Los personajes de Miraculous Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir, no me pertenecen, le pertenece a Thomas Astruc, Así como tampoco me pertenecen las Teorías sobre las que se está basando esta novela.
Espero que disfruten de la lectura.
ANTES.
Silence.
La semana había más rápido de lo que esperaban. El lunes había sido desastroso para los tres héroes. Amoris y Sly les había dado dolor de cabeza así cómo les había dejado secuelas a todos.
Kim y Alix no se podían mirar a los ojos, lo mismo pasaba con Juleka y Rose. Nathaniel y Sabrina parecía que tenían una pequeña rivalidad por la Rubia, pero el hecho de que fuera parte de Le Troi d'idiots, hacía que se mantuvieran a raya. Lila, ella parecía estar más al pendiente de la Dupain-Cheng, y menos en el modelo.
Y Marinette, ella no dejaba de pensar en ese gato y había dejado de pensar en Adrien. Aún lo amaba, pero ya no era cómo antes. Cada que pensaba en las veces que Chat Noir había declarado su amor a su alter ego, se daba topes en la cabeza por haberlo rechazado, era un sentimiento de frustración el que venía con esos pensamientos.
Adrien, por otra parte, parecía que no tenía secuelas, aunque la rosa le hubiera dado en la espalda, a él no le afectaba del todo. Y era por la razón de que él siempre pensaba en su Lady, pero ya había aprendido a controlar sus impulsos de coqueteo—Lo que había sido de gran ayuda en cuanto fue portador de Sass.
Estaba nervioso el joven modelo, esa noche era el concurso de bandas, tendría que arreglárselas para escaparse de nuevo, aunque esperaba que la suerte estuviera de su parte y que Nathalie no fuera a certificar que se encontraba durmiendo en su habitación—aunque era muy rara la vez que su padre daba esa orden—, no podía arriesgarse a ser descubierto y que todas las noches activarán la seguridad de la mansión.
Tomó la maleta en la que guardaba su equipo de esgrima, y salió de su habitación, esa mañana tendría un enfrentamiento con Kagami, y está vez no se dejaría ganar por su amiga. Aunque una vez estando en el auto, iba con la seguridad de que así sería. Le ganaría a Kagami cómo las clases anteriores, porque algo había cambiado en ella, cuando la veía, tenía un brillo peculiar en los ojos, ese que él tenía cuando hablaba con Ladybug. Aunque también pudo notar, que la Tsurugi, estaba más atenta a sus acciones, y lo comprobó cuando Marinette le dio esa lista de medicamentos, que según chloé, le había comentado, que esa no era la nota que Nette debía entregarle.
Por otra parte, Chloé se encontraba en una de las tiendas de ropa prestigiadas de París, era nuevo local y se podía ver que era la nueva competencia de Gabriel's. Había quedado con Marinette, pero ella le había cancelado en último momento diciendo que tenía que ir a visitar a su abuelo. Al parecer le estaba dando clases de sanación.
A la Bourgeois no le quedó nada más que asentir y decir que la vería en la noche.
Vio el letrero de Thorton&Thorton que brillaba de un color amarillo chillón, con un fondo negro y entró con una sonrisa, porque al ver a la gente, se dio cuenta que tendrían diseños tan buenos como los de Gabriel.
A lo lejos, un chico de cabellera azabache con mechas turquesas, iba bajando las escaleras eléctricas junto a sus amigos de la universidad. Iban platicando de temas triviales y comparando cosas de Francia con Noruega, porque esos chicos eran de intercambio.
—¿Thorston&Thorston? —Leyó el letrero de la nueva tienda, esa en la que vio a la chica de la cabellera rubia entrar.
—Vaya, después de todo los Gemelos lograron traer sus diseños a París—Sonrió un chico castaño de ojos verdes con admiración.
—Bueno, Haddock, tienen un buen gusto para el sentido de la moda, en especial Tuffnut—dijo una chica azabache de ojos verdes.
—¿Qué les parece si vamos a visitarlos?—propuso el guitarrista.
Los chicos asintieron y entraron al lugar en el que había personas, era como ver una segunda boutique de Gabriel's. Tenía tanto éxito, que los chicos quedaron asombrados, en especial los residentes de Noruega.
Había maniquíes con ropa de mujer, tanto como para caballero, los colores que reinaban en esa tienda eran, rosa, blanco, verde y negro. Claro que había otros colores, pero esos eran los que se veían con más lujo de detalle. Era ropa bonita y de actualidad, aunque también tenían un apartado de disfraces y ropa de época.
—Ese color es muy del snoggletog pasado—dijo un chico rubio de ojos azules mientras agarraba con desagrado la chaqueta de la rubia.
—Excuses moi? —Cuestiono ofendida, llevándose una mano a la altura de su corazón—esta chaqueta es el último grito de la moda.
—Lo fue ayer querida, hoy entraron los colores rosa, verde, blanco y negro—comentó mientras enumeraba con sus dedos—. Y si no me crees asómate y observa a la competencia—Puso los ojos en blanco antes de dejar a la chica con su hermano. La Bourgeois sabía que no tenía caso discutir con esos idiotas, así que siguió observando la ropa, mientras ignoraba la cara de desagrado del rubio de rastas.
—Vaya, me sorprendió que Bee no les hiciera un escándalo en cuanto le criticaste su atuendo Tuffnut—comentó el de mechas turquesas en cuanto los gemelos se acercaron a ellos.
—Escándalo o no, no me hubiera importado, tengo que salvar la moda, Luka—Sonrió mientras pasaba un brazo por su hombro y Ruffnut se acercaba peligrosamente al guitarrista—aléjate Bruta, estoy hablando con mi amigo.
—Ugh nunca dejan que pase tiempo a solas con este bombón francés, grrr—Sonrió con coquetería mientras se alejaba cotoneando sus caderas hacia el mostrador. Tenía que arreglar el vestido floreado que un maniquíe tenía.
—Merci Tuff, te debo una.
—Compra algo del apartado de disfraces y estamos a mano. Y si te preguntan en donde los compraste, di que en Thorston&Thorston.
—Déjame adivinar—dijo una chica rubia de ojos azules—¿Su apartado de disfraces no está funcionando?
—Nadie se toma la molestia de ir a verlo, pero tal vez si los ven a ustedes observando y probándose las cosas, la gente se anime.
—Yo paso—dijo la rubia oji-azul—no me agrada la idea de probarme disfraces para atraer clientes.
—Por favor Astrid, Hay vestidos de novia escandivos —Ella se cruzó de brazos y negó con la cabeza.
—Hiccup y yo aún no nos vamos a casar.
—Sí como no. ¿Qué hay de ti Heather? —Pregunto volviéndose hacia la azabache oji-verde—Se te vería bien el disfraz de Ladybug.
La chica rio ante el comentario del Thorston.
—No lo creo Tuff. Tengo que ir al bar a ayudarle a Dagur y Mala con los preparativos para el concurso de bandas de esta noche. Kitty section tiene que ganar—guiñó un ojo mientras le daba un codazo cómplice al guitarrista.
—Tenemos nuevos disfraces de superhéroes—siguió intentando el Thorton sin darse por vencido.
—Tuff—se acercó el castaño a su amigo de la infancia—Tal vez si pusieras un pequeño cartel en los aparadores, los niños vendrían a ver los disfraces.
—Mmmm no suena mal...
Mientras ellos hablan, Luka vio que la Bourgeois se encontraba viendo unos vestidos muy cerca de los antifaces de los héroes. Y a pesar de que no la conocía del todo, había escuchado hablar a su hermana y a sus amigas, que Chloé era insoportable, se creía la reina abeja, y que estaba por encima de todos, pero en cuanto fue a recordar a Adrien y a Marinette lo del ensayo, al verla y ver que se enojara por haberla interrumpido de su plática—aburrida—con Marinette, no le pareció que fuera ni la mitad de lo que había escuchado que era, por boca de las chicas.
Ese día no sólo le apodo "Bee", ese día decidió que sería divertido molestar a esa rubia, y sabía que sería de las mejores decisiones que podría tomar en su vida.
—Creo que yo sí iré a probar esos antifaces—dijo mientras le daba una palmadita en el hombro a Tuffnut y se encaminaba hacia los antifaces, tomando uno de color rojo con puntos negros—Hey Bee—saludo a la chica colocándose a un lado de ella.
—Couffaine—dijo sin apartar la mirada. Era imposible no reconocer esa voz y para ser sincera, era el único que la llamaba Bee. — ¿Te aburriste de las chicas y por eso estas aquí? —arqueo una ceja sin voltearlo a ver, seguía estructurando los vestidos, los tomaba, los sacaba y después observaba y comparaba con otro, apartando los que le gustaban.
—De hecho vine con unos amigos al cine—Inclinó su cabeza hacia su grupo. Haciendo que la rubia por fin se decidiera a verlo y reconoció que se veía bien con el antifaz de Ladybug.
Una sonrisa adorno su rostro. Realmente Luka se veía bien. ¿Cómo era posible que en todos los años que llevaba conociendo a Juleka e incluso a Marinette, no se hubiera topado con el guitarrista?, pero no podía dejarse llevar por esa sensación de agrado que comenzaba a sentir por ese chico, pues su hermana se juntaba con "señorita mentira Rossi", y no se olvidaba que fueron las personas que le hicieron pasar malos ratos a Dupain-Cheng, sabía que Luka estaba de su parte, pero no podía bajar la guardia, en las pocas semanas conviviendo con la franco-china, había desarrollado una afinidad leal, al igual que la que tenía hacia Ladybug. Además en el ensayo pasado, le habían dicho que le dedicaban una canción que se llamaba: ojalá que te mueras.
—Te ves ridículo con ese antifaz—se limitó a decir para continuar con su observación sobre los vestidos.
El Couffaine, por su parte, logró percibir los sentimientos de la Bourgeois, al igual que el cambio de actitud que temó—por ligero que haya sido—,y también notó que le era más fácil leer a esa chica rubia mimada, que a su sencilla amiga. No le tomó importancia a su comentario, pues deducía que "Ridículo" era su palabra favorita.
Despego el antifaz de su rostro y lo volvió a colocar en su lugar para tomar otro de color amarillo con detalles negros, colocándoselo al instante.
—Antes era Lord Bug—dijo, haciendo que la Bourgeois pusiera los ojos en blanco—Pero mírame ahora Bee, soy King Bee.
Eso llamó su atención. Despego su vista de los shorts y volteo a ver a "King Bee", encontrándose con que tenía puesto su antifaz y no feliz con eso, le dedico un guiño de ojo con una sonrisa de lado. Ahora sí que estaba perdida, sintió que sus mejillas se habían puesto del color rojo, tan rojo cómo el traje de Ladybug y de pronto, en su cabeza podía encontrar millones de palabras para decir al Couffaine.
Oh dios mío, tiene una encantadora sonrisa. Se ve muy tierno y guapo. Movió su cabeza despejándose de pronto de esos pensamientos.
—King Bee, mejor ayúdame a cargar las prendas que llevaré.
—Está bien—dijo aún con el antifaz puesto. Chloé por su parte le entrego cinco vestidos, tres blusas y dos shorts, además de unos jeans y algunos sacos—Iras a Kanten av dragen.
—Obviamente, tengo que ir a apoyar a Adrikins—habló mientras ambos caminaban hacia los vestidores.
—¿Lanzarás palabras hirientes de nuevo? —arqueo una ceja mientras caminaba detrás de ella. Llevaba la guitarra colgada a su espalda y en sus brazos llevaba la ropa.
—Me encantaría, pero la última vez el guitarrista me dijo "ojalá que te mueras" —Dijo encarándolo. En ese momento le habían gustado sus agallas, pero ahora solo quería saber, si ese ojala que te mueras, iba realmente enserio.
—Oh... Eso... Yo, lo lamento, es sólo que habías logrado sacar de sus casillas a toda la banda—se excusó realmente apenado.
—Y a ti—arqueo una ceja—Escucha. Entiendo que me hayas querido dedicar esa canción inexistente, pero si los saque de sus casillas, que quede claro que los insultos eran para Iván, Rose y tú hermana. Adrikins y tú, no entraban en mi lista.
—Me di cuenta. Así que bien por ti—y ambos retomaron su camino hacia los vestidores. Definitivamente, algo que no haría, era interesarse por el hermano mayor de Juleka.
Simplemente, estaba fuera de su radar.
[…]
Se encontraron en la entrada del colegió, se saludaron de beso en las mejilla., Adrien no podía evitar pensar que Kagami era hermosa, pero el saber apreciar la belleza de la Japonesa, no era símbolo de debilidad, para nada, agradecía el poder tenerla y tampoco era su segunda opción—cómo alguna vez le llegó a decir Plagg—pero si no estuviera enamorado de Ladybug, lo más seguro es que estuviera perdido por ella, esa seguridad que transmitía, le gustaba, pero le gustaba aún más ver esa cualidad en su Lady. En cambio, apreciar la belleza de su compañera de batallas, era símbolo de debilidad, porque podría hacer todo lo que ella le pidiera, incluso con los ojos cerrados. Nunca dudaría de la mujer que ama.
Antes de entrar a su clase, Kagami entrelazó su brazo con el de él y lo guio dentro del colegio. Este gesto hizo que sus mejillas ardieran, pues ya se habían tomado de la mano y no había sentido nada, pero el que Kagami tomara esas libertades con él, lo tomaba de sorpresa y en parte lo hacía sentirse incomodo, pero no tanto como cuando Chloé o Lila hacían los mismo.
—Bien Agreste, esta vez sí te voy a ganar—dijo con una sonrisa de suficiencia en su rostro.
—Llevas diciendo eso clases atrás—sonrío, sería lo mismo de siempre, la amenaza de te voy a ganar para después combatir contra ella y encontrar el momento en el que esté distraída, para por fin, poder ganarle. Porque ya era una rutina la que llevaban.
—Esta vez lo haré.
Y sí, admitía que Kagami intentó vencerlo, pero no había podido. Él estaba mejorando y ella estaba más distraída que de costumbre. Al terminar la clase, ambos fueron a los vestidores y una vez que ya se habían cambiado, se encontraban saliendo del colegio François Dupont, justo como habían entrado, con sus brazos entrelazados.
—¿Cómo harás para escapar? —arqueo la ceja la de cabello corto. Quería saber más sobre lo que Adrien haría en su noche de sábado.
—Por la ventana, tengo que estar a las 8 en el bar de la Orilla del Dragón.
—Oh el nuevo bar Noruego, siempre he querido ir.
—Deberías ir algún día. Esta decorado con la época vikinga y con dragones, muy inspirador, fuimos el domingo pasado para ver algunas cosas.
Sonrió la chica. Le hubiera gustado oír una invitación por parte del oji-verde, pero parecía que no captaba sus indirectas. No era su estilo salir a donde había muchas personas, pues hacía que—la mayoría de las veces—se pusiera de mal humor. Así que intentaba no darle importancia a no escuchar una invitación.
—Qué bueno.
—Sí. Marinette quedó fascinada cuando lo conoció—el nombre de la franco-china hizo que prestara especial atención—ese día conocimos a los dueños del bar. Fue una suerte que ya tuviéramos la mayoría de edad.
—y dime, Agreste. ¿Marinette irá este sábado?
—Claro, es la musa de la canción que tocaremos—Sonrió. Sin darse cuenta que al mencionar y el que Kagami haya mencionado a la azabache, hizo que un brillo peculiar iluminara sus ojos—También irá Chloé, ya la conociste, creo que no se llevaron muy bien.
—Es una niña mimada.
Ante eso Adrien sólo rio.
—Es mi mejor amiga de la infancia—y al escuchar eso, sabía que tenía que ir por un terreno tranquilo con la Bourgeois si quería tener alguna oportunidad con el chico.
En la esquina, un grupo de chicos, dieron la vuelta, acababan de bajar del autobús y ya sólo les quedaba caminar unas cuantas calles hacia la casa del Couffaine. Tenían que ir por los instrumentos.
—¡Hey A! —lo saludo el de mechas turquesa en cuanto lo vio hablando con la chica asiática.
—¡L ! —Sonrió el blondo. Ellos se llamaban por la inicial de su nombre, era eso, o llamarse "Gata pasiva" en su caso, o en el del guitarrista "Juleko" y ganar burlas por parte de la banda.
—¿Listo para ganar esta noche?
—Lo estoy.
—El Bar estará a reventar, incluso ya estamos apartando mesas, ¿cierto chicos? —los tres chicos que lo acompañaban, asintieron con sus cabezas detrás de él—Oh por cierto, te presento al pescado parlanchin—señaló a un chico castaño de ojos verdes—As—señaló a la chica Rubia oji-azul—Y a desquiciada Jr—Señaló a la chica pelinegra de ojos verdes—Amigos, él es A y ella es la reina de hielo.
—¿Que? —frunció el ceño la Tsurugi al escuchar cómo la presentó. Y Adrien ya había entendido porque Marinette dijo que ella era la Reina de hielo, uno de los apodos que Luka asignaba a las personas.
—Es un gusto. Soy Adrien Agreste.
—Ah sí, te conocemos—dijo desquiciada Jr.—cuando llegamos lo primero que vimos fue tu cara en los anuncios de la marca Gabriel's. Soy Heather, y ellos son Hiccup y Astrid.
—Vamos a ir a la embarcación por los instrumentos, Dagur, lo conoces ¿verdad?
—Sí, el dueño del bar.
—Y hermano de Heather, pasará por ellos, para tener todo preparado para esta noche—dijo el Couffaine.
—Vamos Luka, ya me mando mensaje diciendo que en 10 minutos estará en tu casa—dijo el castaño al momento de mostrar el celular.
—Vale, ya vamos. Aparte una mesa en el balcón, para que te sientes con Mamamarimanette y Bee, estará a un lado de la de nosotros, para que no tengan problemas con las chicas.
—Gracias Luka—dijo el rubio con agradecimiento, pues era más que cierto que todo el salón de clases iría a apoyar a Kitty Section.
—Hey reina de hielo, ¿irás? —arqueo una ceja mientras reparaba en que ellos tenían sus brazos entrelazados.
La japonesa bufo al escuchar de nuevo el apodo que el guitarrista le había asignado.
—No vuelvas a decirme así, ni siquiera lo pienses—respondió fulminándolo con la mirada.
—Nos vemos esta noche A.
Fue lo último que dijo el guitarrista, pues no le gustaba la actitud de la amiga de Adrien. Entendía que tal vez el hecho de que le pusiera apodos a todas las personas que conocía y que sabía, le podían llegar a caer bien, era muy posible que a esas personas no les gustara su actitud confiada, pero debía admitir que en un principio él era más tímido y con la única cosa que se podía expresar muy bien, era con la música, pero eso había cambiado cuando conoció a los que ahora son sus mejores amigos, esos chicos acababan de llegar de intercambio a París, y si algo no conocían, era la vergüenza, era por esa razón que su actitud había cambiado, por eso se tomaba libertades al momento de poner apodos.
—Nos vemos L—El blondo vio cómo su amigo se iba con los recién conocidos y sin verse grosero, se deshizo del agarre de la Tsurugi—Entonces… ¿Quieres venir esta noche a la orilla del dragón?
—¿Me estas invitando porque quieres o porque fue una sugerencia de tu amigo? —arqueo una ceja a la par de que se cruzaba de brazos.
—Porque quiero—dijo no muy convencido ante la actitud de la chica—no pienses así, por favor.
—Está bien, Agreste. ¿Porque dijo que te apartó una mesa en el balcón, lejos de las chicas?
—Digamos que hay problemas en el salón de clases, nada grabe—comentó sin entrar en detalles, era lo último que quería, ya que el problema no era directamente con él, por eso, si llegaba a contar algo a Kagami, quería hacerlo con Marinette presente, aunque le gustaría más que Marinette fuera la que le contara. —Nos vemos esta noche—dijo despidiéndose al ver que habían llegado por su amiga.
El anciano se encontraba caminando hacia la casa del modelo, estaba a nada de que sus clases comenzarán, pero esta vez se iría con cuidado, si sus sospechas—que más que sospechas estaban confirmadas— eran ciertas, podía que Gabriel Agreste no tardará en ponerse en marcha en su investigación de encontrar al guardián de los prodigios. Tenía que cuidarse las espaldas.
Tocó el timbre y a los pocos segundos una voz habló por el parlante, y una cámara salió en su encuentro.
—Soy el maestro de Chino de Adrien—Sonrió a la cámara y las rejas de la entrada de la mansión se abrieron, invitándolo a pasar. Nathalie ya lo esperaba en la entrada, mostrando una expresión serena, aunque tenía una leve curiosidad que recién comenzaba a crecer.
Ambos entraron y en el pie de las escaleras, el señor Agreste ya los estaba esperando.
El de playera hawaiana hizo una inclinación de cabeza, en señal de saludo y respeto—tal y cómo su cultura le había enseñado—, Gabriel, solo se limitó a asentir. Pues necesitaba sacar una duda que tenía, algo que daba paso a descubrir la localización del guardián y la identidad de Ladybug. Sólo le faltaría buscar la de Chat Noir, pero seguía con sospechas sobre su hijo.
—Bienvenido ¿Señor...?
—Cheng Yu—contestó con el nombre que utilizo esa vez que se había enfermado, haciéndose pasar por el abuelo de su aprendiz.
—¿Es usted familiar de Mademoiselle Dupain-Cheng? —preguntó de manera casual, aunque era la cuartada que quería aparentar.
—Así es, veo que conoce a mi nieta.
—Una joven promesa para el mundo de la moda, además es compañera de clases de mi hijo.
—No sabía que asistía con el Joven Agreste al colegio—Se encogió de hombros—es bueno saberlo. Si me disculpa Monsieur Agreste, tengo que ir a dar clases a su hijo. Con permiso.
Caminó hasta subir las escaleras, mientras lo hacía, se apoyaba en su bastón, fingiendo que por su edad, se le dificultaba subir un peldaño de los escalones. Ante esto, comenzó a surgir un lado que Gabriel creía que se había perdido cuando Emilie quedó en estado vegetativo.
—Permítame ayudarlo—comentó tomando el brazo del "Señor Cheng", pero este con un gesto amable, lo aparto.
—Yo puedo. Aún estoy joven con estos ochenta años—tenía que disimular bien.
—No lo dudo señor—volvió a su posición sería de hace unos momentos. Permitiendo que el anciano continuará con su camino.
Cuando "el Señor Cheng" se perdió de su vista al entrar a la habitación de su primogénito, Gabriel volvió a su oficina, seguido de Nathalie. En cuanto el anciano llegó, él tenía un presentimiento de que ese era el Guardián de los Miraculous. Él debía ser Fu, justo como Back Warder lo había mencionado, aunque claro que sus sospechas bajaron de nivel en cuanto se presentó como Cheng Yu y bajaron aún más cuando confirmo ser Abuelo de su nieta. Pero algo no cuadraba del todo. Algo no lograba convencerlo, pero no había mucho de qué preocuparse, era una persona influyente y tenía contactos que podrían sacar información sobre el tal Fu que vive a orillas del Sena.
—¿Crees que sea el abuelo de la señorita Dupain-Cheng? —Cuestionó su secretaria una vez que los dos estaban a solas.
—Abuelo materno, podría ser—asintió mientras analizaba sus opciones—Aunque sigo teniendo sospechas de que él puede ser el guardián.
—Así como sospechas de que Marinette es Ladybug y Adrien Chat Noir—afirmo la de lentes—
—Tendría sentido, Nathalie. Adrien y Marinette tienen un vínculo que gracias a Nooroo puedo sentir, y es un vínculo muy parecido al que comparten Ladybug y Chat Noir, y si Yu Cheng es abuelo de Marinette y por ende, Guardian de los Miraculous…
—Tus sospechas estarían confirmadas…
—Así es.
—No lo sé, Monsieur—suspiro la secretaria, dudando en si debería decir lo que ella pensaba—Sería muy extraño.
—Nathalie. Ponte a pensar, ellos han confiado más prodigios, entre ellos, está el prodigio de la abeja, que se lo dieron a Mademoiselle Bourgeois, aunque no era la mejor candidata, pero ella es su portadora. Y lo planteo así—se acercó a su monitor, en donde tenía el libro escaneado y algunas de sus pruebas—Si tu fueras superhéroe, y el guardián te confiara uno de los prodigios, para que recibas ayuda de un nuevo héroe, ¿a qué clase de persona se lo darías? ¿A un desconocido o a alguien que conozcas?
—A algún conocido, Monsieur.
Gabriel asintió.
—¿Por qué? Si necesitas ayuda de inmediato podrías otorgarlo a la primera persona que encuentres.
—Se lo entregaría a un conocido, porque sé que puedo confiar en esa persona y que no me fallaría en la misión.
—Pues es justo lo que hacen Ladybug y Chat Noir, acércate—Indicó con una mano, señalando el monitor. Ahí se encontraba una imagen sacada del Ladyblog, eran Ladybug, Chat Noir y Queen Bee, en una de sus batallas, uniendo sus puños en señal de victoria. Y debajo de esa imagen, era una de Chloé, Adrien y Marinette, los tres se encontraban saliendo de la entrada del colegio y parecía que iban platicando de algún tema que acaparaba la atención de los tres—¿Notas algo?
—Son un buen equipo y amigos—respondió después de analizar ambas imágenes.
—Y no sólo eso, hay un increíble parecido, así como el anillo de mi hijo con ese héroe.
—Sí, es muy claro que hay un gran parecido, pero usted mismo vio a Chat Noir y a Adrien en el mismo lugar.
—Lo sé, pero mi hijo es muy astuto, se las ha arreglado para salir de la casa sin que nos demos cuenta al momento—hablo mientras se quitaba los anteojos y se masajeaba las cienes—Es cierto que me alegró saber que no son la misma persona, pero hay algo que me hace seguir teniendo dudas. Pero teniendo al guardián, tendremos a ese dúo. Nos tendrán que entregar sus prodigio si quieren ver a su guardián sano y salvo. Te puedes retirar Nathalie, asegúrate de que todo esté preparado con los Tsurugi para la próxima semana.
—Por supuesto.
La noche estaba cayendo y faltaba menos de dos horas para que el concurso de bandas comenzara y por lo que había escuchado la Dupain-Cheng el día que fue con Adrien a inscribir a la banda, era que la competencia se iba muy reñida. Dagur, el jefe del bar, les había comentado que había otras cinco bandas con grandes posibilidades de llevarse el primer lugar, entre ellas estaba Kitty Section.
—Merci señora Cheng—escuchó al momento en el que abrían la puerta de su habitación y de ella se asomaba la Bourgeois, colocando a un lado un plato con galletas. En cuanto la azabache vio que llevaba más cosas, fue en su ayuda, tomando las galletas y colocándolas sobre su tocador. Cuando la rubia ya estuvo dentro y cerró la puerta— Marinette, no me mal entiendas, me encanta la ropa que diseñas, pero no creo que sea adecuado que lleves ese vestido rosa a un bar—dijo en cuanto vio su atuendo—ese vestido, es más cómo para que lo uses en mi fiesta de cumpleaños.
—Sí, es lo que estaba pensando, pero no soy de salir en las noches y menos a bares, Chloé.
—Oh tu déjamelo a mí, hoy fui a esa nueva boutique en el centro y encontré algo para ti—hablaba mientras le entregaba una bolsa con lo que le había comprado. —pruébatelo, con unas medias y botas, te verás sensacional— sonrío mientras iba hacia el espejo de su amiga y se acomodaba su cabello, el cual había decidido dejar suelto, ella llevaba un vestido negro pegado que le llegaba por arriba de la rodilla y una chaqueta amarilla, con unas botas largas negras.
—Chloé, no debiste—sonrió la Dupain.
—Claro que sí, ahora ve y cámbiate para poder llegar a tiempo y tomar una buena vista.
A los pocos minutos, la franco-china salió del cuarto de baño con el outfit que utilizaría esa noche, llevaba unas medias negras, acompañadas de unas botas color rojo quemado y de una falda negra que le llegaba por encima de la rodilla, traía un suéter que le llegaba a la altura de la cintura, del mismo tono que sus botas. El suéter hacia que sus curvas resaltaran más.
—¡Uh lala!—expresó al momento en que la vio salir—sería buena asesora de modas o critica—sonrió al ver que era exactamente como pensaba que se le vería a su amiga— Amarremos tu cabello en dos rodetes, tal y cómo los que se te hicieron al ser Multimouse.
En Cuanto las chicas terminaron de arreglarse, se despidieron de los padres de la franco-china y subieron a la limusina de la rubia, el bar en cuestión, se encontraba al otro lado de la ciudad, así que contaban con el tiempo necesario para llegar y tomar la mesa que Luka les había apartado.
El cielo nocturno ya estaba sobre ellas y por lo que se apreciaba, era una noche despejada, las estrellas se lograban ver al igual que las luces de la ciudad adornaban el lugar, la torre Eiffel se mostraba majestuosa, la gente salía a dar paseos, era una noche maravillosa y tenían el presentimiento que así continuaría siendo. Cuando llegaron a "Katen av Dragen", pudieron notar que Adrien ya las esperaba cerca de la entrada, pero pronto en su rostro aparecieron muecas de molestia, pues el chico se encontraba bien acompañado.
—¿Qué hace esa aquí? —Preguntó con molestia la Bourgeois. La última vez que las tres se encontraron en el mismo lugar, Marinette y Chloé habían hecho un plan para sabotear a la Tsurugi. Plan que no funciono del todo.
—Probablemente Adrien la invito—Respondió la franco-china. Estaba molesta, pero no precisamente por eso, intentaría hacer un plan como el que Chloé tuvo la última vez.
—Sólo espero que no esté cerca de nosotras—La de rodetes asintió, concordaba con ella, pero no pudieron estar más equivocadas, al ya estar sentadas sobre el balcón con sus bebidas en la misma mesa—Esto es ridículo, totalmente ridículo—se cruzó de brazos molesta, mientras susurraba su desacuerdo.
—Así que Kagami, ¿cómo estás?, ¿Qué tal la esgrima? —Intentaba hacer la plática, intentaría llevar las cosas con calma con ella.
—Excepcional—Se limitó a decir.
La azabache sólo asintió, dándole un trago a una de las medias de seda de frambuesa que Eret—uno de los bármanes del bar—Les había preparado.
—¿Ustedes son amigos de Luka, cierto? —Arqueo una ceja la azabache al voltearse a hablar con los chicos de procedencia noruega, intentaba disminuir el ambiente pesado que se había creado—Es que los he visto unas cuantas veces con Él.
—Sí, somos Hiccup, Astrid, Fishlegs y los gemelos Tuffnut y Ruffnut—dijo un chico castaño, presentando al grupo entero— Y ustedes deben ser las musas de Luka, bueno, tú la más reciente—señaló a la rubia, a lo que ambas quedaron sorprendidas, incluso la japonesa.
—Ehmmm sí, supongo—Respondió con nerviosismo—Yo soy Marinette, y ellas son Chloé y Kagami, Kagami es amiga de Adrien.
—Por supuesto—dijo el chico rubio de complexión robusta. Fishlegs—La vimos en la tarde con A, es un placer conocerlas.
—De ustedes dos me acuerdo—dijo después de analizar los rostros de los gemelos—dijeron que mi chaqueta Amarilla que llevaba esta mañana, era del Snog….eso pasado
Los gemelos ante la expresión de resentimiento que tenía la rubia, rieron y chocaron las manos.
—Soggletog, Querida—Sonrío Ruffnut quien estaba sentada a un lado de Fishlegs—Y sólo lo hicimos para molestar, al menos a mí me gusto tu chaqueta.
—Yo sí lo dije enserio, bruta—frunció el ceño su hermano, pues todo lo que decía referente a moda, lo decía enserio.
—Sus nombres son algo, extraños—comentó la Tsurugi.
—Venimos de una isla de Noruega, Berk. Ahí tenemos algunas tradiciones, cómo Snoggletog, aquí lo conocen cómo navidad y también esta esa creencia de que si al bebé le ponen un nombre feo, alejaran a los trolls—Contestó Atrid.
—Pero el tuyo no lo es—Comentó la Bourgeois, estaba atenta a la explicación de esa chica—Háblenme más de Berk, nunca antes había escuchado de esa isla—pidió recargando su cara sobre sus manos.
—Pues somos de descendencia Vikinga—comenzaba a relatarle el chico castaño.
Mientras ellos estaban en su charla, La atención de la Tsurugi, fue captada por una chica castaña que acababa de subir, la conocía porque Adrien le había hablado de ella, la vio en la planta de abajo, en las primeras mesas cerca del escenario, cuando habían entrado, estaba sentada en una mesa con la dueña del Ladyblog y otras chicas. Y la captó, porque sintió una mirada pesada sobre sus hombros, pues al estar tomada del brazo con Adrien pudo deducir la razón de que aquella chica de descendencia Italiana, los mirara con esa intensidad. Pero ahora esa misma mirada de odio, se pudo dar cuenta que esta vez no iba dirigida para ella, esta vez estaba enfocada en la franco-china. Llevaba en la mano un vaso con alguna bebida y se acercaba peligrosamente hacia su mesa.
Podía leer sus intenciones en los ojos, quería lanzar ese vaso sobre Marinette. A pesar de que no eran amigas, sintió una leve molestia por la actitud de esa chica, estaba a punto de levantarse para encararla y avisarle a Marinette, pero en eso Adrien paso corriendo a un lado de la Rossi—sin percatarse de su presencia—haciendo que la chica vertiera esa bebida sobre sí misma. De inmediato bajo corriendo hasta los baños que se encontraban en la planta baja, se veía molesta y sólo esperaba que ese detalle, no provocara un akuma.
Adrien por su parte, estaba contento, pasó a saludar a los amigos de Luka, para después darle un beso en la coronilla a Marinette y sentarse entre ella y Chloé. Ese gesto lo hizo sin pensarlo, simplemente paso, haciendo que dejara a Chloé y a Kagami sorprendidas y a Marinette con las mejillas ardiendo.
—Mira Hipo, Adrien es muy atento con su novia y tú no puedes ser así conmigo.
—Astrid, claro que soy atento contigo—comentó el chico algo ofendido. Porque siempre intentaba complacer a su novia, si Astrid quería llevar a Garff aparte de Stormfly y Toothless en el auto, aunque él hubiera dado su última palabra de que no debía ir, admitía que de una u otra forma, terminaba cediendo a sus caprichos
—Eres más atento con Toothless—Frunció el ceño al momento de cruzarse de brazos.
—Astrid…—rio divertido por su actitud. Cuando hacia eso, era mejor darle la razón—tienes razón, debo darte más importancia.
El blondo no se había percatado de sus acciones hasta que la pareja hizo ver su error. Ahora estaba igual de sonrojado cómo lo estaba Marinette, ya podía escuchar la voz de su kwami mientras se burlaba de sus acciones.
—Yo… lo lamento, Nette, no estaba pensando, bueno sí, pero es que las luces son-están ¿lindos colores…?
¿Qué le sucedía? ¿Por qué de pronto estaba tartamudeando?
Se sentía como un completo estúpido, no lo había sentido a tanta magnitud, pero al ver las expresiones de desconcierto de los que estaban sentados en su mesa y en la mesa de los amigos de Luka—En especial las caras burlonas de los gemelos Thorston—, Kagami, a lo contrario de los demás, parecía que algo le molestaba, no dejaba de pasar su mirada del rubio a la de la franco-asiática.
Luka y Adrien, en cuanto llegaron al bar, habían ido a hablar con Dagur y Mala, para saber cuál era su turno para tocar, ellos le habían dicho que Kitty Section, comenzaría a tocar, después del descanso que se harían, lo que les había parecido de maravilla a los chicos, esa era una razón por la que el joven Agreste estaba emocionado y si podía jurar, en sus 18 años de vida, entraría en el top 10 de las cosas más interesantes u impresionantes que le han ocurrido. Durante su charla con los dueños del Bar, llegó Heather, la chica Pelinegra de ojos verdes, la hermana menor de Dagur—por tres años— seria quien estaría presentando a las bandas y había anunciado que los jueces estarían por llegar.
—Esto les va a sorprender a todos—aseguró Dagur—Los jueces son de lo mejor, muy reconocidos aquí en París, pero descuida Adrien, ellos decidieron venir porque les apasiona la música y son viejos amigos míos y de Mala, no habrá cámaras que te puedan meter en problemas con tu padre.
—Merci, Dagur, es una de las cosas que me estaba preocupando.
—Lo sabemos chico—le dio una palmada en el hombro y soltó una pequeña carcajada. Por algo le decían Dagur el desquiciado.
—¿Nos dirás quienes son los jueces? —Cuestiono el Couffaine mientras veía como Heather regresaba por donde había llegado, se imaginaba que iba a esperar al jurado que los evaluaría.
—¡Por supuesto! Son…
—Por supuesto que no—Mala le había quitado las palabras de la boca—Mi corazón, habíamos quedado que sería sorpresa.
—Tienes razón mi pastelito…—respondió el chico pelirrojo con una sonrisa boba en los labios.
—Y es momento de que nosotros no vayamos de aquí, A—dijo mientras tomaba al Agreste por los hombros y salían de la oficina de Dagur y Mala—Se podrán ver como las personas más frías y duras del mundo, pero cuando comienzan de melosos, no hay nada que los pare.
—Me di cuenta en cuanto Dagur puso esa cara.
—No te quejes, que es la misma cara que pones cuando estás con Marinette—Sonrió el chico con complicidad.
—¿De que hablas? —sonrió con las mejillas levemente enrojecidas, negando con la cabeza—Nah Luka, Nette es solo una…
—Amiga—asintió el chico—Lo sé, creo que todos lo sabemos, pero no parece eso.
Se encogió de hombros, y ambos continuaron con su caminata hacia el balcón, en donde estaban sus amigos esperándolos, por lo mientras se dedicaban a pasar sobre la gente que iba y venía, algunos con bebidas, otros bailaban u otros simplemente jugaban en las mesas de billar que había en el sótano del bar, sin dudarlo, esa noche estaba más lleno que de costumbre.
Antes de poder continuar con su camino Luka vio como Lila acababa de abandonar la mesa en la que se encontraba su hermana, Rose e Iván, junto con otros de los amigos de Jules, aprovecharía ese momento para dar aviso de su turno para subir a tocar. Ya tenían todo preparado, incluso la canción que tocaría, esa canción seria su pase para ganar.
—Voy a hablar con los chicos—le aviso el de mechas turquesas, mientras con su dedo pulgar señalaba hacia la mesa en la que se encontraban— ¿vienes?
El oji-verde analizó a las personas que estaban ahí, aliviándose de inmediato de no ver a la Rossi. Pensando que había una posibilidad de que no fuera a asistir o incluso, que aún no llegara. Estaba tentado a darle una respuesta afirmativa, pero tendría los mismos resultados estando o no la Rossi, al acompañarlo, no tenía una buena relación con esos chicos en esos momentos, así que desistió.
—No, creo que iré a ver cómo les va a las chicas—se encogió de hombros mientras se despedía con la mano y continuaba con su camino hacia el balcón, en cuanto las vio—en especial a la franco-asiática—aceleró su paso, chocando con el cuerpo de una chica, a la cual no se molestó en revisar si estaba bien o no.
Cuando el Couffaine vio que la Rossi se acercaba a ellos con cara de pocos amigos, se despidió de su banda y continuo con su camino hacia el balcón, quería platicar con sus amigos de la universidad sobre los proyectos que cada uno tenía en su carrera correspondiente. Al comenzar a subir las escaleras de caracol que daban al balcón, cuando estaba llegando, chocó con unos chicos, en cuanto levanto su cabeza se dio cuenta de con quien estaba tratando. Por unos momentos se había olvidado del detalle que esa chica en Música, le había declarado la guerra en ese concurso de bandas.
—Couffaine.
—Belmont.
—Veo que vienes preparado para tu inminente derrota, Luka—sonrió con esa pizca de arrogancia que se apreciaba a simple vista.
—Tu error es dar las cosas por hecho, en verdad Odette, sólo venimos a divertirnos, no es mi problema que hayas hecho de esto algo personal.
—Siempre es personal cariño—dijo al mover su dedo índice de arriba hacia abajo sobre el pecho del guitarrista, para cualquiera era un gesto de coqueteo por parte de la chica, pero para el Couffaine y Odette, era una clara amenaza.
El oji-azul se apartó sin importar que su gesto fuera grosero, pues no tenía una buena relación con esa chica desde que tiene uso de memoria, él podría soportarla, siempre y cuando, cada que ella hablara, no soltara nada de veneno en sus palabras, porque esa seguridad y arrogancia que ella portaba, eran rasgos suficientes para hacer que no congeniara con la mayoría de las personas que llegaba a conocer.
—Sólo…abstente de decir algo que no va al caso, siempre hablas por hablar—respondió con cansancio mientras caminaba hacia la mesa de sus amigos, sin voltear a ver. No le importaba ella, siempre había sido una persona desagrádale y dudaba que algo pudiera cambiar en la joven Belmont.
—Oh Luka, Luka, te sorprendería lo que puedo llegar a hablar—sonrió con malicia, para después continuar con su camino, la banda de Odette sería la última en tocar antes del descanso. La pelirroja iba con la seguridad de que esta vez haría pagar al Couffaine por el rechazo de Él hacia ella en la secundaria. Desde ese momento, todo era personal contra el hijo de Anarka.
En alguna parte de parís, en una guarida, se abría una ventana, dejando un halo de luz blanca, iluminando a una figura rodeada por montones de mariposas, ya tenía su transformación y una sonrisa adornaba su rostro.
—Sí…siento una enorme calma en esta persona, una calma a la que un sentimiento de enojo y principal molestia comenzaba a invadir gracias a esa chica, habrá gran potencial—Sonrió mientras tomaba a una de las mariposas blancas que había en la habitación y la convertía en un akuma, mandándola a volar hacia su futuro portador—Vuela mi preciado akuma y mantente cerca, algo me dice que no falta mucho para que puedas obscurecer su alma.
Ya habían dado las 22 hrs cuando faltaban menos de tres bandas para ir con el intermedio, todos estaban sorprendidos y animados con el ambiente que se estaba formando en "Kanten av dragen". Y eran muchas razones, las bandas que se estaban presentando eran buenas, en verdad tenían competencia, había buen servicio en el bar, las bebidas y la comida eran deliciosas y además la sorpresa de la noche eran los jueces, estaban Jagged Stone, Clara Ruiseñor y XY.
—Bien, la última banda antes del descanso de 15 minutos—Anuncio Heather por el micrófono—Reciban con un fuerte aplauso a Dandelion.
Todos en el bar aplaudieron emocionados, pues habían escuchado todo tipo de canciones, desde canciones que hablaban de amor, odio, problemas emocionales, agradecimiento, y algunas sin sentido, pero la mayoría, en su excepción, eran de amor.
La banda resultaba conformarse por cuatro chicas, Guitarrista, era una chica de cabellera castaña y ojos color chocolate, la bajista al igual que la anterior, era castaña de cabellera corta y ojos almendrados, la baterista era una chica asiática, con el cabello largo y liso, de un color cual petróleo, sus ojos eran cafés obscuros. Y la vocalista, la que resaltaba de entre todas, pelirroja de ojos verdes. Las cuatro eran hermosas, pero sin duda, la que destacaba de todas era la pelirroja. Comenzaron tocando con la guitarra una melodía con tonada Melancólica, la cual, en el caso de Kitty Section ellos hubieran comenzado con el teclado de Adrien, hasta integrarse los demás instrumentos. Pero los que no habían escuchado esa canción antes, estaban fascinados — Kagami era una de ellas—, los demás estaban en desacuerdo, las expresiones iban desde la indignación, a la molestia y llegar al enfado por parte del Couffaine.
—¡Esa es tu canción! —Grito la Bourgeois desde su lugar—¡Esa copy-pelirroja teñida!—esta vez se dirigió a la banda—Elle est un enfoiré qui copie!
—Mi corazón no te puede olvidar, aquella mirada esmeralda me hace soñar—Cantaba la chica con mala cara, ya había escuchado que desde el balcón, una rubia le había estado gritando cosas, pero decidió ignorarla y seguir en lo suyo. Esa era la forma en que haría pagar a Couffaine, robando una de sus canciones, y no fue cualquiera, era la canción que presentaría él y su banda en el concurso.
—¡Chlóe! Tranquilízate—intentó el rubio hablar con ella, pero sólo recibió una mirada furiosa por parte de la chica.
Por otra parte, Marinette no dejaba de ver a Luka, tenía el ceño fruncido y aplastaba la plumilla de su guitarra, estaba furioso, no se explicaba como Odette pudo haber conseguido la canción que hizo basándose en los sentimientos de Marinette hacia Adrien. La azabache estaba tan absorta en sus pensamientos sobre lo que podría estar sintiendo Luka en esos momentos, que no se percató cuando Adrien comenzaba a apartarla, colocando su brazo frente a ella, de forma protectora.
—L… no lo escuches—intentaba razonar el oji-verde con su amigo.
—Tiene razón amigo, eres mejor que esto—Esta vez fue la voz de Fishglets, habían vivido lo suficiente en Francia para saber cuándo Le Papillon estaba contactando a otra víctima.
—Soy Le papillon, ¿quieres cerrar la boca de aquellos que dicen mentiras solo para perjudicar a los demás?, acepta mis poderes con la condición de entregarme los prodigios de Chat Noir y Ladybug, venga a tu banda y a tus amigos. ¿Aceptas?
—Acepto, Le papillon.
—Muy bien, ahora serás silence, y silenciaras a quien se lo merece.
Una bruma de color negro y morado comenzó a cubrir al chico, en cuanto esto pasó, todos comenzaron a moverse de inmediato, aún no sabían el poder del akuma y no quieran averiguarlo.
—Ladybug y Chat Noir pronto estarán aquí—Hablaba Heather por el micrófono—Salvarán el día como siempre y en cuanto eso pase, seguiremos con el concurso, de lo contrario nos veremos con la libertad de descalificar a las bandas faltantes. Ahora, por favor, evacuen el lugar con calma.
Mientras tanto, los jinetes—cómo así se hacían llamar los amigos de Luka—Ayudaron a evacuar a la gente del bar y a ponerlos a salvo, en lo que Adrien veía cómo se desapareciera para convertirse en Chat Noir, pero antes tendría que poner a salvo a sus amigas.
Por instinto, tomó a Marinette de la mano y junto a Chloé y Kagami bajaron las escaleras de caracol en busca de una salida. Era tanto el alboroto y la desesperación que había en el bar, que a muchos no les importaba chocar con algunos, siempre y cuando fueran los primeros en salir.
Luka al estar akumizado, lucia de una manera hasta cierto punto no tan extravagante cómo lo era el atuendo de algunos akumas. Su piel era de un color lila, su cabello se había tornado plateado y llevaba un smoking totalmente negro, a excepción por la corbata dorada, y en sus labios, parecía que habían pintado como si de un maquillaje del cierre de una sudadera se tratase.
Al percatarse del escándalo que era formado por los presentes con un simple chasquido de dedos, en frente de la persona que quería silenciar, podía robar su voz y guardarla en su plumilla, ahora lo único que quería hacer, era encontrar a Odette y a esas cuatro arpías y quitarles su voz para siempre, aceptaba que el alboroto que causaban los presentes, había disminuido considerablemente en el lugar, o al menos en la parte del balcón, ya que observaba como hablaban e incluso gritaban pero no salía sonido de su boca.
Sonrió con malicia mientras saltaba del balcón hacia el escenario, iría tras bambalinas, había una posibilidad de que Dandelion estuvieran ahí atrás.
—Regresaré a dentro para ayudar a los jinetes a evacuar a la gente—les decía el de cabellos dorados a sus amigas mientras señalaba hacia la entrada del bar—Deben ponerse a salvo, tal y como dijo Heather, Ladybug y Chat Noir vendrán y veremos esto como una Akumización más, ¿Vale? Las veo en unos minutos.
Las chicas asintieron mientras que comenzaban a buscar un lugar en el cual esconderse, sin embargo, Adrien había olvidado un pequeño detalle: Seguía tomando la mano de Marinette. A lo que la chica, mientras veía como Kagami y Chloé corría para esconderse, sentía un pequeño jalón, haciendo que sus ojos zafiro, se toparan con las esmeraldas que la hacían suspirar.
—Yo.. l-lo almento, lamento, Marinette—Se excusó el rubio, no tenía planeado que pasara eso, no sintió que aún tenía la mano de su amiga unida a la suya, se sentía cómo algo tan normal, como si fuera parte de su cuerpo, que no había dudado a salir corriendo a esconderse para poder transformarse.
—N-no te p-preocupes A-Adrien—tartamudeo de igual forma. No entendía que le estaba sucediendo, ya hace mucho que había dejado los tartamudeos de lado cuando se trataba de Adrien, que ahora esa sensación en su boca, se le hacía extraño. —Creo que debería de ir tras de las chicas—señaló la dirección que habían tomado las ya mencionadas.
Adrien asintió no sin antes besar la frente de la azabache, gesto que antes de que cada uno continuara con su camino, los había dejado estáticos. Pero el Agreste lo había sentido correcto, como algo que tenía que hacer en ese momento y sonreía con las mejillas sonrosadas, porque no se arrepentía de la decisión que acababa de tomar, y aún más porque podía predecir que ese gesto suyo, no había molestado en nada a su amiga.
[…]
El joven en traje de cuero, había logrado entrar al bar por el conducto de ventilación, principalmente porque no creía conveniente entrar por la puerta principal y porque quería pasar desapercibido. Antes de entrar a la ventilación, pudo observar como en una esquina, una de sus compañeras del colegio—Rose—se encontraba sentada llorando, Juleka y Mylène intentaban calmarla, pero la chica seguía soltando lágrimas. Sin embargo, algo había logrado captar su atención, Rose lloraba pero no producía sonido alguno, y las chicas le decían cosas pero tampoco subían el volumen de sus palabras. Cualquier persona normal que hubiera visto la escena, desde donde se encontraba el héroe felino, hubiera creído que no escuchaba nada porque estaban lo suficientemente lejos, pero Chat Noir no era alguien normal, los poderes de su traje le permitía escuchar algo como el aleteo de las aves o la caída de una gota de agua. Definitivamente eso tenía que ver con el akuma.
Solo esperaba que su Lady llegara, porque no tenía idea de cómo se enfrentaría con el akuma sin el amuleto encantado. Mientras el felino observaba desde el conducto de ventilación, como el akuma tenía acorraladas a las chicas de la banda que habían plagiado su canción, sobre el podio, pudo darse cuenta que no estaba solo, al parecer su compañera moteada había tenido la misma idea que él.
—Bienvenue Ma Lady—susurro con una sonrisa en los labios—es bueno saber que pensamos igual.
—Sólo te seguí Chaton—puso los ojos en blanco—por lo visto el akuma no resulta ser muy peligroso.
—Al parecer no pero debemos irnos con cuidado—habló serio mientras veía a través de las rendijas a Luka, caminaba de un lado a otro, rodeando a las chicas, como si él fuera un tigre y ellas su presa.
—Acabemos con esto, tengo cosas que hacer—Y era verdad, después de despedirse de Adrien, ella estaba buscando un lugar en donde transformarse, pero Chloé y Kagami la habían encontrado, tuvo que escapar de ahí diciendo que buscaría a Adrien, para indicarle en donde se encontraban escondidas. A lo que las chicas amenazaron con ir a buscarla si no regresaba en 10 minutos. —Lucky…
—No—silencio a su Lady tapando su boca—Aquí no, vi como con un chasquido le quitaba la voz a una de esas chicas. Y con el Lucky Charm advertiríamos nuestra presencia.
—Entonces que…
—No es necesario que intenten pasar desapercibidos, ya sé que están ahí—dijo una voz con aparente calma.
Ante eso ambos héroes querían darse de topes en la cabeza, intentaron ser sigilosos, pero lo más seguro era que aquel akuma los hubiera detectado desde que entraron. No les quedo de otra más que salir y enfrentar a su amigo, aún tenían que ver en que más les podría afectar los poderes que Le Papillon le regaló.
—Escucha Luka—comenzó a hablar la mariquita, sin darse cuenta de un pequeño error que acababa de cometer, se supone que ella no debía saber que Luka era el akuma—entréganos el objeto que guarda el akuma y terminemos con esto.
—Me llamo Silence y no lo voy a hacer, Ladybug. Primero quiero quitar la voz de estas ladronas y después ver como sufren por no poder comunicarse con nadie—su sonrisa se agrando de una forma que hasta cierto punto, era macabra—Y después, ustedes podrán entregarme su Miraculous.
Mientras el chico hablaba de forma sofisticada y coherente con los superhéroes—algo que la mayoría de los akumas no hacían—, una de las chicas, la guitarrista, logró ver una oportunidad para escapar y así salir ilesa del ataque de Silence, camino sigilosamente hacia la puerta, mientras se llevaba su dedo índice a los labios, indicándole a sus compañeras que no hicieran el menor ruido posible para advertir al de smoking. Pero era demasiado tarde, el chico ya sabía que una de ellas escapaba.
—No puede ser Charlotte—suspiro mientras se volteaba hacia la chica—será mejor que vuelvas por las buenas o…—pero la chica ya no lo escuchó, comenzó a correr hacia la puerta, sin mirar a atrás. Justo cuando su mano tocaba la perilla, sintió como algo se abrazaba a su cintura, jalándola de una forma brusca hacia donde estaba con anterioridad, haciendo que su cuerpo azotara contra la batería de su amiga, Anne.
Durante ese alboroto, Ladybug aprovecho para invocar a su Lucky Charm, obteniendo de él, unos lentes de sol con unas cosas que parecían tapones para oídos adheridos. Su vista comenzó a dirigirse hacia todos los lados posibles en el bar, pero no había nada que le mostrara como podría usarlos.
Suspiro con frustración y vio como Silence, se colocaba frente a Charlotte y se hincaba hasta quedar a su altura. La castaña tenía una mueca de dolor en el rostro, lo que hizo que el de cabellos plateados sonriera con satisfacción.
—¡Oye! ¡Déjala! —grito el héroe.
—Silencio gato, el problema en estos momentos no es contigo—respondió el chico con molestia, volviéndose a la chica castaña que tenía en frente—El problema tampoco es directamente contigo, Charlotte, porque sé que tú, al igual que tus compañeras siguieron las ordenes de aprenderse los acordes de MI canción—Tronó sus dedos frente a ella y un pequeño destello, que pronto se convirtió en una bruma dorada, salió del fondo de la garganta de la chica. Cuando Silence levantó su plumilla, la bruma dorada entró en ese pequeño pedazo de plástico.
—¿Ya encontraste como utilizarlos? —Interrogó el felino mientras se ponía en posición de combate.
—No, pero debemos tener cuidado, viste lo que puede hacer, el akuma debe estar en su plumilla.
—Está en su plumilla—reiteró el chico, recordando como hace unos minutos atrás, vio cuando el akuma entro en la plumilla que su amigo tenía en la mano.
Cuando el Couffaine se dio la vuelta para asegurarse que los héroes siguieran en donde los había dejado, la visión de Ladybug le mostro lo que tenía que hacer, señaló los ojos y oídos del akuma, para después pasar a Chat Noir y terminar en los extraños lentes que tenía en la mano.
—Ya sé que hacer.
—Purrrefecto Ma Lady. ¿Qué hay que hacer?
—No podemos atacar directamente porque quedaríamos sin voz en cuestión de segundos, y al parecer puede herirnos con la memoria, así que estamos en cierta desventaja. Así que por el momento, quiero que hagas una de las cosas que disfrutas hacerle a los akumizados.
—Molestarlos—sonrió con determinación—Eso es miautastico.
—Muy bien chaton—acaricio su cabeza entre sus orejas antes de hacer lo que a ella le correspondía en su plan.
—Ustedes robaron MI canción y la hicieron pasar por suya—habló con rabia en su voz.
—Es nuestra canción, yo la escribí—respondió Charlotte mientras lo desafiaba, tenía mucho rencor contra el guitarrista, y sabía que Ladybug y su ayudante, tarde o temprano lo liberarían del Akuma, así que no desistiría. Seguiría diciendo que esa canción es de ella y no le importaban si volvían a akumizar al hijo de Anarka.
Antes de reprocharle algo a esa, pelos de zanahoria, chasqueo los dedos frente a ella, robando su voz.
—Hey Úrsula, tranquilo—se burló el minino mientras se recargaba sobre su bastón.
Silence volteo confundido hacia el chico, y su ceja levantada, decía que no había entendido el chiste.
—Ya sabes, La Petite Sirène—arqueo la ceja, esperando a que el chico entendiera su referencia—Oh vamos Silence, Sous L'ocean, es bajo el mar, por favor ¿Quién no se sabe ese clásico de Disney?
El gato hacia muy bien su labor de distraer al akuma, mientras que Ladybug caminaba con sigilo para atacar a Silence por la retaguardia, sabía que era algo muy traicionero, pero no tenía otra alternativa, solo esperaba no correr con la misma suerte de Charlotte. Mientras caminaba y preparaba los lentes que le pondría a Luka, observaba como su compañero abría su bastón para enseñarle la película de la que hablaba, y Chat Noir sin darse cuenta, le estaba ofreciendo la distracción perfecta.
—Es una distracción, ¿Te das cuenta que Ladybug no está? —Hablaba una voz en su cabeza—debes tomar el miraculous de Chat Noir. Él no lo vera venir.
Y estuvo a punto de hacerlo, ya estaba a un lado del felino mientras esté, muy divertido, le enseñaba el tráiler de la película, y le hablaba sobre los personajes, pero cuando iba a inmovilizarlo, sintió como alguien saltaba a su espalda y envolvía sus brazos con sus piernas. Sintió cómo le colocaban esos lentes con unos tapones para oídos, en menos de un segundo había perdido la vista y el oído, ahora le sería difícil quitar la voz de sus víctimas e incluso inmovilizarlos.
—Si no puede vero u oír, tampoco puede atacarnos—tanteo en la solapa de su chaqueta y encontró la plumilla. La tomó y la lanzó a su compañero quien la destruyo al instante con su Cataclismo. —Ya no harás más maldades por hoy, Petite Papillon—Tomo su Yo-yo, pasando su dedo índice por la parte de medio y al abrirse, lo lanzó contra el akuma, atrapándolo al instante.
Dejó libre a la mariposa antes de tomar los lentes y lanzarlos en el aire, haciendo que su Miraculous Ladybug, reparara todo daño causado por el akuma, además de que devolvió las voces de cada una de las personas a las que habían sido arrebatas.
—Fue muy fácil—dijo el de traje negro en el momento que le ofrecía su puño.
—Media hora nos tomó gatito—chocó su puño contra el de él mientras pronunciaban las palabras de siempre.
—Se me ocurrió, que tal vez tu y yo podríamos salir a…
—Tendré que rechazar tu oferta, tengo algunas cosas que hacer.
—Seguro te iras a dormir.
—¡Que acertado! —dijo mientras se despedía de él y salía del bar, dejando al héroe con Luka quien intentaba comprender lo que había pasado.
—Ganaron esta vez, pero el silencio se guarda, y mis progresos por obtener sus miraculous, cada día dan más frutos. Disfruten mientras puedan, les aseguro que pronto yo ganaré—Dijo el villano desde su guarida, comprendiendo que Silence era un akuma con potencial, pero con un potencial arruinado por el mismo akuma.
[…]
Cuando el reloj había marcado las 23:00 horas, el asunto del akuma había sido resuelto por los héroes, tal y como Heather lo había predicho, aunque nunca pudo predecir, que en el podio se encontraran Dandelion y Kitty Section, discutiendo sobre quién era el verdadero compositor de "Sous la pluie". Los amigos de Luka, como la banda y el salón de su hermanita, estaban inconformes y hasta cierto punto, molesto. Pues no les parecía bien la injusticia que se estaba cometiendo.
—Bueno, ambos dicen que la canción es suya, ¿pueden probarlo? —Habló Jagged Stone, dirigiéndose a Charlotte y a Luka.
—La tengo en mi libreta de inspiraciones—comentó el chico.
—Y yo en unos borradores, es claro que él la copio y la hizo pasar como suya.
—Oye ¿Qué te pasa? Esa canción la escribió mi hermano—Replico Juleka con molestia, nunca antes les había pasado eso y que a esas alturas ocurriera, era una verdadera molestia, le daban ganas de golpear a esa chica. Aunque sabía que debía controlarse, no quería atraer un akuma, ya le bastaba con haber sido alunizada cuando tenía 14 años y en Le Jour de Héros.
—Está claro que él te dijo que dijeras eso cariño.
—¡Silence! —Esta vez había sido Clara Ruiseñor quien había decidió alzar la voz —Esas no son pruebas suficientes, así yo o cualquiera de mis colegas podemos decir que la canción es de ambos, pero si tienen más pruebas, espero que nos la den, o de lo contrario nos veremos en la penosa necesidad de descalificar a ambas bandas del concurso.
—Excuzes moi? —Dijo la pelirroja con indignación—a quien tendrían que descalificar es a ellos, ellos robaron mi canción.
—Donne lui! Elle est une fille de pute! —Grito la Bourgeois con rabia, se encontraba en su lugar, a un lado de Kagami y Marinette. Hubiera estado en el podio, con Luka y Adrien, pero el jurado solo hizo pasar a los integrantes de la banda. —Para empezar, esa canción no inicia con un solo de guitarra, inicia con Adriboo tocando el piano.
—¿Entonces la canción si es de Luka? —Arqueo una ceja la Tsurugi.
—Por supuesto, el la escribió basándose en mis… Oh mon Dieu! —El cerebro de la azabache de pronto pareció haber hecho clic, haciendo que se levantara de golpe de la mesa, asustando a los gemelos y haciendo que más de uno la mirara con extrañeza— ¡Yo tengo pruebas de que el compositor es Luka Couffaine y por lo tanto le pertenece a Kitty Sectión! —Grito intentando hacer que su voz se escuchara, sin pensar en lo que eso implicaba, tendría que revelar el significado completo de la canción, pero ahora no importaba, lo que la oji-azul quería en esos momentos, era hacer justicia.
—¡Hey Marinette! —Sonrió Jagged al reconocer a la chica, y por el micrófono la invito a pasar—Adelante Mari, préstale tu micrófono, Heather.
La Azabache oji-verde asintió a lo que Jagged dijo y le entrego el micrófono.
—Bien, ¿cuáles son tus pruebas? —Cuestione XY mientras se recargaba sobre su asiento y ponía sus pies sobre la mesa.
La franco-china, al tener el micrófono entre sus manos, sentía que tarde o temprano terminaría por resbalársele, porque posiblemente no era la forma en la que pensaba confesar sus sentimientos, pero si era por sus amigos, lo valía.
Bien Marinette, es ahora o nunca. Pensó la chica antes de comenzar a hablar.
—Mis pruebas son que, Luka es el compositor de esa canción, porque se inspiró en mí al momento de escribirla.
—Perdón que lo diga Marinette, pero tú no tienes los ojos azules—dijo el señor Stone. Ante eso, la mencionada sólo sonrió.
—No, porque yo no soy la persona de Mirada Esmeralda—Suspiró. —En este caso soy yo la que estaría cantando, porque Luka la escribió, basándose en mi experiencia de cuando conocí a mi primer amor y al chico del que hoy en día sigo enamorada.
—Oh Por favor—bufó Charlotte cruzándose de brazos—cualquiera puede decir eso, esa no es prueba suficiente.
A la Dupain-Cheng no le importó el comentario de la chica, la ignoró y continúo con su explicación.
—La parte que dice "Miro los días de lluvia con melancolía pura, y el recuerdo de ese día en mi mente aún perdura, mi corazón no te puede olvidar, aquella mirada esmeralda, me hace soñar", se refiere a el día que lo conocí, al principio estaba decidida a no hablar o tener algún tipo de relación con ese chico, por un mal entendido con una goma de mascar, creía que era como la persona que ahora es mi mejor amiga.
—Oh no…—había dicho la rubia desde su lugar, llamando la atención de la japonesa y de los noruegos—Creí que nunca lo haría.
—¿Hacer qué ? —la miro, despegando su vista del podio.
—Dupain-Cheng dijo que soy su mejor amiga—sonrió mientras se llevaba sus manos hacia su mejilla, claramente conmovida, porque nunca antes había tenido una amiga verdadera.
La Tsurugi puso los ojos en blanco, creía que lo que diría la amiga de la infancia de Adrien, sería más importante que el simple hecho de una confirmación de amistad.
—Ese día en la salida, estaba lloviendo y por alguna razón, yo y ese chico fuimos los últimos en salir, yo seguía ahí porque a pesar de que mi casa estaba al otro lado del colegio, sabía que si intentaba llegar hasta ella, corriendo, tropezaría y caería en algún charco y me enfermaría—continuo explicando la Dupain—el chico de hermosos ojos verdes aprovecho para explicar el malentendido con el chicle, y fue ahí cuando pude ver más que su simple mirada de niño lindo, yo supe que ese era un chico que valía la pena conocer y ser su amiga.
Mientras la chica seguía explicando la canción, Adrien había estado prestando atención a cada palabra que ella decía y a la par, su corazón palpitaba como nunca antes, no entendía lo que estaba pasando, pero era una sensación más fuerte que cuando veía a Ladybug y sabía que en esos momentos debía tener las mejillas igual de rojas que cuando beso a Marinette en la frente y cabeza o cuando la tomó de la mano. Y al escucharla hablar de lo que ella sentía, ahora podía entender sus tartamudeos, porque claro que la veía y estaba al pendiente de ella, tal vez ahora más que cuando la conoció, pero siempre había estado presente para él.
Había repetido un centenar de veces que ella era "Solo una Amiga", sin percatarse del daño que le dejaba a esa hermosa chica de mirada zafiro, que no sólo había visto más allá de la imagen de niño rico que creaban las revistas y su padre, había visto lo que él era, podría decir que había visto su alma, porque también se había enamorado de Char Noir, su personalidad que era la principal, la que sólo salía a la luz cuando tenía el traje. Y se sentía feliz por eso, y estúpido por no haberse dado cuenta desde un principio.
—Incluso deberían de escuchar la canción ya interpretada por Kitty Section—confesó la azabache una vez que había terminado su declaración de amor indirecta—Se darán cuenta de quién es esa canción apenas escuchen la entrada.
Sonrió mientras bajaba del escenario y salía del bar, necesitaba aire para asimilar lo que acababa de hacer, también lo hacía, porque era una cobarde y no quería ver a Adrien, quien, estaba segura, se había dado cuenta de sus sentimientos, no había sido nada discreta…al menos oculto su identidad ante el párrafo "Esta mascara algún día poder retirar, y al fin lo sabrás". Había sido una suerte haberles explicado que con mascara se refería a la máscara de sentirse solamente una amiga para ese chico de ojos esmeralda.
N.A.
→Hay chicos, tuve un mes difícil, la computadora estaba fallando y por eso me fue imposible terminar este capítulo. Espero que les haya gustado. No tenía planeado hacer que Marinette se confesara de esta forma, pero las cosas se dieron y queda perfecto para mi versión del capítulo de oblivio que tenía desde que se anunció la lista de capítulos. Y aunque muchos digan que Oblivio fue relleno como todos los demás, yo creo que en lo que refiere al square love, no lo fue, porque nos demuestra que Adrien y Marinette se pueden enamorar de todas las formas posibles.
→Este fue el capítulo más largo que he escrito hasta el momento.
→Hice mi cameo de los personajes de How To Train Your Dragon, los cuales le pertenecen a Dreamworks, Dean Debloise y Cressida Cowell. En verdad, amo esas películas y series, tenía que demostrarlo en esta novela, así como en el capítulo anterior demostré mi amor por Harry Potter xd
→Para crear este capítulo, me basé en el capítulo de Drake&Josh en el que le roban la canción a Drake y su banda que Helen no sabe ni como se llaman. Y también hice referencias a la película de la Sirenita.
→Por cierto, tengo ganas de hacer una novela más chliché que esta xd pronto verán el primer capitulo publicado uwu
[…]
►Bienvenidos a los créditos.
•Fanekonoir: Pues hay una gran probabilidad de que el próximo capítulo, una persona cambie de parecer referente a Lila y decida comenzar a creer en Marinette.
•KarenAgreste: Sí, creo que debí de haber metido un "Que hubiera pasado si el poder de Amoris hubiera afectado a Adrien y a Marinette", creo que hubiera sido algo más meloso de lo que vimos en oblivio. Me costó trabajo lo de Emilie y Duusu, me alegra que te haya gustado nwn
•Cranberrylarry: Te deje esperando casi un mes para el siguiente capítulo, lo lamento, pero si estoy tentada en escribir esa escena xd
•Neko2101998: Gracias por darle la oportunidad a este fic, recién tuve problemas con este capítulo, pero espero que lo hayas disfrutado, espero estar publicando el próximo capítulo muy pronto nwn
►Bueno, eso es todo Mon Chaton's, Merci por seguir leyendo y una enorme disculpa por tardarme el mes en actualizar, espero no tardar tanto para el próximo capítulo. Creo que en este los deje con el ¿Qué pasará?
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Glosario: Francés-Español.
Donne lui! Elle est une fille de pute!: Esto se traduce como ¡Que le den ! ¡es una hija de p*** !
Oh Mon Dieu: Oh Por Dios.
Elle est un enfoiré qui copie : Ella es una bastarda que copia.
Noruego-Español.
Kanten av Dragen: La Orilla del Dragón.
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Nos Leemos pronto mis Chaton's.
~Chatonette.
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