Capitulo nueve: Lo justo es justo
*Universo Alterno
- Voy a arreglar la habitación de Robin – le dijo Lily a James – aprovechare que esta en la casa de Molly, estoy segura que no la ha arreglado ni una ves desde que volvió de Hogwarts.
James, que estaba comiendo cereales mientras leía el periódico, casi salta al escuchar eso, debía intervenir.
- !No! – dijo, se había pasado en el tono de voz, ahora Lily le miraba pensando que el se había vuelto loco.
- ¿Cual es el problema de que arregle la habitación de mi hija, James? – pregunto la pelirroja, cruzándose de brazos. Era claro que la pelirroja pensaba que algo había tramado.
- Nada, cariño – dijo James, intentando sonar inocente – es solo que has estado con mucho trabajo últimamente ya sabes, has cocinado mas de lo normal, hay mas personas viviendo en la casa en estos momentos, seguro debes estar exhausta atendiendo todos los detalles para que estemos cómodos.
Esperando que Lily se creyera el verso, James le sonrió de la manera mas tierna que pudo.
- Deja que yo me encargue de limpiar la habitación de Rob, Lils – "Por favor que diga que si, por favor que diga que si".
- Esta bien – accedió la pelirroja – es lo mas justo, yo que pensaba que no te habías dado cuenta de lo mucho que me estaba esforzando en la ultima semana, la verdad estaba exhausta – dijo la pelirroja masajeandose los hombros.
- Claro que me había dado cuenta, cariño – dijo James, sintiéndose culpable por mentirle tan descaradamente a su esposa !Jamas se le había cruzado por la cabeza que su esposa podría estar cansada! - ¿Que clase de marido crees que soy? – "seguro iré al infierno por mentir" pensó James.
Lily se acerco a el y le dio un suave beso en los labios.
- Me alegra haberme casado contigo
James solo sonrió cuando estaba a punto de salir de la cocina e irse al dormitorio de Robin, Lily volvió a hablar.
- Cariño, realmente me sentiría feliz si también arreglas nuestra habitación.
James suspiro, debió suponer que algo así vendría, y sabia que desde ese día en adelante, se pasaría doblando sabanas...
"Maldito Sirius, debí dejar que mueras" pensó, todo era culpa de ese perro pulgoso.
Flash Back
Cuando llego con Lily muy entrada la madrugada, se dio cuenta de que todo estaba demasiado tranquilo, sabia que Sirius y los chicos habían estado solos en la casa, así que James habría esperado encontrar algunos vasos sucios y otros destruidos, como mínimo.
Pero no, todo estaba tan limpio y en orden que asustaba, por suerte, Lily no se percato de eso y fue a dormir, pero James, con un sexto sentido que solo los merodeadores tenían espero a que Lily se quedara dormida y fue a ver que era lo que en realidad estaba ocurriendo.
Al contrario de lo que cualquier padre hubiese hecho, James no se sorprendió al ver las camas vacías de Harry y Draco, no sabia porque estaba mas orgulloso, si por el hecho de que Harry hubiera ido de fiesta con Sirius o de si mismo al haberse dado cuenta que algo raro ocurría.
Así que fue a la habitación de Robin y luego de buscar por un buen rato, encontró la capa de invisibilidad, la tomo y fue a la habitación de Sirius.
Se acomodo en la cama de ojigris esperando, no paso mucho hasta que escucho ruidos en el piso inferior de la casa, los pasos de las personas se hacían cada vez mas fuertes a medida que pasaban los segundos.
Hasta que escucho voces, mas bien susurro.
- Shhh – era Sirius – mas despacio.
- Debí quedarme con es mujer – decía Draco – era hermosa.
- Si, si – dijo Sirius – hermosa mujer, ahora !Haz silencio!
- Si eres tu el que habla alto – se quejaba el rubio, que hablaba demasiado alto, tanto que James supuso que el chico estaba algo alcoholizado.
James escuchaba todo con una sonrisa en los labios, sabia que los chicos y Sirius harían mucho ruido cuando volvieran, así que hecho un mufliato en la puerta de su habitación para que Lily no escuche ningún ruido. Mientras tanto, se seguiría burlando de los fallidos intentos de su amigo para que ni Lily ni el se enteren que había llevado a Harry y Draco quien sabe donde.
"Seguro fueron a un boliche muggle".
Si, eso era algo digno de Sirius Black.
Cuando hubieron pasado algunos minutos, ya no se escuchaban ni pasos ni voces, solo escuchaba como se abría el grifo del baño, seguramente Sirius se estaba lavando los dientes, o las manos, no importaba.
Solo sabia que su amigo le debía un favor, uno muy grande. Si Lily se enteraba, estaba seguro que su dulce y cariñosa mujer se transformaría en una malvada y vengativa arpía.
Así que se coloco la capa de invisibilidad encima y fue a esconderse en una de las esquinas de la habitación de huéspedes si se había mantenido despierto era únicamente para asustar a Sirius. Solamente con Sirius podía ser el infantil adolescente que llevaba dentro suyo, y justamente lo que estaba a punto de hacer era algo que solo un adolescente hacia.
Cuando la puerta se abrió dando paso a su amigo, James tuvo que aguantarse la respiración sabia que aunque canuto estuviera ebrio seguía siendo un auror, y uno muy bueno.
Espero a que su amigo se acueste en su cama, y con todo el alcohol que llevaba Sirius dentro suyo, no tardo mucho en quedarse dormido. Si algo había odiado de dormir en la misma habitación con Sirius durante sus años en Hogwarts era lo ruidoso que podían ser sus ronquidos, y al parecer con el paso de los años eran aun mas ruidosos.
Espero a que habrá bien la boca para inhalar aire y... al siguiente segundo el ojigris estaba saltando por toda la habitación mientas James se desternillaba de la risa. Sirius estaba empapado de pies a cabeza.
- !Tu! – grito el ojigris una vez que localizo al causante de la interrupción de su sueño – maldita sea cornamenta ¿Porque demonios me haces esto?
- ¿Porque no? – le pregunto James – sabes que te has portado mal, canuto.
Sirius busco su varita, y cuando la encontró, se hecho a si mismo el hechizo de secado instantáneo.
- Te devolveré la broma en menos de una semana – dijo el animago, que en ese instante tenia realmente un cara de perro.
- Oh me temo que no, querido canuto – respondió James – si no quieres que le diga a Lily que has llevado a quien sabe donde a Harry no debes devolverme la broma.
- Que me importan tus amenazas, sabes que sufrirás por esto.
James sonrió internamente, Sirius se comportaba como un adolescente al que no le importaban las consecuencias.
- Claro que te importan mis amenazas, canutin – dijo James, con voz pausada, acercándose a Sirius – piensa en el diablo que se convertiría Lily... yo doy fe de que sus cabellos rojos parecen fuego.
Sirius se pensó lo que había dicho James.
- Esta bien, no te devolveré la broma – dijo Sirius – pero que quede claro que no tengo miedo de la pelirroja – "Si, claro" pensó James – es solo que quiero pasar la mayor cantidad de tiempo con Harry, creo que hay mucho que todavía no conocemos de el.
- ¿Paso algo interesante? – pregunto James, quien al instante se sentó al lado de Sirius - ¿Averiguaste algo de Harry?
- Aun nada – respondió – pero siento que me estoy llevando mejor con el, no se porque, es solo que creo que se siente cómodo conmigo.
- Eso no es una novedad – dijo James – eres su padrino después de todo, claro que se sentiría cómodo contigo.
- ¿De verdad? Dime como si Harry es capaz de sentirse libre contigo.
- ¿Pero que dices? Por supuesto que se siente cómodo conmigo, ¿recuerdas que el y yo estuvimos charlando un buen rato luego de que quedaste dormido a causa de tu borrachera cuando jugamos Quiditch?
- Eso es distinto, según me comentaste, lo ahogaste con preguntas, a través de un juego.
- No fue nada que el no quisiera responder, eso lo dejamos claro antes de jugar.
- Es distinto James...
Sirius se levanto de la cama, mirando de mala manera sus sabanas mojadas.
- Maldicion, James me has sacado las ganas de dormir
- No me interesa, te lo mereces por decir que no se tratar a mi hijo.
- Ok – dijo Sirius – entonces puedo decir que no entiendes a tu hijo, que el no es parecido a ti en caracter.
- Ya lo he notado – dijo James.
- Es mas como Lily.
- También lo he notado.
- Eso lo hace ser mejor que tu.
- Gracias canuto, eres un buen amigo.
- Vamos, cornamenta, no te pongas mal – dijo Sirius – solo estoy diciendo que el hijo es mejor que el padre...
- ¿De verdad te divierte esto? - respondió James, harto de las bromas de Sirius - Porque a mi no.
- En realidad si, me divierte – dijo Sirius – Harry nunca me haría esta broma tan malvada – dijo señalando su pelo mojado.
- Ya entendí el punto canuto, aparte puedes secarte el pelo con un hechizo.
- ¿De verdad? Con razón tu cabello es horrible, deberías de saber que el hechizo de secado rápido arruina el cuero cabelludo, debes secar cuidadosamente con una toalla - dijo Sirius, mientras tomaba una toalla y empezaba a hacer lo mismo que decía - te diría que se lo enseñes a Harry, pero viendo tu cabello... Creo que lo mejor seria que se lo enseñe yo.
- Vete a la mierda Sirius – dijo James levantándose de la cama - te pido ayuda y tu solamente bromeas.
- ¿Es que no entiendes? Te estoy diciendo como es Harry, para que tu sepas como llegarle, y que el confié en ti, para que así puedan ser una familia feliz por un tiempo.
James detuvo su salida hacia la puerta, detrás de las bromas, Sirius era una persona fría y calculadora, a veces claro.
- Supiste como llegarle a Lily ¿No es cierto? - Dijo Sirius - Bueno, Harry de carácter es semejante a Lily, ¿quien mejor que tu para hacer que el confié en ti?
James se lo medito, tenia sentido...
- Necesitare ayuda – dijo James – tu sabes que con Lily me tomo años, tal vez no tenga ese tiempo.
- Pues aquí esta mi primera señal de ayuda, querido cornamenta.
- ¿Cual es?
- No explicare las razones, quizá quieras preguntárselo a tu hijo de otra dimensión mañana, así te ayudara a ganarte la confianza de Harry.
- Ya dímelo y no des tantas vueltas, perro de la noche – dijo James, odiaba cuando canuto se ponía misterioso y tenia esa sonrisa de "lo se todo", que en ese momento la tenia.
- Claro – dijo Sirius – si quieres que te lo diga deberás de hacer que Lily no se entere de la salida de hoy.
- Acepto.
- Ni que Malfoy esta tan borracho que beso a un travestí.
- ¿De veras? – dijo James.
- Si, deberías de haberlo visto – dijo Sirius riendo – bueno, el punto es que Lily no se entere.
- El punto quedo comprendido Sirius, ahora dime.
- No has dicho acepto...
- Acepto - respondió James, aunque en realidad quería matar a su amigo
- Bueno, lo que voy a decir tal vez te parezca algo malo, pero si sabes usarlo a tu favor, te acercara mucho a Harry.
- !DILO DE UNA VEZ! – grito James, tal vez si no hubiera puesto un hechizo silenciador en la puerta todos en la casa se despertarían.
- Bueno, bueno, no te desesperes – dijo Sirius, quien lo tomo del hombro y lo condujo hacia la salida del dormitorio, el ojigris abrió la puerta y una ves James estuvo fuera dijo – Hermione Granger salio con nosotros y ahora esta durmiendo en la habitación de Robin.
- ¿Como? – dijo James abriendo los ojos y la boca a mas no poder, pero se contuvo de gritar - ¿Que hace Hermione Granger durmiendo en la habitación de Robin?
- Pero que bruto eres, James – dijo Sirius - ¿Es que no sabes que las niñas y los niños no pueden dormir en la misma habitación? Por cierto, buenas noches – dijo Sirius cerrando la puerta.
James quedo con la boca abierta ¿Como es que Hermione Granger había terminado saliendo con Sirius y los chicos a un boliche muggle? ¿Y porque había terminado en su casa?
- Ah no Sirius Black – dijo James para si mismo – me darás respuestas – giro el pomo de la habitación para ingresar de vuelta, pero esta estaba cerrada mediante un hechizo.
Fin Flash Back
Había meditado bastante durante la noche en como podía sacarle el jugo a eso, pero no había llegado a ninguna solución, ni siquiera para sacar un gota.
Pero si sabia que al menos no debía dejar que Lily supiera que Hermione estaba allí si se enteraba, Sirius moriría tal vez Lily retaría a Harry y Robin (Por dejar a Hermione sola) y tal vez Harry se iría de la casa.
No, definitivamente no quería eso.
Abrió suavemente la puerta de la habitación de Robin y vio a Hermione durmiendo pacíficamente ¿Como es que ella había terminado con Sirius y los chicos? Según tenia entendido ella había decidido ir a su casa en lugar de ir a la madriguera.
Miro la hora de su reloj de muñeca y vio que a penas eran las nueve y media de la mañana, realmente no quería despertarla, pero sabia que debía hacerlo.
Se acerco suavemente a ella y le movió el hombro, cosa que fue inútil lo único que consiguió es que la chica se volteara hacia el otro lado, dándole la espalda. Siguió en su intento suave de despertarla, pero no consiguió nada, hasta que se decidió que era suficiente y que tenia que ir por las malas.
Obviamente, no sabia cuanto se iba a arrepentir de haber tomado esa decisión.
Puso el hechizo silenciador en la puerta y se volteo hacia la cama en donde la adolescente se encontraba durmiendo, apunto su varita hacia ella y pronuncio.
- Mentoplus
- AHHHHH! – La adolescente fue sacudida por un fuerte viento, que ademas tenia la particularidad de ser un viento tan frio como el agua helada.
El viento era tan fuerte que la chica se había caído de la cama, y se levanto mirando todo a su alrededor, como si no recordara haber estado en ese lugar antes de dormirse.
La adolescente no se había percatado de la presencia de James en la habitación, pero James ni se fijaba en eso...
"James no debes mirar" se decía a el mismo, pero era imposible, ya lo estaba haciendo. Hermione Granger, ¿Quien diria que tenia semejante cuerpo? Sus pechos, esas hermosas piernas...
"¿Que haces? Estas casado y tienes hijos" le decía su subconsciente, pero sus ojos no hacían caso, recorría cada milímetro de su cuerpo ¿Como podía tener ese perfecto trasero?
Desde que había empezado su noviazgo con Lily, jamas se intereso por otras chicas y nunca había visto en ropa interior a otra chica, pero esto no había sido a propósito...
- ¿Q... Que miras? – dijo una sonrojada Hermione, quien al fin se había dado cuenta de que había otra persona en la habitación.
En ese momento, la mente de James volvió a la normalidad y se dio cuenta de lo que estaba haciendo, giro la cabeza a otra parte, pero Hermione ya le había pillado.
- !¿Que estabas mirando?! – grito la chica con todas sus fuerzas, James se felicito mentalmente por haber puesto un hechizo silenciador en la puerta.
- ¿Yo? – dijo James, totalmente avergonzado – Nada, es solo... es que...
- ¿Que? – dijo la adolescente, quien ya se había cubierto con una sabana – !Me estabas mirando! – le volvió a gritar – oh dios mio – susurro la castaña, sentándose en la cama mientras se cubría el rostro con las manos – que vergüenza, que vergüenza...
Y así estuvo durante unos minutos, James había decidido quedarse al lado de la puerta en silencio, y esta vez, mirando para otro lado. Después de lo que tal vez fueron unos cincuenta "Que vergüenza y otros cien "Dios mio", James decidió que ya era suficiente, tenia que solucionar algunas cosas.
- Mira, Hermione... – empezó a decir, primero tenia que disculparse.
- ¿Mira, Hermione? – le pregunto la adolescente, que se volteo hacia el - ¿Que quieres que mire, acaso tu ya no has visto todo?
"Uff, eso es un golpe bajo" se dijo James internamente, y sabia que la chica tenia razón el prácticamente se la había devorado con los ojos y si la chica no la hubiera interrumpido, tal vez seguiría mirándola hasta ahora.
Y lo peor de todo es que ella era una menor, y si lo que decía Robin era cierto, la chica todavía era virgen y ningún hombre la había visto en ropa interior aun. Sabia dentro suyo que no era tan grave, no había estado totalmente desnuda, pero aun así podría hacer que la chica quedase un poco traumatizada.
- No es lo que parece
- ¿Y que parece? – le pregunto la chica.
- Fue un accidente – se defendió James – yo venia a despertarte para limpiar la habitación – dijo el pelinegro.
- Pues eso no es lo que hacías – dijo Hermione.
- Lo se – dijo James – y me arrepiento, es que quería hablar sobre lo que ocurrió ayer con Harry – dijo James.
James tenia la intención de hablar con la chica sobre lo que hicieron ayer en el boliche muggle al que fueron, deducía que Sirius le había mencionado a Hermione como una oportunidad por algo, y creía que ese algo era que Harry y la chica habían estado hablando.
- ¿Harry menciono algo sobre lo que ocurrió ayer? – pregunto Hermione.
James había estado a punto de responder "No" pero algo en el rostro de Hermione le hizo saber que si le decía no, la conversación acabaría allí y la chica no diría mas nada. Uno de los requisitos para ser un buen auror era hacerle creer al delincuente que ya sabían que el era el culpable, aunque no fuera así gracias a Merlín , James era muy bueno interrogando mortifagos.
- Si – dijo James, seguro de si mismo e inflando el pecho – Harry me lo contó.
La chica se volvió a tomar el rostro con las manos y volvió a murmurar "Dios mio" y "Que vergüenza" cosa que hizo creer a James que la chica no se había estado lamentando el que el la hubiera visto.
- Es que no se que me paso – dijo Hermione – estaba mareada, es la primera vez que tomo alcohol... y me sentía bien con el.
James estaba desconcertado, ¿Que demonios había pasado? Ahora si estaba seguro de que el no era el principal culpable de los lamentos de Hermione.
- Es normal, Hermione – dijo James, sonando seguro aunque por dentro estaba mas confundido que Snape cuando se le menciona el Shampoo – vamos, cuéntamelo.
- ¿Es que ya no se lo contó Harry? – pregunto la chica.
"Demonios, ¿Que hago?"
- Hermione – dijo el, tomándole el rostro con las manos – nunca lo superaras si es que no lo dices en voz alta.
- Es que no lo se...
- Vamos, se que tu puedes – dijo James – soy auror, se tratar estos temas – "En lo único que soy bueno es mintiendo" pensó para si mismo, pero no podía estropear el plan, no ahora que estaba tan cerca de saber mas acerca de Harry.
Hermione por fin levanto la cabeza y lo miro a los ojos, tenia los ojos aguados y una cara de arrepentimiento mezclado con vergüenza.
- Confía en mi – dijo James – seré una tumba, es lo mejor para ti.
Hermione suspiro, y James supo que había ganado. Generalmente , el suspiro es un acto involuntario de las personas cuando asumen algún hecho negativo, y las consecuencias que conlleva tal hecho.
- Ayer, cuando volvimos de la discoteca muggle – dijo Hermione – Harry me acompaño a la habitación de Robin, es decir, aquí – la chica había dejado de mirarlo a los ojos, tal vez por vergüenza o por incomodidad, pero James lo único que quería era escuchar la historia – entonces fue que nos quedamos hablando un rato aquí...
- ¿Acerca de...?
- De su mundo, de que eramos muy amigos allí y que el siempre me acompañaría yo estaba muy mareada, definitivamente no tomare mas alcohol – decía la castaña – bueno en definitiva, es que no se como se me ocurrió la idea, y cuando Harry fue al baño...
- Sueltalo – le animaba James.
- Me desvestí y entonces... entonces fui y lo bese – dijo muy bajito.
James no sabia que decir, no quería escuchar las experiencias sexuales de su hijo... bueno, si quería le interesaba, le hacia sentirse orgulloso, Hermione era un chica bonita "Yo mismo puedo dar fe de ello" pero el quería saber acerca de su pasado, de "Su" mundo.
- Y... – dijo James.
- Y entonces el... me beso un momento, creo que nos dejamos llevar – decia la castaña – pero todo paro, es decir, el paro y me dijo que eso no estaba bien
- ¿Que el hizo que? – pregunto James, eso no lo hacia sentirse orgulloso ¿Harry era del "La otra vereda"?
- Se alejo – Dijo Hermione – es decir, corto el beso y me tapo con las sabanas, estuvo bien... Yo se que el ama a otra persona, me desubique totalmente.
- Si... – dijo James, pensando que su hijo era el que verdaderamente se había desubicado, aunque Hermione había dicho "Yo se que el ama a otra persona" – es cierto – dijo, sabiendo que el no tenia la mas mínima idea de a quien amaba su hijo.
No sabia como sentirse, es decir, ahora se sentía de vuelta orgulloso, sabia que en otro mundo su otro yo, es decir, el James Potter de otro mundo, le había enseñado a su hijo a respetar a las mujeres y no solo tener sexo con ellas, y nunca ser infiel a la persona a la cual amas.
Hermione había vuelto a taparse el rostro con las manos, y dijo.
- Yo sabia que el ama a Ginny y aun así fui e hice algo que no debería.
Era una suerte que Hermione no le viera a la cara, ya que había abierto la boca y los ojos a mas no poder, esa era toda una revelación. James jamas había pensado que su hijo estuviera enamorado de Ginny Weasley, la chica que cuando niña había visitado tantas veces su hogar cuando había reuniones con la Orden.
James conocía a Ginny desde que a penas era una bebe, era una niñata muy dulce y mimada "Como no serlo si es la única niña de entre siete hermanos" , sabia que era una estudiante muy aplicada en Hogwarts y que era muy popular allí, Lily se lo había contado.
Y Lily también le había contado que la niña ahora tenia un novio ¿Como se habrá sentido su hijo al saberlo? Debiera ser muy doloroso para el, aunque en su mundo de seguro eran pareja...
- Señor Potter – le llamo Hermione.
- Si
- ¿ Podría no decirle a Harry lo que le he dicho? – dijo Hermione – es decir, aunque usted ya lo sabia – James se sintió culpable, había engañado a la muchacha – no quiero que Harry piense que soy una boca floja, el confió en mi.
- Claro Hermione – dijo James – nunca diremos nada de lo que paso aquí.
Mientras salia para dejar a la castaña un momento sola para que pudiera vestirse, James inflaba su pecho orgulloso, su hijo, ademas de valiente, era un hombre con valores.
Y lo mas importante, no era de "La otra vereda".
XXXXXXXXX
Hermione le abrazaba el cuello y le daba un apasionado beso en la boca, el no sabia como sentirse, la chica había volcado todo su peso hacia el, haciendo que ambos cayeran en la cama, podía sentir como los pechos de la chica se apretaban contra los suyos. No supo en que momento, pero sus manos habian empezado a recorrer el cuerpo de la chica, primero su suave espalda, bajando por sus caderas hasta su trasero, sus manos terminaron su parada ahi, frotando el trasero de Hermione, apretándolo, pero el quería mas, y Hermione también, la chica dejo de besarle en los labios, para empezar a besarle en el pecho.
Fue una ráfaga de segundo, un momento de lucidez que la gran mayoría de las personas ignoran, en el que recordó con quien estaba a punto de tener sexo, era con Hermione, su fiel compañera, gran amiga y casi hermana, aquella que lo acompaño en todo momento cuando mas necesito de ella. Y aunque esa Hermione no era exactamente esta Hermione, seguía teniendo el mismo nombre, el mismo rostro y la misma sangre, no podía aprovecharse de que la chica hubiera bebido un poco de mas, eso estaba mal... Tenia que parar.
Harry se despertó de manera abrupta, los rayos de sol le indicaron que ya era de día y aunque la temperatura ambiente no era alta, su temperatura corporal si.
Gracias a merlín solo había sido un sueño.
Aunque...
- Ay mi madre – dijo Harry, lo había recordado, no fue un sueño, varias imágenes fueron pasando por su cabeza, haciendo que recordase todo lo ocurrido la noche anterior.
"Bueno, al menos no paso a mas" pensó, había sido lo suficientemente sensato como para detener todo. Hermione era bastante bonita, y en este mundo (dimensión o lo que sea), era un poco mas bonita que en su mundo, pero el siempre la había visto como su hermana, y eso seria igual en cualquier momento de su vida.
También recordaba que ahora la castaña sabia todo, no creía que la chica fuera a revelar a todo el mundo lo que el había confesado, pero aun así ella lo había adivinado, lo que significaba que debían de haber otros que ya lo deberían de estar sospechando.
¿Su madre? ¿Tal vez Remus? Ellos eran inteligentes y perspicaces, debería de tener cuidado de no darles ni una pista.
¿Dumbledore? Harry creía que si, sabia que el que fuera su mentor en su mundo era muy calculador, de seguro se pasaba tantas horas al día intentando descifrar algo sobre el como del próximo movimiento de Voldemort.
No quería que todos se enterasen de lo que había vivido en su mundo, es decir ¿Que ganaría? No cambiaría las cosas, y mucho menos le haría sentirse bien, sus padres eran agradables, pero aun no borraba de su cabeza que ellos vivían en este mundo, y el no.
!Era un egoísta! ¿Es que no había deseado anteriormente el morir y que todos los que habían muerto por el estuvieran vivos? Sus padres, Sirius, Remus, Ginny estaban vivos, felices y estaban felices sin el ¿Porque enojarse con ellos?
Probablemente Cedric también estuviera vivo, había visto a Ojoloco cojeando y no pudo evitar pensar en que en su mundo ni siquiera habían encontrado su cuerpo. Tonks estaba con el cabello rosado y era tan alegre como recordaba.
¿Tanto habría cambiado el mundo si el no estaba? ¿Tan bien le había ido a todos sus seres queridos sin su presencia? Si ¿Entonces, que hacia todavía allí?
Ademas, sabia que estos Lily y James no eran los de su mundo, y ellos también sabían que el no era "su" Harry. Ellos no lo querían tanto como lo habían hecho sus padres en su mundo.
El tiempo pasaba, y viendo como habían ido las cosas sin el, no le quedaba de otra que pensar que si el seguía allí, tranquilo, alguien podría morir o sufrir por su culpa.
Tenia que empezar a moverse, y pronto, pues así como la guerra de este mundo no era la suya, este mundo no debía de sufrir las consecuencias de su presencia.
XXXXXXXXX
- Lily – le pregunto Harry a su madre cuando bajo a las cocinas, aun no le decía madre y tampoco lo haría - ¿Hay alguna lechuza disponible?
- Harry – dijo Lily, un poco sorprendida – buenos días – le dijo – y en este momento no tenemos lechuzas, es decir, el ministerio las controla a todas, solo usamos red flu o patronus ¿A quien quieres hablar?
- Al profesor Dumbledore
- ¿Albus? – pregunto Lily, Harry asintió – creí haber escuchado de boca de James que hoy estaría en el ministerio, y no se a que hora volverá.
- ¿Donde esta James? – pregunto Harry, su madre parecía un poco herida, la expresión de su rostro lo decía seguramente era porque Harry estaba muy cortante.
- Me dijo que iría a ordenar la habitación de Robin.
Oh, no... allí se encontraba Hermione.
Sin decir nada a su madre, fue directo hacia la habitación de su hermana, ni siquiera golpeo y entro casi corriendo.
No esperaba ver a su padre arreglando tranquilamente las sabanas de la habitación, sin rastro de Hermione.
- Oh, Harry – dijo James - ¿Como estas?
- Eh... – Harry quedo mudo ¿Como explicaba que Hermione había estado allí? ¿Pero porque ya no estaba?
- Apenas despertó le di un traslador – dijo James, respondiendo a la pregunta que Harry habia querido hacer – me dijo que necesitaba descansar en su casa, Sirius me pidió que cubra la salida de ustedes de anoche.
Harry como mínimo había esperado un reto de su padre, no esperaba que estuviera allí, sonriendo.
- Al parecer Hermione tomo de mas anoche – dijo James – pero le di una poción para la resaca, mejorara en un par de horas, fuiste muy bueno al invitarla.
- Gracias... – dijo Harry, un poco sorprendido.
- No es nada – dijo James – pero procura que no se entere Lily- dijo mientras buscaba un pequeño frasco en uno de sus bolsillos y se la entregaba – toma, es poción para la resaca, según me contaron Draco estaba fatal anoche, has que no salga de la habitación hasta que la pocion haga efecto, o sino Lily se dará cuenta y nos matara a todos.
Harry miro el frasquito que contenía la poción de un color verde mohoso y se dijo que nunca probaría esa poción, parecía podrida...
- ¿Necesitas algo? – le pregunto James, mientras acomodaba las almohadas.
- !Ah! – dijo Harry recordando el porque buscaba a James – es que necesito hablar con el profesor Dumbledore, si el tiene tiempo.
- ¿Con Albus? – Harry pensó que a su padre no le agradaba la idea, ya que la expresión de su cara había cambiado de alegre a sombría – luego del almuerzo saldrá del ministerio, le preguntare.
- Gracias – dijo Harry – nos vemos.
Salio de la habitación, sin saber que había dejado a su padre con gran preocupación.
No sabia que hacer ahora, es decir, tenia en claro porque quería hablar con Dumbledore, aun cuando el mismo sabia que el director de Hogwarts no le traería la respuesta que esperaba.
- ¿Porque haces tanto ruido? – le dijo Draco cuando Harry entro en la habitación – estoy durmiendo.
- Ya no lo estas – le respondió Harry, que saco el frasquito que le había dado su padre y se lo dio a Draco – tómala, no puedes bajar a comer si tienes la cabeza a punto de partirse por la mitad.
- ¿Como lo sabes?
- Tal vez por las botellas de cerveza vacías.
Draco no respondió, sin embargo tomo la poción.
- Sabe a vomito – dijo el rubio.
- Apuesto a que si – dijo Harry – creo que deberías darte una ducha, estas terrible.
- Creo que te has levantado de muy mal animo hoy – le dijo Draco – pareces mi madre.
Harry se tiro en su cama sin responder lo que había dicho Draco, tan solo quería hablar con Dumbledore.
Lo mas rápido posible.
XXXXXXXXX
Cuando Albus Dumbledore salio de la oficina estaba realmente frustrado, cuando entro al Mnisterio sabia que iba a una batalla que estaba perdida, pero aun así siempre albergaba una esperanza de que las cosas fueran diferentes, pero una ves mas, no se había equivocado.
El ministro se preocupaba mas por la imagen que daba que por cambiar realmente la desastrosa organización que estaban llevando a cabo para que la guerra tomara un rumbo favorable, sus consejos no fueron escuchados, otra vez. había perdido la cuenta de cuantas veces le había dicho al ministro que su entorno estaba rodeado de mortifagos, pero el aun insistía en que todos eran de confianza.
Se sorprendio de ver a uno de sus miembros de la Orden, esperandolo en el atrio.
- James – saludo el director de Hogwarts – que sorpresa encontrarte por aquí ¿No estabas de vacaciones?
- Hola profesor – saludo James – en realidad vine para verte, es sobre Harry.
Dumbledore se sorprendió aun mas al escuchar sobre quien quería hablar James, Dumbledore sabia que el auror no estaba contento con el desde que había convencido a Lily para que Harry vaya a la casa de los Potter este verano, Dumbledore sabia que sus acciones no eran del todo correctas, había manipulado a Robin para conseguir que Harry vaya al Valle de Godric.
- ¿De que se trata? – pregunto a James.
- En realidad, no lo se – dijo James – me dijo que quería hablar con usted.
Harry James Potter, ese joven de dieciocho años que había llegado tan inesperadamente le había hecho pensar bastante en las ultimas semanas, quería saberlo todo en cuanto a el, sabia que ese muchacho era especial.
- ¿Que esperamos? – pregunto Dumbledore – podemos ir ahora, si lo deseas.
- ¿Ahora? – pregunto James – eh, bueno, si así lo desea, director.
Ambos magos se dirigieron a la sala del ministerio en la cual estaba permitido aparecerse, en menos de un minuto estaban en la cocina de los Potter.
- !Albus! – dijo Lily algo sorprendida – !Que sorpresa!
- Lily – saludo cordialmente – debo decir que para mi también es sorprendente estar aquí.
- Voy a por Harry, cariño – dijo James a su esposa – después de todo, el profesor vino aquí por el.
- Si no es molestia, James – dijo Dumbledore - ¿ Podría pasar a la habitación en la que se esta hospedando el joven Harry?
- Creo que lo mejor seria que charlemos aquí – dijo James, hablando con voz tan firme que Dumbledore confirmo que el auror seguía enojado con el.
- Es que la habitación de Harry esta muy desordenada – dijo Lily, que también había notado el enojo de James hacia Dumbledore.
Dumbledore asintió y se ubico en una de las sillas de la cocina, mientras James iba en busca de Harry, el director observo cada detalle en la cocina, y debía admitir que todo estaba tan ordenado como siempre que iba allí.
Su mente le hizo recordar que la ultima vez que había estado allí fue también el día en el cual el bebe Harry había fallecido. Quiso olvidarse de eso pero fue en vano, recordó también que ese mismo lugar en la mesa en el cual estaba sentado había sido en el cual se había sentado esa noche, hace casi dieciséis años atrás ¿Seria la misma silla? Pensó con dolor, había sido horrible.
Por suerte para sus recuerdos, James había entrad en la cocina en compañía de Harry, Dumbledore se permitió unos segundos para observarlo, era tan alto como su padre, y muy parecido a el, pero esa mirada decidida en aquellos ojos verdes le hicieron pensar que Harry con dieciocho años de edad era mucho mas maduro que James, que ya tenia treinta y siete años.
- Buenos días, profesor – dijo Harry.
- Buenos días, joven Harry – dijo Dumbledore – pero déjame recordar le que nunca he sido su profesor.
Dumbledore noto que Harry dibujo una pequeña sonrisa en sus labios, pero que la sonrisa no llego a sus ojos.
- Disculpe la molestia.
- Es un placer – dijo Dumbledore.
Harry miro a James y Lily, Dumbledore sabia porque el joven Potter los miraba, sabia que Harry no quería que ellos escuchasen la conversación que iban a tener.
Al parecer James Potter no se había dado cuenta.
-Mmm, cariño – dijo Lily en dirección a James – creo que debemos dejarles solos.
- ¿ Que? – pregunto James, quien miraba a Harry - ¿Porque?
- Es que quiero preguntarle al Profesor algo personal – dijo Harry, algo apenado – podemos irnos afuera...
- No – dijo James, en voz baja, Dumbledore noto que estaba algo decepcionado, seguramente había estado ansioso de saber porque Harry lo había citado a el.
Dumbledore también quería saberlo.
Harry espero a que James y Lily salieran y lanzo un hechizo silenciador a las puertas y las ventanas de la cocina, Dumbledore noto que el joven movía sus manos con gran elegancia mientras portaba la varita de saúco.
- Inteligente – dijo Dumbledore – creo que debere lanzar unos cuantos de esos en mi despacho.
Harry no le contesto, Dumbledore noto que el joven quería ir directo al tema, así que el director espero a que el joven tomara asiento, una vez que lo hizo, Dumbledore se balanceo hacia delante, con la manos bajo su mentón.
Dumbledore no quería admitirlo, pero estaba bastante intrigado con respecto a esta conversación.
- ¿Y bien, Harry? – pregunto, mientras el ojiverde le evitaba los ojos "Muy inteligente" pensó el director - ¿De que quieres hablarme?
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James caminaba de un lado a otro, rodeando el sofá, saliendo al jardín, subiendo al piso superior de la casa.
- James, cariño – le dijo Lily - ¿Que planeas que lograras recorriendo toda la casa?
- No lo se – le respondió, sabia que no lograría nada, pero es que le molestaba tanto que su hijo y Dumbledore estuvieran hablando que necesitaba descargarse haciendo algo - ¿Porque no quiso hablar frente a nosotros?
- De seguro es algo personal, cariño – le respondió su esposa, con una voz amable, como siempre hacia cada vez que quería tranquilizar a alguien – por eso no quiso compartirlo con nosotros.
Su esposa había dicho eso con voz baja, James estaba seguro que el hecho de que su hijo los hubiera apartado le dolía tanto a ella como a el, tan solo que ambos lo demostraban de maneras diferentes.
- Se que no confía en nosotros – dij la pelirroja – y algo de razón tiene, es decir, ni siquiera somos sus padres...
- Oh, Lily no digas eso – dijo James – no creo que el no piense en nosotros de esa manera, es decir, no somos dos intrusos que nos queremos meter nada mas en su vida, es decir, somos Lily y James...
- Exactamente – dijo Lily – solo Lily y James.
"Oh, vale, he metido la pata y solo empeore las cosas" se dijo a si mismo, era cierto, Harry solo los llamaba por sus nombres, no eran papa y mama. Ni el ni Lily habían tocado ese tema desde que Harry estuvo en la casa, pero ambos pensaban en eso cada vez que Harry los llamaba por sus nombres.
James creía que eso solo era temporal, es decir, no creía que los llamaría así para siempre, algún día les llamaría papa o mama, después de todo, a pesar de la diferencia de mundos o dimensiones, ellos eran sus padres.
¿Lo eran para el? James quería Harry, para el ese muchacho de dieciocho años era su hijo, su bebe...
- ¿Que sucede?- pregunto Sirius, entrando, el animado con forma de perro miro su reloj de muñeca – son las una y media.
- ¿Y? – pregunto James.
- ¿Porque Lily no nos ha llamado todavía para almorzar?
- Pues es que ha ocurrido un inprevisto – dijo James – y ahora Harry esta hablando con Dumbledore en la cocina.
- Oh – dijo Sirius, que al parecer se dio cuenta de que el tenia una expresión furiosa en el rostro y no quiso preguntar nada mas, era bastante obvio que Harry había pedido hablar a solas, es decir, sin sus padres.
James miro su reloj de muñeca, para su sorpresa habían pasado !Cinco minutos! Desde que salio de la cocina ¿Pero como si había recorrido la casa entera?
Al parecer, seria una reunión larga, al menos para el.
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- Profesor – dijo Harry acomodándose en la silla – quería nada mas saber si usted ha averiguado algo.
- ¿Con respecto a que? – le pregunto Dumbledore, con una sonrisa.
Una cosa era imaginarse como seria la charla que había planeado con Dumbledore, pero otra bien distinta era tenerlo enfrente, con esa sonrisa que te decía "Lo se todo pero no te diré nada". Harry sabia que el director sabia de que le estaba hablando.
Pero Dumbledore había optado por hacerse el desentendido.
- Sobre como llegue aquí, profesor – dijo Harry.
- Ah – dijo Dumbledore, mientras se levantaba de la mesa – me lo imagine – Harry gruño por dentro – No puedo decir que no me he preguntado infinitas veces como llegaste desde otra dimensión hasta aquí , pero si puedo decir que no tengo respuesta a eso, Joven Harry.
Harry no sabia porque, pero odiaba a este Dumbledore, es decir, no lo odiaba, pero no le caía bien, era distinto al Dumbledore de su mundo, Harry sentía como si este Dumbledore le estuviera tomando el pelo.
- Entonces, creo director – dijo Harry – que hasta aquí ha llegado esta conversación.
- ¿Tan pronto? – pregunto Dumbledore – dije que no se nada, por el momento, pero eso no quiere decir que no puedo ayudarte en el futuro.
- ¿Como? – pregunto Harry.
- Pues es obvio, puedo ver como devolverte a tu mundo de origen, veras Harry, la magia...
- Deja rastros – completo la frase Harry, había escuchado eso del Dumbledore de su mundo una vez, y nunca lo había olvidado.
Dumbledore sonrió.
- Es cierto, sera difícil, investigare algo que ni siquiera los inefables del ministerio han investigado antes.
Seguramente eso le gustaría a Dumbledore, Harry sabia que el director amaba conocer cosas que no sabia, pero si Dumbledore le estaba diciendo todo eso, era porque...
- ¿Que desea a cambio? – pregunto Harry - ¿Que quiere que haga por devolverme a mi mundo?
- Esto es una guerra Harry – dijo Dumbledore – no pienses mal de mi.
- ¿Acaso me devolverá a mi mundo por deporte? – pregunto Harry.
Dumbledore ya no sonreía, es mas, Harry pensó que el director estaba enojado con el.
- El tiempo es valioso, hijo, dedicar mi tiempo a algo tan complejo como tu caso no es algo fácil.
- Así que... el tiempo que usted usa para investigar como devolverme a mi mundo quiere cambiarlo por algo que usted todavía no ha averiguado, o mas bien, algo del cual todavía no tiene respuestas.
- Exacto – dijo Dumbledore – normalmente, averiguaría tu extraña aparición y como devolverte a tu mundo por el simple hecho de querer respuestas a algo desconocido, pero bien tu sabes que ya no dispongo de tiempo para desperdiciarlo – dijo el director, mientras levantaba su mano dañada, la cual le quitaría la vida en poco tiempo.
Harry se había olvidado de eso, y no sabia porque, sintió algo de pena por el director, en su mente Harry lo estaba acusando de manipulador y de una persona que se aprovechaba de el. Pero ahora recordaba que el director realmente no tenia el tiempo como para devolverle a su mundo de origen sin que Harry le diera algo de información que Dumbledore estaba buscando.
- Bueno, lo justo es justo – dijo Harry - ¿Que desea saber?
- ¿Que son? – dijo el director – Y donde están.
Los horrocuxes, sabia que el director quería eso, y Harry lo había estado esperado.
- Antes de responder – dijo Harry – esta no es mi guerra, profesor, no arriesgare mi vida para buscarlos nuevamente.
- No pretendo eso, joven Harry - respondió Dumbledore, que a pesar de que aparentaba estar tranquilo, era la primera vez que notaba en sus ojos estar ansioso.
Harry suspiro, debía decírselo, así escaparía de este mundo, en donde estaba Ginny, pero ella amaba a Dean, en donde estaban sus padres, pero estos lo habían dejado morir...
Dumbledore lo miraba atentamente con sus ojos azules, esta vez, sin embargo, Harry sentía que no intentaban entrar en su mente. Al menos eso demostraba que este Dumbledore sentía algo de respeto hacia el ¿No?
- Pero debe hacerlo usted – dijo Harry.
- ¿Porque lo preguntas?
- Se lo de Robin – dijo Harry – ella es demasiado joven, y son muchos los peligros.
- No me siento orgulloso de eso – respondió Dumbledore – un error que tendré la suerte de enmendar, gracias a Merlín tengo una segunda oportunidad de terminar con esta guerra.
Harry suspiro, ahora que sabia que Robin no se tendría que encargar de los horrocruxes ni de Voldemort estaba mas tranquilo, al menos eso haría bien antes de que comenzara la cuenta regresiva para volver a su mundo.
- El diario de Tom Riddle...
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