Los personajes pertenecen a Lucasfilms!
N/A: Hola queridos lectores!
He cambiado la calificación del Fic a M, ya que en este capitulo hay situaciones de abuso y violencia, y es algo que seguirá presente durante la historia, por lo que me dará mayor libertad.
Espero disfruten el capitulo y los quiero montones!
CAPITULO 9
—Saliendo del hiperespacio en tres, dos, uno. —Anuncio Poe Dameron desde su puesto de copiloto en el Halcón Milenario.
A su lado estaba Chewbacca apretando los botones sobre su cabeza, detrás de ellos se encontraban Finn y Maz Kanata.
Observaron en silencio como las estrellas se estiraban para luego dar paso a la vista de un planeta de mayoritariamente color café.
Ryloth.
Esta era su última parada antes de regresar con la resistencia a Yavin.
El halcón rompió en la atmosfera del planeta y se deslizo sobre tupidas junglas y verdes valles, sobrevolaron unas pequeñas montañas y vieron la extensión de las llanuras desérticas.
—Aterriza ahí Chewie—le ordena Maz al Wookiee.
No hay nada más que desierto árido a su alrededor. Apagan la nave y se dirigen a la sala común para preparase a salir.
— ¿Alguna advertencia?—Le pregunta Finn a Maz.
—No lo sé. —Maz es sincera—Pero tengo un buen presentimiento.
—Bien, entonces en marcha. —Poe se ajusta el blaster y camina hacia la salida.
Por delante de ellos voló un enorme insectoide de seis piernas y cuatro alas. Todos de detuvieron en seco, pero la criatura siguió su camino.
Chewbacca dijo algo en shriiwook.
Finn y Poe miraron a Maz ella era la traductora del grupo.
—En un Can-Cells, para los Wookiees es de buen presagio.
—Esperemos—Dijo Poe.
Se despiden de Chewbacca quien se queda a cargo del Halcón junto a BB-8 y caminan siguiendo a Maz. Finn piensa en los diversos que son todos y en cómo han logrado un nivel de compañerismo que lo hace sentir muy cómodo. No puede dejar de pensar en que hace dos años estaba bajo el mando de la primera orden y ahora luchaba contra ella.
Mira a Maz y recuerda cuando la conoció y ella lo acusó de querer huir, por aquel entonces tenía miedo y luego descubrió que era mejor afrontar las cosas y actuar con determinación inclusive si eso le costaba la vida, como hace meses en Takodana, cuando los emboscaron un pelotón de troopers y dos caballeros de Ren. No hubo tiempo para cometer errores y salieron airosos.
Caminaron hasta llegar a una formación rocosa. Maz se detuvo y los demás la imitaron.
No pasaron muchos minutos hasta que un grupo de Twi´leks salieron desde una grieta y los apuntaron con blasters. Sus pieles eran de diversas tonalidades, predominaban los verdes y azules, pero también había amarillos y naranjas. Sus ropas eran en tonos tierra y ligeras, no parecían hostiles más bien precavidos.
—Somos de la resistencia—dice Poe, pero los Twi´leks no deponen sus armas—No venimos a hacerles daño.
—Queremos hablar con tu líder—interrumpe Maz y la miran con curiosidad.
—Entreguen sus armas—Dice el twi´lek más alto del grupo.
Poe, Finn entregan sus blasters.
El grupo los rodea y caminan de regreso por donde salieron. Pasan por una estrecha abertura que los conduce a un pasadizo entre las rocas, caminan en fila hasta que delante de ellos ven la luz del sol.
La base se abre paso delante de ellos y es enorme. Finn y Poe levantan sus cabezas para mirar hacia arriba y admirar el lugar. Las paredes de roca se alzaban sólidas y el alto techo era una combinación de roca y concreto. Había unas pequeñas aberturas que dejaban pasar tibios rayos de sol y el lugar parecía más cálido.
Ojos curiosos los miraron, Poe miro y vieron muchos rostros unos jóvenes y otros ancianos. Pequeños niños que se escondían detrás de sus madres.
A su encuentro llego una mujer twi´lek adulta parecía un poco mayor que Leia era alta y su piel era de color verde al igual que sus ojos. Era hermosa.
—General, estos eran los que aterrizaron a cerca de la base. Dicen que son de la resistencia.
Poe da un paso adelante—Soy el comandante Poe Dameron de la resistencia, venimos en nombre de la General Leia Organa.
— ¿El mejor piloto de la resistencia?—Dice en tono burlón la mujer.
Poe palidece—Emm… eso es lo que dicen. —Da una sonrisa fanfarrona.
—Bueno podría justificarlo debido a que talvez no me conocen. —Ella mira a sus soldados—Esta bien, déjenlos y pueden volver a sus labores. —Los soldados se dispersan y solo quedan ellos cinco—Bien Comandante Dameron. ¿Cuál es el mensaje de la Princesa Leia?
—Disculpe ¿Su nombre?...
—General Syndulla—Ella extiende su mano—Soy Hera Syndulla.
— ¿Hera Syndulla? —Poe estaba sorprendido. — ¿Piloto de la rebelión?
Había escuchado innumerables historia de ella, sus proezas como piloto de la rebelión como lidero el escuadrón fénix y su ayuda para reconstruir Yavin 4.
—La misma—Ella soltó una risita.
—Soy un imbécil, por favor discúlpeme. —Las disculpas de Poe eran sinceras.
—Está bien—dijo Hera con aire despreocupado y le dio unas palmaditas en el hombro y paso a su lado—Hola Maz.
Finn y Poe se miraron aturdidos.
—No esperaba encontrarla aquí, ¿Dónde está Cham?—Maz le estrecho la mano a la Twi´lek.
—Él se retiró, su salud es delicada, ya está de muy avanzada edad, así que yo tome el puesto. —Se encogió de hombros y los miro con los ojos brillantes—Y díganme ¿Qué los trae a estos lugares lejanos de la galaxia?
—Estamos pidiendo apoyo, buscando aliados—Dice Finn y extiende su mano—Soy Finn un placer conocerla.
—El placer es todo mío—Se dan un apretón amistoso. —No les mentiré, después de la caída del imperio mi pueblo y yo nos entregamos completamente a liberar a los Twi´leks esclavos de la galaxia. Nuestro pueblo ha sufrido demasiado, ellos son mi tarea primordial.
—La resistencia fue diezmada por la Primera Orden—Se apresuró a decir Poe—Hemos estado reconstruyendo y la tarea no ha sido fácil, hay aliados y muchos voluntarios, pero no es suficiente. Necesitamos pilotos y soldados.
—Si—dice Hera apesadumbrada—Me entere de lo de Crait y de lo que le paso a Naboo. El Líder Supremo Hux está aterrorizando a la galaxia, pero me he enfrentado a peores sujetos en el pasado.
—La Primera Orden pende de un hilo, han perdido credibilidad, sin dejar de mencionar que muchos sistemas se han alzado en su contra y sabemos de miles de deserciones por parte de su ejército. —Dice Maz—Estamos esperando el momento adecuado para dar el golpe.
— ¿Y cómo pretenden hacerlo?—pregunto escéptica Hera—Ya quedo demostrado que no importa eliminar al Líder Supremo, siempre alguien lo reemplazara.
—Parte del plan es ocuparnos de Hux y sus caballeros—Interrumpe Finn—Tenemos un plan, no podemos divulgarlo créanos, aún está en pañales, pero con la ayuda suficiente podríamos tener una oportunidad.
Hera miro a estos dos jóvenes llenos de esperanza y se vio reflejada en ellos, recordó a sus amigos. —Mi hijo tiene a su cargo el escuadrón de pilotos. En estos momentos se encuentra en Lessu, pero regresara antes del anochecer. Pueden quedarse para comer y conversar con él. Creo que le gustara la idea unirse a la resistencia.
Una sonrisa se ensancho tanto en el rostro de Finn como en el de Poe.
— ¡Vengan!—los invito Hera—Les voy a presentar a los demás.
Las grandes puertas se abrieron delante de ella y revelaron un enorme y hermoso salón, tenía ventanas de cristal altas por donde entraban los rayos de sol que resplandecían en los altos edificios de Coruscant.
Estaba anocheciendo y se encendieron las tenues luces de los enormes candelabros que colgaban del techo.
Delante de ella se extendía una enorme mesa rectangular y a la cabecera estaba sentado Armitage Hux, con su impecable traje negro.
Ella entro y las puertas se cerraron dejándolos solos. Hux la observo con detenimiento, ella era realmente hermosa.
—Sahillia—Hux saludo levantándose de la mesa—Por favor acompáñame.
Completamente nerviosa, Sahillia camino por el salón hasta la silla que Hux sostenía para ella. El hombre la ponía de los nervios y aun recordaba su horrible risa mientras la electrocutaba. Pero ella era fuerte, ella debía serlo, así que con la frente en alto se sentó al lado del Líder Supremo.
Hux se la devoro con los ojos mientras caminaba hacia él, la reina de Naboo había dejado atrás sus pomposos atuendos de reina y hoy traía un sencillo vestido color negro que se acentuaba a su delicada figura enmarcando sus curvas. Era de escote recto, pero tenía la espalda descubierta que la cubría su larga cabellera rubia dorada peinada pulcramente.
Cuando llego hasta él, la saludo con un beso en la mejilla y ella se estremeció.
—Toma asiento—la invito y mecánicamente ella se sentó. La tomo de los hombros antes de colocar sus manos en el respaldo de la silla y empujarla hacia la mesa.
Hux volvió a su lugar y sonrió—Me alegra que al fin te decidieras a acompañarme a cenar.
—Solo quiero saber porque tanta insistencia—Respondió hoscamente Sahillia.
—Tengo una propuesta para ti—Le dijo mientras le servía una copa de licor de hierbas—Pero primero brindemos.
Alzaron sus copas y las chocaron, Sahillia bebió un pequeño sorbo y dejo la copa frente a ella.
— ¿Y cuál es tu propuesta?
—Es una alianza. Entre la Primera Orden y Naboo. Estoy seguro que con esto ambos nos beneficiaremos.
—No nos unimos al Imperio menos nos uniremos a ustedes—Escupió Sahillia.
Hux se levantó de su silla y comenzó a caminar hasta la reina. —Tu pueblo muere de hambre. Están abandonados, no tienen líderes.
Sahillia aparto la mirada de los intensos ojos azules del pelirrojo, recordando el ataque en Theed y como masacraron a todos en el palacio. Aun podía sentir el olor a fuego y sangre. Algo se revolvió en su estómago.
—Veras—Hux se colocó detrás de la reina y cuidadosamente aparto su cabello posando su mano en el hombro desnudo de la reina—Después de descubrir que realmente no sabías del paradero de la resistencia iba a desecharte, pero eres demasiado hermosas. Durante meses lo estuve pensando y se me ocurrió algo más útil que hacer contigo.
— ¿Y qué… que sería?—tartamudeo Sahillia intuyendo un poco lo que diría a continuación.
—Por tu mirada creo que ya lo sabes—Le susurro al oido, pero Sahillia se levantó de un salto y se apartó de él lo más rápido que pudo. —Es la única opción que te doy. Es mi única oferta. —Espeto furioso.
— ¡Eres despreciable! ¡Jamás intercambiaría mi vida por… por favores sexuales!
Sahillia no sabe cómo, pero Hux se levantó como un rayo y la alcanzo tomándola por el cuello con firmeza. Sintió el pánico correr por sus venas. Dentro de su formación para ser gobernante había aprendido a ocultar sus emociones, a ser fuerte. Por eso se usaba el maquillaje blanco en el rostro, era una especie de mascara, pero Armitage Hux había quebrantado su espíritu desde el momento en que asesino a sangre fría a sus doncellas delante de ella.
—Podrías estar agradecido—Gruño Hux entre dientes—Si tuviésemos la Starkiller te devolvería a tu insignificante planeta para que ardieras junto a tu gentuza.
— ¿Ese es tu plan?—Articulo con dificultad la reina— ¿No les basto con erradicar el sistema Hosnian?
—Eliminare uno a uno los sistemas que se alcen en nuestra contra si de eso depende el control de la galaxia.
Sahillia soltó una risa cruda—Jamás podrás controlar toda la galaxia, porque siempre habrán personas dispuesta a luchas contra la tiranía y si muero, tendré la conciencia limpia de no doblegarme.
Hux la miro con ojos furiosos, pero sus manos temblaban. Lentamente la soltó y ella soltó un suspiro contenido en su pecho. No alcanzo a relajarse cuando el puño cerrado del Líder Supremo voló con fuerza para estrellarse en su pálida mejilla izquierda.
El dolor se propago por todo su cráneo y sintió como su cerebro se tambaleo dentro de este. Cayó de espaldas sobre el suelo y soltó un grito. En una fracción de segundo Hux estaba sobre ella.
—Estoy cansado de que la gente se ría de mí. —Dijo Hux inmovilizándole los brazos con violencia—Estoy aburrido de ser ninguneado y menos preciado. Si Kylo Ren podía tener su prostituta personal ¿Por qué yo no?
Sahillia se revolvió debajo de él, lo pateo y grito, pero Hux solo soltó una carcajada histérica.
—Grita todo lo que quieras nadie puede ayudarte. —Sentencio Hux y para Sahillia esto fue peor que la muerte.
Leia estaba sentada en una esquina del centro estratégico. Sola, y con una taza de caf en su mano.
La base estaba en penumbras. Todos dormían, solo ella estaba en pie a esas horas de la madrugada. A primera hora del alba partiría a Chandrila y repasaba mentalmente su itinerario y lo que diría frente al senado.
Pero estaba inquieta. A pesar de que todo estaba bajo la mayor discreción no podía dejar de sentirse expuesta, aun con Rey como su guardaespaldas. Ella le preocupaba. Había aprendido a querer a la muchacha como propia y por eso no quería que nada malo le sucediera, ya había sufrido demasiado en su corta vida y ella solo merecía lo mejor.
Cada vez que la veía no podía dejar de pensar en Ben preguntándose donde estaría, si estaba a salvo. Estaba al tanto de las conexiones de la fuerza con Rey, pero hubo un quiebre entre ellos y ya no supo más de su hijo. Y desde ese entonces la incertidumbre llenaba su corazón, cada noche miraba las estrellas y le pedía a la fuerza que mantuviera a su hijo a salvo, aún tenía tanto que decirle.
En la consola de comunicaciones comenzó a parpadear una luz azul, Leia se apresuró y encendió la pantalla.
— ¡General!—exclamo Poe desde el otro lado—No esperaba que usted me contestara.
—Así veo ¿Qué tal va la misión?
—Excelente, mañana volaremos con una parte del escuadrón hacia la base, la otra mitad se unirán a nosotros en un par de días.
— ¡Oh!—Leia se sorprendió. — Esto es excelente.
—Resulta General que tiene muy buenos conocidos. No nos recibió Cham Syndulla como pensó usted sino su hija.
— ¿Hera Syndulla?
—Así es, ella y su hijo nos dieron apoyo.
Leia sonrió, claro que recordaba a Hera desde su temprana juventud, junto con su grupo de rebeldes. Una sonrisa se extendió por su rostro, pero luego recordó que tenía que comunicarle algo importante. — Poe cuando regresen yo no estaré aquí, al amanecer iré a Chandrila con Rey. Muy pocas personas saben a dónde vamos, estamos tratando de que esto sea lo más bajo perfil.
—Entiendo General ¿Por cuántos días se ausentara?
—No lo se, el viaje es largo, solo voy por la conferencia, así que en el planeta solo nos quedaremos tres días. Lando quedara a cargo, así que por favor Poe…
—Si se General, discreción total—Poe sonrió—Ya aprendí la lección.
—Muy Bien, yo iré a descansar un momento estamos en contacto. ¡Ah! Por cierto, muy buen trabajo Comandante Dameron.
Poe sonrió ampliamente—Cuídese Leia y que la fuerza la acompañe.
Leia cortó la transmisión y salió del lugar en dirección a su habitación totalmente decidida a intentar dormir.
