Capítulo 9: Lipgloss and Lollipops

"Creo que hay belleza en todo. Lo que las personas 'normales' perciben como feo, usualmente yo lo puedo ver como bello." —Alexander McQueen

Armin vino a mi casa a alrededor de las 7:45 al final como había dicho y no un minuto después. Insistió en entrar para saludar a Mikasa y mi papá, pero en realidad sabía que solo quería entrar para ver si le podía echar un vistazo a la imagen agrandada de mí en la revista. Sus no muy inocentes intenciones fueron fáciles de ver en esa falsa sonrisita inocente suya. Nota personal: Armin Arlert es probablemente un genio malvado y se hará cargo del mundo algún día.

—Dios, Eren. ¿Esos jeans están pintados en tus piernas? —preguntó Armin sobre mi atuendo (1) una vez que ya estábamos de camino hacia el club en su Picanto azul.

—Lo sé, no me digas. Créelo o no, estos son los de Mikasa. No me preguntes cómo ella y yo somos la misma talla en jeans. Solo lo somos —escuché a Armin reír fuertemente.

—¿Y puedes respirar en esos?

—Para ser honesto, no son tan incómodos en realidad. Aunque ella me obligó a ponérmelos. Tan pronto como le dije que iba a ir a Club Sina esta noche, arrasó con mi closet diciendo algo sobre que necesito echar un polvo.

—¿Thomas vino de nuevo? —preguntó con una sonrisa comprensiva.

—Ugh, sí. Él me dejó y aun así trata de venir para pedirme que volvamos juntos y decirme lo arrepentido que está. Juro que… —resoplé, cruzando mis brazos sobre mi pecho.

—Mikasa tiene razón. Necesitas echar un polvo —rio Armin.

—Bueno… si estoy siendo sincero, creo que lo necesito también —sonreí.

—Y hey, tienes a dos de los chicos más lindos del trabajo detrás de ti y ambos van a estar en el club esta noche.

Rodé mis ojos.

—¿Aún sigues con eso? Los dos sabemos que Marco no hará nada si Jean está ahí.

—Cierto, pero los dos sabemos que Reiner no se va solo a sentar y quedarse tranquilo. Yo creo que, para el final de la noche vas a terminar yendo a casa con Reiner o algún extraño al azar y estoy apostando por Reiner.

—Wow, Ar. ¿En serio? —dije, dándole una mirada incrédula.

—Oh, por favor, Eren. Los dos somos hombres adultos aquí. ¿Vas a decirme que nunca has tenido un rollo de una noche con un extraño en un club antes?

—¿Si dijera que no? —pregunté con una risa.

—Diría que estás mintiendo, porque incluso yo he tenido ligues de una noche con extraños en un club antes.

—Okay. Ahora eso me resulta difícil de creer.

—Qué grosero, Eren —Armin podía ser tan descarado a veces.

Llegamos al club en prácticamente nada de tiempo y la línea para ingresar era, por decir lo menos, ridícula. Dudaba que todas estas personas solo fueran de Survey Corp, y comprobé mis sospechas cuando después de que Armin y yo hayamos aparcado su auto a dos cuadras, caminamos hacia el tipo musculoso de seguridad bloqueando la puerta mientras le explicaba a una mujer ebria sobre cómo el lugar había sido alquilado y solo las personas que mostraran prueba de ser trabajadores de Survey Corp podían entrar. Ella estaba cabreada.

Ignorando las miradas enojadas que nos dieron mientras nos saltábamos la línea y nos dirigíamos directamente a los porteros, Armin y yo enseñamos nuestras identificaciones del trabajo y los gorilas de inmediato nos dejaron entrar. Creo que uno de ellos incluso me guiñó el ojo, lo que iba a pretender que no vi porque, wow. Incómodo.

Las fuertes vibraciones de la música del club que estaba a todo volumen desde el interior nos golpearon tan pronto como entramos por las puertas dobles. Solo eran las ocho de la noche y el lugar estaba ya tan lleno con una masa de cuerpos. El aire estaba un poco cargado por el calor de todos estos cuerpos limitados en un espacio, pero comparado con otros clubes a los que he ido en el pasado, no era tan sofocante y aún había mucho espacio para moverse libremente sin conseguir que una bebida sea derramada sobre ti.

Armin tomó la delantera, lo suficientemente extraño, y solo lo seguí, dejando que mis ojos captaran todo lo que podía bajo las coloridas luces fluorescentes del club. Sin duda, estaba a la altura de su reputación de alto nivel, Club Sina ciertamente no era un agujero como los clubes a los que estaba acostumbrado. Desde sus caras mesas reservadas de cuero rojo hasta los techos de espejos, todo sobre Club Sina gritaba Elegancia y Estilo. No era de extrañar que fuera uno de los clubes más difíciles de entrar y de los más populares.

Vi varias caras familiares del trabajo, ninguna que conociera personalmente, pero rostros que había visto corriendo a mi lado en el vestíbulo o haciendo entregas en nuestro piso. Parecía que prácticamente todos de Survey Corp estaban aquí, pero eso sería imposible. Armin nos llevó a una sección del club en la parte de atrás, cerca de la pista de baile que estaba muy mal iluminada, pero supuse que fue hecho a propósito.

Inmediatamente vi una familiar cabeza de cabello rubio bien peinado y un par de calculadores ojos azules que siempre me atrapaban. Erwin Smith estaba sentado en una gran mesa con algunas otras caras conocidas, un vaso de lo que asumí era whisky en su mano con un solo trozo de hielo en él. Su traje era diferente de la usual vestimenta que estaba acostumbrado a verle. Le faltaba su elegante corbata de seda que siempre llevaba en la oficina y los dos primeros botones de su camisa azul oscuro (2) fueron dejados abiertos, dando a todos un pequeño vistazo de sus clavículas y dios, se veía bien.

En realidad solo reconocí a dos de las otras personas que estaban sentadas con él, quienes eran Hanji y Mike Zacharius. Tenía sentido que hayan invitado a Mike a la celebración, él fue el que hizo que la portada de nuestra revista sea posible después de todo. Sin embargo, no reconocí al hombre de pelo oscuro sentado a la derecha de Erwin. Tenía el cabello negro desordenado que estaba rasurado en un estilo bastante extraño, algo de vello facial en su labio superior y barbilla. Parecía que no podía elegir si quería una barba o no por lo que se decidió por una mezcla de ambos. Tenía pequeños ojos oscuros y el ceño fruncido en su cara envejecida. Me pregunté cuál era su conexión con Erwin Smith, los dos eran completamente opuestos en apariencia.

—Armin, Eren. Pudieron venir —Erwin fue el primero en saludarnos mientras nos acercábamos, una cálida sonrisa en su rostro bien afeitado.

—¡Eren! —chilló Hanji, rebotando con entusiasmo en su asiento.

—Buenas noches a todos —saludó Armin cortésmente.

—Encantado de verte de nuevo, Eren —dijo Mike con una pequeña sonrisa y un gesto de la cabeza.

—Hola, Hanji, señor Zacharius —saludé de vuelta tímidamente.

—Por favor, solo dime Mike —dijo quitándole importancia.

—¡Mírate, señor Alto, Bronceado y Guapo! ¡Eren, te ves fantástico! —canturreó Hanji con una amplia sonrisa.

—Ciertamente —añadió la voz profunda de Erwin y sentí mis mejillas ponerse calientes.

—Um, gracias. Todos ustedes se ven muy bien también —respondí débilmente.

De repente, sentí un par de fuertes manos en mis hombros y me sobresalté ligeramente.

—Hola, precioso —escuché la voz de Reiner susurrar junto a mi oreja, y joder, hablando de un buen momento.

Ahora tenía al caliente jefe de mi jefe con el que puede que quiera coger en frente de mí y mi enorme crush de la oficina detrás de mí. Hablando de estar atrapado entre la espada y la pared. Erwin solo arqueó una interesada ceja ante el cursi nombre cariñoso con el que Reiner eligió llamarme y sonreí torpemente dando la vuelta para saludar al rubio.

—Dios, Reiner. Casi me das un infarto.

—Lo siento —rio. No sonaba para nada arrepentido—. Hey, Sasha y los otros están sentados por allá y aún tenemos espacio —finalmente, Reiner pareció notar que no estábamos solos.

Miró por encima de mi hombro y probablemente recién se dio cuenta de nuestro grupo de superiores sentados en la mesa circular. Mostró una ancha sonrisa y luego sentí uno de sus fuertes brazos envolverse alrededor de mi cintura posesivamente.

—Hola, señorita Hanji, Smith —Erwin y Hanji solo asintieron en reconocimiento—. ¿Espero que no les importe si me robo a estos dos? —preguntó todavía sonriendo.

—Para nada —dijo Erwin con una sonrisa educada y un movimiento de cabeza—. Disfruta tu noche, Eren —Erwin casi ronroneó. La música a todo volumen apenas ahogando su tono ligeramente sugerente.

Mierda. ¿Cómo es posible querer follar con dos chicos al mismo tiempo? No estaba seguro de quién me atraía más por ahora. Reiner, mi caliente compañero del trabajo el cual estoy seguro de que me haría pasar un buen rato, o Erwin, el sexy jefe de mi jefe que podría hacerme pasar un mejor momento tal vez. La única diferencia entre los dos era que Erwin estaba probablemente fuera de mi alcance. Aun así, eso no me impedía desear que esas sugestivas miradas y persistentes toques en realidad significaran que Erwin podría estar interesado en mí. Un chico podía soñar, ¿cierto?

Armin y yo nos despedimos rápidamente de nuestros superiores antes de que Reiner nos llevara a la mesa reservada donde Sasha, Connie, Bert y Annie estaban esperándonos. Reiner mantuvo un firme agarre en mi cintura hasta que llegamos a la mesa y luego por fin me soltó. Me deslicé en las butacas de cuero rojo después de Armin y Reiner se sentó después de mí. La mesa no era tan grande o espaciosa como la que Erwin y Hanji estaban compartiendo, así que estábamos algo apretados. Creo que tenía una pierna en el regazo de Armin y la otra sobre Reiner.

La música del club estaba vibrando a través de mi pecho mientras ponían un molesto remix de Blurred Lines. Dios, juro que me gustaba más esa canción cuando no la estaban pasando en la radio cada dos minutos.

—¿Cuál es tu veneno, Jaeger? —preguntó Reiner, medio gritando. Me di cuenta de que me estaba preguntando lo que quería beber y joder, después de ese pequeño encuentro con Erwin estaba bastante seguro de que necesitaría un trago.

—Un shot de Bacardi estaría genial —solté una risa.

Reiner sonrió antes de preguntarles a los demás en la mesa lo que querían beber ya que al parecer iba a hacer un viaje a la barra. Luego se estaba deslizando fuera de la butaca, dándome un poco más de espacio para respirar ahora que no estaba prácticamente sentado en su regazo y me empecé a relajar un poco.

—Eren, ¿quién combinó tu atuendo? —Sasha gritó desde el otro lado de la mesa. Pues mierda, realmente no le podía mentir a Sasha.

—Mi hermana lo hizo —dije tímidamente.

—¡Oh! ¡Tiene muy buen gusto! ¡Deberías traerla la próxima vez que nos juntemos!

—Sí, tal vez.

—¡Sasha, deja de comer todas las aceitunas! —Connie reprendió mientras le quitaba el plato de aceitunas a Sasha.

—¡Pero, cariño, me muero de hambre! —Sasha lloriqueó.

—¡Te comiste tres Big Macs de McDonalds antes de venir aquí!

—¡Eso fue hace más de una hora! ¡¿Cómo esperas que me quede llena con solo tres hamburguesas?!

Reiner regresó poco después de la pequeña sesión de bromas de Connie y Sasha y pronto un mesero vino con todas nuestras bebidas en una bandeja. Para mi sorpresa, no solo Reiner me ordenó mi shot de Bacardi, sino que también me pidió un Martini sucio.

—Pensé que necesitarías algo que te durara más que solo un shot de Bacardi —ronroneó, poniendo un brazo alrededor de mis hombros.

Sonreí y me dejé recostar en su costado mientras tiraba mi cabeza hacia atrás bebiendo el Bacardi primero. Quemó por mi garganta como ninguna otra cosa en el mundo, pero ayudó a soltarme un poco, ya que obviamente había estado sintiéndome algo tenso desde que Armin y yo llegamos aquí. Luego estaba bebiendo casualmente mi Martini mientras Reiner tomaba largos tragos de su botella de Budweiser.

—¡Okay, okay! Pero en serio… si tuvieran una hermana o hermano menor y necesitaran presentárselo a alguien de nosotros en esta mesa, ¿a quién sería? —preguntó Connie, mirando a cada uno.

Reiner abrió la boca primero.

—Armin, obviamente. Sería como el yerno perfecto para cualquier persona —bromeó.

—No es cierto —intervine—. Armin puede verse inocente, pero es un genio malvado —Armin me empujó juguetonamente en el brazo y solté una carcajada.

—¿Y tú, Armin? —preguntó Reiner—. ¿A cuál de nosotros le presentarías a tu hermano o hermana menor si tuvieras uno?

Armin fingió pensar en ello mientras tarareaba y le daba golpecitos a su barbilla con el dedo índice adorablemente. Sin embargo, yo lo conocía mejor; debajo de ese lindo exterior había un pequeño geniecillo del mal.

—Bueno, habría elegido a Eren, pero ya que decidió ser un idiota escojo a Bertholdt —Armin soltó una risita.

—¡Aw, qué! —sonreí—. Hombre, eso no es justo. Bert es el chico más dulce.

—Nuh-uh. ¿Qué tal Marco? Él es como Jesús encarnado —Connie bromeó y todos reímos.

Antes de darme cuenta, mi primer Martini se había acabado y Reiner se separó de mí para ir por otro. A esta altura, me sentía ligeramente mareado y mucho menos tenso, pero no iba a empezar a saltar sobre las mesas y hacer twerking. Eso es para cuando estuviera borracho como una cuba. De repente, una de las meseras vino con una sola copa de Manhattan y me la entregó con una pequeña sonrisa.

—Esta es del caballero en la barra —dijo señalando a un tipo que estaba apoyado contra el bar llevando un saco de esmoquin de terciopelo azul. Tenía el cabello castaño peinado hacia atrás y una barba que encontré bastante atractiva.

Sonrió y levantó su propia bebida hacia mí en un gesto educado y sonreí de vuelta con timidez. Puta mierda. ¿Desde cuándo los hombres comenzaron a comprarme tragos en los bares? Okay, bueno, hubo un chico en Maria's hace no mucho tiempo, pero ese no es el punto. Sentí un codazo en mi costado y me giré para ver a Armin y los otros dándome miradas cómplices y sonrisitas, incluso Annie estaba sonriendo lo que era muy raro.

—¡Oooooh! —Sasha y Connie cantaron como niños de cinco años.

—C-cállense —sonreí.

Y luego otro mesero vino. También me sonrió mientras colocaba una Margarita en frente de mí. Esta vez era de un hombre sentado solo en una mesa privada. También era bastante atractivo, con cabello largo rubio y me sonrió cuando fue señalado por el mesero. Como antes, le sonreí de vuelta educadamente, acepté el coctel y lo dejé a un lado con el Manhattan que había recibido del otro sujeto. Por más halagadores que fueran los gestos, no iba a comenzar a terminarme todos estos tragos.

—¿Qué me perdí? —preguntó Reiner cuando finalmente regresó con otra cerveza en su mano y otro shot de Bacardi para mí.

—Nada —dije mientras tomaba el alcohol rápidamente, disfrutando ese suave ardor.

—Sí, claro. Parece que tienes competencia, Reiner. Dos tíos le compraron tragos a Eren en los cinco minutos que te fuiste —Connie apuntó al Manhattan y Margarita intactos en la mesa y Reiner inclinó una ceja en mi dirección.

Afortunadamente, y digo afortunadamente, hubo una repentina conmoción en la entrada del club y la atención de todos, incluyendo la de Reiner, se fue a la pequeña multitud reuniéndose por las puertas delanteras. Debí haberlo imaginado, solo una persona podía causar tanto escándalo como este.

Levi apareció mientras rápidamente se abría camino entre la multitud llevando (3) sus gafas de sol Versace posadas en el puente de su nariz, una simple camiseta blanca de cuello V con un blazer de lana con mangas de cuero. Déjenle a Levi hacer que un atuendo tan simple se vea increíblemente elegante. Mientras más se acercaba a nuestra mesa, mi boca se abrió al ver los pantalones de cuero muy ajustados que estaba usando.

Oh, por Dios. En serio estaba usando pantalones de cuero en un club nocturno. Pensé que mierda como esa solo pasaba en las películas, pero no, aquí viene mi jefe vistiendo pantalones de cuero que apretaban su trasero como si acabara de salir de alguna porno rara y oh dios, no, no debería encontrar que su trasero se ve bien en lo más mínimo. Basta, Eren. Detente justo ahora. Solo estás pensando así porque estás algo mareado por el alcohol y puede que estés un poco cachondo, sí, es exactamente eso. Carajo, Levi me vio. Ahora se está dirigiendo a nuestra mesa y contuve el aliento mientras se acercaba.

—Oi, mocosos. ¿Dónde está Erwin y la loca de Hanji? —preguntó, quitándose las gafas de sol de su nariz y guardándolas en un bolsillo en el interior de su blazer.

Todo el mundo parecía un poco distraído por la elección de ropa de Levi también, ya que nadie le respondió por algunos segundos al principio, demasiado ocupados mirando a sus pantalones de cuero y wow, ¿estaba usando colonia? Mierda.

—Um, está sentado en uno de los privados atrás con el señor Zacharius y Nile Dok —Armin finalmente respondió.

Levi solo dio una breve inclinación de cabeza antes de darse la vuelta para irse, pero luego se detuvo y giró, penetrantes orbes plata y azul cayendo en mí y tragué tan fuerte que pensé que cualquiera en un radio de tres metros pudo oírlo.

—Eren —llamó y levanté la vista hacia él. Dudó en decir lo que sea que quería decir, sus ojos moviéndose de mi cara hacia el brazo que Reiner había puesto sobre mis hombros—. Olvídalo. Solo ten cuidado —murmuró.

Sentí el brazo de Reiner deslizarse de mis hombros hasta mi cintura y me jaló a su costado posesivamente mientras le sonreía a Levi, quien en cambio parecía estarle frunciendo el ceño al rubio si no lo conociera mejor.

—No se preocupe, Jefe. Está en buenas manos —ronroneó Reiner. Si la mirada en los ojos de Levi pudiera matar, estoy seguro de que Reiner estaría muerto hace unos segundos. Se veía más que enojado y no podía entender por qué.

Sin decir una palabra, Levi se fue hacia la parte de atrás, para encontrar a Erwin supuse, y el agarre de Reiner en mí se aflojó. Sentí que me estaba perdiendo de algo, pero no podía descifrar qué demonios era. De cualquier manera, traté de no hacerle caso al extraño comportamiento de Levi y continué bebiendo el nuevo Martini que Reiner me había traído.

Un Martini y un tercer shot de Bacardi después, definitivamente estaba empezando a sentir los efectos del alcohol. Estaba bailando en mi asiento cuando pusieron una canción de Ke$ha, Sasha y yo cantando la letra el uno al otro.

Finalmente, Reiner estaba levantándome de mi asiento hacia la pista de baile. Estaba demasiado ido en mi propio mareo para protestar, de hecho probablemente estaba sonriendo como un idiota mientras me guiaba hasta la masa de cuerpos frotándose en el club.

—Me prometiste un baile, Jaeger —dijo Reiner, dándome una sonrisa arrogante.

(X) Podía escuchar una nueva canción mientras llegábamos a la pista y decidí, qué demonios, estaba aquí para divertirme y estaba lo suficientemente alegre para bailar de todos modos. Además, Reiner se veía jodidamente sensual en esa camisa roja (4) y camiseta blanca. Sus antebrazos estaban buenos y podía ver las venas sobresaliendo de sus músculos.

"I know you want me, I made it obvious that I want you too"

(Sé que me deseas, también hice obvio que te deseo)

Reiner presionó su pecho contra mi espalda y pude sentir sus manos ya en mis caderas mientras empezaba a balancearnos lentamente. Dejé que me guiara por los primeros versos, pero luego comencé a mover mis caderas un poco de lado a lado, en un movimiento circular y podía sentirme sonriendo de oreja a oreja mientras colocaba mis manos sobre las de Reiner firmemente agarrando mis caderas.

"Now rock your body, ooh, damn, I like the way that you move"

(Ahora mueve tu cuerpo, ooh, maldición, adoro la manera en que te mueves)

Cuando la canción empezó a llegar al coro, el ritmo empezó a acelerar un poco mientras guiaba las manos de Reiner más allá de mis caderas hacia mis muslos y lo oí gruñir suavemente detrás de mí. Su cálido aliento cosquilleando la piel de mi cuello a la vez que movíamos nuestros cuerpos juntos, arqueando mi espalda para que mi trasero esté presionado contra sus caderas.

"Please excuse me, I don't mean to be rude, but tonight I'm fuckin' you"

(Por favor discúlpame, no es mi intención ser grosero, pero esta noche te voy a follar)

Las manos de Reiner comenzaron a vagar por mis muslos mientras la canción continuaba. Podía sentir la ligera capa de sudor formarse en mi cuerpo mientras todos los otros cuerpos frotándose en la pista de baile se movían al mismo ritmo. Las luces intermitentes y el bajo vibrando en mi pecho solo elevó mi confianza mientras llevaba mis manos detrás de mí para envolverlas alrededor del grueso cuello de Reiner mientras seguía frotando mi trasero contra su polla.

"You're so damn pretty, if I had a type than baby it would be you"

(Eres tan bonita, si tuviera a alguien entonces cariño esa serías tú)

No pude evitar reír cuando escuché otro gemido frustrado dejar los labios de Reiner mientras agarraba mis caderas más firmemente, clavando sus dedos con fuerza en la tela de mis jeans. Descaradamente restregué mi trasero contra su polla un poco más rudo que antes y pude sentirlo poniéndose duro contra mí mientras más tiempo pasaba frotándome contra él. Incliné mi cabeza a un lado y alcancé a ver un par de calculadores y familiares ojos azules observándome intensamente desde las oscuras mesas en la parte posterior.

"Oh, you know, that tonight I'm fuckin' you, yeah tonight I'm fuckin' you"

(Oh, lo sabes, que esta noche te voy a follar, sí, esta noche te voy a follar)

¿Me molestaba saber que Erwin Smith, el dueño de Survey Corp Publications y también algo así como mi jefe, me estaba observando mientras desvergonzadamente me frotaba con mi atractivo compañero del trabajo al ritmo de una canción bastante provocativa? No tanto como si hubiera estado un poco más sobrio. Las manos de Reiner se pusieron más atrevidas mientras dejaba que una de ellas serpenteara detrás de mí y agarrara mi trasero fuertemente haciéndome jadear un poco con sorpresa.

Me mordí el labio cuando sentí la polla de Reiner presionar firmemente en mi trasero y tuve que hacer uso de toda mi fuerza de voluntad para no gemir como una puta, porque estaba realmente cachondo y algo mareado y necesitaba acostarme con alguien lo más pronto posible o creo que terminaría saltando a los brazos del próximo tipo que me comprara una bebida. Estaba prácticamente desesperado y determinado como mierda para echar un polvo esta noche y por lo que veía, Reiner iba a ser el que me llevaría a casa esta noche.

La canción había terminado incluso antes de que me diera cuenta. Reiner y yo aún estábamos un poco perdidos en el otro para separarnos hasta que algunas de las personas que habían estado en la pista de baile comenzaron a retirarse, la mayoría dirigiéndose al bar para tomar refrescos, y me lamí los labios mientras me daba la vuelta para ver a Reiner, quien tenía una mirada hambrienta en sus ojos dorados enviando pequeñas descargas directo a mi polla porque joder, parecía que me iba a devorar en cualquier segundo y en algún lugar en mis pensamientos borrosos esperaba que lo hiciera.

—Necesito un trago —dije finalmente, sonriendo sin aliento.

Reiner sonrió.

—Vamos entonces.

Me condujo hacia la barra, y las persistentes y sugerentes miradas que recibí mientras nos abríamos paso entre la multitud no pasaron desapercibidas para mí. Me sentía como si fuera la presa dejada en una jaula de bestias salvajes, la manera en que la gente me observaba mientras esperaba a que el barman me diera un shot de tequila. Estaba bastante seguro de que bebí suficientes Martinis y Bacardi por una noche.

—Hola —dijo una voz familiar detrás de mí mientras esperaba por mi trago.

Volteé y me encontré con una cara pecosa conocida y cálidos ojos marrones. Marco sonrió tímidamente mientras se rascaba con torpeza la parte de atrás de su cuello. Me sorprendí a mí mismo sonriendo antes de incluso notar al caballo lanzándome una mirada asesina desde el otro extremo de la barra mientras saludaba a Marco alegremente.

—Hey. Estaba empezando a creer que no ibas a venir —dije.

—Ah, sí. Bueno, conoces a Jean. Prefiere llegar tarde que a tiempo —Marco bromeó.

—Oh, ¿viniste con Jean? —estaba ligeramente sorprendido y aun así debería haberlo esperado. Eran "mejores amigos" o lo que sea.

—Sí, bueno, compartimos un departamento, así que es más fácil si venimos juntos a este tipo de cosas —dijo nerviosamente.

—Oh… —me callé. Bueno, eso fue una sorpresa. Sabía que eran cercanos, pero no tan cercanos.

—Marco —interrumpió Jean antes de que nuestra conversación pudiera continuar—. Vamos a buscar un lugar para sentarnos. Quiero encontrar a Levi.

—Oh, um, está bien. Bueno, ¿supongo que te veré más tarde entonces? —preguntó Marco esperanzado.

—Uh, sí, claro —tragué el nudo doloroso en mi garganta.

¿Por qué me molestaba tanto que Marco y Jean compartieran un departamento? La gente lo hacía en la ciudad todo el tiempo. Reiner, Bert y Annie compartían un departamento. No iba a ponerme irritado por eso. Supongo que era el hecho de que Jean y Marco tenían una relación más cercana de lo que pensé, y con Jean siempre rondando a Marco, mis posibilidades con él se volvían más pequeñas de lo que pensé en un principio.

El barman colocó el chupito de fuego líquido frente a mí y lo bebí de un solo trago, de repente sintiéndome más frustrado de lo que alguna vez querría admitir. Ordené otros dos shots de tequila mientras Reiner se había ido a hacer algo y cuando regresó, ya lo estaba llevando a la pista de baile para dejar salir mis frustraciones.

Nos chocamos y frotamos contra el otro un poco más, creando aún más tensión sexual entre nosotros mientras el tequila borraba cualquier pensamiento sobrio que me quedaba. Me importaba una mierda si alguien nos estaba mirando cuando estampé mis labios contra los de Reiner y empezamos a besuquearnos en medio de la pista de baile con una canción de rap de mierda de la cual no me importaba recordar el nombre. Al menos Reiner besaba bien.

Después de dos canciones, Reiner me había dejado en la pista mientras iba al baño de hombres. En realidad no me importaba, honestamente. Estaba un poco perdido en mi propia borrachera para importarme si estaba bailando solo o con algún desconocido. Cuando un ritmo familiar comenzó a sonar, no pude evitar soltar una carcajada, porque cualquiera que haya tenido myspace en el 2008 reconocería esta canción en cualquier lugar. Incluso si era un patético remix de la canción original.

(XX) Dejé envolverme en el embriagador ritmo de Lollipop Luxury de Jeffree Star. Empecé a mover mis caderas lentamente de lado a lado mientras seguía los chasquidos de la intro. Rodé mi cabeza mientras aflojaba la corbata alrededor de mi cuello, mis ojos buscando en la oscuridad de esos pobremente iluminados privados a unos familiares ojos azules y cuando por fin los encontré ya observándome desde la distancia, sonreí descaradamente y mordí mi labio mientras el primer verso de la canción iniciaba.

"I'm on the top, there's no luck. Never turned around to stop. Make my move, make you move… Make you wanna hear me talk, see me walk, see me fuck, see me suck a lollipop. Wanna get messy?"

(Estoy en la cima, no existe la suerte. Nunca me di la vuelta para detenerme. Hice mi jugada, hice que te movieras… Quiero hacer que me escuches hablar, que me veas caminar, que me veas follar, que me veas chupar una paleta. ¿Quieres que nos pongamos sucios?)

"I'll make you hot, make you rock. I'll leave the world in shock. I'm a tease, I'm your fuel. I just wanna see you drool, on your knees, pretty please…"

(Te pondré cachondo, te haré rockear. Dejaré al mundo en shock. Soy juguetón, soy tu combustible. Solo quiero verte babear, de rodillas, rogándome por favor…)

Perdiéndome en el ritmo de la canción de mis vergonzosos días en myspace, pasé una mano por mi cabello empujándolo hacia atrás desordenadamente mientras fijaba mi mirada con la de Erwin. Estaba observando todos mis movimientos y me sentí pequeño bajo sus intensos ojos, pero siendo la mierda decidida que era, iba a mostrarle que no iba solo a encogerme bajo su mirada.

"L-L-Like luxury… Fuck me, I'm a celebrity. Can't take your eyes off me. I make you wanna fuck me just to get somewhere"

(C-C-Como un lujo… Fóllame, soy una celebridad. No puedes quitarme los ojos de encima. Hago que quieras follarme solo para llegar a alguna parte)

"Fuck me, I'm a celebrity. Can't take your hands off me. I know you wanna suck me, what you waiting for?"

(Fóllame, soy una celebridad. No puedes quitarme las manos de encima. Sé que quieres chuparme, ¿qué estas esperando?)

Sensualmente dejé que mis manos se arrastraran lentamente por mi cuerpo, de mi cuello desnudo a mi pecho y eventualmente mi estómago donde me detuve, separando mis dedos justo antes de llegar al cierre de mis ajustados jeans, sonriendo mientras provocaba a todos lo que estaban mirando. Desde lejos podía oír a Connie y Sasha silbando y animándome. Rodé mis caderas hacia adelante con mi mano aún sobre mi polla, mis ojos entrecerrados mientras veía la más pequeña de las sonrisas en el rostro de Erwin en la oscuridad.

"Mmm hot damn, here I come. Tell me how you want it done… At the mall, in the hall, on your mommas bedroom wall. You can choose, either way you will end up on the news."

(Mmm maldición, aquí voy. Dime cómo quieres hacerlo… En el centro comercial, en el pasillo, en la pared de la habitación de tu madre. Puedes elegir, de todas maneras acabarás en las noticias.)

"Do I make you wet?" ("¿Te pongo húmedo?") —articulé antes de lamer mis labios lentamente. Luego dejé que mi otra mano se moviera detrás de mí mientras agarraba mi trasero y arqueaba mi espalda ante mi propio toque—. "You wish you had a slice of me." ("Apuesto a que quisieras tener un pedazo de mí.")

Estaba actuando como una puta de primera clase y me importaba una mierda. Estaba ebrio, cachondo y algo frustrado y joder, ¿cómo no podía actuar medio zorra cuando Erwin ha estado prácticamente desvistiéndome con los ojos toda la noche? Puede que no tenga tanta experiencia en esto como Levi, pero no era estúpido. Podía darme cuenta cuando alguien estaba coqueteando conmigo y Erwin lo ha estado haciendo desde el primer día.

Probablemente no era la idea más inteligente el provocar tan abiertamente a un hombre poderoso como Erwin Smith en público, pero como dije antes; estoy un poco borracho, un poco cachondo y un poco con ganas de echar un polvo. Tampoco tenía dudas de que en este momento estaba bailando como un stripper pagado, todo lo que necesitaba eran billetes lloviendo sobre mí y estaría listo.

Entonces, vino la parte con Nicki Minaj y sonreí sabiendo las palabras de su parte demasiado bien. Iba a arrasar con esa mierda. Con una nueva inyección de confianza, desabroché los dos primeros botones de mi camisa y me mordí el labio inferior mientras movía mis caderas de una manera sugestiva.

"I can make all of the boys come to my yard" ("Puedo hacer que todos los chicos vengan a mi territorio") —articulé mientras doblaba mi dedo índice como si llamara a Erwin hacia mí con una mirada de 'ven aquí' en mis ojos—. "I can show you how to do it. Make-make a lollipop squirt-squirt a lot of fluid." ("Puedo mostrarte cómo hacerlo. Hacer-hacer a una paleta chorrear-chorrear mucho fluido.")

Sabía que estaba ganando mucha más atención de otras personas en la pista de baile, más de la que quería, pero estaba demasiado ebrio para importarme quién más me observaba. Incluso olvidé completamente que Levi estaba aquí en primer lugar y probablemente estaba sentado en la mesa de Erwin viendo todo esto. Si hubiera estado un poco más sobrio, probablemente habría estado mortificado, pero ya que no, seguí cantando las palabras de la canción mientras me tocaba desvergonzadamente.

"I'm really hot, really pretty... I'm into licking lollipops 'til they're sticky." ("Soy muy atractivo, demasiado lindo… Me gusta chupar paletas hasta dejarlas todas pegajosas.")

"Lipgloss & lollipop. Let's rock, I wanna pop. Can't take your eyes off me. I'm all that you can see."

(Brillo labial y paletas. Hay que rockear, quiero hacer pop. No puedes apartar tus ojos de mí. Soy todo lo que puedes ver.)

"Lipgloss & lollipop. I'll make your booty drop. Can't take your eyes off me. I'm everything you wanna be."

(Brillo labial y paletas. Haré que tu trasero se caiga. No puedes apartar tus ojos de mí. Soy todo lo que tú quieres ser.)

Cuando la canción llegó a su fin, estaba hecho un desastre todo sudoroso y caliente y necesitaba salir de aquí antes de que hiciera algo realmente estúpido. Caminé fuera de la pista de baile tan casualmente como pude, rompiendo el contacto visual con esos ojos azul pálido mientras me daba la vuelta para irme. Miré la mesa donde Armin y los otros aún estaban sentados, Sasha un poco más que mareada y Connie tratando de mantenerla erguida. Annie todavía estaba tomando sorbos de su Bourbon y Bert tímidamente apartó la mirada de mí cuando me acerqué.

—Chicos, ¿han visto a Reiner? —pregunté una vez que estaba lo suficientemente cerca para no tener que gritar sobre la música a todo volumen.

—Aquí, precioso —escuché a Reiner decir detrás de mí.

Giré rápidamente y vi a Reiner sonriéndome y antes de que pudiera detenerme a mí mismo, solté un:

—¿Quieres salir de aquí?

Reiner se vio un poco sorprendido antes de eventualmente asentir y darse la vuelta para mirar al resto de nuestro grupo.

—Nos vemos más tarde, perdedores —guiñó, antes de girarse hacia mí y poner una de sus grandes manos en la parte baja de mi espalda mientras empezaba a llevarme hacia la entrada llena de gente.

Miré hacia atrás para ver a un Armin sonriendo y solo rodé mis ojos antes de despedirme de él y los otros y luego dejé que Reiner me apartara.

A medida que nos preparábamos para la multitud, Reiner fue un perfecto caballero mientras envolvía un brazo protector alrededor de mi cintura y nos movimos a través de los tercos clientes que no querían quitarse del camino, ahorrándome el tener que ser empujado considerando que a diferencia de él yo no era tan grande como un buey.

Eché un vistazo a Marco y Jean en nuestro camino. Ellos venían del baño de hombres y Marco me miró con una mezcla de decepción y arrepentimiento. ¿Por qué? No tengo ni puta idea. Estaba más centrado en el rubio alto que me acompañaba a la puerta y esperaba tenerlo solo y desnudo encima de mí. Antes de salir del edificio por completo, no estoy seguro de qué me poseyó para mirar hacia atrás, pero lo hice y lo único que recuerdo haber visto antes de ser golpeado por el aire frío de diciembre fue penetrante plata y azul.

Una vez fuera del club, la corriente de aire helado que me golpeó inmediatamente hizo que mi cabeza diera vueltas por todo el alcohol y lamenté esos tres shots de tequilas de inmediato. Afortunadamente, la ola de náuseas que sentí pasó tan rápido como vino y fui capaz de llegar al Durango de Reiner sin vomitar mis tripas. El viaje de regreso a su departamento estuvo lleno de silencios incómodos. Podía notar que él estaba tan ansioso de quitarme la ropa y tenerme en la cama como yo de hacer lo mismo con él.

Estábamos actuando como un par de adolescentes calenturientos. Besuqueándonos en su auto desde que aparcó frente a su casa, mientras subíamos por las escaleras, pegados a la puerta de su departamento mientras tratábamos y fallábamos varias veces en meter la llave en la cerradura y luego, ni siquiera dos pasos dentro desde que abrió la puerta él estaba derribándome al suelo y atacando mi cuello con calientes besos.

—Joder… Reiner… —jadeé mientras sentía sus dientes rozar contra la suave parte inferior de mi mandíbula.

Empecé a encargarme de los botones de su camisa roja antes de quitarla de sus hombros dejándola colgar de sus antebrazos mientras continuaba atacando mi cuello y clavículas. Había quitado mi corbata en algún lugar a lo largo del camino y mi camisa estaba medio abierta. Metí mi mano debajo del borde de su camiseta blanca y sentí el duro paquete de músculos en su abdomen. Mentalmente conté en mi cabeza, dos, cuatro, seis, oh mierda, tenía ocho cuadros. Oh, Dios. Sentí las curvas de sus músculos tonificados mientras se movían junto con su cuerpo, su erección debajo de su ropa frotándose fuertemente con la mía y tiré mi cabeza hacia atrás con un gemido lujurioso encantándome la fricción que me estaba dando.

—Mierda, Eren… —Reiner gimió en mi garganta mientras rodaba sus caderas contra mí—. Estoy tan cerca de simplemente follarte aquí mismo en la puerta.

—I-idiota… tu habitación… antes de que Bert y Annie vuelvan —me las arreglé entre respiraciones irregulares.

—Estamos ansiosos, ¿eh? —ronroneó Reiner, mordisqueando el espacio entre mis clavículas.

—Como si no quisieras un poco de este trasero —siseé.

—No quiero solo un poco, lo quiero todo.

De repente, mi mundo estaba girando mientras Reiner se levantaba torpemente y me tomaba como una novia en sus fuertes brazos. Chillé con sorpresa y envolví mis brazos alrededor de su cuello por temor a caerme considerando que Reiner había tomado algunas cervezas y no estaba exactamente borracho pero no estaba muy sobrio tampoco.

—¡Imbécil! —maldije, golpeando su hombro a medias.

Reiner solo se rio entre dientes mientras capturaba mis labios en otro beso hambriento silenciando cualquier queja que pude o no haber tenido antes de llevarme a su habitación y cerrar la puerta con una patada detrás de nosotros.


Aclaraciones:

(1) Atuendo de Eren en mi página de Facebook.

(2) Atuendo de Erwin en mi página de Facebook.

(3) Atuendo de Levi en mi página de Facebook.

(X) Canción 1 del capítulo en mi perfil.

(4) Camisa de Reiner en mi página de Facebook.

(XX) Canción 2 del capítulo en mi perfil.


N/T: Ha pasado mucho tiempo, las clases y exámenes finales no me daban respiro. Este capítulo me dio mucho trabajo también, no sé por qué me trababa en varias partes… Espero que haya quedado decente.

Y también está ese momento en que te arrepientes de haber preguntado si querían traducción de las canciones, porque luego suena raro en español y quieres golpearte la cabeza… (?) Gracias, nena, por ayudarme con la segunda canción (aunque no leas esto), mi cerebro ya no daba para más xD

Sobre el capítulo, les dije que iban a pasar muchas cosas xD La autora dice si la odian por haberlo dejado ahí. No se olviden de comentar, me gustaría saber qué piensan.

Ahora que estoy libre espero actualizar más rápido. Ahora toca el otro fic, si no lo puedo subir antes de Navidad pues… ¡Felices Fiestas a todos por adelantado! Que la pasen muy bien :'D