ENCUENTROS 9

17: BEST DAY OF MY LIFE

I had a dream so big and loud (Tuve un sueño tan grande y ruidoso)

I jumped so high I touched the clouds (Salté tan alto que toqué las nubes)

Wo-oah-oah-oah-oah-oh-oh

Oah-oah-oah-oah-oah-oh-oh

I stretched my hands out to the sky (Estiré mis manos hacía el cielo)

We danced with monsters through the night (Bailamos con monstruos a través de la noche)

-Pensé que había sido claro –dijo la voz gangosa detrás de él y de repente, quiso saltar y salir corriendo. Respira, se recordó. Pero era imposible sentirse tranquilo a su lado y sin embargo, ese sentimiento siempre le había sido atrayente.

Sebastian Moran conocía a James Moriarty desde siempre, no recordaba su vida antes de él. Había estado en un accidente, eso era todo, tenía diez años y su familia había muerto a causa de eso. La señora Moriarty participaba en un programa de acogida para niños en su situación, tenía una gran casa, tiempo libre y un esposo que ganaba bastante dinero por lo que se podía dar ese lujo. Así que Sebastian se vio envuelto repentinamente en el mundo de una familia que en apariencia era normal y no sabía si era algo bueno o malo. Había tantas cosas de las que podía hablar. Pero no lo haría, jamás.

Habían pasado casi diez años de eso, James era un condenado genio que estaba a punto de terminar una carrera en criminología y él era un don nadie que siempre estaba a su servicio. Claro, no podía ser de otra manera, alguien tenía que hacer su trabajo sucio. Dependía de él, después de la muerte de su madre, sospechosa pero natural, James tenía todo el dinero a su nombre y se encargaba de tenerlo a su disposición y la mayoría de las veces no se quejaba, Sebastian se había acostumbrado a eso. El padre de James no había regresado a Inglaterra, no habían sabido nada de él pero seguía depositado en la cuenta, acrecentando la fortuna que fue de la madre de James.

La vida de Sebastian antes de James Moriarty era un misterio, había días que creía que no era que no se hubiera podido encontrar nada sobre él, sino que el perfecto criminal de ocho años que era James cuando lo conoció, lo había hecho desaparecer. Porque era posible, aunque nadie nunca lo creyera, era tan endemoniadamente inteligente que no le hubiera costado gran esfuerzo, inventarle un nombre y encadenarlo a su voluntad.

Por eso había días que no estaba seguro de su nombre. ¿Siempre había sido Sebastian Moran o James se lo inventó al conocerlo? Los primeros días después de salir del hospital habían sido un caos y se sentía enfermo y sin fuerzas todo el tiempo. Recordaba el rostro del niño, sus ojos negros y brillantes y la manera en que decía "Sebastian". Y él respondía ante ese nombre. Antes de eso sólo recordaba a las enfermeras diciéndole "niño" y a los doctores diciéndole "paciente". Así que Sebastian sería su nombre y la manera en que lo pronunciaba James. Tuvo que creerle, que ese era él y que no tenía otra opción que estar a su servicio porque al principio estaba tan roto que necesitó aferrarse a algo o alguien para no desaparecer.

I'm never gonna look back (Nunca voy a mirar hacia atrás)

Woah, never gonna give it up (Nunca me voy a rendir)

No, please don't wake me now (No, por favor no me despiertes ahora)

Le gustaba James Moriarty y eso era lo peor que le había sucedido en la vida. Porque él lo sabía, porque siempre lo usó en su contra y porque lo seguiría usando. Había hecho una cantidad de cosas horrendas por esa razón que tenía ganas de olvidar. Los días iniciaban siempre con una cantidad de malos sueños, pesadillas que no lo dejaban despertar porque no podía olvidar lo que había hecho. ¿Negarse? Esa era una opción solamente si estaba buscando su propia muerte. Estaba seguro de que lo haría, de que si osaba negarse aunque fuera con un poco de indecisión, lo mataría. Por eso, no era que él quisiera hacer esas cosas, era que no tenía manera de elegir algo más.

Por lo tanto, no quería ver muerto a Greg Lestrade. Aunque sabía lo mucho que lo odiaba James. Había estado sacando fotos del chico desde que lo conoció, sabía todo de él, horarios, rutinas, familiares, trabajo. Todo. Había tal cantidad de fotografías de Lestrade que sabía que James estaba obsesionado; pero era su trabajo, Sebastian no se podía dar el lujo de cuestionar la razón de este comportamiento, solo sabía que debía saber dónde estaba él en todo momento. Al seguir a Greg se dio cuenta de que de hecho, a su vez, seguía a otro persona. John Watson. Fue la segunda vez que a Sebastian le gustó alguien en su vida. Por lo tanto, se cuidó mucho de decirle a James de la existencia de John y eso le trajo consecuencias, aunque por años no pareció haber ninguna. James estaba ciego a muchas cosas porque al parecer confiaba en lo que Sebastian le decía, a tal grado que no cuestionaba la información que le daba. Nunca pensó en el poder que esto le daba sobre James, no pensaba hacerle daño, no por el momento.

I howled at the moon with friends (Le aullé a la luna con amigos)

And then the sun came crashing in (Y entonces el sol vinó repentinamente)

Wo-oah-oah-oah-oah-oh-oh

Oah-oah-oah-oah-oah-oh-oh

But all the possibilities (Pero todas las posibilidades)

No limits just epiphanies (Sin límites solo epifanías)

Después, desde hacía seis meses, todo era Sherlock. El chico era desgarbado para los gustos de Sebastian, pero tampoco iba a cuestionarlo. Era otro genio de una familia normal cuyo único interés era que el hermano mayor trabajaba en un puesto burocrático en el gobierno británico, aunque por lo poco que había podido averiguar, no era de mucha responsabilidad. Al parecer, las cosas cambiaron drásticamente en un período de 12 horas.

James se fue a una fiesta para joder a Lestrade y regresó hecho una furia. Le gritó mil veces "¡quién demonios es John Watson!" y pues haber ocultado esa información le costó una serie de patadas en el abdomen. Para ser sinceros si Sebastian hubiera querido no le costaría mucho someter a James, era 15 centímetros más alto que él y pesaba 20 kilos más de masa muscular, sabía artes marciales y era excesivamente bueno con las armas. Le gustaba pensar que no era tan inútil como siempre le repetía. Pero algo debe haber permeado de las palabras de James porque cuando lo golpeaba, jamás se defendía.

Así que después de descargar su frustración con él, James le encargó que desapareciera a ambos, no quería volver a ver a Greg Lestrade ni a John Watson. Decidió empezar con Lestrade, según la rutina tendría que llevar a su hermano menor al servicio comunitario por lo que regresaría caminando por el parque y podría arreglar un accidente automovilístico. Solían manejar muy rápido alrededor de ese lugar porque se hacía una curva muy pronunciada y les gustaba pensar que eran pilotos de fórmula uno. Que fuera totalmente distraído con su celular sólo fue un plus que podría aprovechar.

Y sin embargó dudó. No iba a ser la primera vez que James dijera algo y él terminara asesinando a alguien, pero no se consideraba un asesino. Nadie le creería claro, las dos primeras veces habían sido situaciones muy específicas donde James había perdido el control y ahora parecía estar sucediendo lo mismo. Cuando aventó a Greg con la motocicleta pudo haberlo golpeado de mejor manera para hacerlo caer hacía adelante, enfrente del coche que había acelerado al verlo dudar en cruzar la calle.

Y no lo hizo. Cayó para atrás con la fuerza de la velocidad de la motocicleta y al parecer golpeó su cabeza contra el pavimento. No pudo detenerse más porque los otros conductores y la gente en el parque lo estaban señalando así que tuvo que acelerar y perderse en el mar de tráfico de Londres.

Ahora, con respecto a John Watson, sólo sabía de él lo que sabía por seguir a Greg y, aunque lo encontraba atractivo, no lo había buscado por su cuenta porque no quería involucrarlo en el aberrante de mundo de James Moriarty. Había tratado de buscar a Sherlock después de lo de Lestrade, y para ser sinceros, los había encontrado. Aproximadamente a las nueve de la mañana salieron en un automóvil azul que no tenía registrado, tal vez era rentado, y se alejaron de la calle Baker con prontitud. Alcanzó a leer los labios de John cuando le preguntó "¿Sussex?" y después los perdió sin siquiera hacer el más mínimo esfuerzo por seguirlos.

¡Qué se jodiera James Moriarty!

I hear it calling outside my window (Lo escucho llamar afuera de mi ventana)

I feel it in my soul (Lo siento en mi alma)

The stars were burning so bright (La estrellas se queman tan brillantemente)

The sun was out 'til midnight (El sol está afuera hasta medianoche)

I say we lose control (Digo que perdamos el control)

Durante los últimos cincos años su patología se había descontrolado. En el exterior podía parecer normal pero dentro de su casa enloquecía cada vez más. Se encerraba, oscuridad y silencio, Sebastian no podía respirar sin tener miedo a hacerlo enojar y sin embargo, se ponía su traje de estudiante destacado todas las mañanas para salir rumbo a la escuela y en la tarde regresar con una carga de frustración tremenda que era difícil de soportar. Cuando apareció Sherlock las cosas cambiaron ligeramente, aunque para Sebastian no fueron para bien. Era obvio que le gustaba, bueno, gustar no era precisamente la palabra. Lo aceleraba, le provocaba horas de intensa lucha consigo mismo donde había largas conversaciones donde al final llegaba a la conclusión de que quería hacerlo suyo a todos los niveles. A Sebastian le parecía bien, que se fuera con el flaco ese y si no volvía a verlo, algo se le iba a ocurrir a él para sobrevivir.

Aunque claro, después venían los golpes. "Maldito sea" gritaba y Sebastian sabía que hablaba de Sherlock. "Estaba pensando en alguien más" y se tenía que aguantar la sonrisa porque sabía que Sherlock pensaba en John, el mismo John de Greg, que lo tenía completamente hechizado y por quien se había convertido en un acosador de lo más divertido. Y le hubiera gustado decirle a James que no tenía la más mínima oportunidad y que mejor se hacía a la idea de que nadie lo iba a querer porque era un maldito psicópata y que su mejor chance de tener a alguien en su vida la estaba perdiendo con cada patada que descargaba contra el abdomen de Sebastian.

Así que al final de día podía informar que Greg Lestrade estaba hospitalizado pero se reportaba como estable después de una cirugía complicada para detener una hemorragia en el hígado. Al parecer el golpe con la motocicleta fue más fuerte de lo que había pensado. Y John Watson, simplemente le dijo que no lo había encontrado.

-Siempre eres claro –le dijo Sebastian. Se daba cuenta de que se enojaba más cada segundo pero esta vez no le importaba.

-¿Entonces explícame porqué siguen vivos? –le dijo y su voz le sonó como un siseo.

-Pues porque no se me dio la gana matarlos –respondió con toda sinceridad. Estaba cansado, de hacer cosas horribles porque él se lo ordenara, de tener que cargar con la culpa porque él no sentía absolutamente nada. Empezó su vida a su lado roto y ahora estaba destruido, era una maraña de emociones negativas y desastrosas que no toleraba más.

Sabía que intentaría golpearlo, esperando que lo permitiera como siempre, pero esta vez detuvo su brazo en seco y lo torció de manera dolorosa hasta que soltó un grito de impotencia. Perfecto. Le dio la vuelta, lo aventó hacía atrás y cuando intentó recuperarse le dejó sentir la fuerza de un puñetazo en la nariz tan certeramente que escuchó los huesos de la nariz quebrarse. Más que perfecto.

-Vete al carajo.

Y Sebastian salió de su vida, esperaba que fuera para siempre.

This is gonna be the best day of my life (Este va a ser el mejor día de mi vida)

My li-i-i-i-i-ii-fe

Oo-o-o-o-o-o

This is gonna be the best day of my life (Este va a ser el mejor día de mi vida)

My li-i-i-i-i-ii-fe

This is gonna be, this is gonna be, this is gonna be (Este va a ser, este va a ser, este va a ser)

The best day of my life (El mejor día de mi vida)

18: XO

Entendía los conceptos médicos, todos eran muy claros, hablaban de gravedad pero estabilidad, que lo único que significaba era que tenían que esperar porque médicamente no se podía hacer otra cosa.

¿Cómo demonios había llegado a este punto? Recordaba la primera vez que lo vio e imagino que todo podía ser perfecto, podría estar a su lado, dejarse llevar por la maravilla que era su presencia y que vivieran una fantástica historia de amor para siempre.

Había visto la motocicleta, exactamente 20 segundos antes había pasado junto a su auto. Quería recoger a Gregory, decirle que sabía que había sido un malentendido y que sobretodo, comprendía que no tolerara a su hermano, que rara vez él toleraba a su hermano. Que no pensaba mal de él, que lo entendía, que sabía que aún se sentía decepcionado por el hecho de que John Watson había preferido a Sherlock y que no esperaba que lo olvidara en un corto plazo. Pero entonces esa misma motocicleta que no tomó en cuenta, había golpeado a Gregory y corrió al ver que la gente se amontonaba a su alrededor. Sabía que era él, que estaba en el suelo y no podía evitar correr con todas sus fuerzas para alcanzarlo y cuando lo tuvo enfrente sintió que todo su mundo colapsaba.

Your love is bright as ever (Tu amor es brillante como siempre)

Even in the shadows (Hasta en las sombras)

Baby kiss me (Bebé bésame)

Before they turn the lights out (Antes de que apaguen las luces)

Your heart is glowing (Tu corazón esta brillando)

And I'm crashing into you (Y yo estoy chocando dentro de tí)

Baby kiss me (Bebé bésame)

Before they turn the lights out (Antes de que apaguen las luces)

Pero no era como si frente a él estuviera su madre o su padre o Sherlock. No, pero sentía el mismo deseo de gritar y de dejarse llevar por el llanto porque si bien Gregory no era alguien a quien llevara conociendo toda la vida, lo poco que había compartido con él lo hacía desear más. No dejo que nadie lo tocara, ningún héroe anónimo porque sabía que la estabilidad de su columna era importante, si había daño en el cuello podía quedar paralítico. Cuando la ambulancia llegó mostró su identificación oficial y lo dejaron subir en ella, en el hospital fue la misma historia. No era familia pero tenía un nivel importante en el gobierno y algún día sería el más importante, porque se daba cuenta de que eso le abriría las puertas correctas.

Y ahora había firmado autorizando la cirugía, había conseguido varios donadores entre sus subordinados, había mandado recoger a Peter del servicio comunitario y a Anna de su casa para tenerlos en el hospital, donde podría asegurarse de su bienestar. No le fue difícil tomar esa decisión, responsabilidad sobre la familia de Gregory ya que no tenían a nadie más para eso y simplemente no los podía dejar solos.

-¿Quién eres tú? –le dijo Anna en cuanto lo vio. Era una adolescente desconfiada, difícil, que le causaba muchos dolores de cabeza a Gregory. Sin embargo, después de la interrogante oficial lo segundo que hizo fue mirar a su hermano a través del cristal de la terapia intensiva, lugar al que tenían acceso por el sólo hecho de que Mycroft les había dado autorización.

-Es la persona que evitó que acabara en el tribunal de menores –le aclaró Peter que lo recordaba del día de su fatal idea en el Palacio de Buckingham, pero sobretodo recordaba a Greg agradeciéndole con todo su corazón por haberlo ayudado. Que estuviera otra vez ahí, al lado de su hermano, no lo sorprendió en lo más mínimo. A Peter la mayoría de las personas lo consideraban poco más que un niño y su familia no lo había llegado a conocer, sus padres huyeron, su hermana estaba loca y Greg tenía que ser aquella persona responsable que no tenía la capacidad de relajarse porque todo se podía desmoronar a su alrededor.

In the darkest night hour (En la hora más oscura)

I'll search through the crowd (Buscaré entre la multitud)

your face is all that I see (tu rostro es todo lo que veo)

I'll give you everything (Te daré todo)

Por lo que sólo una vez lo había visto apoyarse en alguien y era ese hombre que los había traído al hospital. Así que para él era claro, su hermano sentía algo por él de una manera mucho más intensa que por nadie más y estaba bien, era perfecto. Aunque ahora la situación fuera terrible y su hermano estuviera conectado a un respirador por la inestabilidad en la que se encontraba después de la cirugía; sabía que no se iba a rendir, que él nunca jamás los iba a abandonar, que era mil veces más responsable que sus padres y que por nada del mundo sería capaz de dejarlos solos.

-Sería bueno que te largaras –dijo Anna volteando a ver a Mycroft. Peter sintió una especie de punzada. Había algo que jamás le dijeron a Greg. Su madre volvió, ya había pasado un año de eso. Greg estaba en el trabajo y ellos haciendo la tarea en la cocina. Ella entró, ni siquiera los saludó, como si fueran invisibles y para horror de los dos abrió uno de los gabinetes de la cocina y sacó todo lo que contenía hasta dar con la pared trasera y retirar una tabla. Allí había un fajo de billetes, Peter los había visto con claridad, billetes de 100 libras. Después de eso, de guardar el dinero en su bolsa e ignorar a sus invisibles hijos, salió de nuevo de la casa. No dijeron nada porque no querían que Greg la odiara aún más, así de mucho como ellos lo estaban haciendo.

-Cállate Anna –dijo Peter.

-Que se largue, tú y yo nos bastamos para ver cómo se muere Greg –agregó ella de la manera más cruel que se le pudo imaginar y Peter la entendía.

-Su hermano está grave pero es cuestión de esperar, el sangrado se ha detenido y para el día de mañana podrán retirar la sedación si todas sus pruebas siguen saliendo bien como hasta ahora. Una vez que eso suceda es cuestión de verificar la oxigenación de su sangre para poder quitarle el respirador. Después de eso podrá salir de terapia intensiva.

Mycroft habló claro, no los trató como niños chiquitos y los miró de frente. A Peter le agradaba y Anna torció un poco menos la boca. Y si Greg no podía, él no veía problema con que Mycroft se encargara de todo, porque él estaba seguro de que todo terminaría bien. Aunque tal vez su hermano no podría beber tanto como antes, sin embargo eso era también algo bueno.

Cuando Mycroft llamó para pedir vacaciones no se las pudieron negar, le debían 18 semanas acumuladas de los últimos tres años así que no vieron problema si tomaba algunas. Era claro que no lo iba a dejar, aunque tuviera que verlo a través de un cristal y sólo pudiera presencia la manera en que subía y bajaba su pecho al ritmo del ventilador y cómo las enfermeras entraban y salían tomando muestras y evaluando su situación. Y los médicos debatían sobre el mejor momento para quitar la sedación pensando que podían contradecirse unos a otros sin que nadie los escuchara, pero Mycroft podía leer sus labios y entendía todo lo que decían. Y esperaba que fuera cierto lo que había dicho a los hermanos de Gregory y fuera algo tan simple como esperar.

-Mycroft –escuchó la voz de su madre en la puerta de la sala. La había llamado para que llevara a Peter y Anna a su casa, no podía confiarlos a nadie más.

-Peter tiene que estar en servicio comunitario mañana a las 8, sale a las a 16 horas. El lunes ambos entran a las 8 y con sus talleres, salen a las 17 horas de la escuela. Ya le di las direcciones al chofer, quien por cierto ya recogió sus uniformes y demás ropa de su casa. Ninguno tiene alguna alergia conocida, ni a medicamentos o a alimentos y no están tomando ninguna clase de tratamiento.

Su madre sonrió. Era siempre lo mismo, parecía que siempre lo tenía todo perfectamente organizado aunque estuviera en medio del caos. Los niños se levantaron de los sillones y acompañaron a la señora fuera del lugar, no sin antes dirigir una mirada de despedida a su hermano.

-¿Te vas a quedar aquí Myc? –preguntó su madre y él se sintió incómodo por el uso del diminutivo.

-Por supuesto –respondió él sin dudarlo.

-Te enviaré un cambio de ropa por la mañana –añadió ella y se retiró.

Cuando por fin se vio solo y hasta la actividad dentro de la terapia disminuyó ligeramente, se recargó en el cristal y suspiró. Aquella no era una sala para familiares sino era el lugar de reposo de los médicos, le había valido muy poco el quitarles ese lugar para poder quedarse sin molestar su trabajo. Había muchas cosas que su identificación podía lograr y si se trataba de estar al lado de Gregory, no le importaba en lo más mínimo hacer uso de esa influencia

-Tienes que mejorar –susurró y cuando cerró los ojos, imagino que todo era como en la madrugada, cuando sorprendió a Gregory en la tienda de autoservicio y lo besó como jamás pensó hacerlo.- Tienes que mejorar.

We don't have forever (No tenemos para siempre)

Baby daylight's wasting (Bebé la luz de día se desperdicia)

You better kiss me (Mejor me besas)

Before our time is run out (Antes de que nuestro tiempo se acabe)

Nobody sees what we see (Nadie ve lo que vemos)

They're just hopelessly gazing (Tan sólo contemplan sin esperanza)

Baby take me (Bebé tómame)

Before they turn the lights out (Antes de que apaguen las luces)


Gracias por seguir leyendo y por la espera.

Para la playlist: Best day of my life de American Authors y XO de Beyonce.

Y pues he aquí a Sebastian, termino medio, ni tan maldito ni tan dejado, espero les guste.

Ahora, perdonen que no agradezca como es debido pero de otra manera no voy a poder subirlo. Sus comentarios siempre son apreciados y pues ya ven que no soy tan mala. Sí, Greg está en terapia pero es una formalidad por una cirugía de hígado así que no se preocupen. Y Sherlock y John, pues al parecer toman decisiones locas como a las horas de "conocerse" de verdad, ya se escapan de fin de semana.

Bueno, gracias a todos de verdad y espero sus comentarios, ya saben, las cosas pueden ser diferentes y oscuras si no comentan. Sebastian podría ceder y decirle a James dónde están Sherlock y John, digo, como regalo de despedida o Greg podría tener una falla cardíaca por el estrés del accidente y la cirugía.

Muajajajaja, comenten por favor.

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