Capítulo 7: Adiós fantasía… Hola realidad
POV Bella
No recuerdo haberme bajado del avión, la verdad estaba un poco desorientada; concentré mi cerebro en tratar de reconocer el lugar y estaba en el aeropuerto de Forks, pero ni Alice ni Edward estaban a mi lado, tal vez Edward se había ido… Pero ¿Alice? Ella no podría irse, no la creo capaz de hacer algo como eso y más si no ha venido hace un buen tiempo, aunque las cosas no han cambiado demasiado supongo que ella debe estar confundida. Giré mi vista por todas las direcciones para encontrarla y lo único que vi fue a Jake extendiéndome los brazos – Espera un segundo ¿Qué hace Jake aquí?- Me pregunté en mi mente. Cuando menos pensé, Jacob ya me tenía en sus grandes y musculosos brazos.
- ¿Qué haces aquí?- Pregunté cuando nos alejamos un poco, no podía ocultar mi felicidad por volver a verlo en tan poco tiempo, pero si estaba bastante confundida ¿Cómo sabía él que yo vivo en Forks? Estoy más que segura que no se lo dije en ningún momento
- Vine por ti- Dijo con su espléndida sonrisa
Eso me dejó más confundida de lo que ya estaba – No entiendo- Le dije al mismo tiempo que sentí que mi ceño se fruncía
- Espero que no te moleste que yo esté aquí, pero es gracias a ti- él notó que yo seguía sin entender ninguna palabra de lo que él decía y se apresuró a explicarme – Verás, le comenté a Billy que no quería ser parte del negocio como tú me lo recomendaste y él no se opuso, dijo que solo quería verme feliz, luego fui directo al aeropuerto y le pregunté a una de las azafatas, qué destino tomarías y ella me dijo que venías a Forks, no lo pensé ni un segundo y tomé el primer avión que me trajera hasta ti-
- Me alegra que todo haya resultado bien- Le sonreí sinceramente, en serio me alegraba ver a Jake tan feliz de poder hacer lo que le gustaba, no solamente por cumplir con una responsabilidad con su padre adoptivo
- Como ya te lo dije, todo es gracias a ti- Se quedó pensativo por un momento y luego tomó mis manos – Tengo que decirte algo, tal vez te parezca precipitado pero es lo que siento y si no te lo digo ahora me explotaré- Soltó una pequeña risita y luego suspiró – Bella, tú me gustas, desde que te vi bailando en aquel bar y me gustaste aún más cuando empezamos a hablar y pude conocerte mejor, quiero y siento que debo conocerte aún más pero no solo como mi amiga ¿Quieres ser mi novia?- Dijo de golpe
Solté todo el aire que contenía en mis pulmones al escuchar la proposición de Jake, en ese instante solo un nombre vino a mi mente, Edward… No podía, tenía que convivir con él seis meses y luego podría irme
Suspiré un poco y luego miré a Jake, quien estaba expectante por mi respuesta – Jake, sabes que Edward es mi esposo… No puedo- A penas susurré lo último
- Yo sé que tú no lo amas y también sé que sientes algo por mí… Algo fuerte y ninguno de los dos podemos controlar eso- Me miró con más intensidad – Si quieres podemos ser novios en secreto y una vez te separes podemos hacerlo oficial ¿Te parece? Viajaríamos por todo el mundo… Seriamos libres, como siempre lo soñamos y estaremos juntos-
Serían seis meses en lo que yo estaría engañando a Edward y si al divorciarme de él, iba directo a los brazos de Jake, sería más que obvio que yo le estaba siendo infiel y por consiguiente quedaría como una vil perra, lo que sería si aceptaba… Sencillamente no podía hacerlo
- Jake, me encantaría irme contigo… Sabes que es lo que siempre he soñado- Tomé aire y luego continúe - Pero no puedo, primero está mi familia aquí en Forks y segundo mi compromiso con Edward… No puedo simplemente irme y dejarlo todo- Dije calmada tratando de que él me comprendiera
Vi la decepción en sus ojos pero aparte de eso, por alguna razón él me daba a entender que no se rendiría y que seguiría ahí hasta que yo aceptara, pronto escuche la voz de Alice llamándome
- Bella… Bella… Bella- Ella pronunciaba mi nombre de manera suave pero insistente
Me volteé a todos lados para verla, Jake me atrajo hacia él – No me dejes- Dijo casi en un susurro en forma de súplica. Volví a escuchar mi nombre viniendo de Alice y luego sentí que el suelo se movía debajo de mis pies, atraje a Jake hacía mí para poder recuperar el equilibrio, cerré los ojos con fuerza.
…
Abrí los ojos de nuevo y estaba en el avión, Alice estaba mirándome preocupada, pestañeé varias veces y ella al ver eso, se tranquilizó y seguido soltó un suspiro de alivio –Todo fue un sueño- Pensé para mí. Alice aún me miraba preocupada mientras yo recorría mí vista por todo el avión - ¿Y Edward?- Le pregunté a Alice
Ella miró hacia otro lado – Creo que está enojado por lo que dijiste y se fue, con la excusa de que tenía que ir a tomar agua -Dijo haciendo comillas en el aire
- ¿Lo que dije? ¿Qué se supone que dije?- Estaba más confundida que antes
Ella me miró confundida y luego soltó una pequeña risita - ¿No sabías que hablas dormida?- Yo la miré incrédula y moví mi cabeza en forma de negación – Pensé que lo sabías- Dijo soltando una risa aun mayor
- ¿Podrías dejar de reírte y decirme de una vez por todas que fue lo que dije para que Edward se molestara?- Pregunté irritada y ella al ver mi expresión, me miró seria y asintió
- Mmmm, okey- Tomó una puntica de su corto cabello y lo retorció para luego hacer una mueca pensativa – Mencionaste muchas veces a Jacob, luego dijiste algo que no entendí y lo último que dijiste fue… algo como… - Aclaró su garganta para poder imitar mi tono de voz - Jake, me encantaría irme contigo… Sabes que es lo que siempre he soñado-
Yo me quedé con la boca abierta al escuchar las mismas palabras que dije en mi sueño – No puede ser- Dije sin creerlo
- Si, lo sé… Soy una gran actriz ¿No lo crees?- Dijo ella en tono orgulloso alabando su actuación, claro que detrás de ello se ocultaba un pequeño toque de broma
- Alice, esto es en serio- Dije seria
- Calma… Fue solo un sueño- Suspiró y trató de tranquilizarme
- Un sueño por el que Edward se molestó- Ni siquiera sé porque dije eso, en otra situación no me hubiera preocupado por lo que dije ni mucho menos por lo que Edward escuchó. Ahora, por alguna razón, ese tema me inquietaba bastante
- Oh, ahora estas preocupada por la reacción de Edward- Alice puso sus manos en su boca e hizo una expresión como si hubiera descubierto algo impresionante - ¿Te importa tanto? Tienes que decirme ya mismo que soñaste – Su tono fue severo y tenía un toque demandante implícito en él así que no me pude oponer, terminé diciéndole todo mi sueño a Alice… No agregué emociones ni nada de sentimientos porque aún no estaba segura sobre lo que debía pensar o lo que diría en una situación así… Ella me prestaba atención mientras yo le narraba todo, al final tapo su boca con las manos y soltó un suspiro – No puedo creerlo Isabella- Negó con la cabeza – En tu sueño estuviste a un pelo de aceptar a Jacob- Dijo emocionada
- Tus cambios de humor me dan torticolis… ¿Primero me dices que lo odias y ahora te emocionas porque en mi loco sueño me pidió ser su novia?... No te entiendo-
- Jacob no me agrada y quiero que estés con Edward, pero esa relación le pone un poco de… "picante" a la historia… Me encanta- Sonrió – Y ESTABAS A PUNTO DE DECIRLE QUE SI- Gritó
- Alice, baja la voz, no quiero que medio mundo se entere de mi estúpido sueño- Dije tratando de calmarla
Ella suspiró y me miró incrédula – Estamos en un avión a quién sabe cuántos metros de altura y ¿Tú crees que medio mundo nos va a escuchar?- Preguntó de manera sarcástica para luego soltar una pequeña risa, yo me crucé de brazos, me sentí frustrada porque todo lo que ella decía era verdad, no tenía formas de rebatirle. Ella se quedó pensando y luego me miró con sospecha – A no ser que lo que te preocupe es que Edward lo escuche y se moleste contigo- Yo me quedé en silencio, Alice había dado justo en el punto aunque yo todavía no lo quería admitir, ella notó mi silencio y lo tomó como una respuesta positiva a su, no formulada, pregunta – LO SABÍA- Dijo gritando y empezó a dar pequeños brinquitos sobre la silla
- Está bien, lo admito… Tienes razón, ahora ¿Podrías bajar el tono de tu voz?- Dije irritada, tenía la leve esperanza de que con esto al fin pudiera callarla
- Waooo ¿Qué hicieron Edward y tú, hoy para que cambiaras tan drásticamente y admitieras que tengo razón?... Debo decir que no puse mucho empeño en que lo admitieras y aun así lo hiciste- Me miró sorprendida y a la vez de manera sospechosa, esperando mi respuesta
Me encogí de hombros – No hicimos nada malo, fuimos a un parque de diversiones y la verdad fue muy divertido… Bueno sin mencionar que él se tensó mucho cuando llegó Alec y… - Alice me interrumpió mientras yo hacía una mueca pensativa, recreando la escena en mi mente
Ella puso su mano en forma de stop – Un momento ¿Quién es Alec? Y ¿Por qué estaba allí?-
Suspiré – Bueno, Alec es mi amigo de la academia de defensa personal y hace tiempo no lo veía, lo abracé muy fuerte en cuánto lo vi y pasamos varios minutos conversando, hasta que él notó que Edward estaba tenso con su presencia y decidió irse, pero antes intercambiamos números de teléfono y prometimos estar en contacto… La verdad no sé la razón por la que él estaba allí, en fin, me alegró mucho verlo- Sonreí
- ¿Los presentaste?- Preguntó con sus ojos muy abiertos
- Si, pues le dije a Alec que Edward era mi esposo y a Edward, que Alec era mi amigo… En teoría no mentí- Me encogí de hombros
- Mmmm okey y ¿Edward qué dijo?- Preguntó más interesada
- Nada, no decía nada… Se quedó en silencio mientras duró la conversación, solo habló para saludar y despedirse… Estaba bastante serio- Dije recordando aquel instante
- Estaba celoso- Dijo ella bastante segura
Yo me asombré demasiado y abrí mis ojos de golpe – No puede estar celoso, para eso tendría que sentir algo por mí y créeme cuando te digo que no soy el tipo de mujer que a él le gusta-
- ¿Por qué? ¿Cómo es el tipo de mujeres que le gustan?-
- Mmmm no sé, alguien parecida a él o por lo menos que tengan algunos gustos en común… A él nunca le interesaría una persona como yo- Dije bastante segura sintiéndome rara
Ella cerró sus ojos con fuerza tratando de comprender – Lo siento, pero la única explicación que encuentro para que él esté celoso, es que sienta algo por ti o de lo contrario no se hubiera puesto "serio" cuando te encontraste con Alec-
- Edward siempre es serio- Alice me miró con sospecha y algo de reproche – Bueno, con las únicas personas que no es serio es con Jasper, contigo y a veces conmigo… de resto, todo el tiempo parece una estatua- Alice me miró de nuevo con una expresión sugerente – Ya basta, no quiero seguir con ese tema… Cada vez que hablo de eso contigo, termino peor de confundida… Es suficiente por hoy- Di un suspiro
- Bien, bien… Dejemos ese tema de lado ¿Por qué no vuelves a dormir?- Preguntó con una sonrisa y un ligero tono de broma
Abrí mi boca para responderle pero de ella no salió ninguna palabra porque inmediatamente Edward apareció con su cara ligeramente mojada – No creo que deberías hacer eso- Dijo serio mirándome – Además si mis cálculos no fallan, muy pronto aterrizaremos- Se sentó en su puesto y se puso a leer
Alice me miró juguetonamente y yo no sabía qué hacer, ella tomó una revista de moda y yo tomé mi libro, aunque mi mente, por más que trataba no dejaba de pensar en Edward. Pasaron unos minutos y luego llegó la azafata
- Les venía a informar que en diez minutos aproximadamente, estaremos en Forks ¿Les puedo servir en algo?- Preguntó más dirigiéndose hacía Edward con una sonrisa coqueta, lo cual me molestó un poco. Edward parece que no le importó ese gesto, nos volteó a mirar, Alice y yo sacudimos la cabeza en forma de negación respondiendo la pregunta.
- Estamos bien, gracias- Dijo él volviendo a su libro
- Si necesitan algo, háganmelo saber- Dijo con una sonrisa y luego le guiñó el ojo a Edward
Me molestó mucho, pero me reconfortó en algo que al parecer Edward no le prestó ni la más mínima atención a tal gesto. Sentí mi cara encenderse en llamas y Alice supongo que lo notó por la sonrisa de doble sentido que me dio.
- Ahora que lo pienso, necesito algo de agua- Dije para poder calmarme
- Le diré a…- Edward se apresuró a decir pero yo lo interrumpí, sabiendo que si ella venía de seguro, seguiría con sus coqueteos
- No, yo iré y de paso estiro las piernas un poco antes de llegar- Soné segura
Me levanté rápidamente, hasta llegar al cuarto de servicio donde se encontraba la azafata. Tomé un respiro y de nuevo, intenté calmarme. Hasta que oí su voz, nunca oí una voz que me produjera tanto fastidio, la voz de Jessica no era nada comparada con la de aquella muchacha, en ese momento.
- ¿Necesita algo señorita Swan?- Dijo pareciendo cortés
Respiré y las palabras salieron de mi boca sin pensarlas – SEÑORA CULLEN- Dije enmarcando cada palabra, suspiré y me calmé de nuevo o al menos, eso traté de hacer – Solo vine por algo de agua-Di un paso hasta donde estaba el grifo de agua, cuando llegué ella me tendió un vaso – Gracias- Dije de mala gana y me devolví a mi asiento
De nuevo, las miradas de Alice me decían más que mil palabras… Al parecer estaba feliz por mi reacción ¿Eso qué significa? ¿Ella creía que yo estaba celosa? ¿Cómo lo que pasó con Jessica? - Jamás, yo nunca estaría celosa por una cosa así – Me convencí a mí misma de esa idea, pero si no estaba celosa ¿Por qué había actuado en la forma en la que actué? a la Bella de antes no le habría importado que una azafata coqueteara con su esposo, era muy obvio que yo había cambiado con el viaje, que ya no estaba la Bella de antes… Pero sin duda, tenía que volver o yo misma me iba a enloquecer.
El piloto nos informó por el alto parlante, que estábamos a punto de aterrizar y que nos abrocháramos los cinturones, mientras yo lo hacía Alice me dio un ligero apretón en la mano y me miró con nervios, yo le sonreí para que no se preocupara y desde allí todo continuó normal.
…
Bajamos del avión y mis padres estaban esperándonos, les sonreí y para mi mala suerte, también vi a Jessica con su sonrisa fastidiosa; En la parte de atrás estaban los guardias de seguridad haciendo su trabajo, liberándonos de los periodistas y reporteros, aun así, algunos flashes alcanzaban a llegar hasta nosotros. Caminé normal y luego sentí que Edward tomaba mi mano, lo miré confundida y él me sonrió, lo que me dejó completamente en shock, luego él apretó ligeramente mi mano y allí recordé que debía actuar, no sé cómo se me pudo haber olvidado, tal vez las dos increíbles semanas que pasé en Filadelfia, lograron hacer que yo olvidara toda la realidad que vivía aquí… La mano de Edward en cierto modo, fue mi reloj despertador. Caminamos hasta llegar donde estaban mis padres, solté la mano de Edward para poder abrazar a mi madre
- Mi niña, ya estás en casa- Decía con lágrimas en sus ojos y rodando por sus mejillas
- Y tú que querías que se fuera por más tiempo- Le reprochó mi padre a manera de broma y luego dejó un beso en mi frente, para darle una mirada seria a Edward – No permitiré que te la vuelvas a llevar por tanto tiempo- Su actuación fue creíble hasta que se escapó una pequeña sonrisa de sus labios y pudimos ver su expresión bromista
- Ahora Bella es su esposa… Ya no nos pertenece completamente- Le dijo mi madre con algo de nostalgia
- Cierto- Mi padre asintió y luego le dio la mano a Edward
El momento estaba bastante emocionante y perfecto, hasta que la voz Jessica lo arruinó - Bella, Amiga… Qué alegría que hayas regresado… No sabes cuánto te extrañé- Antes de que pudiera decir algo, ella estiró sus brazos y se me lanzó. Para luego ir a abrazar a Edward – Lo siento, pero a ti no te conozco- Dijo ella al ver a Alice con falso pesar, no pudo ocultar su desagrado y eso me molestó mucho
Yo tomé a Alice del brazo para que se sintiera en confianza y no se dejara intimidar por esta zorra, porque eso era, no tenía otra palabra para describirla mejor – Jessica, te presento a Alice… Mi mejor amiga- Alice estiró su mano y Jessica la estrechó un poco desconfiada
- ¿Mejor amiga? Yo soy tu mejor amiga, te conozco hace años y a ella hace un par de semanas ¿Qué significa eso?- Se hizo la ofendida
… Ofendida estaba yo ¿Cómo se atreve a hacerme esta escenita cuando ella fue la que me traicionó? Se hacía la digna, sabiendo todo lo que hizo. Suspiré y traté de calmarme para responderle, gracias al cielo Edward intercedió porque yo estaba preparando unas cuantas palabras que no estoy segura de que ella quiera escuchar, claro, en algún momento se las diré, pero es mejor no tener público presente
- ¿Y mis padres?- Preguntó Edward, haciendo que la atención dejara de centrarse en mí y en Jessica, lo cual agradecí profundamente
- Nos pidieron que los excusáramos porque no pudieron venir- Empezó mi padre
- Tenían una reunión en la empresa muy importante, pero dijeron que estarían para la cena... Es mejor irnos- Terminó mi madre
- Bien, vámonos- Dijo Edward tomando mi mano
- Ahhh por cierto, trajimos dos limosinas… Sabíamos que Alice vendría así que ella se puede ir con nosotros en una y ustedes se pueden ir en la otra para que se sientan más cómodos y tengan privacidad- Dijo mi padre
- ¿Dos semanas no fue suficiente?- Alcancé a escuchar a Jessica hablando entre dientes y a la vez pienso que yo fui la única que la escuché, porque nadie pareció haber cambiado la expresión en su rostro o si quiera voltearse para rectificar que ella había dicho algo… Le di una mirada de desprecio por sobre mi hombro y luego dejé que Edward me guiara hasta la salida.
Me aseguré de que Alice se ubicara en medio de mi padre y mi madre, si se sentaba al lado de Jessica, tal vez esa loca le haría algo y no estaba dispuesta a arriesgarla, Edward me dio una mirada que no pude entender y ahora no estaba interesada en tratar de descifrar sus miradas entonces lo dejé pasar y juntos fuimos hasta donde estaba nuestra limosina. Como siempre, Edward subió el vidrio polarizado y a prueba de ruido, para que el chofer no nos pudiera escuchar ¿Todo volvió a la normalidad con respecto a nosotros dos? Me pregunté mentalmente, hasta que escuché su voz
- Salió bien- Dijo con una sonrisa satisfactoria –Pero para la próxima, no es bueno que hagas escándalos contra tu amiga, una vez vuelvas a Forks- Dijo riéndose por lo bajo, por alguna razón ese comentario no me indispuso, todo lo contrario, le encontré sentido y me reí con él
- Si no hubieras intervenido de seguro ahora me estaría lamentando por hacer un escándalo al desfigurarle la cara a mi "mejor amiga"- Hice comillas en el aire y seguimos riendo
- En serio pensé que la golpearías- Se limpió una lágrima que caía de su ojo y puso una mano en su estómago
- Estuve a punto de hacerlo en cuanto vi como trató a Alice y haciéndose la digna sabiendo que te sobornó para que aceptaras una cita con ella- Estaba furiosa y no pude coordinar mis palabras, unos segundos después lo pensé y no debí decir eso
Edward frunció el ceño - ¿Qué te molestó más? Que me hubiera sobornado o el hecho de que yo acepté- Preguntó arqueando una ceja
Maldije en mi mente con todas las groserías que pude encontrar ¿Cómo pude ser tan estúpida de decir eso? Me encogí de hombros – No lo sé, por un lado ustedes dos están cortados por la misma tijera- Dije en tono de broma haciendo que él riera – Por otro, tú eres muy curioso para tu salud mental y ella es una aprovechada… Así que, pensándolo bien, me molestó que te hubiera sobornado- Dije y él dio un suspiro de alivio – Un momento, no he terminado- Él me volteó a mirar con los ojos muy abiertos -Tu caíste en su red como un ingenuo, eso también me molesta… Entonces digamos de tú tienes un 45% de culpa y ella un 55%- Terminé
- Al menos no soy del todo culpable- Dijo con un puchero inocente y yo casi me derrito, nunca vi a Edward haciendo un puchero, era lo más adorable que vi en mi vida -¡BASTA!- me regañé mentalmente
- Guarda eso para cuando estés con tu madre, Cullen- Dije en tono de broma y le di un ligero golpe a su hombro
Él sonrió, miré por la ventana para darme cuenta de que habíamos llegado a casa. Mis padres estaban saliendo de su limosina con Alice, Jessica venía detrás de ellos con la mirada baja, había algo raro en su mirada, como si estuviera planeando algo o tuviera en mente una idea malévola, tendría que mantenerla vigilada porque yo más que nadie, sabía que Jessica era una persona bastante vengativa y no se quedaría cruzada de brazos por el espectáculo que pasamos en el aeropuerto. El chofer abrió la puerta de nuestra limo, Edward salió primero y luego me tendió la mano para ayudarme a salir, mis padres y Alice, nos miraban con una sonrisa en sus rostros – Lo usual- Pensé para mí
Nos tomó solo algunos minutos estar en la sala principal y que mis padres comenzaran con sus preguntas sobre nuestra luna de miel y sobre cómo conocimos a Alice, claro, solo eran unas preguntas sencillas porque estábamos esperando a Carlisle y Esme para contarles lo de nuestra luna de miel, o bueno, lo que se supone que debió haber ocurrido y además, cuando llegara Esme, me sentiría como en una rueda de prensa; no me malentiendan, Esme es genial, me agrada y la considero como mi otra madre, pero ella es bastante curiosa, puedo ver que Edward heredó eso de ella.
Todos nos sentamos en los sillones de la sala y empezamos una conversación agradable, no pasó mucho tiempo porque oímos que alguien entraba a la casa, por lo que todos nos pusimos de pie, sabiendo que eran los padres de Edward. La primera que vi, fue a Esme atravesando la sala para ir a abrazar a Edward y seguido a mí
- Oh mi pequeño- Dijo mientras tenía a Edward abrazado, no puedo decir que ella lo tenía en sus brazos, porque Edward era más alto y musculoso que ella, lo que hacía que se oyera cómico como Esme le decía "mi pequeño" teniendo a semejante hombre a su lado.
Luego del abrazo, Esme lo alejó un poco para verlo detalladamente y apretó sus mejillas como un niño chiquito, no pude reprimir una pequeña risita que salió de mi boca, solo esperaba que nadie la escuchara, pronto oí la de Alice a mi lado, las dos empezamos a reírnos por lo bajo, Edward fue el único que se percató de ello
- Creo que ya es suficiente, madre- Dijo Edward tratando de alejarla sin herir sus sentimientos
Esme puso una mirada indignada – Edward Anthony Cullen, no te he visto por dos largas semanas ¿Qué esperabas que hiciera?- Edward agachó la cabeza y la volvió a abrazar… Parece que fui la única que notó que Alice soltó una pequeña risita al escuchar el segundo nombre de Edward
Esme asintió con una sonrisa y una vez terminaron su segundo abrazo, sus ojos empezaron a registrar toda la habitación como si fuera un radar, al ver a Alice se sorprendió muchísimo y allí, decidí que era el momento para presentarla… Quería que Carlisle estuviera presente pero sabía que Esme empezaría con sus preguntas y era mejor no hacerla esperar
- Esme, ella es mi amiga de Filadelfia… Va a vivir con nosotros- Dije con una sonrisa, halando suavemente a Alice para que se adelantara un poco
Alice sonrió tímidamente – Es un placer, mi nombre es Alice…-
Esme la interrumpió – McCarthy- dijo ella terminando. Edward, Alice mi padre y yo, la miramos confundidos, mientras Esme y mi madre tenían una sonrisa en sus rostros. Alice quedó perpleja – Eres Alice McCarthy- Dijo Esme en forma de afirmación
- Ssii- Tartamudeo Alice, Esme la abrazó antes de que ella pudiera decir algo más – Disculpe ¿La conozco?- Preguntó confundida aun en los brazos de Esme
Ella abrió su boca para responderle y en ese instante entró Carlisle, Esme se fue corriendo a sus brazos y vio a Alice mientras una sonrisa se instalaba en su rostro – Cariño, mira… Alice está aquí- Unas pequeñas lagrimas se asomaron
Alice me veía bastante confundida y yo no sabía que decirle, no sabía de donde la conocía Esme y no podía darle ninguna pista sobre lo que estaba pasando. En eso, Carlisle se acercó a ella y la abrazó – Bienvenida de nuevo, hija- Dijo con una sonrisa, luego se alejó y nos sonrió a Edward y a mí – Bienvenidos Hijos- Para acercarse a abrazarnos en forma de saludo
Ahora fue turno de Edward para interceder – Aun no has respondido la pregunta de Alice, madre… ¿Cómo conocen a Alice?- Preguntó Edward haciendo una mueca de confusión
- ¿No la recuerdas?- Esme le devolvió la pregunta a Edward, quien ahora se veía más confundido que antes
- Amor, él era solo un niño… No creo que lo recuerde- Dijo Carlisle sonriéndole
- Es verdad- Susurró Esme
- Bueno ¿Qué les parece si aclaramos todo este embrollo mientras cenamos?- Propuso mi madre con una sonrisa… Claramente, ella sabía de donde Esme y Carlisle conocían a Alice… Solo digo, Esme y mi madre son mejores amigas y se cuentan todo, sería imposible que ella no lo supiera
Pasamos a la mesa y las sirvientas ya tenían dispuesto toda para ocho personas, solo esperamos a que nos sirvieran para empezar con la conversación. Sabía que la curiosidad de Alice ganaría y preguntaría de nuevo, antes de que pusieran el plato de comida en frente suyo. Tal como lo predije… pasó
- Disculpen si soy demasiado insistente, pero en serio necesito saber ¿Cómo es que me conocen y yo no los recuerdo? ¿Están seguros de que no se trata de una coincidencia o un malentendido?- Alice frunció el ceño
- Eres justo como te recuerdo, demasiado curiosa… Me agrada- Le sonrió Esme – Responderé a tu última pregunta- Hizo una mueca pensativa – No creo que esto se trate de una coincidencia, a no ser que no tengas un hermano dos años mayor que tú, llamado Emmet McCarthy- Alice dejó caer el tenedor en la mesa y abrió los ojos al escuchar el nombre de su hermano, Esme sonrió y siguió – Aun lo recuerdo bien, era demasiado hiperactivo, tenía el cabello castaño oscuro y ojos grises, un poco más oscuros que los tuyos, cuando sonreía, se formaban dos pequeños hoyuelos en cada una de sus mejillas ¿Me equivoco?- Preguntó sarcásticamente con una sonrisa y tomó un sorbo de vino
Carlisle puso una mano en su hombro –Querida, no abrumes más a Alice… Ya de por sí, debe estar bastante confundida- Fijó su mirada en Alice – Yo te explicaré todo- Dijo con una sonrisa calmada, Alice asintió expectante – Tus padres hicieron algunos negocios con nosotros y casi se puede decir que entablamos una amistad con ellos, mientras tú tenías apenas un año y tu hermano tres, solíamos juntar a Edward con ustedes para que jugaran y cosas así, mientras nosotros hablábamos de negocios – Miró a Edward – Dudo que la recuerdes si se conocieron cuando tenías dos años – Edward asintió con una sonrisa al ver la comprensión de su padre
Esme tomó la palabra- Luego de unos años, vino ese terrible acontecimiento de la crisis en Forks y por eso tus padres decidieron mudarse, entonces nosotros perdimos contacto con ellos… Dime ¿Ellos están bien? ¿Tu hermano cómo está? - Preguntó ella con los ojos muy abiertos, en seguida los de Alice se empezaron a nublar, yo sabía que a ella no le gustaba hablar de ese tema, tomé su mano y le di un ligero apretón para que sintiera más confianza
- Bueno, algo así- Dijo Alice haciendo una mueca de dolor – Mi padre nos dejó después de que nos mudamos, porque la situación estaba muy difícil y no podía mantenernos, después de eso no lo volví a ver o a saber algo sobre él… Mi madre murió unos años después y Emmet y yo empezamos a trabajar por nuestra cuenta… Emmet consiguió un empleo en un condado de Filadelfia y lo veo algunas veces- En todo ese tiempo, Alice trató de mantenerse calmada y no llorar… lo logró, parecía demasiado calmada hablando de un tema que le hacía tanto daño
Esme y Carlisle se quedaron con la boca abierta al escuchar a Alice y apenas pudieron tragar la comida que tenían en su boca – Lo siento mucho querida- Dijo Esme con tono de dolor
- No es nada- Alice sonrió tristemente – He aprendido a superarlo y gracias a Bella, ya no me atormento tanto con esos recuerdos- Me sonrió
- Creo que es mejor que dejemos ese tema a un lado- Dijo Edward, viendo que Alice no estaba cómoda hablando sobre sus padres –No queremos indisponer a Alice en su primer día de regreso- Ese gesto de Edward en serio me conmovió, pensé que él no haría nada para ayudarme a no dejar hundir a Alice… Una vez más, me equivoqué con respecto a él.
- Si, mejor cuéntennos como estuvo su luna de miel- Escuché la voz de Jessica del otro lado de la mesa –DEMONIOS ¿POR QUÉ ELLA ESTABA AQUÍ?- Me pregunté mentalmente – Ah, claro… Se supone que es mi amiga- Me respondí a mí misma.
Edward notó que yo estaba en una conversación interna conmigo misma y decidió hablar – Estas dos semanas fueron demasiado relajantes, estuvimos juntos todo el tiempo posible y salimos con Jasper y Alice en algunas ocasiones-
- ¿Jasper? ¿Él no estaba en combates?- Preguntó Esme
- Si, pero le dieron un tiempo de vacaciones… Lastimosamente fue muy corto, lo llamaron para irse de nuevo, por eso no está aquí con nosotros- Respondió Edward
Todos seguimos comiendo y hablando cómodamente, Alice parecía estar más tranquila y eso me tranquilizaba a mí, Jessica la seguía mirando como si la quisiera matar y a mí también. Dejé eso de lado cuando escuché que mi padre se aclaraba la garganta, preparándose para decir algo.
- Entonces ¿Cuándo tendré nietos?- Preguntó mi padre. Edward y yo nos miramos con pánico seguido de tragar en seco, no pensé que mi padre preguntaría eso. La pregunta nos tomó desprevenidos a ambos
Carlisle soltó una carcajada, que después acompañaron Esme y mi madre, luego Alice se empezó a reír en tono muy alto, yo me sonrojé y no encontraba palabras para zafarme de esta, Edward estaba igual que yo, incluso peor
- Charlie, es muy precipitado que pensemos en eso ahora- Dije tratando de volver a la normalidad
- Yo quiero nietos ya- Dijo mi madre haciendo un puchero
- Yo también- La secundó Esme y se cruzó de brazos
- Tenemos que esperar nueve meses más- Dijo Carlisle, soltando otra carcajada
Me ruboricé en seguida sin poder evitarlo, Alice me miró y se unió a las risas de los demás, excepto Jessica que se movía incómoda en su silla. Alice se acercó a mí – Tu familia es genial, disfrutaré mucho si vivo aquí, contigo- Dijo en un susurro y volvió a reír
Le sonreí y tomé la mano de Edward, la apreté suavemente para que nos sacara de esta, él siempre sabía que decir y no podía pensar una mejor situación para que pusiera en práctica sus gestos serios
Él entendió mi gesto y empezó a aclarar su garganta para hablar – Creo que ya se han divertido suficiente a costa nuestra- Todos volvieron la atención a Edward, no tenía la mirada firme y seria que yo esperaba, más bien parecía relajado – Estamos pensando en tener hijos, tal vez en algún futuro… Así que lo lamento, pero tendrán que esperar más que nueve meses- Dijo lo último mirando a Carlisle
- ¿Pero no hay alguna forma de que quieran…?- Protestó mi madre pero yo la interrumpí
- No, ya lo hablamos y por ahora, primero está el pueblo y en segundo lugar dejaremos lo de formar una familia, por ahora- Apoyé a Edward, no podía dejarlo solo en una situación que nos competía a los dos
- Además, tenemos 19 años… No podemos empezar con la labor de ser padres siendo tan jóvenes- Explicó Edward
- Pronto tendrán 20- Dijo mi bromista padre con una sonrisa
- Aún sigue siendo demasiado rápido- Dije con una sonrisa, esperando que me entendieran
Por suerte, ellos parecieron aceptarlo y dejaron sus risas y sus comentarios a un lado hasta que terminó la cena y nos dirigimos de nuevo a la sala para seguir con la conversación. Hablamos de todo, lo que se supone que hicimos en la luna de miel, cómo conocimos a Alice, algo de la relación que ella tenía con Jasper y a la vez hablamos algo de la coronación, también aprovechamos el tiempo para entregar los recuerdos que habíamos traído de Filadelfia. Pasaron un poco más de dos horas de pura charla, Esme y Carlisle se levantaron de su puesto, anunciando que era hora de retirarse, Edward también se levantó y Esme lo miró contrariada
- ¿A dónde vas?- Le preguntó Carlisle
- Creí que ya era hora de irnos a casa- Dijo Edward con tono de confusión y frunciendo el ceño
- Te quedarás aquí esta noche, o bueno, todas las noches ya que esta es tu casa- Anunció mi padre
Lo miró más confundido – Rayos, se me olvidó mencionarle lo de "vivir juntos"- pensé para mí, mientras Edward me miraba, yo no estaba para nada sorprendida porque mi madre ya me había dicho que cuando llegáramos, los dos viviríamos como los reyes aunque no nos hubieran coronado oficialmente.
Edward seguía sin decir palabra alguna, Esme puso una mano en su hombro – Estás casado con Bella, debes convivir con ella… No sabes lo mal que me pone saber que ya no tengo a mi bebé en casa pero estoy feliz de saber que estás con ella, viviendo tu vida- Dijo con una sonrisa
- Cariño, debemos irnos- Dijo Carlisle tomando la mano de Esme –Adiós hijo- Abrazó a Edward
- Yo también me iré- Dijo Jessica – Gracias al cielo- Pensé yo – Hasta luego amiga ¿Mañana salimos de compras?- Me preguntó con una sonrisa fingida
- No lo sé, según mencionó mi madre, estaremos bastante ocupados estos días… Tal vez te llame- Le sonreí de la misma forma hipócrita que ella lo hizo
Ella asintió en silencio y se fue, di un suspiro cuando ya no la vi más y todos los que estaban en la habitación, parecía que se habían puesto de acuerdo, porque tenían una sonrisa en su rostro al ver mi expresión. Los siguientes en irse fueron Carlisle y Esme, quedamos en la sala Alice, mis padres, Edward y yo… Sinceramente, no vi que la conversación seguiría por más tiempo, tal vez un minuto o dos
- Alice, preparamos una habitación para ti- Dijo mi madre
- Oh, muchas gracias… No debieron molestarse-
- No es ninguna molestia Alice- Respondió mi padre, se volteó a mirarnos a Edward y a mí -También preparamos una para ustedes- Dijo con una sonrisa. Mis ojos se abrieron de par en par y luego miré a Edward y estaba igual que yo - ¿Les molesta?- Preguntó mi padre al notar nuestras expresiones
- Para nada, de hecho se los agradezco- Me apresuré a responder, ya que Edward estaba en un aparente estado de shock
- Bueno, iremos a mostrarle a Alice su habitación… Ustedes ya conocen el castillo, así que supongo que saben que habitación preparamos- Dijo mi madre con una sonrisa – En caso de que no lo sepan, es la del tercer piso, segunda puerta a la derecha-
- Descansen, mañana les espera un día pesado- Dijo mi padre, luego tomó la mano de mi madre y le hizo una señal a Alice para que los siguiera, ella se despidió de mí con un abrazo y susurró – Gracias- Yo le sonreí en cuanto la vi alejarse
Edward y yo caminamos hasta nuestra habitación en silencio… No puede ser, yo apenas comprendía lo que me estaba pasando con Edward y ahora, de un momento a otro, tenía que dormir en la misma cama que él, no me puede pasar esto a mí ¿Qué tal si empiezo a hablar dormida? ¿Y si también me muevo dormida y hago algo que no debo? Mi mente se empezó a llenar de preguntas y cada vez me sentía más abrumada. Llegamos a la habitación, Edward abrió la puerta y lo primero que vi fue una cama grande con un edredón blanco… Me quedé en shock, ya no podía seguir con esto, tal vez… cuando todos se durmieran podría irme a otra habitación y luego despertar antes que todos y fingir que había dormido con él… Me quedé pensando por un momento – Estaba actuando como una completa inmadura… Solo tenía que llevar esta situación con madurez y ya… No debía dejarme llevar por mi loco cuerpo… por una vez en mi vida, tenía que pensar de manera calmada.
Sin querer solté un suspiro y Edward me volteó a ver – Si te sientes incómoda, yo puedo… hablar con ellos y decirles…- Empezó a hablar demasiado nervioso y yo lo interrumpí
- ¿Qué les vamos a decir? ¿Qué nos casamos pero no podemos dormir en la misma habitación y menos en la misma cama?- Pregunté de manera sarcástica – Podemos con esto Edward, solo tenemos que actuar como las personas maduras que somos y afrontarlo- Le sonreí para que se relajara
El asintió en silencio y yo me dirigí hasta el baño para ponerme mi pijama, salí más cómoda, solo me puse la pijama más sencilla que encontré, era de color lila con una blusa de tirantes y unos shorts, me pregunté si era muy destapado pero yo me acaloro mucho cuando duermo y si Edward está a mi lado, sería aún peor. Bueno eso pensé hasta que salí del baño y vi a Edward de espaldas, con su pijama oscura a rayas puesta y estaba doblando la ropa que llevaba antes, cuando se volteó y me vio, sentí mi cara encenderse en llamas porque su mirada estaba intensa sobre mi cuerpo, al mismo tiempo, su mandíbula pareció desencajarse cuando me vio
- ¿Está todo bien?- Pregunté para aligerar el ambiente, con ese comentario tenía la leve esperanza de que también dejara de mirarme tan intensamente
- Si, perfecto- Mantuvo su mirada en mí por unos segundos más y luego volvió a terminar de doblar su ropa
Levanté las cobijas de la cama para luego introducirme en ella, tomé mi libro para distraer un poco mi mente y me puse a leer olvidándome de todo y de todos, al menos por unos minutos, porque mi mente parecía concentrada en tratar de enloquecerme a toda hora, recordando todo lo que viví en Filadelfia. Edward se introdujo en la cama, tiempo después y también empezó a leer, ninguno de los dos decía nada, creo que el ambiente estaba demasiado tenso como para ponernos a bromear. Terminé de leer tres capítulos y decidí que ya era hora de dormir.
Fijé mi mirada en Edward – Buenas noches- Le sonreí y me di la vuelta para tratar de dormir
- Buenas noches- Dijo él, no alcancé a ver la expresión de su rostro porque ya me había volteado de otro lado
Me concentré en tratar de dormirme. Pasé una hora allí, dando vueltas, a la media hora, sentí que Edward ya se había dormido, entonces empecé a repasar todo el día en mi mente a ver si con eso lograba dormirme. Me sorprendió el hecho de que esta vez, no peleé con Edward mientras estábamos en la limosina, generalmente, ese era el escenario en el que nosotros discutíamos con más frecuencia y en lugar de eso, hicimos bromas y no reímos juntos.
Fue allí cuando noté que todo lo que vivimos en Filadelfia no fue un sueño, como yo me había empeñado en creer, aunque me costara admitirlo, lo que decía Alice era cierto, no podía seguirme engañando y yo estaba empezando a sentir algo diferente por Edward, no era odio, no era desagrado… Tal vez lo sentía como un amigo, pero quería algo más con él… -ME GUSTA- Pensé no muy convencida de que lo hubiera aceptado, pero solo eso explicaba todo lo que estaba sintiendo, porque quería tenerlo a mi lado, porque nos reíamos y pasábamos tiempo juntos, porque cada vez que me tocaba yo sentía que mi cuerpo se convulsionaba de placer y porque sentí tantos celos cuando supe de su cita con Jessica o cuando la azafata coqueteó con él, incluso porque me desestabilicé cuando mis padres mencionaron lo de los nietos y lo de dormir juntos… Ahora todo tenía sentido y temía que ahora mis actuaciones no fueran tan buenas y él notara algo, después de todo, nadie me conocía como él.
Era bueno aceptar que me gustaba, por un lado, al fin todas esas preguntas tenían respuesta, pero por el contrario, me mortificaría mucho saber que él no siente lo mismo por mí y que yo estoy confundiendo todo, tal vez, él solo está tratando de llevarse bien conmigo y yo me estoy haciendo películas en la cabeza, por encima de que hiriera mi orgullo al saber que él no quiera nada más conmigo, están mis sentimientos… Estos se verían seriamente afectados, por eso, llegué a la conclusión que no debo hacerme ilusiones con algo que tal vez no va a resultar y es mejor evitar, pero ¿Cómo? Si Edward y yo estamos juntos casi todo el tiempo ¿Cómo fingir que no siento nada por él?
Pensé unos cuantos minutos y me di por vencida, solo se me ocurría seguir actuando como hasta ahora lo hacía y que pasara lo que tenía que pasar… Ya me cansé de luchar contra lo que siento… Tal vez Alice tenga razón en que él también sentía algo por mí, y si no, ¿Entonces por qué estuvimos a punto de besarnos en tres ocasiones? No lo podía negar, yo quería sentir sus labios sobre los míos… Pero esperaría hasta el momento preciso, hasta que se dieran las cosas sin necesidad de que yo o alguien más lo forzara… Pero también esperaba que fuera pronto.
Ahhhhhhhhhh que emoción que Bella se ponga celosa, así Edward no es el único que tiene que pasar por eso. Además ahora todo va a ser más fácil porque Bella ya aceptó que le gusta Edward, solo falta que los dos se den cuenta ¿Será que todo saldrá así de fácil? Y además lo que pasó con Alice y los padres de Edward y Bella riéndose con el cuento de los nietos, me divertí mucho escribiendo este capítulo, espero que ustedes también lo hayan disfrutado.
Tengo una buena noticie y otra mala, la buena es que ya salí a vacaciones me queda más tiempo para escribir… La mala, es que estos días ando como corta de inspiración y no se me ocurre nada, por suerte, ya voy saliendo de eso y me pongo a escuchar música o leer otros fics, como mi amiga ღ Vale Pattz Stew ღ me lo recomienda…
