Hola! Enserio que no me canso de agradecer por todos sus reviews que dejan.
-Diálogo-
"pensamiento"
_ Cambio de escena
Capítulo IX
Hiriéndonos
Akane estaba totalmente devastada, no había parado de llorar y de maldecirse por haber sido tan estúpida nuevamente, ella se hacía creer tan madura y tan inteligente que una vez más Ranma se había vuelto a reír de ella, solo fue una burla, un rato de diversión para él. Ranma era un maldito que siempre jugó con ella, pero ya no lo permitiría esa era la última vez que Ranma Saotome la hacía sentirse menos.
Necesitaba el apoyo de alguien, volver a llorar como una niña pequeña en los brazos de su hermana, tanto tiempo había estado sola, pero ya no lo estaba, había vuelto y ahora que Kasumi sabía la verdad tenía que contarle todo lo que estaba sintiendo dentro de ella…después de todo ella era la única que sabía sobre su verdadera identidad.
Descolgó el teléfono y llamó al Dojo, tenía que ser cuidadosa puesto que Nabiki estaría ahí.
-¿Bueno?-
-Dojo Tendo ¿Quién habla?- dijo una voz dulce y pasiva.
-¿Kasumi?-
-Si, así es-
-Que gusto me da que hayas contestado tú, soy Akane. Me encantaría que vinieras a verme, necesito a alguien con quien hablar-
-Claro, voy para allá, solo tengo que terminar la comida.-
-Gracias-
Kasumi colgó delicadamente el teléfono, se giró para regresar a la cocina pero alguien se lo impidió.
-Kasumi, últimamente sales demasiado y he notado que llevas una canasta de comida, supongo que no es para el doctor Tofú ¿Tienes algún comentario?-
-Nabiki te he dicho que es de mala educación escuchar conversaciones ajenas, ¿Acaso no puedo tener amigas?-
-veamos, llevas mas de veinticinco años viviendo en este lugar y en todo ese tiempo nunca habías hecho visitas caseras a esas amigas tuyas, ¿cómo es que de un tiempo para acá te consideras mejor amiga de una persona que conoces hace poco?-
-Nabiki no pienso someterme a tus interrogatorios, ahora con tu permiso tengo que ir a hacer la comida-
Y dicho esto Kasumi pasó de largo hacía la cocina, no pensaba mostrarse nerviosa frente a su hermana, aunque sabía que esta no era nada tonta y una vez que comenzaba a sospechar sobre algo, no quitaba el dedo del renglón hasta que las cosas resultaran como ella lo había predicho.
"Kasumi está rara…a decir verdad no digo que mi hermana no tenga amigas ¿Pero por qué nunca antes había salido a visitarlas como lo hace ahora? Es realmente extraño, dijo que saldría. Lo siento Kasumi puedes acusarme de espionaje pero no pienso quedarme con la curiosidad". La mujer cabello corto subió a su cuarto sin bajar la guardia para observar el momento en que su hermana saliera.
-Todos a comer- gritó Kasumi con una voz tierna.
En ese mismo instante Genma, Soun bajaron al comedor como un rayo. Mientras que Nabiki bajo indiferente. Kasumi servía educadamente cada uno de los platillos, desde que no estaba Ranma la comida le rendía mucho mejor, no era que despreció el haberle dado de comer, simplemente era mucho mejor no preparar tanta comida.
Todos y cada uno de los presentes comenzaban a comer, Kasumi se sentía un poco extraña aunque su hermana no la mirara y ni siquiera mencionara nada acerca de lo ocurrido era porque estaba planeando hacer algo al respecto.
-Tío Genma, me agrada que haya decidido quedarse a vivir con nosotros, siempre es bueno tener compañía-
-Muchas gracias Kasumi, a decir verdad no podía dejar a mi amigo Soun tan solo-
-Mucho menos dejar un techo y comida- musitó Nabiki.
-Hija no tienes porque ser tan grosera, Genma es un gran amigo, si no estuviera con él, estaría realmente aburrido-
-me agrada que este aquí- sonrió Kasumi.
-Gracias, pero desde que Ranma trabaja en esa empresa no tiene ni un solo momento para su padre…yo que lo crié desde pequeño, que le enseñé todo lo que sabe, que siempre hacía lo imposible por qué tuviera donde dormir y algo que comer- Genma comenzó a llorar dramáticamente.
-Aunque el terminara como objeto de intercambio- volvió a decir Nabiki en tono irónico.
-Nabiki, ¿Cuál es tu molestía?- dijo Kasumi indignada.
-¿cuál es mi molestía? Sinceramente que alguien de la familia Saotome se encuentre aquí con nosotros-
-Nabiki…-dijeron sorprendidos al unísono Genma y Soun.
-¿Por qué les guardas tanto rencor a la familia Saotome?-
-Muy bien ya que preguntan no me queda otra que hablar, sinceramente siempre he creído que el Tío Genma ha sido un desconsiderado, un convenienciero de lo peor, un tramposo y sin vergüenza…nada diferente de su hijo. Mi hermana muere y en menos de un año encuentra a una mujer con quien compartir su vida, pobre Ranma siempre le tuvo miedo a la soledad y realmente puede que Kasumi y mi papá estén contentos de su presencia aquí pero en lo personal yo no sé a qué viene. Su hijo está con los Kuonji, tiene otra casa, personas que le den de comer ¿O es que acaso no se cansa de abusar de nuestra hospitalidad?- Nabiki dijo esto con frialdad, sin titubear como si ese discurso lo hubiera ensayado durante días.
Se levantó dejando su plato y agradeciendo por la comida, ella siempre había sido demasiado sincera y no le importaba si sus palabras lastimaban a los demás…la verdad duele.
-Saldré un momento, me enferma ésta situación-
-Nabiki…discúlpate con el Tío Genma- la reprendió Kasumi.
-¿Tengo que disculparme por decir lo que siento y pienso?-
Y sin decir más Nabiki salió, sabía que durante este tiempo había cambiado demasiado, la muerte de su hermana la había transformado, Akane siempre había sido tan ingenua, ella no sería así no quería terminar de la misma forma. Ahora solo tenía que esperar que Kasumi saliera.
No pasó mucho tiempo cuando notó que su hermana salió como siempre con una canasta de comida, iba caminando rápidamente y volteando a todas direcciones, seguramente sabía que ella no se quedaría sin hacer nada, avanzó lentamente procurando que su hermana no la viera, cada vez que ella volteaba hacía atrás se escondía tras un árbol, entraba alguna tienda o caminaba hacía otra dirección.
Notó que ese camino le era conocido pero ¿Por qué su hermana caminaba hacía allá? La siguió hasta que se percató de que el edificio en el que entró era el mismo en el que su hermana vivió y el mismo al que esa mujer…esa tal Hiromi había rentado.
No dudo ni un segundo y una vez que vio a Kasumi entrar a ese lugar, entro ella también, pudo divisar como su hermana subió el elevador y espero para ver en que piso saldría, se asombró demasiado cuando vio que ese número concordaba con el departamento rentado.
Entró ella al elevador también y salió de él, caminó lentamente y observó como su hermana Kasumi tocaba emocionadamente la puerta del departamento que había sido rentado.
"¿Qué hace Kasumi en ese lugar?"
Notó como Hiromi salía a recibirla con un abrazo para después Kasumi pasar.
"¿Cómo es que logró llevarse tan bien con ella?"
Nabiki salió de ese lugar, aún más confundida que antes, ¿Qué significaba todo esto? Tenía que averiguarlo por sí misma, seguramente si le preguntaba a Kasumi ella deduciría que la estuvo siguiendo y eso era lo que menos le convenía.
En el departamento de Hiromi:
-Kasumi, que bueno que viniste- dijo Akane con tristeza.
-¿Qué sucede?-
-Primero deja quitarme esta molesta peluca y estos pupilentes- dijo Akane algo molesta.
-¿Siempre llevas eso?- pregunto Kasumi con curiosidad.
-Si, por ahora nadie debe de saber que soy Akane, tengo que llevar estas molestas cosas todo el tiempo, ahora todos me conocen como Hiromi-
-Que incómodo ha de ser-
-Si, aunque tengo que decir que Ranma estuvo a punto de descubrirme una vez-
-¿De verdad?- Kasumi se asombro mientras sacaba la comida que llevaba en la canasta.
-Si, te platicaré ya que estás aquí, resulta que alguien de la empresa, Ranma no me quiso revelar el nombre de esa persona y supongo que muy inteligente al no decirlo. Ésa persona entró a la página de la empresa americana donde yo trabajé y vio la lista de trabajadores, encontró a Hiromi Hidaka, el único problema fue que tenía la foto de otra persona, de la verdadera Hiromi-
-¿Cómo que verdadera Hiromi?-
-Si cuando yo llegué a Estados Unidos tuve que cambiar mi nombre, me puse el nombre de mi amiga que desgraciadamente murió en el manicomio, me llamaba Mitzuki. Conocí a Hiromi, es una gran mujer después de que termine todo esto no dudaré en traerá a presentártela. EN fin, cuando yo vine para Estados Unidos, le platiqué todo a Hiromi y mi plan de querer hacerme pasar por ella, sin más preámbulos accedió y me dio todos sus papeles, pero no podía pedir que cambiaran la foto, era algo ilógico-
-Pero como hasta la fecha usas peluca y pupilente frente a Ranma, eso quiere decir que no te descubrió-
-Así es, llamé a Hiromi y le pedí que modificara los datos, no sé cómo le hizo pero no me decepcionó-
-Vaya, esa mujer es sorprendente-
-si, pero no te llamé para habar sobre eso…Kasumi la vida se empeña en verme sufrir-.
-No digas eso, hermanita la vida es hermosa-.
-pues al menos yo no puedo decir lo mismo-
-¿Qué pasó esta vez? ¿Volviste a pelear con Ranma? Pero si antes peleaban todo el tiempo-
-Si Kasumi, pero antes todo era más fácil, antes estábamos comprometidos, pasábamos todos los días juntos, él no estaba casado, yo no fingía ser alguien que no soy y sobre todo no había un hijo de por medio-
-¿Lo dices por Hannah?-
-No, lo digo por el hijo de Ranma y de Ukyo -
Kasumi casi tira el plato en cuanto escuchó eso.
-¿Qué? ¿Ukyo está embaraza?-
-Si y la verdad no sé que hacer, estoy desesperada. Y todo esto paso justo cuando Ranma y yo nos estábamos de una forma reconciliando-
-¿Cómo te enteraste?-
-Hoy fui a la oficina, tu me dijiste que le dijera toda la verdad y eso iba a hacer, pero me encontré con una reunión cuando entré Ranma estaba muy raro, Ukyo llegó y nos dio la noticia a Shampoo, Mousse y Kuno-
-esto esta mal, pero bueno Akane, contra un hijo no puedes competir y sé que esto te duele pero es mejor que te alejes de Ranma, su hijo debe crecer con sus padres-
-Eso ya lo sé Kasumi, pero me duele tanto que todo haya tenido que acabar de esta manera-
-Lo sé hermanita, pero tienes que enfrentarlo, lo mejor es que trates a Ranma solo como compañero de trabajo-
-No podré…lo amo tanto-
Akane abrazó a su hermana fuertemente y lloro una vez más, siempre había visto a Kasumi como su hermana y madre, ya que ella siempre había estado ahí en los momentos más difíciles, incluso Kasumi nunca ha perdido la esperanza en ella aún cuando para Akane todo está perdido.
Tocaron la puerta insistentemente.
-¿Quién es?- pregunto Akane sollozando.
-Hola soy Haruka-
-¡Demonios!- dijo Akane limpiándose las lágrimas.
-Kasumi, tengo que pedirte un favor…-susurró mientras se acomodaba la peluca y se colocaba los pupilentes.
-¿Qué ocurre? ¿Quién es Haruka?- pregunto atemorizada.
-Baja la voz…solo ve adentro y escuches lo que escuches, no salgas-
-Akane ¿Qué vas a hacer?-
-confía en mí- Akane le suplicó con la mirada haciendo que Kasumi accediera.
-Ya voy Haruka- Akane se dio un último vistazo en el espejo asegurándose que la peluca estuviera bien puesta.
-hola, pasa por favor, no te esperaba ¿Qué se te ofrece?-
-Pues mira yo tengo que hablar contigo-
-¿Sobre qué?-
-Resulta que me hablé con una persona que está muy interesada en saber su dirección ¿Tu crees?-
-y ¿Por qué vienes a decirme eso?-
-Porque esa persona es muy poderosa y puede que te haga mucho daño-
-y tu ¿Qué ganarías con todo esto?-
-Pues mira yo como soy una persona muy generosa he decidido venir a contarle esto, así que si no quiere que revele su dirección, tendrá que darme más dinero-
Akane sonrió irónicamente.
-¿Más dinero? Dime una cosa, ¿Alguna vez ayudaste a toda esa gente del manicomio?-
-Por supuesto que sí, siempre he sido una persona muy amable y generosa no soporto…-
-¡Cállate!- Akane bajó la mirada y apretó los puños.
-¿Qué le pasa?-
-Eres una mentirosa, tu nunca trataste bien a nadie, en ese repugnante lugar dejaste morir a muchas personas ¿Crees que soy tonta? ¿Crees que no sé acaso de Cologne? Tu te aliaste con ella-
A medida que Akane iba diciendo todo la señora ponía cara de temor, de sorpresa, ¿Cómo era que esa mujer se había enterado de todo?
-¿Quién diablos eres?- apenas si la mujer podía hablar, estaba temblando.
Akane sonrió, se quitó la peluca y la aventó furiosamente hacía el suelo, dejando caer su larga cabellera azulada sobre sus hombros.
-No es necesario que me quite los pupilentes…mírame bien yo soy la muerta que nunca encontraron-
La señora abrió los ojos enormemente, un ataque de pánico comenzaba a apoderarse de ella.
-Akane…- dijo con voz temblorosa.
Haruka gritó e intento abrir la puerta del departamento pero Akane la logró sostener del brazo para después estamparla directamente contra la pared y con la otra mano la sostuvo del cuello apretándola fuertemente.
La señora por más que intentaba liberarse del agarre era inútil, Akane era mucho más fuerte que ella.
-¿Sientes eso? Esto no es nada a comparación de todo lo que me hiciste en ese asqueroso lugar-
Akane apretó su cuello aún con más fuerza.
-¿Sabes? Si fuera por mí estarías en este instante muerta, me da tanta satisfacción verte suplicar por tu vida- todo esto lo decía fríamente.
Haruka comenzaba a cambiar de color y la fuerza que usaba para liberarse iba disminuyendo.
-¿Qué pasa Haruka? ¿Acaso no tienes la misma fuerza que antes?-
Akane seguía apretando el cuello de Haruka sin dejar de sonreír.
-Akane ¿Qué estás haciendo? ¡La vas a matar!- se escuchó una voz proveniente de la recámara de la joven de cabellos azulados.
Haruka le hizo una señal a Kasumi para que la ayudara.
-Akane, suéltala tu no eres así- Kasumi estaba aterrorizada con las acciones de su hermana.
-Lo sé Kasumi, pero ésta persona se merece lo peor, tu no sabes las bajezas que me hizo, todas las burlas que tuve que soportar y todo porque a esta señora le emocionaba verme así, merece morir-
Kasumi jaló bruscamente a su hermana para después impactar su mano derecha sobre la mejilla de Akane haciendo que esta se sintiera confundida.
Haruka comenzó a toser desesperadamente tocando su cuello, estaba caliente y podían observarse la huella de la mano de la peli azul.
-Akane ¿Qué te sucede? Yo no sé lo que está señora te hizo pero aún así no es motivo para arrebatarle la vida a alguien, si te hizo algo imperdonable, lo pagará en esta vida y de la peor forma, no vale la pena que te rebajes como ella lo ha hecho-
Akane yacía parada con la mano en la mejilla, miró desentendida a su hermana para luego bajar la vista.
-Haruka, lárgate vuelve al hoyo de donde saliste y te lo advierto no vuelvas nunca más…porque la próxima vez no estará mi hermana para detenerme-
Cuando escuchó esto la señora se paró rápidamente y de los nervios tardo unos segundos en abrir la puerta para después salir corriendo de ese lugar.
-Akane…- dijo Kasumi algo triste.
-Ya sabes donde está la salida Kasumi-
La peli azul paso de largo y se fue a su habitación, no quería hablar con su hermana sabía que ésta estaría decepcionada de ella.
La Corporación Saotome:
El aura de dos hombres comenzaba a incrementarse, Ranma simplemente hacia que sus dientes rechinaran y apretaba los puños.
Por su parte Ryoga no había titubeado ni un solo momento, no se había retractado de lo que había dicho, estaba totalmente seguro que Hannah estaría mejor con él.
-Ryoga ¿Quién te crees tú para llevarte a mi hija? Porque si no lo sabes Hannah es mi hija, mía y de Akane y sí puede que Ukyo esté embarazada pero que te quede claro Ryoga tú no tienes ni el más mínimo derecho sobre Hannah, el único que por ahora decide donde vive soy yo ¿Quieres saber por qué? Porque yo soy su padre-
-Eso lo sé perfectamente pero cuando Ukyo tenga a su hijo seguramente ni le harás caso-
-y tú ¿quién te crees para decirme esto? ¿Acaso ya eres vidente? Tú no sabes nada de cómo ser padre, ésta discusión no nos va a llevar a ninguna parte-
-Ranma escúchame, tal vez no sepa cómo ser padre pero nunca es tarde para aprender, puedo ser mil veces un mejor padre para Hannah que tú-
-¡No digas estupideces!, que Akane nunca te haya hecho caso no quiere decir que Hannah si…lárgate de mi oficina, no quiero volver a verte-
-Pero Ranma…somos amigos debemos de…-
-¿Amigos? ¿Acaso tienes amnesia? Tu no tienes nada que hacer aquí, estás despedido, no quiero volver a saber nada más de ti y te lo advierto tu te le acercas a Hannah y te juro Ryoga…que te mato-
-Has cambiado mucho Ranma…ya no te reconozco-
-Pues yo hubiera preferido nunca haberte conocido-
Ryoga se giró para salir de la oficina azotando la puerta.
Se quedó impresionado por la forma en que le hablo, a pesar de que en el pasado habían tenido demasiadas peleas Ranma nunca lo había amenazado de muerte, en su momento fueron grandes amigos pero esta amistad se estaba deteriorando y muchos factores contribuían en ello. Ryoga amaba demasiado a Hannah, le recordaba tanto a su amada Akane y si no pudo tenerla a ella por lo menos podía compartir tiempo con su hija aunque le desagradaba la idea que corriera sangre de los Saotome por las venas de la niña.
Él siempre amó a Akane y hasta la fecha lo seguía haciendo, eso era algo que Ranma no comprendía, él siempre había sido un Casanova de lo peor, pero ahora tendría un hijo con Ukyo, él tenía e camino libre con Hiromi y sobre todo para ganarse poco a poco el cariño de Hannah.
Y por si fuera poco Ranma lo había despedido ¿Es que acaso no tenía corazón? No dijo nada que lo hiciese enojar a ese grado, simplemente fue una sugerencia. Él iba a formar una familia, una nueva familia y seguramente Hannah no estaría incluida, Ukyo no la quería ella haría todo lo posible por mantenerla lejos, él solo quiso protegerla, pero aunque Ranma ya no lo quiera cerca de él ni de la niña, él no la dejaría sola, lo juro por Akane, no quería que Hannah se expusiera a las locuras de Ukyo.
Pero dejaría que Ranma se diese cuenta de su error, solo en ese momento él saldría triunfante con Hannah de esa casa.
Se dirigió a su oficina a recoger todas sus cosas, después de todo él tampoco quería saber nada de Ranma, siempre lo había humillado en todo, él siempre había sido mejor no era que lo reconociera si no que siempre lo había demostrado, no importa las miles de técnicas que él aprendiera Ranma siempre sabía como crear un contra ataque, Ranma era mucho mejor que él y por mucho…
Se encontraba guardando todas sus cosas cuando escuchó una voz que lo sacó de sus pensamientos.
-¿Qué haces?- dijo Ukyo.
-Nada importante, solo recogiendo mis cosas ya que tu esposo me corrió-
-¿Cómo que te corrió? ¿Por qué?-
-Pues ves que anda de un humor especial, solo porque le dije que quería llevarme a Hannah a vivir conmigo-
- y ¿Sólo por eso se enojo? En lo personal me parece una idea excelente, no sé por qué Ranma no quiso-
-porque es su hija-
-No te preocupes Ryoga…yo te puedo ayudar-
Le guiñó un ojo para después salir de la oficina.
Bueno otro capítulo terminado, creo que quedó algo corto pero en fin… debo aclarar que esa conversación que Kasumi tenía con Akane no había entrado en mis planes de ponerlo pero tuve que hacerlo para resolver algunas dudas de RyA Die Rose der Leidenschaft, lamento decepcionarte pero el hijo si es cien por ciento de Ranma…tú sólo espera.
De verdad gracias a los que se toman el tiempo de leer esto y a todo aquel que mi fic no le guste pues yo respeto gustos no siempre lo que hagas le gustara a todos.
Por cierto
¡Feliz año nuevo! ¡Que todos sus deseos se hagan realidad!
Los quiere
Tsukiré.
