Capitulo 9- La luz interior
"Quisiera volver a ese momento cuando era pequeño; cuando mi única preocupación era que mi madre estuviera feliz. Él que estuviera contenta conmigo, el que esperara que Gohan se fuera a la escuela para comenzarme a entrenar, decía que yo era igual a mi papá…así que debía ser tan poderoso como él; lo único que mi madre no logró fue enseñarme a volar; eso lo aprendería junto a mi hermano y Videl. Ellos dos, sin quererlo, me enseñaron el amor, al ver sus ojos y aquellas miradas que se dirigían; ella traviesa y atrevida, él tímido y desconcertado, yo…en medio de ellos sin comprender que sucedía; más que ser el orgulloso hermano de un súper héroe que protegía la ciudad, no me importaba su vestimenta, que después hasta yo tacharía de ridícula; pero era mi hermano mayor y mi súper héroe.
Era feliz y no lo sabía, jamás tuve tanta felicidad, era como si al crecer la felicidad se fuera borrando poco a poco sin que yo me diera cuenta; no paso mucho tiempo para que la felicidad regresara, llegó en una forma inesperada y de la manera más abrupta: Lucy, una mujer que ya era de otro; pero ese otro no tenía ni la menor idea del tesoro que ella significaba. Valía la pena luchar, valía la pena no perder la esperanza por aquellos ojos verdes, por esa mirada en que la cual me perdía en la inmensidad del universo, por ella valía todo el secreto, ocultarse porque ambos éramos el alivio del otro y nunca nos hicimos preguntas.
Soy feliz y lo sé, no tengo que mirar atrás para saberlo, soy feliz en esa cabaña en el medio de la nada y lo sé…nada es mejor, nada es imposible, nada puede arruinarlo…a excepción de la consciencia colectiva…de esa maldita maquinaria que arruino la humanidad y con ella mi vida.
Siento la furia correr en mi interior, siento la rabia roer por mis venas; así, quizá, debe sentirse el odio, quizá…eso nunca ha sido lo mío, nunca había odiado, hasta hoy, antes que el miedo y la desesperación comenzara a colarse por mi vida cuando mi familia desapareció, cuando Lucy se desvaneció, cuando vi a mi sobrina ser cortada en pedazos, ahí comenzó el miedo.
El odio, ¿Cómo olvidar el odio? ¿Cómo olvidar cuando se coló en mí ser? Raccon en su estado "parasito" diciéndome que mi hija existía y que era mejor estar de su parte, mi hija, lo único bueno y puro que había hecho jamás con la mujer que amaba y ellos, ellos me la arrebataban si tan siquiera conocerla. Esa era la razón de mi odio, un sentimiento tan fuerte como el amor; pero devastador y agresivo que puede corromperte el corazón
Por Lucy, por nuestra hija…nuestra primera hija; sé que ella estaría feliz, tan solo por ser nuestra y no le interesaría desafiar a sus padres ni yo enfrentar a mi familia; aun cuando en realidad, a diferencia de ella, no tengo nada que enfrentar…Si, tuve un amorío por dos años…si, jamás quise presentárselas ni hablar de ella…si, tendremos una hija, iniciaremos una familia y seremos felices, ese es mi sueño…sueño que la consciencia colectiva arranca de mi como si me arrancara el corazón"
"Me levantare, resurgiré de los jirones que dejaron de este hombre y luchare, luchare hasta el final, por la mujer que nunca supe que estaba esperando y por esa hija que espera nacer y ver a sus padres en un mundo en el que yo destruiré a la consciencia colectiva, aun si tengo que acabar con mi mejor amigo, aun si debo vender mi cuerpo y dejar a ese parasito apoderarse de mi"
Parecía demasiado fácil, dormir y dejarse dominar lo suficiente sin importar que todos aquellos que habían muerto tratando de evitar precisamente eso, que un parasito llegara a Bulma, que todo había servido para nada…no solo eso, sino porque también era idea de Bulma ¿murieron en vano? Esa era la interrogante que no le permitía descansar, deseaba tanto conciliar el sueño por un par de horas, era un lujo; pero solo serían un par de horas, necesitaba descansar aunque fuera eso para tomar su decisión. La angustia no era algo a lo que estuviera acostumbrado ¿Cómo estarlo? Todo lo que ocurrió durante ese tiempo era demasiado irreal; aun para él quien creció en medio de lo imposible. La noche lo agobiaba; apagó el despertador en le mesa de noche y se levantó.
Salió a tomar aire fresco, quizá era lo que necesitaba, se sentó bajo un árbol que bien podía ser tenebroso a esas horas; pero fue lo que menos le importó; había otras cosas para aterrarse que un árbol en el medio de la noche
-No puedes dormir- a su derecha estaba Bulma, con una taza de café, aún tenía la ropa que vio en la tarde
-No debería dormir- contestó en un tono sombrío, poco natural en él
-Así es; pero acordamos que al menos descansarías dos horas
-No puedo, no dejo de pensar- Goten apoyó la espalda en el tronco del árbol, al fin se resignó a la pesadilla que se había convertido la realidad- ¿Qué piensa de las personas que dieron sus vidas por usted?
-No la dieron por mí, Goten-y dio un largo trago a la taza con café- la dieron por una convicción que encontraríamos la manera de que todo regresara a la normalidad; sin importar que
-Tenían mucha fe en usted, todos y cada uno de ellos. Sus muertes han sido injustas y crueles…cierro los ojos y veo a Raccon con la pistola en la cabeza, disparándose…sin que yo pudiese hacer algo al respecto
-La única forma de hacer valer su sacrificio, es pelear
-¿Dejándose vencer? Tenemos una visión distinta de como pelear- contestó el saiyajin con un halo de resentimiento en su voz- siendo ese el caso prefiero no hacerlo
-Vamos no digas eso, simplemente tienes que tener un poco de fe…no es darse por vencido, es más creó, que se necesita mucho valor para esto; por eso eres el indicado, nadie más que tú podría hacer frente a esto- Goten la miro detenidamente; pedirle fe era demasiado, ese no era el momento, quizá no tendría un momento apropiado para dejarse poseer por completo
-Suponiendo que acepte…solo suponiendo… ¿cómo controlara a este parasito?-Bulma, con aquella seguridad que le caracterizaba simplemente sonrió
-Tú lo harás
-…Aun no he dicho que lo hare- se levantó súbitamente, manteniendo una distancia de la mujer, como si quisiera evitarla para que no le fuera a convencer- suponiendo que lo haga…tengo que saber cómo enfrentarme a esta consciencia colectiva
-No dejes de ser tú, no te dejes suprimir…intercambiaras lugares con este invasor. Él se conducirá a través de tu cuerpo y tú te conducirás en tu propia mente- El joven, sin que se percatara de ello, tan solo agacho la cabeza, era insoportable la idea de que viviera como un parasito dentro de sí mismo, ocupando solo una pequeña parte de su cuerpo; con un mínimo descuido sería descubierto y todo acabaría en segundos o quizá en menos tiempo
-¿Cómo funciona?- Fue lo primero que llegó a su mente y lo único necesario de preguntar hasta ese momento
-Cuando ese ser se sincronice contigo en cuerpo y mente, te atrapara…en un caso normal solo dejaría consciente ciertas partes de ti, ciertos rasgos de tu personalidad, conservaría tu voz, algunos de tus gestos; pero suprimiría todo aquello que te hacía distinguirte de los demás, tu personalidad. Mi intervención sucede evitando eso, permanecerás como un rastro vago dentro de su mente, serás indetectable estarás en contacto todo el tiempo con él, podrás diferenciar entre tú y él, sin embargo no será lo mismo para nuestro enemigo…no sabrá si eres un recuerdo, su imaginación o una imagen al azar…cuando inicie todo te dejaremos dormir exactamente 12 horas, tiempo suficiente para que la consciencia colectiva se una a ti y que tú puedas separarte de él por medio de la "Luz interior"
-¿Qué es la luz interior?- preguntó curioso, dejando atrás el miedo y la cautela, Bulma supo, en ese momento, que estaba a punto de convencerlo y no dejaría pasar la ocasión
-Es un mecanismo, tú mismo lo observaras y dominaras…si aceptas
.
.
.
Podía sentir la brisa fresca en su rostro y, a pesar de tener los ojos cerrados, podía distinguir una luz blanca, al respirar el fresco aire del campo se colaba por su ser, quizá se encontraba dormido en la cabaña y en realidad todo fue una pesadilla.
Abrió los ojos, en efecto se encontraba en la cabaña, escuchaba claramente el sonido del agua del lago; estaba solo en la cama, a pesar de todo algo no era normal; algo estaba mal.
-¿Acepte?- se preguntó a si mismo mientras se llevaba las manos a su rostro, tratando de verificar si era real, un sueño, si acaso la muerte lo había alcanzado; a pesar de ello no tenía miedo, simplemente necesitaba saber su situación, algo a que enfrentarse, se interrogaba una vez sí aceptó, si Bulma lo logró convencer, si era todo parte de una terrible pesadilla que al fin terminó ¿ Cómo saberlo realmente?
Miró su habitación, si era un sueño, era el más real, nada onírico parecía ser parte de aquella escena; pero algo faltaba, estaba incompleto. De repente, un ruido metálico proveniente cerca del lago, llamó su atención. Salió con toda precaución, escuchaba susurros conforme avanzaba por la cabaña, palabras inentendibles, una voz gruesa, ronca, se detuvo un momento esperando escuchar de nuevo los susurros, pero no escuchó nada, nuevamente reanudo su camino hasta el lago.
El agua estaba más cristalina de lo que recordaba, el sol más brillante y nítido, como si, de alguna manera, la realidad estuviera magnificada; como si la vida en sí misma no fuera más que una sombra.
Observaba el lago, poniendo en orden sus ideas, poniendo en primer lugar y más importante, como había llegado ahí ¿Qué sucedió? En ese momento se sobresaltó al escuchar la voz del que fuera su mejor amigo
-¿Qué es lo que recuerdas?- parecía provenir más allá del cielo despejado, como si fuera del universo. Una vez más escuchó aquella voz de la cual entendía muy poco, metálica y distante ¿Cómo podía entender aquello?
Se sentó sobre el pasto verde, dejo su mano posarse sobre el lago ¿Cómo acabó ahí? Accidentalmente vio al sol y se dio cuenta de algo; no le lastimaba en lo absoluto, no parecía molestarle- estoy soñando- dijo en un hilo de voz, era imposible ver al sol sin que los ojos se le lastimaran, era sencillamente imposible…eso o en realidad estaba dentro de sí mismo, sintió el agua cálida recorrer su mano y entonces lo supo. Estaba dentro de su propia mente, no recordaba cómo; pero se dejó convencer
-¿Qué tengo que hacer?- se preguntó desesperado, no tenía idea de cómo empezar, tuvo la corazonada entonces "La luz interior" aquella que podía mirar directamente, que no lo lastimaría, de repente sabía qué hacer. Entendió todo, miró la luz y lo supo.
-Lo que quiero saber Goten- escuchó una vez más aquella voz proveniente del cielo; se levantó de inmediato- es la razón de porque no recuerdas nada, generalmente después de la sincronización te integras completamente a las memorias del hospedero; pero contigo no fue así
.
.
.
-No lo sé, señor….no se a qué se debe la diferencia- Sentados en la imponente oficina de Trunks Brief se encontraban él mismo y frente a sí Goten, vestido de blanco, con la mirada penetrante, sin embargo el semblante calmo, impávido, en nada recordaba al atribulado joven de los últimos días- sin embargo no recuerdo bien como llegue hasta el bosque
-Estabas en una isla y apareciste en el bosque, de acuerdo a la consciencia colectiva…y al sentido común no puedes trasladarte de una isla hasta el punto donde apareciste sin recordar nada, hay por lo menos 500 km de diferencia
-Hemos logrado apoderarnos de todos los saiyajins, señor
-Falta mi hermana…además apoderarse de los saiyajins es una parte del plan de la consciencia colectiva no lo es todo; para llevar a cabo el bien supremo necesitamos estar libre de obstáculos y eso significa estar libre de mi madre, se supone que uno de tus deberes es saber su localización, ese era el fin de seguir a Goten
-Puedo internarme en sus recuerdos y…
-Esa es mi preocupación, si mi madre dilucido como invertir el proceso que usamos entonces te está usando como un espía- el pelinegro se levantó de inmediato, era imposible que eso sucediera, la consciencia colectiva era infalible, que un humano fuera capaz de invertir su tecnología era prácticamente increíble- No olvides que no es cualquier ser humano, es Bulma Brief- no se extrañó de que Trunks leyera sus pensamientos, después de todo, él era parte de la consciencia todo en él estaba conectado
-¿Qué propone que realicemos?
Fue conducido hasta una sala de aislamiento; sin embargo Trunks sabía muy bien que de muy poco serviría esa cautela, su madre era tan previsora como él, ya estaría enterada de lo que la consciencia podría realizar, la red estaba interconectada sin necesidad de ver ni sentir, era así de simple.
Por primera vez se encontraban en jaque, tendría que jugar sus mejores cartas
-Tu deber- le dijo a Goten- es entrar en contacto con el hospedero. Tengo la alta sospecha de que no te encuentras completamente sincronizado- el saiyajn se sentó en una cama envuelta en sábanas blancas, a la izquierda la pared y a la derecha una mesa de noche sobre la cual se encontraba una diminuta pastilla blanca y un vaso con agua- tómala- ordeno el pelilavanda, se reajusto la corbata guinda mientras el joven Son ingería la pastilla
-Dormiré hasta encontrarlo ¿No es así?- Trunks le miro desafiante, tan solo asintió
-No te diré más, es demasiada información…encuéntralo y sincronízate con él, estaré al pendiente de ti.
Se fue de ahí, la puerta se deslizo mientras Trunks se dirigía a su oficina en el último piso de la torre. Al llegar su padre estaba en la oficina con los brazos cruzados como le era usual, los ojos sin brillo mirando la ciudad del Oeste a sus pies, tal cual el mundo en casi su totalidad se encontraba ahora
-Tienes miedo, Trunks- le dijo a su hijo sin tan siquiera mirarlo- ¿por qué permites que esos sentimientos humanos te invadan?
-Hay diferencia entre el temor y la preocupación
-Un solo pasó de distancia entre ellas, los terrícolas lo sabían muy bien
-Sabes cual es mi preocupación papá…La conoces muy bien, de todos eres quien más esta interconectado a mí- sin vacilar tomó asiento en su escritorio, junto a él su padre quien le observaba sin emoción alguna mientras Trunks desplegaba una red holográfica en tercera dimensión. Con tan solo un movimiento de los dedos busco un punto en particular, uno de los millones en todo aquel mapa-Si encuentran la fuente, todo se acabaría
-No lo vamos a permitir
.
.
.
-Goten, despierta- El joven de inmediato abrió los ojos tan solo para darse cuenta que se encontraba en otra realidad.
