MI FAMILIA

El Doc. Lenan no podía creer lo que había escuchando de labios de la enfermera White.

- Esta segura de su decisión señorita,- dijo sorprendido - además esta próxima a casarse-

- Completamente segura Doctor,-contesto seriamente- no abra boda, nos dimos cuenta a tiempo de que cometeríamos un grave error, además mi deber es ayudar a quienes lo necesitan.- dijo sonriendo levemente-

-. Entiendo, entonces arregle sus cosas y despídase de su familia, como las demás voluntarias se fueron la semana pasada, usted tomaran el tren que la llevara a Washington mañana por la noche, le pediré al doctor Joseph Sullivan como un favor especial, la espere en la estación ya que el estará transbordando precisamente mañana para llegar a Washington, el doctor Sullivan es el que encabezara la comitiva, le dará instrucciones de donde será asignada, entendido enfermera White.

-. Entendido Doc. Lenan y gracias por todo su apoyo, fue un placer haber trabajado con usted.- agradeció antes de salir

-. Lo mismo digo señorita White, y por favor cuídese, espero verla de nuevo algún día, su puesto estará esperándola.

-gracias- susurro tristemente

Salio a prisa del despacho, se despidió de todos sus pacientes con una gran sonrisa, una vez fuera del hospital pensaba.

- Es lo mejor ya nada me ata a este lugar, no tengo nada ni nadie por que luchar, solo me queda seguir con el camino que escogí para vivir, soy una enfermera y como tal debo servir a mis compatriotas y mi país.- se dijo a si misma para darse valor mientras salía del hospital.

En esos momentos Doroty terminaba de empacar sus cosas ya que al llegar a la mansión el mayordomo le informo que ya no trabajaba más ahí, y en ninguna propiedad relacionada a los Andrew, la joven estaba muy triste ya que desde niña trabajo para aquella importante familia, ahora tendría que empezar desde cero. Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se dio cuenta que mientras caminaba rumbo a la habitación de Candy George estaba detrás de ella.

- A donde iras Doroty- pregunto curioso George.

-estaré con la señorita Candy en el antiguo departamento en el que vivía antes de venir aquí, estaba desocupado y lo volvió a rentar , mientras encuentro trabajo y un lugar donde quedarme, -hablo sin mirar a George-Mi maleta esta lista si desea revisarla, para que compruebe que no me robo nada.- señalando su modesto equipaje

- confió en ti Doroty, si estoy aquí es por que estoy preocupado por ti.-

-no tiene por que, solo soy una sirvienta mas - dijo con tristeza

-para mi eres mas que eso, eres una hermosa mujer, que ha sabido meterse dentro mi corazón, y mi alma y por mas que lo he intentado no quiere salir.-confeso

La joven se quedo muda al escuchar lo dicho por George, ella siempre lo había admirado desde pequeña y poco a poco la admiración se convirtió en amor, pero lo veía tan serio, educado y distante que nunca imagino que sus sentimientos fueran correspondidos.

George mal interpreto el silencio de la chica como una negativa.

-Perdona mi atrevimiento, se que soy un viejo tonto, enamorado de una joven como tu, pero no quería que te marcharas sin saber lo que siento-confeso mirándola fijamente-. Se que una hermosa joven como tu jamás se fijaría en alguien como yo. Pero te amo

Doroty enormemente sorprendida y a punto de llorar respondió.

-desde hace mucho tiempo mi corazón guarda un bello sentimiento hacia usted, pero lo creí tan inalcanzable, tan lejos que jamás me atreví verle a los ojos, ahora le puedo decir lo que mi corazón siente, lo amo con todas mi fuerzas, pero ahora es tarde me voy para siempre de la mansión Andrew y me alejo de ti.

-pero las cosas no tienen por que ser así, hablare con William el tiene que entender- grito desesperado

- ya nada tiene remedio George, lo único cierto es que el señor Andrew abandono a Candy culpándola siendo inocente, y lo que es peor no escucho sus explicaciones, como siempre ella lleva la peor parte, espero que este nuevo golpe no afecte su estado de salud.

-que tiene acaso esta enferma-dijo George preocupado

- todavía no, pero si sigue así lo estará, no come desde anoche no hace mas llorar. Jamás la había visto así. Mi deber es estar junto a ella en estos momentos, solo me tiene a mí ya que sus amigos están lejos.- dijo con profunda tristeza

-tienes razón, cuídala mucho por favor y mantenme informado, aprecio mucho a la señorita Candy y me gustaría saber como se encuentra.

-pero tiene que jurarme que no le dirá nada al Sr. William pase lo que pase.

- lo juro, puedes confiar en mi. Cualquier cosas que necesiten no duden en pedírmelo, no como el empleado de la familia, sino con como George su amigo y tu mas ferviente admirador.

Tímidamente le besa la mano a la joven, la cual se sentía en las nubes, estaba totalmente ruborizada.

-me permitirás ir a visitarte para tratarnos mejor Doroty.- le pidió

-claro, si la señorita Candy lo permite.- contesto tímidamente

-no creo que tenga algún inconveniente, pero de cualquier manera hablare con ella para hacerle saber de mis intenciones.

Doroty le informa a George que también se llevara la ropa de Candy, ya que la rubia le pidió de favor que le llevara sus cosas, ya en la recamara la joven mucama saca la vieja maleta de la pecosa de un armario y solamente coloca 4 vestidos, un par zapatos y un pequeño cofre de madera.

- Eso es todo lo que le llevaras a la señorita Candy.-pregunto sorprendido George

-si, dijo que no quería nada de los Andrew y eso incluye la ropa, solo me dijo que le llevara los vestidos y zapatos que había comprado con su sueldo de enfermera. Y que todo lo demás lo disfrutara la futura señora Andrew.

-pero que dices, no entiendo.- pregunto confundido

- Candy recibía múltiples anónimos, donde le informaba que Sr. William solo se casaba con ella por cumplir un deber moral. Lo peor de todo fueron las fotografías que recibía, aunque no me lo decía, me daba cuenta de cuanto le afectaba leer y ver esas fotos.

-cuales fotos, de que hablas-

- Candy le fueron enviadas unas fotografías en las cuales el señor Andrew parecía muy feliz en compañía de una tal señorita Andretti durante su viaje a Florida.

- donde están esas fotos, puedo verlas.- pregunto ansioso

-claro mira, aquí en su cómoda tiene varios de eso anónimos y fotografías, si no le dijo nada al señor William fue por que ella si confiaba plenamente en el.- comento con ironía

George tomo los papeles y las fotografías. Y pensó que la persona que los enviaba jugaba un doble juego donde Candy y Albert cayeron.

-puedo quedarme con uno por favor.- pidió el moreno

-claro, Candy me pidió que los quemara, para que guardarlos si lo que dicen esas cartas es verdad- dijo con ironía

-quien te dijo semejante tontería-

- la propia señorita Andretti se lo confeso a Candy,

-cuando,

-ayer después de acompañar al señor William a la estación, es mas le aseguro que ellos sostenían una relación desde hace algún tiempo.

-eso es mentira.- dijo George mas que sorprendido- admito que la señorita Megan siente algo por William hasta un ciego se da cuenta de ello, pero el siempre se mostró serio y educado ante ella, dejándole ver que no tenia ninguna posibilidad.

-entonces como sabia del matrimonio secreto del señor Andrew con Candy, - dijo seria Doroty mientras lo miraba a los ojos.

George se quedo con la boca abierta al escuchar lo dicho por Doroty, ahora entendía muchas cosas, y a su mente vino la vez en la que William le dijera que Candy era su esposa.

-por su cara veo que no lo sabías verdad-

-William lo menciono una vez, pero no le creí por que al final admitió que era broma, por la emoción del momento, y con respecto a la señorita Andretti no se como se atrevió a decirle a Candy semejante cosa, de todos modos investigare de donde vinieron esos anónimos y llegare al fondo de este asunto, castigare a los responsable.-dijo con furia y determinación en sus ojos- William se fue creyendo que Candy y Maxwell eran mas que amigos, y no se cuando volverá, me dejo a cargo de todo, pero en cuanto se ponga en contacto conmigo le contare toda la verdad y tendrá que recapacitar.

- pero será demasiado tarde- dijo en un susurro la joven.

George ayudo a Doroty con las maletas y la llevo a su nueva casa, se sorprendió al ver a Candy estaba muy triste y tenia los oj0s muy hinchados de tanto llorar, pero aun así le sonrío.

-No era necesario que trajeras a Doroty, George te aseguro que no se robo nada, solo me trajo la ropa que compre con mi sueldo.- dijo con dignidad mientras tomaba las cosas que la mucama le había llevado

El frió recibimiento sorprendió a George, pero pensó que la rubia solo estaba a la defensiva debido a los últimos acontecimientos.

-discúlpeme si me presencia le molesta Señora Andrew- dijo educadamente ahora que sabia que era la esposa de William debía tratarla con todo respeto,- no quise que la señorita Doroty viniera sola.- dijo sinceramente el moreno

Candy se sorprendió al escucharlo, y pensó que ya sabía toda la verdad sobre su matrimonio.

-Perdóneme George, no quise ser grosera con usted solo espero que me comprenda, y aprovechado su presencia podría hacerme un gran favor.

-el que guste señora Andrew.

-en primer lugar solo dígame Candy, no soy mas la señora Andrew,-dijo molesta- en segundo podría darle a la tía abuela esta carta.

-si Candy, lo que usted diga. – dijo tomando el sobre

- entréguele esto a su jefe cuando vuelva.

Le entrego a George el pequeño cofre con joyas que Doroty le había llevado, en la cual había el broche del príncipe de la colina, con todo el dolor de su alma saco su anillo de compromiso y de bodas que estaban dentro de la cadena que le regalara la hermana Maria cuando abandono por primera vez el hogar de Pony la cual siempre tenia junto a ella.

George quedo de una pieza, recordaba la ilusión con la que William había comprado cada una de las joyas.

-pero Candy, estas joyas son tuyas, Sir William las compro pensado en ti.- sorprendido

-no quiero nada que venga del Sr. Andrew, si las compro fue solo para calmar su conciencia, el tenerlas seria un doloroso recuerdo que su amor hacia mi fue una ilusión, un capricho mas de hombre rico.

Tanto George como Doroty estaban atónitos al escuchar a la rubia. Que el buen hombre decidió cambiar la conversación.

- Candy, si me permite me gustaría contar con su aprobación para poder visitar a Doroty con frecuencia.- dijo con un poco de nerviosismo

-por mi no hay inconveniente, Doroty es libre de hacer lo que le plazca, Además dentro de poco me iré de viaje y no pienso volver.- contesto fríamente

- se va usted Candy, pero donde.-pregunto el hombre realmente preocupado

La rubia desconfió de George por que pensó que tal vez le comentaría a William donde se encontraría. A lo que altivamente respondió.

-me voy de Chicago me alejo para siempre de la familia Andrew, no quiero que mi presencia atraigan mas desgracias, si me disculpan tengo cosas que hacer, se quedan en su casa.- miro fijamente al hombre antes de irse - George gracias por todo, Doroty el es un gran hombre no lo dejes ir.

Salio a caminar un poco estar de nuevo en esa casa le traía dulces y dolorosos recuerdos.

Al día siguiente en otra parte de la ciudad, Maxwell le contaba a su buen amigo Alexander lo sucedido una par de noches atrás.

- Y así sucedieron las cosas, ayer fui a buscar a William para explicarle la verdad, pero el muy imbecil salio de viaje y nadie supo darme razones de cuando volverá, lo siento por tu hermana que esta realmente destrozada.- dijo con rabia e impotencia

-. Te lo dije, desde un principio ese hombre no me daba buena espina. – grito Alex

- Lo que nos debe de importar ahora es el bienestar de tu hermana, no me gustaría que tomara una decisión equivocada, la vi tan triste, no acepto quedarse en mi casa, busco un pequeño departamento donde vivir con su amiga Doroty. La verdad me siento culpable por lo que paso, y más con lo que salio en el periódico.- exclamo golpeando el escritorio

- Que cosa.- grito Alex

-lee- dándole el periódico-

La boda del año se cancela

A tan solo pocas semanas de celebrarse la boda de la Srita. Candice White y el magnate de negocios William Andrew, el compromiso se anula.

Las razones no fueron dadas por parte del vocero de la familia Andrew, solo comento que seguía órdenes. Y lo peor de todo es que el Sr. Andrew se encuentra de viaje para esclarecer los rumores sobre el rompimiento del compromiso, y la Srita White no se ha dejado ver por la ciudad para dar su versión, fue una gran sorpresa para todos ya que ambos parecían muy enamorados.

- Esto es una locura,- grito Alex dejando de leer- mi pobre hermana debe estar sufriendo mucho. Estaba tan feliz por su próxima boda.

- Cierto, así que he pensado que tal vez es hora de que sepa la verdad, y tenga una familia en la cual apoyarse.- opino Max

- Tienes razón ya es tiempo de que sepa que no esta sola, esta noche sabrá la verdad.

Candy caminaba lentamente por una calle poco transitada, había leído la noticia en los periódicos, este nuevo golpe terminaba con todas sus esperanza, estaba decidida a no llorar pero su semblante triste no pasaba desapercibido.

Tenía pensado despedirse de todas sus amistades ya que esa noche partiría a Washington, así que con paso lento se dirigió a la mansión de los Wilson, sin sospechar que ahí la aguardaba su destino.

Al llegar fue tratada con gran amabilidad, como si fuera parte de la familia cosa que a la rubia le agradaba, sus labios esbozaron una tímida sonrisa al ver a la señora Wilson. Sentía una enorme necesidad de desahogarse con ella, que se había vuelto en parte importante de su vida en tan poco tiempo. Al tenerla frente a ella, se lanzo a sus brazos a llorar como un bebe indefenso la Sra. Wilson se asusto al verla y escucharla llorar así.

- que tienes hija por que lloras de esa manera, me rompe el alma verte así.-dijo desesperada mientras la abrazaba tratando de calmarla

-gracias, sra. Wilson y perdóneme por esta escena, pero necesitaba desahógame con alguien, - dijo un poco mas calmada

-si deseas puedes contarme lo que te pasa, puedes confiar en mi- dijo con sinceridad

La rubia le contó que su relación con Albert había terminado, y sobre su decisión de irse como enfermera voluntaria a la guerra. Al escucharla Sandy sintió que el mundo se le venia encima, no estaba dispuesta a perder a su hija, ahora que por fin la habían encontrado, así que sin pensarlo confeso.

-no puedes irte de voluntaria hija es muy peligroso- con los ojos llenos de lagrimas

-ya nada me ata a este lugar, estar aquí me trae malos recuerdos al menos en el frente puedo ser útil como enfermera puedo salvar vidas.- dijo mirando hacia el techo

-no debes irte hija, tu familia te necesita.- nerviosa mientras se limpiaba las lagrimas

-no tengo familia señora Sandy, soy huérfana, no lo olvide.- dijo sorprendida al verla llorar

-no eres huérfana mi cielo, tienes un padre amoroso que desde que desapareciste se muere por abrazarte nuevamente, Una madre que anhela demostrarte todo su amor, y un hermano que daría su vida por ti.- soltó al fin

-no la entiendo lo que trata de decirme señora Wilson.-dijo confundida

- nosotros somos tu familia Candy, aquella familia que sintió morir cuando nos dijeron que tal vez habías muerto o peor aun que habías sido vendida al extranjero, aquella familia que siempre rezo por ti día tras día para que nada malo te ocurriera, aquella familia que te amo desde el momento en que te conocimos, tu eres Catherine Scarlett Wilson Forbes mi hija.

Candy quedo en Shock al escuchar a la señora Wilson y comprendió muchas cosas que habían pasado desapercibidas ante ella y a las cuales no le había dado importancia, en primer lugar, lo bien que se sentía al estar con los Wilson, la alegría que mostraba esa familia cuando ella iba de visita, la forma incondicional con que Alex la apoyaba, el parecido que tenia con esa amable señora, y la dulce mirada que le dirigía Eduart Wilson al verla

Otra noticia impactaba su vida, era demasiado en tan poco tiempo, su primera reacción fue salir corriendo de ese lugar, se sentía tan molesta consigo misma, ya que las personas que amaba la engañaban para así ganarse su confianza.

Sandy Wilson no entendía la reacción de Candy, pero decidió que era lo mejor dejarla sola para que asimilara las cosas. Pero su corazón le decía que había lastimado aun más a su hija.

Candy llego a su departamento, al verla Doroty se asusto, estaba muy pálida con la mirada perdida. Antes de llegar a ella Candy se desmayo, a como pudo Doroty la llevo a su habitación y busco la sales para que volviera en si. Al reaccionar su amiga le dijo.

- no has comido bien, no te estarás dejando morir a propósito verdad.-regaño Doroty

-claro que no Doroty, es que no tengo hambre.- se defendió

- Candy eres enfermera y sabes que tienes que cuidar tu salud, ahora mas que nunca tienes que ser fuerte, no te dejes vencer, siempre has salido adelante esta vez no será la excepción.- la animo

-tienes razón Dory, tengo que ser fuerte, no se como pero voy a salir adelante, el Sr. Andrew fue muy claro al referirse a mi como una niña llorona, tengo que cambiar por completo.

-no digas eso, seguramente el señor William lo dijo por que estaba muy enojado-

-claro que no, sabia perfectamente lo que decía. Además esa noche conocí a un Albert muy diferente, dijo lo que realmente pensaba de mí, que sus desgracias comenzaron desde que entre en su familia, así que será mejor desaparecer para siempre.

En la mansión Wilson la Sra. Sandy paseaba de un lado a otro como león enjaulado. Estaba desesperada, entendía que había hecho mal a contarle le verdad a Candy, ahora temía lo peor. Al llegar su esposo e hijo a casa le contó lo que había hecho.

-. Pero no era el momento de contarle la verdad Sandy.- grito Eduart

- Lo se, pero la vi tan mal, tan desesperada, tenia que decirle que no estaba sola, que tiene una familia que la apoyara en todo.- se defendió Sandy

- Estoy de acuerdo con mama, además tenia pensado en decirle hoy mismo la verdad sobre su origen, Max me dijo todo lo que ocurrió esa noche, y la forma tan humillante que William se expreso de ella.

Alex le contó a su familia lo que había ocurrido esa noche, y también de que Max, había buscado a William para explicarle, pero que este había salido de viaje y no sabían cuando volvería.

-. Tenemos que estar con nuestra hija, tiene que saber que no esta sola.

-. Estoy de acuerdo papa, se donde vive, ahora mas que nunca debemos apoyarla.

Los 3 salieron rumbo a casa de la rubia, la cual después de comer dormía un poco antes de irse de viaje.

Al llegar al departamento Doroty los recibió informándoles que Candy estaba durmiendo.

Los Wilson decidieron esperarla, ya que ellos habían esperado 19 años para tener a su hija que podían esperar una horas mas. Alex pregunto a Doroty la verdad sobre lo sucedido, la joven le informo de los anónimos que recibía su amiga y de la carta que supuestamente le había enviado su amigo Max. Lo peor fue cuando le dijo que Candy se había inscrito como enfermera voluntaria para ir a la guerra que partiría esa noche y nada la haría cambiar de opinión.

- Eso es una locura, no tiene necesidad de irse tan lejos,-grito Eduart asustado

- Es muy peligro para una mujer estar cerca del frente de batalla, es una locura no lo permitiré. Nuestro deber es cuidarla.- apoyo Alex a su padre.

Candy que estaba escuchando desde su habitación salio de repente.

- ustedes no tienen la obligación de preocuparse por mí.-dijo secamente

-. Pero por que dices eso, somos tu familia y como tal debemos de velar por ti.-dijo Sandy Wilson muy preocupada al verla por primera vez tan seria

- Nunca e tenido una familia señora, saldré adelante sola tal y como siempre lo he hecho- dijo mirando a los 3 Wilson seriamente y con la frente en alto.

- pero hija-

-no me diga hija señor Wilson- grito Candy- que no lo soy

- se que no tenemos disculpas hija,- volvió hablar Eduart Wilson- pero si nos das la oportunidad de estar a tu lado te daremos todo el amor que en estos años hemos guardado solo para ti.- suplico acercándose un poco a la rubia.

- Y quien le dijo a usted Sr. Wilson que yo necesito de su amor.- dijo con ira dando un paso hacia tras.

- Por favor hija permítenos estar cerca de ti.-suplico entre lágrimas Sandy al escuchar la forma tan dura de hablar de Candy

La rubia se encontraba seria su cara no reflejaba ninguna emoción, pero dentro de su corazón tenia ganas de correr hacia esas personas que le ofrecían su amor de forma desinteresada, pero a la vez ya no sabia en quien confiar.

Alex al ver a Candy se sorprendió, en los ojos de la rubia pudo distinguir dolor, y por primera vez un chispa de odio, así que hablo con el corazón en la mano.

-. Si odias a alguien, ese debo ser yo,-dijo Alex acercándose a ella y mirándola a los ojos continuo- por que mientras tu sufrías carencias y malos tratos, yo gozaba del cariño, las comodidades y sobre todo la atención de nuestros padres, no los odies a ellos, por que fui un mudo testigo de su sufrimiento, no paso un día sin que mama no dejara de pensar y rezar por ti, al no tenerte a su lado, a papa que a pesar de parecer duro e inflexible, lo vi y escuche llorar muchas noches cuando creía que todos dormíamos, ódiame a mi y no a ellos. Por que yo me odio a mi mismo por tener todo lo que te falto. Daría mi vida sin con ello puedo borrar un poco tu sufrimiento y aliviar el dolor de tu corazón.-dijo mientras se arrodillaba frente a ella- Por favor perdóname y déjanos ser la familia que te falto y que tanto necesitaste en todos estos años, no nos niegues tu cariño por favor- dijo mientras lagrimas resbalaba por su mejilla

Estas palabras y el ver a Alex frente a ella arrodillado, ablandaron el corazón de Candy, se arrodillo frente a su hermano y lo abrazo mientras gruesas lágrimas resbalaban por su rostro-

- Perdóname tu a mi,- dijo con gran dolor- pero estoy tan dolida, ya no se en quien confiar.

- Puedes confiar en nosotros- dijo Sandy mientras abrazaba a sus 2 hijos a la vez que los levantaban del piso- somos tu familia y a partir de ahora no dejaremos que nada malo te pase.

La que no entendía nada de lo que sucedía era Doroty que solo escuchaba en un pequeño rincón de la casa. A lo que candy le dijo.

-ellos son mi familia Doroty, te presento a mi padre mi madre y mi hermano.

- es un placer conocer a las amigas de mi hija. Dijo Eduart Wilson mientras abrazaba por primera vez a su hija.

- Hija mía es hora de que vengas a casa con nosotros y tener lo que por derecho te corresponde, no tienes necesidad de trabajar y mucho menos irte- dijo Sandy-

- No puedo. Gracias por su ofrecimiento, pero hice un compromiso con el director del hospital para viajar de enfermera voluntaria hoy en la noche.

-no te preocupes por eso déjalo en mis manos yo lo solucionare- dijo Alex

- aun así no puedo irme con ustedes- se disculpo la pecosa

- Pero porque, nuestra casa ahora es tu casa- dijo Alex mientras limpiaba las lágrimas de su hermana.

- por mi culpa Doroty perdió su trabajo y seria una malagradecida si la dejara sola en estos momentos

-. No te preocupes por eso hija, si así lo desea tu amiga puede venir con nosotros.-dijo Eduart amablemente

- Claro ella puede ser tu dama de compañía, solo una amiga puede ocupar ese puesto.-dijo Sandy

- Que dices Doroty aceptas, - dijo la rubia mirando a su amiga con dulzura

- Acepto, ser tu dama de compañía.

- No se diga mas, recojan sus cosas que nos vamos a casa, a tu casa hija.- dijo orgullosa Sandy Wilson- Tenemos tantas cosas que platicar

-. Tengo una pregunta, como pueden asegurar que soy su hija.-pregunto Candy

Fue el turno del Sr. Wilson en hablar. Le contó sobre el detective que había contratado desde hace 3 años, y de cómo todas pruebas la señalaban con su hija perdida.

- Pero si aun tienes dudas de que somos tu familia hay dos pruebas muy fáciles para que salgas de dudas.- dijo Sandy Wilson

-. Y cuales son esas pruebas.- dijo curiosa la rubia

-. Mi hija tiene un lunar en forma de media luna en su espalda. Y se muy bien que tienes ese lunar, lo vi cuando te probaste los vestidos en casa de madame Edith, y la segunda es nuestro gran parecido hija.

- es verdad.- dijo tristemente al recordar su vestido de novia.

- Ves, no hay ninguna duda de que eres mi hija, ese lunar es la marca nacimiento de los Wilson. Al igual que tu hija, Alex lo tiene pero en brazo derecho

- Al fin encontré a mi pequeña hermana, de ahora en adelante no dejare que nada malo te pase. Estamos ansiosos por tenerte al fin en tu casa.- dijo abrazando con ternura a la rubia.

- Pero antes de ir con ustedes, debo confesarles algo que ara que se avergüencen de mí, pero yo estoy muy feliz y no me arrepiento de nada

- Es algo grave hija por favor no nos asustes.-

-. Nada ara que nos avergoncemos de ti.-dijo Alex tomando su barbilla

-. Me case en secreto hace unos meses.-bajando la mirada

Los Wilson se quedaron sin habla al oír a su hija decirles semejante cosa, pero sabían también lo enamorada que estaba Candy así que le brindaron todo su apoyo, diciéndole que lo más importante era que al fin serian una verdadera familia.

-. Gracias a todos por su apoyo, son unas personas maravillosas

- Es algo más que eso hermana, somos tu familia, a partir de este momento el pasado se queda en el pasado, lo importante ahora será el futuro.

Todos abrazan a la pecosa, que seguía derramando lágrimas, pero ahora de felicidad.

Los Wilson ayudaron a la rubia a empacar sus poca pertenencias, a partir de ese día empezaba su nueva vida como miembro de una de las mas importantes familias de Europa y Estados Unidos.

Al entrar a su nueva casa Candy, se hizo una promesa a si misma.

- Empiezo una nueva vida, ahora tengo que ser una mujer fuerte para salir adelante, hoy muere Candice White y nace Catherine Scarlett Wilson

Después de contarle sobre sus planes de viajar esa noche, Alex salio rumbo a la estación, dispuesto a solucionar el problema de su hermana.

Ya en la estación Alex buscaba al doctor Joseph Sullivan, al interrogarlo un poco el doctor le informo que solo viajaría con una enfermera a la cual no conocía, pero que durante el trayecto se le uniría el resto de la comitiva. El doctor se alejo a revisar su equipaje por un momento, mientras Alex jugaba con el boleto de viaje de su hermana, pero por un descuido el boleto de tren se le resbalo de las manos, y una mujer lo tomo del suelo, la dama en cuestión buscaba la forma de viajar al viejo continente para reencontrarse con su esposo. Al ver el boleto sintió mucha envidia por la persona que viajaría ya que el papel especificaba todo el itinerario del viaje. Al entregarle el boleto a Alex, lo felicito por el próximo viaje ya que ella no pudo conseguir lugar, el joven Wilson muy amablemente le explico que la persona no viajaría y tiraría el boleto el siguiente bote de basura, la mujer que se llamaba Janet Lewis, al escucharlo le suplico a Alex que se lo obsequiara, el joven sin pensarlo dos veces se lo entrego no sin antes explicarle que debía actuar como una enfermera ante su acompañante y que su nombre seria Candice White, la mujer acepto gustosa, después de las explicaciones y señalar al doctor con quien viajaría Alex se fue no sin antes desearle feliz viaje sin pensarlo Janet tomo el lugar de Candy en el tren y en el barco.

Dos días pasaron lentamente la rubia a un no se adaptaba a su nueva vida. Ahora la llamaba Srita. Catherine Wilson. Solo los más cercanos la llamaban Candy, (la costumbre).

Alex Wilson, hacia todos los trámites de cambio de nombre, y borraba prácticamente del mapa el nombre de Candice White, usando su poder e influencias buscaba la forma de anular el matrimonio eclesiástico de su hermana con William A. Andrew.

Fiel a sus amigos continuaba visitando a su amiga Diana que estaba en su séptimo mes de embarazo, la pobre mujer estaba cada vez más pálida y débil. Cada vez que la visitaba procuraba que nadie la viera, ya que no deseaba que nadie supiera donde encontrarla. Los periodistas la buscaban para que diera una explicación sobre el rompimiento de su compromiso, pero Alex fue muy inteligente al correr el rumor de que la señorita White estaba en Washington, pero aun así debía tener cuidado.

El doctor que revisaba a la señora Vandervit estaba preocupado, la mujer no respondía al tratamiento, parecía que Diana cambiaba su vida por la de su hijo que según el doctor crecía sano y fuerte. Como todas las tardes Candy visitaba a su amiga Diana, pero ese día en particular tenía un mal presentimiento.

Diana Vandervit no sabía el verdadero motivo del por que se había cancelado la boda de su amiga, tanto Maxwell como la propia Candy la convencieron de que se dieron cuenta a tiempo que su matrimonio hubiera sido un error. Ya que si le contaban el verdadero motivo la mujer se alteraría al saber que todos habían caído en una trampa, cosa que podría resultar fatal tanto para ella, como para la criatura.

Es una lastima que tu boda se haya cancelado, debes estar muy desilusionada.- dijo tristemente Diana tocándose el vientre mientras miraba a la pecosa

- para nada, es una suerte que nos hallamos dado cuenta de que cometeríamos una error-mintió- pero cambiemos de tema por favor, dime como te siente

- La verdad me siento morir, - hablo cansada la mujer

-. No digas eso, estarás bien, es solo que tu embarazo es algo complicado, pero cuando tengas a tu hijo en tus brazos se te olvidara todo el dolor que sientes lo se por que lo he visto ciento de veces en el hospital.- dijo sonriendo al recordar

- Eso espero, pero por si acaso quiero que me prometas algo. – dijo tomándola de las manos a la vez que la miraba fijamente

- sabes que no puedo negarte nada- sonriendo

-. Si muero, quiero que me prometas que serás cuidaras a mi bebe, siento que mi fin esta cerca y me gustaría dejar a mi hijo en buenas manos, y has sido mas que una amiga, eres la hermana que nunca tuve, se que tienes un gran corazón y…

-. Pero que tonterías dices mujer,- la interrumpió sorprendida al escucharla

- si piensas que son tonterías, entonces júramelo, por favor- repitió mirando a Candy fijamente a los ojos.

-. Te lo juro, si algo malo te pasa cuidare de tu hijo.

-. Gracias, ahora si podré dormir tranquila. – hablo mientras caía en un profundo sueño.

- Haré todo lo posible no te preocupes.-susurro al verla dormida.

La rubia noto esa tarde el cariño que Max le profesaba a su esposa y cada vez que recordaba la promesa se le helaba la sangre, pero tenia fe de que nada malo pasaría. Sus pensamientos la traicionaban al recordar a Albert, pero se había prometido a si misma enterar su amor en lo mas profundo de su corazón.

Mil perdones por la tardanza pero tuve un problema con mi lap y desgraciadamente perdí la continuación, y como llevo avanzado varios capítulos de la historia los estoy recuperando uno por uno, y me esta llevando algo de tiempo.

Espero que les haya gustado el capitulo, y aunque no lo crean llore al escribirlo.

Agradezco sus muestras de apoyo. LadyGV, Usagi13chiba, Calemoon, Ale85, jipuk, Galaxylam84, Anahis, Themis, Nelly, Jenny, Yarda, Princesslove, Hielen Prince Snape, Magdy, mil gracias.

Como siempre a la espera de sus criticas, ya que sin ellas no podría continuar la historia.