Solo contigo

- Hola Potter.

- ¿Qué haces tu aquí?- pregunto con aspereza el moreno.

Nadie dijo nada, Ronald Weasly se acerco hacia una silla vacía y se sentó tranquilamente, aunque en su mirada se podía ver algo de culpa, preocupación y remordimiento.

- ¿Vas a hablar?- pregunto de nuevo Harry perdiendo la paciencia.

- Harry,- le dijo Luna.- tranquilo, es mejor escuchar y después juzgar, que juzgar sin ni siquiera haber escuchado.

El silencio volvió a reinar en la mesa, tan solo se escuchaba el bullicio de otras mesas de la cafetería.

- Weasly, te cedemos la palabra.- le dijo Draco.

Ronald se quedo callado, como midiendo las palabras que iba a utilizar.

- Empezare por el principio- comenzó.- y espero que no me interrumpan hasta que termine...he dicho que nadie me interrumpa.- se dirigió específicamente a Harry quien había abierto la boca para decir algo, quien la volvió a cerrar.- He de decir que la culpa es mía, en un principio le dije a Ginny que hiciera algo al coche de Potter, para que le fuera mal la carrera de clasificación, que se parase el auto o que ni siquiera arrancase. El problema fue que eso no fue lo que hizo Ginny.- miro significativamente a Harry pidiendo perdón con la mirada.

- Me asuste,- siguió relatando el pelirrojo.- pero cuando vi a Potter salir y que no le había pasado nada respire tranquilo. Ginny me había dicho que aprovecharía eso, y no la entendí. La misma noche en la que tuviste el accidente,- se volvió a dirigir a Harry.- mi hermana llego feliz a mi habitación, no la entendía, se supone que esta enamorada de ti, entonces, ¿porqué estaba feliz del accidente?

- Por que discutí con Hermione delante de Ginevra, y Mione dijo que se iba.- recordó con pesar el moreno.

- Me lo imagine.- continuo Ronald.- Esa misma noche dijo algo de que ya estaba todo solucionado y no la entendí, pero sabia que algo tramaba. Al día siguiente me entere del accidente de Hermione. Me preocupe, sabéis de sobra que desde el primer momento me he sentido atraído por ella.- Harry gruño por lo bajo.- Pero también sabia que ella no era para mi. Pero lo mío con Hermione no era nada comparado con la obsesión de mi hermana con Harry.

- ¿Qué quieres decir con todo esto?- pregunto Sirius.

- Que reconozco que yo soy el culpable del accidente de Harry, pero que mi hermana es quien hizo algo en contra de Hermione.

- Los frenos del coche de Hermione fueron cortados.- contesto Harry con rabia.

Ronald cerro los ojos y se tapo la cara con las manos.

- Lo siento.- se escucho decir de forma amortiguada.- Yo tenia que haberlo previsto, tenia que haber hecho algo, yo tenia...

- No te preocupes ya por eso.- le dijo Luna haciendo que el pelirrojo apartara sus manos de la cara y dejara ver sus ojos con lagrimas contenidas.- Herms esta cada vez mejor, hay que reconocer que el golpe fue muy fuerte, pero ella lo es mas. Tu no tuviste la culpa de su accidente. Aunque también hay que reconocer que si la tuviste con el de Harry.

- Yo...lo se. Y lo siento mucho. Acatare lo que me toca sin oponer resistencia.- dijo lo ultimo mirando a los dos policías que allí se encontraban.

Tanto Tonks como Moody se levantaron de la mesa y se dirigieron donde Ronald estaba aun sentado con la cabeza gacha. Pero una mano sujeto a la policía evitando que siguiera andando hacia su destino.

- No.- fue lo único que dijo Harry, que era quien detuvo la marcha de los policías.

- ¿Qué quieres decir Harry?- le pregunto Remus.

- Que no le van a detener.- todos se asombraron de sus palabras, pero el mas sorprendido fue el pelirrojo.

- ¿Por qué?- pregunto con voz ahogada Ron.

- Porque yo no te voy a denunciar. Si no hay denuncia no hay porque detenerte.- le miro a los ojos.- Y ninguno lo va hacer.- miro al resto.

- Pero se ha entregado por voluntad propia.- dijo Moody.

- Puede ser, pero yo haré como si mi coche no hubiese sido saboteado, fue un error técnico, así que no hay cargos contra el, por lo tanto no lo denunciare.

- ¿Por qué?- volvió a preguntar el pelirrojo aun asombrado.

- Primero por que yo no tuve nada, no me paso nada, y además, tu no fuiste quien lo hizo y desde luego lo que paso no era lo que tu querías. Segundo, has ayudado, has testificado en contra de tu hermana quien ejecuto todo, pero no por mi, sino por Hermione, ella podía haber muerto, pero por suerte no es así. Y tercero...necesito un buen rival y he de reconocer que tu eres el mejor por el momento.- esto ultimo lo dijo el moreno con una sonrisa en sus labios.

Ronald al escuchar todo esto tan solo pudo dejar correr sus lagrimas con libertad y sin importarle quienes estaban a su alrededor se lanzo a abrazar a Harry.

- Gracias, gracias, gracias.- decía una y otra vez.

- Ya, ya.- le daba palmadas en la espalda.- No pasa nada. Tan solo te voy a pedir una cosa mas.- el pelirrojo le miro a los ojos.- ¿Dónde esta tu hermana? Ella no va a tener la misma suerte que tu. Lo siento.

- Es mi hermana, la quiero, pero también se que lo que hizo no esta bien y que es normal lo que va a pasar con ella. Ella se lo busco. Pero la verdad es que no se donde esta.- todos le miraron.- Es cierto. Después del accidente de Harry fue la ultima vez que la vi, no he vuelto a saber de ella en estos días. La he llamado y la he ido a buscar a casa de mis padres, pero nada, es como si hubiera desaparecido.

- Vamos, resumiéndolo todo...ha huido.- dijo Draco.

Nadie dijo nada más, todos se quedaron pensando. La culpable de todo había desaparecido, habría que buscarla. Y todos sabían que no pararían hasta encontrarla, en especial el moreno con ojos verdes.

- Bueno, Tonks, mejor será que nos vayamos, tenemos trabajo que hacer y cuanto menos tiempo perdamos mejor.- le dijo Moody a su compañera.

Esta tan solo asintió despidiéndose del resto, quienes se quedaron un poco mas allí sentados y sin decir ni una sola palabra, hasta que Luna, la única mujer que estaba en la mesa decidió levantarse.

- Creo que ya no podemos hacer mucho más, así que ya que aquí hay reunión de hombres y creo que sobro, mejor será que me vaya con Herms y Cissa, a ver a quien de todos vosotros podemos despellejar.- rió la rubia.

- ¿Estoy fuera de la matanza?- pregunto Sirius riéndose.

- No se, no se...puede que llame a Arabella para que se nos una. Ella nos podría contar muchas cosas de ti que nosotras tres no sabemos.- pico Luna.

- ¡Oye!- se quejo Sirius.

Así la joven salió por la puerta de la cafetería riéndose. NO lo había pensado seriamente, pero puede ser que si que avisara a Arabella para hablar, seria divertido.

De esta manera el resto se quedo en la mesa, aun sin saber que mas decir. Hasta que esta vez fue el turno del pelirrojo de levantarse.

- Esto...creo que yo también me voy. Tendría que decirle a mi madre todo para que luego no se lleve un mayor disgusto.

- Quédate un poco mas.- le dijo Harry.- Estoy seguro que después de que a Mione le cuente todo lo que tu nos has dicho ella también te aceptara. Así la ves, no creo que la importe mucho.- el pelirrojo se volvió a sentar con la cara igual de roja que su cabello.- Pero te digo una cosa,- le volvió a decir el moreno pero con mirada seria y que llegaba a asustar.- Mione, es mía, tu tan solo te vas acercar como conocido y puede que con el paso del tiempo como amigo, pero por el resto...ni lo pienses.

Tras esa revelación los otros cuatro hombres se echaron a reír, hasta Harry tras unos segundos rió también y Ron se tranquilizo un poco dejando traslucir una sonrisa nerviosa.

- Yo que tu muchacho le hacia caso, mas vale no enfadarle demasiado.- le aconsejo Lucius al pelirrojo.

- No...no te preocupes Potter, no voy hacer nada malo, yo he entendido todo, no quiero ir mas en tu contra...solo en las carreras y te juro que solo lo haré limpiamente.- contesto Ronald.

- Eso espero. Y no me llames Potter, mejor Harry, me siento más a gusto.

- De acuerdo.

Y así se pasaron un rato mas hablando de cosas mas triviales, aunque algunos de ellos aun tenían la preocupación de que pasaría con Ginevra y si la encontrarían. Esperaron un tiempo adecuado para dejar a las chicas libertad para, como había dicho Luna, despellejarlos entre ellas.

Luego se dirigieron a la habitación de Hermione. Cuando abrieron la puerta, y como la rubia había dicho, se encontraban las tres mujeres mas la enfermera, quienes no paraban de reírse a saber de que cosa.

- ¡Harry!- grito contenta Hermione al ver a su ahora novio en la puerta sonriéndola.

- Hola preciosa.- la dijo mientras se acercaba a ella y la daba un beso en los labios que fue subiendo del tono a medida que iba sucediendo, hasta que unos abucheos se dejaron escuchar.

- Ya suéltala Harry, que aun no esta recuperada y a saber que consecuencias puede tener en ella que le suba tanto la tensión.- se burlo Draco.

- Aguafiestas.- refunfuño el moreno.

Hermione le dio una palmada en el hombro a Harry al ver quien se encontraba detrás de todos sus amigos.

- Ronald.- saludo secamente.- Gracias por tu visita, pero ¿me puedes decir que haces aquí?

- Yo...esto...pues...

- Tranquila Mione, te tenemos que contar unas cuantas cosas.- le tranquilizo Harry.

- Nosotros mejor nos vamos.- sugirió Remus.

- Si será lo mejor.- apoyo Lucius.

- Mañana nos vemos pequeña.- se despidió Sirius dándole un beso en la frente.

- Mañana seguimos hablando Herms.- le dijo ahora Luna, mientras salía por la puerta junto con Narcisa.

De esta manera todos se fueron dejando solos en la habitación a Harry, Ron y Hermione.

- ¿Me vais a contar?- pregunto curiosa la muchacha.

- Pues veras...

Y de este modo entre Harry y un tímido Ron le fueron contando todo lo que el pelirrojo les había contado al resto un rato antes. Cuando terminaron ambos se quedaron mirándola esperando ver su reacción, la cual fue un golpe en el hombro al pelirrojo.

- ¡Auch! ¿Y eso?- pregunto sobándose la zona dañada.

- Eso por querer hacer lo que quisiste en contra de Harry.- le contesto con semblante enfadado.

- Yo no quería que se estrellase.- se defendió el otro.

- Lo se, y te creo. Pero si querías que perdiese puestos, cosa que conseguiste, por lo que el golpe te lo mereces de todas maneras.

- Acepto el golpe sin decir nada a mi favor.- se resigno Ron bajando la mirada.

- Y sobre lo otro...Gracias.- contesto la chica de nuevo mientras lagrimas se acumulaban en sus ojos a la vez que una sonrisa se dibujaba en su cara.- Se que tiene que ser difícil para ti todo esto, es tu hermana, pero sinceramente, yo no puedo perdonarla jamás.

- Lo se, y no se si yo la llegare a perdonar completamente algún día...el día que salga de la cárcel, pues se que en cuanto se la encuentre, ahí será donde viva durante una buena temporada.

Ninguno dijo nada ante eso, no sabían como sobrellevarlo.

- Bueno, ahora si.- hablo de nuevo Ron.- Mejor será que me vaya a hablar con mi madre. Se que ella quiere mucho a Ginny, pero también se que no hará nada en su favor y que si puede ayudarnos lo hará. Siempre ha sido una mujer muy justa.

El pelirrojo salió de la habitación después de despedirse de sus nuevos amigos, dejando a la nueva pareja sola de nuevo.

- ¿Qué tal estas?- pregunto él.

- Bien, cada vez me duelen menos las heridas.

- Me alegro mucho de escuchar eso, pero no me refería a tu estado físico.

- No lo se.- suspiro la castaña.- Todo ha sido muy rápido, un día estamos sanos y salvos y al otro estoy en el hospital a causa de los celos de una loca psicópata. Es difícil de digerir ¿sabes?

- Me lo imagino, y no sabes como lo siento el que esos celos de esa loca psicópata, como tu dices, se a causa de mi persona.

- Tu no tienes nada que lamentar. No tienes que pedir perdón sobre nada. Atraes a las locas psicópatas, pero no te lo propones.

- ¿Tu eres otra loca psicópata?- pregunto divertido.

- Mmm... no. Yo solo me califico en lo de loca, no creo que sea una psicópata.- bromeo también ella.

- Me alegro. Me gustan muchísimo las locas.- y dicho esto se acerco a ella y la volvió a besar. Se había vuelto adicto a sus labios.

- ¿Estaremos juntos?- pregunto ella una vez que se separaron.

- Siempre.

- ¿Me lo prometes?

- Con mi vida.

- Y si...

- Mione, quiero estar contigo para la eternidad, solo contigo. Te amo.

- Y yo a ti.- sonrió ella. Y volvieron a besarse.

Esa noche el moreno se quedo dormido junto a su amada en la misma cama del hospital. Arabella se acerco a ver que tal estaba su paciente, pero sonriendo volvió a cerrar la puerta tras ver las sonrisas que los dos jóvenes tenían en sus rostros mientras dormían, una bajo las sabanas y el otro sobre estas pero rodeando el frágil cuerpo que estaba a su lado. Por una vez, se saltaría las normas y dejaría que ambos fueran felices.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Hola!!!

Siento haber tardado tanto en actualizar el fic, pero es que se me habia roto el teclado, y sin el pues es dificil, muy dificil escribir en el ordenador, jajaja. El teclado de Windows es realmente malo y penoso para escribir.

He de decir que no se si os mereceis este capitulo pues solo he recibido un review en el ultimo capitulo...(gracias relenna) Pero soy buena persona... Y si no os gusta la historia decidmelo, aunque no os preocupeis, ya solo queda un capitulo y me centrare en otra en la que ya tengo una ligera idea de que va a ir.

Asi que os pido reviews, por favor, please, s'il vous plait, o en cualquier idioma que hableis (solo pongo esos por que ya que estoy estudiando ingles y frances...)

Un saludo para todos y un besazo para los que dejais un review!!!

Hasta el proximo capitulo!!!