Hola, ¿Cómo están? Ojala bien. Pues aquí está un capitulo mas de este fic, disculpen la tardanza este mes fue el más difícil de mi vida pues perdí a alguien muy importante para mí y no tenia cabeza para terminar el capitulo, pero aquí esta y espero sea de su agrado y me lo hagan saber por medio de un comentario. Nos vemos en la próxima emisión de un capitulo mas de Se te Olvida…
...
...
...
Capitulo 9
Esa noche madrugada, Natsuki durmió en el sofá, mientras que Shizuru y Rosalie durmieron en la recamara principal. Natsuki por primera vez pudo descansar, desde el accidente todas las noches se despertaba y cuando trataba de dormir las imágenes del accidente se le venían a la mente, ahora con Shizuru en casa, aunque en la parte de arriba, las cosas eran diferentes, ya no tenía ese sentimiento que la agobiaba día tras día. Por su parte las hermanas Fujino antes de dormir hablaron de todo un poco. Ambas estaban acostadas, sin ganas de dormir. Rosalie tenía que ver que recordaba su hermana y que no para en base a eso, poner en marcha su plan.
-Shizuru ¿de verdad te encuentras bien?
-Si.
-Si lo estas ¿Por qué te quedaste aquí?
-… Ella es mi esposa.
-Mis padres me dijeron que no la recuerdas, no comprendo tu decisión de quedarte con ella.
-No lo entenderías.
-Hermanita, nosotros solo queremos lo mejor para ti ¿lo sabes verdad?
-Lo se Rosalie, ni yo misma entiendo porque me quede aquí, con ella.
-¿La recuerdas?
-La verdad es que no…
-Entonces regresa a tu casa…
-No puedo, hay algo que me impulsa a estar aquí. No quiero quedarme con la duda de que hubiera pasado si…
-Pero tú eres heterosexual, no entiendo como terminaste casada con una mujer.
-Es lo que quiero saber.
-Sabes, Reito te manda saludos.
-Reito… ¿Cómo está?
-Está bien, quería venir a verte pero no lo vio prudente por tu condición.
-¿Mi condición?
-Estas casada.
-¿El…?
-No, él no se ha casado.
La noche paso rápido para Natsuki, quien fue la primera en despertar, pasaba de las 8, aún era temprano pero aun así se levando y se fue directo al baño a ducharse. Por costumbre entro al cuarto sin tocar a la puerta y dentro se encontró con su esposa y su hermana. Se quedó observando a Shizuru, la manera en que dormía, tan pacifica, parecía un bebe. Tan pacifica, tan tierna. Sin que se diera cuenta en su rostro se formo una sonrisa. No queriendo perturbar su sueño salió sigilosamente del cuarto. En cuanto cerró la puerta, Rosalie abrió los ojos, ya tenía rato que estaba despierta pero por no perturbar a su hermana permaneció en la cama. Se encontraba contemplando la puerta por donde Natsuki había salido cuando sintió que Shizuru se movió a su lado.
-Buenos días dormilona.
-Rosalie… -sonrió –Buenos días.
-¿Cómo dormiste?
-Bien y ¿tú?
-Incomoda, no estoy acostumbrada a compartir mi cama.
Por su parte Natsuki bajo a la cocina donde preparo el desayuno para las dos, bueno para las tres. Puso el café en la cafetera, hizo huevos con tocino y unas cuantas rebanadas de pan tostado. Era temprano. Mientras tanto al cuarto llego un aroma y las dos inquilinas se levantaron, pues sus estómagos gruñeron. Natsuki coloco su desayuno en el plato y se sentó a comerlo, estaba poniéndole mermelada de fresa a una rebanada de pan cuando por las escaleras las dos hermanas bajaron. Al ver a Shizuru sonrió ampliamente.
-Buenos días ¿Cómo amaneciste? –Natsuki dejo el pan sobre la mesa y se puso de pie.
-Yo… bien… ¿y usted?- Natsuki le acomodo la silla a Shizuru.
-Supongo que bien… ojala que te guste el desayuno, no soy muy buena cocinera. –Colocando el plato frente a Shizuru.
-Tiene buen aspecto.
Rosalie permanecía de pie, viendo la escena de su hermana con su esposa, sin proponérselo Shizuru ni se acordaba de ella y era más que evidente que Natsuki estaba igual. Cansada de que la ignoraran finalmente hablo.
-Buenos días Kuga-San.
-Sí, buenos días Fujino. –Dirigiéndose a Shizuru. - ¿te gusto?
-Si… está muy bueno.
De nuevo era ajena a su hermana y a Natsuki, en su interior comenzó a sentir una gran molestia, su hermana siempre siendo el centro de atención y ahora no era la excepción. La enojaba la actitud de Kuga tan atenta con su hermana, se miraba que estaba totalmente enamorada de Shizuru, por la forma en que la mira, en que la cuida, en la que le habla. A su memoria llego la imagen de algo parecido pero que ocurrió varios años atrás y con otro protagonista. De una más joven Shizuru y un chico, el cual estaba igual que la pelinegra, enamorado locamente de Shizuru pero término en la cama de Rosalie. Sonrió ampliamente, siempre consiguió a los chicos que su hermana quería, si se lo proponía con Natsuki pasaría lo mismo. Ese pensamiento la tomo por sorpresa y se puso nerviosa, como era posible que ella pensara hacer eso con una mujer, no, esto era impensable, inconcebible, utilizaría a esa peli naranja de gran delantera, mentalmente se dio una cachetada.
-Fujino, sírvase lo que guste.
-Gracias… Kuga-San.
El desayuno era silencioso, Natsuki viendo cada vez que podía a Shizuru, la miraba masticar, la forma de agarrar el tenedor, la manera en que colocaba la comida en su boca, tan agraciada, tan refinada, desde que se conocieron la atrajo la delicadeza de Shizuru y ahora después de estos meses lejos de ella, quería llenar sus sentidos, verla hasta que le dolieran sus ojos, sentir el tierno roce de su tanto, su dulce y embriagante aroma, escuchar su melodiosa voz… sin ser consiente suspiraba y Shizuru era consciente de que la pelinegra no le quitaba la vista de encima y contrario a lo que pensó que sentiría, no estaba incomoda, de hecho era agradable sentir el verde mirar de Natsuki en ella, le gustaba de una manera alarmante la atención que Natsuki le profesaba y esos suspiros que se escapaban de ella, hacían que su corazón latiera a toda prisa.
Shizuru comenzó a reír y esto hizo que Natsuki sintiera vergüenza por estar viendo a Shizuru de esta manera tan poco delicada.
-Lo siento, no quería incomodarte.
-No, discúlpeme usted a mí, yo… recordé algo.
-¿Qué recordaste?
-Lo del cuarto de barney…
-jejeje. –Ambas, Shizuru y Natsuki comenzaron a reír con este comentario y Rosalie no entendía el porqué.
-¿Se puede saber que es tan gracioso?
-Nada solo que… ¿Qué te pareció el cuarto? ¿El color?
-Muy propio de ti. Pero no entiendo lo divertido.
-Natsuki… -Se dio cuenta de lo que su boca pronuncio y se sorprendió, al igual que la pelinegra y Rosalie. Sentir cada letra dicha por su lengua fue una sensación que termino por sonrojar a Shizuru y de igual manera a Nat. Natsuki miraba incrédula pero a la vez con una inmensa alegría a su amada, mientras que esta tenía la vista en la mesa que de un momento a otro había adquirido una gran importancia para evitar el verde mirar de Nat.
Rosalie comenzaba a cansarse de estos momentos en los cuales quedaba fuera de los acontecimientos, con cada minuto que pasaba se sentía más enojada con su hermana y con la pelinegra. Cada muestra de cariño hacia que su sangre hirviera, tal vez porque era con una mujer, tal vez porque miraba el amor en los ojos de Natsuki o tal vez porque se sentía celosa de que su hermana hubiera encontrado a una persona como Natsuki, quien parecía que vivía por ella y para ella. Cada una estaba con sus pensamientos cuando unos toques en la puerta las hicieron volver a la realidad.
No era otra más que Mai, quien antes de dirigirse a su empleo pasó a la casa de su amiga a ver como habían amanecido. Se encontró con la sorpresa de ver, aun, a Rosalie ahí y cada vez que miraba a Natsuki no hacía otra cosa más que reírse, eso sí disimuladamente. De igual manera Rosalie continuo analizando la relación de Mai y Natsuki, se le hacía muy extraño ver que entre ambas existía ese nivel de confianza, y a su hermana que se miraba muy contenta al lado de la pelinegra. Con la presencia de Mai, Natsuki aprovecho para ir a bañarse y dejar a las tres mujeres en la cocina, pues tenía que ir a trabajar.
-¿Y desde hace cuanto se conocen? –Rosalie aprovechando la ausencia de la ojiverde no dudo en preguntarle a Mai. Shizuru presto atención a lo que su hermana decía, pues ella también quería saber.
-Pues…- Mai se llevo un dedo al mentón y subió la vista al cielo. –Desde el jardín de infantes.
-¿De verdad?
-Si… Nat y yo nos conocemos desde entonces. De hecho cursamos la escuela elemental, y la escuela secundaria juntas.
-Se ve que se llevan muy bien.
-Tenemos nuestros roces de vez en vez pero nada que no se pueda solucionar.
Tomando los platos Mai se dirigió a la cocina para lavarlos. Mientras lo hacía conversaban de otros asuntos como su trabajo. Después de terminar se despidió de las chicas y les pidió de favor que la despidieran de Natsuki pues se le hacía tarde para llegar a su trabajo. Rosalie comenzó con la intriga en cuanto Mai cerró la puerta.
-¿No te parece que se llevan demasiado bien para ser solo amigas?
-¿A qué te refieres?
-Pues, se ve que se conocen desde hace mucho tiempo, no solo por lo que nos dijo.
-Tiene toda una vida de conocerse…
-No has visto como se miran, es como si ambas supieran lo que la otra piensa.
-…
-Parecía que Mai se estaba burlando de tu esposa y ella tenía una mirada amenazadora. ¿No las viste?
-No…
-es muy sospechoso ¿no crees? Es como si tu esposa no quisiera que Mai estuviera aquí.
Sin sospechar de las intenciones perversas de su hermana, Shizuru comenzó a rememorar desde que Mai entro a la casa, recordó las sonrisas burlonas de Mai hacia Natsuki al igual que la mirada de ella. Tal vez su hermana tenía razón y entre Mai y Natsuki había algo más que una amistad.
