Capítulo 8
-Thor, sabes que también te amo-se atrevió a hablar por fin el azabache.
-¿L-Lo dices en... Serio?
-Claro que sí, eres mi hermanastro, obviamente tengo que quererte-le sonrió levemente
"¡Hijo de Laufey!", pensó el ojiazul al escuchar las palabras del ojiverde mientras sentía como entraban en su corazón como una daga.
-Pero... ¿Por qué te pusiste así cuando te dije lo Miu?-colocó su mano en su varonil hombro.
-N-No lo sé... Ella solo no me parece buena pareja para ti...-mintió.
-Oh, vamos, no es mala, es una gran persona-le sonrió encantadoramente.
-Bueno... Es que tampoco me he dado tiempo para conocerla bien-le sonrió.
-¿O es que acaso ella te gusta?-preguntó insinuante.
-¡No! ¡Cielos, no!-respondió el rubio algo asqueado.
-Bueno, al menos sé que lo que sientes por tu dama es verdadero-sonrió encantadoramente.
-Si... Claro...-respondió con un poco de sarcasmo del cual el moreno no se percató.
-Bueno... Te quería pedir algo-bajó la cabeza.
-¿Qué cosa?
-¿Podrías ayudarme a acercarme a Miu?-dijo con una cara de cachorro abandonado.
"Hijo de... No me pongas esa cara tan... Tierna... Ignóralo, ignóralo, ignóralo, solo ignóralo", pensó el rubio tratando de evitar la mirada de su hermanito.
-No...-respondió sin mirarle.
-¡¿Qué?! ¡Por favor!-le abrazó el brazo mientras le hacía un infantil puchero.
-N-No... ¡Ah, no me hagas esa cara! ¡Es mi debilidad!-trató de separarse de él.
-Entonces ayúdame-acercó paligrosamente su cara a la del ojiazul.
-¡Ah! Está bien...-accedió frustrado.
-¡Gracias!-exclamó el azabache mientras le abrazaba y le daba un pequeño beso en la mejilla.
-Pero con una condición-le miró serio.
-Haré lo que sea.
"Tu quieres que te viole", pensó sonrojado.
-Q-Quiero que tengamos un tiempo de hermanos-dijo al fin.
-¿Tiempo de hermanos?-repitió confundido.
-Sí, como los de antes cuando nos la pasábamos viendo las estrellas-explicó sonriente.
-Está bien-le sonrió-tengo que seguir trabajando, así que intentaré terminar antes.
-Nos veremos más tarde-se despidió el Dios del trueno.
-¡Adiós!-se levantó y entro al castillo con una enorme y encantadora sonrisa en su níveo rostro.
Thor se quedó sentado en el pasto abrazando sus rodillas y a penas procesando lo apenas sucedido con su no hermano. "Soy un completo idiota... ¡¿Por qué mierdas accedí a ayudarle?!", se quejó mentalmente mientras posaba su mano en su frente con irritación.
-¡Idiota! ¡Eso es lo que eres!-se gritó a sí mismo.
Pasarás tiempo con él, volvió a hablarle esa molesta voz.
-Y eso qué. Le estaría ayudando a conseguir una maldita esposa-refutó.
Tal vez podrías intentar cortejar a Loki mientras le 'ayudes', respondió esa voz insinuante.
-Que idio... No es una mala idea. Vaya, gracias vocecita molesta-sonrió como un loco y corrió a los adentros del castillo.
~por la noche~
-¿A dónde vas, Thor?-preguntó Jane acostada en la enorme cama del rubio.
-Eh... Voy a pasar tiempo con Loki-respondió medio desintereasdo.
-¿No está ocupado?-preguntó extrañada.
-Supongo que no, me prometió que pasaríamos tiempo juntos.
-Es bueno que sean los hermanos de antes-sonrió.
"Sí, lo es, ojalá y fuera como la primera vez que nos besamos", sonrió atontado por los recuerdos de su infancia con el ojiverde. Se acercó a la castaña y le dió un pequeño y forzado beso en los labios.
-Creo que volveré tarde, no me esperes despierta ¿Si?-le acarició el cabello.
-Está bien, pero yo también quiero 'nuestro tiempo de pareja'-le sonrió incinuante.
¿Esa era una propuesta de sexo? No lo supo en ese momento, le sonrió algo incómodo y salió de su habotación pensando en todo lo que podría hacer mientras estuviera a solas con Loki.
Y yo solo vengo aquí a empezar a darles diabetes(? Espero que disfruten de este nuevo y tal vez tierno capítulo. ¡Nos leemos después^^!
