Capitulo 9

Un poco de Paz

De un avión bajaban Anthony, Candy y Albert. Candy desconocía todo sin embargo todo el camino había estado tranquila, Anthony comentó

- ¿La dejaremos aquí sola?

- Ella lo decide, necesita estar tranquila y bien, ella decide que desea hacer de su vida. Candy sonrió, ellos le daban libertad de hacer lo que ella quisiera, pues sus hermanos anteriores la tenían muy vigilada y cuidada, sentía que no confiaban en ella. Albert viendo que estaba tranquila le preguntó

- Andy ¿o quieres que te digamos Candy?

- El que quieran para mi es igual.

- Que planes tienes, en que deseas que te apoyemos tu hermano y yo.

- Quiero pasar un tiempo tranquila y después si ustedes no les importa, me gustaría saber cómo están en sus vidas, sus novias, sus gustos y todo lo que han hecho estos años. Anthony sonrió y respondió

-Candy, tengo planes de abrir un hospital mi novia es administradora y en cuanto se titule lo administrará, me gustaría que la conozcas. Ella sonrió asintió volteo a ver a Albert y con una sonrisa este le respondió

- Trabajo donde me viste y estamos en Escocia donde nací, aquí me convirtieron en el hombre que soy ahora, no tengo novia de momento, pero tengo un sobrino que siempre me incluye en todo y ahora por fin tenemos a una chiquilla que nos robo el corazón de regreso en casa. Candy sonrió lo abrazó diciendo

- ¡Bert! Agregó -Al menos no vendrá tu novia a decirme que tiene primitos para mí.

- Ah no, me convertí en Padre de Anthony hace mucho tiempo, cuando nos diste por muertos. Y si voy a tener hijos, pero eso será cuando tenga novia.

- Y les digo algo más… no recuerdo bien a Alister ni a Archie. Los tres sonrieron. Albert agregó

-Ellos llegaron a vivir con nosotros cuando desapareciste, solo los conocías en las reuniones. Candy respondía seria,

-No se los diga pero a ellos no los recuerdo bien. Anthony sonrió y ella agregó entonces ellos si son mis primos porque no quiero pensar que resulte otra cosa. Anthony recordó que ella no sabía algunas cosas y le respondió

-Son primos lejanos, Archie tiene novia pero Alister no y ahora que sabe que no te vas a casar, el puede convertirse en tu pretendiente.

- ¡Anthony! Sonrió sutilmente, Anthony agregó

- Candy, Albert no es hermano de mamá, es un primo lejano de mi madre al que convirtieron en nuestro tío para no perder la fortuna Andrew. Pero no debemos decirlo porque lo podían quitar de ser el heredero principal, y me cargarían el trabajo a mí. Candy se sorprendió al escuchar eso sin embargo respondió

- Eres un sin vergüenza Tony. Albert notó que ella no dijo nada, este se quedo serio. Después ella agregó

- ¡Bert! entonces no importa que sigas siendo mi príncipe Bert. Albert sonrió, ella lo abrazó.

-Andy tu siempre serás mi princesita, mi madre se llamaba Andrea Andrew, tu mamá te puso su nombre para que no lo olvidará nunca, antes me llamaba Albert Mc Ollwen Andrew, mi madre era prima de tu abuelo, al morir ella me dejo con él y me hizo pasar como su hijo varón William Albert Andrew. Conmigo salvaron el apellido y me salvaron de no ser un huérfano sin familia, pues conocí a tu madre y fue como una madre para mí y una gran hermana. Tu padre era mucho mayor pero la amaba tanto que mi padre y yo apreciamos mucho a Anthony Brown. Gracias a él la fortuna Andrew se multiplico y en falta mía mis herederos son tú y Anthony. El quedaría como principal y tú como heredera escondida para que nadie te haga daño. Candy estaba seria y agregó

- Albert quiero que se devuelva la fortuna Grandchester. Albert serio respondió

- Ni lo dudes. No deje que la pusieran a tu nombre por completo, puse a Anthony como tu representante. Hay un tratado donde siempre quedas cubierta por Anthony, en falta suya pasarás a ser cubierta por mí. Candy sonrió con ternura respondió

-No me interesa el dinero, los prefiero a ustedes, no se vuelvan a hacer los muertos, ambos soltaron risas por como ella lo comentó. Llegaban a la mansión en Escocia, Candy observaba el lugar con interés,

- Es muy grande y da miedo. Albert sonrió

- No temas está mansión es la principal de los Andrew, casi nadie viene aquí, pero es un gran refugio para nosotros, prometo que estarás bien, aquí hay mucha seguridad, ya nada es como antes Candy.

- Me dirás Candy… Bert.

- Parece que te has acostumbrado y no quiero incomodarte, quiero que estés feliz.

- Lo estaré, pero no recuerdo varias cosas y tengo mucho cansancio mental, hasta dolor de cabeza, creo que esto fue mucho. Albert sonrió respondiendo

- Tienes a tu hermano, los dejaré aquí para que sean atendidos mientras regreso a New York. Anthony agregó

- Tío… no tienes novia, debo regresar así que te espero y te quedas a cuidar a tu sobrina mientras yo sigo con los planes de la clínica.

- Bueno haremos que coincida con la devolución de la fortuna Grandchester y así no estaré ahí y tu firmarás con Archie y Alister al tanto, cuidaré de Candy y buscaremos al terapeuta amigo tuyo para que Candy pueda recordar y nos dé su opinión. Candy agregó

- Y si ustedes no pueden puedo regresar a New York con Jim y Tom. Anthony respondió

- Te buscará Terry y volverá a insistir, mejor así. Albert diremos que Candy está en una clínica de Chicago y que pronto regresará a Lakewood para recordar su vida.

- Como desees Anthony, pero por lo pronto te quedas con ella.

Descansaban del viaje las recamaras eran amplias y Candy observaba sin poder dormir, pensaba en todo lo que había vivido y en el amor idealizado por ella hacia Terry, se coloco la bata y salió a caminar relajada con la luz de la luna al no poder dormir, caminaba tratando de recordar por los pasillos hasta un jardín interior dentro de la mansión, se recargó en los barandales que rodeaban y tocaba las flores, en ese momento recordó a su madre.

.Mamá que bonitas son las rosas

- Si mi pequeña son hermosas, tanto como tú… te pareces tanto a Papá mira ese color de ojos tan intenso, esa hermosa sonrisa.

- Cuando sea grande quiero encontrar a alguien como mi Papá que me quiera mucho para ser tan feliz como tú.

- Lo encontraras mi pequeña….

. Mamá Candy se mojo por completo en el lago y tío Bert la sacó

- Hija ten más cuidado pequeña, no quiero que te enfermes

- Lo siento mami, pero estaba muy rica el agua, ambas sonrieron mientras se dirigían a cambiar a Candy ella agregó- Mami le di un beso a mi tío Bert.

- Bueno no es malo, es un buen chico.

- Lo quiero mamá

- No se nota Candy, ambas se sonrieron. Ahora comprendía su madre lo dijo porque no era su hermano, y era un Andrew.

Por la mañana se despertaban Candy no estaba en su habitación, al caminar por los pasillos Candy estaba sentada en el piso por los barandales tomada de unas rosas en sus manos

- ¿Qué sucede Candy? Tuviste miedo, preguntaba inquieto Anthony

- No Tony recordé a mamá y me quede aquí con ella.

- Tal vez la recuerdes más cuando vayas a Lakewood

- No quiero ir todavía, creo que solo me traería malos recuerdos. Albert los vio y Candy tenía su ropa de dormir.

- ¿Sucede algo?

- Nada Bert que me quede fuera de la cama. Se retiro sola para cambiarse dejando a Albert con Anthony quienes conversaban

- Candy nos necesita mucho me quedare un mes con ella, pero en este mes estará el terapeuta y después me cubres, ella no debe estar sola recordó a mamá y no se quiso ir de aquí para estar cerca de ella.

- Está bien me iré, tenemos que conservar este lugar en anonimato para que ella se sienta tranquila y se recupere.

- Bert no quiero a Terrance cerca de ella… no lo permitiré, ella no está bien solo siente compromiso con él por haberla salvado.

- Terry no la obligará… no sabiendo cómo somos nosotros y ella no estará sola.

Días después Albert se marchaba, Candy y Anthony se quedaban viendo su ida, pero Candy lloraba y Albert se bajo del avión

- Candy no estás sola Tony se queda contigo, ven. La abrazó y ella sonrió le respondió

- Bert te voy a extrañar, cuídate mucho, estaré bien pero me gustaría verte pronto.

- Por supuesto princesa, no sabes lo feliz que soy de saberte bien.

Las cosas marchaban mejor, Tony conversaba con el terapeuta y efectivamente los traumas más grandes salían a flote haciendo reaccionar a Candy en todos los aspectos emocionales de su vida, Tony se angustiaba y le explicaban como el conservó esa sensación de unidad con su hermana que ella perdió al tener a tantas personas cubriéndolo a él, pues desde niño fue asimilado para Candy al tener a Bert, después al llegar Terry ambos fueron asimilados con este, al final de su vida salían a relucir los que la convirtieron en la mujer fuerte y valiente que es que son Jim y Tom. Con sus sobreprotección, la dejaban como la mujer de la casa, sin embargo ella siempre le gustó protegerse en alguien y eso la hacía dependiente.

El haber tenido a Terry en su mente fue borrado con el concepto de un trauma amnésico temporal mismo que ella sopesaba con facilidad, el trauma de su madre fue cubierto con los bellos recuerdos, sin embargo no olvidado. Las regresiones dejaban agotada a Candy y ese mes fue muy difícil para ella por las noches comenzaba desvaríos muy tristes recordando en ocasiones dolorosas que paso en su vida mismas que buscaba en quien refugiarse por instrucciones del terapeuta Tony se escondió y tuvo que enfrentarlo ella sola con la idea de autosuficiencia. Sin embargo el proceso de buscar refugio no quedaba concluido, fue así que termino el mes y llegaba Albert para irse Tony, pero el terapeuta tuvo un contratiempo y postergo sus visitas por una cuestión familiar, así fue que Candy encontró su refugio, sin premeditación y de forma sorpresiva una noche sucedió que todos dormían. Candy se levantó dormida corriendo por toda la casa, los sirvientes estaban avisados y tenían todo cerrado

-Mamá, ya llegue estaba en el bosque fue divertido ¡Mamá! ¡Mamá! Gritaba una y otra vez corriendo por todos lados, Albert se despertó por instinto corrió recordando ese grito, salió asustado y vio a Candy correr hacia el este la abrazó y escucho claramente

- Bert, no me dejes tengo miedo. Albert la abrazó asustado recordando aquella ocasión misma que no podía olvidar en su vida.

- Tranquila Andy aquí estoy no te dejaré. Candy vio claramente como lo golpeaban y sangraba en su mente pero todo cambio cuando lo volvió a escuchar - Siempre estaré contigo pequeña jamás te abandonaré. Ella lo abrazó cayendo rendida en sus brazos se quedo dormida, Albert la elevó y se sentó en el piso con ella ambos abrazados se quedaron pasando el trauma que ellos habían vivido de niños.

Por la mañana al despertar, Candy vio a Albert y ella estaba sentada en sus piernas, ambos en pijamas, lo abrazó y le susurró

- ¿Estás bien Príncipe Bert?

- Por supuesto princesa, me siento mejor que nunca. Candy le dio un tierno beso en la mejilla y el sonrió.

Ambos se levantaron, sin pensarlo todo había concluido ahí, ya no había una cascada que enfrentar, ni una huída que volver a vivir, pero para su dolor interno ya su herida era sanada. Para Albert sonreía como nuevo el estaba dormido cuando esto pasó, reaccionó a tantas veces que lo había vivido en su mente y a hora él había peleado y enfrentado a su maldito enemigo, había rescatado a Andy.

En el desayuno… frescos sonrientes conversaban

- ¿Ya se devolvió el dinero de Terry? Preguntó Candy untando un pan, Albert viendo que estaba bien le extendió el tema,

- No… pero ya las autoridades han enfrentado la situación y salió a relucir otros detalles, un tal Coleman era trabajador de Legan y ambos ya están tras las rejas, su hijo acaba de contraer matrimonio y ahora se sentían incómodos con la situación pero su hijo se fue del país con su esposa por orden de su suegro y así evitaron las murmuraciones

- Y cuando devolverán la fortuna Grandchester, insistía Candy.

- Quedo a nombre de tu hermano ahora que este allá, los documentos están listos y cuando el regrese verás que nos cuenta que todo quedo en orden. Albert la veía despreocupada, relajada y hasta un poco sonriente, tal vez fue porque ambos habían despertado cerca de la puerta de salida, sentados en el piso, y recordó lo que Anthony le comentó que ella estaba atravesando una etapa estresante, pero que el terapeuta la ayudaría, solo que este no llegó y ahora la veía relajada.

- Tal vez no sea necesario que el vuelva aquí, tal vez sería bueno ir a Lakewood. Albert levantó las cejas, eso era mucho ya no temía volver a su antigua casa, incrédulo preguntó

- ¿Tu terapeuta ya lo autorizó?

- No pero ahora que regrese tal vez lo haga.

En ese día ambos se divirtieron Candy estuvo investigando sobre la vida de su Bert resultando que había tenido tres novias una de ella, lo dejó por otro hombre que era más interesante para ella, la otra lo aburrió y no funcionó, con la ultima se había comprometido para casarse, sufrió un accidente automovilístico donde perdió la vida, un año después fue que apareció con Terry en la oficina y no ha tenido otra novia.

- ¿Y ella te amaba Albert?

- Si Candy ella era única, una persona muy interesante

- Cómo era físicamente

- Muy bajita de estatura, delgada de cabello rizado y ojos grandes, muy sonriente.

- Lo siento por tu perdida Albert.

- Bueno ahora está en el cielo y desde allá debe haberme cambiado por un ángel. Ambos sonrieron por el comentario y caminaban - Candy quieres ir a montar.

- No me siento muy hábil o fuerte Bert.

- Bueno te puedo llevar así te muestro un poco más de Escocia.

- Si me llevas está bien, la verdad ahorita no me siento bien para montar, el terreno aquí es desconocido para mí.

Ambos en un hermoso corcel fueron cabalgando donde ella se aferraba a su cintura los paisajes eran tranquilos, un lugar llamó la atención de Albert y llevó a Candy hasta aquel lugar.

- ¿Te gusta?

- Es hermoso tiene una gran vista, ¿es el mar?

- Si Candy, un relajante mar, vez allá eso indica que viene una tormenta pronto y que hará un poco de fresco.

- Bueno mejor regresemos

- Si mi princesa, lo que usted ordene.

- ¡Bert!

Albert la tomo con un brazo de su espalda y la atrajo al frente del caballo, te llevare al frente así cabalgaré más rápido. Ella se abrazó a él y cabalgaron con mayor velocidad, llegaban y el caballo jadeaba cansado por la cabalgata, se dieron un baño y el terapeuta había llegado.

- Bert no te asustes si me ves cansada, siempre que este terapeuta me visita me deja agotada, solo te pido no me dejes sola.

- Te lo prometo Candy.

El terapeuta realizó una conversación y ella se relajó volvió a repasar la etapa donde Candy no avanzaba y ahora la iniciaba y Albert escuchaba tranquilo.

-… Si mamá bese a mi tío Bert… no importa… yo lo quiero mucho… el me quiere…

Albert estaba asustado, fue aquella ocasión en la que estuvo en el lago y si Candy se abrazó a su cuello y lo beso en los labios, al parecer su madre le dijo que no importaba y estaba escuchando con los ojos asombrado fue un día antes del atentado.

…Mamá, ya llegue estaba en el bosque fue divertido ¡Mamá! ¡Mamá! Gritaba una y otra vez corriendo por todos lados, - Bert, no me dejes tengo miedo… Respiró tranquila y el terapeuta sonrió

- Esta era la única etapa que ella no pasaba, y ahora encontró una salida ella lo ha superado. Albert se quedo incrédulo esa etapa fue la que una noche ambos vivieron y ella despertó con él en sus brazos, el terapeuta estaba asegurando que ella encontró una salida y Albert estaba con la boca suelta, la salida que encontró fue él, que si la había defendido y ambos se habían ayudado.

- ¿Y si en esa etapa ella depende de alguien más?

- Si lo intento muchas veces y buscaba a su hermano pero este se escondió para hacerla libre e independiente del lazo emocional que los une, pero ella al parecer ya encontró su respuesta, por fin terminamos esta terapia, pensé que nos llevaría un mes más y la verdad mi familia me necesita, tuve problemas con mi hija y debo volver. Albert abría sus ojos asombrado, Candy estaba buscando una solución a una etapa que paso en su vida y ambos se habían ayudado en eso, pero acaso Candy quedaba ligada a él.

- Quiero asegurarme que ella no dependa de nadie doctor

- No lo hace Sr. Andrew, que no vio que ella no salió corriendo a buscar a nadie, ella lo solucionó sola.

- Oh pensé que… fue por un momento

- No se preocupe, ella ahora es libre. Y solo necesita enfrentar sus temores y lo verá con sus propios ojos.

Se despedía el terapeuta con felicidad, se sentía una necesidad de irse porque le preocupaba su hija, así que al saber que Andrea Brown ya no lo necesitaba sonreía por cómo se solucionó mientras el no estuvo.

Ya por la noche Albert tomaba un baño y descansaba, se inquietaba por lo que había escuchado y sonreía por como Candy le contó a Rosemary que lo había besado, en eso tocaban la puerta y era Candy.

- ¿Pasa algo princesa?

- No te molesta si conversamos un rato.

- Por supuesto que no, pasa…

Comenzó con platicarle de su vida y de cómo ella había llegado al hogar de Pony, como se escondía y se ocultaba como fue a irse con Richard Grandchester y lo que el representó para ella, después su Padre Adoptivo y sus hermanos, bostezaban y ambos se quedaban dormidos, Albert estaba sentado en un sillón y Candy frente a él en otro, por la madrugada la lluvia y el fresco de la noche despertó a Albert y tenía a Candy en su regazo dormida, este la llevó a su habitación la cubrió y salió para dormirse.