronco de un enorme árbol un poco lejos de donde yo me encontraba, sus manos llevaban una rosa perfectamente roja que se movía juguetonamente de un lado a otro en sus delicados dedos blanquecinos, su rostro miraba hacia el césped debajo de sus pies mientras que su cabello negro caía un poco en picada.

Sonreí y caminé deprisa hacia él, algo dentro de mí intuía que debería estar en ese momento con su compañía. Vi como los rayos del sol se mezclaban entre las hojas de aquel árbol frondoso dándoles toques dorados y naranjas además de un buen fondo para el chico que se encontraba bajo éste.

Él llevaba unas gafas negras ocultando sus ojos, su mirada se fijó en mí mientras sonreía de una manera tierna y alegre.

– ¡Robin!-lo llamé de la manera más dulce posible sintiendo la felicidad de nuevo corriendo dentro de mí. Él en respuesta extendió su brazo invitándome a seguir con mi camino.

-¡hola gatita!- pronunció despacio mientras yo me detenía confundida, mi espalda sintió un fuerte escalofrío y un fuerte viento sacudió mi cabello de un lado, mire hacia mi derecha observándola caminar despacio hacia él, su cabello rubio combinado con el sol se hacía ver de un color dorado, llevaba un blusón rosa y un pesquero lila que combinaban con sus zapatillas rosa pastel.

La seguí con la vista observando cada detalle, mis ojos se humedecieron de lágrimas al verlos besándose apasionadamente como un saludo de bienvenida. Cerré los puños al mismo tiempo que mis ojos soltaron aquellas lágrimas que tanto deseaban salir.

-¡Abre los ojos y no seas cobarde!- su voz era fría y se notaba el enojo en cada palabra que podía escuchar.

-¡Déjame en paz! ¿Cómo te atreves a hablarme así después de…- abrí los ojos omitiendo la parte de "besarte con minina" pues observé con gran temor la vara metálica de Robin suspendida frente a mí. Ahora no solo me encontraba sola con él en medio de la obscuridad sino que también estaba tirada en el suelo muy adolorida como si un camión me hubiera aplastado debajo de vidrios rotos.

-¿Después de qué? Después de haberte golpeado, de haberte traicionado o por haberte dicho el cuanto te odio- sonrió de manera sínica, "te odio" dos palabras retumbaban en mi mente procesando cada letra dicha por su voz, y de nuevo ese hueco en el estomago apareció avisándome que no era el mejor momento que estuviera pasando, ya no sabía si dejarme vencer por él o levantarme de ahí y tratar de arreglar algo.

Solo me le quedé mirando fijamente mientras aun podía contener las gotas saladas mezcladas con tristeza, él solo seguía posando el boo staf por mi cuello sintiendo el metal demasiado frío como si se tratara de hielo.


(Pov general)

El lugar estaba a obscuras y solo se podían ver algunas pantallas que emitían luz roja alrededor de la sala, las paredes podían descifrarse que estaban húmedas ya que el goteo era el único que cortaba al silencio. Varias sombras pasaron alrededor dejándose iluminar por la luz colorada y exponiendo sus identidades. Terra que lucía muy aburrida se sentó en una de aquellas sillas de cuero cerca de un pequeño escritorio achocolatado, se recargó y lanzó la cabeza hacia atrás cerrando sus ojos en señal de frustración.

Por el contrario Madame Rouge seguía parada haciendo definir su delgada figura mientras mostraba una cara seria; Slade, que se encontraba a su lado se acerco más a ella para poder preguntar:

-¿La trajiste?-

-El plan se complico, ya estaba cerca de tomarla solo que el chico me descubrió- dijo mientras movía un poco las manos.

-¡¿Cómo que se complicó?! ¡No pudiste haberla convencido un poco más rápido!- levantó la voz y su puño impacto en la mano de Madame al quererla golpear.

-Nunca vuelvas a hacer eso- dijo con la mirada desafiante mientras aún sostenía con puño la mano del de mascara bicolor y ésta era apretada cada vez más fuerte.

-Dejen de comportarse como enemigos- gritó harta Terra – ahora somos…un equipo- dijo finalmente después de vacilar – y si queremos acabar con todos esos chicos superhéroes debemos trabajar como uno-

-Creo que tiene razón la chica, primero acabar con ellos y luego continuar con lo nuestro-

-En fin, ¿lanzaste la esfera hacia él?- continuo aun con hostilidad Slade.

-No, pero le di un uso mejor, se lo lance a Starfire sin siquiera darse cuenta de ello, la muy tonta se creyó todo lo del cuento de Robin y tomé la oportunidad para lanzársela sin que se percatará de ello, solo creyó que era uno de esos tontos juguetitos de su novio- sonrió con malicia – Te aseguro que en este preciso momento debe de estar debajo de su cama llorando como una pequeña-

A lo que Madame Rouge se refería era a una pequeña esfera transparente que en su interior se hallaba algo así como una estela negra, que al entrar en contacto una persona con lo que llevaba dentro provocaba que tu cerebro te jugara una mala partida con tus sueños y en otros casos con tus recuerdos de cualquier tipo reviviendo aquellos con otra realidad haciéndote sufrir.

Era algo así como un hechizo creado por Warp y Dr. Psimon, éste último era quien podía jugar con las mentes de los demás sin tener que ser a voluntad, la desventaja era que él solo los podía crear con un tiempo límite, es por eso que primero necesitaban algunas cosas más para conseguir poder y llevar a cabo su plan.


Robin se encontraba de rodillas de lado de la camilla sosteniendo a Starfire quien minutos antes se había desplomado hacia el piso, ésta no respondía por mas que le llamasen solo en su cara podía reflejarse aquellos semblantes productos de alguna pesadilla.

En cuestión de segundos los 3 titanes restantes se encontraban alrededor de la enfermería moviéndose de un lado a otro buscando algún modo de ayudarla.

Robin la movía casi desesperado esperando que reaccionara, ella al fin abrió los ojos rápidamente como si la hubiesen electrocutado, aquellos pupilas dilatadas se movían de un lado a otro buscando la realidad en la que quería estar, sus ojos rojos y vidriosos derramaban apenas gotitas por los rabillos resbalándose por ambos lados.

-Star- pronunció su nombre mientras trataba de calmarla.

-¡No! ¡Déjame, Suéltame!- gritó empujándolo cayendo ella totalmente en el gélido azulejo. Sus lágrimas salieron de nuevo sin razón alguna, apoyo sus manos en el piso y retrocediendo a sentones llegó a la esquina más cercana cubriéndose los oídos con desesperación, sus manos temblaban y el sudor se hacía presente dejando pasmados a los demás titanes.

-Starfire, ¿Qué es lo que sucede?- replicó de nuevo Robin acercándose como todos los demás a ella. Ella solo levantó la mirada gritando –¡Aléjate, no me toques!-


¿Y bien como me quedo este capi?¿les gustó? Ahora sí que perdónenme la demora, es que con eso de que me encarga mucha tarea además de que el maestro nos revuelve a todos con lo de matemáticas pero se los he compensado con un capítulo más largo que lo habitual, espero que les agrade :D!

A una pregunta mas, me encantaría saber su opinión sobre la nueva caricatura de nuestros titanes "teen titan go!", pues en mi opinión me parece divertida y con tal de estar viendo a mis personajes favoritos me conformo C:

Bueno me despido por ahora ya que me llego el sueño jeje, muchas gracias a El Angel de la Eternidad y ravencb24 por sus gran reviews, las adoro chicas :3! Ame el titulo, una frase de los juegos del hambre ^.^ sepan que amo la trilogía y espero con ansias a que llegue noviembre n-n, Hasta la próxima actualización, bye…