¿Hay alguien aún con vida? ¿Si? En ese caso solo comentaré esto aquí arriba porque estoy metiendo cosas que en verdad son partes de todo lo que eh investigado sobre los piratas, claro metiendo parte de mi loca imaginación, sin embargo algunos de los nombre de piratas son reales y me apegue lo más que pude a sus historias. Desde aquí comenzaré a meter cosas un poco más fuertes, no del todo pero viendo la vida de ese tiempo tal como era o lo más apegado. También creo que alguien se habrá dado cuenta que metí un poco de la cultura japonesa y la vida europea de ese tiempo. Saldrán cosas, por no decir, demasiado raras o hasta incoherentes. Todo con imaginación :'v

Debo decir que este capitulo es de mis favoritos y el que mas me gusto, estoy verdaderamente orgullosa de lo que escribí, sobre todo porque hubo un momento donde no sabía ni que hacer. Y es que cuando te quedas sin imaginación sientes que se te va la vida, o eso me pasó a mí. Creo que la espera valió la pena, doce paginas solo para ustedes. :D

Advertencia: Posible lenguaje vulgar. Rated T, posiblemente después suba a M. AU (Universo Alterno). Lime sin llegar a Lemmon. Posibles dedazos y/o palabras que no deberían de ir ahí XD

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. No tengo idea de a quien le pertenecerán pero bueeeno, no gano nada escribiendo esta historia.

Bunny: 19, nació el 8 de Febrero. Mitch: 23, nació el 22 de Diciembre.

Linda lectura

Capítulo IX: Una Isla.

Los chicos se quedaron impresionados.

El nombre a la isla le hacía completo honor. Desde la dirección en que el barco llegaba se veía la forma de la isla. Un enorme volcán en el cenit de esta se hacía notar desde lejos, y el humo que salía de este pusieron en precaución a los chicos. Una isla un tanto más pequeña, a lado de la más grande y unida por un puente de tierra, hacía alusión a la cabeza de una tortuga, y tres más, aún más pequeñas, tomaban formas de patas. Isla Tortuga no era famosa solo por ser la isla que alberga a miles de piratas, si no que su forma y la posición en que los acantilados estaban formados daban una máxima seguridad a la gente que estuviera en el interior de la isla.

-El volcán está activo-comenzó a hablar Momoko en el momento en que se acercaba a los chicos junto a sus hermanas-Pero no ha hecho erupción durante, lo que sabemos, las últimas tres décadas-

-Aun así los refugiados están más que preparados para un desastre natural.-dijo Miyako con una leve sonrisa.

-¿Refugiados?- pregunto Brick alzando una ceja.

-Es la gente que están protegidos por un grupo de piratas.- le respondió Kaoru-Como dijimos la gente no puede estar aquí sin que sean parte de una banda de piratas, pero a veces los piratas llegan a tener familia…, o lo más parecida a una, pueden vivir aquí mientras esa gente le prometa lealtad al capitán del barco.-

Kaoru había entrado rápido a su cuarto cuando se vio la isla, y cuando estuvieron suficientemente cera, la chica salió ya vestida. Butch todavía se preguntaba como esa chica se recuperaba tan malditamente rápido. Hace unos momentos se estaba friendo en calentura y ahora tocia cada tres minutos. Parecía mejorar al estar al sol. Y no solo eso. Noto que desde que salieron del camarote no soltaba su collar, como si se aferrara este.

Brick y Boomer se quedaron sorprendidos por las palabras de la pelinegra. Eso significaba que aquí había algo pareado a un pueblo. Gente viviendo aquí, sin que nadie de los cuatro grandes reinos (o cualquier otro) estuviera enterado. Tenían más que claro que aquí llegaban a refugiarse y esconderse, pero nada como esto.

Y nada como lo que vieron al llegar.

En el puerto, los enormes barcos se alzaban con grandeza, luciendo sus banderas con orgullo. Había pocos barcos (no más de diez) pero eran tétricos y algo intimidantes. Identificaron a tres de ellos con una bandera más pequeña, la misma bandera de las chicas, los barcos de ellas. Y en medio de todos ellos vieron un barco por demás imponente, el barco de Calico, "Revenge". Los tres voltearon a ver a Kaoru cuando ella soltó un gruñido fuerte y furioso. Ella veía un barco en especial. Era tan grande como Isabel, el color rojo cubría gran parte del enorme barco, su bandera estremeció un poco a los chicos, conocían ese símbolo en cualquier lado. Nadie desconocía esa bandera más que los niños menores de cinco años.

La marca del carnero.

El símbolo del diablo.

El barco de Oloné.

Sus hermanas también vieron el barco. Kaoru y Miyako miraron a Momoko, ella siguió viendo el barco, con su rostro imperturbable, sin embrago por dentro sentía como su ira y odio comenzaba a crecer en ella. Ese ser asqueroso estaba en la isla, posiblemente por armamento. Apretó los puños, su sonrisa burlona y algo tétrica puso a los chicos alerta. Brick la miro con curiosidad y ella al notar su mirada volvió a tener esa mirada a la defensiva, aunque las cosas ya no eran tan tensas ella todavía tenía esa reacción.

-No esperaba verlo hasta el día de la Cofradía.-

El barco se detuvo y bajaron el ancla. Los chicos notaron que la mayoría de la gente era de piel oscura o tenían cicatrices de azotes por todo el cuerpo. "Esclavos" pensaron los tres. No había mujeres blancas, había lo que, parecía ser, mestizos, pero nada más que eso.

-Las mujeres blancas no tiene derecho de vivir en la isla.-hablo Miyako-Es una de las reglas de la isla y Cofradía.- dijo con un tono algo triste.

-¡Escuchen!- toda la navegación puso atención a Momoko-Larry y los otros diez tripulantes comenzaran a indicarles un barco en el que estarán a partir de ahora, habrá un cocapitan al que deberán de obedecer.- bajo la mirada unos momentos-Nuestro viaje juntos termina aquí.- iba a terminar de hablar cuando vio como Kaoru le miraba con una ceja alzada y Miyako con una sonrisa triste, ella hizo una mueca hasta que bufó y se volvió a dirigir a los piratas.-Fue un placer viajar con ustedes-les dirigió lo más cercano a una sonrisa verdadera-Y un honor.-

Los piratas se quedaron sorprendidos, pero su sorpresa cambio a una mirada de dulzura. Ellos sabían parte de su pasado gracias al sello, y estaban más que seguros que lo que ellas vivían no era fácil. Las chicas comenzaron a bajar del barco junto con Ken. Los chicos comenzaron a seguirles sin saber muy bien qué hacer cuando Miyako le hizo un gesto con la cabeza a Kaoru.

-Hey, ¿Qué creen que hacen?- dijo ella deteniendo el andar de ellos.

-Ammm, ¿Seguirlas?- pregunto Boomer.

-No, no pueden, ustedes se quedaran todo el tiempo en el barco-dijo Kaoru, firme.

-Debes estar bromeando. No estaremos aquí encerrados en este barco. No estamos huyendo de la corona por nada.- dijo Butch con el ceño completamente fruncido. En ese punto las chicas le daban la razón, no podían tenerlos encerrados.

-Por eso mismo deben de estar aquí. Son los príncipes de Ikuru, su vida y cabeza vale millones.- dijo Miyako calmada.

-No le veo problema.- dijo Ken de repente, Momoko y Kaoru le miraron mal, Miyako solo le miro con desgana y suspiro. Ken se puso nervioso-Di- digo, están ustedes, son de las personas a quien más respeto le tienen en esta isla. Nunca se meterían con algo suyo.-

Los chicos no pudieron evitar una mueca ante la última palabra. Que le "debieran" la vida a ellas tres no los convertía en objeto de nadie. Las chicas se miraron entre si y suspiraron, Miyako hizo una sonrisa algo alegre.

-Solo manténganse cerca de nosotras, por favor-los chicos asintieron y bajaron del barco.

El color anaranjado del cielo al atardecer comenzaba a notarse mientras recorrían las calles, se fijaron en el lugar. Había bares y posadas de mala muerte. Las calles estaban llenas de borrachos tirados en el suelo y varias prostitutas que se les insinuaron enseguida. ¡Hasta a Ken se le habían insinuado! Sin embargo el las rechazaba cortésmente y parecía tan calmado como las tres mujeres que eran sus capitanes.

Llegaron a un edificio más grande que los demás. Estaban a punto de entrar cuando Momoko les detuvo con un brazo. Kaoru alzó tres dedos y fue bajando uno por uno como una cuenta regresiva. Cuando bajaron todos los dedos, los chicos no esperaron para escuchar un grito.

-¡Maldito imbécil!-

Un hombre salió volando rompiendo las puertas de la entrada. Una mujer salió del lugar y saco una pistola, el hombre casi inconsciente recibió un disparo en la cabeza que acabo con su vida. Los chicos vieron sorprendidos todo cuando las risas de los hombres dentro del lugar se escucharon por todos lados.

-Estúpido bastardo-dijo la chica mientras guardaba su pistola.

Se dio la vuelta y los chicos pudieron verla mejor. Era una hermosa mujer castaña, sus ojos eran de un extraño color violeta, su rostro era delicado y sus facciones suaves, pero su mirada y el ceño fruncido tenían algo feroz que hacía que te alejaras de ella si no te gustaba el peligro. A diferencia de las chicas, que usaban pantalones, ella llevaba una falda morada hasta debajo de las rodillas, de una tela muy ligera y con la parte de abajo desgarrada, su piel era bronceada por tantos años en el mar. Cuando giro vio a las chicas desde lejos y una sonrisa se formó en su rostro.

-¡Bunny!-

El grito alegre de Miyako despertó de su ensoñación a los chicos. La rubia corrió con los brazos abiertos hacia la chica castaña para después abrazarla con una risa que la castaña correspondió. Las otras dos, con menos prisa, también fueron con ella e hicieron un abrazo grupal. Algunos piratas salieron del bar para ver el espectáculo que había afuera.

-¡Preparen otra ronda!- grito uno de los piratas mientras se adentraba al lugar, todos le secundario y las chicas se dirigieron hacia adentro.

Antes de que entrara, la castaña se detuvo de golpe. Busco con su mirada algo cerca de los chicos cuando diviso a Ken. El sonrió nervioso y se acercó ella.

-Sabandija, pero mira, has crecido-dijo la chica mientras lo alzaba en un abrazo.

-No me digas así-dijo el intentando librarse del agarre.

Bunny rio, cuando su vista se dirigió de nuevo al lugar donde antes había estado Ken. Su sonrisa se tensó ahí cuando cayó en cuenta de quienes eran a los que estaba viendo. Ellos le miraron sin saber muy bien que hacer. Su ceño se fruncido y soltó a Ken, provocando que el callera de pompas. Giro de golpe la cabeza hacia donde estaban las chicas, las cuales caminaban en silencio hacia la entrada.

-Chicas.-las tres se detuvieron de golpe y se pusieron derechas al escuchar como las llamaban, los chicos no pidieron evitar mirar todo con diversión al ver como se ponían nerviosas-¿Saben quiénes son ellos?- las chicas, aun sin voltear su mirada hacia ella, asintieron lento-¿Y por qué están aquí?-un movimiento de afirmación.

Bunny suspiro mientras se acariciaba el puente de la nariz. Su mirada se dirigió al pelinegro que intentaba, inútilmente, entrar al bar en silencio.

-Ken-el también se quedo de piedra-¿Tienes algo que ver con esto?-Ken negó rápido con la cabeza, se escuchó un pequeño murmuró de "traidor" por parte Kaoru que solo él y sus hermanas escucharon. Bunny suspiro con pesar-A Calico no le gustara esto.- dijo enojada. Miro a los chicos-Síganme-les ordenó.

Camino hacia adentro con los otros siete detrás de ella y dejando el cuerpo del hombre ahí tirado. Cuando entraron hombres y mujeres bebían y reían de forma escandalosa, parecían divertirse. Los gritos de euforia cuando las chicas entraron no se hicieron esperar, sin embargo, al ver a los tres nuevos, muchos se callaron de golpe. Las siguientes reacciones fueron muy diferentes, algunos se miraban aterrorizados al pensar en la corona ahí, otros sonrieron divertidos y de forma macabra al pensar en lastimar a cualquiera de ellos tres, otros tanto miraron con un odio y rencor a los que habían sido parte de su desgracia, y uno que otro los ignoro de sobremanera.

Aun con tantas miradas en ellos y nada agradables, los chicos nunca bajarle la mirada, al contrario, buscaron de alguna forma dejar en claro quiénes eran ellos. Por nada del mundo se iban a dejar intimidar por una banda de ladrones. Eran los príncipes de Ikuru, un país de por más grande, y como tal ellos también lo serian.

Entraron por una puerta casi escondida. Al entrar vieron una mesa grande que las de afuera y un puñado de hombres con algunas mujeres encima de ellos. Pero uno en especial se hacía notar. Un hombre castaño de ojos negros reía de forma estridente, sus ropajes eran un poco más llamativos que los de otros piratas y había dos mujeres envueltas en sus brazos pero de forma más decente que los otros.

Bunny se dirigió a él con paso pesado y con solo una mirada las mujeres salieron corriendo, alejándose del lugar. Bunny miro al castaño con enojo y se sentó a lado de él, dejando en claro un signo de posesión. El hombre volvió a reír.

-Oh, vamos, Bunny. No creerás que te serie infiel ¿Verdad?- pregunto él.

-No si apreciaras tu vida, Mitch-farfullo ella. Otra risa.

Los ojos de los herederos se abrieron. Mitch. Calico Mitch. El rey de los piratas. Si tenían que estar asustados que les revisarán la cabeza, porque lo único que pasaba por ella era que estaban junto a la persona más buscada y famosa de ese tiempo. Estaban impresionados. Hasta Brick admitía que estar al lado de él era casi como un privilegio. Si no fuera porque era un pirata.

-Oh mierda-murmuro Boomer impresionado.

Las chicas le miraron a los tres. Una pequeña sonrisa se formó en ellas. Los chicos parecían niños pequeños y tenían caras de ver a su héroe favorito, era gratificante de ver. La mirada del castaño se dirigió hacia las chicas, se levantó de golpe pasando encima de la mesa y tirando unas cuantas botellas y vasos para abrazar a las chicas.

-¡Pero si son mis princesas favoritas!- grito feliz, las soltó y las miro-Pero vaya que han crecido, si no fuera porque ya tengo a una dulce y sexy chica me acostaría con cualquiera de ustedes-dijo sin pelos en la boca.

Bunny le miro con una ceja arqueada, pero no por el comentario que hiso en sí, si no por motivos tan pequeños como la palabra "dulce". Aunque con un nombre como "Bunny" no había mucho que esperar. En cambio las chicas rieron ante lo que dijo, no se avergonzaban porque hubieran tocado un tema como ese en un lugar abierto, sabían como era Mitch y, por favor, eran piratas, los modales eran lo único de lo que no se preocupaban. Boomer en cambio le miro con los ojos entrecerrados, comenzaba a caerle mal el tipo. Brick igualmente arqueo una ceja, si algo le grabaron en la cabeza con fuego y hierro era nunca hacer comentarios… de ningún tipo. Butch en cambio sonreía de oreja a oreja.

-Creo que ya me ha agradado-le susurro a sus hermanos.

Mitch dirigió su vista a las personas que hasta ahora había ignorado. Su mandíbula se desencajo cuando reconoció a quienes tenia ahí. Oh vaya, eso no se lo esperaba. A ver, a ver. Si, sin duda alguna eran ellos. ¿Debería preocuparme? Se preguntó, frunció el ceño para luego arquear una ceja hacia las chicas. Ellas se sintieron nerviosas.

-Espero que tengan la mejor excusa del mundo-Ken, al ver el estado de las chicas decidió intervenir.

-En realidad, sí que hay una buena explicación-Mitch miro hacia Ken y cambio a su semblante relajado y sonriente.

-¡Cuñado!-grito mientras corría hacia el a abrazarlo, olvidándose por completo de los tres herederos. Ken intento zafarse de él, al final se rindió, era mejor esperar a que el decidiera soltarle. Mitch estuvo así un rato hasta que decidió relajarse-Bien, ya me explicaran luego que pasa con esto-señalo a los chicos-mientras tanto vamos a celebrar-

Mitch salió corriendo del camarote y jalando de la ropa a Ken, como si fuera un niño pequeño, desde adentro solo se pudo escuchar el grito de alegría y exclamaciones de los piratas. Bunny murmuro un "Estúpido", soltó un suspiro y salió del camarote, callando a los de afuera al salir.

-Ya pueden cerrar la boca-dijo Momoko, divertida.

Butch y Boomer tenían unas sonrisas estúpidas en su rostro por haber conocido por fin a la persona que era una leyenda. Brick tenía una sonrisita triunfal, él, al igual que sus hermanos, estaba que no cabía en su felicidad. Sin embargo Brick no tardó en rebobinar lo que Mitch dijo.

-¿Cuñado?-pregunto a nadie en particular. Momoko dirigió su vista a él y explico.

-Ken es el hermano de Bunny-sonrió burlona-En los grandes reinos es mejor conocida como Bunny Murasaki Kitazawa-frunció un poco el ceño-Segunda. Hermana mayor de Ken y princesa del reino de Hoshi-

Los chicos se quedaron de piedra. ¿Por qué aun después de todo lo que habían visto seguían sorprendiéndose? Ah, sí. ¡Porque pareciera que toda la realeza le dio el mal del pirata! ¿Cómo es que la princesa de Hoshi era también una delincuente?

-Dios-murmuro Butch mientras se restregaba las manos en la cara. Miyako sonrió con cierta lastima, terminarían más que traumados con esta aventura.

-Mejor salgamos. Estoy segura que les gustara esta… fiesta. Pero solo tengan en cuenta que esto no es palacio-

Los chicos miraron con interrogantes a la rubia antes de seguirla, a ella y a sus hermanas afuera. Cuando salieron estaba peor que cuando entraron. La gente parecía ya no tomar en cuenta su presencia, es más, los estaban ignorando. Ya había anochecido y la gente parecía estar más animada.

-¡Larry!-los chicos voltearon a ver hacia la puerta por el grito de Bunny, donde Larry venia entrando junto con los otros piratas-¡Pongan algo de música!-

-¡A la orden, querida!-grito Larry desde la entrada. Parecía ya conocer a Bunny.

Todo mundo se animó al escuchar su repuesta. Larry, Marc, George y Logan se dirigieron a un pequeño escenario donde había instrumentos. Los cuatro comenzaron a tocar y ante los ojos de los chicos fue como si todo cobrara vida.

Mitch jaloneo a Bunny de la mano y fueron corriendo hasta el centro del local donde comenzaron a bailar. El baile no era para nada como los de palacio. Todos parecían dar saltos mientras bailaban, algunos movimientos hasta eran bruscos, pero la gente tenía una enorme sonrisa al bailar. Bunny y Mitch parecían especialmente felices en ese momento. Los chicos notaron que en ningún momento apartaban los ojos del otro, lo que causo algún malestar en los chicos. Envidia. Butch bufo por lo bajo, malhumorado. Boomer formo una sonrisa triste. Brick simplemente parecía ido, no tenía expresión alguna, y es que no sabía que pensar de todo esto.

Vieron que comenzaba otra pieza y ahora Mitch fue a bailar con Kaoru. Esta acepto gustosa y reía al ver los movimientos del castaño. Miyako bailo con Ken en ese momento. El pelinegro era más bajo solo por media cabeza. Brick busco con la vista a la enana, (como le había apodado), para encontrarla apartada del tumulto, sentada en una mesa especialmente más grande que las otras. Vio, también de reojo, que muchos hombres parecían querer acercarse. Brick supuso que ya conocían la personalidad hosca de la chica.

Otra pieza comenzó y ahora las parejas se entremezclaban. Una chica puso una charola con tres cervezas enfrente de los chicos. Tenía una sonrisa coqueta y, aunque era muy guapa, los chicos prefirieron no responder a la sonrisa de la chica.

-De parte del capitán-dijo sin perder su sonrisa.

Los chicos le miraron interrogante mientras las tomaban. La mujer se alejó meneando las caderas y Butch bajo sus ojos hacia el trasero de esta. Brick miraba con duda la bebida cuando la voz de Mitch le hizo mirarle.

-Créeme que no está envenenada-Mitch les miraba divertido y con una enorme sonrisa-Parecen idiotas parados aquí como estatuas-Butch frunció el ceño y Boomer entrecerró sus ojos por el insulto. Brick ignoro el comentario.

-No sabemos muy bien que hacer. Ni como bailar eso-sus ojos carmín se dirigieron a la gente que bailaba. Mitch soltó una carcajada.

-De eso se trata. No hay pasos que te guíen-dejo de reír y formo una sonrisa maliciosa-Dejen que les enseñe-tomo la cerveza de Butch y se la tomo en once segundos. Butch hubiera protestado si no se hubiera quedado impresionado. Mitch tomo con brusquedad a Butch de la camisa, para el pelinegro todo fue tan rápido que no pudo protestar-¡Andando!-y lo empujó hacia el centro.

-¡Hey!-

Kaoru se quejó al sentir como era empujada. Miro hacia el causante y se encontró con los ojos verdes bosque. Estuvo unos segundos desconcertada cuando sonrió de forma divertida. Tomo a Butch de una mano y comenzó a bailar con él. Butch, con un imperceptible sonrojo, comenzó a seguir los movimientos de la chica. Mientras más bailaba más se iba soltando y sus movimientos eran naturales. Y aunque dijo que no quería perderse entre los ojos de la pelinegra, no pudo evitar no apartar la vista.

Mitch sonreía con sorna. Su cometido estaba hecho. Los tres veían bailar a los dos pelinegros y los hermanos de Butch se sorprendieron de la sonrisa tan sincera que tenía el pelinegro. La misma que no tenía desde el incidente. El castaño dirigió su mirada hacia el rubio y este, al sentirse observado, miro con horror a Mitch.

-El siguiente-

-Ah no.-Boomer no tardo en comenzar a protestar-Yo de aquí no me muevo-afirmo. Mitch entrecerró sus ojos cuando una sonrisa maliciosa se formó en sus labios. Brick alzo una ceja.

-¡Miyako!-el grito del castaño hizo que la rubia le mirara desde la pista. Ella había estado bailando con Ben-El rubio quiere que le enseñes-

Sus ojos azules se dirigieron hacia el rubio, quien parecía que explotaría de lo rojo que estaba. Miyako sonrió de una forma muy alegre. Una sonrisa de disculpa se dirigió hacia Ben y este la soltó, haciendo una inclinación al final. La rubia se acercó hasta Boomer y tomo su mano, para dirigirlo hasta el centro. Boomer le siguió con una sonrisita idiota. El castaño tomo la cerveza de Boomer antes de que este se alejara.

Las dos parejas bailaban felices, parecía que no tenían planeado parar pronto. Los ojos negros se encontraron a los carmín, y el primero pudo leer con perfección lo que los rojos decían: "ni se te ocurra". Mitch bufo de forma sonora. Ese chico sería difícil.

-¡Bien!-exclamó-No haré nada. Pero por lo al menos acompáñame a mi mesa personal. Bunny no tendrá planeado terminar pronto, le encantan estas cosas-

La mirada de los dos se dirigió a la castaña, quien ahora bailaba con su hermano menor, aunque estaba ya sudando algo, no borraba su sonrisa. Los dos caminaron hacia la mesa donde estaba Momoko. Brick vio como la gente le abría paso a Mitch, en una señal de respeto y sumidad, mientras que el, cada vez que chocaba con alguien, recibía una mirada de enojo. Supuso que sería así. Él se hacía a respetar, pero este no era su territorio ni mucho menos. Como Mitch podía llegar a ser tratado como escoria en su reino, él lo era aquí.

Momoko vio cómo se acercaban los dos chicos. Busco con la mirada a los hermanos de Brick y los encontró bailando con sus hermanas. Una fina línea se formó en sus labios. Sabía que sus hermanas eran inteligentes y tenían claro que tenían que guardar las distancias pero…. Brick y Mitch se sentaron y algunos hombres no tardaron en rodear a Mitch. Mantenían las distancias con él por puro miedo, y aun así tenían sonrisas en sus rostros.

-La hipocresía no desaparece ni aquí-Brick le miro de reojo, ella le dedico una sonrisa triste-Incluso aquí la gente se te acerca por beneficencia propia-

-¿Por eso no dejas que se te acerquen?-

-No-Brick le miro a los ojos pidiendo una explicación, ella bajo la cabeza-Yo no permito que nadie se me acerque porque no quiero lastimarlos-

Brick pensó un poco en lo que dijo, y lo que le contesto salió sin permiso de sus labios.

-O tú no quieres salir lastimada-

Momoko alzo la cabeza de golpe y le miro. En ese momento quería gritarle, pero no dijo nada, porque no había nada que decir. Brick miro a los ojos de Momoko y vio, por primera vez, el dolor que ella albergaba. Le parecía irónico que fueran los ojos de color rosa los que lo guardaran. Extendió su mano hacia ella. Escucho unas risotadas, seguramente eran para él, no le importó, y a Momoko tampoco. Tomo su mano y ambos se dirigieron hacia el centro. En ningún momento apartaron la mirada.

Mitch vio todo con una enorme sonrisa, cuando el peli naranja regresara tendría tiempo para fastidiarlo, ahora solo quería que los dos se olvidaran de todo. Cuando escucho que los hombres reían les mando una mirada helada, ellos callaron de golpe, si algo había aprendido toda gente de mar era que cuando los ojos negros se dirigieran a ti no era bueno apostar tu vida. Los hombres vieron sorprendidos como la chica aceptaba. Bunny vio como Brick y Momoko se acercaron a bailar, sus ojos violetas los dirigió a Mitch quien le veía, ella le dio la sonrisa más hermosa de agradecimiento.

Larry recibió un pequeño codazo de parte de Marc, le señalo con un gesto de cabeza a la gente que bailaba, miro hacia esa dirección y una sonrisa dulce se formó en sus labios. Sus tres pequeñas bailaban con una enorme sonrisa en su rostro, estaban disfrutando, estaban felices. Quería que se olvidaran de todo por unos momentos, su dolor, su venganza, su tristeza, sus pérdidas, todo.

Solo hubiera deseado que ese momento se quedara con ellas.

…O.O…

Había dejado de bailar por esa noche. Los cuatro chicos y Bunny estaban sentados en la enorme mesa, Mitch se había parado pocas veces y todas porque la castaña se lo pedía. Las chicas estaban en otro rincón, Kaoru de nuevo estaba midiendo su fuerza con otros hombres, sus hermanas estaban con ella, Ken y Larry también y los dos no dejaban de hacer apuestas. Los que estaban en la mesa reían o sonreían al ver esto último.

Boomer miro a Bunny, tenía una duda desde hace un rato, estaba seguro que sus hermanos también. La hizo saber.

-Puedo preguntar, ¿por qué renunciaste a palacio?-

Bunny dejo de reír y todos en la mesa se quedaron en silencio. La mirada de Bunny se tornó triste y melancólica. Mitch la miro de reojo, su expresión se había vuelto totalmente seria. Bunny poso sus ojos violetas en los azules de Boomer, con una sonrisita triste.

-Por la misma razón que ustedes-y los chicos lo entendieron-Destino-subió su pierna en la mesa y levanto la falda hasta la mitad del muslo. Boomer se puso rojo hasta las orejas por el atrevimiento de la chica, pero fue hasta que vio la mirada seria que tenían sus hermanos que se fijó mejor en la pierna de la castaña. Las iniciales "T" y "M" estaban impregnadas en la piel de la chica. La marca venia de una quemadura, la habían marcado, como ganado-Tora Matsu, príncipe heredero del reino de Kawa-les miro a los ojos-Mi esposo. Mi reino no pensaba comprometerme con alguno de ustedes. Mi país prefiere no meterse tanto en las relaciones políticas. Kawa es un lugar muy pequeño, una octava parte de lo que es mi país. Con mi compromiso quedo unido de por vida a Hoshi-Butch y Boomer se quedaron de piedra. Brick asintió y pregunto.

-¿Cómo conseguiste escapar?-Bunny bajo la pierna y esta vez fue Mitch quien hablo, pero su expresión era de piedra.

-El día de la boda hicimos una pequeña invasión. Queríamos hacerlo silenciosamente pero mis marineros querían más-se encogió de hombros-Fuimos por mas-

-¿Qué le paso al príncipe?-pregunto Boomer, temeroso. Mitch fijo su oscura mirada en él y, en un movimiento demasiado rápido, saco y clavo su cuchillo en la mesa, justo en frente del rubio, este dio un brinco por el susto.

-Le corte la cabeza.-con uno de su dedos simulo un cuchillo y lo paso por su cuello-De un solo tajo-

Boomer trago saliva. Bunny tomo la mano de Mitch y el la sujeto, él le dio su espacio a Boomer. En realidad, el pasado de Bunny le afectaba más a el que a ella. Los dos todavía recordaban ese día, y de seguro seguiría ahí, grabado con fuego en sus memorias.

Ese día había llegado demasiado pronto para Bunny, quien se había rendido y aceptaba el destino que le deparaba. Su reino no hizo una gran fiesta, no le informo a las otras tres grandes naciones, ella así lo había pedido, lo único que le dejaron decidir en toda su vida. En la pequeña fiesta que se llevó en el reino de Kawa se encontraba ella, más hermosa que nunca, con su vestido blanco con detalles en azul, estilo occidental. Y el enorme velo que no dejaba que se viera su rostro, como era la tradición. No hasta que se consumara el matrimonio. Y ella solo deseaba que lo que le quedara de vida pasara rápido.

La fiesta seguía y el príncipe hizo saber a todos los invitados que tomaría a la princesa, como dictaba la tradición. El heredero le dirigió hasta la alcoba. Ahí le toco, le beso y acaricio. Y una de sus manos jamás dejo de tocar la marca que le había hecho. Ella lloraba, rogaba y pedía que se detuviera, pidió ayuda. Nadie entro a ayudarle. Nadie estaba dispuesto a perder la cabeza por interrumpir al futuro rey. El príncipe se vestía cuando los gritos de los invitados se hicieron oír.

Después de eso todo pasó rápido para Bunny. Mitch entro y acabo con la vida del príncipe. Sus ojos negros se fijaron en el cuerpo desnudo, (cubierto solo por una sabana), y asustado de Bunny. Algunos hombres entraron a robar lo que había en la habitación, telas, oro, diamantes, comida, todo. Ninguno toco a la castaña y Mitch nunca aparto su mirada. Tenía miedo, miedo de que volvieran a tocarla, a humillarla, pero a la muerte la esperaba. Cerró los ojos con fuerza y deseo de que solo acabara con su vida y se fuera. Pero después de unos minutos no sintió nada. Los abrió esperando que el hombre se allá ido, sin embargo, lo que encontró le dejo perpleja.

Su mano, la del hombre con ojos penetrantes, se estiraba hacia ella. Una mano amiga. Con la palma hacia arriba invitándola a confiar.

-Ven conmigo-le había dicho-No volverán a tocarte-

Y ella confió.

Un año y medio después se dio cuenta de que se había enamorado del hombre que le salvo. Del hombre que cumplió su palabra y la protegió.

Los chicos miraban con tristeza la expresión de Mitch y Bunny, parecía que los dos habían sufrido mucho. Y no se equivocaban. Solo entre ellos dos conocían el pasado de ambos, nadie más supo de las marcas que la vida les dejo.

-Después de eso encontramos la forma de contactar con mi hermano mayor-hablo de repente Bunny-El reino me dio por muerta pero, solo palacio sabe parte de la verdad, no tienen en claro que paso conmigo pero tiene prohibido comentar nada. En una de esas volví a mi hogar y Ken me siguió-los cinco dirigieron su vista donde Kaoru y Ken hacían fuercitas, Momoko y Miyako veían divertidas-Puede que le hayamos dejado toda la carga a Cody, pero él nos entendió-

Los chicos entendían a la perfección. Si había algo que tenían claro es que los tres darían lo que fuera por los otros. Así fuera simplemente amarrarse a su destino, o dar hasta la vida por ellos.

Fin del noveno capítulo.

Si llegaron hasta aquí, perfecto. Espero no haberles aburrido. Como verán ya conocimos a Bunny y Mitch y un poco de su historia, (aunque no creo hablar mucho más o entrar en detalles con ellos). Si les digo la verdad estos dos son mi pareja favorita en este fic, por ahora yo soy la única que conoce de su pasado pero creo que serán quienes tengan la historia más linda. No quiero centrarme solamente en el pasado de las chicas, quiero que conozcan a todos los personaje (no estoy diciendo que dejare de centrarme en ellas) pero no quiero hostigar a nadie solo con ellas cuando, personalmente, creo que este fic tiene mucho más potencial (y no, tampoco se me subirán los humos a la cabeza). Espero que os allá gustado. Estoy haciendo hasta lo imposible por juntar, redactar y acortar capítulos para llegar hasta donde, estoy segura, ustedes quieren llegar. Romance, drama, lágrimas y dolor, mucho dolor (bueno, lo último creo que solo yo XD). Ese es otro punto que tengo que tocar. Amo los finales felices ¡lo juro!, pero el 70% de mis personajes no lo tendrán, no diré quienes pero, una historia te deja marcada por su contenido, pero un final te persigue hasta que tu creas tu propio final y tu propia historia. O eso es lo que a mí me pasa.

Otra cosa, sé que me merezco un review como Hitler un premio a la paz mundial :,v pero enserio quiero saber que les esta y no gustando de la historia. Critiquen todo, desde ortografía, redacción, narración, etc. Plisss. Y por cierto, muchas gracias a la gente me pone en favoritos o me sigue en esta historia, aumentaron en el capítulo pasado y se los agradezco.

Reviews.

Anina88: perdón por no decirte y/o avisarte, pero creo que te hubiera mentido si te decía una fecha fija. Estoy cansada de siempre prometerles algo y fallarles U.U

Phanyg: bueno si, tardo demasiado con mis capítulos y no es algo que me enorgullezca, pero a veces simplemente no tengo imaginación para continuar. En isla tortuga estarán poco tiempo y casi no habrá aventura, pero en cuanto a la relación de los chicos avanzaremos. :D para actualizar "Tal vez, solo tal vez" creo que me tomara otro tiempo, en verdad lo siento, parte de mi inspiración ya casi no se dirige a las powerpuff, pero la continuare, de eso no hay duda alguna. Y no, no te odio.

Laura249: normalmente cuando mi imaginación se va paso a los comentarios, y fue al tuyo al que me dirigí en específico, no tenía pensado avanzar en este cap. con los rojitos pero dije ñeh y salió esto, te debo una. Jajaja pobre conciencia. Si lees lo que puse arriba de tu comentario sabrás qué onda con mi otra historia. Y a los chicos sí que los hare sufrir jojojo.

anonimo: aquí está la continuación, perdón por tardar :,v

Tokitou: tan solo espera por ellos, primero que se acerquen, luego los celos 7u7

Ali-chan 1234: pues ya ves que Kaoru se cura más rápido que la luz XD para lo de Butch será una historia que hará a sus fans dar el grito en el cielo, me van a odiar DX. Viva los raros :v

Gracias por llegar al final.